martes, 9 de octubre de 2012

DEPORTES EN LA ESCUELA NORMAL



En 1939 La Escuela Normal tenía su equipo de fútbol que intervenía en encuentros intercolegiales en los que ganaron numerosos campeonatos. El primer platel de jugadores estaba integrado por: Sixto Cirulli, Jorge Fernández, Juan Gangoiti, Armando Garay, Horacio García Rey, Carlos A. Geronés, Lampis Naboulet, Ángel Poce, César Rennes, Orlando Saiz, Raúl, Velarde y suplentes: José Ignacio Berrell, Leonidas Brandi, Víctor Fernández, Héctor Maffi, Jorge Sábato, científico de renombre hermano del escritor Ernesto Sabato, e Ibrahim Sarmiento. [1] 


También hubo un equipo de basketball, en el cual participaron algunos de los nombrados. 
Juego mixto de pelota al cesto
 La escuela Normal dio notables figuras en el campo del deporte como la velocista Liliana Heinz que perteneció a la Federación Atlética Argentina que tuvo gran figuración en los Juegos Deportivos Panamericanos, realizados en Buenos Aires en 1951, año durante el cual la joven cursaba el 3º año de magisterio.
A partir de 1945 las clases de educación física se dieron en el Club Quilmes por instancias de su presidente el profesor Dr. Oscar Echelini.  En setiembre de este mismo año un grupo de alumnos fundan la revista deportiva “Nuevos Rumbos”.
Nota del periódico A.B.C. del domingo 2 de octubre de 1927

Lilian Heinz (luego de Iglesias) corredora olímpica, promoción 1953. En los Juegos Deportivos Panamericanos de 1951, en las pruebas de atletismo de 100 metros, obtuvo medalla de bronce
Escudo deportivo, promovido por la profesora de Educación Física Leticia Corsiforti luego directora de la Unidad Académica..
 Prof. Chalo Agnelli

[1] Libro copiador nota Nº 587 folio 71 y 72. 1938




ESCUELA NORMAL - EN EL TRIBUNO DE 1914



  En el periódico “El Tribuno” del 27 de junio de 1914 (Año II Nº 47) apareció la siguiente noticia.

Por fin parece que nuestra primera institución cultural, la Escuela Normal tendrá donde ubicarse. Es este un triunfo de su dirección que ha fuerza de perseverantes empeños, ha conseguido vencer la apatía de este pueblo por todo aquello que signifique algo más que el centavo ganado sin exfuerzo (sic) en especulaciones chatas, que solo consiguen demostrar la falta de miras de nuestros hombres adinerados.
Felizmente parece que se pondría punto final al serandeado (sic) asunto de la casa para la Escuela Normal y que el solar sito en Brown y 9 de Julio [1] ostentará un edificio que hará honor a Quilmes, esto si el Sr. Propietario (sic) no se le ocurre que el gobierno Nacional no es suficiente garantía de 80.000 $ que cuesta su construcción; como a (sic) ocurrido ya con otro de nuestros vecinos que exigía la firma de un comerciante de la localidad en garantía de la del gobierno de la nación.
Por de pronto (sic) el asunto sigue sus trámites y dado el ahínco con que el Sr. del Valle [2] hace estas gestiones es casi seguro que el año escolar de 1915 se abrirá en el nuevo edificio.


“El Tribuno” fue un periódico “decenal” de tendencia radical que salió en el 1º de junio de 1913 bajo el lema “Defiende los principios de la Unión Cívica Radical” y afirmaba en la editorial de su página inaugural que era una contribución “a la gran obra cívica cuyos cimientos se colocaron allá en el año 90 por nuestro inmortal Alem”. 
Llegaba al público los días 5; 15 y 25 de cada mes. Era tamaño tabloide. El propietario, director y redactor fue don Pedro F. Rotelo, y la imprenta y redacción estaba en su casa de la calle Brandsen 219, casi esquina Lavalle. En marzo de 1915 se muda a un local en la calle Tres de Febrero (Alem) 226.
Juan Carlos Buceta Basigalup en su historia del periodismo quilmeño [3] que se publicó en un número extraordinario del diario El Sol de noviembre de 1946, lo obvió, pues la vida de este medio, como la de tantos otros periódico, fue corta, apenas 29 meses, el Nº 101, último de esta publicación, apareció el 5 de diciembre de 1915. [4]
Esquina de las calles Brown y 9 de Julio en 1914. Había dos solares baldíos en las esquinas SO, solar Nº 151 y en la NE, solar Nº 83, propiedad del constructor Traversi. Donde se propuso levantar la escuela. Cerca de su actual emplazamiento.
Prof. Chalo Agnelli 
Colaboración Natalia y Néstor Rotelo.


 NOTAS



[1] Por esos años, como se aprecia en el plano de Manuel Ales que se adjunta a la nota, en la esquina de Brown y 9 de Julio había solares baldíos en las esquinas SO, solar Nº 151 y en la NE, solar Nº 83, propiedad del constructor Traversi
[2] Se refiere al profesor José Domingo Sosa del Valle, primer director de la Escuela.
[3] Ver en este blog: HISTORIA DE LA PRENSA QUILMEÑA - NOTA DE JUAN CARLOS BUCETA BASIGALUP”, titulada: “El Periodismo en Quilmes Tiene por su Antigüedad un Lugar de Vanguardia en la Cultura Popular de la Provincia”
: Iº parte, 18 de julio; IIº parte, 19 de julio; IIIº parte 22 de julio y IVº parte 23 de julio de 1912 y Vº parte 29 de agosto de 2012. Etiqueta. “Periodismo”
[4] Una colección completa de “El Tribuno” está en poder de Néstor Rotelo, nieto de don Pedro.



martes, 2 de octubre de 2012

MANUEL ALEJANDRO OBLIGADO, EL ANTEPASADO SOLANENSE OLVIDADO (colaboración)



Colaboración del Lic. Juan Corvalán
 EL RECORTE DE LA HISTORIA LOCAL
Al momento de elaborar la conclusión de mi tesis de graduación, titulada Escenarios Quilmeños, Análisis de la Historia de Quilmes hasta 1916 a través de una Concepción de Cultura, la palabra que hallé para sintetizar aspectos recurrentes en la historia del distrito es paradoja. Paradoja por lo curioso, llamativo u incomprensible de sucesos y acciones que aquí fueron llevadas a cabo. Una de esas paradojas es que en el año 2012 se conmemore el 63º aniversario de la localidad de San Francisco Solano y aún se mantenga en el ostracismo a la familia que fuera dueña de estas mismas tierras durante 141 años.  
Aquel loteo del 15 de mayo de 1949 dejaba atrás la propiedad unifamiliar y daba lugar a los 500 lotes fundacionales de San Francisco Solano. Sin lugar a dudas es un hito de la historia Quilmeña, no sólo solanense. Esto es así, por la envergadura que alcanzó el acto y por el consiguiente impacto de mutación del ambiente rural a un incipiente centro urbano. Más allá de las necesidades habitacionales que indirectamente forzaron la decisión en los descendientes de la Familia Obligado Claypole de vender su propiedad, significó el final de la titularidad propietaria más extensa que haya existido sobre esta tierra que hoy habitamos. 
En este sentido, rescatar del sorprendente olvido a Manuel Alejandro Obligado es una tarea ineludible. Lo paradójico es porque la efectiva presencia de Manuel Alejandro Obligado y de al menos cuatro generaciones se encuentra ampliamente documentado. En cualquier mensura de los siglos XIX y XX, como así también, en todo libro de historia del conurbano Sur existe al menos una mención sobre este antepasado solanense. Como si fuera, además el Profesor Víctor Gullotta en su libro "San Francisco Solano Una Historia para Contar 1580-1993" dedica siete capítulos a la figura de Manuel Obligado y su influyente familia.
Podemos observar que existe una clara separación entre los sucesos contemporáneos y lo ocurrido anterior al 15 de mayo de 1949. Es como que no reconocemos lo anterior, lo diferente a nuestro estilo de vida. Este es un error que debemos comenzar a enmendar. Ya que la historia barrial y la “académica”, que por lo general, posee su objeto de estudio en un tiempo remoto, se encuentran estrechamente vinculadas y ambas son generadoras del presente. Debemos remarcar que ambas “historias”, son igualmente nuestras, sólo las diferencia la ubicación temporal y de ninguna manera son ajenas a nosotros. Este antagonismo es solucionable a través de un genuino proceso que integre corrientes historiográficas. Si negamos la historia reciente seremos incapaces de implementar proyectos arraigados a la comunidad y sustentables en el tiempo. En tanto, si soslayamos la historia anterior a nosotros, nos perderemos la oportunidad y privaremos al resto de rescatar y conocer nuestra frondosa historia que aún estamos a tiempo de preservar, con la cual también se puede articular proyectos de desarrollo local.

SAN FRANCISCO SOLANO Y SU HISTORIA SEGÚN SOLANENSES
La Localidad de San Francisco Solano se integró historiográficamente al Partido de Quilmes con las investigaciones de Luis Gerardo Barbieri y Víctor Gabriel Gullotta. Con un Barbieri que desde sus dos libros y un inminente tercero hace foco en la historia reciente, mientras que Gullotta logró reconstruir los vaivenes de San Francisco Solano desde aquel mítico reparto de suertes de estancias realizado por Juan de Garay en 1580. Ambos autores aportaron a la historia del distrito la experiencia de una comunidad alejada del eje Quilmes-Bernal.

LOS OBLIGADO EN NUESTRO DÍAS
Retomando el tema de Manuel Obligado se me ocurre una pregunta ¿Por qué no enseñar que vivimos en lo que fuera la propiedad de una familia aristocrática? Que al fin de cuenta la decisión de mantener indivisa su propiedad por cerca de un siglo y medio, configuró nuestra historia comunal, desde el mismo momento en que nuestros padres o abuelos se asentaron en terrenos ubicados a cierta distancia de la colosal Ciudad de Buenos Aires y de un Quilmes que atravesaba su época dorada industrial. Es aquella decisión la que aglutinó una población deseosa de construir mancomunadamente un espacio vital agradable para ellos y futuras generaciones. Ante esta realidad, creo que es difícil que algún solanense de Almirante Brown ó de Quilmes pueda eludir el influjo que la familia Obligado Claypole haya tenido.
Por el lado simbólico, el Profesor Gullotta agrega el detalle a nuestra historia, la familia mantuvo un estrecho vínculo con la Orden de San Francisco, relación demostrada al momento de la toma de posesión de la propiedad, que había pertenecido a aquella Orden religiosa, la cual se produjo ceremonialmente el 4 de octubre de 1815, día del santoral de San Francisco de Asís. Fecha verdaderamente histórica porque a partir de ella comienza el último período de posesión privada anterior a la fundación a la localidad [1].
Estas líneas pretenden que la familia Obligado ocupe el lugar correspondiente en la secuencia histórica que desencadenó la fundación de San Francisco Solano.
Un recuerdo de mi infancia es mi padre haciendo alusión a la actual Avenida Guillermo Enrique Hudson (893) como Claypole identificación que conservó durante años hasta que se la cambió por la actual denominación. Esta es la única referencia que recuerdo que alguna vez existiera vinculada a la familia Obligado.

Juan Corvalán, Licenciado en Administración y Gestión Cultural


[1] Gullotta, V. (1994), San Francisco Solano: una historia para contar. Quilmes: El Monje Editor.