viernes, 14 de noviembre de 2014

LA PRENSA DE AYER “A.B.C.”, “EL PLATA” Y ALGUNOS DESENCUENTROS



Por Chalo Agnelli
El 3 de julio de 1927, aparece la revista "A.B.C.", dirigida por Emilio Mauri Casabal y administrada por José Antonio Blanco – quien a partir del 1º de noviembre de 1927, sería director propietario del diario “El Sol” -. 
"A.B.C.", en sus primeros tiempos, se editaba en talleres propios de la Capital Federal. Mauri Casabal el 15 de julio de 1922, había editado la primera revista ilustrada que tuvo Quilmes, “El Plata”. En una primera época, “El Plata” y “A.B.C.” llegaban al público simultáneamente, hasta que el primero fue sustituido por el hoy octogenario, pero siempre joven, “El Sol”, aunque siguió saliendo como revista semanal ilustrada. Este tema ya fue tratado por EL QUILMERO en 2012, cuando el diario El Sol cumplió 85 años,  Quilmes el Bicentenario de su declaración de Pueblo Libre y la Escuela Normal Superior su Centenario. Quizá parezca reiterativo, pero aquí se intenta ampliar la causa judicial que motivó la fundación de ese periódico.
EL PLATA 
“El Plata” fue un periódico social que alcanzó desde sus números iniciales extraordinaria difusión. Se imprimía en el taller del señor Vicente Mederos. Lo dirigió, en sus primeros tiempos, el mismo Mauri Casabal, odontólogo, hombre culto, idealista y bohemio, idóneo como pocos para las actividades periodísticas; con sus iniciativas extraordinarias para la época sacudió el ambiente social. José Antonio Blanco actuaba como administrador, hasta su llegada a Quilmes se había desempeñado en el periodismo rosarino.
Estos hombres supieron rodearse de un grupo de jóvenes a los que entusiasmaron con sus audaces ideas, originándose así “El Círculo", una de las entidades sociales que más actividades desarrolló para la sociabilidad de los quilmeños, en épocas que no había clubes ni centros de esparcimiento convocantes, pues sus bailes y puestas teatrales [1] reunían a muchas familias quilmeñas, de la Capital Federal y de La Plata.
Mauri Casabal era su líder. En “El Círculo" todo salía de lo usual o chabacano, desde las motivaciones que producían los eventos que se organizaban,  la inusitada ornamentación de los salones – que generalmente eran o el de la Municipalidad (actual Casa de la Cultura) o la sala del teatro Cristóbal Colón de la Soc. Italiana - , hasta las orquestas para los bailes, seleccionadas entre las más populares de la época. La vida de “El Círculo” estaba vinculada estrechamente con "El Plata" que hacía amplia promoción de los eventos.
Posteriormente, desinteligencias con el tipógrafo e impresor Vicente Mederos provocaron cambios en la revista. La dirección fue asumida por Martín Gálvez García, acompañado por un prestigioso conjunto de periodistas: Egidio Bucich, Juan Carlos Buceta Basigalup, José Neira y Julio E. Faggiano. 
Buceta Basigalup fue su administrador durante 5 años. Tiempo después ese notable periodista que fue don Francisco Urrestarazu dirigió la publicación. A partir de ese momento se agregaron a esa palestra de hombres de prensa: Tomás Serves y Jorge Luis Barton, quien fue su secretario de redacción varios años. Además de los nombrados actuaron en “El Plata” como redactores, cronistas o colaboradores: Emilio C. Molinari, Guillermo White (corresponsal de La Nación durante muchos años) Agustín J. Rives, José Domingo Sosa del Valle (director de la Escuela Normal de Quilmes), Obdulio Doreste, Armando Bucich (luego intendente municipal en 1955), la conspicua feminista y militante de la cultura Adela García Salaberry, Dora Barrera Nicholson de Ricagno, Paula Boassi y muchos otros. 
"El Plata" tuvo larga vida como semanario, con dirección y redacción en la calle 25 de Mayo 247 y administración en Rivadavia 281.

MAGAZINE - SOCIAL A.B.C. 
“A.B.C.” alcanzó en Quilmes una gran difusión tanto por el interesante material de lectura como por su abundante material gráfico y original presentación. Fue la primera publicación que imprimió parte de sus páginas en papel de ilustración y en colores. Contaba con una nutrida Información social y deportiva. Entre sus redactores y cronistas se contaron: Manuel Bianchi, José Camarero, Enzio Galvani, Juan Carlos Nolfi, Luis Senones y los colaboradores: Edmundo Gutiérrez, Juan Manuel Sainz, Pablo Molinari, José Cacciola, Ricardo González, etc. [2] 
EDITORIAL EN A.B.C. EN JULIO DE 1928 
La siguiente editorial, que rescatamos de hemerotecas particulares, fue escrita por el Dr. Mauri Casabal al cumplir la revista su primer año. Resulta una declaración de principios, un tanto grandilocuente, exagerada de autoponderación, retórica y por momentos contradictoria. Toda la furia era contra Vicente Mederos y al final de la misma develaremos las circunstancias que la alimentaron.

La transcripción de esta página es un claro modelo de lo que eran las editoriales de los periódicos de pueblo en la primera mitad del siglo XX. 
NOTA EDITORIAL: “El tres de julio del año pasado (1927) nació «A. B C.» nueva denominación conque reemplazamos nuestra actuación al frente del extinto «El Plata» (Ya veremos por qué),  fundado en ju­lio de 1922. Hechos conocidos, producto de la necesidad natural de de­
Dr. Emilio Mauri Casabal
fender nuestra labor de seis años contra el alzamiento de un aventurero nos llevó a sacrificar un nombre ennoblecido por la fe y pureza de intención conque fue escrito y dirigido.

Felizmente, con el nombre de “A. B. C”, la ética que nos dio personalidad dentro de la prensa del partido, se mantuvo firme y clara, permitiéndonos la satisfacción honrosa y excepcional de consolidar la vida de nuestra nueva empresa, sin anuncio previo, con sólo cinco días de intensa preparación. 
Con el rico caudal de estar hoy más libres que nunca de tutelajes que obscurece el pensamiento, llegamos al primer ani­versario, en paz siempre con nuestra conciencia, y en lucha con­tinua, implacable, contra los elementos perniciosos que el azar pone en el camino de la renovación quilmeña, afanosos de man­tener todavía privilegios intolerables, o patente de personas decentes que llevó por extraña blandura de carácter a confundirlos y aun elevarlos a un primer plano, sobre las figuras dig­nas de nuestra sociedad, y sus fuerzas vivas, en cuya bondad creemos, y en cuya defensa, sacrificaremos siempre comodidad y simpatías ocasionales. 
No nos importa en absoluto el halago personal. Reemplazamos la blandura de las palabras amables, por la fe perma­nente, inmutable, profunda, que tenemos en la limpieza de nues­tras intenciones. Por un ídolo que cae o una falsa aureola de honestidad que destruimos, nacen nuevos valores, se distingue la luz propia de los que valen, y nos acercamos insensiblemente al ideal supremo de enaltecer y reunir en abrazo de hermanos, a los que producen y dignifican el lugar donde se vive. Conscientes de la dificultad enorme que habría de traernos la pretensión de hacer periodismo leal para todos, en una ciu­dad cuya prensa está al servicio de ideales políticos o apeti­tos personales no nos arredró ni la furia de los ignorantes ni la maldad, de los que templan su única arma para atacarnos, en la murmuración o la infamia. 
“A. B. C”, plasmó su juventud con cuerpo vigoroso y sano. No hay fallas morales ni materiales de las que debamos arre­pentimos, y contra su indomable energía se estrellan los dé­biles de espíritu, que aun en pleno siglo actual, suponen que la inteligencia se detiene o derriba con las palabras muertas de otros tantos muertos que caminan.
Ayer como hoy somos protagonistas de nuestros actos, siem­pre conscientes, jamás fabricados con los laureles de terceros, o la reputación de quiénes valen más que nosotros. Rendimos homenaje a los que nos enseñan el camino simple y llano de la virtud, y apartamos a veces a puntapiés, a quiénes se oponen de manera torpe, a este sino inevitable de los que pueden le­vantar bien alta la frente en cualquier parte. 
Somos justos con los buenos, intolerables con los malos, juiciosos con los que trabajan, soldados siempre de las grandes inquietudes del lugar donde escribimos y queremos, irascibles con las medianías inteligentes, esquivos de los falsos blasones, orgullosos ante el enfatuado, humildes frente al talento, inexo­rables con los traficantes de honores, fuertes ante el más fuerte que utiliza mal sus fuerzas, indiferentes a la lengua de los egoís­tas o envidiosos y como blasón supremo servimos la causa de la verdad.
 “A. B. C.” irá fincado en la amargura que produce tanta piedra opuesta en el camino de los buenos, para templar su espíritu con serenidad reflexiva, y mucha abnegación, que suele llegar hasta el sacrificio. Reconocemos que la criatura humana es imperfecta, y que a todos nos alcanza por igual algunos de los diez mandamientos bíblicos. Pero en el caso de discernir jus­ticia, valoramos mucho más los esfuerzos de quienes denodadamente luchan por alzarse del nivel de la masa común, y ahogan en germen, las malas pasiones, o la sed enfermiza de los que condenó la Providencia a ser juguetes siempre de la corriente que los lleva. 
Así explicaría “A. B. C”, cuya pluma no sirvió nunca para escribir con odio, rencor o despecho, sentimientos que no co­nocemos, y que acaso por tenerlos tan a menos, suele tomar­nos a veces desprevenidos y nos hace sentir el dardo envene­nado de tanta medianía que anda suelta por las calles de Quilmes. 
Pese a estas pequeñas menudencias que fatalmente se pro­ducen en la trayectoria de quienes pretenden renovar y sacudir la deteriorada armazón social de la ciudad, tenemos fe abso­luta en nuestra obra en marcha. La presentación excepcional de “A.B.C”, considerado el primer periódico ilustrado de la provincia, es un ejemplo elocuente de que nada detiene el progreso de una hoja que abate lo espurio. Más bien demuestra de que en el pueblo quilmeño aletea un alma sana, vigorosa, que alienta a los contados paladines francos, audaces, sinceros, impertinentes de tanto decir las cosas tal cual son, que recogen sus francos pensamientos y sus afanes de renovación. 
Solemos utilizar con excesiva frecuencia la palabra fuerte para corregir errores. Deberíamos disculparnos en cada caso, de man­char la pureza de intención con frases que hacen sangrar. Pero, hemos comprobado que no hay otro recurso para depurar valo­res. No olvidemos que de la piedra bruta trabajada primero a golpes de martillo, nace más tarde la obra maravillosa del ar­tista, que da formas con su finísimo buril, a la escultura que encierra sus sueños. 
“A. B. C”, es así, y maneja con igual eficacia el martillo y el buril. Se acabaron los tiempos de poner una mejilla y des­pués la otra para recibir las bofetadas. El respeto hay que con­quistárselo ahora a fuerza de lucha. Renegamos una y mil veces, del respeto o la simpatía alcanzada a título de no hacer nada o porque tenemos un apellido, o un auto, o una casa con­fortable. 
Nos place al cumplir un año de vida “A. B. C.”,  felices de la labor periodística en Quilmes, hacer nuevamente nuestra semblanza de moral y procedimientos. Confiamos en esa alma anónima, generosa del pueblo quil­meño, y en nuestra indomable energía, para seguir adelante. Y con nosotros podrán contar hasta la Eternidad los vecinos decentes con un vocero que no habrá de atarse jamás a ningún vencedor, o que sirva para sus redactores, intereses mezquinos que no sean los saludables y permanentes de la colectividad.

 
EL CONFLICTO 
Vicente Mederos, de origen canario, establecido con imprenta en la calle Rivadavia esquina San Martín - una vieja casa demolida en 1942, propiedad que había sido de la familia Casares -, era el linotipista e impresor de varios medios de prensa locales. Entre ellos “El Plata”, del que fue administrador algunos años. Resultó que los propietarios de ese medio se retrasaron en el pago de una tirada y sin aviso previo el señor Mederos confiscó un Anuario y luego, siguió lanzando la revista como director propietario. Si bien, el propietario fundador saldó la mayor parte de la deuda, Mederos se mantuvo en sus trece. Esto obligó a la sociedad fundadora de la revista, a hacer una denuncia judicial de expropiación arbitraria que llegó a la Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires. El conflicto fue largo. Mauri Casabal acompañaba a la justicia con iracundas diatribas a través de panfletos, folletos y conferencias públicas, tanto en el Club Social como en la sala del teatro Colón de la Sociedad Italiana.
En julio de 1927, por el juzgado del Dr. Julio M. Facio, se inicio el juicio contra Vicente Mederos por los delitos de “estafa, defraudación, calumnia e injurias graves”. El juicio lo siguió don José A. Blanco como socio. Defendió al ex administrador el doctor Pedro M. Battini Gallardo, abogado especializado en el fuero criminal. 
SUCESOS PREVIOS 
En vísperas de finalizar la impre­sión de “El Plata”, ya desaparecido en ese momento, en los ta­lleres gráficos de Mederos, por la ad­quisición de imprenta propia, paso dado por Blanco y Mauri Casabal en consideración a los reiterados desencuentros de trabajo y opinión con dicho señor; entre los cua­les, lo ocurrido con el “Anuario 1927”, desbordó el vaso. Tras una álgida reunión ambas partes acordaron en solucionar la situación: Mederos aceptó pasar de copropietario de la publicación a único propietario tras el pago de una suma a fijar de común acuerdo por las partes.
Pero el 25 de junio de 1927, rectificándose de su acuerdo, Mederos envió un telegrama a Blanco, dándole cuenta de que trans­firió a terceros la propiedad del sema­nario e instándolo al pago inmediato de lo que se le debía.
Si era ya grave la transferencia de la propiedad de “El Plata” sin con­sentimiento del señor Blanco, que era uno de los socios, más grave todavía pareció la imposición de pago, cuando las cuentas mensua­les se habían liquidado en tiempo y forma.
Blanco no aceptó el procedimiento y por medio de terceros se hizo lo posible nuevamente de hacerle comprender a Mederos, la gravedad de sus actos. No sólo el contenido del te­legrama en cuestión manifestaba la exis­tencia de una defraudación al disponer de un bien del que solo era copropietario.
Juan Domingo Pozzo, abogado que contaba con gran ascendiente en la comunidad, intervino en un primer momento, pero na­da pudo obtener de Mederos, quien secuestró la edi­ción de “El Plata”, correspondiente al 26 de junio, lo que de acuerdo a derecho, constituía un de­lito.
Habiendo llegado el conflicto a tal punto, se dispuso ini­ciar una demanda por daños y perjuicios contra Mederos; y se adoptaron las medidas para continuar con la publicación de “El Plata”, pero cambiándose su nombre por “A.B.C.” por cuanto el señor Blanco, en su carácter de administra­dor, arrendatario y copropietario de “El Plata.” desde marzo de 1927 no iba a poder utilizar ese nombre, sin el consenti­miento del otro propietario, Vicente Mede­ros.
Adoptadas estas providencias, en salvaguarda de los intereses del se­ñor Blanco, de los suscriptores y anunciantes, Vicente Mederos resuelve editar por sí y ante sí el extinto “EL Plata”, violando dos cláu­sulas terminantes del contrato: su alquiler a Blanco, que caduca recién en 1928, y su condición de copropie­tario desde marzo de 1927.
Se agravó la situación cuando Mederos manifestó en el “El Plata” apócrifo y en carteles que se pegaron en la calle Rivadavia y en la estación del ferrocarril, expresiones un tanto subidas de tono y ofensivas tanto para Blanco como para Mauri Casabal. Además hizo suscribir el sema­nario espurio en la Biblioteca Nacional, adjudicándose la absoluta propiedad del “El Plata”. Lo cual lo hacía pasible de delito de estafa y defraudación. Un verdadero berenjenal. Su objetivo era evitar la publicación de “A.B.C.” pues significaba una competencia imposible de superar.
Imagínense los lectores, teniendo en cuenta que Quilmes apenas hacía poco más de diez años había dejado de ser pueblo, lo que significó este despropósito. No faltaron las declaraciones de adhesión hacia unos y hacia otros; bandos que se enfrentaban de palabra en la Confitería Colón y hasta alguna vez también volaron vasos y botellas entre los parciales. 
OTROS ANTECEDENTES AGREGA­DOS AL PROCESO 
El Dr. Battini Gallardo, abogado de José Antonio Blanco, presentó un escrito acompañado con pruebas y documentos que expresaban con más detalle lo que antecede; agre­gando los recibos de pagos efectuados a Mederos desde marzo de 1924, que destruían la acusación de la deuda existente. Se le recordaba al juez que Mederos estaba repitiendo con José A. Blanco para despojarle de “A.B.C.”, el procedimiento, que en 1924, había realizado contra el doctor Emilio Mauri Casabal, hasta hacerse de sus de­rechos sobre el periódico “El Plata”. En aquel entonces, por falta de documentación que avalara su apropiación meses después prometió devolver el medio con la promesa de que repararía los daños ocasionados. Pero pasaron tres años y la reparación no se hizo efecto.
El escrito de Battini Gallardo terminaba su alegato con una semblanza moral de Mederos y detallando otras dos causas, la primera con una firma comercial de la localidad de la que quedó deudor moroso de un préstamo que pidió para comprar una imprenta; y la segunda la que le seguían tres obreros: Rufino Sarmiento, Alfredo Reppetti y Manuel Medina con quienes tenía una deuda de $ 3000 (en esa época una suma considerable)
El periódico “A.B.C.” - fuente de esta investigación - sigue con un serie de acusaciones no sólo judiciales, sino también personales contra Mederos. Recuerda que carecía de crédito, en las casas mayoristas de la Capital; la sospecha de malversar fondos de la Asociación Española de Socorros Mutuos "La Unión". Pero Mederos, como se dijo, no estaba sólo, pues el enfrentamiento también guardaba diferencias ideológicas, manifiestas para el público más formado, pero no explicitadas en “A.B.C.” y otros medios. Las personas que hacían causa común con Mederos también fueron advertidas que serían señaladas públicamente; al respecto concluye el medio consultado: “Si las circunstancias lo exigen, da­remos a conocer la foja de servicios de esos individuos, que tienen la des­vergüenza de pretender desagraviar (sic) a instituciones y familias, como si esas familias e instituciones, mendi­gasen la defensa de unos cuantos ladrones, para mantener intacto su buen nombre.” 
CONCLUSIÓN 
La causa económicamente no benefició enteramente a ninguna de las partes, pero Quilmes se favoreció con creces pues de este proceso nació con fuerza inusitada el matutino del Gran Buenos Aires, “El Sol”, que llegó a sus 85 años, primero bajo la batuta férrea del insigne don José Antonio Blanco, maestro de periodistas; y hoy en la emprendedora posesión de la familia Ghisani. 
ALGUNAS PÁGINAS DE A.B.C.
Investigación y compaginación Prof. Chalo Agnelli 
(Quilmes, 1977 – 2007) Colaboración de Prof. Mora Camarero
Deprati de Barati, Mario Guarnieri, Javier V. Ruiz Mederos y
Raúl Galvani Fotos: Alcibíades Rodríguez y Carlos Scott

FUENTE
Hemeroteca del diario El Sol
EL QUILMERO del lunes, 5 de noviembre de 2012, "JOSÉ ANTONIO BLANCO - 85 AÑOS DE EL SOL" 
http://elquilmero.blogspot.com.ar/2012/11/jose-antonio-blanco-85-anos-de-el-sol.htm/


REFERENCIAS


[1] Ver en EL QUILMERO del martes, 7 de febrero de 2012, VELADA ARTÍSTICO-DRAMÁTICA EN QUILMES – 1926 http://elquilmero.blogspot.com.ar/2012/02/el-teatro-velada-artistico-dramatica-en.html 

[2] Ver en EL QUILMERO del martes, 19 de julio de 2011, “HISTORIA DE LA PRENSA QUILMEÑA - IIº NOTA DE JUAN C. BUCETA BASIGALUP”  http://elquilmero.blogspot.com.ar/2011/07/historia-de-la-prensa-quilmena-nota-de_19.html/


 

martes, 11 de noviembre de 2014

EZPELETA CHARLA SOBRE NUESTRA HISTORIA - VIERNES 14 DE NOVIEMBRE

La Historia de Quilmes en Ezpeleta, panel con apoyo visual organizado por la página de facebook "Historia
de Ezpeleta" y la Agrupación de Historiadores "Los Quilmeros". Se realizará el próximo viernes 14 de noviembre a partir de las 18 hs. en la Escuela de Adultos 706 (Esc.Primaria Nº 14) Carbonari 379, Ezpeleta.
Disertantes: Chalo Agnelli, Alejandro Re y Claudio Schbib coordinador del evento.
 
Los profesores Alejandro Re y Chalo Agnelli desarrollaron este año con extraordinario éxito en el
Museo Municipal de Artes Visuales Víctor Roverano, por gentil invitación de su directora la artista plástica Norma Cistaro, durante los meses de abril, mayo y junio el curso: Historia De Quilmes - “Las Tres Fundaciones”, en tributo al Profesor Juan Carlos Lombán y conmemorando el Bicentenario del nacimiento del Dr. José Antonio Wilde, organizado junto al Centro de Investigación Educativa Quilmes (C.I.E.), la Biblioteca Popular Pedro Goyena y la Agrupación de Historiadores Los Quilmeros (A.H.Q.)Los docentes mencionados, con nuestro  historiador ezpeletense, ex comandante de Bomberos Voluntarios de Quilmes, Claudio Schbib, la agrimensora varelense Analía Hebe Fariña y otros integrantes de la A.H.Q, auspiciado y subencionado por el Colegio de Martilleros y Corredores Públicos del Distrito Judicial Quilmes concluyeron el libro "Un territorio, tres historias",

editado por Ed. Jarmat, que se presentará el año próximo. En esta oportunidad el profesor Re, conspicuo aborigenista, disertará sobre: Quilmes y Acalianos; Del Valle del Yocavil al Río de la Plata y ¿Quiénes eran los Quilmes?; el tema que tratará el Prof. Agnelli será: Quilmes, sus tres fundaciones y el historiador Schbib, Ezpeleta, su historia. 
Viernes 14 de noviembre a partir de las 18 hs. en la Escuela de Adultos 706 (Esc.Primaria Nº 14) Carbonari 379, Ezpeleta
ENTRADA LIBRE Y GRATUITA
    

lunes, 10 de noviembre de 2014

SOL DE ORO 2014 EN EL MULTICULTURAL DON BOSCO (COLABORACIÓN)



EL MATUTINO DEL GRAN BUENOS AIRES ORGANIZÓ LA 20ª ENTREGA DE DISTINCIONES
Tomado de El Sol

EL QUILMERO, fiel seguidor y divulgador de quienes trabajan por nuestra cultura, nuestra educación, nuestras tradiciones, las ciencias y el deporte, la salud y la divulgación y nuestra identidad, no sólo para Quilmes, sino para toda nuestra Argentina, no puede dejar de destacarlos para abrir la conciencia de muchos espíritus negativos mostrándoles cuánto de bueno tenemos en nuestro acervo, cuantos argentinos de bien nos rodean; tantos y superiores que en cualquier otro país del mundo; países con sana autosuficiencia y no vano menosprecio como afecta a algunos argentinos. Gracias a El Sol por destacarlos. (Chalo Agnelli)

EL SOL volvió a premiar el trabajo cotidiano de nueve personalidades destacadas de Quilmes en la vigésima edición de los Sol de Oro, el tradicional galardón que se otorga desde 1995, en el marco del aniversario de El Matutino del Gran Buenos Aires. La ceremonia se hizo por primera vez en el Teatro Multicultural Don Bosco, en el corazón de Bernal, el jueves 6 de noviembre, y contó con la presencia de los Sol de Oro 2014 e invitados especiales del distrito y la región. 
LOS  GALARDONADOS 
MARCELO GÓMEZ 
El primer reconocimiento, entregado por el padre Luis Farinello (Sol de Oro 1998) fue para el tenor
bernalense Marcelo Gómez, un cantante que con su voz, talento y actitud conquista los escenarios del país y del exterior. Destacado en la Competizione dell' Opera en Austria, formó parte de diversas obras, tanto en la parte lírica como actoral: Laberintos; El Ataúd; Un pacto de locos; Sweeney Todd; Art; Frankenstein; Hola Dolly; Soy Betty y Kalandraka. En 2012, además de ingresar al Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, se incorporó a Master Class, el homenaje a María Callas, con la participación de la reconocida actriz Norma Aleandro. 
SANDRA SOBERÓN 
Julio Urruti (Sol de Oro 2007) entregó la medalla a la
niña Sandra Soberón, la creadora de la bandera de Quilmes, que fue elegida por los vecinos. A los once años, Sandra ya forma parte de la historia de la ciudad. La alumna del 6º A del turno mañana del Colegio del Niño Jesús de Bernal, fue quien esbozó la idea de la bandera que se convirtió en
insignia de este distrito. Más de 80 mil niños y adolescentes participaron de la elección que se realizó en el marco de las celebraciones por el 348º Aniversario de Quilmes. Fueron los orgullosos padres adoptivos de Sandra quienes recibieron el premio, ya que la niña disfruta actualmente de su viaje de egresados. 
DANIEL ICHAZO 
La doctora María Luisa Dugo (Sol de Oro 2010) entregó el tercer premio al fiscal Daniel Ichazo, quien fue distinguido por su lucha contra la trata de personas, que logró la liberación de casi 500 mujeres entre 2012 y 2013. El fiscal, dijo que el premio también pertenece a sus colaboradores: Alejandro, Laura, Rafael y Magdalena. La procuradora bonaerense María del Carmen Falbo envió un saludo al fiscal en el marco de la entrega del premio. 
DANIEL GÓMEZ  
También fue distinguido el doctor Daniel Gómez,
quien recibió la medalla de manos del doctor Hugo Bernstein, director médico del Sanatorio Trinidad. Gómez está al frente del Instituto Nacional del Cáncer, una institución que centraliza la implementación de políticas destinadas a la prevención y control de la enfermedad en la Argentina. Con una amplia experiencia en el campo de la investigación en oncología, se doctoró en medicina en el Instituto de Oncología Ángel Roffo; entre 1990 y 1996 se desempeñó como Fellow del National Cáncer Institute de Estados Unidos -en la División de Etiología del Cáncer- y luego Biotechnology Fellow del Laboratorio de Biología de Tumores y Carcinogénesis de la misma institución. Ya de regreso al país, concursó el cargo de Profesor Titular en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) y creó junto a Daniel Alonso (Sol de Oro 2013) el Laboratorio de Oncología Molecular. Asimismo, fue rector de la UNQ y actualmente es director general del Laboratorio de Oncología Molecular. 
GUSTAVO JOVE 
José Luis Meiszner (Sol de Oro 1995) entregó el premio al baterista Gustavo Jove, integrante de la banda de rock Las Pelotas. Tocó con artistas de la talla de Fabiana Cantilo y mantuvo contacto con The Rolling Stones durante las 3 visitas a la Argentina. 
AURORA DEL MAR 
El cineasta Alcides Chiesa (Sol de Oro 2008) estuvo a
cargo del emotivo reconocimiento a la actriz Aurora del Mar, que como agradecimiento recitó el poema El Clamor, de Alfonsina Storni, para regocijo de los presentes. Nació en Bahía Blanca, pero llegó de pequeña a Bernal, la ciudad que adoptó. Forjó su carrera actoral en radio, cine y teatro, cosechando reconocimientos y elogios de todo el mundo. Aurora del Mar fue la figura preferida de célebres autores y directores, como Alejandro Doria, Nené Cascallar, Abel Santa Cruz y Alejandro Casona. Con el auge de las radionovelas, brilló entre los grandes. Compartió micrófonos y escenarios con Jorge Salcedo, Eduardo Rudy, Andrea del Boca, Norberto Suárez y Juan Carlos Altavista. El gran salto a la pantalla grande fue con la comedia musical La mejor del colegio junto a Lolita Torres, con la que fueron amigas inseparables y luego vendrían inolvidables películas como Operación San, Corazón contento y Los colimbas se divierten. 
DANIEL VIEGAS 
El concejal Walter Queijeiro entregó la medalla al deportista paraolímpico Daniel Viegas, todo un ejemplo de superación. El berlanense, además de trabajar en su gomería, se desempeña en la disciplina Quad Rugby. Hoy, a los 42 años, con el rugby en silla de ruedas, ha competido con marcados éxito en certámenes internacionales, como la medalla de bronce en el Campeonato Big Maximus de Colombia, la medalla de plata en el mismo torneo pero en Brasil este año y la clasificación para los Juegos Parapanamericanos de Toronto 2015. 
LILIAM RODEIRO 
El escritor Pancho Aquino (Sol de Oro 1998) entregó el premio a la docente Liliam Rodeiro. Es otra quilmeña por adopción que abrió el Instituto Buckingham en 1960 y al año siguiente, junto a un grupo de docentes, fundó el Perpetuo Socorro y una guardería para niños cuyas madres trabajaban. También abrió el Jardín Buckingham, que luego se llamaría Jardín Darregueira y que actualmente tiene 500 alumnos. El proyecto tuvo continuidad con el nacimiento, en 1979, del Instituto Santo Domingo, nivel primario y ya en 1991 el Instituto Molino de los Cedros, nivel secundario. 
EDUARDO MARRAZZI 
Por último, la artista plástica María Rizzo (Sol de Oro 2011) entregó la medalla al periodista Eduardo Marrazzi, quien vive en Quilmes desde hace 44 años y comenzó su extensa carrera periodística en la redacción de EL SOL en 1977. Trabajó en la revista Siete Días, Gente, Viva del Diario Clarín, fue redactor especial de la Revista Flash y durante 16 años trabajó como jefe de espectáculos en Crónica. Actualmente es editor de espectáculos, crítico de teatro, cine y televisión en la revista Mía de Editorial Perfil. También tiene una extensa carrera en la radio y en la televisión abierta.
Texto y fotos de El Sol 
Noviembre, 2014