viernes, 20 de mayo de 2011

ENRIQUE CERRI, "EL CURA GAUCHO"

investigación Prof. Chalo Agnelli
El Cura Gaucho fue un sacerdote muy particular que tuvo Quilmes. Nada querido por sus pares y mucho por los más carentes, sobre todo los vecinos de La Ribera donde hacía su trabajo evangelizador. Era el cura de los pobres, era un humanista ante todo ya que estaba hondamente preocupado en sacar de la miseria a los más desheredados, era un pionero de los que después fueron los curas villeros.
Tenía su enclave en una capilla raída, próxima a la calle Isidoro Iriarte, donde vivió largos y duros años. Solía llegar al centro de Quilmes a caballo con una sotana arratonada, con bordes deshilachados y un poncho cruzado sobre el hombro izquierdo.  
Uno de sus oponentes más tenaces fue otro sacerdote muy particular que tuvo la parroquia de la Inmaculada Concepción por su temperamento un tanto irascible, el Pbro. Merolla. Pero entre sus amigos más fieles tuvo a otro providencial personaje de nuestra Ribera, el Dr. Vicente Macignani y a la señora Gerónima Giles Gaete de Mayol, una mujer altruista, íntimamente ligada por origen y parentesco con las familias más antiguas del Partido desde épocas de la colonia.
El Cura Gaucho había nacido el 8 de abril de 1875 y falleció en 1967, en su última residencia el Hogar Sanford. Afortunadamente en los últimos años fue gentilmente reconocido por Gerónimo Podestá el obispo de Avellaneda, a cuya diócesis aún pertenecía el Partido de Quilmes.