domingo, 3 de marzo de 2013

ANA MARÍA DE MENA, MUJER AL SUR - 8 DE MARZO DÍA DE LA MUJER



8 de marzo 2013
Homenaje Día de la Mujer
Compilación e investigación Ch. Agnelli
 “...confío en la cultura para salvarnos,
Y porque cada nuevo libro,
es una bella y efectiva forma de resistencia.” A. M. de Mena

MUJER DE PRENSA 
Algunas mujeres, aún con todos los impedimentos de género del siglo XIX y los primeros 50 años del XX, se atrevieron a incursionar en todas las actividades que parecían privativas de los varones. Hubo en esta zona sur insustituibles periodistas mujeres que EL QUILMERO biografió y destacó en varias oportunidades: Adela García Salaberry, Stella Marys Seguí Huisi de Tesón - quien recientemente fue recordada en los 85 años del diario El Sol - Lidia Scholz, Leticia Corsiforti, Ely Fontana, Graciela Linari, y contemporáneas: Maricris Felizia, Valeria Botasso, Andrea Frade, etc.
Algunas no permanecieron en este suelo rioplatense, pero se lo llevaron consigo y fueron divulgadoras de nuestra tradición y nuestra cultura de 346 años. Una de nuestras genuinas representantes en Patagonia es Ana María de Mena que reside en San Martín de los Andes.

LA INFANCIA SON RECUERDOS... 
Crecí con Billy Ken, castañuelas y dulce de leche, cuando la ‘bici’ se dejaba en la calle sin riesgos”... así se presenta en uno de sus libros Ana María de Mena, que llegó a la vida en Florencio Varela, los pagos de Guillermo E. Hudson, el 5 de octubre de 1951. Fueron sus padres, Ricardo Antonio y Haydée Mercado y tiene un hermano, Alfredo, que le ha dado tres sobrinos.
Se crió en Sourigues a la vera del Club Social y Deportivo Los Quilmes” que el 10 de marzo de 1942  fundaron su padre, Félix Oneto, Orlindo Mirli Saís y un grupito de muchachos futboleros de las familias Porfiri, Negro, Avellaneda, Marín, Farías. Su padre en sociedad con Santos Jambrina y José Andrés De Mena fueron propietarios del restaurante y parrilla “El Rincón”, que estaba sobre el Camino General Belgrano.
También los paisajes de Ranelagh y Berazategui poblaron su infancia y vivió en Quilmes hasta que partió al sur patagónico.
Ese trinomio geográfico de lo que una vez, hasta 1891, fue un solo partido, Ana María lo vivió plenamente, cuando ya éramos tres sarmientos de la misma vid, porque se vinculó con todo el mundo cultural y artístico de la sociedad de los tres distritos. Su obra lo atestigua.
   
EDUCACION
 Hizo la escuela primaria en la escuela “José Manuel Estrada” de Sourigues, recibió instrucción cristiana en el Colegio “Sagrado Corazón” de Florencio Varela y cursó los estudios secundarios en el Instituto “Sagrada Familia” de Quilmes.
Con el imperecedero Cacho Martínez
Es periodista, egresada de la Universidad Nacional de La Plata, ámbito del que guarda profunda gratitud por las clases de los Dres. Silvio Frondizi y Blas Manuel Alberti. Es Master en Cultura Argentina, egresada del Instituto Nacional de Administración Pública, Presidencia de Nación, donde tuvo como docentes a Alicia Terzian, Sara Facio y Fermín Fèvre, entre otros. Completó su formación en cursos de: Gestión Cultural en el Próximo Milenio (auspiciado por UNESCO), Comunicación, Historia del Arte, Administración Cultural,  Museología, Pintura del Renacimiento y Barroco, etc. 

BERAZATEGUI - QUILMES 
En 1977 contribuyó a poner en marcha el Centro Cultural “León F. Rigolleau” donde permaneció como colaboradora durante los cinco primeros años de funcionamiento. En esta oportunidad fue un referente imprescindible para su formación, el maestro Gerónimo B. Narizzano con el que compartió actividades realizadas ese Centro.
En Quilmes cofundó la revisa ESTAR orientada a industriales pyme y dirigió el mensuario Empressaria.

Entre 1992 y 1993 dio forma a la Ordenanza de creación de la Editorial Municipal de Berazategui (EDIBER) que ha brindado un rico material histórico y documental en los últimos años y coordinó la publicación del primer libro: “Allá lejos y hace tiempo” de G. H. Hudson (2001) con ilustraciones del maestro Ludovico Pérez y prólogo del Prof. Juan Carlos Lombán. El sello también publicó la biografía “Atanasio Antonio Lanz – Maestro” (2008) de María Luisa Núñez y Liliana Porfiri y otros títulos.
En Quilmes integró las comisiones que organizaron las muestras retrospectivas de los maestros Ludovico Pérez y Héctor Viola en la Asociación Cultural Mariano Moreno de Bernal. 

VIDA DE VIDAS 
Pero si hay algo que perpetua en la memoria de los lectores de las cosas nuestras el nombre de Ana María de Mena son sus libros. En 1993 publicó “¡Cumplimos los quince!” (Municipalidad de Berazategui); “Economía y cultura, dos espacios convergentes” (en un tomo de la Fundación Ciccus) y colaboró con la publicación de “El Ombú” de Guillermo Enrique Hudson (Ediciones P. Aquino). Además es autora y editora de las biografías: “Don Gregorio” (1999, reimpreso y agotado); “Nari nari” (Agosto, 2000. Premiado por la Cámara Argentina de Publicaciones) sobre la vida y la obra de Narizzano; “César Ave, los muros de Bustillo” (2003) Faja de Honor de la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires y “Paloma Blanca, biografía de Julieta Lanteri”, la 1º edición de 2002, recibió la Faja de Honor de la SADE y Faja de Honor de la Sociedad de Escritores de Buenos Aires.

Ahondar, indagar, frecuentar a ciertas figuras notables de la historia a través del tiempo, leyendo sus obras, investigando su transcurrir, hurgando en sus remanentes, inevitablemente genera en el biógrafo cierta adhesión a esa figura que llega a sentirla como próxima, como contemporánea, como quien nos dicta su propia vida. Por estos sentires de mujer a mujer, el libro de Ana María sobre Julieta, contribuyó ampliamente a divulgar la figura de la primera sufragista argentina y motivó a su autora a impulsar un homenaje a través de un relieve recordatorio de su figura, obra de la escultora Norma Cistaro, titulado “El primer sufragio”, emplazado en la Iglesia San Juan Evangelista del barrio de La Boca, en Buenos Aires, donde el 26 de noviembre de 1911, Julieta Lanteri fue la primera mujer en emitir un voto en Sudamérica.
También contribuyó a fundamentar la ordenanza promulgada por el H.C.D. de Quilmes por el que se impuso el nombre de la feminista, a la Unidad Sanitaria Nº 7 de la Ribera y brindó material y datos sobre esta extraordinaria mujer para el programa que le dedicó en la serie Bio.ar el Canal Encuentro.
En 2010/2011 presidió la Comisión Nacional de Homenaje por el Centenario del Primer Voto Femenino y ofreció conferencias sobre el tema en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires, Río Negro, Neuquén y Chubut. También contribuyó para que una biblioteca y un espacio público en Patagonia lleven el nombre de la protagonista de ese primer sufragio. 

EL ARTE DEL LIBRO 
Sus ediciones se enriquecen por el cuidado en la factura que Ana María puso en manos de la diseñadora de Ranelagh, Hilda Devoto, entendiendo que el libro, además de su contenido literario o documental, es un objeto de arte. Ella misma define su trabajo. “Me enseñaron que el ahorro es la base de la fortuna. Quizá por eso no sé hacer negocios y edito mis libros como corresponde - por amor al arte -. Persisto, porque confío en la cultura para salvarnos. Y porque cada nuevo libros, es una bella y efectiva forma de resistencia.” 
La 3º edición de “Paloma Blanca” recibió el Premio Accesit en el 21º Certamen “Los libros mejor impresos y editados en Argentina en 2008” de la Cámara Argentina de Publicaciones. Presentó su obra en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en las salas José Hernández, Julio Cortázar y en stands provinciales. Colaboró con el portal  www.elmurocultural.com y la revista latinoamericana de arte y literatura “Francachela”. 
Es miembro fundadora de la Asociación Orígenes de Berazategui y colaboró con la puesta en marcha del Museo Municipal San Francisco. Participó en la Asociación Amigos de las Bellas Artes de Quilmes y fue jurado literario para la Asociación Cultural “Mariano Moreno”- Proyecto Experimental OEA - con publicación de libro.

Escritores: de Mena, Dickinson, Gobbo y Sasturain

PATAGONIA, DONDE LOS SUEÑOS SON POSIBLES 
Desde 2004, Ana María de Mena reside en San Martín de los Andes, pero el “mal del sauce” no la extrañó absolutamente de nuestras costas del Plata y es a través de la revista cultural “La grieta” que divulgó personalidades quilmeñas como Narizzano, Aldo Severi, Carlos Patiño, Carlos Morel, Julio Lacarra, Lucrecia Lombán, Roberto De Vicenzo, Mons. Jorge Novak, entre otros porque “son exponentes sobresalientes y sus nombres y acciones merecen trascender”. Por su iniciativa se impuso el nombre de Guillermo E. Hudson a un callejón de la localidad donde vive, a través de una Ordenanza Municipal.

Conferencia en Valdivia, Chile
Nada se puede relegar, acallar, olvidar de la extraordinaria vitalidad de militante en la cultura de esta mujer. Su adhesión al suelo adoptivo la manifestó en la organización de las muestras sobre “El muelle del Lacar” y “Tiempos festivos” y la escritura de los cuadernillos que las acompañaron. Convocada por el Parque Nacional Lanín, coordinó el Taller de la Memoria sobre la historia de Hua Hum, paraje fronterizo entre Argentina y Chile que se encuentra ubicado en el sur de la provincia de Neuquén. Un texto suyo integra el libro “Hua Hum, Identidad de un paisaje cultural a través del rescate de la palabra”.
 Participó como ponente en el Vº y el VIº Congreso de Historia Regional del Neuquén y en varias ediciones de las Jornadas de Patrimonio Arquitectónico de Bariloche y San Martín de los Andes, donde fue expositora y se publicaron sus trabajos. Su ponencia titulada “Las paredes hablan” referida a las inscripciones y arte mural, publicado en el libro “Patrimonio Arquitectónico e Identidad” contribuyó a fundamentar la ordenanza sobre graffiti, promulgada en San Martín de los Andes.
En 2011 participó en Chile en el encuentro “Ruta de Neruda” y habló durante el acto de apertura en Valdivia.
Es autora de los libros “Hotel los Andes” (2010) publicado por la Universidad Nacional del Comahue, e “Historia de una Postal” del Centro Editor Municipal y Editorial Patalibro, obra que resultó la más vendida en el pueblo cordillerano, en 2012, año de su publicación. 

CON HUDSON EN EL SUR 
Graciela Linari en la calle Hudson
La primera vivienda que tuvo en San Martín de los Andes estaba en un callejón que en 2004 cuando llegó no tenía nombre. Averiguó y en el pueblo no existía una toponimia con el nombre de Guillermo Enrique Hudson. Presentó una solicitada Concejo Deliberante solicitando que se imponga el nombre de ese tremendo escritor y naturista, argumentando, en primer lugar, que necesitaba recibir correspondencia y para ello necesitaba una dirección precisa. Además adjuntó antecedentes de la vida y la obra de Hudson, su significación universal, de lectura obligada en escuelas de Gran Bretaña y sugerida en las de Japón, clasificador de dos especies de aves (knipolegus hudsoni y asthenes hudsoni) que hoy llevan el nombre científico con su apellido, etc. Ana María consiguió que bibliotecas, escuelas y algunas entidades reconocidas acompañaran por nota su pedido y adjuntó tres o cuatro hojas con firmas de vecinos. Habló sobre Hudson con un concejal de la Comisión de Cultura. Todo esto que aquí se desgrana tan rápido llevó hors, días meses de trabajo y finalmente se votó la Ordenanza pertinente. Se ocupé de ir con ella a la Municipalidad y pedir que hagan el cartel con la señalación Guillermo Enrique Hudson.
Esta es una historia que muestra el tesón y la perseverancia con que Ana María de Mena emprende las cosas de la vida. Este logro que la pone en un lugar destacado en toda la "data" existente sobre el autor de "Días de ocio en la Patagonia"... Este logro patentiza la frase de Ana María: "Patagonía, donde los sueños son posible". 

RECONOCIMIENTOS 
Por sus aportes a la cultura le fueron otorgadas: plaqueta de Rotary Internacional Distrito 4910 y medallas de Aliance Francaise y Asociación Italiana “Cristóbal Colón”. También recibió distinciones de diversas bibliotecas, centros culturales y municipios de la Provincia de Buenos Aires.
Los rescates históricos plasmados en sus libros los convierten en fuentes de consulta y figuran como bibliografía de varias publicaciones, entre ellas en el portal wikipedia. Pero esa trayectoria, por sobre todo, la premió con el privilegio de compartir la mesa con la pianista Flora Nudelman, el poeta Hamlet Lima Quintana, Caloi, María Kodama y otras figuras de relevancia cultural. De esos encuentros surgieron notas que se publicaron en “La grieta”.
 
El 20 de octubre de 2012, presentó “Semblanza de Miguel Andrés Camino” una publicación del Centro Editor Municipal. 
A fin de ese año, una nota suya en defensa de una verdad histórica, acompañada por firmas de vecinos, posibilitó la rectificación del nombre erróneo (que había surgido durante un acuerdo argentino-chileno meses antes) del Paso Internacional Portezuelo de Lago Hermoso. 

NUEVOS TIEMPOS 
Ana María de Mena, mujer al sur. No exiliada, embajadora con todos los galardones que le dio la vida y los atributos de un esfuerzo que la distinguen. Junto a su madre y a su hijo Ariel Maxit de Mena, transcurre sus días como docente de la Universidad del Comahue, en las cátedras Patrimonio Cultural I y II; integra la Comisión de la Asociación Amigos del Museo Municipal Primeros Pobladores y el Comité Organizador de las Jornadas de Patrimonio Arquitectónico e Identidad de San Martín de los Andes y colabora con entidades y publicaciones culturales de Neuquén. También de este sur bonaerense que integran los partidos de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela.
El viernes 22 de marzo próximo, en la conmemoración de los 140 años del nacimiento de Julieta Lanteri, habrá una evocación en el Congreso Nacional consistente en una conferencia de Ana María de Mena, ilustrada con fotos y la nueva presentación de su libro "Paloma Blanca" (3º edición).

FUENTES: 
Datos aportados por Ana María de Mena y la periodista e historiadora Graciela Linari.
Libros de la autora. “Nari nari”, “Paloma Blanca”, “Don Gregorio”. 
Fotos: Ana María de Mena y Graciela Linari.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Chalo: hermosa y conmovedora nota sobre Ana María. Me siento realmente orgullosa de que tamaña mujer me considere su amiga. Quisiera tener siquiera una ínfima parte del empuje y la organización de ella. La admiro sinceramente. Gracias también por la mención y el agradecimiento por la foto (aunque pienso que con la bella foto del pilar solito estaba más que bien ilustrada la nota). Esa foto debe ser la del pilar cuando restauraron el cartel, sobre la ruta, que cuando estuvimos nosotras estaba roto. Supongo que nos veremos el 22 en el Congreso Nacional. Cariños. Graciela Linari

Anónimo dijo...

ehh tiaaa