de "Cuadernos de Identidad I" Pp. 65 y 66. Editorial
Tiempo Sur
Quilmes, 2009
(Reseña del periodismo bernalense)
“Los verdaderos historiadores son, para mí, los
periodistas, que día a día o semana tras semana, van relatando los sucesos que
acontecen, y con más verdad si esto sucede en un pueblo chico, como por ejemplo
Bernal”. Así comienza don Felipe J. Firpo, en "Recuerdos del viejo Bernal”
el capítulo dedicado al periodismo local, y a los dos cronistas fundacionales, Santiago
Uccello [1] y Máximo
Salaberry.
ORÍGENES
Aproximadamente en 1880, en la esquina de Belgrano y Don
Bosco don Máximo Salaberry, padre, abrió la tienda "La Guarda". Por esos años
Bernal no era ni siquiera un villorrio, tan solo quintas, fondas y algunos
núcleos de población muy escueto, al oeste próximo a la parada de Félix
Bernal.
En una entrevista realizada por el periódico “Crónica” en
1923, a una tía de don Máximo el tendero, Felipa Salaberry de Cichero, quien
de 10 años llegó en 1849, con sus padres y hermanos desde el país vasco y vivió
en el lugar desde 1879, contaba: “Entre los primeros negocios del lugar estaba
la carnicería de Juan Valle, los servicios de cochero de don Francisco Razeto
en sociedad con Juan Baglie, el almacén de Valerga que se llamaba 'Marica',
ubicado en la calle Granaderos y Uriburo y era el primero de esta zona como lo
fue el de Moreyra en la calle La Madrid y Vicente López, el de Tassano en Don
Bosco, el del 'Gallo' que fue de los Salaberry, Recuerdo viejos vecinos de
menos antigüedad, de lo que podríamos decir su tercera época, Sixto Colomer,
que vivía en Constitución y Baccari, Ramón Leguizamón, empleado del mercado de
frutos, Pedro Sanmartano, empleado de un ministerio. Los Acchino que ocupaban
la quinta de Berna con chacra y luego habitaron esta villa y fueron grandes
propulsores de su progreso. El vecino más antiguo de Don Bosco es Ignacio
Tassano que reside actualmente en la calle Montes de Oca en Barracas nació en
Don Bosco en 1874, en la única casa que existía entonces construida por su padre
don Pedro, quien fue el primer inquilino de los Eizaguirre en el hoy pueblo de Don
Bosco fundado en 1927. En esa casa se instaló la primera escuela de Bernal."
EL PERIODISMO
Salaberry, el tendero, tuvo dos hijos Bernabé y su homónimo, Máximo que convencidos
que la prensa era un instrumento de progreso y movidos por deseos de
comunicación, espíritu de participación y solidaridad social fundaron en 1922,
el semanario "Crónica".
Ya existía desde 1912, dirigido por Santiago Uccello "La Unión",
fundado por el Pbro. Nicolás Esandi que perduró hasta 1967. "Crónica"
se inauguró el 7 de enero de 1922. Con el axioma "Cuatro palabras", los Salaberry
fijaron los principios que moverían esta publicación: libertad de expresión,
respeto a todas las ideas y a las libertades individuales y suma atención a
cuanto esté ligado al progreso y la cultura del pueblo, "... toda censura
nos parecerá poca, todo elogio nos resulta válido al comentar la bondad o la
maldad de las reacciones políticas y sociales...".
Nacido en un momento político trascendental, también se propone como
un instrumento de lucha cívica.
Finaliza el primer gobierno
de Yrigoyen durante el cual la Argentina dio un salto real hacia el futuro.
Marcelo T. de Alvear comienza su presidencia. Hay un importante crecimiento
industrial. Crece la corriente inmigratoria de posguerra. La sorpresa son la
gran cantidad de automóviles que recorren las calles del país. Brasil gana el
Campeonato Sudamericano de Fútbol, la Argentina cuarta. Firpo derrota a Jim
Traccy. Matos Rodríguez compone "La Cumparcila". Benito Mussolini
inicia su apogeo político en Italia.
MÁXIMO DIRECTOR-PROPIETARIO
Muy pronto, Bernabé Salaberry, por diferencias
insalvables, deja la dirección DE "Crónica" en manos de su hermano quien continúa al frente hasta
poco antes de su muerte.
Raúl Giácomo, compañero de tareas de Máximo Salaberry,
durante varios años, en ocasión de cumplir el diario 25 años decía: "Es
siempre tarea lírica la fundación de un periódico lugareño."
Ese mismo año otros periódicos nacieron en el partido de
Quilmes: 1º.- el 14 de julio "El Plata" dirigido por Emilio Mauri
Casabal; 2º.- "La Colonia" en el barrio de ese nombre, con sede en la
calle Córdoba y Andrés Baranda, dirigido por Eloy Numa Damonte, luego
intendente local; 3º.- la revista "Vida Nuestra" dirigida por Valentín
Zamora; 4º.- el periódico conservador "La Reacción" de Manuel A.
Huisi y 5º.- la revista del Centro Comercial de Quilmes que dirigía José Rosso.
Todos de corta existencia.
"Crónica", en cambio, subsistió con la claridad de
criterio de su director y la autenticidad y compromiso de su función de
divulgador local consecuente con el quehacer comunitaria.
En el período de organización de los pueblos aparecieron
figuras con empuje progresista que utilizaron las páginas de un periódico para
divulgar su convencimiento que el progreso era el objetivo. Así fueron el Dr.
José Antonio Wilde con “El Progreso” y Pedro Giménez a través de "El
Quilmero” (1875-1889)
Salaberry fue el cronista que pintó minuciosamente los
sucesos que determinaron el crecimiento civil, político, económico, social y
cultural de Bernal y de todo el partido de Quilmes.
Sus primeros números retratan a los vecinos referentes de su
comunidad: Carlas Braggio, propulsor de la radiotelefonía, Mauricio Zubieta,
ambos de la Asociación de Fomento; Vicente Vaccaro, también periodista,
corresponsal local del diario "La Prensa"; Santiago Vezzulla,
presidente de los Bomberos Voluntarios; Arturo Pedemonte, de la Compañía
Central de Seguros; Francisco Armesto, propietario del cine-teatro Regina; las
familias que prestaron un gran número de miembros a todo el espectro del
quehacer comunitario como los Pozzo, Bagú-Abadié, De Carli, Sanguinetti,
Caffarena, Lucich, Tassano, Bozzo, Lombardo-Cichero, Karinkanta-Ferrazzuolo,
Angelino; los deportistas de la época como los hermanos Giache en el ciclismo, Pedro
Malgor en el automovilismo, Bradley en vuelo en globo, Carlos Clark en el
fútbol; en el quehacer cultural dando reseñas de las actuaciones de Ricardo
Passano (2/9/1922), la soprano quilmeña Luisa Bertana y el barítono local Pedro
Galetto, la poesía de Adela García Salaberry; las instituciones señeras: la
Asociación de Fomento, los Bomberos, el Hospital, instituciones de las que
Máximo Salaberry fue puntal y fundador del Centro Comercial e Industrial de
Bernal, el Club de Estudiantes; y el "Honor y Patria", los
conservatorios "Williams" dirigido por Amelia Piaggio y el "Rossegger"
en 9 de julio 43; el desarrollo productivo de empresas como "La
Panificadora" de Jorge Amat y Jaime Monserrat, que se hallaba en Zapiola
52; la fábrica de mosaicos "La Vasconia" de Simón Nájera en San
Martín 484; y el comercio: la panadería "La Moderna" de Felipe Yameti
en Belgrano 393, la zapatería de la viuda de Nietro, "La Angelical” en 9
de julio 65, la dulcería y fábrica de pastas "El Misto" de Pons y
Bugatto en San Martín 724, el quiosco de la estación de José Micone.
Sus páginas dan una detallada relación de los carnavales de
1923 y 1924, que superaron generosamente a los de la ciudad cabecera, Quilmes;
sobre la curiosidad que despertaron las primeras mujeres al volante por las
lodosas y desiguales calles del pueblo, Sara y Emilia Bo. Pero no se quedó en
el pueblo, sino que se difundió por todo el Partido. La figura de Máximo
Salaberry adquirió consideración y respeto en la gente de Berazategui,
Ezpeleta, todos los puntos cardinales de Quilmes, sus barrios, Los Hornos (hoy
Bernal Oeste), La Paz, Don Bosco y Bernal mismo.
"Crónica" publicaba anualmente un número
extraordinario con abundante material gráfico y literario. Poseía talleres
propios. Fueron sus cronistas, redactores y colaboradores: las poetas
bernalenses Raquel Adler y Adela García Salaberry, Tomás Aguilar, Juan Carlos
Buceta Basigalup, Raimundo Calcagno, Julio Faggiano, Amilcar Lami, Américo
Penzi, César Premoli, David Tolzes, el reportero gráfico Santiago de la Fuente.
Eran administrador Santiago Oppido y Francisco Urtasum.
Fueron secretarios de redacción: A Lamí, A. Penzi y R. R. Calcagno.
Recorrer las páginas de este periódico pone al lector en
época. Permite conocer las posibilidades y carencias de los hombres y mujeres
que transitaban por las calles de Bernal entre 1921 y 1969, año en el que
"Crónica" hizo silencio ante la indiferencia de las nuevas
generaciones que iban perdido la identidad local ante el crecimiento
poblacional, urbano y tecnológico de la zona surbonaerense.
En 1914, su hermano Bernabé había fundado y dirigido una
revista llamada “La Democracia” de la que Máximo no fue parte. Los hermanos
tuvieron diferencias y Bernabé envió una nota al diario “El Sol”, fechada el 4
de enero de 1940 que apareció el día 24 de ese mes, señalando el error que se
difundía con respecto a quien era el propietario el periódico “La Democracia”,
pues el nombre de Máximo tenía mayor eco en la comunidad.
“Crónica” hizo historia además de vivirla. Máximo Salaberry
salvó todos los obstáculos y llego a darle vida a su periódico signado por la
virtud de la constancia.
Entre su incansable acción social, fue cofundador del Círculo
de la Prensa de Quilmes, el 4 de julio de 1949, junto con Jorge Barton, Juan
Carlos Buceta Basigalup, Horacio Colucchio, Alfredo Faggiano, José M. González,
Víctor Manuel Rocca, Jaime de La Fuente, David Tolzes, el Prof. Francisco
Urrestarazu, La sede se hallaba en la calle Manuel Quintana 709.
Salaberry brindo un apoyo activo a la Sociedad de Fomento y
al desarrollo deportivo de Bernal. La letra escrita era lo suyo, no sólo la
nota periodística, sino incursionó en la narrativa, la poesía y fue autor de
piezas dramáticas.
El primero de los periodistas de Bernal falleció a muy
temprana edad, tenía 57 años, su esposa Elena Kovachevich siguió durante un
breve tiempo al frente del periódico, pero luego debió venderlo, perdurando sus
páginas hasta 1969.
El periodismo desde 1852, jugó un papel trascendente en el
desarrollo de los pueblos de la provincia de Buenos Aires y el interior del
país. Hasta hoy en día es la voz delegada de la gente común, monitor de las
organizaciones políticas y sociales e impulsor de transformaciones.
Prof. Chalo Agnelli
NOTA
[1] Fue el primero que
realizó una reseña historica de la localidad de Bernal.