miércoles, 29 de mayo de 2013

ESCUELA Nº 1 - 150º ANIVERSARIO - “CÓMO ME GUSTARÍA QUE FUERA MI ESCUELA” (colaboración)

 Chalo Agnelli
El 150º aniverario de la Escuela Nº 1 fue tema de trabajo áulico en la Secundaria que funciona en el mismo edificio y también lleva el número "1".  Esta colaboración es una reproducción fiel del pensamiento de los adolescentes que transitan su formación integral entre las paredes de esa casa más que centenaria.


“CÓMO ME GUSTARÍA QUE FUERA MI ESCUELA

I
 Me gustaría que la escuela tuviera música. Que hubiera parlantes en las aulas para hacer las clases más relajadas. Escucharíamos música clásica, para concentrarnos mejor; jazz, para desestructurarnos; rock, para despertar a lo que están medio dormidos y cumbia para bailar y divertirnos.
En el armario del aula, además de libros, guardaríamos instrumentos musicales: una guitarra criolla que aprenderíamos a tocar en las horas libres; un teclado, con el que hacer una orquesta; un charango, para traer al aula el aire de las montañas; quenas, flautas, trompetas y un saxo para inventarle sonidos al viento; un güiro y un clave con que marcar el ritmo y un bombo con platillo para armar la murga de la escuela, que podría llamarse  “la número uno”.

A mí me gustaría que tuviera un gimnasio con una cancha de futbol, una de boley y una de handball. Podríamos organizar torneos deportivos; pero también hacer  fiestas para toda la familia y la comunidad.

Habría un escenario desmontable  donde representar obras de teatro escritas y actuadas por nosotros y por compañías teatrales formadas en otras escuelas. Además, bandas musicales integradas por los alumnos de la escuela, y claro que baile con los temas más votados.


II
Nombraríamos un delegado que nos represente, para poder discutir en asamblea los problemas de la escuela, y a su vez plantear soluciones inmediatas y planificar para el futuro. Todas estas mejoras las publicaríamos en un periódico de aparición mensual. El diario tendría distintas secciones: noticias del calendario escolar; información acerca de las actividades de la escuela (deportivas, culturales, políticas y sociales); también publicaríamos cuentos, poemas e historietas escritos e ilustrados por nosotros.

III
La otra mañana charlábamos entusiasmados y pensábamos que sería importante tener una sala de juego y lectura donde aprender, por ejemplo, a jugar al ajedrez (aunque no es un juego sino un deporte) y donde proyectar películas y documentales para divertirnos y conocer algo más de nuestra historia. Los compañeros más adelantados  le enseñarían a los que recién se inician los movimientos básicos de las piezas; también podríamos aprender de los manuales de ajedrez  y contar con la ayuda de las profesoras y los bibliotecarios para seguir aprendiendo.
Pero también practicar otros juegos, como las damas, armar rompecabezas, enfrentarnos en una batalla naval, aprender el valor de las palabras con el  scrabel, y claro que sí,  poner todo nuestro conocimiento de estrategia en los juegos virtuales.

Y pensamos también en algo muy importante: armar un gabinete para realizar experimentos científicos en la hora de naturales y un salón de arte para pintar, dibujar, hacer esculturas y grabados y todo, tomando mate.



IV
Hagamos, por un instante, un alto en el camino. Un alto para recordar algunos momentos importantes en la historia de nuestra querida escuela.
Hagamos de cuenta que entramos al museo, que abrimos una página del libro de oro y nos encontramos con la primera campana, la hacemos sonar y tratamos de imaginar las caras de los alumnos cuando sonó por primera vez, allá por 1863.

Abrimos otra página y ahí están esos chicos de ayer sentados en los primeros bancos que hoy son piezas de museo… En esta otra página aparece un moderno aparato que se utiliza para hacer copias de libros, es el mimeógrafo, precursor de las impresoras…Y en esta otra, escuchemos el sonido de las teclas resonando en la dirección. Es la primera máquina de escribir. Con el tiempo el sonido se hace más suave por la incorporación de una máquina eléctrica, más tarde reemplazada por una computadora…


V
Dejemos la historia y volvamos al camino que queremos construir para nuestro futuro.
Hacemos una mesa redonda en el aula y nos ponemos a pensar que sería buena idea proponer salidas guiadas a distintos  sitios de interés. Por ejemplo, visitar el recientemente inaugurado teatro municipal, que todavía no tiene nombre. Para nosotros sería valioso conocer de cerca las instalaciones de un teatro moderno y también asistir como espectadores a una obra teatral.

Tener una clase de artística al aire libre, podría ser una experiencia  distinta. Pongamos por ejemplo  la plaza san martín, que está acá nomás. Algunos de nosotros aprovecharíamos para dibujar el frente de la escuela desde diferentes perspectivas. Otros retrataríamos la imagen de Don José de San Martín  a caballo, con el brazo y la mirada puestos en los Andes. Otros dibujarían la gente que pasa apurada rumbo al trabajo; otro pintaría las palmeras, las araucarias, los plátanos y otras especies vegetales de la plaza, y todos juntos caminaríamos alrededor de la fuente sacando fotografías a los nidos de hormero, a las golondrinas en primavera y a las palomas en invierno.
¡Que hay más sencillo para nosotros, los alumnos, que recorrer la manzana histórica de la que forma parte nuestra escuela!
Visitar la Casa de la Cultura que en otro tiempo fuera edificio municipal y luego sede de la Escuela de Bellas Artes.

Visitar  la actual Escuela Municipal de Bellas Artes Carlos Morel, que lleva ese nombre en homenaje al precursor de la pintura argentina, que vivió sus últimos años de vida en Quilmes.

Visitar la biblioteca municipal sarmiento, que cuenta con una sala de estudios históricos y en la que se realizan conferencias y talleres de teatro, canto y literatura.

Por último, se nos ocurre que, sería muy importante realizar encuentros con alumnos de otras escuelas para conocer sus habilidades deportivas y artísticas y para pensar juntos la escuela que queremos para el futuro.


VI
 Estuvimos investigando en distintas fuentes bibliográficas la historia de nuestra querida escuela. Apareció el nombre de Juana Manso, que por cierto no era nada tranquila. En el capítulo VIII del libro “Historia de Quilmes” de José A. Craviotto, leímos que la inspectora Juana Manso se había convertido en una verdadera colaboradora de los docentes. Fue enemiga declarada de aquellas escuelas que instalaban en sus cargos a docentes que no tuvieran los más elementales conocimientos pedagógicos. Tengamos en cuenta que esto ocurría en la educación privada y que el tipo de docente responsable, capaz y comprometido con su tarea, al que Juana Manso hace mención, recién cobrará forma con la implantación de la  Ley de Educación Común. Ley que hizo posible terminar con las diferencias entre ilustrados e ignorantes, con una educación de calidad, que permitió a los más humildes promocionarse socialmente; y ya en el siglo XX, aspirar a completar la formación en instituciones terciarias o universitarias, también públicas y gratuitas.

VII
Este 150º aniversario de la escuela es buen momento para realizar un balance histórico.
Es cierto que hay muchas cosas para mejorar en el aula y en la escuela, tanto en lo que hace al edificio como a los materiales didácticos que necesitamos para estudiar, pero tenemos algo muy importante, tenemos una escuela pública que cada año redobla sus esfuerzos por mejorar. Una escuela pública que asegura nuestra educación libre y gratuita durante la primaria y la secundaria, y que nos permitirá, en la medida del esfuerzo personal y de nuestro trabajo sostenido en el tiempo, acceder a una educación, terciaria o universitaria, también libre y gratuita.
Le pedimos a nuestra familia,  a nuestros directivos, a nuestros preceptores y a nuestros docentes, el mayor compromiso; acompañarnos en la difícil tarea de aprender.
Con el tiempo, convertidos en hombres y mujeres libres, y a su vez capaces de asumir nuestras responsabilidades como adultos, renovaremos ese compromiso. ¡Gracias escuela!

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Reflexión colectiva elaborada en forma conjunta por los alumnos de 1º ”A” turno mañana, a partir de  inquietudes surgidas en distintas charlas durante el mes de abril y mayo en clase de prácticas del lenguaje, con motivo de la celebración del 150º  aniversario de la Escuela Nº 1 “Bernardino Rivadavia”: Antonella Benítez, Camila Lescano, Candela Ríos, Nicole Rodríguez, Jaqueline Romero, Brenda Tabare, Macarena Vesprini, Camila Sotich, Jonatan Cantero, Mario Giménez  Medina, Lucas Gómez Villarroel, Luciano Herrera, Mauro Herrera, Lautaro Molina, Alejandro Paglioni Braggio, Franco Rivarola, Iván Ramírez y Matías Talquenca Acosta, coordinados por la bibliotecaria Sandra Paillole y el profesor de prácticas del lenguaje Julio Vinci. Director Víctor Sixto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias Chalo, por tus diferentes aportes e intervenciones para que el trabajo sea más claro y preciso, y por la difusión que le estás dando. Cuando los chicos lo vean publicado en el diario no van a poder creerlo y estoy seguro que ese incentivo les va a dar el impulso suficiente para continuar buscando, a través de la educación , la manera de promocionarse en la sociedad. Un abrazo, Julio Vinci