viernes, 3 de diciembre de 2010

LA UNIVERSIDAD FEMENINA DE QUILMES Y LA UNIVERSIDAD POPULAR

La primera Universidad que tuvo Quilmes nació con el objetivo de “aumentar los conocimientos culturales, domésticos, y perfeccionar la idoneidad de la mujer en las tareas del hogar”. En febrero de 1930 el Consejo Nacional de Educación del último gobierno radical, antes de comenzar la década infame, creó la escuela de adultos Nº 153, pero el golpe de estado de junio la cerró arbitrariamente. Esto produjo una reacción en el alumnado que, aún los pocos meses de clases, había encontrado el ámbito de aprendizaje y trabajo que tanto se había anhelado. Así fue como un grupo de madres, vecinas y docentes quilmeñas se hacen eco y comienza a reunirse en la escuela Nº 1 para cubrir esta carencia. De estos encuentros surge la “Asociación Pro Cultura de la Mujer” con el objetivo de fundar una institución de educativa que por su plan de enseñanza bautizaron “Universidad Femenina de Quilmes”.
Dicha Asociación estaba integrada por: presidenta. Saturnina A. de Field, vicepresidenta, Lola R. de Sáenz; tesorera, María L. R. de Oddone; pro tesorera, María Esther Perli, secretaria, María Emilia Civra; por secretaria, Clotilde R. de Pérez y vocales: Eugenia Gorleri, María Josefa Lombán de Casado, María Elodia Garay, Elena Capurro de Barrera Nicholson, Julieta Moreno Saravia, Dolores Rocca Smith, Rosa Fernández Melo de Jacobucci, Josefina J. P. de Rodríguez.
La primera acción fue obtener un espacio y consiguen que el Director General de Escuelas de la provincia Prof. Pedro Álvarez autorice ocupar en turno vespertino las aulas de la escuela Nº 1, situación que respetó su sucesor el Dr. Eladio Carranza. El intendente Dr. Emilio Caset, el presidente del Consejo Escolar Victoriano Imizcoz y el presidente del Concejo Deliberante Lorenzo Dalla Vía, allanan las dificultades propias del inicio de las tareas. La Municipalidad destina una subvención mensual de $ 300 (equivalente en esa época a un sueldo acomodado) y también el comercio y la industria local acompañan económicamente el proyecto.
La inauguración se realizó el 31 de mayo de 1932. Fue designada presidenta de la universidad ad honorem la profesora Crescencia López Oliveros de Molina, vicerrectora de la Escuela Normal de Quilmes.
Los exámenes finales se rendían ante comisiones formadas por caracterizados docentes y profesionales de Quilmes. El personal directivo y docente estaba integrado por; presidenta Crescencia López Oliveros de Molina (vicedirectora del Normal de Quilmes); secretaria, Dolores Rocca Smith; grados primarios, María Esther Llull Risso (luego directora del High School); corte y confección, María Luisa Villen, Cresa M. de Silva Chaix y María Cristina M. Ibarra; labores, Hilda Sardi, María Alodia Garay y Gloria M. de Garay; tejidos, María Ignacia Cuttela, Teodolina Altube; enseres domésticos, Elisa Fowler; sombreros, Emilia Maggiani; bordado a máquina, Elsa Preneste; dactilografía Julia Altube de Arbert; taquigrafía redacción comercial, Nélida Villafañe; francés Margarita P. de Mathews; inglés, María Magdalena Leoncini; dibujo, María Ignacia Aranguren; arte decorativo, María España; piano, Rafaela Tropeano; guitarra, Juan Cirioli; primeros auxilios y puericultura: los doctores María Julia Tarquini de Brizzio, Ruth Lauers, Pascual Montagna, Emilio Caset y Héctor Abrines. Todos ejercían ad honorem.
Venían jóvenes y aún mujeres maduras de todos los rincones del partido. Las clases, mediante un sistema combinado de puertas abiertas, se dictaban de 17:30 a 20 hs. Se tomaban pedidos de trabajos en los diferentes cursos lo que generaba una salida laboral.
Semanalmente durante los meses de setiembre, octubre y noviembre se dictaban conferencias públicas por parte de los mismos integrantes de la institución como de personalidades de la cultura, el comercio y la industria, locales y venidos de la Capital Federal y La Plata, con la finalidad de mantener actualizada a la mujer en el amplio espectro de la vida comunitaria.
La oferta era amplísima y de acuerdo a los parámetros que la sociedad tenía destinados para la mujer en esos años. Resultó un disparador positivo para abrir el estrecho campo de posibilidades en el que podía desarrollarse y al que podía acceder la mujer que no fuera el magisterio, la enfermería, el servicio doméstico, los empleos de costura o de  obreras en las pocas industrias que incorporaban mujeres. Además de la construcción en la imaginaría femenina de que fuera de la casa, fuera del círculo familiar había un mundo para desenvolverse libremente y crecer. Así lo manifestaron mujeres, hoy ancianas que concurrieron a esa Universidad.
La comisión era elegida anualmente en asamblea. En 1935 presidía la comisión la señora Armida A. de Rodríguez Jáuregui; vicepresidenta, Josefina P. de Rodríguez; tesorera, María Josefa Lombán de Casado (vicedirectora de la Escuela Normal de Quilmes), por tesorera, la maestra Hermelinda Cuttela, vocales: Petrona A. de Paúl, Leonilda Ch. de Caset, Aurora B. de González, Haydee O. de Torre, Elisa A. de Cosio, Carmen S. de Arens, Florentina Sáenz, secretaria, María Inés Silva, suplentes Angélica P. O. De Ricagno y Rosalía E. Davel de Deambrosi, directora de la Escuela Nº 1.
En los primeros cuatro años hubo un promedio de 34 cursos con  847 alumnas por año.
La Universidad Femenina de Quilmes cerró sus puertas en 1943, por carecer de  edificio propio, por la escasa colaboración de la sociedad que había agotado su voluntarismo, por la reducción de la oferta y por la baja matrícula.
LA UNIVERSIDAD POPULAR [1]
    Fue creada en 1938, por la Juventud de Obreros Cerveceros en el ámbito de la Escuela  Nº 17 gracias a una cesión de la Dirección General de Escuelas de la Pcia. Es el antecedente de la actual Universidad Nacional de Quilmes (UNQUI)
    Estaba subvencionada por la Cervecería Argentina con $ 50 m/n y la Municipalidad con $ 40 m/n. La administraba una comisión y un consejo de instrucción de cuatro profesores, presididos por el director Nicolás Cinnadomo. Los miembros del Consejo eran: el Dr. Guido Girotto, profesor de italiano, notable educador quilmeño de extensa trayectoria; profesor de francés Mordy Strugo (periodista de la revista "La Urraca"), de castellano Francisco Míguez, de taquigrafía, el escultor Antonio V. M. Rocca, de alemán Bernardo Meyer; de inglés, Mercedes Ayala de Hutchinson y Luis Ricagno.
   Se dictaban 12 materias: electrotécnica, a cargo de Harry Randich; matemática a cargo del Ing. Guillermo P. Margni; dibujo responsabilidad de Juan Correa; corte y confección por las señoras Rosa Alfonso de Cabanés y Josefina Varela; bordado, Srta. J. Alfonso. Además, se dictaban técnica bancaria, cinematografía y fotografía.
   Los docentes no cobraron sueldos, tan sólo las mujeres en los primeros tiempos recibieron una suma por viáticos  
     La Universidad Popular perduró hasta poco después de 1945. Problemas de tipo político, entre otros, determinaron su cierre su definitivo.
     Estas Universidades no tuvieron un carácter nacional ni académico, pero fueron foros de formación permanente que orientaron a muchos jóvenes y determinaron la vida de muchos adultos de la zona sudbonaerense. A su vez son otra muestra del alto valor que todos estos Educadores sentían por sus profesiones, su altruismo y su compromiso comunitario.
Chalo Agnelli
REFERENCIA

[1] Tomado de “La Colonia . el segundo barrio de Quilmes” de quien suscribe.

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