miércoles, 16 de septiembre de 2020

LA COLONIA BARRIO DE TANGO - HECTOR TISCORNIA - SU VOZ

 Héctor Alejandro Tiscornia nació el 10 de agosto de 1920, en Quilmes, en una propiedad de la esquina NO de Carlos Pellegrini y Andrés Baranda, La Colonia (hoy allí hay una farmacia). En 1935, estudió canto con el maestro Hilarión Giménez Wilde, nieto del benemérito Dr. José Antonio Wilde. Tenía 15 años cuando debutó como cantor en el Teatro Colón de la Sociedad Italiana, con el tango de Horacio Petoroci “Lo han visto con otra” y el vals “Amante corazón”.

En el año 1937, Tiscornia, con la orquesta típica de Francisco Abbatantuono, se presentó en el Club “Sportivo Alsina”.

En 1942 entró a trabajar a la Cervecería y al año siguiente en Ducilo donde se jubiló.

Después de su jubilación se integró a la orquesta del Centro de Jubilados y Pensionados “Algo porque vivir”; reorganizando la orquesta de Abbatantuono que, también jubilado, actuaba en dicho Centro.

En esta institución, después de su viudez, conoció a la que sería durante 30 años su segunda compañera, también viuda, nacida en Quilmes (1912), Josefina Haydée B. Yori.

 Dejó definitivamente su barrio natal en agosto de 2008, un mes después del fallecimiento de su vital esposa. Él contaba 88 años y ella 96.

Chalo Agnelli

Ver en EL QUILMERO del jueves, 17 de enero de 2019 “Héctor A. Tiscornia - 1920-2008 - El último chansonnier

martes, 15 de septiembre de 2020

SAQUEARON EL MUSEO FOTOGRAFICO QUILMES – "BERNALES" - 15/9/2020

 (15/09/2020). Por Pedro Navarro. Quilmesadiario. El Museo Fotográfico Municipal de Quilmes sufrió este lunes por la tarde un robo muy importante por la cantidad de cámaras antiguas que se llevaron. Son 64 que estaban exhibición, 3 de galería,  20 push, 3 computadoras y una antigua cámara de playa. De acuerdo a la información recogida por Quilmesadiario, el cuidador, un trabajador municipal, no se encontraba en el lugar en el momento del hecho pero cuando ya estaba la Policía, apareció con un changuito y al advertir la presencia de los uniformados empezó a correr. Las primeras informaciones señalan que habrían forzado la puerta trasera pero desde su interior. El lugar no cuenta con alarma.

El Museo "Gerónima I. Giles y Gaete de Mayol" se encuentra en 25 de Mayo 218, entre Brown y Lavalle de Quilmes Centro. Fuentes policiales señalan que hubo un llamado al 911 que lo habría realizado la directora del mismo, Gabriela Manzo, quien cuando llegó al lugar había advertido la falta de elementos. También se pudo advertir que no se habían violentado cerraduras, salvo una puerta trasera que da a un patio. Otro dato importante es que la casa no cuenta con alarma. En el exterior, sobre la vereda hay una cámara que no se sabe aún si funciona.  Cuando la Policía llegó al lugar se encontró con la funcionaria quien detalló los elementos que se habían robado. 

ELEMENTOS ROBADOS

El informe señala que se llevaron "64 cámaras que estaban el exhibición, 3 cámaras que se encontraban en una galería, 20 push, 3 computadoras una cámara antigua de playa"

 CUIDADOR

Se sabe que el Museo cuenta con un cuidador por la tarde pero que en el momento en que la directora ingresa al mismo y advierte la falta de los elementos, no se encontraba. 

La información señala que en un momento determinado, el trabajador, identificado como Néstor Gorosito, apareció pero al advertir la presencia de la Policía en el lugar, salió corriendo. Allí fue interceptado y al preguntársele qué estaba haciendo, respondió que "estaba realizando una changa". Por ahora es el único sospechoso pero habrá que aguardar las filmaciones de la cámara que hay frente el Museo (si es que funciona) y de las ubicadas en la parte delantera del edificio ubicado frente al mismo. La causa quedó a cargo de la Fiscalía número 7 a cargo de la Doctora Ximena Santoro.

PERIÓDICO BERNALES

 

lunes, 14 de septiembre de 2020

LA PLAZA DE LA ESTACIÓN – HIPÓLITO YRIGOYEN

Por Chalo Agnelli

El 18 de abril de 1872, tras una travesía de 15 años, el Ing. Wheelwright trae el ferrocarril a Quilmes. Demora que se hará endémica en el FFCC del Sud (hoy Roca) Previamente el maestro y boticario don Martín Cristoforetti, propietario de la chacra que se extendía entre las actuales calles H. Yrigoyen, Olavarría-12 de Octubre, Vte. López y Pellegrini-Alsina, dona una porción de la misma para levantar la estación y en 1872, tras gestiones del Dr. Wilde, vende por $ 70.000 a la municipalidad la manzana donde se hace la plaza en homenaje a William Wheelwright, ‘la plaza de la estación’ (Yrigoyen, Rivadavia, Gaboto, Alsina).

LA PLAZA WILLIAM WHEELWRIGHT

El mismo 27 de mayo de 1872, se concluye su señalamiento y el 3 de junio, se determina cercarla con alambre en todo el perímetro, como era usanza en esa época, en todas las plazas, para que no fueran invadidas por las vacas que se paseaban libremente por el pueblo y los caballos que se soltaban de los palenques de la estación, donde los dejaban los pasajeros del tren hasta su regreso. También resuelven adornarla con árboles en doble fila. Durante los primeros meses de 1873, se designa a Carlos Morarda, peón de una chacra vecina, primer “placero”.

MEJORAS

Al poco tiempo Cristoforetti abre el hotel “La Estación” (donde hoy se halla un comercio de electrodomésticos) En 1876, muerto su propietario, el hotel se vende a Juan Davidson (padre) y luego, este, al italiano Antonio Bellati, que lo bautiza “La Sirena”. En este hotel en 1878 un grupo de italianos fundan la Societá Italiana di Mutuo Soccorso Cristóforo.

Seguidamente la plaza se parquiza, se trazan senderos y parterres, se plantan rosales en abundancia y se la cerca con cadenas. El 26 de septiembre de 1873, Wheelwright fallece en Inglaterra; la plaza fue un homenaje premonitorio.

En los años ’20 se planta en el centro un cedro deodara o cedro de la India que crece majestuosamente hasta que una violenta tormenta en octubre de 1948 lo derriba y hacen con su madera bancos para una escuela.

ENTORNO

El entorno también se va jerarquizando urbanísticamente. En 1887, Miguel Canessa instala una confitería de madera en el costado oeste de la plaza (Gaboto y Rivadavia), donde luego se construye un refugio para peatones y quiosco.

En 1888, le quitan un tramo para abrir la calle Gaboto que la separa del andén de la estación.

En la esquina SE de Rivadavia y Gaboto, en la primera década del siglo XX, se abre la Confitería Colón con “reservado para familias”, que traspasa el tiempo convirtiéndose en “Oriente”, famosa por sus medialunas.

En parte de una propiedad de don Juan Davidson, esquina SE de Alsina e Hipólito Yrigoyen (antes: calle Real, Centenario, 11 de Septiembre, Uriburu) la Sociedad Italiana inaugura, el 12 de septiembre de 1909, el lujoso Teatro Colón, el más importante, en sus características, de toda la zona sur del gransurbonaerense. Obra del arquitecto Federico Pio Collivadino y levantado por la constructora Luis Bossi & hijos; con capacidad para 800 personas. En 1969, fatal e ingratamente lo ataca la picota. 

 A principios del siglo XX la plaza le quitan otro tramo para abrir otra calle que prolongaría Alsina con el barrio La Colonia, ‘del otro lado de las vías’, quedando al norte la plazoleta y pasaje que, el 6 de octubre de 1963, bautizan “Carlos Morel”, donde se halla el monumento a la Madre.

El 22 de mayo de 1943, la Junta de Estudios Históricos de Quilmes levanta en el lugar un monolito en homenaje a William Wheelwright al cumplirse 70 años de su muerte.

CAMBIO DE NOMBRE

La pobre plaza es muy maltratada a lo largo de los años. En 1958, los concejales radicales de la U.C.R. Intransigente (UCRI) proponen cambiar el nombre de la plaza por el de "Hipólito Yrigoyen". Surgen polémicas rispideces entre radicales, socialistas, la Junta de Estudios Históricos, particulares preocupados por el acervo patrimonial y los infaltables ‘opinadores’.

PLAZA "HIPÓLITO YRIGOYEN".

Es intendente desde el 1 de mayo de 1958, Rodolfo Adalberto López "Robín", cuando el Honorable Concejo Deliberante dicta la ordenanza Nº 2373 sancionada el 18 de julio de 1958. El 2 de julio de 1959 se inaugura el busto de Yrigoyen y se ‘margina’ el monolito de Wheelwright hacia el borde de la calle Alsina, donde ‘yace’ hoy en lamentable estado de abandono y desidia, a pesar de los innumerables pedidos, reclamos, que tanto la Junta de Estudios Históricos.

Luego, a partir del año 2000, le instalan un baño, que el común llamó ‘la tortuga’ y en 2008 colocan puestos de madera para los artesanos que nunca se usan convenientemente. El baño y el ‘cambalache artesanal’ se quitan en los dos últimos años, preparando un proyecto de puesta en valor que la endemia reinante demora hasta…  

Chalo Agnelli/Sept. 2020