jueves, 16 de julio de 2015

EN SEPTIEMBRE SE ENTREGARÁ LA BANDERA DE QUILMES

La subsecretaria de Educación del Municipio de Quilmes, Cecilia Tanoni anunció ayer que en el marco de la semana del proyecto pedagógico "Soy de Quilmes", que se desarrollará entre el 14 y el 18 de septiembre, se realizará la entrega oficial de más de 600 banderas de Quilmes a las escuelas de la ciudad y diversos ámbitos de la gestión pública.
La funcionara hizo referencia al intenso proceso de diseño de la bandera: "Se hicieron muchas pruebas para que diera bien el color y que diera también una imagen respetuosa del diseño original que hizo la alumna Sandra Soberón, revisiones de tela, identificar qué se borda y qué no. En este trabajo tuvimos el asesoramiento del diseñador Carlos Mayo, que trabajó en pasar del dibujo de Sandra a una estampa que pueda estar flameando en las escuelas", explicó Tanoni.
La subsecretaria precisó que se realizarán dos tipos de bandera: una de flameo que estará destinada a los mástiles de las escuelas; y otra más pesada que se utilizará como bandera de ceremonia (esta última se hará en dos tamaños, una más pequeña para nivel inicial y otra de dimensiones más grandes para primaria y secundaria).
También quedó confeccionado un protocolo con las especificaciones de diseño de la bandera, para que en el futuro, cuando se quiera fabricarla, se tengan precisiones en cuanto tamaños, colores y formas.

POR QUÉ EN SEPTIEMBRE
Se recordará que primero se dijo que se entregaría la bandera el 20 de junio, junto a la promesa a la bandera que realizan los alumnos. Después se dijo que en agosto, para el Día de Quilmes. Ahora, finalmente se dice que será en septiembre, y Tanoni lo justificó diciendo que "el proyecto de creación de la bandera de Quilmes surgió muy relacionado con lo escolar. Junto con la Jefatura

Distrital, luego de analizar distintas alternativas, decidimos que la mejor fecha para entregar la bandera a las diferentes instituciones es en el marco del proyecto pedagógico 'Soy de Quilmes'".
Este proyecto "lleva varios años, tiene que ver con la expresión y construcción de identidad ciudadana, y participan todas las escuelas de la ciudad a través de trabajos de investigación y muestras. Este año los ejes son la participación y la democracia".
"Recordemos que esta bandera fue preparada en un marco muy democrático y participativo, por eso nos pareció apropiado ubicar la entrega de la bandera dentro del marco de la semana del 'Soy de Quilmes', que se realizará en septiembre. En esa oportunidad, cada escuela se llevará su bandera de flameo y de ceremonia".
Confirmó así que aún no están terminadas las banderas, y en definitiva, este sería el motivo por el cual están alargando la fecha de entrega.

PROTOCOLO
El diseñador Carlos Mayo profundizó cómo fue el proceso de diseño realizado para pasar del dibujo de la bandera a la versión en tela: "Como todo dibujo hubo que adaptarlo para poder reproducirlo en serie. Lo que tratamos de hacer por sobre todas las cosas fue respetar el espíritu del dibujo, tratar de no modificarlo pero sí adaptarlo en base a los requerimientos de la técnica de impresión estampado. Hicimos pruebas de color, de tela, establecimos qué parte van bordadas y qué partes no; y llegamos a un resultado que está a la vista, se respetó el espíritu del diseño original. [...] Como todo trabajo técnico tiene un protocolo que detalla el tipo de tela que se usa, el tamaño, las dimensiones y los colores que se deben utilizar, este protocolo lo deben respetar quienes reproduzcan la bandera para que guarde fidelidad".
Cabe destacar que también participó del acto la jefa de Inspección distrital, Alejandra Boschini; y la ganadora del concurso de creación de la bandera de Quilmes, Sandra Soberón de 6º A del Colegio Del Niño Jesús, quien manifestó emocionada que "deseaba mucho tener la bandera en tela así que estoy muy feliz de verla hecha realidad, quedó muy linda".
Cabe recordar que a la hora de hacer el diseño Sandra tuvo en cuenta el río, el cielo, la letra Q de Quilmes, el sol, una fragata y el rostro de un indio Quilmes con el ojo del inmigrante.

 Perspectiva Sur
15/7/2015

ALDO SEVERI - HOMENAJE A "SU"... NUESTRO QUILMES

A 10 AÑOS DE SU FALLECIMIENTO
El viernes 17 de julio próximo, a las 20 hs se inaugurará en el Museo de Artes Visuales Víctor Roverano la muestra homenaje a Aldo Severi a 10 años de su partida a pintar otros paisajes.

Paisajes donde siempre habrá líneas, pinceladas y colores que lo devolverán a este Quilmes nuestro… “Su Quilmes”… El Quilmes que Aldo llegó a amar con pasión, sus calles, su gente, el barrio que lo recibió cuando niño La Colonia, donde transcurrió su infancia, la Escuela 17, el Club Alsina donde se mezcló con lo colores del tango, su adolescencia y su vida adulta allí, próxima a la plaza José Antonio Wilde, la Escuela Normal, el Nazareth y siempre la Carlos Morel.

Quilmes en sus 349 años tiene una identidad imperecedera,
tradición profunda y páginas de historia imprescindibles; imprescindibles para conocer la Historia Nacional - según el decir del profesor Juan Carlos Lombán -, y quienes sustentan y sustentaron a lo largo de los años la identidad, la tradición, la historia de nuestros fundadores, quilmes y acalianos, son sus artistas, sus trabajadores del arte, sus militantes de la cultura, sus fotógrafos, los fundadores de sus instituciones, hombres y mujeres convencidos que somos el otro. Todo a cambio del mutuo amor por lo quilmeño, historiadores muchos que sustentamos un perfil, “su” perfil, el de mismo que plasmó Aldo y su pintura… nuestro perfil: la Ribera, la cerveza y el
tranvía, que aunque muchas de las últimas generaciones no conocieron, es como que sigue recorriendo las calles del imaginario colectivo. 
A Aldo le debemos el color que trajo de La Boca y el campo ralo que era en su primera infancia, otro territorio que fue su hogar, Florencio Varela. Tenía que almacenar tanta diversidad variopinta para que su arte expresionista se difunda con diversidad y afecto a toda la gente, los conocedores y los neófitos en arte, los que sólo lo reciben como emoción y los que conocen los fundamentos para un análisis crítico. 
Sí, porque Aldo es “fácil” y riguroso a la vez, para niños muy pequeños y para adultos muy concienzudos. 
Todo esto el viernes 17 a las 20 hs. en el Roverano con el impulso de su director el Arq. Nino Zambón y la curaduría minuciosa de Giuliana Fiorini de Severi.  

Chalo Agnelli         

martes, 14 de julio de 2015

FRANCISCO ABBATANTUONO, “FRANCISQUIN”

Decían en el barrio que mientras nacía Francisquín [1] la partera silbaba el tango “La morocha” de Saborido y que él en lugar de ponerse a berrear a la primera nalgada la imitó. A pesar de su porte enjuto y magro Francisco Abbantantuono guardaba una inmensidad tanguera.
Sus padre fueron emigrantes italianos que desembarcaron y rumbearon en tren a La Plata donde los esperaban paisanos suyos, pasaron por Quilmes, se encantaron con la paz pueblerina y se propusieron que alguna vez vendrían a vivir allí.
El 13 de febrero de 1895 en la capital de la provincia nace Francisco y en 1907 se radicó con sus padres y su hermano Salvador en Quilmes. Ese año en que Carlos Gardel cantaba en los cafés del Abasto y en los comités de Balvanera y Palermo. Cuando el tango había prendido fuerte en los barrios y suburbios capitalinos, no así en el “trocen”; como decía Francisco Canaro. “a los que se aventuren con el tango por Corrientes (la calle) van a correr la liebre”

Fue Salvador, que tocaba el violín por cifras, quien le enseñó y lo entusiasmo a profundizar en el aprendizaje de la música.
Inmediatamente se puso a componer y a darle música a cuanto poema caía en sus manos. A los 20 años integró el terceto que dirigía el badoneonista Francisco Tremari y Atanasio Barragán en guitarra. El primer escenario fue el de la Sociedad de Fomento Juventud Modelo de Bernal donde hizo una imperecedera amistad con el arquitecto don Carlos Facio entusiasta del folklore nacional y propulsor de agrupaciones tradicionalistas como “Rinconada Pampa y “El Rodeo”. 
El trato con Tremari y su bandoneón lo hicieron entusiasmarse con ese instrumento, pero estaba muy lejos de sus posibilidades adquirir uno, de modo que un amigo del barrio, Carlos Gandolfo, le facilitaba el suyo para que fuera incursionado en sus secretos. Mientras tanto seguía en el trío de Tremari, hasta que un mal día en
uno de esos tole-tole que se armaba en los boliches por minucias interpretó el violín en la cabeza de un individuo pasado de copas que no era muy amante de la música y se quedó sin instrumento.
Tras este contratiempo se puso a juntar los pesos necesarios para adquirir un nuevo violín, pero el día que llegó a la suma necesaria y fue a la casa de música a hacer la compra tan deseada se encontró con la sorpresa que lo reunido le alcanzaba para un bandoneón y así cambió de instrumento para siempre.
Era un bandoneón de 65 voces con el que llegó a interpretar, en poco tiempo, 14 piezas con la ayuda de los hermanos Pedro y Carlos Marcucci. [2] 
Su notable capacidad de observación, de imitación y un perfecto oído musical le permitió aprender la sustancia de la música y a interpretar cuanto instrumento llegara a sus manos.
Con el guitarrista Atanasio Barragán y el violín de Julio Videla formó la primera orquesta. Debutaron en el café Tassano frente a la estación de Bernal. [3] Luego pasó al café de Cerutti [4] con Luis Damiano en violín y en el piano Antonio Pérez Cruz que lo acompañó hasta su retiro en 1942.
Con vertiginosa celeridad su fama fue adquiriendo relieve y lo reclamaban de clubes de Avellaneda, Berazategui como La Armonía, Bernal, Ezpeleta como La Esperanza, Hudson, Florencio Varela, La Plata y de la Capital Federal.
Como casi todos los músicos e interprete de su época, [5] también Francisquín trabajaba de día y tocaba de noche: - “Muchas noches íbamos a pie y volvíamos de la misma manera de los bailes... Recuérdese que hasta la aparición del colectivo en 1928 y hasta que el automóvil o se generalizó, en 1922, los únicos medios de locomoción eran el tren a Buenos Aires y La Plata, el tranvía 22 hasta Retiro e internamente las ‘Victorias’ o el’ Mateo’...”
En radiofonía debutó con la orquesta de Enrique Saborido en Radio Sténtor y luego en las radios del Pueblo y Splendid con la suya propia, que integraron Eliseo Pressón, Trabasso, Calona, Blanco y Dentaro, todos bandoneonistas; Vicente Galotti, Antonio Sacchiero, Frenzel; los violinistas hermanos Lorente, guitarristas: Vicente González y Lidio Bellatti; baterista Ignomerielli y chansoniere Héctor Tiscornia, cuyo nombre artístico era "Héctor Robert". La mayoría, vecinos de La Colonia. Con esta orquesta, acompañó en sus comienzos a, la luego popular militantes peronista y diputada Juanita Larrauri.
Además de las presentaciones en teatros y bailes, de los rigurosos ensayos que exigía Francisquín a sus músicos y a sí mismo, escribía partituras para poetas como Teófilo Ibáñez cuando este poeta y galán quilmeño cantaba con la orquesta de Roberto Firpo y puso música al tango de Gorrindo "Sombras del ayer".
Ya avanzado en edad se dedicó por entero a la enseñanza, aunque hizo incursiones breves en algunos clubes o centros para adultos mayores.

Los últimos acordes de la Típica de Francisquín (en el centro de camisa azul) en el Centro de Jubilados "Algo por que vivir"
Entre sus alumnos más destacados estuvo a Rodolfo Maggi, Daniel Binelli que tocó con Osvaldo Pugliese y Piazzolla y José Carbone, que acompañó a Alfredo Malerba.
Sus últimos ritmos se oyeron en el Centro de Jubilados, “Algo por qué vivir” donde rearmó su orquesta con sus amigos de siempre. 
Francisco Francisquín Abbatantuono murió cerca de los 85 años rodeado del cariño de quienes fueron sus compañeros, amigos y alumnos de siempre, su esposa Rita, Héctor Tiscornia y Josefina Haydee B. Yori de Tiscornia, entre otros. En la casa de estos últimos, en la calle Oliveri entre Bernardo de Irigoyen y Sáenz Peña hasta los años `90, se realizaban peñas, una vez por mes, donde se reunían: Francisquín y su esposa Rita, los hermanos Calona, Máximo Barbieri, Juan Arrestía con su recitado, Primitivo Collavita, Carlos "Virola" Yori con su humor, Luis Rey, Vicente Zoccoli, Pucciarelli, Rumi, José Santobono, Celia Limberg, Cristina y Jorge Polizotto el arpa de Aspitia y los Maderal que vivían enfrente y otros tangueros, milongueros y folkloristas del un Quilmes que se quedó muy atrás del siglo XX. 
“Qué me contás Francisquín / las milongas del Alsina / siempre repleto de minas / desde el principio hasta el fin. / Tu bandoneón y el violín / le iban haciendo un convite / a la voz del negro Brites / que lucía su prestancia, / y al cantar con elegancia / le daba al tango un desquite.” [6]
De "La Colonia de Valerga - El segundo barrio de Quilmes" (1874-1974)
de Chalo Agnelli. Ed. Jarmat, 2010.
BIBLIOGRAFÍA


Ver en EL QUILMERO del jueves, 8 de mayo de 2014, BARRIO DE TANGO http://elquilmero.blogspot.com.ar/2014/05/barrio-de-tango.html/

Ver en EL QUILMERO del miércoles, 10 de agosto de 2011, HÉCTOR ALEJANDRO TISCORNIA (1920 - 2008) - BARRIO DE TANGO 

http://elquilmero.blogspot.com.ar/2011/08/barrio-de-tango-hector-alejandro.html/


Ver en EL QUILMERO del lunes, 25 de octubre de 2010, BARRIO DE TANGO

 http://elquilmero.blogspot.com.ar/2010/10/barrio-de-tango.html/

NOTAS

[1] De anuario “El Sol” 1927-1977. 
[2] Carlos Marcucci era autor del tango Mi dolor.
[3] Parte de esa propiedad es hoy el bar La Roca de un descendiente de Antonio Tassano. 
[4] En Lavalle y Alem, en Quilmes. Donde se reunieron varias generaciones de jóvenes quilmeños y los dirigentes de la Liga Quilmes y la Liga Albión de fútbol. Tenía cuatro billares. 
[5] Vicente Greco era canillita, Ángel Villoldo, linotipista; Pascual Contursi, zapatero; Roberto Firpo letrista de vidrieras, etc.


[6] Ver Bibl. Arrestía, J. pág. 77