Los
amigos del Radio Club Quilmes comunican que el día sábado 6 de abril
a las 15 horas comenzarán con el curso para los interesados en obtener
la licencia de Radioaficionado, en su sede social ubicada en Brown
esquina Mármol de Quilmes.
Los que deseen más información pueden
escribirles a: lu4dq@lu4dq.com.ar
o via Facebook: Radioclub Quilmes.
IDENTIDAD - PERTENENCIA - TRADICIÓN - INSTRUMENTO DE DIVULGACIÓN HISTÓRICA DEL PARTIDO DE QUILMES Y SU ZONA DE INFLUENCIA, DESDE MÁS ALLÁ DE SUS ORÍGENES EN 1666 CON LA COMPULSIVA LLEGADA DEL PUEBLO QUE NOS DIO GENTILICIO Y TOPONIMIA, LAS TRES FUNDACIONES, FRAGMENTACION POLITICA, ORIGEN Y DESARROLLO DE SUS INSTITUCIONES, BIOGRAFÍAS, COMENTARIO DE LIBROS DE AUTORES LOCALES Y TODA LA BIBLIOGRAFÍA REFERENCIAL QUE SURJA Y SE DESCUBRA... "NO SE AMA LO QUE NO SE CONOCE". CHALO AGNELLI
Etiquetas
ACONTECIMIENTOS WILDEANOS
ACTIVIDADES DEL AÑO DEL BICENTENARIO
ARQUEOLOGÍA Y ANTROPOLOGÍA
ARQUITECTURA
ARTISTAS PLÁSTICOS QUILMEÑOS
BARRIO DE TANGO
BERAZATEGUI
BERNAL
BIBLIOGRAFÍAS
BIBLIOTECAS
CALLES Y CRUCES
CARNAVALES
CATEDRAL Y PARROQUIAS
CERVECERIA
CHALO
CLUBES
COLABORACION
COMUNIDADES
CRAVIOTTO REEDICIONES
CUESTIONARIO
CURSO
DEPORTE
DESAPARECIDOS
DON BOSCO
EDUCACIÓN
EDUCADORES
ENTREVISTA
ESCUELA Nº 1 DE QUILMES
ESCUELA NORMAL DE QUILMES
EZPELETA
FERROCARRIL Y ESTACIONES
FLORENCIO VARELA
FOTOMEMORIA
GUILLERMO ENRIQUE HUDSON
HABÍA UNA VEZ... UN TRANVÍA
HOSPITAL
INFORMACION GENERAL
INSTITUCIONES
INTENDENTES
JUNTA DE ESTUDIOS HISTÓRICOS
LA COLONIA DE VALERGA
LA HISTORIA RECIENTE
LA INDUSTRIA Y EL COMERCIO
LAS TRES FUNDACIONES DE QUILMES
LIBROS Y MÁS LIBROS
LOS BARRIOS
LOS PUEBLOS Y LAS CIUDADES QUILMEÑAS
LOS QUILMEROS
LOS QUILMES
MANIFIESTOS
MONOLITOS Y MONUMENTOS
MUJERES DE QUILMES
MUSEOS
NOTAS DE COLOR
ORDENANZAS
PATRIMONIO
PERIODISMO
PERSONALIDADES Y PERSONAJES
PLAZAS
POLITICA
QUILMES CAPITAL
REFLEXIONES DE MAS ACÁ
RIBERA QUILMEÑA
RINCONES QUILMEÑOS
SAN FRANCISCO SOLANO
SERVICIOS PÚBLICOS
SUCEDIO UNA VEZ
TEATRO
TODO ES HISTORIA
TRANSMIGRACIONES
VIDEOS
VILLA LA FLORIDA
ZOOM
miércoles, 3 de abril de 2013
martes, 2 de abril de 2013
ESCUELA Nº 1 - 150 AÑOS- LAS MAESTRAS DIONISIA Y ANDREA BENÍTEZ - CUARTA NOTA
“Recoger
datos es el primer paso al conocimiento,
pero
distribuirlos es hacer Comunidad”
Hubo en Quilmes mujeres que fundaron el sistema
educativo local, algunas ya se mencionaron como Demetria Rivero, Juana María Cabrera,
las Echeverría, Adelaida Isely, Rita y Carmen Faggiano, pero hubo dos que se
impusieron en la comunidad y no pasaron desapercibidas hasta el punto de crear
dos parcialidades, una que las apoyaba y otro que las repudiaba en el “Quilmes
de Antaño”, de don José Andrés López les dedica considerable espacio.
Dionisia y su hermana Andrea a largo de sus vidas se
abocaron íntegramente a la educación. Fueron mujeres con inquietudes
intelectuales y culturales. Propiciaron
encuentros y fiestas literarias como la realizada en la misma casa del Dr.
Wilde y auspiciada por el sub-inspector de las escuelas locales, José Andrés
López en 1877.
Estas maestras, sobre todo Dionisia, además de contar con
cierta cultura general, abundaban en carácter, que no las hacía personas
accesibles; en una época donde alardear de erudición y mostrar temperamento
fuerte no era bien visto en una mujer.
| Dionisia Benítez |
A Dionisia Benítez la municipalidad de otorgó el premio de
una medalla de oro en 1870 por su labor, muchas veces desinteresada y
consecuente, hasta el fin de sus días. Sin embargo, fue destituida en 1877 por
el Consejo Escolar, razón por la cual al año siguiente abrió una escuela
particular para ambos sexos que contó con el amplio apoyo de la población.
La sucesión de
circunstancias y acontecimientos que determinan esta destitución son una
muestra de la hegemonía que tenía el Consejo Escolar sobre escuelas y docentes
y las determinaciones políticas que ya comenzaban a infiltrarse en lo
educativo. [1]
PRIMERA DIVERGENCIA. El 8 de diciembre de 1876 con
motivo del acto de cierre del ciclo lectivo,
pocas horas antes de la entrega de premios por el Consejo Escolar a los
alumnos de las dos escuelas del pueblo, la de las hermanas Rivero y la de las
Benítez, Dionisia informó que si no se les daba preeminencia a sus alumnos por
ser su escuela la más antigua, en lugar
de a los niños de las maestras Rivera no se presentaría en el acto.
El Consejo cedió para evitar escándalos, pero sin
reconocer que la maestra tuviera razón pues consideraban que no era la
antigüedad sino la importancia lo que habían tenido en cuenta para establecer
dicho orden.
Ese incidente quedó allí, pero no se olvidó que las
señoritas Benítez eran protegidas de Andrés Baranda (mitrista), mientras
que las Rivero de Agustín Matienzo (alsinista), hombres de grupos
ideológicos antagónicos, pero sin consecuencias.
SEGUNDA DIVERGENCIA.
Así fue que en noviembre de 1877 el Consejo nombró a Juan de Guerra López,
Alejandro Lassalle y a José A, López como comisión examinadora de los alumnos
de ambas escuelas. Obtenidos los resultados de dichos exámenes el Consejo
acordó 180 premios para las escuelas del partido: 25 de primera clase de los
cuales tres correspondían a alumnos de las Benítez, tres para los educandos de la
escuela urbana de varones; tres para los del señor Bernabé Iriarte, uno para
cada una de las tres escuelas rurales y catorce para las niñas de la escuela de
las Rivero, calificadas como sobresalientes: Vicenta Lassalle, Elvira Risso, Soledad Quevedo, Avelina Tobal, Ramona
Matienzo, Ercilia Otamendi, Ana y Emilia
Murialdo, Ercilia Rubio, Juana María Cabrera, Carmen Lanatta.
El acto se realizó el 8 de diciembre en el Salón
Municipal, presidido por el arzobispo Aneiros de visita en el Partido, con la presencia
de sólo dos de los cinco consejeros.
Los alumnos fueron llamados en el orden establecido en el
programa oficial. Los siguieron los sobresalientes. Terminado el acto la
señorita Dionisia señaló que la señora
Victoria Wilde de Wilde había donado diez medallas de plata para los
alumnos de su escuela que las merecieran y solicitó a los consejeros
autorización para entregarlas lo cual fue aceptado. Terminó el acto pero empezó
el conflicto para la maestra quien se vería tironeada por los grupos políticos
enfrentados en el pueblo.
Dos días después, reunido el Consejo para analizar los
hechos determinó apercibir a la maestra pues si bien accedieron para evitar un
escándalo como el año anterior su proceder no era el correcto. La maestra
inspirada por ajenos contestó impugnando la resolución en términos que el
Consejo calificó de desacato y agraviantes y devolvió la misiva a la docente.
Esta doblemente herida dio publicidad a los hechos en “El Independiente”. El Consejo trinó y el
20 de enero de 1878, presidido por Bernardo Lerdou, y la presencia de Juan
Ithuralde y Máximo Garay, se dispuso la destitución de Dionisia Benítez. Pero a
la hora de las firmas Lerdou se negó a poner su rúbrica y al día siguiente
Mariano Otamendi que no estaba en la sesión anterior se manifestó descontento
con la decisión.
Finalmente renunciaron Garay e Ithuralde, que la retiraron
después de acordar que en lugar de la destitución a la maestra se le aplicaría
una suspensión por tres meses sin sueldo.
Y ahí no quedó todo, la maestra recurrió al Consejo
General presidido por Domingo F. Sarmiento, del que formaba parte el Dr. Wilde,
el marido de la donante de las medallas que generaron el conflicto.
El Consejo General acreditó al Dr. Wilde como mediador
ante el Consejo Escolar para que este se diera por satisfecho con los días de
suspensión transcurridos. Este acató
esta propuesta si la maestra reconocía que había cometido falta grave en todo
este asunto desde la entrega de los premios con las argentinas medallas de doña
Victoria.
La maestra nuevamente se negó a aceptar su supuesto error.
Los “barandistas” la apoyaron comenzando a recogerse firmas de adhesión
que presentaron al Consejo General. Este, dejando de lado la actitud mediadora
cuestionó al Consejo Escolar duramente por lo excesivo de la sanción. Lo cual
se vio como un apoyo al protector de las Benítez, Andrés Baranda, de su amigo Sarmiento.
El Consejo con mayoría del “círculo de la botica”,
es decir “matiencistas”, reunido el 24 de abril bajo la presidencia de
Alfredo Sayús y la presencia de Francisco Labourt, Máximo Garay y Emiliano
Reina dispuso destituir a Dionisia. Y contesto al Consejo General con una
defensa extensa y bien fundada que dio por terminada la cuestión. Y así el
enfrentamiento que a través de un tema nimio tuvieron los dos grupos políticos
antagónicos en el partido tuvo una sola víctima, Dionisia Benítez.
Dionisia fue destituida en 1877, por lo cual al año
siguiente abrió con su hermana Andrea una escuela particular para ambos sexos.
El 25 de junio de 1878 inició sus actividades en la calle 13 (Mitre) Nº 59 y
61, pero el 23 de marzo de 1879 “El Quilmero” informa: “Ayer se mudó
la escuela de las Stas. Benítez, a su misma calle, a una cuadra al Norte de la Plaza (San Martín),
frente a lo de Casavalle, al lado de Maximiliano Córdova.”
El 23 de mayo de 1880 la escuela de Dionisia Benítez se
trasladó y refundió con la oficial (la escuela N° 2 de niñas) al lado del
Juzgado de Paz.
Poco antes de esta fecha Andrea se desvincula de su
hermana y crea una escuela que, probablemente, se halló en terrenos de la
chacra del preceptor Cristoforetti en la esquina NE de las actuales calles
Corrientes y Vicente López. Otras
fuentes afirman que estaba en la esquina SE de Vte. López y Carlos Pellegrini,
frente a la actual plaza Aristóbulo del Valle, llamada popularmente de La Colonia; donde, el
Dr. José A. Wilde con alumnos de esta escuela, aprovechando que en el centro de
esa propiedad había una aguada, sembró semillas de los yingo biloba
traídos de la India
por Domingo F. Sarmiento y obsequiados a él. [2]
Prof. Chalo
Agnelli
De “Maestros y
Escuelas de Quilmes – 1666-2004”
Ed. Jarmat-
Quilmes
ESCUELA Nº 1 - 150 AÑOS - MAESTROS PIONEROS - TERCERA NOTA
“Educar es una cuestión de fe,
la más sagrada”
Chalo Agnelli
Después de los
preceptores José Rosende, Félix Meals, Demetria Rivero y Helena Heathfield
Wilde de Carlsen hubo maestros que
ejercieron la docencia en Quilmes en la
que sería la primera escuela del distrito que cumple 150 años y fundaron nuevas
instituciones de educación elemental (1º a 4º grados) en otros rincones del
vasto partido. Unos con más perdurabilidad que otros, pero todos tuvieron que
lidiar con las inapropiadas condiciones para una tarea educativa digna.
El primero que se
ocupó de estos educadores fue el historiador y profesor Juan Carlos Lombán en
su libro “Antiguos Maestros de Quilmes”
editado en 1966, con motivo de los 300 años de la primera fundación de Quilmes,
publicado por la Municipalidad, bajo la dirección de la Biblioteca Pública D.
F. Sarmiento que conducía el Prof. Carlos Guillermo Maier. Trabajo que se
presentó en una conferencia realizada en dicha Biblioteca el 16 de agosto de
ese año con la presencia de la mayoría de los educadores quilmeños.
Fueron algunos de
aquellos maestros pioneros (o preceptores, según se los titulaba en la época): Robustiano
Pérez, Julio Basset y Mansilla,
Emiliano Reina, Manuel Blanco, Eusebio Rodríguez, Bernabé Iriarte... entre otros de menor relevancia en tiempo y
actuación.
Nos son muchos los datos que se pudieron obtener de cada
uno, sólo los hallados en periódicos de la época como “El Progreso de Quilmes” y “El
Quilmero”; planillas y documentación existente en el Archivo de la
Provincia “Dr. Ricardo Levene; material
de trabajo que nos facilitara el historiador José Abel Goldar para el libro “Maestros y Escuela de Quilmes” (2004), de quien suscribe, y otra
documentación facilitada por el profesor Lombán, que no había utilizado en su
libro antes mencionado; y algunos pocos escritos, muy deteriorados, de archivos
particulares de descendientes.
ROBUSTIANO PÉREZ, MAESTRO FUNDADOR [1]
El 13 de
abril de 1861, se hizo cargo de la escuela en reemplazo de Saturnino
Echeverría uno de los maestros de mayor fervor comunitario y educativo que tuvo
Quilmes en esos años, Robustiano Pérez,
que venía actuando como secretario de la municipalidad desde marzo de 1856. Según dice el Prof. Juan Carlos Lombán: ''...verdadero arquetipo de educador poseído por
una fervorosa pasión civilizadora y de bien público. " [2]
Robustiano Pérez había nacido en 1822, supuestamente
en Buenos Aires. Era un hombre parco, reservado y de costumbres modestas. Por
su grafía y sintaxis se advierte que recibió una educación esmerada. Si bien su
desempeño docente fue breve, pues el 27 de octubre de 1863, entregó el cargo al
preceptor Julio Basset y Mansilla, la calidad de su paso por la escuela que
funcionaba en su propiedad, calle Mitre entre Rivadavia y Alsina, fue
relevante.
Había adquirido este solar en 1839, allí construyó su
vivienda y escuela. Luego edificó en el linde de la vereda, frente a la plaza (hoy San Martín),
una sala que funcionó como juzgado de paz, frente al cual, afirma Manuel Ales,
fue fusilado el juez de paz don Paulino Barreiro y no en la esquina SE de la
plaza como aseguran otros historiadores.
| El Positivo |
LA ESQUINA NOROESTE
DE MITRE Y RIVADAVIA
Robustiano Pérez vendió esa propiedad a Juan Manuel
García que murió en 1873 y la heredó su sobrino Antonio Silva; pasando luego a
su hijo Aníbal Silva y Giráldez, donde instaló un almacén, “El Positivo"
A su lado estaba
la casa de Santiago Laurnaga y en la esquina de Mitre y Alsina había ombúes que
albergaban las diligencias de Acuña y Córdoba quienes hacían el servicio a la Capital, Ensenada,
Magdalena y Chascomús. Robustiano Pérez, aún desde afuera de las aulas, siguió bregando por la educación en el partido. Como municipal, cargo
que desempeñó hasta agosto de 1866 en que se retiró de la vida pública, procuró
que la primera escuela tuviera edificio propio, tuvo significativa influencia
en la ordenanza acerca de la obligatoriedad de la enseñanza, de 1860, mencionada anteriormente y, en 1864, con el Dr. Wilde
se unieron en la iniciativa de crear la Comisión Municipal
Inspectora de las Escuelas.
En 1862, siendo
juez de paz y presidente municipal Francisco Lozano, se reiniciaron las
gestiones para levantar el edificio de la Escuela Pública (demolido en 1909, del cual subsiste la escuela para
niñas, edificada en 1882, sobre la calle Alem, actual Jardín 921) El edificio
fue modelo de otros construidos con posterioridad. Solamente queda un croquis
dibujado por Juan María Gutiérrez, rector de la universidad aconsejando que se
construya un establecimiento educativo igual en la localidad de Salto. El
edificio original, con algunas ampliaciones, perduró hasta 1910.
El 1 de abril fue aceptado, con algunas modificaciones el
contrato presentado por el arquitecto Pedro Petrochi y el constructor Donad por
un costo de $ 131.000. Lo firmaron además del nombrado arquitecto, Robustiano
Pérez y Francisco Lozano.
Antes de iniciarse las obras se presentó un reclamo del
obispo de Buenos Aires Mons. Escalada que influido por el párroco Vadoni, [3] reclamaba que el terreno donde se pretendía
construir la escuela era de propiedad de la Iglesia. Baranda
le respondió que en virtud del decreto del 16 de setiembre de 1825: “en
todos los pueblos de campaña se reservarán dos solares (dos cuartos de
manzana) con frente a la plaza principal, destinados a la oportuna construcción
de los edificios públicos de escuela, casa de justicia (juzgado de paz al
que se agregaría la municipalidad) y templo donde fuese necesario...”
También recordaba que ambos solares estaban ocupados por el edificio municipal,
el terreno destinado a las escuelas, la vieja casa parroquial y el antiguo
templo y que quedaban, además, 41 varas donde edificar una iglesia adecuada.
El decreto fue recuperado por don Andrés Baranda, “El
árbol de la buena sombra”, [4] 37
años después de su vigencia y permitió la construcción del antiguo edificio de la N°1 donde jurídicamente le
correspondía.
Los trabajos se iniciaron el 1 de abril de 1862. El último pago de 31.000 pesos fue abonado en
donación por el tesorero municipal don Mariano Solla, pues la municipalidad no
había podido reunir ese dinero. Otra demostración del espíritu de
comunidad que existía en esos hombres abocados a la construcción de un país.
La municipalidad contaba con un presupuesto anual de
$186.746. Destinaba a las escuelas y fomento de la enseñanza $ 100.000, es
decir, un 53,5 %.
De
esta manera la municipalidad que desde 1854 pagaba una suma de $ 300 pesos por
una propiedad totalmente inadecuada a los fines educativos tendría un
establecimiento propio y apropiado a sus fines. Robustiano
Pérez, el 30 de abril de 1863, promovió una colecta entre los municipales para
construir el templo de la parroquia de la Inmaculada. Luego
logra que se designe una comisión municipal inspectora de las obras que
integra. Si bien en 1864 renuncia porque sus ocupaciones no le permiten
realizar una supervisión exhaustiva el 10 de setiembre de ese mismo año
renuncia irregularidades y logra que no se usen ladrillos viejos en los
cimientos.
LA PLAZA 25 DE MAYO
El primer nombre que
tuvo la actual plaza San Martín, que fue 25 de Mayo, fue propuesto por
Robustiano Pérez en 1859 desplazando el nombre de Mayor o Principal, que
conservaba desde la época colonial.
A
su retiro de la vida pública en 1866, Pérez tenía 44 años, era soltero de modo
que no tuvo descendientes ni ninguna otra familia en Quilmes, que se conozca.
Se ignora su destino aunque se supone que murió pocos años después de 1867,
porque nada más se habla de él en los documentos existentes ni en el
anecdotario popular. Puede ser que haya sido víctima del cólera en 1868 o de la fiebre amarilla en 1871.
La
escuela Nº 50 ubicada en la calle 826 entre la 897 y 898 de San Francisco
Solano lleva el nombre de este señero maestro.
JULIO BASSET Y MANSILLA
Sucedió a Robustiano Pérez, el 27 de octubre de 1863, que - como lo señala el Prof. Lombán en su “Antiguos
Maestros de Quilmes” - era lo opuesto en su actuación al antecesor ya que
descuidaba su tarea por su espíritu bohemio. Fue escritor y periodista de
escasa notoriedad. Esto determinó que el Inspector General Marcos Sastre lo
separara de sus funciones el 31 de julio de 1864, entregando el establecimiento
interinamente a Emiliano Reina. Después del cese se marchó al Uruguay. La actuación de Basset y Mansilla, sin embargo, fue
significativa por tres cuestiones: una, al presentar una nota a la Municipalidad
solicitando una Bandera Argentina
para desplegar el día de sus actos solemnes Como ya la tenían
otras escuelas públicas. Esto fue tratado por los municipales en la sesión del
15 de noviembre de 1863. La segunda, fue uno de los precursores de la enseñanza de la lengua francesa en Quilmes,
idioma que conocía por su padre que tenía ese origen, este emprendimiento fue a
instancias de Andrés Baranda que era un entusiasta del francés. Y la tercera
cuestión es que viviendo en Montevideo, donde también ejerció la docencia,
propuso al gobierno uruguayo y logró que se emplearan en las escuelas los
textos de Marcos Sastre, el mismo que lo dejó cesante. Regresó a Quilmes en 1866 a su residencia en el
Cuartel 3° Cañada de Gaete (actual La Cañada de Bernal Oeste) y solicitó su ingreso al ejército por nota del 18 de agosto,
lo que se le concedió. Basset y Mansilla tenía 19 años cuando comenzó a ejercer
la docencia en nuestra escuela pública de modo que fue uno de los maestros más
jóvenes que tuvo Quilmes de esos años.
EMILIANO REINA
Comenzó su actuación docente en 1864 sustituyendo, interinamente, a Basset y Mansilla. Crea la primera escuela privada llamada “San Luis Gonzaga”.
Comenzó su actuación docente en 1864 sustituyendo, interinamente, a Basset y Mansilla. Crea la primera escuela privada llamada “San Luis Gonzaga”.
Programa del colegio San Luis. [5]
Calle N° 13, cuadra y media de la Iglesia hacia el Sud.
PLAN DE ESTUDIO.
Enseñanza primaria: principios de lectura hasta leer regularmente,
escritura, tabla de contar, las cuatro primeras operaciones con números
enteros, doctrina cristiana.
Clase superior; lectura perfeccionada en prosa, verso y
manuscrita, religión, gramática castellana, analítica y sintética, aritmética
completa con el sistema métrico decimal, geografía teórico práctica sobre
mapas, escritura, letra inglesa y gótica, historia argentina, idioma francés y
música.
Mensualidades: clase primaria $m/c 50. Superior $m/c 100. Clase de
música $m/c 30. Medio pupilo con almuerzo $m/c 200, ídem., almuerzo y comedia
$m/c 300. ídem. pupilos $m/c 350. Quilmes, febrero 11 de 1876.
Emiliano Reina, director.
La municipalidad la subvencionó
con $ 50 mensuales. El Progreso del
domingo 25 de mayo de 1873, bajo el título “A los padres de familia” informa: “Habiendo la Honorable Municipalidad tenido a bien subvencionar el Colejio
(sic) ‘San Luis’ [6] el infrascrito
Director recibirá hasta diez niños pobres para educarlos en su establecimiento.
Quilmas Mayo 18 de 1873. (Firma)
Emiliano Reina – Director.”
Este
colegio tuvo poca vida pues se anunció su cierre el 11 de junio de 1876. Reina fue preceptor interino hasta 1876, en enero de 1877
rindió examen para maestro elemental. No aprobó, pero recibió el título de
sub-preceptor. Esto parece que lo ofendió y tuvo un enfrentamiento con el
inspector Larraín que dirimió en el examen. No le conformaba la situación
porque tenía que ser subalterno de Eusebio Rodríguez que sí había aprobado como
preceptor.
A esto se sumó que el 14 de junio de 1877, el vecino
Arrascaete lo acusó de hacer sangrar a su hijo de un golpe que le dio en la
nariz y que también había empleado la violencia física con otros alumnos. El
Sr. Reina se defendió poniendo de testigos a sus 100 alumnos que no estuvieron
de acuerdo con las acusaciones de Arrascaete, de modo que el Concejo Escolar
favoreció al maestro.
Por estas circunstancias se hizo cargo de la escuela de
varones de Florencio Varela, en esa época San Juan.
El Quilmero del 21 de abril de 1881, bajo el título CONSEJO ESCOLAR, informa: “El sábado por la noche celebró sesión el Consejo Escolar de este distrito. El objeto de esta era bastante serio pues se trataba de proveer de preceptor a la escuela de varones de Quilmes, cuya plaza quedara vacante por renuncia del puesto que hizo el Sr. Iriarte. Había dos solicitantes de la plaza: el Sr. Reina, que está al frente de la escuela de San Juan, y el mismo Sr. Iriarte que por razones particulares que no son del caso resolvió volver a ocupar su puesto si aún era tiempo. El personal del Consejo estuvo íntegro, cosa que acaso causará sorpresa a más de un vecino. Entrando a tratar del punto a resolver el Sr. Baumgart hizo presente la recomendable conducta del Sr. Iriarte durante el prolongado período que ha estado al frente de la escuela manifestando por último que él estaría porque fuera repuesto en el empleo de preceptor de ella. El presidente de Consejo después de fundar su opinión en razonamientos que no creemos deber mencionar aquí, manifestó su voto también a favor del Sr. Iriarte. Tocó el turno al Sr. Amoedo que fue de la misma opinión. Los Sres. Elia y el Dr. Wilde también estuvieron de acuerdo siendo repuesto en el cargo de preceptor de la escuela de varones el Sr. Iriarte. También se resolvió en aumentar en 200 pesos mensuales el sueldo de 1200 que goza el Sr. Reina, no acordándose ningún aumento al sueldo del preceptor de la escuela de varones. Lo que si bien nos parece justo con respecto del primero, creemos que no lo es respecto del segundo.”
Se advierte la injerencia directa que el Consejo Escolar, cuyos cargos eran ad honores, tenía sobre los nombramientos y sueldos de los docentes; así como su movilidad dentro del distrito.
El Quilmero del 21 de abril de 1881, bajo el título CONSEJO ESCOLAR, informa: “El sábado por la noche celebró sesión el Consejo Escolar de este distrito. El objeto de esta era bastante serio pues se trataba de proveer de preceptor a la escuela de varones de Quilmes, cuya plaza quedara vacante por renuncia del puesto que hizo el Sr. Iriarte. Había dos solicitantes de la plaza: el Sr. Reina, que está al frente de la escuela de San Juan, y el mismo Sr. Iriarte que por razones particulares que no son del caso resolvió volver a ocupar su puesto si aún era tiempo. El personal del Consejo estuvo íntegro, cosa que acaso causará sorpresa a más de un vecino. Entrando a tratar del punto a resolver el Sr. Baumgart hizo presente la recomendable conducta del Sr. Iriarte durante el prolongado período que ha estado al frente de la escuela manifestando por último que él estaría porque fuera repuesto en el empleo de preceptor de ella. El presidente de Consejo después de fundar su opinión en razonamientos que no creemos deber mencionar aquí, manifestó su voto también a favor del Sr. Iriarte. Tocó el turno al Sr. Amoedo que fue de la misma opinión. Los Sres. Elia y el Dr. Wilde también estuvieron de acuerdo siendo repuesto en el cargo de preceptor de la escuela de varones el Sr. Iriarte. También se resolvió en aumentar en 200 pesos mensuales el sueldo de 1200 que goza el Sr. Reina, no acordándose ningún aumento al sueldo del preceptor de la escuela de varones. Lo que si bien nos parece justo con respecto del primero, creemos que no lo es respecto del segundo.”
Se advierte la injerencia directa que el Consejo Escolar, cuyos cargos eran ad honores, tenía sobre los nombramientos y sueldos de los docentes; así como su movilidad dentro del distrito.
La imprenta del primer periódico quilmeño El Progreso
de Quilmes fundado por el Dr. José Antonio Wilde se hallaba en la calle
del Comercio (Mitre), casa del preceptor Emiliano Reina.
MANUEL BLANCO
También
suscitó algunos problemas que ocuparon bastante a las autoridades del Consejo
Escolar. A continuación se transcriben notas aparecidas en El Quilmero. En “El Quilmero” N° 5
del jueves 16 de diciembre de 1875, bajo el título: “UNA FIESTA SIMPÁTICA”.
Hace referencia a la distribución de premios a los alumnos de las escuelas
municipales. Terminada la entrega el preceptor Manuel Blanco dijo un discurso
elocuente. Le siguieron en el uso de la palabra el cura párroco, el joven
Otamendi y cerró el Dr. Wilde. Un colaborador, que describe en el periódico
dicho acto hace un elogio del maestro a cargo de la escuela Nº3 de varones:
"El señor Blanco es uno de los maestros que en la República Argentina
están a la altura del movimiento educacionista que se opera en Europa y
América, sus profundos conocimientos en la ciencia de educar, hacen que pueda
llevar su misión como corresponde." Firma esta nota
J.O.M.)
N°35- Quilmes jueves 30 de marzo de 1876. ESCUELA DE VARONES. Dice el periódico que: […] culminó el escándalo entre los preceptores. El Sr. Blanco renunció. Aún
no tiene sustituto. Se reclama que creen otra escuela pues habiendo más de 300
niños en edad escolar solo hay capacidad para 100 y con incomodidad. El Consejo
Escolar resolvió habilitar otro salón contiguo al existente. […] “Mientras tanto se eleva la solicitud de
autorización al Consejo Gral. de Educación, el que comisionó al Dr. Wilde, miembro
del mismo, para que corroborara sobre dicha necesidad, encontrando que era
imprescindible. Aún el Consejo General no se expidió, lo cual es incomprensible
considerando que no le costará un solo peso.” […] "Y ese proceder
del Consejo General puede llegar hasta a desmayar la voluntad mejor
sentada."
N° 36- Quilmes
domingo 2 de abril de 1876. NOMBRAMIENTO: “Fue electo preceptor
interino de la escuela de varones con 80 alumnos a cargo de Emiliano Reina y
sub preceptor el Sr. Rodríguez. El consejero Mariano Otamendi oficiará de
sub-inspector honorario y secretario interino honorario será el Sr. Juan S. Lechiguero.”
EUSEBIO RODRÍGUEZ
Fue
sub-preceptor de la escuela de varones hasta el conflicto con el
preceptor
Blanco. El Quilmero de 1875 detalla
el escándalo entre estos dos educadores. Rodríguez reclamó que se hiciera
público que era un caballero de honor, respetuoso y cumplidor de su tarea. El
juez de paz y presidente de la municipalidad Manuel Doroteo Soto informa a la Dirección de escuelas y
ante el periodismo que a dicho preceptor se le habían levantado todos los
cargos que le hiciera Blanco y lo declaró digno de su puesto de sub-preceptor.
Estuvo en la escuela de varones de Quilmes hasta que 15 de julio de 1877 en que
obtuvo por concurso el cargo de preceptor y para no tener conflictos con Reina
renunció. Se trasladó, primero, como sub-preceptor a una escuela del barrio de
Monserrat en la Ciudad
y, luego, como maestro a la escuela N° 2 de la parroquia del Pilar (Recoleta)
El preceptor Bernabé Iriarte lo
sustituyó en Quilmes. Eusebio Rodríguez falleció a
fines de de abril de 1884, así lo informa El
Quilmero del 4 de mayo de ese año.
BERNABÉ IRIARTE
Publicó en El Quilmero una solicitada el mismo día en que cerró la escuela de Emiliano Reina, el domingo 11 de junio de 1876 Bernabé Iriarte; anunciando la instalación, a partir de la semana siguiente, de un colegio particular de varones en la calle Nº 13 (Mitre), cerca de la plaza (San Martín) en la casa de don Pedro Iturriaga (Olavarria y Mitre, Esq. SE). Las materias que ofrecía eran: lectura, escritura, aritmética, gramática, doctrina cristiana, geografía, historia nacional geometría, dibujo lineal y música vocal.
Esta escuela tampoco debe haber tenido mucha vida ya que Iriarte sustituyó a Rodríguez el siguiente año. En 1881, renuncia y luego se arrepiente y vuelve a concursar por su propio puesto, como se describe en la nota de El Quilmero transcripta anteriormente. El Consejo Escolar lo repone en sus funciones.
Publicó en El Quilmero una solicitada el mismo día en que cerró la escuela de Emiliano Reina, el domingo 11 de junio de 1876 Bernabé Iriarte; anunciando la instalación, a partir de la semana siguiente, de un colegio particular de varones en la calle Nº 13 (Mitre), cerca de la plaza (San Martín) en la casa de don Pedro Iturriaga (Olavarria y Mitre, Esq. SE). Las materias que ofrecía eran: lectura, escritura, aritmética, gramática, doctrina cristiana, geografía, historia nacional geometría, dibujo lineal y música vocal.
Esta escuela tampoco debe haber tenido mucha vida ya que Iriarte sustituyó a Rodríguez el siguiente año. En 1881, renuncia y luego se arrepiente y vuelve a concursar por su propio puesto, como se describe en la nota de El Quilmero transcripta anteriormente. El Consejo Escolar lo repone en sus funciones.
Prof. Chalo
Agnelli
De “Maestros y
Escuelas de Quilmes – 1666-2004”
Ed. Jarmat-
Quilmes
NOTAS
[1] La Escuela N°50 que lleva el nombre de Robustiano
Pérez se encuentra a dos cuadras de la avenida Donato Álvarez que separa Quilmes del partido de Alte. Brown. Calle 826 e/897 y 898 San Francisco Solano. Fue creada alrededor del año 1958 para descomprimir la matrícula de la Nº4 que se halla en la misma manzana.
[2] "Antiguos Maestros
de Quilmes",
Lombán, Juan Carlos.
Serie medallones biográficos Dirigida por Carlos G. Maier. Municipalidad de
Quilmes.-16 de agosto de 1966.
[3] Al párroco Vadoni los adversarios apodaban “piojo e´costura” por una expresión que
dijera don Andrés Baranda que era muy amigo de los dichos criollos y solía tener
diferencias con el párroco; la
frase tan malhadada que le dio apodo, según el Dr. Craviotto, fue: “el gringo
ese es más metido que piojo en costura” (Hemeroteca del diario “El Sol”, mayo
de 1963)
[4] Así llamaba la comunidad quilmeña a este Patriarca, por su pasión por
los árboles y por las obras de progreso que día a día iba dando a su pueblo. (Ídem. ant.)
[5] Se
refiere al colegio de Emiliano Reina. Ver "Maestros y Escuelas de
Quilmes", del mismo autor.
[6] Nombre que tomó el Prof. Doroteo Yoldi para el primer
colegio secundario San Luis Gonzaga.



