martes, 9 de marzo de 2010

SAN FRANCISCO SOLANO - ALMIRANTE BROWN (COLABORACIÓN)

ALGUNOS DATOS HISTÓRICOS DE SAN FRANCISCO SOLANO - ALMIRANTE BROWN
EXTRAÍDOS DE NUESTROS LIBROS LOCALES

Colaboración de Juan Corvalán
Ante un nuevo aniversario de Solano-Almirante Brown, es conveniente recordar que fue dentro de este territorio donde tuvo lugar el nacimiento de la gran comunidad solanense conformada por uno y otro lado de la avenida 24. José Arocena sostiene que: la sociedad local puede o no coincidir territorialmente con el municipio. Para reconocer a una sociedad como tal, esta debe contar con relaciones de interdependencia socioeconómicas y una historia común. Ambas características son cumplidas por nuestros “solanos”: Los de acá y los de allá, nos educamos y compramos (entre tantas otras actividades) de un lado y del otro de la vieja traza del Ferrocarril Provincial y es innegable que compartimos una historia común.
ANTIGUOS PROPIETARIOS 
Luis G. Barbieri en su libro Historia del Pueblo de San Francisco Solano y Villa La Florida nos cuenta que en el año 1773 el Convento de San Francisco de Buenos Aires compra a Félix de la Cruz el paraje denominado “Cañada de Gaete”, por su parte, los herederos de Don Juan de Ortiz hicieron donación al mismo Convento de las tierras comprendidas entre las actuales Burzaco y Claypole. Donde los religiosos realizaron algunas construcciones y plantaciones de frutales y hortalizas, lugar que era conocido como “Chacras de San Francisco”.
Nobleza obliga aclarar que antes de Félix de la Cruz estas tierras tuvieron otros propietarios.
En 1817 el Convento vende estos terrenos a Don Juan Rubio, quién a su vez las vende a Don Manuel Alejandro Obligado (participante de la Semana de Mayo y posteriormente vinculado económica y políticamente a Juan Manuel de Rosas). A su muerte lo hereda su hijo, el doctor Pastor Obligado que fue elegido como el primer Gobernador Constitucional de Buenos Aires, en 1853. A quién le sucede el hijo de este, Pastor Servando Obligado célebre, entre otras actividades, por ser el autor de las célebres “Tradiciones”, libros en los cuales volcó aspectos de su vida en esta comarca. A este lo hereda su hija Julia, quién contrajo matrimonio con Don Pedro Claypole.
Por su parte Gabriel Gullotta en su libro San Francisco Solano: Una Historia para Contar (1580-1993) precisa la ubicación del núcleo central de la chacra de los Obligado delineado por las calles Humberto Primo, Avenida 24, calle 847 y Cala. Sobre la casa, dice que fue construida pensando en un lugar de descanso, aunque tuvo características de estancia ganadera y estima que en ella no habría más de 200 cabezas de ganado vacuno, lanar y caballar.
Gullotta realiza una interesante observación al asentamiento de esta familia: con la llegada a estas tierras de Manuel Alejandro Obligado entramos en una época de transición entre la vieja propiedad colonial y la estancia más moderna. Con él y sus descendientes estas tierras permanecieron sin modificaciones sustanciales por 123 años, hasta la primer subdivisión, y no se vendieron por 131 años, hasta su primer loteo a particulares.
HISTORIA RECIENTE 
En tanto en el libro Un Poco de Historia en Imágenes de San Francisco Solano Barbieri señala que el 1º de diciembre de 1989, Solano Almirante Brown fue declarada localidad. Mientras que en el año 2004, mediante la Ordenanza nº 8.157 el Honorable Concejo Deliberante de Almirante Brown estipula que los días 10 de marzo como fecha de celebración de la localidad de San Francisco Solano, por ser ese día de 1549 la fecha del natalicio del santo.
LA HISTORIA PRESENTE 
Para corroborar y/o profundizar lo anteriormente expuesto, puede el lector recurrir a la bibliografía citada y hasta cuenta con la posibilidad de recurrir a los autores de los mismos.
En el mismo sentido deseo que la celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo sea el comienzo de una etapa en la que la lectura frecuente y analítica de nuestra historia local se convierta en costumbre para poder entender, como señala el Profesor Juan Carlos Lombán, los aspectos del pasado que aún hoy siguen gravitando.
Juan Corvalán
San Francisco Solano, 9 de marzo 2010

lunes, 8 de marzo de 2010

ADELA GARCÍA SALAVERRY. ESAS BRAVAS MUJERES DE ENTONCES

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Retrato de Adela García Salaberry realizado por Emilia Bertolé.
ESAS BRAVAS MUJERES DE ENTONCES
Prof. Chalo Agnelli
Desde la personalidad, ocultada ingratamente por la “historia oficial”, de Juana Manso, [1] muchas fueron las mujeres que tuvieron, calladamente la mayor parte de las veces, un accionar de lucha contra el orden establecido. Entre las más recordadas están: Alicia Moreau, Cecilia Grierson, Julieta Lanteri Renshaw, la sexta mujer médica graduada en el país, Elvira Rawson de Dellepiane y Adela García Salaberry.
Adela García Salaberry, notoria militante de la dignificación de su sexo y de la cultura, nació en Buenos Aires el 4 de octubre de 1889, hija de Federico García y Encarnación Salaberry, padre marino que devino en educador, su madre pertenecía a una familia de posición social acomodada. Vivían frente a la iglesia de San Ignacio, en el barrio de Montserrat. En algunos documentos su apellido aparece con dos "L".
Fallecido su padre ambas mujeres comenzaron a sufris apremios económicos. En poco tiempo la viuda su Adela hija en la calle perdieron su casa y en 1920 se afincaron en Bernal donde conservaban casa de fin de semana y parientes residentes.
En 1910, egresó de la Escuela Normal de Profesores de La Plata como profesora en Letras.
Ejerció la dirección de una escuela del Tigre. Fue profesora de castellano y educación estética de la Escuela Normal "Dolores Lavalle de Lavalle", y en las escuelas de Comercio Nº 2 de Mujeres y Superior de Comercio de La Plata y Avellaneda y en la Escuela Nacional de Comercio "Dr. Antonio Bermejo" desde 1940. Ocupó cargos en la Dirección General de Escuelas de la provincia de Buenos Aires y en el Banco de La Nación.
Entre 1920 y 1924 fue inspectora de la Escuela de Madres Lactantes de Avellaneda y, entre 1928 y 1935, directora de la biblioteca del colegio nacional "Mariano Moreno" de la Capital Federal.
Fue profesora de declamación en el Conservatorio Williams de Bernal, ubicado en la calle Belgrano 699 esquina Ramella, que dirigía la señora Amelia Piaggio. Esa extraordinaria institución fundada en la ciudad de Buenos Aires el 23 de noviembre de 1862 (ver trayectoria en este blog) por el maestro Alberto Williams que formó tantos músicos en Quilmes y el país. 
Fue parte del trío de mujeres del Centro Feminista que formó una Comisión de Sufragistas presidida por Alicia Moreau de Justo, secundada por Elvira Sáenz Hayes y la misma Adela García Salaberry. Tres pioneras que luego fundaron la Unión Feminista Nacional en 1918 con el fin de unificar las distintas organizaciones feministas que existían en ese entonces, como el Centro Socialista Femenino, la Agrupación Socialista Femenina, y el Consejo Nacional de Mujeres. Adela fue secretaria de la organización y junto a ella militaron: Julia García Games, Ángela Costa, Elsa Bachofen, Berta de Gerchunoff, Consuelo G. de García, Clotilde Rossi, Josefina L. de Mantecón, Julieta Lantieri [2] y Alfonsina Storni que solía participar de los actos de la U.F.N y visitar la casa de Adela en Bernal.
Esta organización tenía como fin nuclear a las mujeres en centros distribuidos por todo el país, dignificar las condiciones del trabajo femenino y alcanzar la igualdad de derechos con el hombre. Su accionar político fue decisivo en la sanción de leyes imprescindibles para el reconocimiento de esos derechos. Además, la U.F.N. publicaba “Nuestra Causa”, una revista mensual especializada en política, aunque también incluyó secciones de sociología, literatura, arte y educación. Durante su primer año y hasta el número 11, estuvo dirigida por Petrona Eyle, que fue sucedida por Adela durante dos números, a partir de lo cual se inició, hasta junio de 1921, una dirección colegiada compuesta Lola S. De Bourguet, Adelia Di Carlo y Elisa Bachofen, entre otras. También perteneció a la Agrupación de Mujeres de Artes y Letras y fue presidenta-fundadora del Centro de Arte Kultur, que tuvo mucha convocatoria en su tiempo; allí concurrían entre otros: Angelina Augusta Civani Pagano de Duchase, Enrique de Gandia, Marcos Victoria, José María Moner Sans y Juan José de Soiza Reilli.
Además de la docencia, las colaboraciones en revistas y su obra propia, Adela fue redactora de numerosos petitorios masivos dirigidos a legisladores; como también participó en acciones de lobby y movilizaciones que las mujeres realizaban previas a los actos electorales para reafirmar su presencia.
Actuó como periodista desde 1911 en "El Día" de La Plata; colaboró con las revistas: "El Hogar", “Fray Mocho”, "Caras y Caretas" y los periódicos: "La Razón", “La Prensa, y “Crónica” de Bernal. Fue secretaria de redacción de “La revista de Instrucción Pública”, órgano oficial del Ministerio de Educación de la Nación. Encontramos en la “Revista Nativa” una poesía suya que describe lo que significa "el pericón" para el gaucho: el baile, la dispersión, la alegría, la china (enero, 1924, Año I Nº 1)  En la revista quilmeña “La Urraca” del periodista Mordy Strugo, escribió en diciembre de 1938 un sentido obituario sobre Alfonsina Storni, recientemente fallecida, que trasunta la admiración y la amistad que las unía.
Fue directora fundado­ra de “Renovación” de Bernal; un semanario que apareció a partir de julio de 1937 con el lema “Verdad y Justicia”. La redacción estuvo en la calle Hipólito Yrigoyen 518. Se publicó durante tres años y el Dr. José A. Craviotto fue un constante colaborador, sus primeras investigaciones históricas fundamentales aparecieron por primera vez en ese medio.Fue corresponsal en Bernal del periódico quilmeño de E. Mauri Casabal "El Plata", donde escribió notas que deben haber incomodado a los mismos editores, sin embargo nunca fue censurada.
Pasó por todos los géneros literarios: escribió poesías, algunas en francés, cuento, novela y ensayo literario y biográfico. Algunas de sus obras publicadas son: Luz y sombra (1924); La gloria del corazón (1924); El momento (1930, reeditado en 1949); "Vidas" (cuatro tomos, 1938, 1940, 1943 y 1950); “Florencio Parravicini íntimo” (1947) con este actor y su esposa la unía una sincera amistad; “Angelito Vélez, sus danzas y su vida” (1950); "Por televisión argentina: primer cuaderno " (1958); “Don José J. Podestá” (1858-1958). 
Ver en el blog "El Quilmero en la Goyena"
En verso pu­blicó: “Momentos sentimentales”, edición de la Sociedad Editorial Argentina (1923); "Bruma, poemario, y Hiedra", novela,  (1927); en francés: "Toi en moi" (1938); "Rythme serein" (1946, hay un ejemplar en la Biblioteca Popular Pedro Goyena) y "Symbolisme",“Fleur de Lys” (1956). Tradujo en francés "Moments de vie", de Jean Greiffier (1953). También incursionó en el arte dramático con una pieza llamada “Las dos sombras” que se transmitió por Radio Rivadavia en 1934. Se suman “Revelación”, “Mi carné de periodista”, “Consagración”, obras editadas en los Talleres Gráficos Argentinos de Lorenzo Rosso.
Fue una entusiasta conferencista, de voz seductora y rigurosa en la palabra. Con frecuencia se la escuchó en el Club Argentino de Mujeres, en la Sociedad Popular de Educación y en la Asociación Nacional del Profesorado.
Entre los numerosos premios y reconocimientos recibió un homenaje de la Escuela de Bellas Artes Carlos Morel, en 1961 obtuvo la medalla de plata de la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires y por sus antecedentes, fue nombrada miembro de mérito por la Academia Hispano Americana de Heredia, Costa Rica, y los gobiernos de Hispano América, España y Portugal.
Era una mujer enérgica muy emprendedora y autosuficiente. Como se muestra en la página “Profesionales” de la revista “Nuestra Causa” del 10 de octubre de 1919; [3] donde anuncia textualmente: “Adela García Salaberry. Se encarga en el rápido diligenciamiento de exhortos para los Tribunales Provincial y Federal de La Plata. Testimonias y copias con excelente caligrafía y rapidez, a precios muy módicos. Personalmente o por correo.”
 En un artículo del diario “La Razón” de 1919, se la menciona pues “solicitó su enrolamiento en el Distrito Militar de La Plata sin éxito; pero sentando precedente”. En esta actitud imitó a su amiga de viajes Julieta Lateri, en el Ferrocarril del Sud, cuando se encontraban yendo a la capital, Julieta desde Berazategui y Adela desde su Bernal.
Página donde aparecen otros nombres de otras compañeras de lucha. No todo fue maravilloso e idílico en su vida, sufrió discriminación de género, no sólo por hombres sino también por sus congéneres de sexo; fue difamada y sospechada. Su militancia y su actitud ante el mundo la hacían políticamente incorrecta para muchos sectores conservadores burgueses y ultramontanos, sin embargo, ella mantuvo siempre una dignidad íntegra y no respondió a las ofensas más que con su desprecio e ignorándolas, que era lo que más enfurecía a sus contrincantes.
Su apoyo a la ley del voto femenino en 1947 la estigmatizaron entre los “contras”, motejándola de “peronista”, tendencia que no hizo suya, tan sólo supo ver los hechos positivos que se concretaron en el primer gobierno del Gral. Perón a favor de la mujer y de los menos privilegiados.
Si bien la mayor parte de sus días transcurría en la Capital Federal y en la ciudad de La Plata, su casa de Bernal era un “Salón” que competía con el de Raquel Adler, aunque se tenían una distante amistad. Allí se encontraban algunos intelectuales de Bernal, Quilmes, La Plata y heterogéneas visitas de la Capital Federal, como el matrimonio Justo, José León Pagano, Angelina Pagano, Margarita Abella Caprile, Enrique Larreta, Ramón Gómez de la Serna, Alfonsina, Angelita Vélez, entre otros, y muchos niños de los alrededores a los que invitaba a pasar, les convidaba golosinas y les leía poemas que escuchaban azorados.
Entre los vecinos locales eran asiduos los profesores: Ana María Borzi de Faragó, Juan Manuel Cotta, Mercedes Ayala de Hutchinson,los hermanos Piaggio, Ema, Elsa, Amelia y Celestino, don Jorge Felipe Firpo - que la recuerda con tanto afecto en su historia de Bernal - Nelly Lombardo Cichero de Tumini, el Dr. Fernando Pozzo y su esposa Celia Rodríguez Compmartin, el Dr. José A. Craviotto, la señorita Ana Hutchison, la obstetra Catalina Navarro, el escultor Luis Perlotti, que dejó tantas obras en Quilmes y Bernal, que le obsequió un perfil en sobrerrelieve de Alfonsina Storni que luego Adela donó a la Escuela de Bellas Artes “Carlos Morel”; también la visitó la cantante lírica Luisa Bertana, fallecida tan tempranamente en medio de una carrera exitosa.
Adela murió en Bernal, el 21 de noviembre de 1965. Fiel, hasta último momento, con sus convicciones sociales y políticas, legó su casa y su inmensa biblioteca a la Municipalidad de Quilmes para que las destinaran a obras sociales. 
 La escritora quilmeña Stella Bertinelli de Ingolotti escribió una precisa biografía novelada de esta olvidada mujer, que se presentará próximamente. El título es "Roca 635", el domicilio de Adela en Villa Crámer, Bernal, desde la década del veinte hasta su muerte; allí hoy funciona la Guardería Municipal Salaberry. 
El 5 de abril de 2007  al inaugurase la sala permanente “Vida y Homenaje a la Mujer” en el Museo Histórico Regional Almirante Brown, la Subsecretaría de Cultura de Municipalidad de Quilmes realizó una muestra de fotografías de Adela García Salaberry, 75 fotografías encabezadas por el titulo “Adela García Salaberry, su vida a través de las imágenes”.
 
 Dedicatoria de Enrique Larreta en su libro "Santa María del Buen Aire"
 
Dedicatoria  Ramón Gómez de la Serna en su libro "Greguerías"
Dedicatoria de Margarita Abella Caprile en su libro "Perfiles en la niebla"
BIBLIOGRAFÍA
Firpo Felipe Jorge. “Recuerdos del viejo Bernal” El Monje Editor. Quilmes, noviembe 1992.
Web del Partido Socialista de Tres de Febrero: www.ps3f.com.ar
Periódicos: “Crónica” de Bernal, Hemeroteca de la biblioteca José Manuel Estrada; hemeroteca de “El Sol” de Quilmes.
Archivo personal del autor.
Investigación y Compilación de Chalo Agnelli
Las dedicatorias pertenecen a una colección de libros propios
Biblioteca Popular Pedro Goyena
Relatos de Ana Hutchison y Catalina Navarro

NOTAS
[1] Afortunadamente recuperada por algunos autores en las últimas décadas como la historia novelada “Cómo se atreve” de Silvia Miguens, editado por Sudamericana en 2004. Y la pieza de radioteatro sobre su vida, premiada en Argentares, de la autora María Mercedes Di Benedetto.
[2] "Paloma Blanca" - Biografía de Julieta Lanteri de Ana María De Mena y de Bellota, Araceli “Julieta  Lantieri, la pasión de una mujer”, Ed. Planeta, Argentina.
[3] “Todo es Historia” Nº 252, marzo de 2005.

sábado, 6 de marzo de 2010

MARIA RAQUEL ADLER - LA POESIA EN BERNAL

UNA POETA BERNALENSE
BIOGRAFÍA
Rara vez concebimos la dimensión de algunas mujeres y algunos  hombres quienes nos han rodeado y quienes nos rodean y quienes nos dejaron y dejan invisibles ascuas de cultura.
María Raquel Adler llegó al mundo en un barco. Sus padres residentes en la Argentina, un día resolvieron viajar a Europa a visitar sus pueblos natales; él era alemán y ella rumana. Hacia allá partieron con un embarazo. El bamboleo del trayecto, las olas, los vientos y los aromas marinos sedujeron a María Raquel para entrar en al vida antes de tiempo. Corría el año 1910 (en su caso corría en yardas), el año del Centenario. En verdad la fecha de su nacimiento quedó guardada en el misterio que encerró su vida toda. Ella la ocultaba o la cambiaba según los interlocutores, por eso las diferentes fuentes dan como probables años natales: 1901, 1904 o 1910.
El suyo era un hogar políglota al que ella sumó el francés y el inglés. Estudió Letras y comenzó su carrera docente a los 17 años como profesora de francés en la Escuela Normal de La Plata y de castellano en el Comercial de Quilmes y el Industrial Nº 4.
Su primer libro de poemas “Revelaciones” (1922) lo publicó a los 16 años. Siguió “Cánticos de Raquel” (1925) en homenaje a sus padres, a quienes perdió siendo muy joven.
La suya fue una poesía modernista y mística. Sus padres, de origen judío, fueron católicos conversos. Ese pasó del judaísmo al cristianismo tornó a Raquel, según sus propias palabras, en “hija de Israel en Cristo”. Así fue como se le enraizó un misticismo manifesto en casi todas las cuestiones de su vida, sobre todo en la poesía, que se muestra en suma expresión en: “Místicas” (1923), “De Israel a Cristo”(1933), y “Sonetos de Dios”, “De la tierra al cielo” (ensayo literario). A los que siguieron. “El libro de los siete sellos”, “Canción del hombre y de la ola”. Algunas de estas obras fueron traducidas al inglés por Miss Paterson, su amiga y docente del High School Quilmes.
Vivió en Bernal en una hermosa casona que había sido la residencia del general Félix Benavides - quien actuó en la guerra de la "triple infamia" - ubicada en la calle Don Bosco Nº 37, entre San Martín y Belgrano. Era una casa de estilo italiano, con una trabajada verja artística; fue el centro austero de su vida social. Allí concurrían intelectuales porteños y amigos locales como Celia Rodríguez y su esposo el Dr. Fernando Posso, el padre Ochoa, don Felipe Firpo, los Salvati, los Bianchi. Como le aconteció a su colega Adela García Salaberry, con quien no tuvo un vínculo frecuente, amaba el pueblo de Bernal, pues encontró allí la paridad entre su mística  profunda y un paisaje y un clima que la alimentaba y la estimulaba. Además del trato con una vecindad que coincidía con la universalidad de su cultura.
Su producción literario se incrementó con: “La divina tortura” (1927), “Pan bajado del cielo”, “Canto a nuestra Señora de Luján”, “Imelda Lambertini".  
Si bien para ella, “la poesía era el ritmo del misterio de la vida en Dios, y el poeta religioso resulta ser el sacerdote del arte”, también eligió otros géneros como el teatro y la prosa narrativa.
Colaboró con varias publicaciones como la revista “Criterio” de Capital Federal. Fue socia fundadora de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) e integró su comisión directiva entre los años 1934 y 1938.
 También fue parte de la ASESCA (Asociación de escritores y publicistas católicos) institución reconocida por su presencia en todos los ámbitos de la cultura y del quehacer profesional; fundada en diciembre de 1939, por un grupo de escritoras que fueron sus colegas y amigas: Sara Mackintach, Sara Montes de Oca; Lucrecia Sáenz Quesada, Delfina Bunge, Concepción Solveyra, Magdalena Fragueiro Olivara, Cornelia Groussac y Angélica Felisa Fuselli quien fue su presidenta y participó activamente en la creación del Partido Demócrata Cristiano. Se reunían en la Abadía de San Benito, en el barrio de Palermo y contaron con el asesoramiento del abad Andrés Azcárate.
Realizó varios viajes. En España dio una serie de conferencias en Sevilla, en Granada, en Madrid y en la Universidad de Salamanca, ciudad donde, en los archivos de la Casa-Museo Unamuno, hay una carta suya dirigida al 'vasco de Salamanca'; carta que acompañaba al libro de prosas poéticas titulado  “Revelaciones”  (1922), el primero de la autora. También recorrió Francia e Italia.
Sobre su poesía religiosa hizo comentarios don Rafael Cansinos Assens. Conrado Nalé Roxlo, presidente de la SADE, dijo de ella : “[…] que para la sociedad que presido entre todas las manifestaciones literarias, la poesía sigue siendo la de más alta significancia y en toda la vida y la obra de María Raquel Adler, tan consecuente la una y la otra, representa cabalmente esta alta manifestación del espíritu”.
Su trayectoria adquirió tal relieve que integró una nómina de personalidades argentinas propuestas para el premio Nobel de Literatura.
Tuvo dos hermanos. Uno de ellos también se distinguió por su capacidad intelectual, se recibió de ingeniero en Alemania a los 19 años, pero falleció tempranamente a los 26. Su hermano mayor es quien dejó descendientes, una de sus hijas fue la compañía de los últimos años de María Raquel que falleció en Bernal en 1974. Su heredera donó su biblioteca y otros objetos al Colegio Francés, a la Biblioteca Popular J. M. Estrada y al Museo Histórico Regional Alte. Guillermo Brown.

"Canto al Hombre Nuevo"

Yo canto al hombre nuevo de mi tierra...
Su voz eleva por la dulce pampa
El indio adusto, el gaucho hospitalario
con sus leyendas fieras y ensoñadas
en la fecundidad de la tierra virgen
lo atraen y lo mecen y lo exaltan...
¡Yo canto al hombre nuevo de mi estirpe
en la palpitación de cielo y Patria!

Casa de Raquel Adler en Bernal, ya demolida.

Nombres de escritores y críticos del país y del extranjero que publicaron en diarios y revistas juicios y ensayos sobre la poesía de María Raquel Adler, como asimismo alguna nómina de quienes dictaron conferencias sobre la misma autora. 
A 
Acevedo, Escobedo Antonio, en “La Revista de Revistas", México, 1930.

Alonso Piñeiro, Armando, conferencia en “El Club Belgrano", Buenos Aires, 1956.
Álvarez, H. Eduardo, en “El Diario Español”, Buenos Aire, 1927.
Andrade Cuello, Alejandro, en “Comercio”, Quito, República del Ecuador.
Arenas Luque Fermín, conferencia en “La Unión Cultural Americana”, Buenos Aires, 1950.
B
Bachiller Carrasco, en el diario “La Razón”, Buenos Aires, 1933.
En la “Revista Bibliográfica”, Buenos Abres, 1935.
Báez, Jorge, en “El Diario”, Asunción, Paraguay.
Baroffio Oreste, en “Mundo Uruguayo”, Montevideo, 1934, Barrantes Molina Luis, en el diario “El Pueblo”, Buchón Aires, 1934.
Bazzini Barros, Abelardo, en el diario “La Gaceta", Tucumán, 1927.
En el diario “El Orden", Tucumán, 1927.
Beltrán Núñez, Rosario, en “La Revista Social”, Buenos Aires, 1934.
Benítez, Hernán, en “Estudio”, Buenos Aires, 1934.
Blomberg, Héctor P., en el diario “La Razón”, Buenos Aires» 1924.
C
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Cantarell Dart, en “La Literatura Argentina”, Buenos Aires, 1935.
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Casandra C., en “Universidad Católica” Santiago de Chile.
Compioni, José Eugenio, en “El Diario Español”, Buenos Aires, 1934.
Consolé, Alfredo, conferencia en “El Ateneo Ibero-Americano”, Buenos Aires, 1934.
Corvetto, Pedro, en “Quincena Social”, Buenos Aires, 1926.
Correa, Carlos René, en “El Diario Ilustrado”, Santiago de Chile.
Creus, Isabel, en “La Literatura Argentina”, Buenos Aires, 1934.
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D
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Conferencia en “El Ateneo Ibero-Americano”, Buenos Aires, 1935.
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Ugarte, Manuel, en “Abroad”, Buenos Aires, 1925.
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V
Vera Zurof, en “Mundo Social”, Santiago de Chile.
Victorica Ricardo, en “La Gaceta del Foro”, Buenos Aires, 1933.
En “La Gaceta del Foro”, Buenos Aires, 1939.
W
Wabnir, Salomón, en “Vida Hebrea”, Buenos Aires, 1925.

Bibliografía
Arenas Luque, Fermín. “Dos poetisas místicas de América, Sor Juana Inés de la Cruz y María Raquel Adler. Bs. As. 1950.
Columbres, Eduardo Joaquín. “Maria Raquel Adler y su poesía” Ediciones del Ultralivitalismo, 1958
Firpo, Felipe Jorge. “Recuerdos del viejo Bernal” El Monje Editor. Quilmes noviembre de 1992.
Compilación, investigación y argumentación del Prof. Chalo Agnelli, sábado 6 de marzo de 2010 
Ver en EL QUILMERO EN LA GOYENA sábado, 29 de junio de 2013