miércoles, 19 de marzo de 2014

HÉCTOR ÁNGEL PEREIRAS - 1918 /1995 – EDUCADOR, UN HOMBRE DE LA CULTURA


El mundo en su sesgado girar recorría la segunda década del siglo XX. Por primera vez en su historia, desde 1916, la Argentina tenía un gobierno electo por el voto universal, secreto y obligatorio. En mayo de 1918, concluyó en la provincia de Buenos la intervención federal de José Luis Cantilo y asumió el radical José Camilo Crotto – el que le dio nombre a los trabajadores golondrina - Ese año fue coyuntural para Europa, ya que el imperio alemán se derrumbaba y en noviembre concluyó la primera guerra mundial. En Quilmes, que era ciudad desde hacía dos años, el señor Mergasi festejaba el armisticio, bautizando la sala cinematográfica que abrió en la calle Córdoba (hoy Pte. Perón) casi Andrés Baranda, cine “La Paz”.
La inmigración española, que en la primera década del siglo había sido de casi 500.000 personas, en la segunda se sumaron otros 200.000 peninsulares. [1] Entre estos estaba el matrimonio gallego de don Jesús Pereiras Brea y doña Engracia Codesido, que se instalaron en Avellaneda, donde nació el 6 de mayo de 1918, el cuarto de sus cinco hijos, Héctor Ángel Pereiras.
Era intendente de ese Partido don José María Sarobe. Pero la noticia que más conmocionó a los rioplatenses fue algo inusitado, el 22 de junio entre las 17 y 18 horas una nevada blanqueó techos, calles y baldíos.
Allí en Avellaneda, específicamente el conglomerado obrero se que crecía entre Sarandí y Villa Domínico, se crió Héctor y sus hermanos. Cuando concluyó la enseñanza primaria ingresó en la Escuela Normal de Quilmes, de donde egresó como maestro normal nacional en 1937, promoción que dio renombrados educadores a Quilmes, como: Alicia Perla Clerbout, Delia María Fraquelli, Alicia Cora Madrid, Celia Martha Schierff, Nelly Esther Chiriguini, Ruth Elena Llarías, entre otros.
En esos años para ingresar a determinados estudios y trabajos, se requería el título de bachiller, de modo que Héctor Ángel lo procuró en el Colegio Nacional de Quilmes en condición de alumno libre pues debía trabajar; en 1938, había obtenido el cargo de maestro en la Escuela N° 62 de Lanús Oeste. Largos desplazamientos de una localidad a otra en años en que los medios de comunicación no eran abundantes ni los caminos accesibles.
Ya bachiller en 1942 completó en la Universidad de Buenos Aires los profesorados de  Historia, Literatura y Filosofía; siempre en simultáneo el ejercicio de la docencia.
Fue su convicción, desde  muy joven, que la alfabetización era el primer paso para dignificar la vida de la clase trabajadora. Atento a esa necesidad para los trabajadores de las curtiembres que se extendían a lo largo del Riachuelo y de la “Sulfúrica” [2] - empresa que inspiró al Joaquín Gómez Bas su descarnada novela “Barrio Gris”, donde dice: “La vieja fábrica de ácidos que alardeaba de su desprecio por las municipales leyes higiénicas vomitando, desde su petisa chimenea, vaharadas de azufre quemado que carcomían las chapas de zinc de los tejados y arañaban los bronquios del vecindario…” - fue uno de los fundadores de la escuela vespertina “Ricardo Gutiérrez” de Sarandí. Dado el éxito de este tipo de establecimientos educativos, el gobierno creó años más tarde muchas más en el territorio provincial.
Su pasión educativa era inherente al compromiso social; en 1943, fue uno de los fundadores de la Comisión Pro-asilo para Ancianos y Hogar Escuela para niños de Avellaneda. Al año siguiente se inicia en el periodismo con la creación del  periódico “Nuevos Horizontes”, que bregaba por diversas mejoras en Sarandí y Domínico. Algunas ya concretadas como el Viaducto [3] y el entubamiento del arroyo de de Sarandí. [4] Por su avezado trabajo comunitario en 1945 los vecinos lo designaron presidente de la Liga de Fomento. Durante su gestión organiza cursos gratuitos para obreros que alcanzaron tal éxito que la Comisión Femenina le otorga ese año una medalla por su labor. Pereiras había sido desde su juventud militante de la Unión Cívica Radical.
En el período 1946 y 1947 es elegido Presidente de la Comisión que atendía las necesidades básicas de 55 niños carecientes.
El trabajo social, además de la labor educativa no lo privan del oficio de escribir y en 1947, el Instituto Sanmartiniano lo distingue por sus ensayos sobre el Libertador y obtiene el premio del Concurso del Magisterio por su “Himno a San Martín”. Luego con el sello de editorial “El Ateneo” publica ese año su libro “Agua y Tierra”, y colabora en diarios y revistas de Buenos Aires, Avellaneda y Quilmes.
En 1948, contrae matrimonio con Delia Irurzum y constituye su hogar en Quilmes. En 1949 nace su hijo Héctor Rubén y en 1951 su hija Mónica Delia.
LA PASIÓN DOCENTE
Tras las Jornadas Pedagógicas que se realizaron en Avellaneda en 1959, se aprueban varias de sus iniciativas y su marcha-canción, “Escuela Vespertina”.
En 1960, es designado Director del Colegio “Almafuerte” de Parque Patricios; y ese mismo año aprueba el curso para directores en el Instituto Bernasconi para investigaciones pedagógicas y merece Mención Especial por su valiosa labor en: “Legislación escolar”, “Organización escolar”, “Sociología”, “Lenguaje gráfico y Dibujo”, “Técnica de Investigación” y “Estadística”.
Aunque ya tenía un cargo directivo, decidió legitimarlo y se presentó en el Concurso de Antecedentes y Oposición en 1961, del que salió exitoso y a propuesta del Tribunal de Clasificación N° 1 fue designado por el Consejo Nacional de Educación, director de primera categoría. Pero ahí no detuvo su capacitación
El compromiso social también lo llevó a involucrarse en la actividad gremial, procurando la dignificación de la tarea docente y en 1963, fue elegido por sus pares de Avellaneda Director de Prensa de la Unión de Educadores.
El Prof. José Edmundo Clemente, Director de Cultura de la Nación, disertando en la Biblioteca Popular Pedro Goyena, sentado en el centro el Director de Cultura de la Municipalidad de Quilmes don Héctor Pereiras. De pie la directora y fundadora de la Biblioteca, profesora Ana I. Manso de Torrico. En la inauguración del Local Nº 10 del edificio del Mercado Municipal el 21 de julio de 1964.
QUILMES
A partir del momento en que establece su domicilio en Quilmes inicia una consecuente actuación en la vida cultural del distrito, en distintas instituciones y su nombre comenzó a ser distinguido. Así fue que tras las elecciones realizadas el 7 de julio de 1963 en que resultó ganadora en Quilmes la Unión Cívica Radical del Pueblo - liderada por don Esteban Tomero - colocando en la intendencia al médico Raúl Buján, Pereiras, fue designado Secretario de Gobierno y Cultura del Municipio de Quilmes; cargo que ejerció desde el 12 de octubre de ese año, hasta el 30 de junio de 1966, en que después del funesto golpe del estado cívico-militar del día 28 anterior, la municipalidad fue intervenida por el Tte. Cnel. Oscar A. Yanuzzi.
En el marco de su gestión de 2 años y 9 meses, restablece la Comisión Municipal de Cultura, retomando los parámetros de la ordenanza Nº 1333 sancionada el 7 de julio de 1942, por el intendnete Dr.Manuel J. Cruz, [5] otro de los hombres que durante su breve paso por el ejecutivo local dejaron un legado imperecedero para la cultura y la identidad de los quilmeños. [6] Fue presidente de esta segunda época el profesor José Pardo que por esos tiempos era Director de la Escuela Municipal de Bellas Artes "Carlos Morel" y secretario José Abel Goldar. [7]
Aceleró el traslado de la Escuela de Bellas Artes “Carlos Morel desde su primer establecimiento en la calle Alvear, cumpliendo con la ordenanza del H.C.D. Nº 2980 del 6 de febrero de 1964. Entre el 10 y el 16 de julio de 1965 se concretó el pase total a la Casa de la Cultura”, [8] nombre que Pereiras le impone basado en el concepto malrauxiano de “Maisons de Jeunes et de la Culture.
 En el año 1959, André Malraux, [9] en ese momento ministro de Educación de Francia, había llegado al país, alojándose en casa de su editora, Victoria Ocampo. En el marco de esa visita Pereiras tuvo ocasión de conocer personalmente al escritor francés e intercambiar puntos de vista y experiencias de sus conceptos aplicados política y culturalmente en la Argentina.
Durante su gestión se le dio relevancia pública al Museo Municipal del Transporte de El Dorado; el predio de 9 Ha que había donado don Carlos Hillner Decoud en 1950.
Continuó su tarea actualizando los programas de la EMBA al nivel de la Escuela General Belgrano de la Capital. Gestiona el reconocimiento nacional de los títulos otorgados a partir de esa fecha. Crea la Escuela de Música, Danzas y Arte Escénico, “… que se inició en 1964 en cuyo transcurso el acontecimiento más destacado fue la creación de un Seminario Poético, denominado Leopoldo Lugones, que se desarrolló como un cursillo de declamación e interpretación teatral.” [10] Como una manifestación democrática, participativa que a nivel nacional se estimulaba en todas las escuelas públicas hizo que se aprobara el estatuto del Centro de Estudiantes, agrupación que existía como tal desde 1961. Organizó cursos de perfeccionamiento para maestros y llamó a concurso para cubrir cargos de director y profesores (en tres meses se inscribieron 500 alumnos) Se creó el Museo de Artes Visuales en base al proyecto antes emprendido por el profesor Francisco Míguez. Se municipalizó el conjunto de teatro “Luz y Sombras”. Se amplió la Biblioteca Pública (en 1965 poseía un promedio de 500 lectores diarios, 100 más que la Biblioteca Nacional, con horario corrido de 7 a 21 hs)
Se crea la Plaza del Maestro en Bernal, conocida por los vecinos como plaza Carlos Morel o de los ombúes.
En 1966, lo designan presidente de la Sub-Junta Quilmes de la Campaña Nacional de Alfabetización y en tres meses se crean 40 centros educativos en los barrios más apartados del Distrito, con una asistencia diaria de 760 alumnos.
Tras el infame golpe de estado que destituyó al presidente constitucional don Arturo Illia y la intervención de todas las instituciones democráticas del país, Pereiras entregó la declaración jurada de bienes que había presentado antes de iniciar sus funciones, documento que aún permanece en poder de su familia.
Durante su administración había establecido un trato fraterno con don José Antonio Blanco, el director-propietario del diario El Sol y en 1967, comienza a colaborar como redactor de ese periódico.
Es designado Director de la Escuela N° 10 de Sarandí, transformó a dicho establecimiento oficial en uno de los mejores de la provincia de Buenos Aires. Se resalta la preparación demostrada por los alumnos que egresaban. Le dio un gran impulso  a las actividades deportivas y a la práctica del juego de ajedrez. La Escuela adquirió por su gestión y gracias a los logros obtenidos, el reconocimiento de toda la comunidad.
En 1968, comienza su actividad como abogado paralelamente a su labor docente y prosigue con las actividades culturales y con la escritura.
Mucha labor, escuelas, aulas, cientos y cientos de alumnos, la pasión de educar, de formar, expuesta en todas sus funciones, y llegó el año 1978, en que completó los 40 años de antigüedad docente con una presencia perfecta.
Era admirador de la poesía de Rubén Darío, cuyo primer nombre lleva su hijo mayor. Entre sus muchos escritos, realizó una novela de ciencia ficción que no se editó. Llegó a sentirse un quilmeño más, quiso e hizo mucho por su ciudad por adopción… como tantos, quienes llegaron e hicieron de esa localidad un motivo de vida. Quizá por esa leyenda que transmiten las abuelas del “mal del sauce”.
Y aquí falleció Héctor Ángel Pereiras el 14 de febrero de 1995, dejando a su familia y a la comunidad un legado de cultural, ética y moral que estas páginas intentan divulgar para crear un modelo, tan necesario en la disgregación actual.
En las siguientes estrofas manifiestó Pereriras su amor a Quilmes:
Quilmes

Quilmes
Nuestro hogar feliz.
Tu emblema el navío
con una gaviota
La antorcha y el río
que baña leonado
tu playa de gris.

Quilmes
Nuestro dulce hogar
Tres siglos cumpliste
cantemos unidos
por lo que ya eres
todo lo que fuiste
y lo que serás.
Quilmes
Nuestro dulce hogar.

Quilmes
Nuestro hogar feliz
de angustia, de gloria
de fe y optimismo
Tu nombre de indio
perfuma la historia
de nuestro País.
Quilmes, Paz y Alem (circa 1970)
CONCLUSIÓN
“Si hoy olvidamos los cimientos y si se olvida a quienes hicieron los cimientos, el futuro nos lo reclamará. Muchos se habrán equivocado nuestros maestros, pero a ellos debemos que nos enseñaran a reconocer a nuestros fundadores. Un pueblo sin identidad, sin sentido de pertenencia es un pueblo sin conciencia ciudadana.” Chalo Agnelli
Chalo Agnelli
Se agradece la colaboración de la Prof. Mónica Pereiras y Néstor E. Monea
Fotos Colección Biblioteca Goyena e Ítalo Nonna
NOTAS Y FUENTES
[1] http://cualquierpasadonofuemejor-adrian.blogspot.com.ar/2010/11/inmigracion-espanola-en-color-sepia.html
[2] LA SULFURICA Prof. Dr. Mario Féliz http://www.mitosyfraudes.org/Polit/Sulfurica.html
[3] La ejecución del Viaducto comenzó a gestarse en el año 1947, estuvo a cargo de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires, esta traería progreso y solución a las áreas afectadas por las vías del ferrocarril. Varios años antes de la realización de este proyecto paraban en la estación de Sarandí 80 trenes diarios. En la década del ’40 los trenes de horario, los especiales para fútbol, de carga de lecheros y maniobras, debían cerrar las barreras 304 veces al día. http://www.culteducaavellaneda.com.ar
[4] La cuenca natural del arroyo Sarandí de extiende hasta las proximidades de la localidad de Longchamps, donde nace el curso con el nombre de Arroyo de las Perdices. Está entubado desde sus nacientes y en alrededor del 80 % de su recorrido. El Arroyo de las Perdices cuenta con un sistema de conductos rectangulares con 60 m³/seg de capacidad que permite transvasar hacia la cuenca del arroyo Santo Domingo las crecidas de baja recurrencia. En caso de grandes crecidas, la condición topográfica determina que el escurrimiento de los excedentes, que no pueden ser conducidos por estos conductos de desagüe, se orienten siguiendo el curso natural de las aguas hacia el canal Sarandí. Luego de recibir como afluente al Arroyo Galíndez, hoy totalmente entubado, a la altura de Lanús se convierte en el Arroyo Sarandí. Desde su cruce con las vías del Ferrocarril General Roca, en la localidad de Sarandí, hasta su desembocadura en el río de la Plata, el arroyo se encuentra rectificado (Canal Sarandí). Esta cuenca comprende una superficie de 80 Km², y se extiende sobre los partidos de Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora y Almirante Brown. La longitud de su cauce principal es de aproximadamente 20 Km. La cota de la divisoria de aguas, en las nacientes, es de alrededor de 25 m IGM, llegando a cotas inferiores a 2 m IGM en el extremo de aguas abajo. Su pendiente media es algo mayor que 1 m/Km. http://www.atlasdebuenosaires.gov.ar/
[5] Ver en EL QUILMERO  del: miércoles, 10 de marzo de 2010, “EL DR. FERNANDO POZZO Y LA HISTORIA EN QUILMES”
 http://elquilmero.blogspot.com.ar/2010/03/el-dr-pozzo-y-la-historia-en-quilmes.html
[6] Ver en EL QUILMERO “LA COMISION DE CULTURA DE QUILMES”.
[7]  La Comisión Municipal de Cultura "ad-honorem" de la que estamos hablando fue creada por decreto del 5 de marzo de 1964, que firman el Intendente, Dr. Raúl A. Buján y el Secretario de Gobierno y Cultura, Prof. Héctor A. Pereiras, y quedó integrada por: Carlos Guillermo Maier, Norberto Martín, Juan Carlos Dhers, José Eduardo Pardo, José Abel Goldar, Lía Mancedo de Ocampo, Orlando Cella, Guillermo Ramos, Juan Carlos Lombán, Enrique Marcelo Lombán, José Abel Goldar, Juan Alberto Bordalejo, Carlos Alberto Neira, Felipe J. Firpo, Jorge Norberto Molinari, Rosa N. Bucich de von Schultz, Ricardo González, Néstor E. Monea, Lona Blanco, Juan Airaudo, Julieta Quebleen, Bruno Catoi, Lázaro Vacaro, Rubén Navarro y N. R. Pinto. La Comisión, como establecía el Decreto, se dio su propio Reglamento de funcionamiento y eligió de entre sus miembros a sus autoridades.
[8] Castellini, Lidia - Salvanescki Julio D. “Apuntes para una historia de la Morel”. Tiempo Sur. Quilmes, 2000. Pp.54 a 66.
[9] André Malraux (París, 3/11/1901 – Creteil, 23/11/1976) novelista, político y aventurero,  Personaje representativo de la cultura francesa que giró en torno al segundo tercio del siglo XX, en su vida se confunden los elementos novelados del escritor con la expresión del hombre público, la propaganda del político y la realidad de los hechos históricos que vivió. Esta mezcolanza ha llevado a alguno de sus críticos, como el biógrafo Olivier Todd a considerar a Malraux “el primer escritor de su generación que logró edificar de una manera eficaz su propio mito”. Al acceder De Gaulle a la presidencia aceptó ser su ministro de Cultura, cargo que desempeñó desde 1959 hasta 1969. Después de asumir como ministro, la Argentina fue el primer tramo de su gira por América latina. Durante los cinco días que estuvo aquí se encontró con el presidente Arturo Frondizi, disertó en el Congreso y visitó muestras de pintura.  No fue el único contacto con nuestro país. A la relación de Malraux con la Argentina le dio especial énfasis su larga amistad con Victoria Ocampo. El número 340 de Sur le estuvo dedicado, cuando murió, en noviembre de 1976, y sus principales libros se tradujeron y editaron aquí por iniciativa de la escritora.
[10] Ver nota 7

1 comentario:

Anónimo dijo...

Dice Marco Della Maddalena: "Todo pensamiento emitido es una vibración que no perece jamás. Continúa vibrando en cada partícula del universo. Si los pensamientos son nobles, santos y poderosos, activan las vibraciones de todas las mentes en sintonía de simpatía. Inconscientemente, todas las personas que son como VOS, captan el pensamiento que has proyectado y, de acuerdo con la capacidad de cada uno, emiten pensamientos similares. El resultado es que, sin conocer las consecuencias de tu propio trabajo, estás poniendo en movimiento grandes fuerzas que trabajan unidas y contrarrestan los pensamientos bajos y mediocres generados por los egoístas y los débiles" con mucho amor... Marco