viernes, 9 de diciembre de 2016

“EL CABALLERO WHEELWRIGHT” POR CRAVIOTTO Y BARRERA NICHOLSON



Continuamos transcribiendo la obra de estos insignes investigadores que fundaron la historiografía local. Este trabajo se publicó en el
número aniversario del periódico “La Verdad” en 1938 junto con otros tres de igual fundamento histórico para Quilmes. Previo a este acontecimiento el Ing. William Wheelwright organizó una excursión, por el Río de la Plata el 25 de marzo de 1870, para demostrar la importancia que tendría para el intercambio comercial del país el puerto de la Ensenada. Asistieron como invitados el presidente Domingo F. Sarmiento, el ministro Vélez Sarsfield, el gobernador  de la Provincia Emilio Castro y muchas personas características de la ciudad de Buenos Aires y de Quilmes como el juez de paz de ese año don Tomás Giráldez. [1] Ya había previsto al respecto la educadora Juana Manso en su “Lectura en Quilmes” en diciembre de 1866: “Cuando esté realizado el ferrocarril de la Ensenada, constituido su puerto, los cereales del Sud, y los produc­tos rurales afluirán a Quilmes que está al paso para re­cibirlos, si quiere comprender que la Provincia lo ha puesto al tránsito del Puerto; que la vía férrea atravesará como un canal de hierro por su calles, y los vagones car­gados de mercaderías y de pasajeros, precedidos del humo de las locomotoras, deslizarán rápidos como la imagen risueña de un sueño feliz. Sueño de bendición, que au­mentará su población, ensanchará sus rentas, poblará de tiendas sus calles, cubrirá de mieses sus campos, de ár­boles y de legumbres sus huertas y diseñará en sus quin­tas la lechería modelo, que por vía férrea irá a surtir con sus productos los buques extranjeros que se hacen a la mar”. 
Encontramos en este trabajo de Craviotto y Barrera Nicholson la única foto conocida de la placa que se hallaba en el monolito a Wheelwright en la plaza que llevó su nombre (hoy Hipólito Yrigoyen) Monolito que cayó el la desidia y el olvido como tantos documentos materiales de nuestro patrimonio, a pesar que la Junta de Estudios Históricos y otras instituciones históricas del Partido y los mismos vecinos comprometidos con su origen vienen haciendo desde hace varias décadas.
Remontarnos a aquel festejo con el que Quilmes recibió el primer convoy ferroviario tras la una tragicómica travesía,  [2] nos pone frente a la actualidad dónde la electrificación del Roca y el emplazamiento de las estaciones de la línea se dilata de forma turbadora para los usuarios de este nuestro ‘surgranbonaerense’. Pero esto también pasará. (Chalo Agnelli)
Un tren del F. C. Sud sobre el viaducto del F. C. de la Boca y Ensenada en camino para la Estación Central 

“EL CABALLERO WHEELWRIGHT” [3] 
Por el Dr. José Alcides Craviotto[4]
y don César Barrera Nicholson [5]

Los festejos oficiales que se hicieron en el viejo Quilmes el 18 de abril de 1872, con motivo de la llegada del primer tren conducido por el empresario Guillermo Wheelwright, en el cual viajaban el
Gobernador de Bue­nos Aires, don Emilio Castro, [6] sus ministros, el obispo Aneiros [7] y una comitiva de 600 personas, han sido descriptos en parte, por Don José Andrés López, en su “Quilmes de Antaño”. 
Nos ocuparemos pues, de algu­nos aspectos que juzgamos desconocidos, o poco conocidos hasta la fecha, obtenidos de documenta­ción en gran parte original y en su mayoría inédita. Tienen la ga­rantía que otorga la seriedad de la fuente originaria, pero, en cam­bio, carecen de la frescura del es­tilo, de la condición inigualable, que caracteriza al autor nombra­do, de haber sido espectador de los sucesos narrados en su obra, imprescindible para interiorizar en detalle, de la vida del viejo Quilmes.
Una rígida sucesión de docu­mentos, nos hace saber que los festejos oficiales insumieron los gastos siguientes: $ 890 por alquiler de sillas a Jaime Romagosa (proveedor, además, de cajones fúnebres para los pobres de solemnidad); $ 3495 a Félix Amabile por embanderar la callé Mu­nicipal (Rivadavia) y por globos, cohetes y bombas; $ 9355 por 302 ½ varas de tripe para alfombrar el templo, pagados por Elías Romero; $ 350 a Lorenzo Espino­sa por tocar el piano; y $ 100 a José A. Maidana por afinarlo; Apolinario Dáez limpiar el corralón de la casa municipal, empleando dos días con su carro y cobrando en total $ 120: Domingo Carecher cobró $ 30 por “coser una alfombra” (¿algún concurrente al baile con ‘nazarenas’ arrastradas?); [8] Luis Cohart, alquilador de sillas cobró $ 502; don Juan Ithuralde proveyó artículos varios por valor de $ 916; el patio de la casa municipal fue adornado por Luciano Lira que cobró por ellos $ 700 y finalmente, Antonio Rivolta proveyó dos banderas de $ 575. [9] 
Durante la recepción en la vie­ja casa municipal, que por esos días lucía su flamante revoque exterior, el Gobernador de la Provincia en su discurso dijo: “cuando la compañía del ferrocarril necesitó tierra, la compró o la obtuvo sin auxilio alguno del Estado”, refiriéndose a que, “de las muchas líneas de ferrocarriles que se habían construido en la Provincia de Buenos Aires, era ésta la primera que lo había sido sin subvención u otra clase de ayuda de Gobierno”, continuando: “lo que mostraba el espíritu de proceso que diariamente se desenvolvía y el cual tenía su más grande representante en la persona de su amigo el Sr. Guillermo Wheelwright.”

Paseo de Colón con el viaducto del F. C. de la Boca y Ensenada y la Estación Venezuela

Agradeció este haciendo a los presentes una interesante revelación; dijo: “que hacía cuarenta años naufragó en las costas de Quilmes, llegando a ese pueblo desnudo, descalzo y hambriento. Todos los vecinos se disputaron a porfía el favorecerlo. Lo vistieron, cuidaron y alimentaron. Desde ese momento decidió en su interior, recompensar aquella humana recepción. Pasaron los años, pero no olvidó jamás su promesa y cuando la ocasión llegó, le fue grato proyectar y construir el camino de hierro que hoy liga aquel pueblo con la Capital”.  [10] Muchos años después, Don Juan Ithuralde, precisamente uno de los miembros de la corporación municipal de 1872, y único sobreviviente en la fecha de su recuerdo, narraba a un cronista el mis­mo episodio. [11]
El viejo puente de madera sobre el Riachuelo en la prolongación de la calle Vieytes 

Debió haber ocurrido el naufragio, en alguna de las anteriores estadas de Wheelwright en el Río de la Plata, pues consta que “la conveniencia de centralizar el comercio rioplatense en la Ensenada, con la ayuda de un ferrocarril hasta la Capital, encontró efectividad por obra del gran empresario Guillermo Wheelwright, que conocía el puerto desde la época del ministerio de Rivadavia”, durante el go­bierno de Martín Rodríguez en 1821 - 1824, agregamos. [12]



Estación Central. Un edificio prefabricado de madera, importado completamente de Gran Bretaña. El 14 de febrero de 1897, la estación sufrió un incendio que lo destruyó por totalmente. El edificio comenzó a arder a las 19:25 hs y en dos horas sólo quedaban escombros. Al día siguiente la empresa FCBAPE construyó allí unas casillas de madera para instalar las boleterías y el despacho del jefe. La intendencia municipal las retiró con ayuda de la fuerza pública. El 19 de marzo el gobierno nacional ordenó el levantamiento de las vías desde la estación Casa Amarilla a Retiro, impidiendo la reconstrucción de la estación. Finalmente el 1 de junio la Dirección de Ferrocarriles clausuró estas vías.
Bien pronto se manifestó otra forma de la exteriorización de los sentimientos de Wheelwright ha­cia el viejo Quilmes. Pocos días después de inaugurado el ferro­carril, el 23 de abril, la corporación municipal se reunió en sesión extraordinaria: “a las 7 de la noche, con la asistencia de su presidente y juez de paz don Agustín Armesto y los municipales: doctor José A. Wilde, don Juan Ithuralde, don Juan López, don Manuel Doroteo Soto y el secretario don Tomás Flores. “y se dio lectura a una carta del señor Wheelwright en la que manda veinte y cinco mil pesos m/c con destino a que sean distribuidos por esta corporación entre los pobres menesterosos del Partido”. [13] 
Inmediatamente, la corporación resolvió dirigirse al donaste
Plaza "Wheelwright", desde 1958 " H. Yrigoyen"
expresando su agradecimiento y se convino en “formar una plaza frente a la estación que llevaría el nombre del señor Wheelwright y en ella se erigiese una columna donde se inscriba el nombre del señor Wheelwright”. Confiándose al Dr. Wilde la realización de las gestiones de compra del terreno necesario ante el señor Martín Cristoforetti, [14] antiguo preceptor de la escuela de varones [15] y propieta­rio de la chacra situada en el ex­tremo de la calle Municipal (lib. cit. p. 67/68)

Omitimos, detalles referentes a las sesiones del 30 de abril, 6 y 14 de mayo, y nos refe­rimos a la que fue celebrada el 27 del mismo mes, en donde se concretó definitivamente, luego de aprobada la escritura de
com­pra del terreno, la formación del la plaza y su denominación, tal como se había propuesto en la sesión del 23 de abril.
El 3 de junio, en sesión ordinaria se resolvió cercar el perímetro de la nueva plaza y su adorno con árboles, “debiéndose colocar dos líneas en su circunferencia”. Las constancias de pagos efectuados por trabajos llevados a cabo para la formación de la plaza darán una idea de las mejoras introducidas en el terreno baldío - según lo prueba una
Mayólica del monolito con las palabras de Wheelwright
fotografía tomada en esos mismos días que alguna vez tuvimos ante nuestra vista - son ellas: al agrimensor D. Paulino Silva, se le abonaron $ 300 por la delineación de la plaza; a D. Mariano Otamendi, $ 750 por sesenta medios postes de ñandu­bay reforzados; a D. Juan San Martín, $ 620 por la escrituración del terreno adquirido. Todo ello en el primer semestre del año. Luego, en el segundo, una curio­sa anotación, relacionada indirec­tamente con el
Estado del monolito desde hace 15 años
ferrocarril: la del $ 50 por pasajes (los primeros de esa naturaleza) para dos presos y dos vigilantes; $ 70.300 a D. Martín Cristoforetti por el terre­no adquirido; nuevamente a D. Mariano Otamendi, $ 16,759, por 132 postes y cuatro vigas para molinetes (aproximadamente un poste por cada cuatro varas) a D. Pedro Iturriaga, $ 320 por tor­near 32 de los dichos postes. [16] 

Luego, en el primer semestre de 1873 [17], existe designado un “cuidador de las plazas”, Carlos Merarda, que gana $ 320 mensua­les; se compran 6 quintales de alambre para cercarla, en $ 946 y se abonan $ 2.720 a Juan Chega para alambrar el perímetro con una línea de alambre y una cade­na. Se adquieren 16 molinetes a Juan Churrut, para cuatro plazas. [18]
 Placa a Wheelwright que se hallaba en el monolito, colocada por la Junta de Estudios Históricos. Hurtada hace 40 años (circa) nunca repuesta. Foto tomada del periódico referente.
 Son estos los antecedentes cono­cidos sobre la plaza que lleva el nombre de Wheelwright, amigo de los humildes del viejo Quilmes y ligado al progreso de la zona cer­cana a la Ensenada, en particu­lar. A este respecto juzgamos oportuno consignar varios concep­tos: Al proponer en 1882, el go­bernador Dardo Rocha el en­grandecimiento del histórico puerto de la Ensenada y la funda­ción de la actual capital de la provincia en las barrancas inmediatas, incluyó, con justicia, nombre de Wheelwright en la lista de aquellos que habían gestionado el engrandecimiento de la zona, pues debe considerárse­le como el más tenaz de los de­fensores de la rada.
Alberdi ha destacado en la monografía que escribió con referencia a la vida y trabajos industriales de Wheelwright, la conexión entre los grandes problemas de Rivadavia durante su ministerio y presidencia, y las empresas del con­cesionario del ferrocarril a la En­senada, señalando la coinciden­cia entre las visiones del estadis­ta de 1822, y la realización por Wheelwright, años después, que culminarían finalmente en el fe­rrocarril trasandino previsto y propuesto por dicho empresario en el año 1854. [19]

***


Los autores cierran el texto con este entre paréntesis: (Tomado de una “Historia de Quilmes” en preparación), refiriéndose, sin duda, al libro “Quilmes a través de los años” que tuvo dos impresiones a cargo de la Municipalidad de Quilmes en agosto de 1966, y en febrero de 1969. Y el Archivo Histórico de la Provincia publicó como “Historia de Quilmes, desde sus orígenes hasta 1941” en 1967.



FUENTE
Periódico “La Verdad”, número aniversario 28 de mayo de 1938.
Imágenes del Libro “Historia del Ferrocarril Sud, 1861-1936” de William Rögind COD: 48071 http://infodestinos.com.ar/
Compilación e investigación Prof. Héctor Chalo Agnelli
NOTAS

[1] Ver en EL QUILMERO del lunes, 17 de octubre de 2011

William Wheelwright y una Excursion Fluvial por el Rio de La Plata hasta Ensenada” http://elquilmero.blogspot.com.ar/2011_10_17_archive.html

[2] Ver en EL QUILMERO del lunes, 26 de septiembre de 2011 “LA Larga Travesía del Ferrocarril a Quilmes;  un Periplo Tragicómico 1857 – 1872” elquilmero.blogspot.com.ar/

[3] Con estas palabras fue de­signado Wheelwright por la Corporación Municipal de Quilmes del año 1872, lunes, 16 de septiembre de 2013, “William Wheelwright y el Camino de Hierro A Quilmes”

http://elquilmero.blogspot.com.ar/2013/09/william wheelwright-y-el-camino-de.html

[4] Ver biografía en el blog EL QUILMERO del domingo, 24 de noviembre de 2013, “Dr. Jose Alcides Craviotto - Las Puertas de Nuestra Historia”

http://elquilmero.blogspot.com.ar/2013/11/dr-jose-alcides-craviotto-las-puertas.html

[5] Ver biografía en el blog EL QUILMERO del lunes, 27 de junio de
2016 CÉSAR BARRERA NICHOLSON - 1º DE JULIO DÍA DEL HISTORIADOR.

http://elquilmero.blogspot.com.ar/2016/06/cesar-barrera-nicholson-1-de-julio-dia.html

[6] Emilio Castro Rocha (1821 – 1899) fue gobernador de la provincia de Buenos Aires en el período de 1868 hasta 1872; previamente, había sido vicegobernador entre 1865 y 1868. Hacendado pertenecía al partido Autonomista Nacional el PAN. Era tío segundo del futuro gobernador Dardo Rocha. Apoyó la revolución de 1880 contra la elección de Julio A. Roca y la federalización de la ciudad de Buenos Aires. Casó con Juana María Sáenz Valiente e Ituarte Pueyrredón
[7] León Federico Aneiros (o Aneyros(1926 – 1994) Arzobispo de Buenos Aires desde 1873 hasta su muerte. Tuvo un intenso enfrentamiento contra el gobierno de Roca y el Congreso Nacional cuando se anunció el lanzamiento de la ley de educación común y laica, el registro civil, el matrimonio civil y el patronato de la Iglesia por el gobierno nacional. La Iglesia Católica fue derrotada y obligada a aceptar un papel cada vez más secundario.
[8] Se llamaba ‘nazarenas’ a las espuelas que algunos no se las quitaban y arruinaban las alfombras en las fiestas municipales. Las alfombras se colocaban sobre las tarimas donde se sentaban las señoras.
[9] Exp. 1 - M - 1872. “Mo­vimiento de la Caja Muni­cipal en el 1º y 2º semes­tre”, en el Archivo de la Junta de Estudios Histó­ricos de Quilmes.
[10] William Rögind. “Historia del Ferrocarril Sud” Bs. As. 1935, Pág. 244.
[11] Atanasio A. Lanz. “Berazategui, apuntes históricos”. En el periódico “El Pueblo”, año IVº Nº 357, Quilmes, Ju­nio 4 de 1920.
[12] Guillermina Sors. “El Puerto de la Ensenada de Barragán”. Publicación del Archivo Histórico de la Prov. de Bs. La Plata 1933, Pág. 32.
[13] Libro de actas Nº 3 del antiguo Concejo Municipal Pág. 66. A mediados de 1934, el se­ñor Oscar Parody lo encontró; sirviendo tal referencia como pun­to de partida para ampliar las informaciones obtenida por los autores en la cita­da fuente documental.

[14] Ver en EL QUILMERO del domingo, 24 de abril de 2011Martín Alejandro Marcelo Cristoforetti, Maestro Y Hotelero Fundador de la Primera Escuela Agraria de Quilmes”

 http://elquilmero.blogspot.com.ar/2011/04/martin-alejandro-marcelo-cristoforetti.html

[15] No fue preceptor o maestro de la escuela de varones sino que tuvo una escuela agrícola y de adultos.
[16] Expediente l-M-1872, citado.
[17] “Borrador de las cuentas pasadas al Gobierno en 1873” en el Archivo de la Junta de Estudios Históricos.
[18] Ibídem ant.
[19] Guillermina Sors, Ob. Cit. Pág. 36.

1 comentario:

HORACIO AR dijo...

Exelente articulo. Un detalle: La foto que dice "Estación Ensenada 1885" no es tal, sino la estación Santa Fe. Se trata de un error de imprenta en el libro Historia del Ferrocarril Sud de W. Rögind.