lunes, 31 de octubre de 2016

LA ASOCIACIÓN COOPERADORA DE LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES EN SUS 100 AÑOS



Como una institución nacida desde el pueblo llano, desde las bases de la comunidad quilmeña, la Escuela Normal contó con el compromiso directo de los padres y luego de las sucesivas promociones de egresados.       
La Asociación de Padres [1] nacida en 1916, realizó notables aportes a la escuela, sobre todo en los primeros años en que, conjuntamente con los docentes fundadores, fue motor sin tregua en las diligencias para obtener un edificio propio y adecuado a sus fines.
Esta Asociación se transformó luego en la Cooperadora “Atanasio Antonio Lanz”, que tuvo años de relevancia durante la gestión de las comisiones que presidió la señora Silvia Elvira Cristy de Cella durante 15 años: período máximo que según los estatutos podía permanecer en el cargo. Algunos padres varones mantuvieron como sub-comisión de la Cooperadora la Asociación de Padres, pues por sus ocupaciones no podían tener una actuación más directa y cumplir
con mayor rigor los múltiples requerimientos que surgían.
La señora de Cella había sido maestra rural, nació en Los Hornos, pueblo cercano a La Plata, una vez que recibió el título de maestra se trasladó a la localidad de Berutti donde se casó con Ángel Ernesto Cella Esnaola y luego, por cuestiones laborales de este último se radicaron en Quilmes formando una familia que tuvo una vinculación muy estrecha con su pueblo adoptivo y con la Escuela Normal Fueron los padres de alumnos y luego señeros educadores, los profesores Orlando y Celiar Cella.
      Efectivamente la señora Cristy de Cella ingresó en esta Institución en 1926. En la Comisión Directiva, predominantemente de presencia femenina, la acompañaron entre otras muchas las señoras de Collet, de Codino, Ignacia Lanz de Berbeni (hermana de Atanasio Lanz) Leticia E. C. de Dalla Via, Celia M. de Moltedo, Josefina A. de Sasse, Paulina S. de Barrios, Julia O. de Becherini,
Ángela C. de Ghislanzoni (madre de la prestigiosa docente Susana Ghislanzoni de Culebra Mason) Elena P. de Braga, Vilma C. de Gandulfo, Edith March de Bucich (esposa del que luego sería intendente Armando Bucich), Blanca Durañona de Rocca Rivarola, Josefa G de Malfatto, María Luisa C. de Fuentes, Sarah Barrabino de Elissalt, Dina Orengo de Craviotto y los señores Juan Ganza, Dr. Alberto Iacobucci.
         La Cooperadora realizó numerosas actividades culturales para reunir fondos como lo describen detalladamente los medios periodísticos de esos años, periódico “El Plata”, revista “ABC” y luego, en las últimas décadas, el diario “El Sol” y “Crónica” de Bernal.
     La labor era intensa: la adquisición de material didáctico, útiles escolares, mobiliario, reparaciones y distintas obras edilicias, era de su responsabilidad organizar las fiestas de egresados que, generalmente, se efectuaba en los salones del Círculo Universitario.
        Algunas mejoras se realizaban en conjunto con la Cooperadora del Colegio Nacional, que entre otros presidieron los señores: Martín Ibarra Figueredo, Guillermo March, Pedro Badano, etc.
        Los fondos provenían de la ínfima cuota voluntaria de los padres de los alumnos, pero principalmente mediante la realización de
múltiples y variados eventos. La señora Dora Barrera Nicholson de Ricagno, integrante de varias comisiones, con su elenco de actores noveles hizo numerosas representaciones en el Teatro Colón de la Sociedad Italiana con ese fin. También se hicieron festivales musicales a cargo del Conservatorio Williams y proyecciones cinematogáficos, como el realizado el 29 de octubre de 1943 en el Cine Rivadavia, que tuvo extraordinario éxito.
      En 1945, las Cooperadoras de la Escuela Normal y del Colegio Nacional que utilizaban el mismo edificio acordaron hacerle arreglos y acondicionarlo para el uso de ambas instituciones Los mismos se hicieron sobre un proyecto del Ing Juan Pollak.
      En 1946, después de su larga trayectoria como presidenta, la señora de Cella fue sustituida por la señora Ángela Benna de Lacunza ex alumna egresada en 1920 (madre de la docente Angélica Beatriz Lacunza, promoción 1947)
      La señora de Lacunza permaneció hasta 1956 y luego fue electo el señor Alfredo La Rocca, acompañado por las señoras: Aída Fialco de Cohen, María J Berbeni de De Muro, Ernestina Bentham de Campolo, María Elisa Améndola de Davenport, Margarita W. de Grubenmann, María H. Galli de Joghens, Ema Salas de Ciavaglia y los señores: Luis M. de Rodrigo, Alfredo Zanetti, Felipe J. Firpo (fundador de la Biblioteca Popular Manuel Estrada de Bernal), Roberto Bagú, Américo de La Fuente, Julio Demichelli, Carlos Rodiles.            
       Eran presidentes honorarios la señora Ignacia Lanz de Berbeni y el profesor Alfredo Dunet Durante esta administración se renovaron totalmente los baños mediante rifas.
       En 1958, la Cooperadora a instancias del señor de Rodrigo, formó seis subcomisiones para diversificar las actividades y que nada escape a su atención, ya que la matrícula había crecido notablemente. Las subcomisiones eran: biblioteca y publicaciones, útiles y materiales, edificio, ex alumnos, finanzas y asistencia médica. [2]
     En 1960, siguió al Sr. La Rocca la presidencia del maestro  Enrique E. Cánepa y secretario Mario Rovira. Aún la Cooperadora actuaba para toda la Unidad Académica, luego la actual Escuela Primaria Nº 84 y el Jardín 944, crearon las suyas.
    Larga, ardua y fundamental fue y es la tarea de la Asociación CooperadoraAtanasio Antonio Lanz para sostener y generalizar la educación pública  a través de la Escuela Normal y su Unidad Académica.
Investigación y compilación: Prof. Raquel Gail y Chalo Agnelli
FUENTE
EXANQUI. " Historia para un Centenario 1912 - 23 de octubre - 2012" Ed Jarmat, 2ª Edición, Bernal, 2013.