lunes, 20 de abril de 2020

CARLOS ALBERTO CORRALES - BARRIO, BANDONEÓN Y TANGO (1941-2021)


por Chalo Agnelli
El jueves 28 de 2021, dejó los sonidos del bandoneón de este su Quilmes el Maestro Carlos Alberto Corrales, dejando un silencio más en la ciudad, en el país y en el mundo.
La siguiente nota figura en el libro "La Colonia de Valerga" en el capítulo "Por aquí pasaron". Libro que se presentó en Casa de Arte Doña Rosa y en el Club Alsina el 24 de abril y el 21 de noviembre, respectivamente, de 2011, con la musicalización del Maestro Corrales.
 Entre los más actuales sonidos rioplatenses, el que sale del bandoneón de Carlos Alberto Corrales se dispersa por toda La Colonia, Quilmes, el país y sale a compasar los humores del mundo.
 Onelia Giachetta, nacida en Pehuajó, y Felipe Corrales vivían en Bernal, allí, un 19 de abril de 1941 nació Carlos Alberto. Al año siguiente Azucena Maizani grababa en el sello RCA Víctor el tango Malena, letra de Homero Manzi y música de Lucio Demare.
A los pocos años la familia Corrales se muda a La Colonia, Corrientes y Larrea, donde ya habitaba casi toda la parentela y donde Carlos Alberto se aúna con el barrio y su gente. Desde los 9 años, inspirado por la afición que su padre tenía por el bandoneón, se fue cubriendo de pasión por la música rioplatense acompañado por el bandoneón de su tío Lorenzo “Zito” Corrales. Primero con la impaciencia propia de los niños luego con curiosidad creciente, a medida que fue conociendo la extraña caja.
Estudió con un músico de Barracas, el maestro López, pero fue en soledad que penetró en los vericuetos y escollos de ese difícil instrumento, documento de identidad del tango.
Durante más de un año, todos los días desde la mañana a la noche y a veces más allá, veranos, otoños, inviernos y primaveras, estuvo enredando sus dedos y acompasando sus rodillas para despegar sonidos impecables; pasando por todas las escuelas de la música, clásicos, románticos, ritmos populares y por supuesto el tango. Y después como todos los profesionales el aprendizaje de todos los días. Subió por primera vez a una escenario fue en el Club Unión a los 10 años. Comenzó con la orquesta quilmeña de Alberto Moreno a los 14 años. A los 19 tocó junto a Daniel Binelli, que tenía 15, en la orquesta Lorenzo Barbero. Juntos viajaron a animar carnavales en el Chaco. La primera prueba la hizo con Cacho Giambini, primer bandoneón de la orquesta de Miguel Caló.
En los años 60 un boom musical foráneo y los aportes insustanciales promovidos por programas de televisión como el Club del Clan arrumbaron al tango hasta casi, hacerlos desaparecer de los programas de radio y de las pistas de baile. A Corrales lo tomó en plena adolescencia y sintió decepción y desánimo, no por mucho tiempo; otros grandes músicos no salieron indemnes de la coyuntura, sintieron que les cortaban las manos, como: Armando Pontier, José Franchini, Héctor Varela, José Basso.
En 1969 comienza con Osvaldo Piro llenándose de su caudal interpretativo. Siguió una constante y prolífica carrera que no abandonó nunca.
 ORQUESTA NACIONAL DE MÚSICA ARGENTINA
Desde 1984 fue solista de la Orquesta Nacional de Música Argentina, durante veinticuatro años, dirigida por Osvaldo Requena, José Luís Castiñeira de Dios, Atilio Stamponi, Néstor Marconi, Horacio Salgán, con la que se presentó en el Teatro Nacional Cervantes, en el Colón, y recorrió Chile, Paraguay, Brasil, Suecia, Francia y Japón donde volvió en seis oportunidades con orquestas distintas. Y la totalidad del país de norte a sur.
Su trayectoria estuvo fervorosamente consustanciada por la arenosa vos de Roberto Goyeneche, las dramáticas interpretaciones de Susana Rinaldi y relevantes figuras como Hugo del Carril, Libertad Lamarque, Eladia Blázquez, Amelita Baltar, Floreal Ruiz, Guillermo Fernández y Julio Iglesias en el disco “Tango” que realizó en EEUU, y los giros de bailarines como Julio Boca y Eleonora Casano.
 A Goyeneche lo acompañó en “Michelangelo”, la “catedral del tango” y a la Rinaldi en “La Bola Loca” y “Magoya” de Mar del Plata; en “Caño 14 a José Basso; en “El Viejo Almacén” y el “Café de los Angelitos” secundó a Nelly Vázquez.
Paralelamente a su tarea en la Orquesta Nacional realizó otros trabajos: con la orquesta de Osvaldo Requena visitó Venezuela, con Jorge Dragone, Colombia, Ecuador y Perú. Hizo grabaciones para televisión en Alemania, Finlandia y varias en Japón. Durante la temporada teatral del General San Martín fue solista en la obra “El patio de la moracha”. Realizó el CD “Tributo a Gardel” con Alberto Cortés, Armando Manzanero, Valeria Lynch, Patricia Sosa, Alejandro Lerner y otros. 
El Maestro Carlos Corrales en la presentación del libro "La Colonia de Valerga" en el Club Alsina (21/11/2011)
 ORQUESTA DE TANGO DE LA MUNICIPALIDAD DE QUILMES
En el 2002 por iniciativa y el espíritu entusiasta de Gustavo Castignola, director propietario de Casa de Arte Doña Rosa se formó una orquesta de tango. Advertido Castignola que no podía ser que Berazategui tuviera su orquesta y Quilmes la hubiera perdido, ya que años atrás había existido un sexteto dirigido por Arturo José Penón que fue disuelto por la escasa visión de algunas administraciones de la Dirección de Cultura. Comenzaron a tocar en Casa de Arte Doña Rosa con notable aceptación de un público ávido de este tipo de expresión musical en el espacio quilmeño.
El 2005 el intendente Villordo incorporó esta orquesta al municipio y Corrales, después de arduas preparaciones, pero con decidido entusiasmo, formó la Orquesta de Tango de la Municipalidad de Quilmes compuesta por dos bandoneones, dos violines (primero y segundo), viola, chelo, piano, contrabajo, guitarra eléctrica y la vos de Emiliano Castignola. Interpretan tango tradicional y el contemporáneo. Crear esta orquesta fue uno de los logros más satisfactorios de su vida. Muchas son las presentaciones que viene realizando este grupo instrumental. Otra de sus grandes satisfacciones es realizar bailables para los centros de jubilados. 
Con el interprete Emiliano Castignola
Sus viajes no le quitaron el barniz popular de su barrio La Colonia, donde quiere terminar sus días, dando clases, enseñando a los jóvenes para que desde su experiencia puedan forjar la propia.
En 2009, la Subsecretaría de Cultura le realizó en el ámbito de la Casa de la Cultura un reconocimiento a su trayectoria.
Corrales es un maestro de la identidad a través del bandoneón, ese sonido rioplatense que acompaña la cultura nacional. Corrió todos los riesgos por la música, por el tango, por el bandoneón; contingencias propias de la vida del artista, pero triunfó más allá de sus objetivos. Siente que hizo con el bandoneón una familia, sus dos hijos, frutos de su matrimonio con Rosa López, son músicos. Laura lo acompaña con su chelo en la Orquesta Municipal y Carlos Alberto también es un eximio bandoneonista; nacido el 17 de febrero de 1972, comenzó su aprendizaje a los 7 años y a los 9 ya había ingresado al Conjunto Juvenil de Tango. A los 14 integraba la orquesta de José Basso. Recibió el premio “Kilme de Honor” como artista quilmeño destacado en el mundo y el premio al mejor intérprete de tango “a menor de 25 años “auspiciado por el Banco Provincia de Buenos Aires. Y ya despunta visos de músico la cuarta generación de Corrales, en su nieto Mariano, hijo de su hijo.
El tango, el bandoneón tuvo en Quilmes un sonido relevante marcó huella en muchos jóvenes de varias generaciones. Por la cantidad de músicos, de orquestas, interpretes, compositores, Quilmes es una ciudad de tango. Algunos de ellos adquirieron figuración nacional e internacional y pareciera que no fueron o son de Quilmes, pero este pueblo, esta ciudad, esta localidad del "gransurbonaerense" se hace nudo, se hace carne en cada uno que aquí nació, quienes aquí vivieron y viven, quienes por aquí pasaron... 
Prof. Chalo Agnelli
FUENTE
Agenelli, Ch. (2010) "La Colonia de Valerga - Historial social del segundo barrio de Quilmes". Ed. Tiempo Sur. 

jueves, 16 de abril de 2020

ÁNGEL CAMARERO, FUTBOLISTA Y BOXEADOR



Por Chalo Agnelli
El lunes 13 de enero de 2020, en EL QUILMERO publiqué “José Camarero y el teatro quilmeño – Entrevista transmigratoria 1939”; entrevista a una figura arquetípica de la comunidad quilmeña, quien dejó una impronta firme y señera en la cultura, la tradición y especialmente en el teatro, pues descolló en los escenarios quilmeños a partir de la segunda década del siglo pasado. Ahora estoy preparado para otra analepsis, visitar a Ángel, uno de sus hermanos, porque el apellido Camarero también estuvo íntimamente vinculado al deporte en Quilmes. Y allá voy hacia el pasado con mi grabador, mi block de notas y mi estilográfica (porque si voy a ese pasado tengo que llevar un instrumento acorde)
Me encuentro con don Ángel en la placita de La Colonia, punto nodal del barrio. Con su conversación agradable, amena, nos transportamos a su pasado.
Ángel Camarero, "El Sol", 1979. Foto Alcibíades Rodríguez.RETROSPECTIVA A PERSONALIDADES DEL PASADO QUILMEÑO
- ABRIL DE 1979 -
EL Q.- Sabemos que el apellido Camarero estuvo íntimamente vinculado al deporte quilmeño ¿Verdad?
A.C.- Sí. Mis hermanos José [1] y Tibaldo, ya fallecidos, fueron apasionados deportistas. Se destacaron practicando varios deportes.
El Q.- ¿Y usted don Ángel?
A.C.- Me dediqué a la práctica del deporte por la influencia de José. Empecé de muy joven. Practicaba boxeo y jugaba al fútbol porque me gustaba más. Jugué para Maltería Conchitas y para el Club Atlético Ezpeleta. Era puntero derecho y en ese puesto me designaron para integrar el combinado de la Liga Quilmeña que enfrentó a la Federación Platense por el campeonato organizado por la Asociación Amateurs del Fútbol en 1929. Ganábamos 2 a 1, pero nos empataron faltando poquísimos minutos y formamos así: de La Fuente, Ruiz y Nicasio Moreyra (Cato); Dardo Godoy, Lazara y Maresca; Camarero, Farías, Emilio Draghi y Garbini. Con Maltería Conchitas nos clasificamos segundos en el campeonato de 1929 y al año siguiente jugamos para Ezpeleta; allí cesó la Liga.
Quilmeña.
EL Q.- Recuerdos inolvidables, por cierto. ¿Dónde y cuándo nació don Ángel?
A.C.- Nací, aquí, en el incomparable barrio de don Santiago Valerga,[1] La Colonia, el 23 de enero de 1910. Un año histórico, amigo.
EL Q.- ¿Conoció a don Santiago Valerga?
A.C.- Hasta los 6 ó 7 años solía concurrir con otros chicos a la casa y fonda-almacén de don Santiago en la esquina de Vicente López y 12 de Octubre. El comercio estaba atiborrado de todo tipo de productos, de los que se te pudieran ocurrir, allí había. Le llamábamos “Tata” o “Tiaguito”. Le encantaba jugar con nosotros, nos hacía chifles, pipas y carritos de madera de cajones. Don Santiago, era muy friolento y se cubría las orejas con una bufanda. Era alto, afable, movía mucho las manos al hablar. A mí me llamaban la atención sus manos grandes y sarmentosas. También conocí a doña Rosa Celasco, su mujer, a su hijo don Carlos Deogracia, nombre que no le hacía ‘gracia’, pobre don Carlos. Contaban que doña Rosa y don Santiago después de casado pasaron unos años sin tener hijos, hasta que tras muchos rezos y promesas de doña Rosa llegó el primero y varón y por eso le pusieron Deogracia. Después se destaparon y tuvieron varios hijos. A don Carlos lo traté mucho en el Boxing.
EL Q.- Don Ángel, simultáneamente ¿Usted practicaba boxeo, verdad?
A.C.- Sí, pero no me gustaba el entrenarme en el gimnasio. Sin embargo, concurría a todos los entrenamientos de Julio Mocoroa, Raúl Landini, Oreste Huber, Gogliardo Purcaro y Luis Rayo. A Oreste Huber [2] y a Humberto Bosso, yerno de Valerga, los traté mucho. Todos grandes estilistas del box. No me perdía entrenamiento; los miraba boxear, aprendía y después sobre el ring aplicaba los conocimientos. Realicé 16 peleas, gané 12 por puntos, 2 por abandono y las dos restantes las perdí por puntos. Debuté ganándole por abandono en el segundo round a Juan Sterli en el Quilmes Boxing Club y siempre bajo la dirección técnica de Raúl Carranza, me clasifiqué campeón de peso pluma del partido de Quilmes al ganarle en 1927, en la pelea final a Emilio Sandas y en 1929 cam­peón de la categoría liviano cuando derroté también por puntos a Enrique Leiva. Gustavo Lenevé, el famoso entrenador de no menos famosos pugilistas entre ellos Victorio Campolo, [3] viéndome pelear me invitó a entrenar con él. Fue un premio grande a esa edad, me ensoberbeció un poco. (risas) Pero agradecido por la oferta le dije que no me gustaba el box, Y él, con su voz rasposa me respondió sonriente “Menos mal que no te gusta el box, pibe, porque si te gustara serías un verdadero campeón, no dejarías títere con cabeza”. (risas)
EL Q.- La Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos Artesanos de La Colonia, [4] el cine La Paz [5]y el Boxing Club [6] eran indivisibles en la vida de La Colonia porque durante muchos años gran parte de la actividad diaria se centraba en ellos. ¿Qué recuerda del Boxing Club?
A.C.- El Quilines Boxing Club La Colonia fue fundado el 6 de noviembre de 1924. Su primera comisión directiva estuvo constituida por Carlos Valerga presidente y alma mater de la institución; vicepresidente, Elias Scarabotti; secretario Raúl Carranza; pro secretario Juan Braceo; tesorero Máximo Hernández reemplazado más tarde por Humberto Bozzo quien se desempeñó en ese cargo durante cuarenta años; vocales, E. Mallea R. Valerga, D. Camporrotondo, J. Maiorano y F. Olivencia. Nació como consecuencia del auge que tomó el boxeo cuando Luis Ángel Firpo realizó la memora­ble campaña que le llevó a disputar el título máximo del boxeo mundial en Polo Grounds el 14 de setiembre de 1923 contra Jack Dempsey.
El Q.- ¿Quiénes fueron los boxeadores que más se destacaron en el Boxing Club?
Había muy buenos valores entre ellos Oreste Huber, Raúl Carranza, Erundino Mejidez, Carlos Barreta, Ángel Dino y Ángel Dellagiovanna, pariente de Valerga.
El Q.- ¿Cómo se desarrollaban las actividades?
A. C.- Los miércoles se disputaban hasta 15 peleas por noche por el campeonato. Intervenían las categorías novicios y veteranos. El local se llenaba hasta el tope y el entusiasmo del público desbordaba por do­quier. Las peleas eran a 4 rounds, 3 de 3 minutos de duración y el último de 4’.
EL Q.- ¿Tuvieron larga duración esas actividades?
A. C.- Con el tiempo ese entusiasmo fue decayendo, el Quilmes Boxing Club se trasladó a Vicente López y 1 de Mayo, cesó sus actividades alrededor de 1946 y hoy sólo es un recuerdo.
EL Q.- ¿Tiene algún anécdota de aquellos años?
A.C.- Sí. La histórica pelea de Salman Salek Andah y Odilón Vicentela.[7]
EL Q.- La recuerdo. Escribí algo sobre esa pelea. Cuéntela.
A.C.- El tendero Salman Salek Andah, apodado “el turco Salomón” le había vendido un blusa de trabajo a Odilón Vicentela (hasta sus nombres parecían dispuestos para la chacota), un sanjuanino que trabajaba en la Cervecería. A Odilón le pareció de mala calidad la blusa. De los incesantes reclamos para que se la cambiara, surgió el enojo que los llevó desafiarse para pelear. Los muchachos del Boxing Club aprovecharon la oportunidad y or­questaron una propaganda que trascendió los lí­mites de la ciudad. El período previo al encuentro tuvo ribetes humorísticos porque am­bos contendores, se entrenaron como auténticos boxeadores. La noche, de la pelea, que fue dirigida por Victorio Campolo, hubo un lleno extraordinario. La colectividad árabe se hizo presente encabezada por Salomón Salmún, dueño de una cadena de tiendas en la calle Lima. Por cierto que abun­daron los panzasos más que las trompadas, y en medio de la hilaridad general fue declarado vencedor Vicentela.
La crónica boxística del diario El Sol de aquella memorable pelea, dijo, “Vicentela le ganó a Salo­món por un panzaso” (risas) De lo recaudado el ganador se llevó $ 289; $ 260 el perdedor y el Boxing una suma menor que permitió luego instalar unas gradas fijas de buena madera.
EL Q.- Dígame don Ángel que es de su vida ahora.
A.V.- Soy Jubilado de Telé­fonos del Estado, desde 1950, ya tengo 69 años.  Uno de mis entretenimientos predilectos es ir a la calle Rivadavia, donde me reúno con viejos amigos y nos ponemos a recordar los tiempos de deportistas.
EL Q.- Muchas gracias don Ángel. Ya lo dejo en paz. Volveré a mi futuro con este pedazo de historia barrial que me brindó tan amablemente.
Nos despedimos con un abrazo y me quedo observándolo caminar con un paso boxístico hacia Carlos Pellegrini. Miro la plaza que tanta significación tuvo y tiene para los vecinos de La Colonia. Allí donde di mis primeros pasos, sobre el brocal de la antigua fuente que en 1947, estaba en el centro mismo de la manzana y era más alta, aún no le habían robado el pináculo. Me despido de la fuente, de la plaza, de ese mi barrio y de esta mi gente que comenzaron a eclipsarse en 1963. Cierro aquí esta analepsis o entrevista retrospectiva o flashback, hasta un proximo encuentro (8)

Compilación, investigación, notas y construcción dialogal
Prof. Chalo Agnelli/2020 - cuarentena
 FUENTE
“El Sol” martes 17 de abril de 1979
Original en la Biblioteca Popular Pedro Goyena
Ver en EL QUILMERO del sábado, 21 de julio de 2018, “La Colonia en el proto-fútbol”
NOTAS


[1] Ver en EL QUILMERO del viernes, 23 de octubre de 2009, “Don Santiago Valerga - La Colonia 2º parte” y del lunes, 24 de octubre de 2011, “Santiago Valerga - Su calle, proyecto de restitución” // 1927 - 2020
[2] Ver en EL QUILMERO del viernes, 9 de febrero de 2018, “Oreste Huber Y Humberto Bozzo, vecinos ilustres de ayer”
[3] Ver en EL QUILMERO del miércoles, 19 de junio de 2013, “Victorio M. Campolo - Un gigante olvidado”
[4] Ver en EL QUILMERO del lunes, 12 de diciembre de 2016, “Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos Artesanos de La Colonia”
[5] Ver en EL QUILMERO del viernes, 28 de mayo de 2010 “El cine La Paz - Del arcón de la abuela”
[6] Ver en EL QUILMERO del domingo, 4 de febrero de 2018, “El Quilmes Boxing Club”

[7] Ver en EL QUILMERO del sábado, 5 de junio de 2010, “Encuentro pugilístico barrial - Del arcón de la abuela” y en el diario El Sol”, revista del 50º aniversario 1/11/1977. Recuerdos de don José Jove.

[8] Ver en EL QUILMERO del 14 de enero de 2012, “Cuando se acabó el pueblo, miscelánea quilmeña”

lunes, 13 de abril de 2020

GUSTAVO M. KREBS - EN "EL PERIODISTA" - 8 DE JULIO DE 1977

QUILMES ARTE, CULTURA Y EDUCACIÓN
La siguiente en una de las primaras notas que realicé para mi página en "El Periodista". El espacio era reducido, de modo que la nota suena como forzada y un tanto retórica. Evalúo transcurridos 43 años. La técnica que desarrollaba Gustavo Krebs es la TARACEA.
La taracea es una técnica artesanal aplicada al revestimiento de pavimentos, paredes, muebles, esculturas y otros objetos artísticos. En la labor se utilizan piezas cortadas de distintos materiales (madera, corcho, nácar, marfil, metales, etc.), que se van encajando en un soporte hasta realizar el diseño decorativo. Es un trabajo de incrustación. Entre unas piezas y otras hay un efecto de contraste que depende del color y la característica del material empleado. Es una técnica y un arte absolutamente artesanal ya que cada pieza es única e irrepetible y es el resultado de muchas horas de paciente labor. (https://www.taraceaslola.es)

Gustavo Matías Krebs nació en Avellaneda, vive hace más de 40 años en Quilmes (1993). Estuvo conectado con el arte, desde los 4 años. Cursó el secundario en la Escuela Técnica O. Krause, pro el nivel que daba esta institución a sus estudiantes la estudiante empresa GMA. [Chevrolet] le concedió la categoría de Ingeniero Junior después de sus pruebas de ingreso se especializó en diseñar, pintura, tapizados y adornos del coche. 

Se perfeccionó en el arte del taraceado en Brasil. Desde 1973 que expuso en distintos Salones de Arte nacionales, provinciales, en el Museo Municipal de Arte Visuales “Víctor Roverano” y en las Bibliotecas: “Liberia Rovere” (hoy “Don Bosco”) y la “Pedro Goyena”.

En ocasión de instalarse la "Librería Sanmartiniana" de la Asociación Cultural Sanmartiniana presidida por el Prof. Orlando Cella, en la Biblioteca Popular Pedro Goyena, en su sede de San Luis 948, Krebs obsequió a la Institución un perfecto retrato del Libertador General San Martín realizado en taracea, que aún precede la sala de lecturas de la Biblioteca.

Entre los premios y distinciones se destaca el del Instituto Leprológico de Rosario* que consiste en medalla de oro y diploma. La madre Teresa de Calcuta recibió también esta distinción.

* Institución médica que estudiaba la lepra, sus formas clínicas y su tratamiento.

Chalo Agnelli con Gustavo Krebs y el artista plástico Hugo Yori (1977)

QUILMES ARTE Y CULTURA 



El 28 de mayo la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Quilmes invitó a la muestra del artista Gustavo Krebs, quien a su vez es presidente de la Biblioteca Iberoamericana “Liberia Rovere”.
Creyendo que vería una muestra pictórica, al llegar al Museo nos encontramos con un trabajo de artesanía, de perfección y de buen gusto como no se vio desde hace unos años en Quilmes.
El señor Gustavo Krebs con un montón de maderitas de distintos colores y procedencias va cortando y dando forma a imágenes de una perfección y realismo inusitado. Hay que acercarse mucho a los trabajos para comprobar que son maderas; impecablemente engarzadas las unas en las otras como un imposible rompecabezas. Krebs es un artista, pero sobre todo, es un artesano. Debería alagar a nuestra industrializada ciudad contar, aún, con artesanos de su talla y especialmente por la tarea que él realiza.
No conozco en el país otro artista que haga este tipo de trabajo, sólo en Brasil hay una gran escuela de artesanía dedicada exclusivamente a este tipo de arte plástico en madera. Por eso el doble valor del presidente de la Biblioteca Liberia Rovere, al ser único en su actividad en nuestro Partido y se podría decir, sin temor al equívoco, en el país.
Krebs es un creador con las manos mágicas, el corazón en paz y los sueños en acción. Le exigimos una nueva muestra muy pronto. El Museo se está luciendo este año con exposiciones como la del 28 de mayo. 
Periódico "El Periodista"
Catálogo de la exposición que el maestro Gustavo M. Krebs realizó en el Centro Cultural Santiago A. Celsi el 26 de junio de 1993. En esta ocasión se presentó las siguiente obras: "Luz y sombra" (técnica mixta), "El jardinero" (taracea), Invitación" (taracea), "Villa de pescadores"* (mixta), "Reflejos"* (mixta), ""Aprontes 11" (taracea), "El músico" (taracea), "Hombre gris" (mixta), "Entrando en Purmamarca" (taracea), "Ronda de sortija" (taracea), "Bariloche" (taracea", "Qué tal cuñao" ( taracea), "Palmeras"* (mixta), "Camboriú Norte"* ( mixta), "Paisaje"* (mixta"), "Paisaje"* (mixta), "Paleteada" (taracea), "Garota de Itacuruza"* (taracea), "Paisaje de Sta. Catarina"* (mixtas), "Trote" (taracea), "Polo" (taracea), San Francisco do Sul"* (taracea), "Cabeza" (taracea) - Los títulos seguidos de asterisco fueron concebidos en Brasil.   

Esta muestra le valió una crítica del Prof. Juan Carlos Lombán: “Sobre la singularísima muestra del amigo Krebs, no quiero dejar de decir que nunca vi esta técnica; he visto mucho en Europa, pero no como esto que es absolutamente original y singular, en otros sería tremendamente limitante. Está haciendo cierto impresionismo con valores telúricos indudables, trascienden a lo universal, no se queda en el pintoresquismo fácil y superficial… un dominio que le permite hacer figuras y paisajes con la calidez de la tierra americana.”                                 

Chalo Agnelli/8 de julio de 1977-2020 (en cuarentena)