martes, 26 de abril de 2016

SOCIEDAD ITALIANA MUTUAL Y CULTURAL CRISTOFORO COLOMBO


El pasado 27 de marzo de 2016, falleció el Dr. Carlos Eusebi, [1] un hombre que dio a la creatividad, el conocimiento y el hecho cultural a Quilmes durante toda su vida argentina, pues nació en Loreto, provincia de Ancona, Marche, Italia y llegó a nuestro país a los 20 años. Formó con su esposa Selma M. A. Polich, de origen húngaro, una familia que engrandeció la educación y el arte de nuestro ‘surgranbonaerense’. Selma fue concertista de piano en la Orquesta de Leonardo J. Gay, hizo la licenciatura de filosofía en la facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires, conoció varios idiomas, dirigió el coro de la Facultad de Derecho y fue profesora de latín, filosofía, lógica, etc, en el Colegio Nacional y en la Escuela Normal Alte. Guillermo Brown. [2] 
La partida de don Carlos nos remonta a la Sociedad Italiana Cristoforo Colombo (Hipólito Yrigoyen 570), ámbito y casa donde este inmigrante realizó su gran obra cultural, siempre altruista y comprometida con la larga tradición y la historiografía de nuestra localidad que cumple 350 años y el Centenario en que el casco urbano del Partido fue declarado ciudad por la ley 3627 de la provincia de Buenos Aires.
Honrando su memoria EL QUILMERO transcribe este texto, con el que don Carlos Eusebi preanunció su libro “Un nombre para la historia de Quilmes”. [3] A su vez se resalta la actuación que el ‘mutualismo’ tuvo en la Argentina durante las últimas décadas del siglo XIX y hasta casi mediados del siglo XX y sin olvidar el aporte inconmensurable de la inmigración italiana.
Se hicieron en el texto algunas actualizaciones temporales para facilitar la comprensión y se agregaron contextualizaciones y elementos que, por contemporaneidad, el autor dio por supuestos. (Chalo Agnelli)
'LA SOCIETÁ ITALIANA DI MUTUO SOCCORSO'
Por el Dr. Carlos A. M. Eusebi
Quilmes, 5/5/1998
La fundación de la Cristoforo Colombo, la primera institución civil sin fines de lucro que nació en Quilmes el 5 de mayo de 1878, se debe a italianos que llegaron a este poco antes de 1850.
El 64% de esos inmigrantes provenían del norte de Italia, estos italianos tuvieron acceso a la propiedad de la tierra y se convirtieron rápidamente no solamente en propietarios sino en representantes importantes del tejido social de nuestra ciudad. 
“El Quilmero”, periódico de intereses rurales, publica el día 7 de abril de 1878, bajo el titulo “La Colonia Italiana”: “Sabemos que numerosos italianos residentes en Quilmes han iniciado el digno y liberal proyecto de fundar una sociedad de socorros mutuos, con
ese objeto se celebrará el domingo 14 de del corriente una gran reunión en el hotel de ’La sirena’, frente a la estación del ferrocarril para resolver definitivamente la formación de esa sociedad nombrar su comisión directiva provisoria. Pensamos que la Asociación es, en todos los centros de población, el apoyo del derecho el freno del deber y nos ofertamos con nuestro impreso a disposición de esa noble idea que aplaudimos, felicitando, de corazón a la colonia italiana,
Comida homenaje al Dr. Isidoro Iriarte en el salón del teatro Colón, periódico "Norte", 8/6/1922
residente en Quilmes, porque ella será la vanguardia en la nueva senda de progreso en que entrará nuestra localidad por la creación de asociaciones, si felizmente los italianos encuentran imitadores”.
 
Un aviso dirigidos a los italianos se publica el día 11 de abril, recordando la reunión del 14; a su vez ese mismo día 14, “El Quilmero” publica bajo el titulo “La reunión de los italianos”: “Los italianos de Quilmes no deben olvidar que hoy a la dos de la tarde debe celebrarse una gran reunión en el hotel de ‘La Sirena’, frente a la estación del ferrocarril, con el objeto de formar una sociedad de socorros mutuos’’. Prosigue “El Quilmero”: “Los italianos son los que por hoy llevan
la gloria de la iniciativa de la Asociación en Quilmes, para ellos vayan palabras de aliento. ellos merecen nuestros más ardientes y sinceras felicitaciones e incitar a los que no son italianos a seguir el ejemplo de ellos, promoviendo la formación de sociedades, que aún con pobres y limitados recursos siempre serán si unidos, más poderosos y progresistas que mantenerse aislados.” 
El domingo 5 de mayo se hizo la reunión constitutiva, y se nombra la primera comisión directiva en casa de Giovanni Mazza donde había un salón, en la esquina de Alvear y Alem (esquina SO), donde luego hubo un bar y una placa que recordaba el episodio. En esa reunión asistieron 60 italianos. 
FUNDADORES
Entre los fundadores de la Cristoforo Colombo había un viñatero, un sastre, un carpintero, tres comerciantes, dos faroleros, un molinero, cuatro labradores, un albañil, un fondero, un industrial y un carnicero y tantos otros cuya profesión desconocemos y cuyos apellidos llevan hoy casi la mitad de los habitantes de Quilmes. Estos inmigrantes, recién llegados al país, se habían dado cuenta enseguida que debían poner toda su fortaleza moral, esfuerzo y espíritu de sacrificio para conseguir, codo a codo con los hermanos argentinos, un futuro de paz y bienestar que vislumbraron para esta antigua aldea que, ya en ese tiempo, avanzaba a pasos lentos, pero firmemente, hacia su destino de gran ciudad.

Medalla de la fundación del Teatro Cristoforo Colombo el 12 de setiembre de 1909, obsequiada al director-autor de este blog por don Luis Fidanza, nieto de uno de sus fundadores.
El año siguiente, 1879, la Cristoforo Colombo crea la primera de las tres instituciones educativas privadas que fundó en Quilmes, dirigida por el Sr. Traverso con treinta alumnos. (calle Nº 15, Alvear y 20, Olavarría, esq. SO ) La segunda será el “Ausonia” en el año
1960, y la tercera el instituto Cristóbal Colon fundado en el 1990. No todas con igual éxito por los innumerables conflictos económicos que azotaron a lo largo de las décadas a nuestro País. Cuando se fundó la institución, cada uno de los miembros del Consejo Directivo debían abonar una cuota suplementaria de diez pesos nacionales para la manutención del caballo que utilizaba el cobrador de la cuota mensual. También en esos años inicia sus actividades la banda de música dirigida por el profesor José Nelli, que se lucía en todos los actos de la ciudad con su joven clarinetista Carlos Fossati que tenía en ese entonces trece años de edad. Hacía interpretaciones en la plaza Principal (hoy San Martín) todos los domingos y los feriados; en setiembre de 1880, recibe un subsidio
de $ 500 mensuales de la Municipalidad. 
En 1881, un filántropo ingles, Giovanni Davidson dona una parte del terreno donde funciona hoy la sede central de la institución y años después, fieles al compromiso contraído, los fundadores de la institución, bajo la presidencia de don Carlos Cerruti, ponen en 1907, la piedra basal del Teatro Colón, que sería el orgullo de Quilmes. Esta sala de espectáculos se cristaliza e inaugura en 1909, bajo la presidencia de don Víctor Félix Fornabaio, otro filántropo quilmeño de origen italiano a quien se debe también la creación de la escuela Técnica Mosconi. A la inauguración asistieron el gobernador de la provincia de Buenos Aires, otras autoridades provinciales, municipales, de instituciones
de otras colectividades locales y vecinas y las fuerzas vivas. Esta "Catedral del Sentimiento", como la definió un distinguido vecino de nuestra ciudad, pasó a ser la ‘Casa del Arte’ hasta su demolición en 1965, para dar paso a la actual sede. 
En su tablado desfilaron todos los elencos de aficionados quilmeños como los de Dora Barrera Nicholson, Amigo-Canezza, Luz y Sombra, Grupo de Teatro Sur; grandes compañías independientes como las de Luis Arata, Pepe y Antonio Podestá, Lola Membrives,
y Tita Merello; declamadores como la misma Alfonsina Storni y Aleman y Vila; se hacían desde los festivales de los colegios locales, hasta grandes compañías de ópera; se realizaron conciertos sinfónicos, bailes populares, grandes concentraciones políticas - algunas fortuitas como en la que fue asesinado el profesor Alberto De Diego -; actuaron los “Títeres de Podrecca”;[4] allí cantaron Carlos Gardel, Ignacio Corsini, Agustín Magaldi y cancionistas populares como Azucena Maizani, Mercedes Simone, Libertad Lamarque, Ada Falcón; y actuaron orquestas típicas locales como la de Francisquín, Blanco & Dentaro, Cafiero-Tesei, “El sexteto de bandoneones”; directores de orquesta como Francisco Canaro, Roberto Firpo, Julio Decaro, Osvaldo Fresedo, Pedro Maffia, Francisco Lomuto entre otros; además de grandes conferencistas de toda laya y tópicos. 
FUSIONES
Con el tiempo la Cristoforo Colombo se fusiona con las instituciones culturales ‘Leonardo Da Vinci’ y la ‘Asociación Cultural Quilmes’, y más tarde con la ‘Patria e Unitá’ que tuvo su sede y cinematógrafo en la calle Mitre, la última función de cine que se realizó en el Colón fue el 15 de diciembre de 1966, con tres películas. Los días siguientes el Cine-Teatro Colón desaparece de la cartelera cinematográfica del diario El Sol. Sin embargo siguen otras actividades, por ejemplo, el 5 de mayo de 1966, se anuncia un festival lírico organizado por el propietario del famoso Perro Arco. El 23 de junio, se organiza un gran espectáculo en homenaje a Carlos Gardel que cantó en ese teatro, escribe el diario el sol; “… por última vez el día nueve de julio de 1933, antes de su última gira internacional.” A su vez, el primero de julio del mismo año, siguen las funciones de homenajes a Carlos Gardel. A fines del 1974, y principio de 1975, se prosiguen las actividades que nunca se suspendieron ya que se venían realizando en el ínterin en la calle Mitre. Alrededor de estas fechas, allí, nació el primer taller literario
que se realizó en Quilmes, coordinador por Daniel Calmels Duguet, Ricardo Maneiro y  Chalo Agnelli, continuado por varios años por Liliana Guaragno, Liliana Marengo:  allí tenían su sede otras instituciones como la SADE filial Quilmes; había cursos de idioma italiano para adultos, taller de teatro, cursos de astrología científica que dictaba la profesora Selma Polik de Eusebi; un coro juvenil integrado por alumnos del instituto Cristóbal Colon y en sus tradicionales viernes entre amigos se realizaban charlas, conferencias, exposiciones, etc.
PERDURABILIDAD
La permanencia a través de los años de una institución de bien publico sin fines de lucro como la Cristoforo Colombo solo se justifica material y jurídicamente si el esfuerzo de directivos y asociados se vuelca sin titubeos hacia los objetivos de su creación consignados en el estatuto social. 
Creemos que la institución ha justificado ampliamente su existencia después de 137 años de labor no solamente en beneficio de la colectividad italiana sino también de toda la comunidad quilmeña. Considerada ayer un simple adornó, hoy la cultura se ha transformado: “En fondo y sustancia de la aventura humana y ha asumido un papel fundamental en el desarrollo de los pueblos y en
Alfonsina en el teatro Colón ("El Plata", 1926)
la consolidación de la paz y la democracia”
. En este campo nuestros antecedentes y el espíritu de nuestros antepasados, vigorizado aquí por la Revolución de Mayo, nos reclama una presencia activa, vivaz y fecunda. Por eso la Cristoforo Colombo, se hizo merecedora del Kilme de Honor, del Candil de Kilme y de otras distinciones locales, provinciales y nacionales e incluso llegaron desde la República Italiana.

Toda esta labor de más de un siglo se inspiró en una frase que Dante Alighieri, en la 'Divina Comedia', dirige a los seres humanos: “considerate la vostra semenza, nati non foste a viver come bruti, ma per seguir virtute e conoscenza” ('Considera tu semilla, no naciste para vivir como bestias sino para seguir virtud y conocimiento')
Compilación, compaginación Chalo Agnelli

Dir. del blog EL QUILMERO
NOTA

[1] Ver en EL QUILMERO del domingo, 27 de marzo de 2016, CARLOS ÁNGEL MARIO EUSEBI, UNA IDENTIDAD UN HOMBRE DE LA INMIGRACIÓN - 1928//2016

http://elquilmero.blogspot.com.ar/2016/03/carlos-angel-mario-eusebi-una-identidad.html 
[2] Ver en EL QUILMERO DE LA INMIGRACIÓN del domingo, 4 de enero de 2015, LOS EUSEBI, HISTORIA DE DOS MIGRACIONES http://elquilmerodelainmigracion.blogspot.com.ar/2015/01/los-eusebi-historia-de-dos-migraciones.html 
[3] Ed. Tiempo Sur. Quilmes, 2003.
[4] “Piccoli de Podrecca”, vinieron por primera vez a la Argentina en
1922, y volvieron quince años después, 1937. Marionetas, mejor dicho,
manejadas con varillas. Vittorio Podrecca era periodista, escritor, críticode
arte y secretario de la ilustre academia musical Santa Cecilia, de Roma. En
1912 se propuso desarrollar el teatro de marionetas llevándolo a un nivel
excepcional de calidad. Lo bautizó Teatro dei Piccoli, que no significaba,
como erróneamente se creía, Teatro de los Niños, sino -con las palabras
del propio Podrecca- Teatro de los Actorcitos de Madera. 
(http://www.lanacion.com.ar)


1 comentario:

Raquel Gail dijo...

¡Qué nota tan interesante, Chalo! Creo haber leído que durante un tiempo, ante el crecimiento de la matrícula de la Escuela Normal, la Sociedad Italiana cedió salas de la casa donde hoy funciona el Colegio Ausonia. ¿Cuál de las Sociedades mencionadas sería?

Cordiales saludos,
Raquel