lunes, 19 de octubre de 2015

ANA MARÍA ESTEVAO, 40 AÑOS DE SU ASESINATO HOMENAJE A UNA JOVEN VECINA (COLABORACIÓN)



Por Lic.  Juan Corvalán
La intención que busco al escribir sobre la historia local es rememorar hechos, circunstancias y personas que considero importantes para nuestro desarrollo como comunidad, proyectando
de cada uno de ellos la capacidad potencial, el espíritu optimista y laborioso de aquellos que alguna vez aquí, según corresponda, sucedieron o vivieron. Asimismo, esto se combina con el mayor apego, identificación o impacto, que por distintas razones uno puede sentir con tal suceso o persona. Hoy la exposición es uno de esos temas movilizadores: el lamentable crimen de Ana María Estevao, ocurrido a mediados de los años ´70. Un acto incomprensible, una muerte tendenciosa.

LOS HECHOS

Para reconstruir los hechos utilizaremos como fuente de información publicaciones de la época y posteriores que desde distintos ángulos cubrieron el asesinato.

En la página N° 7 del diario El Sol, del miércoles 22 de octubre de 1975, un artículo titulaba “Desaparición de una Joven Periodista en Solano“. El artículo expresaba que familiares de la joven se acercaron a la redacción (del diario) para denunciar la desaparición ocurrida el lunes (19 de octubre) a las 21 Hs. junto con un joven (Raúl Kossoy). Luego de ubicar su domicilio y sus 22 años de edad,
el artículo describe sus actividades como: Periodista en el periódico “La Voz de Solano”; Estudiante en la Facultad de Humanidades de La Plata; y Prosecretaria en la Agrupación de Entidades de Bien Público “12 de Octubre” que nuclea a 32 entidades de San Francisco Solano y Villa La Florida.     
Días más tarde, el mismo matutino, en la tapa de la edición del día viernes 24 de octubre y bajo el título: “Hallaron asesinada a la joven desaparecida en Solano”, informaba que en el deslinde de Monte Grande y San Vicente, jurisdicción de la comisaría de Tristán Suarez se halló el cuerpo de Ana María con heridas de armas de fuego. Junto a ella se encontraba el cuerpo, también baleado, de Raúl Kossoy. El Sindicato de Prensa, filial Capital, emitió un comunicado de repudio por el asesinato de la joven periodista.

Raúl Gregorio Kossay al momento de su asesinato tenía 25 años,
estudiaba Psicología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y era el Secretario General por la Provincia de Buenos Aires del Partido Vanguardia Comunista.
El velatorio de Ana María se realizó en el cuartel de los Bomberos Voluntarios de San Francisco Solano. En su libro: Historia de San Francisco Solano y Villa La Florida 1926 – 1981, Luis Gerardo Barbieri escribió: “Su extraordinaria forma de ser, lo testimonió su velatorio: por allí desfilaron millares de personas, desde niños hasta ancianos. Todos lloraron y la acompañaron hasta su última morada.” A su vez, el libro: Al Sur de la Utopía, La Historia Política de Quilmes (1955-1983) de Jorge Márquez cuenta en detalle la “osadía” de un vecino de colocar sobre el féretro la bandera argentina.

Del libro “Con vida los queremos. Las voces que necesitaba silenciar la dictadura. Periodistas desaparecidos”, se extrae un fragmento correspondiente a la entrevista realizada a la Sra. Antonia Deolinda Paniagua de Servín, esposa de Santiago Servín, Director del diario La Voz de Solano y que fue secuestrado de su hogar el 7 de septiembre de 1976: “(…) la Voz de Solano que lo dirigía con Luis Barbieri eran diarios que trataban cuestiones barriales, de las Sociedades de Fomento, de las grandes carencias de esta zona de obreros… y todo quien quería publicar allí sus cosas, sus poemas, sus denuncias. No era un diario de uno o dos era de todos. Allí trabajaba Ana María Estevao, periodista. La secuestraron poco antes de que a Santiago (Servín) y a los días apareció su cadáver torturado en un zanjón. La Voz (de Solano) publicó todo el caso y la edición fue decomisada por la policía.”
CONCLUSIÓN
Recordar y escribir el presente artículo me lleva a pensar en el nivel de fanatismo al que nos pueden llevar las convicciones recalcitrantes. Instancia a la que nadie debe recurrir Nunca Más, y por el contrario, adoptar para siempre como filosofía de vida el intercambio de ideas a través del diálogo. Es justo en este punto donde toma vigor y sentido la definición de Dolores Juliano sobre interculturalismo: “La Sociedad es tanto más rica, más viva, más pujante en cuanto sea capaz de abrigar en su seno mayor número de propuestas alternativas que se enriquezcan mutuamente… no se trata de tolerancia, porque la tolerancia implica una posición de poder: toleramos aquello que podemos no tolerar – es decir, tolera el que puede – sino una modificación donde aprendamos que no nos movemos con verdades definitivas.”
Periódico “Inquietudes”,
emprendimiento periodístico de Gerardo Varaldo
Artículo del Lic. Juan Corvalán, integrante
de la Comisión Administradora de la Bibl. P. P. Goyena
Y de la Agrupación de Historiadores Los Quilmeros

1 comentario:

marcos espinola dijo...

Excelente artículo para la memoria...