lunes, 15 de julio de 2019

ADOLFO PÉREZ ESQUIVEL EN BERNAL

El pueblo de Bernal, afianzado con los valores de su cultura convocó y tuvo la visita de un hombre que fue en su vida un ejemplo de honradez, activista defensor de los derechos humanos,  y del derecho de libre autodeterminación de los pueblos; defensor de la no-violencia y de la lucha pacífica por la justicia y la libertad, así como proponente de la teología de la liberación, Adolfo Pérez Esquivel, quien en 1980, fue galardonado con el Premio Nobel de La Paz, ceremonia en la que declaró recibirlo "…en nombre de los pueblos de América Latina, y de manera muy particular de mis hermanos los más pobres y pequeños, porque son ellos los más amados por Dios; en nombre de ellos, mis hermanos indígenas, los campesinos, los obreros, los jóvenes, los miles de religiosos y hombres de buena voluntad que renunciando a sus privilegios comparten la vida y camino de los pobres y luchan por construir una nueva sociedad". Esta distinción personal fue una alerta para la dictadura cívico-militar-eclesiástica por la que estaba atravesando nuestra Argentina.
Pues el domingo 14 lo tuvimos en Bernal, donde se halla emplazado el Monumento a la Madre, de la que es autor. 

Escribió el quilmero, historiador, bernalense y miembro de la Junta de Estudios Históricos  Alejandro Gibaut en su página “Bernal, su historia y su gente”:

ADOLFO PEREZ ESQUIVEL Y LA REPARACIÓN DE UN OLVIDO
Bernal quería homenajear a sus madres. Desde la década del 50 que pedía ese homenaje pero, por desidia municipal o falta de recursos,
el mismo no llegaba. A mediados de los '60 los vecinos decidieron que, si lo querían, debían poner manos a la obra. Y así crearon una comisión presidida por don Octavio Burmester que comenzó con lo principal: la recaudación de fondos. Hacia 1968 finalmente se llamó a un concurso de proyectos en el cual resultó ganador un joven artista de 39 años que ya militaba en el movimiento por la no-violencia. Y que diez años después recibiría el Premio Nobel de la Paz. Estamos hablando de Adolfo Pérez Esquivel, cuyo monumento a la Madre fue inaugurado en la plazoleta de nuestra estación el 18 de octubre de 1970. Hermosa escultura que engalanó la avenida San Martín de nuestra ciudad hasta que las esperadas obras del bajo vías obligaron a desmontarla.

Una mañana fantástica. Pérez Esquivel llegó alrededor de las 11 menos cuarto se fue cerca de la 13, después de habernos "aguantado" tomándonos miles de fotos y respondiendo cientos de preguntas en un café informal en el Juventud de Bernal. La humildad de los grandes, nunca tan explícita.
Se perdió allí el pedestal original donde estaba instalado, pero por suerte no el monumento que reapareció dos años después en la plaza “Félix Bernal”, escondido entre cuatro árboles y a una altura
demasiado cómoda como para ser utilizada como juego por los niños que la frecuentan. Sin una placa que lo recordara, ni a él ni a su autor, la escultura parecía caer en el olvido hasta que fue rescatada del mismo por dos inquietos “amigos de la casa”, Néstor Tony Pienso y Diego López (Como se mencionó en EL QUILMERO del miércoles, 10 de abril de 2019, Monumento a la madre de Bernal, su puesta en valor por dos bernalenses”) quienes tomaron a su cargo lo que no se lograba en forma oficial a pesar de los reiterados pedidos y en abril de este año reacondicionaron la obra, la señalizaron con una bellísima placa y la protegieron lo mejor posible con los escasos medios a su alcance.
 Pues bien, este desinteresado gesto de amor y respeto por nuestros monumentos y por nuestra ciudad llegó a oídos del autor quien decidió acercarse a Bernal para volver a encontrarse con su obra luego de casi cincuenta años y conocer y agradecer a Néstor y Diego en persona por rescatarla del oscuro olvido. 


El autor acaricia su obra. Pérez Esquivel ya está en Bernal. (Fotos gentileza de la artista plástica Hemilse Campolo)

El artista examina su obra y nos muestra cómo diferentes "restauraciones" han cubierto totalmente el material original, mármol de Córdoba. Esperemos pronto poder colaborar a su correcta restauración. (foto de Giselle Romagnoli)

Adolfo Pérez Esquivel y nuestro artista plástico y ciudadano ilustre Héctor Acosta (foto de Giselle Romagnoli)


Que un defensor de los Derechos Humanos como lo es Adolfo Pérez Esquivel visite mi barrio y tenga la humildad de sentarse en la mesa de nuestro Club Juventud de Bernal a desayunar, lo voy a considerar como una caricia de la vida y como una renovación de los votos para que continuemos por el camino del bien que nos da muchos beneficios tremendas satisfacciones como la que vivimos esta mañana. Le dimos un banderín para que nos firme y nos dejó sencillas pero hermosas palabras: PAZ Y BIEN. Gracias Alejandro Gibaut, Néstor Tony Pienso y José López por el trabajo que hacen por la cultura y la identidad. (Javier Emilio)
Una foto histórica para la familia Giabut, en una mañana inolvidable para todos.
Compilación Chalo Agnelli
Fotos: Giselle Romagnoli, Javier Emilio, Alejandro Gibaut. Hemilce Campolo, Silvia Marmori, "Bernal, vivo o quiero conocerlo"
domingo 14 de julio de 2019