miércoles, 12 de octubre de 2011

EL DIA DE LA RAZA EN QUILMES - 1928

ORIGEN Y ANTECEDENTES
En 1913 el español Faustino Rodríguez San Pedro, presidente de la “Unión Ibero-Americana”, creó la denominación Día de la Raza, pensando en una celebración que uniese a España e Hispanoamérica, eligiendo para ello el día 12 de octubre, fecha del “descubrimiento” de América y a la vez como homenaje a Cristóbal Colón: “… para exteriorizar la intimidad espiritual existente entre la Nación descubridora y civilizadora y las formadas en el suelo americano...”
Se festejó por primera vez en España en 1914 y en 1915 se celebró como «Día de la Raza» en la “Casa Argentina” de Málaga.
El 15 de junio de 1918, el rey Alfonso XIII la transformó en fiesta nacional por ley
Pero antes, en 1917 el presidente Hipólito Yrigoyen declaró ese día “fiesta nacional”. Aunque el decreto no le da un nombre específico, la prensa y la costumbre impusieron el de “Día de la Raza”.
En el año 2007, se presentó un proyecto ante el INADI para modificar el nombre de Día de la Raza por Día de la Diversidad Cultural Americana. Finalmente fue consagrado el Día del Respeto a la Diversidad Cultural por el decreto de necesidad y urgencia Nº 1564/2010 emitido por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

EN QUILMES
Desde que Yrigoyen impuso la fecha se celebró en todo el país con gran pompa y boato. Así se hizo hasta fines de la década del 60 en que se comenzó a replantear el motivo de este festejo y a reconocer la identidad de los "indios americanos", "aborígenes", "pueblos originarios" (que por estos gentilicios se los denomina)
Este artículo de la publicación A.B.C. de 1927 da cuenta del nivel de aquellos festejos:
Transcribimos textual la nota a continuación para una mejor lectura:
A.B.C. 21 de octubre de 1928
De nuestro Corresponsal y Agencia en BERNAL
Con gran entusiasmo rtealizáronse en la localidad las fiestas en homenaje al día de la Raza.
CONSTITUYÓ UN ÉXITO BRILLANTE LA MATINEE TEATRAL Y DANZANTE DEL CLUB GIMNASIA BERNAL.

Amparados por un hermoso día se realizó el 12 del corriente, en el Club Gimnasia de Bemal, la gran matinée teatral y danzante que anunciáramos con anterioridad.
A la hora indicada iban llegando numerosas familias de los socios  e invitados que a pocos instantes de dar comienzo a la función tea­tral, todas las dependencias del club, hallábanse totalmente ocupa­das, permaneciendo de pie una gran parte del público.
El programa de festejos organi­zado por la C. D. del Club con­memorando el Día de la Raza, fue cumplida en todas sus partes.
El conjunto de aficionados com­puesto por señoritas y caballeros de la localidad, puso en escena, la evocación histórica en dos cua­dros y en verso titulada «El con­vento de la Rábida» y la comedia en un acto titulada «La Samaritana», originales del malogrado poeta  V. Serrano Clavero siendo correctamente interpretadas, mere­ciendo los aplausos del público.
Constituyó una nota cómica el número de una «Triste Historia» ejecutado por Ios señores M. Ferro y Francisco Peña; éste último man­tuvo al auditorio en latente alegría siendo muy ovacionado al terminar su rol.
El señor Amílcar Verdier eje­cutó diversos números de música clásica siendo todos los números entusiastamente aplaudidos por la numerosa concurrencia, poniéndose de relieve una vez más las brillan­tes cualidades que posee el pro­fesor Verdier, en la interpretación musical.
Acto seguido se dio comienzo al baile,  desarrollando  la orquesta “Mancini», un nutrido programa musical, a quien le fue solicitada la repetición de casi todas sus pie­zas danzándose con gran «entrain» hasta las 23.30 horas.

En el Palacio Municipal también brilló en aquellos festejos, según figura en la página 21 del A.B.C. en la misma fecha que la nota anterior. La fiesta se hizo la noche del 11 de octubre y se denominó "El Baile de los Colores Nacionales". Lo organizó la "Asociación Tradicionalista Argentina". A las 12 de la noche se entonaron las estrofas del Himno Nacional. Se bailaron danzas folklóricas hubo un coro de señoritas y a la una la orquesta tocó el Pericón Nacional que bailaron varias parejas. La fiesta terminó a las 5:30 de la mañana.


   (No se transcribe toda la nota pues resultaría tedioso la lectura de tantos nombres, el que desee, cliqueando sobre la imagen la podrá ver ampliada)
En  83 años el mundo ha cambiado, la Argentina ha cambiado, Quilmes lo mismo. El pensamiento actual se ha humanizado y americanizado ya no se consideran los análisis eurocentristas, sin perder de vista el contexto histórico y la época en que se desarrollaron aquellos acontecimientos que iniciaron uno de los tantos genocidios de la humanidad... pero nos quedan

LAS PALABRAS

... Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan... Me posterno ante ellas... Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito... Amo tanto las palabras... Las inesperadas... Las que glotonamente se esperan, se escuchan, hasta que de pronto caen... Vocablos amados... Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío... Persigo algunas palabras... Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema... Las agarro al vuelo, cuando van zumbando y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas... Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto... Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragios, regalos de la ola... Todo está en la palabra... una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció...
   Tienen sombra, transparencia, peso, pluma, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces... Son antiquísimas y recientísimas... Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada. Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos... Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijoles, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo...Todo se lo tragaban con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas...Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra... Pero a los bárbaros se les caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes... el idioma. Salimos perdiendo... el idioma. Salimos ganando... Se llevaron el oro y nos dejaron el oro... Se llevaron todo y nos dejaron todo... Nos dejaron las palabras.
PABLO NERUDA
“CONFIESO QUE HE VIVIDO”

Chalo Agnelli
Quilmes, 12 de octubre 2011

martes, 11 de octubre de 2011

GOFREDO BABBICOLA – APORTES DE INMIGRACIÓN

Investigación y entrevistas Prof. Chalo Agnelli

Cada inmigrante era un pionero y un fundador, un visionario y una semilla. Italia uno de los pueblos más polifacéticos del planeta, envió desde el 1700 una emigración prolífica hacia América en general y hacia Argentina en particular.
Efectivamente, la República Argentina fue el país de América del Sur, que recibió el mayor porcentaje de italianos desde fines del siglo XVIII y  entre todas las corrientes inmigratorias  tuvo el menor porcentaje de retorno a la madre patria; se argentinizaron rápidamente.

SABÍA QUE…
Muy pocos saben que la matriz sobre la que se inyectó el polipropileno y otros materiales con que están hechos los cascos que usaban los mineros que quedaron atrapados en Chile en el derrumbe de la mina San José, accidente ocurrido el jueves5 de agosto de 2010, fue hecha en Quilmes, en La Colonia, allí no más, en la calle Larrea casi 12 de Octubre.
Los hermanos Babbicola
 LOS BABBICOLA
Pero la historia comienza en 1950 cuando un grupo de jóvenes italianos emigraron a la Argentina, en pleno auge económico y social, buscando mejor destino; ventura que no prometía Italia devastada por la guerra y el fascismo. Entre ellos estaba un ragazzo de 18 años, Gofredo Babbicola, nacido el 14 de enero de 1932, en Isola del Gran Sasso, en el pueblo de Castelli, vecino a los Abruzzo. Una región rodeada de umbrosas montañas con la extensión verde de un valle en el que labra el pueblo de los más suntuosos ceramistas de Europa. En más de una oportunidad demostró Gofredo que no había olvidado el arte de sus ancestros e incluso sin títulos dio clases a diplomados profesionales.
Con sus padres Ericlia y Julio
Entre 1949 y 1950, llegaron los primeros Babbicola: los tres hermanos mayores: Donato (n.1927), Gino (n.1929) y Gofredo. En 1951, con los padres, Ercilia y Julio, arribaron los menores, Elisa (n. 1933) y Enzo (1938) Desembarcaron en la Argentina, en Quilmes; primero se establecieron en la vecindad próxima a Andrés Baranda y República del Líbano. Gofredo comenzó a trabajar en la tornería de un alemán y a su vez se perfeccionó en una escuela técnica de capacitación para obreros [1]
LA ARGENTINA DEL ESTADO BENEFACTOR
La Argentina a la que arribaron estos inmigrantes tenía una nueva Constitución, en la que se incluían los derechos de los trabajadores, de la familia, de los niños y de la ancianidad. El Plan Quinquenal proseguía con obras de envergadura. Se conmemoraba el centenario del fallecimiento del Libertador y la situación social había variado notablemente desde 1946 con la influencia directa del Estado en todos los órdenes de la vida nacional. Por primera vez participan las mujeres en las elecciones del 11 de noviembre de 1951.
Gofredo con su hermano Enzo
LA MATRIZ
Hay condiciones que se adquieren en la formación, pero otras tienen que ver con la personalidad, con arquetipos que son únicos, intuitivos y Gofredo goza de una gran agudeza mental, manifiesta un inquieto ingenio y una actitud de invención imponderable; a lo que se le suma su espíritu altruista. Gofredo hace gala de que su educación formal de cuarto grado elemental, la única que le podía ofrecer la escuela en su pueblo, venía cuantificada y cualificada de una cultura dos veces milenaria que desarrollaron los pueblos de la Península Itálica: Ciceron, Virgilio, Petrarca, Maquiavelo, Buonarotti, Da Vinci, Donatello, Torquato Tasso, Benvenuto Cellini, el Dante, Boccaccio, Leopardi, D´Annunzio, Conti, Antonioni, Visconti, Marconi, Eco,Enzo Ferrari, Enrico Piaggio… … …
LA PEQUEÑA EMPRESA
Esas cualidades motivaron a Gofredo a independizarse y afrontar los desafíos, internos y externos, que la autodeterminación exige inexorable. Entre los últimos, sucedió que en procura de trabajo estuvo a punto de caer víctima del bombardeo a La Casa Rosada, la cobarde y artera masacre producida en la Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955.  Pero nada podía amilanarlo y en poco tiempo instaló su propia tornería - matricería y comenzó una tarea incesante: accesorios para lavarropas Case Master; para motos Puma; carburadores, dispositivos para automóviles Chevrolet, Kaiser Carabela, IKA Jeep, Chysler Valiant, reel de pesca, matrices de todo tipo y una de ellas fue para la empresa Sindelem de Chile, fabricantes de los cascos para los mineros del cobre. En una oportunidad que solucionó a ingenieros de la Ford un problema de inyección de la matriz para la fabricación del tablero del Ford Sierra, recibió una retribución tal que le permitió viajar a Europa y renovar sus máquinas para obtener productos de mayor calidad.
Varios de estos trabajos obtuvieron certificados de calidad  ISSO 9001 eISO/TS 16949 - calidad en la Industria Automotriz. Además de su esposa Franca Rinaudo, siciliana de Taormina, tuvo como inefable colaborador, aprendiz y amigo a su hermano menor, Enzo, [2]con el que trabajó muchos años; “formamos una linda yunta”; reflexiona en voz alta complacido Gofredo.
Como inventor blande ideas a granel. En 2004 obtuvo el primer premio en los Torneos Bonaerenses en la disciplina Soluciones con su “detector de sueños” Recompensa que otorga la Secretaría de Turismo y Deportes del gobierno de la provincia de Buenos Aires.
 Precisamente fue este ingenio que caracteriza el espíritu del pueblo itálico lo que le permitió salir de la crisis de la última guerra, impulsando la pequeña industria, las PYMES. Los emprendimientos familiares fueron los que levantaron la economía de Italia hasta alcanzar el notable desarrollo que pareciera caer en la última década.
Con nostalgia se recuerda lo que fue Quilmes, el país cuando la pujanza industrial se extendía por todo el territorio, antes que las corporaciones agro-exportadoras en complicidad con las sucesivas dictaduras que tuvimos desde el 55 al 82 la destruyeran y se completara el saqueo durante el “menemato”. En una nota de poco más de dos carillas del diario “El Sol” de 1947 [3] da cuenta del estado de situación económica de Quilmes en esos años.
El capital de las industrias quilmeñas era de $ 463 millones (monto del capital en giro) Había 773 industrias que ocupaban a 35.000 trabajadores sobre una población de 134.400 habitantes, y 1.800 establecimientos comerciales. Precisamente fueron PYMES, las que en gran medida permitieron esa bonanza que Babbicola reeditó años después.
LA VOCACIÓN
En julio de 1979 el diario El Sol hizo a Gofredo Babbicola una entrevista junto al maestro del violín don Luis Vidal. El señor Gofredo habla de su oficio que denomina “artesanía” y refiere una anécdota; “La artesanía o el trabajo con matricería puede haber cambiado el destino de uno de los jugadores de fútbol más importante de la selección campeona. (1978) me refiero a Daniel Bertoni. [4]El padre vino a verme y me pidió que le enseñara el oficio a Daniel. Lo iba a tomar, aunque me dijo que estaba jugando en Quilmes y que debía practicar dos o tres veces por semana. Yo le señalé si le gustaba más mi trabajo o jugar al fútbol, me contesto que jugar; y entonces le dije que siguiera con el fútbol ya que esto de la matricería era una actividad que le iba a absorber mucho tiempo”. En esa oportunidad contó que le había hecho a su vecino el maestro Vidal que lo acompañaba, un dispositivo que le permitía tocar el violín sin molestias físicas, pues padecía un problema muscular que lo afectaba en las perjudicaba cuando ejecutaba su instrumento.
Entrevista de el diario El Sol a Babbicola y al maestro Luis Vidal
BALANCE
Como sus padres que nunca volvieron a Italia, Gofredo es remiso a viajar  a su tierra natal. La última vez fue en 1978, pero en los últimso años, nunca estuvo en sus proyectos ni en sus sueños hacerlo. En cambio recorrió la Argentina de norte a sur y de este a oeste y constantemente hace viajes a algún rincón de “su” país adoptivo y donde nacieron sus dos hijos Eduardo y Laura y sus dos nietos, Leandro y María Belén.
Este amor al país que le dio cobijo y al que él le dio su vida, lo retribuyó fabricando cerca de 14.000 moharras, según los requisitos del Decreto 10302 del general Edelmiro Fárrel del 24 de abril de 1944, de acero, veinte centímetros de alto, con una media luna como base que de vértice a vértice debe medir doce centímetros.
Pero no sólo fabricó las moharras, sino que además les sumó el asta con sus 2m establecidos, las banderas y las distribuye, a veces, acompañado por su hijo Eduardo y su nieto Leandro, en las escuelas de frontera y locales.
Gofredo contagió el espíritu altruista a su hijo que inició en Pinamar un emprendimiento llamado “Murciélagos al volante” para ciegos o disminuidos visuales que, con las debidas y rigurosas  precauciones, pueden vivir la experiencia de manejar en la playa y entre los médanos una 4x4, además de realizar encuentros de fútbol también entre no vidente. 
Muchas páginas más se sumarían a estas con la totalidad de logros que cosechó a lo largo de sus casi 83 años, falleció en enero de 2015, sin haber abandonado totalmente el trabajo, acompañado su hija Laura. Hasta sus últimos días paseaba las calles de La Colonia, de Quilmes, del país con un discurso generosa y agradecido al suelo que con sudor, pasión y entrega le permitió trascurrir una vida premiada en plenitud, y sobre el que sembró buena simiente legada al prodigioso híbrido que caracteriza a los argentinos del segundo centenario.
Un poco de su buen humor: haciéndose el peluquero nada más y nada menos que de José Manuel Ramos Delgado.
Entrevista e investigación Prof. Chalo Agnelli, 2011/2015
chaloagnelli@yahoo.com.ar


NOTAS

[1] Entre 1947 y 1951 se crearon setenta y ocho escuelas fábrica, ciento tres escuelas de aprendizaje, ciento seis escuelas de medio turno, trescientos cuatro escuelas de capacitación obrera para adultos y setenta y ocho de capacitación profesional para mujeres.
http://www.frbb.utn.edu.ar
[2] Ver “La Colonia de Valerga” Cap. 12 “Por aquí pasaron” Pág. 158.
[3] “El Sol” 1947. Hemeroteca de dicho periódico.
[4] Su padre era chofer del corralón Dendi.

lunes, 10 de octubre de 2011

BOMBERO JOSÉ MARÍA SÁNCHEZ - MEMORIA DEL CENTENARIO DE LA SOC. DE BOMBEROS VOLUNTARIOS DE QUILMES

En 1956, el país estaba convulsionado por el golpe de estado cívico-militar-eclesiástico que derrocó al presidente Juan Domingo Perón. Varias fueron las escaramuzas que tanto golpistas como partidarios del gobierno depuesto afligían a los argentinos,
El 18 de diciembre el Oficial 3° Sánchez del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Quilmes José María Sánchez recibe la información que en el paso peatonal bajo nivel de la calle Salta, vecino a su domicilio (Salta N° 6),  había un elemento extraño que se suponía un explosivo. Concurre al lugar y comprueba que se había puesto una bomba para que estallara al paso del tren. Cumpliendo con el deber y vocación de servicio, aún sabiendo a lo que se exponía, Sánchez intenta desactivarla colocando el explosivo en un balde con agua, sin embargo, la bomba estalló en sus manos, muriendo inmediatamente en acto de servicio. A su vez, el vecino Jaime Campos sufrió heridas en una pierna. Así se evitó la catástrofe mayor que se hubiera producido al paso del ferrocarril.
José María no era una figura pública, era un hombre sencillo, trabajador, altruista, abocado a su familia y a su comunidad. Era uno de esos héroes anónimos que sirven sin gran fanfarria la mesa de la Patria. Tenía 43 años. Había nacido en Quilmes en 1913. Era hijo de Pilar Ballina y de José Sánchez, emparentados con las familias Rubini, Ronconi, Di Tulio y Ochoa. Estaba casado con Nélida Magdalena Bella con quien tuvo a Ilda Noemí y a José Ángel. Había ingresado a la Soc. de Bomberos Voluntarios a los 16 años en 1929. [1]
Trabajaba en la Cervecería donde era muy querido y respetado por su carácter afable y servicial además de aguerrido e intrépido. 
El panegírico del día de su inhumación lo dio el vicepresidente de la Sociedad de Bomberos Voluntarios de Quilmes don José Goldar (padre) y habló también el dirigente radical Esteban Tomero, partido a la que Sánchez adhería.
Fue ascendido a Oficial 2º post mortem. Hoy en día la calle de la tragedia, Salta, lleva el nombre de este mártir civil, además de una calle del partido de Berazategui. El 2 de junio de 1981, en la celebración del día del Bombero Voluntario Argentino, se bautizó a la E.G.B. 69 sita en la calle Larrea 3922 de Ezpeleta, “Bombero Voluntario José María Sánchez”. [2]
 
Placa colocada en el paso bajo nivel de la actual calle Bombero Sánchez al año de su muerte.
 Su nieto el escultor Eduardo Armocida, docente en la ESB Nº 74, es el autor del grupo escultórico que se halla en la plaza Aristóbulo del Valle.

Prof. Chalo Agnelli
chaloagnelli@yahoo.com.ar
NOTAS


[1] Hemeroteca del diario El Sol, 20 de diciembre de 1956.
[2] Fuego y Agua, Schbib, Claudio D. Ed Tiempo Sur. Diciembre, 2000. Quilmes.-