lunes, 10 de agosto de 2020

VÍCTOR FÉLIX FORNABAIO GESTOR DE PROGRESO

Por Chalo Agnelli

“Será en Quilmes el albergue  donde esperéis replegaros para guareceros de las tempestades de la vida, el santuario sagrado donde concurriereis a depositar las lágrimas de las desgracias amenguadas por la caridad recíproca, la cariñosa madre que os salvará del abismo de la orfandad...” Periódico “El Quilmero”, 12 /5/ 1878

“Solo aquello que se ha ido es lo que nos pertenece” Jorge Luis Borges

La inmigración - no nos cansamos de repetirlo - tuvo una preponderancia de extraordinario valor social, cultural y económico en todo el país y en Quilmes cobró significación imprescindible: “… depositando aquí el sentimiento más puro de su patria de origen, su arte, su cultura y por sobre todas las cosas su esfuerzo personal.” [1]

En este blog he trazado la semblanza de varias figuras de la inmigración italiana que tuvieron relevancia en la historia de Quilmes: el próspero comerciante don Santos Angeletti, los hermanos Gofredo y Enzo Babbicola, Humberto Bosso, Fortunato y Domingo Cichero, Bartolomeo Chinelli, Carlos Eusebi, Mariano Giaimo, el benemérito profesor Guido Girotto, don Agustín Pedemonte fundador de Bernal, Élido Scian, don Santiago Valerga el pionero de La Colonia. Seguimos esta saga y recuperamos para la memoria otra personalidad quilmeño-italiana de la tercera fundación. 


Vittorio Felice Fornabaio nació el 5 de marzo de 1872 en Stigliano, provincia sureña de Matera, cerca del límite centro-oriental de la provincia de Potenza, Italia. Traído por sus padres, llegó al país en 1883, cuando contaba 11 años de edad. 

QUILMES, EL PAÍS Y EL MUNDO

La Italia, que dejan los Fornabaio y con ellos miles de inmigrantes,[2] había iniciado un período de seis décadas y media entre transformador y violento; reinaba Humberto I de Saboya, asesinado en 1900; en 1882 se realiza la malaventura  triple alianza con Alemania y Austria-Hungría; comienza a participar del imperialismo inaugurado por otras potencias europeas.

La Argentina a la que llegan está solidificando el inconsecuente ‘progreso’, que algunos historiadores adjudican a la llamada ‘Generación del ’80’. Se sanciona la ley 1420 de educación común, gratuita y obligatoria, piedra basal del sistema educativo nacional. El fenómeno expansionista del país tiene en la ciudad de Buenos Aires un laboratorio y dentro de él un experimentador, Torcuato de Alvear, quien acabará con la ciudad colonial que aún prevalecía. Los ferrocarriles, las comunicaciones, barcos, frigoríficos, aguas corrientes, gas, etc. están en manos de empresas británicas: “el brillo aparente de una ciudad modernizada no es otro que la opacidad real de una comunidad dirigida desde afuera”.[3] Julio Argentino Rica es el presidente de la república. Culmina un ciclo surge otro.

Gobierna la provincia de Buenos Aires don Juan José Carlos Jacinto Dardo Rocha y Arana (1838-1921) y en Quilmes, como en todos los partidos de la Provincia, se había dispuesto la separación del juez de paz y presidente de la municipalidad que representa al Poder Ejecutivo resultando electo para este último cargo don Eduardo Casares. En la esquina de las calles Brown y Garibaldi, la empresa de Juan Giussani & Cía. instala la primera destilería de alcohol. Se propaga por todo el partido una epidemia de viruela con numerosas víctimas fatales. Se crea la Escuela Primaria N° 3.[4] En una propiedad de don Pedro Tassano, en el actual Don Bosco, Av. San Martín esquina Montevideo, se instala la primera escuela particular. El 26 de agosto, la comisión de fomento del pueblo San Juan, aún partido de Quilmes, dirige a la municipalidad una nota solicitando el cambio del nombre de ese pueblo por Florencio Varela. 

EL CAMINO

El pequeño Vittorio ayuda a su padre en sus tareas, hasta que un desafortunado accidente sufrido por aquél lo dejó huérfano. El muchacho va abriéndose paso en medio de las dificultades que supera a fuerza de trabajo, de dis­ciplina, de intensa dedicación a sus labores y así poco a poco, paso a paso, llega a ocupar importantes cargos en casi todas las esferas del quehacer ciudadano.

LA PATRIA NATAL

Con férreo vigor se suelda a la tierra adoptada, pero no pierde de vista la natal, la que dejó atrás en la niñez. Durante la Primera Guerra Mundial del 1914 a 1918 se coliga con la causa Aliada. Formó parte de la Cruz Roja Italiana y presidió el “Comitato Italiano de Guerra y la Liga Navale Italiana.” Años después sus servicios fueron reconocidos por el gobierno italiano y por Decreto Real del 30 de mayo de 1915 fue designado “Cavalieri Della Corona” y el ocho de abril de 1919, “Agente Consular de Italia” en Quilmes.

LA CRISTOFORO COLOMBO

El 5 de mayo de 1878, un grupo de calificados inmigrantes italianos pensaron que debían unirse, solidarizarse recíprocamente unos con los oros frente a los sinsabores de la vida, mantener y difundir la propia cultura, sus tradiciones y  fundan la “Sociedad Italiana de Mutuo Socorro Cristoforo Colombo”. [5]

Víctor Félix, aun joven, en 1903, se une a esa pionera Institución y trabaja denodadamente para el logro de sus objetivos. Su empeño y realizaciones hacen que el 19 de enero de 1908, en asamblea, la “Sociedad Cristoforo Colombo”, lo nombre presidente, tenía 25 años de edad, cargo que mantuvo durante 8 años, hasta 1916.

EL TEATRO COLÓN

Fue un pilar fundamental para la construcción del Teatro Colón de Quilmes.[6] Al servicio de este propósito puso su inagotable voluntad de trabajo. Bajo la presidencia de don Carlos Cerruti la “Sociedad Italiana, pone, en 1907, la piedra basal de dicho Teatro, que sería el orgullo de Quilmes. Esta sala de espectáculos se cristaliza e inaugura en 1909, bajo la presidencia de Víctor F. Fornabaio.[7] Luego de su lucida actuación hasta 1915, se le nombró presidente honorario, honra bien merecido por el empeño puesto en el engrandecimiento de la entidad y de Quilmes.

LA ESCUELA DE ARTES Y OFICIOS

La “Escuela de Artes y Oficios”, abre sus puertas a la educación técnica el 24 de agosto de 1924 en un precario galpón en 9 de Julio entre Brown y Lavalle. El inesperado crecimiento de la matrícula hizo imprescindible un nuevo edificio, necesidad que encontró eco en don Víctor Félix Fornabaio, quien impulsó a partir de 1925 que se iniciara la edificación de un local apropiado que se habilitó el 1º de enero de 1926, dependiendo del Ministerio de Educación Pública de la Nación (E.N.E.T. N° 1 Gral. Enrique Mosconi) [8] Los chalets lindantes sobre la calle 9 de Julio, también los mando construir don Vittorio para sus hijas mujeres. Entre 1948 y 1949 la importante residencia familiar de los Fornabaio de Videla 226 fue alquilada para la Mosconi, dirección de la institución educativa hasta el día de hoy.

PIONERO DE INSTITUCIONES

Integró la “Sociedad Pro Hospital de Quilmes” desde el 25 de agosto de 1919 como miembro honorario[9] y luego integró la Comisión Directiva, como vicepresidente y protesorera, del Hospital hoy Isidoro G. Iriarte”.[10]  En 1910, durante la intendencia de don Manuel Agustín Ramella, integró el H. C. Deliberante como concejal, cargo que mantuvo hasta el 1913 inclusive, siendo intendente, estos tres últimos años, don Pablo Castro.

Como todos los que se afincaron en Quilmes fue seducido por las aguas del Plata y su Ribera de modo que con entusiasmo participó de la fundación el Club Náutico.

EMPRESARIO

Siempre en Quilmes, en 1892,  abrió una casa de cambio y agencia de vapor, con representación del Banco Francés e Italiano y un salón de lustre de calzado, venta de periódicos y billetes de lotería, antecedente familiar de la actual casa Fornabaio, en la calle Rivadavia 292, de lotería y viajes, la casa co­mercial que lleva su apellido.

Estuvo vinculado al Ferrocarril Oeste (hoy Sarmiento) como conce­sionario y contratista para la venta de diarios y revistas por un tér­mino mayor a cuatro décadas. Cuando la compañía Ítalo Argentina de Electricidad, más conocida como "La Ítalo", se instaló en el país en 1912, Fornabaio hizo exitosas gestiones para la línea llegara a Quilmes.

Largos y duros años de labor no pasaron desapercibidos para su cuerpo y el 14 de diciembre de 1933 en su casona de la calle Videla falleció repentinamente, tenía 62 años, edad que desde el punto de vista de nuestra época, es la de un hombre aún joven. Dejó una numerosa descendencia. Algunos de ellos siguieron su obra. Su velatorio fue una excepcional demostración de duelo por el extraordi­nario acompañamiento de público, así como por los numerosos y emotivos discursos con que fueron despedidos sus restos por auto­ridades, amigos, connacionales y ex-combatientes. Su esposa, que lo sobrevivió, cuando se cedió la casa a la escuela técnica, se mudó a la calle Alsina 415. 

UNA CALLE PARA UNA OBRA CIUDADANA

 

Diario El Sol, 17 de diciembre de 1958 

 En 1980, mediante ordenanza N° 4.666, se designó con su nombre la calle 330 de la localidad de Quilmes Oeste en toda su extensión “atento la solicitud formulada por la Sociedad Italiana Mutual y Cultural Cristóbal Colón Patria y Unidad (...) rindiendo así justiciero homenaje a uno de los tantos inmigrantes italianos que contribuyó con su esfuerzo y arraigo al engrandecimiento de nuestra ciudad”.

Compilación, investigación y notas Prof. Chalo Agnelli - 2002/2013

Foto grupo familia Fornabaio, gentileza Edgardo W. Poli y Carlos Poli

FUENTE

Eusebi, Carlos A. M. (2003) “Un nombre para la Historia de Quilmes” Ed. Tiempo Sur. Quilmes. Pp. 30 y 31

https://www.lacapitalmdp.com

NOTAS


[1] Eusebi, Carlos A. M. (2003) “Un nombre para…” Pág. 16

[2] Ver en el blog EL QUILMERO del sábado, 1 de junio de 2019Inmigración – La Sociedad Italiana y el ‘Ideario Mazziniano’ Por Lic. Susana Brunettin”

[3] Todo Argentina https://www.todo-argentina.net 

[4] Ver en EL QUILMERO del lunes, 15 de marzo de 2010 Escuela Primaria Nº 3 "Don Carlos"

[5] Ver en EL QUILMERO del martes, 26 de abril de 2016Sociedad Italiana Mutual y Cultural Cristoforo Colombo” 

[6] Ver en EL QUILMERO del miércoles, 19 de octubre de 2011, “Cine-Teatros de Quilmes 

[7] Además fue cine-teatro. La última función de cine que se realizó el 15 de diciembre de 1966, con tres películas. Sin embargo siguieron desarrollándose otras actividades, por ejemplo festivales líricos y festivales de danzas hasta su demolición en 1969 y reemplazado por un complejo de 105 departamentos y la galería Colón (1973) proyecto del constructor Elido J Scian. 

[8]Ver en EL QUILMERO miércoles, 29 de febrero de 2012Escuela De E. S. Técnica Nº 4 General Enrique Mosconi

[9] Ver en EL QUILMERO del miércoles, 5 de febrero de 2020 Centenario de la “Sociedad Pro Hospital de Quilmes” 1919-2019

[10] Ver en EL QUILMERO del martes, 25 de noviembre de 2014Inauguración del Hospital de Quilmes, 15 de marzo de 1925”

 

 

viernes, 7 de agosto de 2020

UN EDIFICIO EMBLEMÁTICO DE BERAZATEGUI

Asociación Civil Fundada el 8 de mayo de 1993 Entidad sin fines de lucro con Personería Jurídica N° 67065

 

 

Foto circa 1932, se observa una imponente edificación sobre la entonces Av. Guillermo Enrique Hudson actual Av. Juan Domingo Perón (Av. 14), un poco más arriba esta la intersección con la Calle Sarmiento (N° 148). Quizás todavía no se dio cuenta, una ayuda es ver en su terraza columnas de iluminación que eran muy avanzadas para la época, en donde se hacían muy concurridos bailes.

Con este refuerzo seguramente se darán cuenta, a su izquierda se encontraba la “Pizzería Venezia”  y a la derecha el “Cine Rex”. Ahora seguramente la ubico.

 

Un poco de historia:

Allí en 1932, comenzó a funcionar el “Cine Hispano Americano”. En la foto, se puede observar en el arco superior todavía la inscripción con su nombre. En Berazategui el primer cine funcionó aproximadamente en 1915, en el almacén de Ramos Generales de Sebastián Olivero, frente a la estación del ferrocarril. En 1925 fue vendido a José y Juan Sentís que se instalaron en un galpón en la Av. 14, justamente ese año llegó la energía eléctrica a la ciudad y mejoraron su equipo proyector; las películas se exhibían sólo los fines de semana y como se observa en la publicidad de 1925 también lo alquilaban para hacer fiestas y justo al lado se mudaron al nuevo edificio.

Posteriormente se denominó “Cine Lastra” y más tarde “Cine Astral”.

 

La historia comercial del edificio continúa con “Casa Deya” o “Muebles Deya”.

El sábado 27 de octubre de 1951 abrió sus puertas “Muebles Deya” sucursal Berazategui, en la entonces Av. Guillermo Enrique Hudson N° 327 entre las calles 31 y 32, hoy Presidente Juan Domingo Perón (Av. 14) entre las actuales calles 147 y 148.

Sebastián Deya llego al país de su Mallorca natal en 1912 y el 28 de mayo de 1913 fundó una colchonería en Quilmes. Desde ese modesto negocio fue cimentando y creciendo comercialmente junto a sus hijos; producto de esa expansión abren una sucursal en Bernal y otra en Berazategui.

El día de la inauguración concurrieron comerciantes y vecinos invitados, uno de los dos hijos de Sebastián les dio la bienvenida y el agradecimiento a la numerosa concurrencia, en su discurso destaco los casi 39 años del comercio y al finalizar compartieron un ágape. Entre los concurrentes estaban el Delegado Municipal Nicéforo Rodríguez (Berazategui obtuvo su autonomía de Quilmes 9 años después, en 1960), el Gerente del Banco Popular (primer Banco de la ciudad), representantes policiales, José Bermejo (propietario del Cine Rex), el Jefe de Correos, el Jefe de Teléfonos del Estado, también participaron los señores: Santiago Zima, Arocena, Santos García, Bendayan, Battiato, Frignani, Frailes, Nicora, Girón y Santoro entre otros.  Esta sucursal cerró sus puertas a mediados de la década del 80.

                                                                              Foto Circa 1968

Circa 1951

Luego en los comienzos de la década del 90 funcionó un comercio boom de la época “Todo por 2$” tuvieron su auge durante el modelo de convertibilidad, vendiendo una infinidad de artículos importados al precio de 2 pesos.

A fines de abril de 1997 abrió sus puertas el “Bingo Begui”, en donde ocupo este emblemático edificio y el ex cine Rex, construido en 1949 hasta su cierre en 1989 y en el año 2018 parte del local se transformo en un restaurant denominado “Metejón” perteneciente a la sala de juego.

Es una pequeña reseña que sin ninguna duda muchos lectores la podrán enriquecer y justamente ese es el deseo de la Asociación Orígenes con todas sus investigaciones.

Prof. Claudio Egisti Staniscia

Colaboración Ing. David Iurescia

Asociación Orígenes de Berazategui