jueves, 11 de marzo de 2010

LA JUNTA DE ESTUDIOS HISTÓRICOS DE QUILMES

“LOS PRECURSORES”
Un entrerriano que llegó a Quilmes siendo muy joven, inició un proceso de historicidad que se desarrolló extraordinariamente al correr de los años, ese fue el pediatra Dr. Fernando Pozzo, que acabamos de biografiar, admirador de la vida y de la obra de Enrique Guillermo Hudson. Pozzo fue comisionado municipal y desde su cargo, que no fue por elecciones democráticas, realizó una tarea extraordinaria en los ámbitos culturales y educativo del partido de Quilmes. Una de sus creaciones fue la JUNTA DE ESTUDIOS HISTÓRICOS.
A continuación transcribo algunas de las actas fundacionales de la Junta.

El Señor Comisionado Municipal de Quilmes Dr. Fernando Pozzo con fecha 12 de Julio de 1940, da el siguiente:
DECRETO Nº 1670
Considerando:
Que debe constituir una preocupación de las autoridades municipales, la investigación de la historia de Quilmes para su mejor conocimiento y difusión;
Que debe estimularse la producción histórica entre los vecinos del partido, con el objeto de robustecer por medio del conocimiento del pasado de nuestra patria, los más sanos sentimientos de la nacionalidad:
Que el conocimiento de nuestra historia es indispensable para la solución de múltiples problemas con un criterio argentino y
José E. López
adaptado a las modalidades del país y al carácter de sus habitantes;
por ello, el Comisionado Municipal en uso de sus atribuciones;
DECRETA
Art. 1º Créase la Junta de Estudios Históricos  de Quilmes con el objeto de realizar estudios de carácter histórico argentino y muy especialmente vinculados al Partido de Quilmes.
Art. 2º La Junta de Estudios Históricos estará compuesta de diez miembros, quienes elegirán entre ellos un presidente, un vice-presidente y un secretario cubriendo los demás el cargo de vocales.
Art. 3º Los miembros de la Junta serán designados por la primera vez por el Sr. Comisionado Municipal y en lo sucesivo en caso de renuncia, fallecimiento o renovación de algunos de ellos, por la
J. A. Craviotto
misma Junta en la forma y condiciones que establecerá la reglamentación que ella acuerde.
Art. 4º La Junta dictará y aprobará su Reglamento, el cual será comunicado a la Intendencia Municipal.
Art. 5º Desígnase para formar parte de la Junta de Estudios Históricos de Quilmes a las siguientes personas: Dr. César Barrera Nicholson, Prof. Ana María Borzi de Faragó, el director de la Escuela Normal don Juan Manuel Cotta, Dr. José A. Craviotto, Dr. Oscar Echelini, Prof. Antonio Iglesias Hasperué, Pbro. Juan Bernardino Lértora, Dr. José Eduardo López, Dr. Juan Domingo Pozzo y Prof. Lilia Bruno de Raris.
Art. 6º Comuníquese, publíquese, dese a la Comisión de Decretos y Resoluciones, etc.
Comisionado Municipal, Dr. Fernando Pozzo
Secretario: Federico Ernesto Mongiardini.
ACTA Nº1
Citados por el Secretario Municipal, Dr. Ernesto Mongardini, al Palacio Municipal, a efectos de dar cumplimiento a lo que establece el Decreto trascripto, el día 19 de julio de 1940, concurren al
C. Barrera Nicholson
despacho del Sr. Comisionado los señores César Barrera Nicholson, Dr. José A. Craviotto, Dr. Oscar Echelini, Prof. Antonio Iglesias, R. P. Juan Bernardino Lertora, Dr. José Eduardo López y Juan Domingo Pozzo. Siendo las 22 horas son recibidos por el Comisionado Dr. Fernando Pozzo, quien dirige la palabra a los concurrentes, expresándoles su gratitud por haber respondido a su llamado y la aceptación que ello implica, por los señores nombrados, de constituir el nuevo organismo, Hace saber que el Prof. Juan Manuel Cotta ha excusado su inasistencia a la reunión por sus ocupaciones en la Dirección de la Escuela Normal de Quilmes, en exámenes generales estos días, el Dr. Craviotto pide la
Juan B. Lertora
palabra para expresar por encargo especial que la señora Faragó que no concurre por idéntica causa, el Sr. Iglesias, dice tener de la Sra. de Raris idéntico mensaje, de lo que se deja constancia. Continúa expresando el Sr. Comisionado que al crear la Junta entendió que su primordial objeto habría de ser el de abocarse a la preparación y clasificación de los elementos que pudieran conseguirse con el objeto de dar comienzo a la redacción de una Historia de la Ciudad de Quilmes, con sus hechos locales y en aquellos que tuvieran atingencias con otros de importancia nacional, en sus hombres mas destacados, en el aspecto social de los pobladores de todos los tiempos, en sus instituciones, en una palabra, en todos aquellos pormenores que puedan, en su conjunto, llegar a ilustrar lo que fue hasta lo que es, la población que se inició en el año 1666 bajo la denominación de Reducción de la Santa Cruz de los Quilmes y ateniéndose exclusivamente a la verdad histórica. El Dr. Echelini hace notar a propósito de esto último las fallas y errores graves que ha observado en una película nacional, errores que la intervención de la Junta podría evitar en lo futuro. Toma la palabra el Dr. (José Eduardo) López para agradecer al Sr. Comisionado su designación como miembro de la Junta y expresa que aún cuando por varias razones no se considera un estudioso en el momento actual, entiende que por la elevación de miras que supone la idea del Dr. Fernando Pozzo, se apresura a aceptar un lugar en la Comisión, pues cree que es un deber de todos el contribuir al éxito de la feliz iniciativa; esta exposición del Dr. López merece la unánime aprobación de los presentes. Cambiadas algunas ideas generales sobre las tareas a emprender se consulta al Sr. Comisionado si el nombre de la Junta de Estudios Históricos irá seguida de la palabra “Municipal”, lo que origina una breve cambio de opiniones hasta que a propuesta del Dr. Craviotto, queda oficialmente resuelto en estos términos, “Junta de Estudios Históricos de Quilmes”, fundada por Decreto de Julio 12 de 1940. A raíz de esto último, el Sr. Comisionado invita a los miembros a constituirse eligiendo los cargos conforme a los términos del Decreto. Toma la palabra el Rev. Padre Lértora expresando, que a su manera de ver, debiera ser Presidente el propio Sr. Comisionado, creador de la Junta, y ya conocido por sus actividades en asuntos históricos, a esta proposición se opone al Dr. Fernando Pozzo, manifestando que, precisamente, uno de los objetivos que persiguió en el funcionamiento del futuro organismo, fue una discreta independencia que la apartara del posible alcance de criterios opuestos al de la Junta en su seno, como así también mantenerla al margen de los cambios de administración y de todo otros tropiezo que pudiera alterar el ritmo y armonía de su organización interna. Que desde luego deseaba formar parte de la entidad por él creada, pero que eso sería desde el llano cuando abandonara su condición de interventor federal y,  ese efecto solicitaba desde ya “se le hiciere un lugarcito”. La proposición del R. P. Juan Bernardino Lertora queda así en la comprensión de los presentes, como inexistente, retirando su moción el P. Lertora. Toma la palabra el Dr. López y manifiesta que en vista de las razones dadas por el Sr. Comisionado  proponía para ocupar la presidencia al Dr. José A Craviotto por ser conocido sus actividades sobre temas históricos locales, publicados en la prensa local y por ser pública y notoria su condición de investigador de documentos en las carpetas existentes en el Juzgado de Paz y Municipalidad, lo que a su juicio acredita
Sra. de Faragó
merecimientos e idoneidad. Aceptada por unanimidad las razones expuestas por el Dr. López, el Sr. Comisionado, deja constancia del resultado de la primera votación de la Junta. A continuación el Dr. Echelini toma la palabra para proponer la elección del Dr. Juan Domingo Pozzo como vice-presidente, por ser profesor de historia en la Escuela Normal de Quilmes, por su dedicación a temas de esa naturaleza, por su vinculación a mecanismos afines al de la Junta y por sus conocidos trabajos al respecto. Por unanimidad se vota la Dr. Juan D. Pozzo para ejercer la vice-presidencia, dejando así mismo, como en el caso anterior constancia de ello el Sr. Comisionado. A continuación se mencionan los nombres de las Sras. de Faragó y Raris para ejercer la secretaria, dadas las relevantes prendas de estas señoras, pero repetidas que fueran las razones dados por los Sres. Iglesias y Craviotto, acerca de la imposibilidad en que aquellas docentes se encuentran para desempeñar la secretaria por razones profesionales, el Dr Echelini sugiere, por los méritos y condiciones que en él son conocidas, la persona del Sr. Iglesia. Tampoco le es posible a este aceptar tal proposición que agradece por idénticas razones de tiempo, por lo cual y a indicación del R.P. Lertora se vota por el Sr. César Barrera. Luego de un cambio de ideas, a propósito de que en un momento dado, sea dable aumentar el número de miembros de la Junta, expresa el Dr. López que podría hacerse una ampliación del decreto original del Sr. Comisionado, en lo cual se manifiesta este de acuerdo. Entendiendo todos los presentes que es de importancia previa a toda otra actividad, la de que la Junta se dé su Reglamento a fin de cumplir con los términos del Decreto de su creación, quedando encargado el Dr. Juan D. Pozzo de proyectar el que convenga para ser sometido oportunamente a la aprobación de aquella. A esos efectos se conviene que, una vez de acuerdo sobre los términos en que aquel esté redactado, se citará a la Comisión para su lectura, consideración y oportuna aprobación. Quedando constituida la Mesa Directiva de la Junta de la siguiente forma:
Presidente: Dr. José A. Craviotto
Vicepresidente Dr. Juan D. Pozzo
Secretario. César Barrera Nicholson
Se levanta la sesión siendo las veintitrés horas.
(hay dos firmas) César Barrera Nicholson y José A. Craviotto.
FUENTE
 Otamendi Etchevertz, Alicia. “La primera Junta de Estudios Históricos a través de su Libro de Actas”. Junta de Estudios Históricos – Boletín Nº 1 (segunda época) Municipalidad de Quilmes Sub Secr. De Cultura Quilmes, 1983.
Compilación y argumentación Prof. Chalo Agnelli 
 

miércoles, 10 de marzo de 2010

DR. FERNANDO POZZO Y LA HISTORIA EN QUILMES

PROMOTOR DEL ACERVO HISTÓRICO DE QUILMES

por Chalo Agnelli 
Marzo de 2010


Conocer la vida y la obra de quilmeños y quilmeros que dejaron huella honda en nuestro partido permite recuperar algunos los valores perdidos y amansar los nuevos. Poco se recuerda a esas mujeres y a esos hombres, sus personalidades y obras, pero todo lo que dejaron y pertenece a nuestro acervo los recupera.
Fernando Isidoro Pozzo fue hombre de la cultura y de la salud que desde la función pública alcanzó logros de los que aún hoy gozamos los quilmeños.
Nació en Paraná, Entre Ríos, el 2 de enero de 1887. Era el mayor de los cinco hijos de Juan Pozzo, porteño, descendiente de genoveses y Dominga Baluguera Quintana, nacida en Paraná, cuyos antepasados llegaron con Garay. Su niñez y adolescencia 
transcurrió en la casa paterna de Santa Fe, donde cursó sus estudios primarios y secundarios hasta completar el bachillerato en el Colegio de los Jesuitas. Se trasladó a Buenos Aires en 1904, para estudiar medicina y se instaló en la casa de su primo hermano el escritor Manuel Gálvez Baluguera (1), con quien compartió aquella bohemia que el novelista refleja en su novela "El mal metafísico", que resintió sus estudios hasta que la radicación de su familia en Buenos Aires determinó que se reencauzara en sus objetivos y logró graduarse en la especialidad de pediatría a los 26 años, en diciembre de 1913; elige la especialidad pediatría. Comienza trabajando en el hospital Rawson. Pocos meses después se traslada al pueblo quilmeño de Bernal y pone un consultorio en una casona de la calle Lavalle N° 520, entre 25 de Mayo y Avellaneda.
JEFE DE SALA DE PRIMEROS AUXILIOS
Fernando se radicó en Bernal con su hermano Juan Domingo, [2] atraído por otros familiares que habían llegado antes como María Josefa Pozzo de Vezzulla y el Dr. Gaspar Sanguinetti, [3] el primer médico de Bernal, casado con Asunción Pozzo, ambas hermanas de Fernando y Juan Domingo.
Ante la cantidad de industrias que se estaban radicando en Bernal y el consecuente aumento de la población, se requería en las inmediaciones un servicio sanitario que asistiera los accidentes y problemas de salud de carácter urgente. Con este fin propició la creación de una sala de primeros auxilios,  el 12 de marzo de 1914, un grupo de vecinos de ese pueblo constituye la "Sociedad de Bomberos Voluntarios y Sala de Primeros Auxilios", integran la Comisión Provisoria: Manuel Badaracco, Mariano Pastor, Enrique Olivero, Santiago Vezzulla, Santiago Ferro, Manuel Dubois, Marcos Antonieto, Luis Ferrari, Horacio Cange, Víctor Vacccaro y Antonio Brisheto, Pedro Gambetta y Juan Rodríguez Varela; por unanimidad nombran Jefe de Sala de Primeros Auxilios al recientemente graduado Dr. Fernando Pozzo. La Sociedad estaba ubicada en la calle 9 de Julio y Chacabuco. 
El Dr. Pozzo intercedió ante el Dr. Abel Ayerza (1861-1918), para que done tres vacas lecheras destinadas al Dispensario de Lactantes. El Dr. Ayerza, prestigioso facultativo, había sido su profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, en la cátedra de Clínica Médica.
 CELIA
Celia Rodríguez
El 12 de noviembre de 1917, contrae matrimonio con Celia Rodríguez Compmartin, (4) una mujer de extraordinaria cultura, escritora, traductora de inglés, bisnieta del brigadier Martín Rodríguez, nacida en la Capital Federal el 29 de setiembre de 1891. Celia también tenía lazos añejos con la localidad y lo acompañará fielmente en la imperecedera gesta hudsoniana. El matrimonio se trasladó a Quilmes en marzo de 1922, primero a una propiedad en Alsina y Alvear, frente a lo que luego sería la Cultural Británica y luego a un chalet que mandaron construir en Garibaldi y Pringles. 
EN EL HOSPITAL DE QUILMES
El prestigio profesional del Dr. Pozzo lo llevó al cargo de subdirector del Hospital de Quilmes. Varias asociaciones fabriles, sociales y gremiales contaron con su asistencia médica.
Su vocación por la literatura, especialmente la anglosajona, y su conocimiento del idioma inglés (además hablaba y escribía en italiano y francés) se amalgamaron con el gusto por la historia de Quilmes y del viejo Pago de la Magdalena. Afición adquirida por su amistad con el Dr. Craviotto y el trato con familias de hondo arraigo en el partido, de espíritu gregario e instinto de pertenencia.
Por este camino llegó a la vida y a la obra de escritor Guillermo Enrique Hudson y con el apoyo de su esposa comenzó a traducir en 1928, “Allá lejos y hace tiempo”, la autobiografía y los recuerdos del escritor, durante su infancia en “Los veinticinco ombúes” (hoy Parque Ecológico Cultural y Museo Histórico Provincial “Guillermo Enrique Hudson”, reserva ecológica de 54 Has.) la chacra de los padres de Hudson en el actual Florencio Varela, hasta 1891, partido de Quilmes. Aunque algunos puristas consideran que sus traducciones no fueron del todo precisas, en Gran Bretaña está considerado como el difusor por excelencia de la obra de Hudson, junto con Violeta Shinya, sobrina nieta del escritor (Borges decía de Hudson, en sus afinadas ironías, que en sus escritos tenía un inglés "muy chacomusero") 
Hombre multifacético, también fue deportista. Canchas de tenis del Quilmes Atlético Club en Guido y Paz, año 1927. De izquierda a derecha Dr. Fer­nando Pozzo; Gastón Texier, quien fue tesorero del Q AC en el año '27 y presidente de Cristale­rías Rigolleau (en el momento de su fallecimiento era el so­cio N° 1 del Club); Rodolfo Labourt, vicepresidencia de la entidad decana del fútbol argentino y Guillermo Jordán, presidente del QAC desde 1924 hasta 1931. (Foto de Alcibíades Rodríguez para el diario El Sol recuperada por el cronista Justiniano Gallego, 24 de septiembre de 1995.
LOS VEINTICINCO OMBÚES
En 1929, con el Dr. Craviotto había emprendido una investigación para hallar la casa donde vivió Hudson en Florencio Varela. Recorrió a caballo esos campos hasta encontrar “Los veinticinco ombúes” que Hudson describe en su libro  “Allá lejos y hace tiempo” (1918). El periplo tuvo el éxito esperado y hoy la provincia y la municipalidad de Florencio Varela cuentan en su patrimonio cultural con el Museo Histórico Provincial Guillermo Enrique Hudson. 
Este suceso histórico para las letras y la tradición de esta región ‘gransurbonaerense’ lo expuso Pozzo en “Cómo encontré los 25 ombúes”, nota publicada en el diario La Nación del 26 de diciembre de 1934.
Cuenta la escritora y periodista Ana María de Mena, autora del libro “Don Gregorio”, la siguiente anécdota para este blog: “Cuando Pozzo inició la búsqueda del ranchito natal de Hudson, le pidió a Don Alfonso Ayerza - quien entonces vivía en la estancia “Las Hormigas” de Plátanos - que le diera una mano. Probablemente le haya solicitado caballos, ya que la búsqueda se hizo atravesando campos. Don Alfonso y un hermano suyo fueron los introductores de la raza árabe en la Argentina y quienes primero inscribieron animales de ese pedigree en el Stud Book Argentino. Seguramente tenían los mejores caballos de la zona.
El caso fue que por ser peoncito en "Las Hormigas", cuando contaba con dieciseis o diecisiete años, Gregorio Serventi acompañó a Pozzo en esa búsqueda, supongo que como baqueano, ya que conocía los campos de Ayerza que en algún sector pudieron ser lindantes con la propiedad de los Davidson a la altura del arroyo Conchitas (habría que investigar esto con los planos y cartografía de aquella época).
Cuando entrevisté a Serventi para la biografía que edité con el título "Don Gregorio", él me contó - creo que sin tener cabal dimensión de la significación histórica que tiene para los hudsonianos - que había un intruso viviendo en el ranchito. También recordaba especialmente la alegría de Pozzo y sus acompañantes cuando hallaron la vieja construcción donde nació el escritor.
Le cupo también a Serventi, ser el custodio de una porción del techo original del ranchito, cuando lo rescató con César Bustillo -nieto de Ayerza- del fuego que unos obreros hacían para un asado. Los entretuvieron y cuando se dio la ocasión cargaron el maderamen al vehículo de Bustillo y lo llevaron a su atelier de Plátanos que hoy es museo. Cuando Bustillo falleció, Serventi custodió toda su vida ese taller. Una conversación casual hizo que la Comisión Amigos del Museo que entonces presidía Violeta Shinya se enterara que esa pieza de la construcción original de la casa natal de Hudson estaba en Plátanos. Organizaron entonces un acto y -luego de las gestiones del caso- Don Gregorio entregó a la Comisión la porción de techo que hoy se exhibe en el Museo Hudson. En "Don Gregorio" hay una foto publicada de esa circunstancia."
Don Gregorio Serventi entrega el trozo de techo que rescató de la casa de Guillermo E. Hudson a Violeta Shinya, sobrina nieta del escritor. (Foto gentileza de la periodista Ana María de Mena autora del libro "Don Gregorio", donde figura esta foto)
En 1930, se crea con su actuación la Asociación Amigos de Hudson de Buenos Aires. La estación del ferrocarril Roca, que originalmente fue la parada "Huergo", luego “El Palo" y más tarde se llamó "Conchitas", tomó el nombre Guillermo Enrique Hudson, el 7 de Noviembre de ese mismo año, por iniciativa de una comisión especialmente formada con ese fin, que lideraba el Dr. Pozzo.
En 1935, se solicitó a la Municipalidad de Quilmes apoyo para concretar el libro como un homenaje del pueblo de Quilmes a este escritor angloquilmeño. El H. Concejo Deliberante y el intendente Pedro P. Oliveri oficializaron la solicitud con la adquisición de los derechos de traducción de la obra.
Escribió en las páginas liminares de la edición del 18 de octubre de 1938, de editorial Peuser: “Cuando decidí traducir FAR AWAY AND LONG AGO, resolví hacerlo de modo que la versión castellana conservara la mayor fidelidad, dándole todo el carácter argentino que Hudson le quiso imprimir, ya que, aunque lo escribió en inglés, estoy seguro que lo pensó en nuestro idioma”.
El prólogo fue realizado por un especial amigo de Hudson el aventurero inglés Roberto B. Cunninghame Graham que tanta pasión supo tener por la cultura y la tradición argentina y sobre todo por el gaucho y el caballo. En esas páginas agradece a quienes lo ayudaron y aconsejaron en distintas especialidades: Edwin French, Jorge Casares, [5] Eric Paterson, Heriberto Jordan, [6] Adolfo Vásquez Gomes, [7] Justo P. Sáenz (h) y por supuesto su esposa. Cecilia Rodríguez Compmartin.
A esta primera traducción siguieron: "Una cierva en el parque de Richmond"; "Niño perdido" y muchos cuentos cortos de Hudson. En la segunda edición de 1942 escribe: “Hudson ha vuelto con el centenario de su nacimiento a ser argentino y curiosamente al recobrarlo se siente en nuestro país una gran simpatía por ese hombre que no fue un propulsor ni un hacendado, ni un político, que no mejoró los ganados ni cultivó las tierras, sino todo lo contrario; es decir, que fue un desocupado, cantor de la Soledad de la Pampa, del gaucho, del ganado bravío, de los pájaros del Plata, de la sencilla y a veces trágica vida campesina, de todo lo que parece más rústico y más salvaje, haciéndonos sentir emociones de un mundo desaparecido.” 
BODAS DE PLATA
En 1939, celebró sus bodas de plata profesionales en el pueblo que adoptó como suyo, con el respeto y el cariño de todos sus contemporáneos, sobre todo de aquellos niños que atendió a lo largo de esos 25 años. Tuvieron Celia y Fernando una quinta, en la que aún era localidad quilmeña de Ranelagh (hasta 1960), que bautizaron "La Trapalanda", como el pueblo perdido, el paraíso mítico de Hudson donde iban a pastar los caballos y a trinar las aves después de muertos. Allí habían hecho levantar una pequeña casa réplica de la que existió en "Los veinticinco ombúes", donde nació el primer escritor y naturista quilmeño. Hicieron traer de la "estanzuela varelense" el retoño de un ombú que creció jocundo en la propiedad y aún persiste y con él el retoño del pino de San Lorenzo. Allí transcurrió sus últimos años Celia.
COMISIONADO EN QUILMES
 En 1940, la intervención federal en la provincia de Buenos Aires, a cargo del Dr. Octavio Amadeo, durante la presidencia del Dr. Ortiz, conociendo la figuración nacional e internacional alcanzada por el rescata de la obra de Guillermo Enrique Hudson, pero sobre todo por simpatía y la sana influencia que Pozzo tenía en todos los estratos de la población, lo designó comisionado municipal de Quilmes, cargo que ocupó desde el 15 de mayo de 1940, hasta el 15 de abril de 1941.
En este breve período, fue notable la cantidad y la calidad de su administración, sobre todo en el área de la educación y la cultura, que concretó con el apoyo total de pueblo que conocía su trayectoria humanista y rodeándose de lo mejor de la intelectualidad local.
Promovió la Junta de Estudios Históricos de Quilmes, que se fundó el 12 de julio de 1940, por decreto Nº 1670; poco después, el 14 de agosto de 1940, por decreto Nº 1685, formó la Comisión pro Monumento al Gral. José de San Martín, el que hoy se levanta en la plaza principal de Quilmes. En el acto de colocación de la piedra fundamental de dicho Monumento realizado el 8 de diciembre de 1940, a las 17 hs. en la plaza, que aún se llamaba Carlos Pellegini, como Comisionado Municipal, Pozzo, después de las palabras del presidente de la comisión Pro Monumento don Héctor Ithuralde, recibió la piedra pronunciando un discurso en el que expresó entre otros conceptos referentes: 
"... la función pública no es prebenda, sino un honor que la colectividad confiere al ciudadano que la ejerce, quien debe responder no sólo con sus aptitudes de capacidad, inteligencia y carácter, sino también, y por sobre todas ellas, con dignidad.(DIARIO "EL SOL", 10/12/1940) 
Pozzo y su esposa Celia tuvieron, además, el honor de apadrinar con el interventor de la provincia y la Sra. María del Pilar Guido de Castellanos, nieta del Gral. Guido Spano, la ceremonia de colocación de la piedra basal del polémico monumento que realizaría el escultor Antonio Sassone, el único en su tipo en el mundo, costeado íntegramente por el pueblo de Quilmes. 
Promovió  establecer una Comisión Municipal de Cultura (VER NOTA AL RESPECTO EN ESTE BLOG), que se oficializó durante la intendencia del Dr. Manuel J. Cruz, el 7 de julio de 1942 por la ordenanza Nº 1333; a través de la Junta incentivó la creación del Museo “Quilmes de antaño”, hoy, "Histórico Regional Almirante Guillermo Brown" que primero se instaló en lo que fuera la escuela San Luis Gonzaga del Prof. Doroteo Yoldi en Alem entre Alvear y Mitre, hasta 1946, luego se trasladó a la calle Brown 470 hasta 1952 y finalmente a su local actual en Bernal. Provisto de un patrimonio histórico aportado generosamente por las antiguas familias del partido de Quilmes.
Cuenta el Dr. Eusebi en su investigación sobre la Aviación en Quilmes que: “En octubre de 1940, el Centro de Aviación Civil incorpora 40 pilotos reservistas clase 1920, becados por el Gobierno de la Nación, para seguir cursos de aviadores en nuestra ciudad. En noviembre del mismo año se constituye el ‘Círculo de protectores de la juventud aviadora quilmeña’ a invitación de la Brigada Quilmes del Club de Planeadores Albatros, se designa una comisión provisoria y se  constituye una comisión local,  presidida por el Dr. Pozzo...” [8]
También en 1940, Pozzo con su esposa y un grupo de intelectuales formado por Ian Drysdale, César Bustillo (hijo del arquitecto Alejandro Bustillo), el Dr. José A. Craviotto, Jorge Casares y César Barrera Nicholson, gestionan la donación del solar que prevalecía de la vieja estancia los Hudson. De donde provenían las aves embalsamadas por el autor de aquellas páginas memorables, que Mary Helen Hudson, su hermana menor, había conservado.
Nueve años después, en 1949, el vizconde de Davidson dona a la provincia de Buenos Aires aproximadamente 4 hectáreas de “el solar”; con destino a la creación del Museo y Parque Evocativo. La donación es aceptada por Decreto Nª 3061. En 1957, siete años después de la muerte de Fernando Pozzo, la provincia de Buenos Aires crea el Museo y Parque Evocativo "Guillermo Enrique Hudson" por Decreto Nº 7641 con dependencia de la Dirección de Museos, Reservas e Investigaciones Culturales.
En su “Antología de Guillermo Enrique Hudson; precedida de estudios críticos sobre su vida y su obra” (1941) [9] muestra el Dr. Pozzo la hondura que alcanzó en el conocimiento literario, geográfico, científico y sociológico de este ornitólogo (como gustan titularlo en primacía en Inglaterra) y escritor universal que fue el vecino Hudson.
Con la colaboración de Eduardo González Lanuza tradujo "El gorrión en Londres", que Hudson publicó en 1883. Colaboró con numerosos trabajos en periódicos y revistas sobre Hudson, sobre el amigo de este, el aristócrata inglés, Cunninghame Graham, un apasionado del suelo argentino y su gente, y sobre los hermanos Guillermo y John Parish Robertson.
Entre las obras del Dr. Fernando Pozzo se destacan: “Semblanza de Hudson”, el prólogo para “Páginas escogidas”; “Cunninghame Graham en los veinticinco ombúes”, en diario La Nación, marzo 15 de 1936; “Un Quijote escocés, Don Roberto Cunninghame Graham”, La Nación setiembre 22 de 1935, etc.
En el año 2001, la Editorial Municipal de Berazategui realizó una importante edición de “Allá lejos y hace tiempo”, la última de las tantas que se hicieron de la obra máxima de Hudson; esta edición de EDIBER cuenta con ilustraciones del plástico Ludovico Pérez, la coordinación de Ana María de Mena y el prólogo del Prof. Juan Carlos Lombán, que después del fallecimiento del Dr. Pozzo fue el referente más erudito de la obra hudsoniana.
El 22 de diciembre de 1944, fundo y presidió en Quilmes el Instituto Argentino de Cultura Británica y la Asociación Amigos de Hudson de Buenos Aires, acompañado, entre otros, por: el Prof. Luis Ricagno, los doctores A. Iacobucci, José Eduardo López y Oscar Echelini, y los señores: J. Frazer, E. Mongiardini, Eduardo Colombo, D. Malfatto, J. Brown, E. Millington Drake y la Sra. de Cowes.
En 1945, por decreto Nº 3445, integró como presidente la Comisión
Municipal de Cultura, que él había creado durante su administración al frente del municipio. Lo acompañaron: como vice, el Dr. Alberto Iacobucci; secretario, el Prof. Armando Bucich; tesorero, Gustavo F. Rennes y vocales: María Josefa Lombán de Casado, Santiago Celsi, el Dr. José U. Orengo, Víctor Roverano y el Ing. Antonio Mandelli.
El Dr. Fernando Pozzo murió en el pueblo que llegó a ser su lugar en el mundo, el 25 de febrero de 1950, a los 63 años.
Celia Rodríguez permaneció en la localidad que tanto amaba, que tanto le había dado en la persona de su esposo. Murió el 25 de setiembre de 1962. Durante 45 años sus casas en Bernal, en Quilmes y en su quinta "Trapalanda" de Ranelagh, todos prestigiosos reductos culturales. Numerosas figuras quilmeñas, como el Dr. José A. Craviotto, Adela García Salaberry, Raquel Adler, el Dr. Pennington, César Barrera Nicholson, Aimé F. Tschiffely, Luis E. Otamendi, Manuel Ales, el Prof. Guido Girotto, Oscar Echelini, Juan Manuel Cotta, Felipe Jorge Firpo y porteños como González Lanuza, Martínez Estrada, Violeta Shinya, Jorge L. Borges, la visitaban.
LLEVARÁ EL NOMBRE DEL DR. POZZO UNA SALA DEL MUSEO GUILLERMO ENRIQUE HUDSON
Tuvo lugar, como estaba anuncia­do el acto en homenaje al médico qullmeño Fernando Pozzo organizado por la Comisión Nacional de Homenaje a Güíllérmo Enrique Hudson en el Cincuentenario de su muerte. Luego de realizada la apertura de la ceremonia hizo uso de la palabra el convecino profesor Juan Carlos Lombán quien comenzó aclarando el hondo significado de la frase que dio título a la conferencia: “El profe­ta de Hudson en el nuevo mundo” y las circunstancias en que fue for­mulada por Roberto Cunnighame Graham, refiriéndose al doctor Pozzo.
Explicó luego el profesor Lombán las razones por las cuales considera­ba al doctor Pozzo como el verdade­ro descubridor de Hudson en el país, la localización de “Los veinticinco ombúes” en 1929, marca “un hito fundamental en la historia de la cultura argentina, aún insufi­cientemente justipreciada”. Después de referirse a aspectos de la vida del evocado, y de su actua­ción como médico en Bernal y Quil­mes, y su labor como comisionado de este partido, se detuvo en la tesone­ra acción de difusión hudsoniana, a la que analizó en detalle.
Aclaró que el monumento a Hud­son erigido en la plaza Falcón (hoy del Bicentenario), de Quilmes, en 1940, constituye “el primer monumento a Hudson levantado en plaza alguna del país”, iniciativa de la que fue permanente animador.
Finalizó el orador abogando por que los poderes públicos le rindan al doctor Pozzo el homenaje oficial que tanto merece. Posteriormente pronunció breves palabras el presidente del Instituto Argentino de Cultura Británica de Quilmes »ingeniero Alberto Enrique Jordán, para expresar la adhesión de la entidad al homenaje.
La directora del museo Hudson profesora Violeta Shinya, leyó una carta del disertante en la que se soli­citaba se impusiera el nombre del doctor Pozzo a alguna dependencia importante de aquél, y anunció qué la iniciativa quedó concretada: pró­ximamente se colocará un retrato del doctor Fernando Pozzo en la sala que llevará su nombre. El Sol, 3 de junio de 1972.

En año 1972, los Srs. Ponziani y Crescenzo, presidente y secretario del Club Social Y Deportivo Juventud Unida de Bernal solicitaron al intendente nombrar a la calle N° 163 de esta localidad con el nombre “Dr. Fernando Isidoro Pozzo”, a pedido de los vecinos, por ser un gran médico, filántropo por excelencia, fundador del Hospital Vecinal de Bernal hoy Hospital Julio Méndez. (Gerardo Parrao)
 
Compilación, investigación y notas Prof. Chalo Agnelli
Dir. del Blog.
Miembro de la Junta de Estudios Históricos,
Vicepresidente de la Bibl. P. Pedro Goyena
y Pte. de la Asociación Historiadores Los Quilmeros
(E.B.P.: 4091-15388)
Publicado en el periódico quilmeño "Perspectiva Sur”, 
el 12 de agosto de 2016

BIBLIOGRAFÍA
Agnelli, Chalo. “Migraciones” Ed. Jarmat. 2007
Cella, Orlando. "El Monumento al Libertador Gral. José Francisco de San Martín erigido en la ciudad de Quilmes". Ed. Jarmat. Quilmes, 2006.
“Antología de Guillermo Enrique Hudson” Con estudios críticos sobre su vida y obra. Buenos Aires. Editorial Losada. 1941. 280p. 5h. Rústica. Primera Edición. Retrato fotográfico en frontis del autor. Estudios críticos sobre su vida y obra de Fernando Pozzo, E. Martínez Estrada, Jorge Casares, Jorge Luis Borges, H. J. Massingham, V. S. Pritchett y Hugo Manning. Ilustrado con láminas.
Firpo, Felipe, J. “Recuerdo del Viejo Bernal”. El Monje Editor, Quilmes, 1992.
Sosa de Newton Lily. “Diccionario biográfico de mujeres argentinas” Plus Ultra. Buenos Aires 1980.
Hemeroteca del diario "El Sol"
Hemeroteca de la Biblioteca José M. Estrada, periódico Periódico Crónica de Bernal.
http://elquilmero.blogspot.com/
NOTAS
1 Manuel Domingo José Ciríaco Gálvez Baluguera (Paraná /7/7/1882 – f. Bs. As, 5/11/62) Novelista, ensayista, autor teatral, periodista, autor de biografías y memorias. Comienza sus estudios en el Colegio de los Jesuitas de Santa Fe, y concluye su bachillerato en el Colegio del Salvador de Buenos Aires. En 1898, ingresa a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. A los 18 años (1900) publica su primera nota periodística en La Nueva época de Santa Fe. A los 22 años (1904) se gradúa de abogado y publica su tesis "La trata de blancas". Fue nombrado en 1906 inspector de enseñanza secundaria, normal y especial. Entre 1939 y 1940 respectivamente publica la Vida de Hipólito Yrigoyen y de Juan Manuel de Rosas. Ver "El mal metafísico" en http://unaposiblelectura.blogspot.com.ar
2 Juan Domingo Pozzo, tratadista de Derecho Laboral, miembro de la comisión directiva de la Sdad. Hospital de Quilmes “Isidoro G. Iriarte” entre 1930 y 1946 y presidente de la misma entre 1943 y 1946 año en que se creo el Pabellón de Maternidad Otto S. Bemberg. Durante muchos años fue asesor letrado ad honorem de dicha institución. Ejerció como profesor de historia en el colegio Nacional. En 1942 obtiene con la Junta de Estudios Históricos, que el Int. Manuel A. Cruz cambie el nombre del Museo de Quilmes, que era José M. Estrada y en esos años se hallaba en la calle Brown y hoy se encuentra en Bernal (1954), por del Alte. Guillermo Brown. Casado con Delia Rita Rocca Rivarola. J. D. Pozzo falleció en la Capital Federal el 29/12/1972. (V. “Migraciones”. Ed Jarmat.)
3 Llegó a Bernal en 1911. Habitaban una suntuosa quinta en la esquina de Belgrano y Avellaneda, llamada “La Rubina” Falleció el 16/9/1961.
4 Ver en EL QUILMERO del lunes, 29 de julio de 2013, CELIA RODRÍGUEZ COMPMARTÍN DE POZZO, TRADUCTORA DE HUDSON
https://elquilmero.blogspot.com.ar/2013/07/celia-rodriguez-
compmartin-de-pozzo.html
5 Autor de “William Henry Hudson y su amor a los pájaros”. Buenos Aires, 1929. En "Hornero".
6 Con su hermano Guillermo fue un notable jugador de fútbol en el Lobos Athletic Club, fundado en 1892, en la ciudad de Lobos.
7 Nacido en el Ferrol, 1869, fallecido en Montevideo en 1950, periodista, escritor y político, integrante en su fundación (1910) del Comité Ejecutivo del Partido Socialista del Uruguay con el cargo de vicesecretario general.
8 Ver en blog http://elquilmero.blogspot.com/ “La Aviación en Quilmes, del Dr. Carlos Eusebi, nota subida el 8, 9 y 10/4/2010.
9 “Antología de Guillermo Enrique Hudson: precedida de estudios críticos sobre su vida y su obra” Fernando Pozzo et al. Buenos Aires: Losada, 1941. 286 pp., 5 láms. Contenido: Semblanza de Hudson/ Fernando Pozzo- Estética y filosofía de Hudson/ Ezequiel Martínez Estrada-Hudson y su amor a los pájaros/ Jorge Casares-Nota sobre La tierra purpúrea/ Jorge Luis Borges-Hudson, el naturalista/ V. S. Pritchett-Hudson, el gran primitivo/ H. J. Massingham-Significación e influencia futura de Hudson/ Hugo Manning-Páginas escogidas de Hudson: Allá lejos y hace tiempo. Días de ocio en la Patagonia. El naturalista del Plata. El ombú. Aventuras entre pájaros.