miércoles, 18 de mayo de 2016

EL QUIOSCO DE LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES - MINAS Y CARMEN CURTIS



En las escuelas argentinas durante muchos años los quioscos fueron un factor necesario para emprender mejoras y acopio de material didáctico. Explotados a veces por las Cooperadoras, otras por concesiones, siempre jugaron un papel distintivo entre docentes y alumnos. La Escuela Normal de Quilmes tuvo un quisco muy característico, que si bien aún prevalece, no es de aquel señor Minas Curtis que inició su trabajo de 'caramelero' y 'sanguchero' desde las puertas de la Escuela. En el libro "Historia para un Centenario" no lo dejamos afuera, por cierto, a continuación se transcribe ese breve texto en que contamos muy brevemente su historia.
CARAMELERÍA PROF. JUAN MANUEL COTTA
Este quiosco nació en 1930. El señor Curtis, junto a las rejas que rodeaba la escuela, vendía golosinas y emparedados a los alumnos a la entrada, a la salida y durante los recreos en que los estudiantes se paseaban por los jardines que rodeaban la escuela. Un día el profesor Cotta que veía a ese cuentapropistas, consecuente, día tras día a merced del frío invernal, bajo la canícula del verano y a veces sorprendido por algún chaparrón, le ofreció entrar en la escuela y se quedó para siempre.
En 1947, con tan solo 10 años, la hija del Sr. Curtis, Carmen toma las riendas de la pequeña empresa y la condujo durante casi 60 años. Una de las características que mantuvo fue revivir en sus paredes los recuerdos con fotografías, recortes periodísticos y notas de personalidades que pasaron por la institución y se proveyeron en ese quiosco de una vianda matinal, una merienda temprana o de una golosina para llevar a sus hijos.
El quiosco de la Escuela Normal de Quilmes fue declarada de Interés Público por la Asociación de Quiosqueros de la República Argentina por permanecer durante 75 años en manos de la misma familia. Cuando murió Curtis toda la Escuela: autoridades, alumnos y ex alumnos le rindieron un homenaje en la calle Mitre.
Todos hacen la historia, desde el gran político, el notable docente hasta el anónimo operario y también el trabajador que dentro de una institución traba un enlace de equilibrio imperceptible, pero que acaba por ser necesario. El quisco o la "caramelería", como se titulaba, tuvo razón social, fue "Prof. Juan Manuel Cotta" en honor a quien fue un benefactor para la familia Curtis, permitiéndole al Sr. Minas Curtis ingresar a las instalaciones protegido de la lluvia, el frío y la canícula estival. Esta factura Nº 0000 fue un obsequio que la señora Carmen Curtis hizo a la señora Blanca Cotta hija del segundo rector que tuvo la Escuela Normal, el 7 de mayo de 1992, con un mensaje de entrañable gratitud y poesía. Un aporte más a la Historia para el año en que esta Institución Centenaria recuerda los 100 años de la primera promoción de egresados (aunque el apellido de la concesionaria figura en la factura como 'Courtis', Carmen firma Curtis)
 Chalo Agnelli
Factura gentileza Sra Blanca Cotta
FUENTE
EXANQUI, "Historia para un Centenario / 1912-2012" Ed. Jarmat, Quilmes, 2012.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Escribe Maria Enriqueta Asat: Parte de mi adolescencia en esos pasillos y aulas. Promocion 84 - Mi querida Escuela Normal. Cierro los ojos e imposible no recordar a nuestra querida Carmen Curtis, con el kiosko un emblema, profesores tan añorados como Aldo Severi... otros tanto como el matrimonio el Cholo y la Chola Cortizas, Beatriz Botindari, Angela Lacunza, Prof. Cano, Margarita Faig,y Pacheco (Geografia) Prof. Sanguinetti , Lipolt (musica) , Rodolfo Durañona, Betty Pogio, Betty Pugliano, Vazquez (Civica) Otero (Pedagogia) Simal, Calvo, Bertana , Amendola (Matematica y Fisica), Conforti , Las Corsiforti, Montorfano, Taboada (Filosofia), Barnaba y Garcia (Contaduria), Ales y Molteni (Ingles).... Preceptores como Baby, Margarita, Mario, es tan corto el adios..pero tan largo el olvido....