jueves, 16 de agosto de 2012

MOREL, PRESENCIA DE UN OLVIDO - UN LIBRO Y UNA RECUPERACIÓN

Divulgar nuestra historia y las personalidades que por este sur bonaerense pasaron es la tarea de EL QUILMERO. No sólo del pasado sino aquellos que actualmente trabajan para mantener viva la historia, la tradición y la cultura local, para afianzar la identidad y fortalecer la pertenencia de todos los quilmeños.
Dos de esos "quilmeros" son Lidia Castellini y Daniel Salvanescki, autores de "Morel, presencia de un olvido". Un libro que es más que una biografía pues en 5 estaciones (capítulos), nos traslada a un siglo de Arte Argentino y las características sociales, políticas y morales de una época por la transito nuestro Carlos Morel, el precursor de la plástica nacional. 
El libro contiene un grupo de reproducciones a todo color y sobre papel ilustración que ilustra sobremanera el arte moreliano para los neófitos en su producción. 
En "Cita a ciegas: esperando a Morel" hay una cronología del patrimonio cultural que generó este artista en nuestro país: exposiciones, publicaciones, biógrafos, críticos, actos en los diversos aniversarios; entre los que están la obra de Agustín Matienzo, editada en 1959, "Carlos Morel. Precursor del arte argentino", Texto tomado como base por EL QUILMERO, entre otros como el de Araceli Otamendi, para realizar la biografía que se encuentra en este blog. Cronología que concluye en el 2003, cuando se puso el nombre de Carlos Morel al aula dedicada al Taller de Arte del Colegio bilingüe William Skakespeare, de Florencio Varela.
Otro elemento interpretativo que aporta este trabajo es la cuestión tan discutida de su supuesta demencia, sobre la cual los autores permiten entrever una situación tan lógica como cruel desde la visión actual. 
Chalo Agnelli
  
Dice Lidia Castellini: "Escribimos este libro acerca de Carlos Morel porque nos pareció necesario rescatar la personalidad de un artista que sufrió varias "desapariciones". Nos referimos al eclipse que le produjo su "locura", a su abrupta ausencia del panorama artístico de Buenos Aires, donde había logrado protagonismo, a sus oscuros y callados años quilmeños. Pensamos que quizás estaba pendiente una nueva mirada sobre él y su obra. Desde la aparición de la biografía deAgustín Matienzo y de los posteriores homenajes que se le tributaron con motivo del sesquicentenario de su nacimiento, se construyeron nuevos abordajes para el análisis de su situación vital y dé su contexto. Intentamos con esos nuevos elementos conceptuales trascender el estereotipo para llegar a la persona. Debimos para ello sortear equívocos, silencios, prejuicios, desconocimientos, a los que contrapusimos los interrogantes que nuestra imaginación formulaba. Preguntas sin respuestas. Pero allí estaba la obra de Morel para dialogar con ella. Y sigue estando, no como una ilustración de época sino con identidad propia. Allí encontramos su presencia.
Profesora Lidia Castellini
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