lunes, 13 de abril de 2015

AVIACIÓN EN QUILMES (COLABORACIÓN DE PERSPECTIVA SUR)



En la IMPA ocurrieron importantes sucesos de la aviación. El Área de Material Quilmes de la Fuerza Aérea es conocido como "IMPA". Sin embargo, no es tan conocida la historia de los sucesos vinculados a esa denominación.

Por Juan C. Benavente e Italo Nonna

En el predio del bañado donde funcionó la compañía aérea alemana Sindicato Cóndor (ver PERSPECTIVA SUR edición del 6-04-2015), junto a grupos aerodeportivos, se instaló hacia 1943 una extensión de la empresa I.M.P.A., Industria Metalúrgica y Plástica Argentina, S. A.
Primero ocupó un sector del hangar de la empresa alemana, pero luego amplió considerablemente sus instalaciones con un original propósito: fabricar aviones livianos en la Argentina.
PRIMERA FÁBRICA ARGENTINA PRIVADA
19 de diciembre de 1944. Sol, calor, fiesta. Lejos de la II GM, una multitud entusiasta de público se desparramaba en un campo de aviación al sur de Buenos Aires. El lugar: el aeródromo de Quilmes.
En aquella calurosa tarde de diciembre, alrededor de las 17.20 la multitud estalló en aplausos. Tres aviones civiles IMPA Tu-Sa llegaron a Quilmes y sobrevolaron las instalaciones del aeródromo. Los aviones escoltaron desde la Capital Federal a la comitiva oficial, encabezada por el entonces vicepresidente de la Nación, el coronel Juan D. Perón.
Momentos después, luego de recorrer un Quilmes embanderado y vestido de fiesta, el automóvil de la comitiva hace un lento ingreso al campo de aviación.
Las crónicas dan cuenta de una jornada sofocante, de discursos largos y optimistas. No faltó espectáculo: paracaidismo, acrobacia aérea, presentación en tierra y en vuelo de los flamantes aviones construidos por IMPA y el desfile de los trabajadores de todas las plantas de la empresa. El fervor popular por acercarse al vicepresidente demoró a la comitiva en el recorrido de las instalaciones de la fábrica que se estaba inaugurando.
IMPA "AVIACIÓN"
Publicaciones de época de la propia I.M.P.A. refieren que entre sus tareas se contaban la manufactura de elementos sobre la base de metales y plásticos y la fabricación y provisión de materiales para las fuerzas armadas. En la década del '30, IMPA laminaba aluminio (en eso también fue una de las primeras) y vivía un crecimiento sostenido que para la década siguiente le permitió contar con dos plantas, una, la central, en el barrio capitalino de Almagro -actualmente gestionada por una cooperativa de trabajadores y cuenta con un centro cultural- y otra en el partido de General San Martín.
En 1931 el ingeniero José M. Sueyro asume la presidencia del directorio del consorcio, impulsando una política de innovación y expansión de las actividades. Diez años después, a instancias de Sueyro, la empresa comienza a realizar estudios tendientes a fabricar en serie aviones livianos para el mercado interno civil y militar.
La flamante división aérea se pone a cargo del ingeniero aeronáutico español Alfredo Davins Ferrer, llegado al país en 1940, quien comienza a trabajar en el primer diseño de IMPA junto al argentino Juan F. González.
PRIMER PROTOTIPO
El 25 de julio de 1942, en el aeródromo de Gral. Pacheco, se hizo la presentación oficial en tierra y en vuelo del primer prototipo

denominado RR-11 y construido íntegramente en la planta de IMPA. En el vuelo, el piloto Siro A. Comi realizó maniobras acrobáticas. El RR-11 era un avión liviano para turismo y entrenamiento, de cabina cerrada con asientos lado a lado, ala baja y equipado con un motor de 65 CV.
Poco días después de la promocionada presentación, el ingeniero Ferrer deja la empresa por "desacuerdos técnicos" con los directivos. Es el primer traspié de importancia, al que seguirían otros, que marcaron toda la breve historia de IMPA Aviación. Ferrer y González habían desarrollado dos proyectos más: el RR-12D y el RR-13D.
El primero era un monoplano de estructura mixta para entrenamiento militar, con tren de aterrizaje retráctil, también de ala baja tipo Cantilever, equipado con un motor que le permitiría desarrollar unos 300 km/h. El RR-12D tuvo el privilegio de ser la primera máquina militar concebida por la industria civil del país.
Otra versión del diseño contemplaba equiparlo con armamento (ametralladoras y bombas). Si bien la construcción del prototipo comenzó en 1942, meses después del inicio de las tareas y tras el alejamiento de Ferrer, se abandonó el proyecto.
PROYECTO
En cuanto al RR-13D, ni siquiera salió de los papeles. Si bien el proyecto era interesante (un bimotor liviano para transporte de pasajeros y carga) y su construcción comenzaría a mediados de 1942, los problemas surgidos con Ferrer cancelaron definitivamente la iniciativa.
El RR-13D podría transportar hasta ocho pasajeros y 200 Kg. de correspondencia, con una autonomía de 1.500 km. Al respecto de este diseño, un informe de la empresa daba cuenta que "su estudio ha sido efectuado para resolver, en parte, el problema que afecta a nuestras apartadas regiones.
Los grandes transportes aéreos no pueden abastecer a numerosos núcleos habitados y el paso de esta aeronave los enriquecería y transformaría radicalmente su vida económica". Una visión sumamente realista de las comunicaciones en el interior del país si se piensa en una evaluación efectuada hace setenta años.