jueves, 24 de febrero de 2011

CARLOS ARIEL PARDIÑAS, EL ESCRITOR

El jueves 24 de febrero, el periódico “Perspectivas Sur” nos informaba que el pasado martes 22, había muerto el Dr. Carlos Ariel Pardiñas, abogado, artista plástico, escritor y poeta. De su obra pictórica hay suficientes referencias, pero no tantas de su obra literaria. EL QUILMERO, intentará llenar ese déficit.

Efectivamente varias son las obras publicadas por Pardiñas:
 “Poemas de la noche larga”
“Poemas de la búsqueda” (1953)
“Meditaciones del Magistrado” (ensayo) 1976
 “El País de la Alfalfa” (cuentos criollos) 1984
“La Ráfaga” (poesías) 1984
“Lunario de la noche larga” (poemas)
“Poemas de la Insistencia”
“El Yunque” (sonetos)
“Correspondencia S.O.S.” (epistolario) 1985
“Angustia Nacionalista”
“La Serpiente Emplumada” (historias y leyendas) 1989

Colaboró largamente en prosa y verso en la prensa del país. Figuró en diversas recopilaciones: "10 poetas argenti­nos" (edición del Centro de Intelectuales de la Pro­vincia de Buenos Aires); "Un Siglo de Poesía Argen­tina" (edición Fondo Editorial Bonaerense); "Antología Poética Argentina" (F.E.B.). Incursionó con igual fortuna en el ensayo filosófico. "Meditaciones del Magistrado" fue elogiado por emi­nentes ‘jusfilósofos’, Margarita Argúas entre ellos. Cul­tivó asimismo la crítica de arte. Como pintor realizó numerosas exposiciones desde su juventud en galerías de la ciudad de Buenos Aires.

Ninguna consideración será más esclarecedora para que el lector conozca la calidad de la obra de Carlos Ariel Pardiñas que el juicio sobre el autor vertido por escritores consagrados de la literatura nacional.

Escribió Federico Peltzer sobre los cuentos criollos "El país de la alfalfa": "He leído con mucho interés su libro " El país de la alfalfa "... me gusto mucho por su natural sinceridad, la belleza plástica de algunas imágenes como las de ‘El sauce llorón’ [...] quedo a la espera de nuevos frutos […]”

Ulises Petit de Murat opina sobre "El Yunque": "Veo en ese libro de lírico impulso su lenguaje denso, bien meditado y dispuesto en su capacidad constructiva tanto en ritmos fijos como en versos libres, hablan de un oficio que se acrecienta y depura con el paso del tiempo. Nos une caro amigo la artesanía secreta (tal vez imposible) de la poesía".

El genial Marco Denevi agrega sobre “El Yunque”: "Los sonetos de forma shakesperiana que Ud. cultiva con tanto acierto (y que me gustan más que los poemas libres), provienen de una cultura humanis­ta […]”

Y suma Syria Poletti: "Son tan pocos los poetas que cultivan el verso clásico! […] Ud. lo hace con materiales y concepciones bien contemporáneas y vigentes; y con un len­guaje terso y sugerente".

Y Sebastián Antonio jorge: "La profunda indagación de los problemas existenciales, metafísicos, y axiológicos, están presentes en toda la poética de Pardiñas [...]”

Además se ocuparon de sus obras, el novelista César Carrizo y Fermín Estrella Gutiérrez sobre "Poemas de Búsqueda" publicado en la editorial ABC en 1952.

Dice el mismo autor en el prefacio de “El País de la Alfalfa” una colección de 14 cuentos criollos breves que dedicó a sus hijos Tiberio, Pamela y Ulyses y cuya portada realizó el artista Nemesio Mitre Aguirre: Este libro encierra un poco de esperanza y también contiene una despedida. Un adiós a una forma de vida que heredamos de España y del indio. Una simbiosis que algunos aún alentamos recónditamente es cierto, porque sólo un milagro podrá revertir las cosas, y hacer de estas antiguas Provincias del Sur, una verdadera nación, v no una simple factoría consumista.”

Y decía de su propia obra en el prefacio de “La Ráfaga”:
“Yo he exagerado en mis trabajos, desastres y pasiones, en gran medida inexistentes en la realidad, con el fin deliberado de recrear una musicalidad bastante olvidada en la poesía actual, y he pretendido incorporar los componentes del idilio y de los desencantos de la pareja humana. Exagerados, ciertamente. ¿O no exagerados quizás? Ello de­penderá del lector.
Dije ‘pasiones inexistentes en la realidad’. ¿Serán los sueños o la imaginación vivencias irreales? ¿Qué es la realidad? Renato Descartes desconfiaba de la veracidad de su propia sombra. Sólo concibió como cierto al pensamiento. Pero volviendo a la poesía, bien puede afirmarse sin temor al yerro que después del "Nocturno" de José Asunción Silva el inigualado bate colombiano, o de ‘La Campa­na’ de Edgard Allan Poe, el torturado escritor norteamericano autor de ‘El Cuervo’, la musicalidad en poesía quedó como un hito insos­layable de la composición poética, al menos en el aspecto formal. En mis trabajos, traté de soslayar el fondo, o sea el significado argumental del tema tratado, aunque no totalmente, y otorgué mayor importancia en cambio, a la cadencia, al ritmo, a la música. Después de todo, las palabras estratégicamente ubicadas, producen ruidos gratos al oído.
La música se hace asimismo, con ruidos intencionados y ubica­dos, buscando un efecto sonoro afín, o a gusto del autor. Finalmente diré, que cierta aceleración en la lectura de los primeros cuatro traba­jos de ‘La Ráfaga’ ha de producir beneficio al sentido musical del lec­tor.”

Conocí a Carlos Ariel Pardiñas en la Sociedad de Escritores de la Provincia, filial Quilmes, allá por 1973. Él tenía 43 años y yo 27. Era un extraordinario decidor, axiomático, de pensamiento e ideas renovadas a quien siempre valía la pena escuchar pues con él se aprendía: artes plásticas, literatura, sociología, política, jurisprudencia, todos los temas le cuadraban y lo apasionaban. No era uno de esos ‘opinólogo’ tan el boga hoy, su parla estaba sustentada con conocimientos firmes y una riqueza bibliográfica que lo hacía un ‘rara avis” en un medio que si bien estaba intelectualmente conformado le faltaba solidez y apertura.
En febrero de 1976 le hice el primer reportaje para el periódico “El Periodista”.
Después de 1992 nos cruzamos en 3 ó 4 oportunidades que siempre resultaron la continuación de una charla anterior, estimulantes y fructíferas para mí que siempre estoy predispuesto al aprendizaje. Carlos Ariel Pardiñas fue un hombre de la cultura y del derecho que dejó un suelo abonado, está en nosotros aprovecharlo ahora que él ya no está. 

CHALO AGNELLI
NB.: Recientemente a raíz de la publicación de estas memorias en el periódico "Perspectiva Sur" el amigo Domingo Araujo me obsequió el libro de Pardiñas "Poemas de la Búsqueda" editado en los talleres gráficos A.B.C. de Quilmes en 1953. Pardiñas se lo había obsequido cuando jóvenes.
Dice el autor en prólogo: "Creo que la poesía es búsqueda. Por eso titulé así estos poemas. No puede haber, por lo tanto, unidad de tema. Busco en la punta de una montaña, en el mar, en el pico de un pato volando. En cualquier parte. Y sobre todo busco en mí mismo y trato de encontrarme."
Este libro llega a engrosar mi colección de obras de este notable cordobés - quilmeño.