miércoles, 31 de marzo de 2010

LA GIUSEPPE VERDI 2º NOTA (colaboración)

SOCIEDAD CORAL ITALIANA GIUSEPPE VERDI 

del libro "Un nombre para la historia de Quilmes"
 del Dr Carlos Eusebi

         Esta institución fue fundada en 1917 a iniciativa de Pedro Bernandoni y junto a E. Maggi, L. Sirio, A. Maggi, D Cazzola, T. Carli, G. Rossi, V. Cuppo G. Franceschi y A. Vazquez. Su primer presidente fue Pedro Bernandoni, seguido en el cargo por P.Canova. En el año 1923 bajo la presidencia de E. Beschi la Institución inicia una etapa de gran progreso. Vicepresidente primero era en ese entonces D.Festa, Vicepresidente segundo A. Contine y Director del coro Pedro Bernandoni. La Sociedad poseía una academia de música y canto y realizaba conciertos, óperas ( La Traviata ) y obras de teatro. Se proyectó la construcción de un gran teatro con capacidad para 600 personas. Famosos los conciertos del coro dirigido por el renombrado maestro M. Zecca. Los presidentes siguientes fueron  Livio Vattuone, luego Carlos Faccio y Ferruccio Patrovicchio.
         "Beniamino Gigli era asiduo concurrente a esta sociedad cuando actuaba en el teatro Colón. Este famoso cantante venía a Bernal para disfrutar de un buen asado y cantar con sus amigos de la Verdi. Como complemento de la sociedad coral se funda a mediados del año 1917 la SOCIEDAD MUSICAL ITALIANA GIUSEPPE VERDI, siendo su primer presidente Vittorio Pesca. Esta última sociedad organizó una Banda de Música que llegó a prestar grandes servicios a la comunidad los días feriados y efectuaba también conciertos en la plazoleta de la estación. En 1923 fue elegido presidente Roberto Zanetti, Vice J. Maggi, Secretario B. Vidal, Prosecretario P. Bellagamba, Tesorero B. Gallini." (FELIPE JORGE FIRPO "Recuerdos del viejo Bernal").

VILLA LA FLORIDA - 84º ANIVERSARIO (colaboración) i


ANIVERSARIO
LA HISTORIA DEL BARRIO QUILMEÑO DE VILLA LA FLORIDA
 
La Comisión de Festejos de Villa La Florida invita a la comunidad a participar el domingo 11 de abril 2011, de una charla sobre los orígenes de la barriada más antigua del Oeste Quilmeño, a cargo del Ing. Rodolfo Cabral, Director de Museos del Municipio de Quilmes.
Villa La Florida celebra su 84º aniversario. Sin embargo, antes de aquel 28 de Marzo de 1926 hay una historia. Sucesos que desencadenaron en ese otoño de los años ´20, un instituyente que se cristalizó en instituido.
Wright Mills en su libro La Imaginación Sociológica afirma: "Los Hechos de la Historia Contemporánea son también hechos relativos al triunfo y al fracaso de hombres y mujeres individuales." La Florida : Sus Fundadores del Siglo XIX trata sobre aquellos primeros propietarios de porciones importantes de tierras, que conforman el génesis de lo que hoy es Villa La Florida. Más adelante, Mills en el libro citado agrega: "Ni la vida de un individuo, ni la vida de una sociedad pueden entenderse sin entenderse ambas cosas." Por esta razón el Ing. Cabral se detendrá en la vida de algunos vecinos floridenses como Wilfredo Latham, Francisco Echaire, entre otros, por tratarse de algunos de los más interesantes personajes de la zona.      
El Director de Museos en su disertación detallará los sucesivos propietarios locales desde la época colonial y describirá algunas míticas construcciones edilicias y las actividades económicas que en la zona se realizaban.
Acompañará los detalles de su investigación con la proyección de mapas en los que se apreciará las distintas propiedades a través del tiempo, históricos documentos de compra-venta, fotografías, etcétera.  
El encuentro contará con la presencia de vecinos que viven desde hace tiempo en la zona, quienes aportaran sus vivencias de una pasado no tan lejano.
La cita es el domingo 11 de abril a las 18:00 horas, en la sede del Club de Leones de Villa La Florida ubicada en 877 esquina 845.  

martes, 30 de marzo de 2010

EL TEATRO EN QUILMES - Iº parte

El viernes 26 de marzo fue el DÍA MUNDIAL DEL TEATRO (ver blog http://bicentenarioquilmes.blogspot.com) . Haciendo referencia a este acontecimiento y otros de la historia local con el Dr. Carlos Eusebi después de la charla sobre los "Precursores de la Historia Quilmeña", que di en el Colegio de Abogados el jueves 25 de marzo, desacordamos sobre dónde y cuándo se realizó la primera puesta teatral en Quilmes. Para develar la cuestión qué mejor que los aportes de quién vivó esos acontecimientos, para ello recurrimos al libro "Quilmes de antaño" del escribano y ex intendente (1904/5) don José Andrés López. Y por si algún lector sintiera cargada de emoción vivencial los hechos de la juventud de este patriarca, nos fuimos a la hemeroteca, hurgamos en "El Quilmero" y encontramos la crónica de "un paseante de Quilmes", sobre ese acontecimiento.

Dedico esta nota a Iris Ivonne Gardelliano  
por su entusiasmo por esta obra de la literatura quilmeña

QUILMES DE ANTAÑO

de JOSÉ ANDRÉS LÓPEZ
CAPITULO 29

SU TEATRO

QUILMES, como bien se echa de ver escarbando un poco sus estratificaciones, sí después de su largo sueño de larva se decidió a romper su envoltura e iniciarse en la vida en su nueva forma, el proceso de su desarrollo no pudo ser mas lento.
Cincuenta años atrás no tenía teatro, y no hay motivo para reprochárselo. Buenos Aires, la vieja capital del virreinato, que sólo tenía uno cuando la revolución de Mayo dio cortésmente las gracias a Cisneros por los servicios prestados, no tenía más de tres, medio siglo hace.
El circo suplía al teatro, y si aún hoy el primero tira, piense el lector lo que tiraría entonces. Habitualmente era su asiento el baldío de González, frente a la iglesia. Allí estaba, o se instalaba cada temporada el que entre nosotros suplía al Colón, animado, alegre, concurrido, sin que en sus graderías faltara la nota que en el Colón de verdad, dio renombre a su cazuela, que tuvo en Calzadilla su digno cronista.
Si Juan Moreira vivía su vida real, aún su existencia pasaba inadvertida en el circo; pero en los programas de éstos no faltaban números más o menos emocionantes, como, por ejemplo, el del niño volador, que desde la torre de la iglesia se dejaba deslizar por un grueso cable hasta el centro del circo, donde en sus brazos, lo recibía el payaso, antes que con garbo artístico, con emoción paternal.
Ese y otros espectáculos quo llenaban el cartel, nos desquitaban del teatro, generalmente más presentido que conocido.
Conformarnos con lo conocido y resignarnos a no copiar lo desconocido aunque deseado, no era heroicidad; en cambio lo era hacer conciliables los espectáculos teatrales de la vecina capital, con las diligencias de Marcelino Córdoba y Melitón Acuña y hasta con el mismo ferrocarril, cuando aquellas fueron desalojadas por este, ya que el último tren se recogía con las gallinas.
De la imposibilidad de ir al teatro con un horario de trenes tan morigerado se trataba una tarde del mes de marzo de 1877, entre los habituales tertulianos a la Biblioteca Popular, que lo eran en aquel momento Manuel Casavalle, Indalecio Sánchez, José A. López y el bibliotecario Rodolfo Luis Vega y se convino en que, así como Mahoma viendo que la montaña resistía a la invocación de ir hacia él, fue al encuentro de aquélla; ellos podían, invirtiendo los términos, traer el teatro a Quilmes, o sean ¡sus espectáculos, supliendo el arte con la voluntad.
¿Local? Allí estaba el salón de fiestas de la Municipalidad, tan amplio que ya quisiera el mejor espectáculo llenarlo. ¿Escenario? Se construiría; las lunetas se procurarían también y, en cuanto a actores, allí había cuatro que lo eran de primera intención, y fuera de allí tampoco faltarían otros.
Una dificultad a primera vista insuperable quedaba en pie, a pesar de todos los entusiasmos de que estaban poseídos los de la tertulia.
Había teatro, escenario, telón de boca, decoraciones, butacas y actores; pero sin actrices no hay representación teatral posible, y esas ni las había, ni veían los del grupo de dónde sacarlas, desde que se desechaba hasta el pensamiento de tomarlas de alquiler.
Pero en el teatro todo es convencional, dijo uno, y bien podía serlo la actriz.
Se ha dicho de la omnipotencia del parlamento inglés que, con ser tanta, carecía de la facultad de hacer de un hombre una mujer; pues los de la biblioteca la tendrían, hasta tanto no apareciera la actriz o la que se decidiera a hacer de tal, sin la ficción del sexo.
¿Quién sería él? O, mejor dicho: ¿quién sería ella?...
No lo sabían, ni el detalle ese les preocupaba ya. Convencidos de que harían, para los fines de su plan, de un hombre la mujer que les hacía falta, lo hallarían. Uniendo a su entusiasmo el buen sentido práctico, allí mismo quedó formulada la lista de la que había de ser comisión decorativa a los efectos de reinar, pues la acción de gobernar se la reservaban ellos.
Solicitados los candidatos, ni uno sólo excusó su concurso para la realización del pensamiento de los muchachos. Y la comisión quedó constituida así: señores Felipe Amoedo, José A. Matienzo, Fernando J. Otamendi, Carlos Casavalle, Juan Ithuralde, José M. Rubio y Francisco Younger.
Puesto el pensamiento en acción, y resuelto que el producido de la fiesta o fiestas se aplicaría a beneficio de la Biblioteca Popular, pagado previamente el escenario, se sacó a licitación la construcción de éste, así como el servicio de confitería.
En la reunión que la noche del 19 de Marzo de 1877 tuvo lugar en el domicilio del presidente de la comisión, señor Amoedo, se aprobó la propuesta del carpintero don Jaime March para construir el escenario y la de don Guillermo Iparraguirre para el servicio de confitería.
Quedó igualmente resuelto que la fiesta se realizaría el sábado 31 de Marzo y, según fuera su resultado, se repetiría la noche siguiente, con alguna» variantes en el programa.
Los trabajos preparatorios fueron especialmente encomendados al presidente de la comisión y al señor José A. López.
El programa, del género dramático-literario (poco importa si en él había o no drama, ni literatura) decía así, copiado a la letra:
1º. — Discurso preliminar, escrito por el señor José Ignacio Pérez y leído por el joven Délfor del Valle.
2º. — "El sueño de la gloria", poesía del señor José Ignacio Pérez, declamada por el joven Manuel Carvallo.
3". — Discurso a propósito, por el joven José A. López.
4º. — La comedia "No lo quiero saber", con el siguiente reparto: Amalia, Victorio Silva; Federico, José A. López; Don Bienvenido, Manuel Casavalle.
5º — "Sin nombre", prosa del señor Délfor del Valle, leída por el mismo.
6º. — "La última hora de Colón", declamación por el señor Manuel Casavalle.
7º. — El juguete cómico "En tren directo". Rosa (modista), Victorio Silva; Luís (pintor), Manuel Casavalle; Señor Pedro: José A. López.
Con aquella velada se inauguró el teatro en Quilmes del 31 de marzo de 1877, y su éxito, desde el punto de vista social y pecuniario, no pudo ser más lisonjero.
Se repitió a la noche siguiente, con el mismo éxito que la anterior.
Componían el programa, el drama "Don Sancho y Crispín", y como número literario único la poesía de Gervasio Méndez, "A Buenos Aires" declamada por Manuel Casavalle.
Aquel ensayo fue una revelación; Quilmes tenía teatro, el único posible dentro de sus propios recursos y elementos sociales, con los entusiasmos necesarios para sustentarlo.
Al calor de aquellos insospechados entusiasmos, en pleno invierno, cuando la sociedad veraniega, tan numerosa entonces, se había retirado a su invernal refugio, se realizó y organizó la tercera velada teatral, con el siguiente programa:
1º — "La agonía de Colón", en cuya representación intervinieron los jóvenes Silva, Casavalle, López y Amoedo Felipe A.
29 — "De gustos no hay nada escrito", en el que tomaron parte Casavalle, Silva, López y Sánchez Indalecio.
3º. — El boceto dramático "Una lágrima," con Silva (condesa) Antonio Casavalle
49. — El juguete cómico "Las dos joyas de la casa", por Silva (Pepita), Sánchez, López y Casavalle.
Llena esta vez, como las otras, la sala de concurrentes, la ausencia de las familias veraneantes no quitó a la fiesta, que era a beneficio de las escuelas, brillo social, ni a la boletería éxito.
Y no eran los de casa solamente que creían que Quilmes tenía teatro. De igual manera se pensaba fuera dü aquí.
Poco después de la tercera representación, en los primeros días del mes de Setiembre, el empresario de la Compañía Niños Berenguer, que trabajaba en el teatro "La Alearía'' de la Capital, solicitó la sala teatro para dos representaciones, en las noches del sábado 9 y domingo 10 de Septiembre.
La primera noche se representó la petit pieza, “Como marido y como amante"; "El aria del marino", de la zarzuela "El relámpago", cantada por Ramón Berenguer; "Carambola y palos" y "Sálvese quien pueda".
Los actores, que eran cuatro y juntos no sumaban medio siglo, se llamaban: María, Juana y Pedro Berenguer y Arturo Amey.
La segunda noche fue interpretado "No hay humo sin fuego"; la romanza "Esta es la misma ventana", de la zarzuela "El Juramento", por el niño Juan Berenguer; "La Casa de Campo", "Me conviene esta mujer” y “Carambola y palos” La niña María Berenguer fue obsequiada con un artístico ramo de florea naturales por la señora Victoria W. de Wilde, quien con esa fineza expresaba su admiración por el talento de la precoz artista.
La posesión de una improvisada sala de espectáculos no dio ocasión sólo a la representación de obras teatrales; también tuvieron lugar fiestas de otros géneros.
Fue en la casa del doctor José A. Wilde, tan abierta u la hospitalidad social, como propicia a todas las nobles manifestaciones del espíritu, donde encarnó la idea de las señoritas Dionisia y Andrea Benítez, transmitida por ellas al doctor Wilde y al sub-inspector de las escuelas locales, don José A. López, de la organización de una fiesta en la que se cumpliría el siguiente programa:
1º. — Himno Nacional, por un coro de escolares.
2. — Discurso de apertura, por el doctor José A. Wilde.
39. — .Disertación por la señorita Dionisia Benítez. .
4°. — Discurso - conferencia, por la señorita Andrea Benítex.
5º. — Discurso, por la señora Victoria W. de Wilde.
69 — Recitado, por la niña Clara Flores.
7º. — ídem, por la niña Victoria Wilde.
89. — ídem, por la niña Susana Mac Dougall.
9°. — ídem, por la niña Angela Lavaggi.
10º. — Discurso, por el señor José A. López.
11º. — Discurso, por la señorita Águeda Nicholson.
12°. — Lectura, por la señorita Ercilia Matallana de un trabajo literario de la señorita Clara Echeverría.
139. —Lectura, por la señorita Elvira Risso, de una producción del señor cura, doctor José Ramón Quesada.
149. — Lectura, por el joven Felipe Amoedo de un trabajo del mismo doctor Quesada.
15°. — Lectura, por el niño Máximo Garay de la Fuente, de una producción del señor Máximo Garay.
16º. — Composiciones varias, por los niños Gabino Risso, Francisco Setti, Claudio Etchevertz y Juan Hasperué.
Semejante programa defraudaba, tanto a los que buscan en los públicos espectáculos, sea cual sea su género, motivos para emociones más o menos gratas, como a los espíritus frívolos,
Pero sea porque el público, que llenaba la sala hasta desbordar, tenía en su gran mayoría vínculos estrechos con los actores, o porque la fiesta, a despecho de la soporífera apariencia del programa no carecía de encantos, ella agradó, y su recuerdo y comentarios favorables como acto, por su significación, perduraron largo tiempo.
Es evidente que nuestra sociedad, inclinada a aislarse y dejarse escurrir en su propio aburrimiento, se animaba ahora rompiendo la cristalización de hurañería, y ese prodigio lo realizaba ese modestísimo tablado, que juveniles entusiasmos convirtieran en teatro.
Hasta ahora, en ese escenario sólo se habían realizado las fiestas reseñadas, en las que, como se ha visto, había más buena voluntad y ansia de distracciones que literatura y arte; pero ahora, nuestra sociedad iba a saborear arte de verdad en su sala de fiestas.
El reputado profesor José Strigelli, que era a la sazón maestro de música de la señorita María Marull,
le había brindado el homenaje de un concierto en el que tomarían parte los más reputados profesores de la Capital.
La favorecida con el homenaje del concierto quiso que éste tuviera una finalidad benéfica, y lo ofreció al Consejo Escolar del distrito, a beneficio de las escuelas del mismo.
La tarde del domingo 18 de Noviembre se realizó el concierto, y de su magnificencia era buen testimonio su programa, que copiamos aquí:

PRIMERA PARTE
(a) Juana de Arco. Gran sinfonía para piano a cuatro manos, por la señorita María Marull y el profesor Strigelli.
(b) Sonámbula. Trío para flauta, violín y piano, por los señores Roig, Frígola y Strigelli.
(c) Lucía. Gran dúo para violín y piano, por Strigelli y Chignatti.
(d) Romanza de la ópera "Una escena en el Olimpo", por la señorita Felipa Amoroso, acompañada al piano por el señor Strigelli.
(e) Fantasía para flauta y piano, sobre un tema suizo, por Roig y Strigelli.
(f) I promessi sposi. Gran trío para violín, violoncello y piano, por Ripari, Panizza y Strigelli.

SEGUNDA PARTE
Disertación a propósito del arte, por el señor José A. López.

TERCERA PARTE
(a) Tarantela, de Gostchalk, a dos pianos, por la señorita Felipa Amoroso y señor Strigelli.
(b) La hija del Regimiento. Fantasía para violín y piano, por los señores Ripari y Strigelli.
(c) Trovatore. Gran dúo para violoncello y piano, por LOS señores Panizza y Strigelli
(d) L`estasi. Gram vals para canto, por la señorita Amoroso.
(e) Souvenir d’Arcachon, fantasía para oboe y piano, por los señores Amadeo Joly y Strigelli
(f) Hugonotes. Gran septimino para dos violines, viola, flauta, violoncello, contrabajo y piano, por los señores Ripari, Frigola, Chignotti, Doig, Panizza, Garasino y Strigelli.
Fue aquella una hermosa fiesta, así como reunión social hasta entonces no igualada, que tuvo un digno cronista en el distinguido vecino y cultor del divino arte, señor Ángel G. de Elía.
Construido el proscenio, y corno faltara al salón ornamentación adecuada, los tertulianos de la biblioteca propusieron continuar la obra empezada. A ese fin organizaron una nueva fiesta, cuyo producto se aplicarìa al ornato de la sala de espectáculos, y ella inaugurose el año 1878.
Fue su programa:
1º. — Acto segundo de "Flor de un día" por Casavalle, barrera, Sánchez y López.
2º. — “El sistema homeopático". Reparto: Casavalle (Gertrudis), Sánchez (Amadeo), Barrera (D. Pantaleón), Celestino H. Risso (Bruno).
3°. — "El puñal del Godo", Casavalle (Don Rodrigo), Barrera (el conde don Julián), Sánchez (Teulia) y López (Monje).
4°. — "Las dos joyas de la casa". Risso (Pepita), Casavalle, (Don Pantaleón), López (Don Bruno), Sánchez (Félix).
Como reunión social, fue ésta una de las mejores realizadas por los jóvenes aficionados, así por su número como por la calidad.
Todavía era la dama una ficción, pero no desesperaban de que antes de finalizar la temporada fuera una realidad.
Su dolor y sus versos habían puesto por aquellos días de moda al bardo de la melancolía, el zorzal en-trerriano Gervasio Méndez.
Su coterránea, la distinguida dama señora Victoria W. de Wilde, tuvo para él generoso recuerdo; tal fue el de organizar una fiesta a su beneficio, patrocinada por una respetable comisión, de la que eran; Presidente, doctor José A. Wilde; vice, señor Carlos Casavalle; tesorero, señor Ramón F. de Udaeta; secretario, señor Délfor del Valle; vocales, señores A. López, Fermín Rodríguez, Indalecio Sánchez, José María Páez, Manuel Casavalle y Aristóbulo Cabrera.
De tan memorable velada, la más brillante sin duda de las hasta entonces realizadas, corresponde, mejor que una síntesis, una crónica.
Alzado el telón, ocupaban el escenario las personas que iban a intervenir en el acto: las señoritas Carmen Campero, Felisa San Martín, Clara Flores, Andrea Benítez y D. Hueyo y los señores doctor José A. Wilde, Carlos Casavalle, Fermín Rodríguez, José A. López, Délfor del Valle, Aristóbulo Cabrera, Carlos de Urien y el poeta español Eduardo Bustillo.
El Dr. Wilde abrió el acto con una hermosa y corta alocución, en la que recordó al poeta y lo que de su obra escribiera el prologuista, doctor Juan María Gutiérrez, y el señor Délfor del Valle leyó en seguida un bien pensado trabajo, del mismo doctor Wilde, alusivo a la velada, su índole y sus fines.
El poeta Eduardo Bustillo leyó, como lector eximio que era, una poesía inédita de Méndez titulada, “Un tirano”.
Solicitado insistentemente por la sala, declamó una producción humorística suya:"La música en el matrimonio”, que fue escuchada con deleite.
Las señoritas Carmen Campero y Modesta del Valle ejecutaron al piano una fantasía de Rigoletto.
La Señorita D. Hueyo arrancó al piano armonías que sólo interpretan y sienten temperamentos exquisitos.
Tan complaciente e infatigable como singular lector, Bastillo leyó una producción de la señora Juana Manuela Gorriti, hija y esposa de próceres, en la que, en forma delicada y tierna, evocaba el recuerdo de una conferencia en Lima en la que, una niña, ante una sala desbordante de familias y literatos distinguidos, había leído, emocionando hondamente a sus oyentes, versos del zorzal entrerriano, como lo llamó. La señorita San Martín se hizo aplaudir ejecutando al pia¬no Hugonotes, y una niña de pocos años, María Laura Ballesteros, declamó con desenvoltura y gracia encantadoras: "Flor del aire" y "San Martín" del poeta beneficiado.
"El poeta enfermo." del señor Bustillo, declamado por éste, fue un hermoso y emocionante número. Délfor del Valle leyó "Fragmentos de un poema", de la poetisa Josefina Pelliza; Belisario Otamendi, una poesía de José Ignacio Pérez titulada: “Carta íntima a Gervasio Méndez”; la señorita Clara Flores una com¬posición en prosa de Délfor del Valle; el joven Inda¬lecio Sánchez otra de José A. López, y la señorita Aurora Rodríguez, la conocida poesía "¡Dios!"
Un joven de color subió al escenario, y luego de pedir venia a los señores de la comisión, declamó con raro sentimiento e inspiración dos poesías del beneficiado, apenas conocidas.
La velada terminó con "La agonía de Colón” por los jóvenes Casavalle, Sánchez y Amoedo, a lo que siguió el más anhelado número por el elemento juvenil, el baile, que se prolongó hasta el alba.
Al finalizar el año 1878, el 22 y 25 de Diciembre, elementos de la compañía teatral española que dirigía Rita Carbajo dieron dos representaciones, que tuvieron éxito discreto de boletería.
El cuadro de los tertulianos de la biblioteca organizó para el 10 de Agosto de 1879 otra fiesta, a beneficio del Club Fraternidad, que por aquellos días crecía lozano en nuestro vivero social.
El programa contenía dos novedades insospechadas: una dama joven de verdad y el estreno de un juguete cómico escrito por uno de los tertulianos de la Biblioteca.
A despecho de preocupaciones sociales que ejercían entonces irreductible tiranía, la señora Carmen. Lujan de Lanatta había consentido en que su hija, una niña de quince a diez y seis años interviniera en la representación de “Los Crepúsculos”, interpretando a Isabelita, especie de niña zangolotina.
El programa consistía en. “Los Crepúsculos” por la señorita Carmen Lanatta y los jóvenes Casavalle, Vega, Sánchez y Risso.
La Pomada Blanca”, juguete cómico del señor José A. López, interpretado por Casavalle, Sánchez y Vega.
“El Puñal del Godo” y el juguete cómico “Las dos joyas de la casa”, haciendo el papel de Pepita el joven José Iglesias.
La sala, repleta de público, hizo a la señorita Lanatta objeto de sus más afectuosos y cálidos entusiasmos.
El club beneficiado la obsequió con un medallón conmemorativo, que le fue presentado por su presidente el doctor Wilde, recibiendo además otros obsequios y profusión de flores.
Al siguiente mes, el día 20 de Septiembre, se realizó otra fiesta con intervención de la señorita Ángela Lavaggi.
Se repitió “La Pomada Blanca,” con el mismo reparto de la representación anterior; “La Capilla de Lanuza”, con intervención de la señorita Lavaggi y los jóvenes Casavalle, Vega, Risso y J. Navarro.
“Locura contagiosa,” por la señorita Lavaggi y Casavalle. Sánchez, Vega y Risso.
El 8 de Diciembre tuvo lugar la función de despedida del cuadro formado por los tertulianos de la biblioteca, a los que, sucesos que se producirían en breve, los forzarían a cortarse la coleta.
Para esta fiesta, el autor de “La Pomada Blanca,” había escrito un paso de comedia titulado: “Un marido como hay muchos,” integrando el programa, “Sistema homeopático” y “En Tren Directo.”
Y esta fue la última representación en que intervinieron los jóvenes creadores del teatro en Quilmes, porque sobrevinieron luego los sucesos precursores del sangriento episodio de la revolución del ochenta.
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En el tiempo que medió desde la representación últimamente recordada y los sangrientos sucesos de Junio, los jóvenes tertulianos de la biblioteca, como toda la juventud porteña, jugaron a los soldados.
Esto los distrajo durante algunos meses, hasta que la revolución y sus consecuencias los dispersó a los cuatro vientos.
Cuando, pasada la tormenta, algunos volvieron a reunirse, todo había cambiado. La nueva vida política era incompatible con nuestra ingenua y primitiva modalidad social.
El escenario, empero, prolongó su existencia durante algunos años más, utilizado para colocar en él la orquesta para los bailes, y por la colectividad inglesa para representaciones de la opereta “The Mikado” cuando ella estaba de moda.
Tocóle a la Sociedad Italiana "Cristóforo Colombo" realizar el tantas veces acariciado proyecto de construir un teatro, y el domingo 10 de Septiembre de 1909 lo inauguraba con el concurso de la gran cantante Hericlée Darclée, quién, si hacía rato había iniciado su declinación artística, brillaba aún en el cielo del arte como estrella de primera magnitud.
Quilmes necesitó treinta y dos años para pasar del teatro ficción al teatro realidad.
Que estas páginas salven del polvo al primero, que mucho valía como esfuerzo de buena voluntad.

Agosto 26 de 1918.




lunes, 29 de marzo de 2010

EL ATENEO DE QUILMES - 1942 - MOVIMIENTO CULTURAL QUILMEÑO

Los centro sociales, asociaciones, agrupaciones culturales y clubes proliferaron en Quilmes en  forma asombrosa, desde la creación en 1879, del Club Fraternidad en la casa del Dr. Wilde a fines del siglo XIX. Esto se incrementó en el siglo XX, y luego fue decayendo, sin embargo hoy, aún, hay en el Partido numerosas instituciones de este tipo que realizan una tarea cultural de amplitud y elevado relieve. Demostración fehaciente del Capital Social que siempre destacó a este Partido y su zona de influencia entre los restantes de la provincia de Buenos Aires, sin menoscabo de ninguno.
Nota aparecida en el semanario "LUZ" del Pbro. Juan Bernardino Lértora del 9 de julio de 1939

HACIA UN ATENEO DE QUILMES

Escribió Salvador Del Pópolo

En una asamblea reciente del Ateneo Estudiantil de Quilmes, de la cual el periódico “LUZ”, que hoy me honra ofreciéndome sus páginas, dio amplia información, se debatió y aprobó por unanimidad la reforma del artículo primero de sus estatutos, que se refiere a la denominación de la entidad. Excluida de la misma el término estudiantil y dada su nueva, estructura, el Ateneo de Quilmes tiene por delante un campo de acción de vastas proporciones pa­ra todos aquellos que deseen trabajar en favor de la cultura.

Entre las ciudades de nuestra provincia, Quilmes ocupa actualmente por su industria, su comercio, su población, sus instituciones de asistencia social y sus establecimientos de educación común, un lugar de pri­vilegio. Empero nótase cierta chatura espiritual que no condice con el desenvolvimiento pogresivo de las actividades mencionadas.

Pese a contar con dos entidades de enseñanza secundaria y un número relativamente, crecido de universitarios y profesionales, sus manifestaciones cultu­rales son mediocres y pasan desapercibidas casi siem­pre, lo cual hace que las pocas instituciones que se fundan con tal finalidad, luego de una corta trayec­toria, vegetan en un ambiente de verdadera hostilidad y terminan por desaparecer silenciosamente.

Ello justifica que buena parte de ese elemento uni­versitario y especialmente el profesional, busque fue­ra de Quilmes, en la Capital Federal, casi siempre, donde desarrollar su valiosa actividad, esa que no se mide ni se cuenta, porque excluya la idea del lucro para dar lugar a exquisitas satisfacciones de orden moral.

También se justifica que otra buena parte de ese elemento ambule desorientado, sin saber qué hacer; luego de sus obligaciones diarias y termine por acostumbrase a no hacer nada, pues ello resulta muy có­modo o a realizar solamente aquello que, sin mayor esfuerzo, puede proporcionar ventajas materiales in­mediatas. Así se explica por ejemplo que para, festejar un 9 de Julio se constituya una comisión organi­zadora de un baile y cuyos integrantes se reparten luego el beneficio obtenido.

Y también se justifica, y ello es lo más grave, que éstos jóvenes, que, si son estudiantes, no han leído más libros que los de texto ni han escuchado otra palabra autorizada que la de su profesor, que éstos jóvenes demuestran un desconocimiento absoluto de los problemas reales, de interés general, pretendan des­empeñar y desempeñen funciones de orden público, revelando una completa ineficacia para ello, aunque no ocultan su habilidad, por cierto, para otras activi­dades, dentro de aquellas funciones.

Entendemos que la juventud debe inspirarse en el ejemplo de los hombres que han acumulado tras largos años de estudio y en la práctica de una vida ho­nesta, un valioso caudal de conocimientos, de expe­riencia y de virtudes edificantes y entendemos tam­bién que esos hombres deben devolver a la sociedad la riqueza moral que ella les proporcionó atrayendo a su lado a la juventud, orientando sus entusiasmos y encausando sus actividades.

Ello se lograría, en gran parte, si con el auspicio y la buena .voluntad de todos, pudiera constituirse en Quilmas una agrupación que uniera en un sólo afán­ de superación común a profesionales, estudiantes, pe­riodistas, artistas y en general a todas aquellas per­sonas sinceras, que opinen que la vida de una ciudad, no debe limitarse a la realización de reuniones dan­zantes y deportivas.

Eso es, en esencia, lo que se trata de conseguir con la nueva orientación que sus dirigentes han im­primido al que fue por espacio de cuatro años Ate­neo Estudiantil, institución que realizó una acción encomiable, digna de estímulo, que si no fue más inten­sa y positiva se debió a los múltiples obstáculos que encontró en su camino.

En su nuevo carácter, el Ateneo de Quilmes cuen­ta hoy con una C. D. en la cual se han incluido a varios profesionales, que cooperarán sin duda, pa­ra que la Institución llegue a ser lo que sus animadores quieren que sea: un verdadero exponente de la cultura de la ciudad.

Nota del Sr. Guillermo E. Cordo
(Febrero de 1942, de la revista “La Urraca” que dirigía Mordy Strugo) 

"Aprovecho la oportunidad que me brin­da el señor Strugo para poder dirigirme por intermedio de las columnas de la revista URRACA, a toda la parte culta de nuestra po­blación y muy en particular a los jóvenes estudiantes. 
Es mi propósito hacer una breve reseña de las actividades cumplidas en nuestra Institución hasta el presente."
 RESEÑA HISTÓRICA 
Venía desarrollando actividades desde 1917 como "Ateneo Popular Quilmes". El 12 de junio de 1918, por una ordenanza municipal se le cedió la dirección de la Biblioteca Pública asignándosele una subvención mensual de $ 150 y se nombró bibliotecaria a la señorita Silvia Manuela Gorleri.
El 17 de agosto de 1935, el "Ateneo de Quilmes" se oficializó, por feliz iniciativa de un gru­po de estudiantes secundarios, entre ellos: Adriana Orosa, María V. Cordo, Claudia Dessy, Guillermo Enrique Cordo, quien fue designado presidente, Juan Carlos Di Primio, Gerardo E. van Kooten, Pedro Viara y otros. 
Durante un año funcionó en el edificio del antiguo Colegio San Luis Gonzaga por gentileza del profesor Doroteo Yoldi, socio honorario de nuestra entidad, ubicado en la calle Alem e/Alvear y Mitre. De inmediato se dio comienzo a una campaña de divulgación
cultural. Juan Mantovani, Inspector de Enseñanza Secundaria; Alberto Palios, el conocido his­toriador; el doctor Gregorio Aráoz Alfaro, etc., desfilaron por nuestra tribuna pres­tigiándola. 
No se descuidó la cultura musical: el profesor Armando César Bucich disertó sobre "Beethoven y su Sinfonía Pastoral". 
A raíz de la visita del doctor Aráoz Alfaro, se inició en Quilmes la campaña pro-creación de la Liga Antituberculosa local, [1] hoy realidad y ejemplo de institución al servicio de la salud pública y que funcio­na contiguo al Hospital de nuestra ciudad. 
Con motivo de la celebración del 25 ani­versario de la fundación de la Escuela Normal, el Ateneo otorgó un pergamino artístico a la señora de Clariana, como premio a la maestra egresada con mayor promedio. 
Concurso literario, sesiones de libre de­bate, acto de homenaje a Leopoldo Lugones a cargo del profesor Alfredo Quebleen, charlas pedagógicas por la señora Crescencia López Olivera de Molina, "La alquimia moderna y la trasmutación   de la materia" por el distinguido profesor doctor Alberto Iacobucci, creación de "El Rincón de los niños" con la colaboración del se­ñor Eleodoro Moyano, cursos gratuitos de ingreso a las Facultades y con el concurso desinteresado del Ingeniero Ricardo A. González, doctor Alberto Iacobucci y el compañero de tareas Leonardo Garrido, diplomas de honor a los mejores egresados del Colegio Nacional y Escuela Normal, conferencia sobre Pintura Moderna a car­go del pintor Sanguinetti, creación y man­tenimiento de una Biblioteca Social y pú­blica etc. etc., son todas nuestras activi­dades.

AUTORIDADES DEL ATENEO DE QUILMES. De izquierda a derecha sentados: Adriana Orosa, Guillermo E. Cordo, presidente, María V. Cordo y Claudia Dessy. De pie: Juan Pairos Di Primio, Gerardo E. van Kooten y Pedro Viera. El Ateneo de Quilmes ha desarrollado una importante obra de carácter cultural. En su local so­cial se han pronunciado muchas conferencias sobre temas de di­vulgación general, se dictaron Cursos especiales y se realizaron exposiciones de artes plás­ticas. Funciona asimismo allí una biblioteca pública denomi­nada Guillermo Enrique Hudson. Con la asesoría de Leónidas Barletta y la dirección de Gui­llermo Enrique Cordo, actúa tam­bién periódicamente en el sa­lón de actos un conjunto de tea­tro vocacional. La institución acuerda anualmente el premio Goethe, que se otorga a las figu­ras más representativas de Quilmes y del país. ("La Prensa", 30 de julio de 1950. “Año del Libertador General San Martín”)
El Dr. Alfredo Palacios en una visita al Ateneo (1942). Aparecen de izquierda a derecha: el Prof. José Orengo, director de la Escuela Nacional; Laura Cotta; Juan Manuel Cotta, director de la Escuela Normal; el Prof. Luis Ricagno; Palacios; Julio D.A. Spont, secretario de la Intendencia y su esposa Lea Lucía Watteau (2); Konstantin Gaymar (autor del libro "Historia del piano y sus grandes maestros") y Guillermo Cordo, presidente del Ateneo.
ACTOS RECIENTES 
En el año 1941, se llevaron a cabo dos importantes actos culturales, ambos en el Salón de Re­cepciones del Palacio Municipal; ellos fue­ron: 'La Música francesa contemporánea, Claude Debussy', disertación a car­go de nuestra dilecta colaboradora profe­sora Ana Sagot D. de Guardón, con ver­siones discográficas, fueron gentilmente cedidas por varias casas. 
El segundo acto consistió en una diser­tación sobre "Alienación y delincuencia", a cargo de la eminencia argentina doctor Gonzalo Bosch, colaborando el doctor Isi­doro Iriarte. 
COMISIÓN ACTUAL 
En la última asamblea, se procedió a constituir la nue­va Comisión Directiva, oportunidad en la cual los asambleístas me honraron designándome presidente del Ateneo. Me acompañan en las tareas administrativas las señoritas Georgina Haymes, Dora B. Chinetti y Victoria Cordo y los jóvenes José Ricci, Juan Broeders, Marcos Russo, Francisco Lombán y Dante Braccin, con­junto de simpatizantes, todos muy activos. 
PROPÓSITOS DE ESTA COMISIÓN 
"Nuestro   primordial deseo es realizar obras con el fin de orientar y premiar al estudiante secundario. 
Con tal fin, el Ateneo hará entrega en el próximo mes de mayo de los diplomas de honor a los mejores egresados de la Es­cuela Normal y Colegio Nacional, ello con el posible concurso de un distinguido hom­bre de letras argentino quien hablaría en Quilmes exclusivamente para nuestra ju­ventud. 
Se realizan gestiones tendientes a efec­tuar en el mes de junio un acto de home­naje al maestro Paderewski, con motivo de cumplirse en esa fecha el primer aniversario de su fallecimiento. 
Se está bosquejando la realización de un ciclo de charlas que se titulará 'Ar­gentina, hermosa y múltiple', con diser­taciones sobre historia, música, geogra­fía, pintura, lenguas, industrias, institutos de enseñanza de nuestro país y con proyec­ciones luminosas; ello tiene por objeto des­pertar interés por nuestras cosas. En edi­ciones próximas ampliaré estas noticias." 
AGRADECIMIENTO 
"La actual Co­misión Directiva por mi intermedio, agra­dece a todas aquellas personas que directa e indirectamente han contribuido a la me­jor realización de nuestra modesta pero bien intencionada obra de difusión, como así también al periodismo local, cuyos sa­nos cultores siempre han colaborado dan­do difusión a nuestra actividad. Ofrezco a todos los interesados la nue­va sede del ATENEO: calle Mitre número 520, Quilmes, donde funcionaremos en virtud del contrato celebrado para el año 1942." (Guillermo Cordo) 

ORIENTACIÓN INFANTIL 
En el intento de abarcar todo el campo de la cultura y la educación local, el 17 de octubre de 1943, el Ateneo de Quilmes creó el Círculo de Orientación Infantil “Víctor Mercante”, así bautizado en homenaje al pedagogo, quien había fallecido un año antes de la fundación del Ateneo y, en vida había sido uno de los educadores que contribuyó ampliamente a la difusión de la educación laica y pública en Argentina (Merlo, Pcia. de Bs. As., 21/2/1870 – Cor. De Los Andes Chile, 20/9/1934) 
Guillermo E. Cordo, como presidente hizo divulgación mediante unos volantes de los objetivos y la reglamentación que los ordenaba:
CÍRCULO DE ORIENTACIÓN INFANTIL 
"VÍCTOR MERCANTE"
FINES y REGLAMENTO 
Atendiendo que es función del Ateneo de estudiantes colabo­rar en un todo con las autoridades docentes del partido y, por ende, abarcar en su acción la difusión de sanos principios en el niño y en el joven, el presidente del Ateneo de Quilmes, pone a consideración de la Comisión Directiva el siguiente proyecto:
1° Crear una sección en la Institución que se denominará “Círculo de Orientación Infantil Víctor Mercante” destinado a congregar niños con fines de extensión cultural y difusión de los más elementales principios de moral y compañerismo; paz y con­fraternidad; exaltación de virtudes y odio al vicio; amor al árbol, despertar el gusto estético y él sentido de responsabilidad.
2° Para cumplir los fines precitados, la sección solicitará colaboración a las siguientes autoridades e institutos:
a) Director y vicedirector de la Escuela Normal de Quilmes, para que entre los alumnos de los cursos superiores de ese establecimiento elijan el elemento capaz de desarrollar tópicos acordes a las finalidades perseguidas.
b) A la Rvda. Hna. Directora del Instituto Incorporado “San José”, con el mismo motivo especificado en el punto a.
c) A la “Asociación de Difusión Interamericana” y “Shell Mex Argentina Ltda.”, quienes facilitarán películas de divulgación.
d) A Institutos de Danzas y Declamación de la localidad.
e) A la Comisión de Fonografía Pedagógica y Cultural de la Universidad Nacional de La Plata, quien facilitará los temas musicales y nómina de obras para ser oídas por los niños.
f) Al Ateneo Pedagógico de la localidad.
3º La sección realizará reuniones por lo menos 4 actos por año, con temas instructivos, películas de divulgación, números de declamación y danzas infantiles; explicaciones musicales al al­cance de los niños; se creará el teatro infantil que realizará es­pectáculos gratuitos. Todo ello es factible de realización en el lo­cal de la Institución.
4º Se creará una “Biblioteca Infantil” en colaboración con la Comisión de Bibliotecas.
5º La sección funcionará bajo la dependencia de la Comi­sión Directiva, sin que ello excluya la posibilidad de designar un Director de la misma una vez organizada. Tendrá el asesoramiento de la profesora Sra. Crescencia López Olivero de Molina, como reconocimiento de la juventud a la destacada pedagoga residente en esta ciudad.

(Firmado) GUILLERMO E. CORDO, presidente. Quilmes, octubre 17 de 1943 - Aprobado en sesión de la fecha. 
INTERCAMBIO CULTURAL ESTUDIANTIL
Otra de las acciones que desarrolló el Ateneo fue la Secretaria de Correspondencia e Intercambio Cultural de Estudiantes Americanos. También elaboraron volantes que remitieron a todos los medios de prensa e instituciones culturales y educativas.
CONOZCA Y DIFUNDA ESTA OBRA DEL ATENEO CULTURAL 
Se crea en el Ateneo la Secretaría de Correspondencia e Intercambio Cultural de Estudiantes Americanos. Es labor de esta Se­cretaría iniciar, sostener y fomentar el intercambio epistolar entre alumnos, con el fin de estrechar los vínculos existentes entre los americanos, sin hacer distinciones de credo religioso, político o racial.
Para cumplir con este propósito enunciado, se solicitará la colaboración necesaria a los señores ministros de Educación e instituciones afines de toda América, a quienes se encargará la di­fusión entre los estudiantes de sus países, de los propósitos perseguidos.
Al frente de la Secretaría estará un Secretario General, responsable ante la Comisión Directiva, el cual no debe tener otros cargos y debe ser socio del Ateneo, debiendo asistir a una reunión mensual de la Comisión Directiva para dar cuenta de su trabajo. Si lo necesitare, podrá tener uno o varios ayudantes, designados por la Comisión Directiva.
Los gastos de la Secretaría corren por cuenta del Ateneo; el Secretario tiene que informar sobre ellos en la reunión de C. D.
Es trabajo del Secretario: la organización del fichero, la entrega de las cartas que lleguen al Ateneo; la información, a quie­nes la soliciten, de las actividades de la Secretaría y las condicio­nes para ser admitido como miembro corresponsal.
El Secretario no podrá leer, ni retener correspondencia, con el fin de ejercer censura.
Toda persona que desee cartearse, deberá presentarse en el Ateneo y solicitar intercambio de correspondencia; llenará una ficha personal que permanecerá en el Ateneo y cuyo duplicado será enviado a la entidad que mandó la dirección de la persona. En di­cha ficha constará la promesa, por parte del interesado, de no co­mentar temas políticos. La correspondencia que viene del extran­jero, estará dirigida al Ateneo, de donde deberá ser retirada por el interesado.
Los detalles de organización técnica de la Secretaría, co­rren por cuenta del Secretario.
La propaganda corre por cuenta del Secretario en colabo­ración con la Comisión Directiva y Comisión de Prensa y Publi­caciones.
Firman: Guillermo E. Cordo, presidente; Juan C. Di Primio, secretario; Carlos Jaschek, vocal.

El 25 de febrero de 1942, el Ateneo envía la siguiente nota al Dr. Fernando Pozzo miembro de la Asociación Amigos de Hudson solicitándole algunos de los libros del primer escritor quilmeño para su biblioteca. Quilmes desbordaba de bibliotecas, además de las populares y las escolares, también las creaban los clubes, las sociedades de fomento e instituciones religiosas.
Se observa la rigurosidad con que el Ateneo organizaba su documentación, obsérvese en el encabezado del vértice derecho de la hoja. “Sírvase citar: Letra P. Nº 335”
Quilmes, Febrero 25 de 1942
Dr. Fernando Pozzo.
Presente.
De mi respeto:
El Ateneo de Quilmes, Institución libre de toda vinculación político-religiosa que agrupa en su seno a profesionales profesores y estudiantes del Partido, pero cuya dirección se halla totalmente a cargo de jóvenes que tenemos como único fin realizar obra de difusión cultural, lleva reali­zados ya 19 actos culturales a cargo de destacados oradores, entre ellos los Drs. Gonzalo Bosch, Gregorio Aráoz Alfaro, Mantovani, Prof. Armando Bucich, Ana S. de Gilardón, Crescencia López Olivero de Molina, Alberto Iacobucci, etc.
Sus actuales dirigentes han preparado un vasto plan de acción (acto-homenaje a Paderewski, entrega de diplomas a los mejores egresados del Colegio Nacional y Escuela Normal, Creación de la Peña Musical del Ateneo, ciclo ‘Argentina, múltiple y hermosa’ etc.) en cuyas actividades; incluyen la organización y ampliación de nuestra biblioteca pública y social. Con tal motivo, tengo el ho­nor de dirigirme a Ud. en su carácter de miembro de la Asociación ‘Amigos de Hudson’ y como digno traductor de sus magnífi­cas obra, rogando quiera hacer donación de alguno de los vo­lúmenes de nuestro compatriota, como así también de cualquier otro trabajo relacionado con la vida y obra del ilustre es­critor.
Si deseo de los dirigentes del Ateneo, dar a nuestra biblioteca el nombre de ‘Guillermo Enrique Hudson’ esperando, para tal actitud, aumentar el caudal bibliográfico de la misma.-
En espera de su colaboración lo saluda muy atte.

Ateneo de Quilmes, Mitre 520
Compilación e investigación Chalo Agnelli
 Recorte del diario 'La Prensa' gentileza Sr. Ítalo Nonna
 Colaboraciones: historiadora Graciela Linari
Archivo 'Prof. Juan Carlos Lombán'
1917-2017 
REFERENCIA

[1] En la que tuvo mucho influencia directa el Dr. Emilio Torre.
(2) Julio E. A. Spont (n.1893) tuvo una larga trayectoria como funcionario municipal durante varias administraciones constitucionales y de facto. Era hijo de Ludivine Watteau (belga n.1875) y de Arístides (francés n. 1866), Estaba casado con Lea Lucía Schneider padres de Lea L, Helena R. y Julio A. E. (Ver en Los Quilmeros (2020) "Quilmes, 14 miradas que hacen historia" Ed. Buenos Aires Books. CABA, Cap. 3 - Pág. 94