martes, 28 de mayo de 2019

DEMARCACIONES EN EL SUDOESTE DE QUILMES EN EL SIGLO XIX POR LIC. JUAN CORVALÁN


UNA APROXIMACIÓN A LAS DEMARCACIONES DE LAS PROPIEDADES UBICADAS EN EL SUDOESTE DE QUILMES EN EL SIGLO XIX
Lo local es el espacio de la identificación:
el territorio, barrio, pueblo como lugar de vida
Pero no ha de ser un lugar de encierro sino
el punto nodal desde el que nos abrimos al mundo. 
Héctor Olmos
PRESENTACIÓN
A nuestro entender el valor de la historia reside en la capacidad de analizar las etapas recorridas que determinaron nuestro actual presente. Un presente que rápidamente se transforma en parte del pasado, porque el futuro es un destino inalcanzable, que viene predefinido por el ayer. Sin embargo, es susceptible de ser modificado con lo que hoy podemos construir. De la misma manera, permite observar los paradigmas que rigieran los distintos procesos históricos que se plasmaron en las voluntades y decisiones.
Nuestro complejo carácter nacional hace que al revisar sucesos de la historia sea necesario remitirnos hasta la etapa de la conquista española que ocasionara un choque de culturas, dentro del cual se produjeron múltiples colisiones de creencias, tradiciones, sentimientos y valores. Esa dinámica de resistencias, apropiaciones, enajenaciones e imposiciones se conoce como Control Cultural (Batalla, 1982). A continuación, enumeraremos algunas de las que sean manifestado en nuestro distrito y que modificaron el entorno natural y la vida comunal:
Una política general de toda la conquista fue la resignificación de la propiedad reemplazando el sentido comunitario por uno individualista, el cual aún sigue vigente.
La introducción y ocupación del ganado vacuno de un nicho ecológico vació en la llanura pampeana (Brailovsky-Foguelman, 2007) y que años más tarde fuera materia prima de la industria ganadera. Tenemos en Melchor Maciel a un precursor local de vaquerías (Craviotto, 1969:43)
La apropiación del caballo: Excelente dominio por parte de las comunidades originarias que habitaban la llanura, proceso conocido como  el Complejo Ecuestre (Martínez Sarazola, 1992: 125)
El alambrado y el ferrocarril fueron elementos incorporados al paisaje no sin poca resistencia y que generara la célebre frase de Domingo Faustino Sarmiento: Alambren, no sean bárbaros. Los medios de referencia y cercamientos de las propiedades durante el siglo XIX en nuestro distrito de Quilmes, tema que desarrollaremos.
Consideramos que el Quilmes de la Provincia de Buenos Aires posee un origen múltiple y ambiguo. Esta aseveración asienta su asidero en el hecho de que las causales del establecimiento, la elección del sitio y la forma administrativa en el que se implementó son características signadas por la corona española; mientras que los integrantes de la primera comunidad que forzadamente fueron establecidas aquí eran parcialidades Quilmes y Acalianas “extrañadas” de los Valles Calchaquíes. A su vez, se eligieron a estas comunidades para ser desterrada por dos motivos: por un lado para atender la demanda de mano de obra y por otro lado, como castigo a su rebelión ante la conquista española. Un antecedente similar fue la reducción de los Tubichaminis de la cual no se conoce la exactitud de sus integrantes, fecha y lugar de formación (García Belsunce: 2003, 43). Es oportuno mencionar y tener presente que lo que hoy conocemos como pampa húmeda, se encontraba habitada por comunidades nómades (Carlón, 2007)
El tema general del presente trabajo es la historia anterior a las comunidades en el Sudoeste del Partido Quilmes, haciendo foco en los métodos de señalamientos de las propiedades que aquí se asentaron durante el siglo XIX. Es donde hoy se asientan comunidades que no alcanza los 90 años: Villa La Florida fue reconocida en 1926; San Francisco Solano en 1949, La Paz y Los Eucaliptos en 1950 [1], entre las más antiguas. Es decir que nos ocuparemos del período rural de estas comunidades quilmeñas.
En el transcurso de período analizado observamos el desarrollo de elementos concurrentes a las propiedades, como las mejoras en los sistemas de cercados: zanjas, cercos vivos y alambrados, y la implantación del Sistema Métrico Decimal como régimen uniforme de pesos y medidas, en nuestro caso como hecho puntual se manifiestan en las conversiones de varas a metros que se registran en las mensuras más recientes.
Durante la etapa de recopilación de datos encontramos las propiedades de: Andrés Baranda, Wilfredo Latham, Ramón Echaire, Magdalena Urricart y Herederos de Brígida de la Cruz en Villa La Florida; Leonardo Pereyra, Gabriel Scannapieco, Carlos Sennewald y Manuela P. de Bozzano en La Paz; La familia Obligado-Claypole en Los Eucaliptos y San Francisco Solano. Se estimo conveniente no hacer tabla rasa sobre el límite del Partido de Quilmes, puesto que como afirma José Arocena la sociedad local puede o no coincidir territorialmente con el municipio. Para reconocer a una sociedad como tal, esta debe contar con relaciones de interdependencia socioeconómicas y una historia común (Burín – Heras, 2001:23). En esta zona son varios los elementos comunes, por este motivo no podemos dejar de lado a Leonardo Pereyra en el Barrio Santa Rosa, a los Hunt y Juan Fink en el Barrio 2 de Abril; los Oliva, Obligado, Rincón, Sandoval y Galigniana en Solano Brown.
Esta contribución a la historiografía Quilmeña pretende sumarse a las investigaciones anteriores, presentes y futuras de manera de contribuir a institucionalizar a la historia del partido como identidad municipal, dado que Quilmes posee elementos necesarios para posicionarse como el distrito histórico por excelencia de la Provincia de Buenos Aires: Material de estudio, extenso fondo bibliográfico, editoriales que imprimen esos trabajos, archivos locales (bibliotecas y hemerotecas), investigadores, etcétera. 
INTRODUCCIÓN 
A continuación se detalla sólo las mensuras que fueron utilizadas explícitamente en este trabajo:
Partido
Número
Nombre
Agrimensor
Año
Almirante Brown
8
Raymundo, Pedro, José Tomás y Leonardo Oliva
Marcos Chiclana
1849
10
Testamentaria de Manuel Obligado
Germán Kuhr
1859
22
Encarnación Rincón
Pedro José Lezama
1866
40
Herederos de Carlos Sandoval
Christian Heusser
1875
70
Juan Finck
Jorge Meinecke
1889
75
Ramón Hunt y Otros
J. A. Palacios
1890
80
Ramón Hunt y Dionisia Rincón
Lorenzo Valerga
1892
Quilmes

1
Terreno consignado en enfiteusis a Juan Manuel Cabot
Feliciano Chiclana
1828
18
Sucesión Cristina Lucas de Latham
Edgardo Moreno
1884
54
Terrenos del Estado destinado a la Tablada del Sur
Pedro Benoit
1865
105
Terrenos de Propiedad de la Municipalidad de Quilmes sobre la Cañada de Gaete
Paulino Silva
1876
178
Herederos de Magdalena  Urricart y Menta de Echaire
Jorge E. Hall

1896
189
Leonardo Pereyra
Cornelio Baca
1903
193
Gabriel Scannapiecco
Luis Monteverde
1906
203
Carlos Sennewald
Carlos Glade
1903
Florencio Varela
9
Herederos de Doña Brígida de la Cruz
Justiniano Lynch
1863
73
Sucesión de Don Andrés Hebbel y Doña Guillermina H. de Hebbel
Félix J. Romero
1906
  Respecto a las propiedades debemos mencionar factores las cuales debemos tener en cuenta al momento de analizarlas:
La interminable llanura con leves ondulaciones y algunos arroyos (Craviotto, 1969: 37) y (Latham: 1867, 13) era un monótono paisaje que carecía de referencias geográficas significativas lo que complicaba la delimitación de las propiedades que se encontraban en el actual Gran Buenos Aires.
 Ausencia de elementos que permitan la construcción de cercos. Aquí los propietarios debieron señalar los límites, primero con zanjas, luego con cercos vivos y recién a mediados del siglo XIX los primeros y rústicos alambrados con sus particularidades.
 Los intereses para que las propiedades posean acceso a las aguadas han generado divergencias entre vecinos, a fin de valorizarlas ó que las mismas hidraten a la actividad ganadera. Un ejemplo de esta situación ocurrió cuando Wilfredo Latham pretendía con su propiedad llamada Segunda Chacra tener como límite el arroyo Las Piedras. (Mensura N°18 Q: reverso foja 6) 
Primitivos métodos y tecnología de orientación geográfica. También se puede mencionar que en algunas mensuras se observan una mayor cantidad de referencia 
Administrativamente las distintas autoridades dictaron Normas y decisiones que configuraron las propiedades de Quilmes:
24 de octubre de 1580: Juan de Garay finaliza el reparto de propiedades entre sus compañeros de campaña, incluida una extensa región que se inicia desde la boca del Riachuelo hasta Ensenada.
 Hacia 1818 El Director Supremo de las Provincias Unidas, Juan Martín de Pueyrredón indica se disponga la traza y la delineación del pueblo en el mismo lugar donde estuvo la Reducción o en sus proximidades. Por lo que el Gobernador Intendente de Buenos Aires Manuel Luis de Olidén elige a Francisco Mesura para realizar el trabajo. Mesura delineó el trazado de Quilmes dentro del área que hoy forman las calles Guido – Felipe Amoedo y Zapiola[2] (Otamendi, 1968: 87)
El 28 de septiembre de 1825 se dicta la ley de Enfiteusis mediante la cual quienes se encontraban ocupando tierras fiscales deben gestionar en un plazo de seis meses su concesión bajo enfiteusis bajo amenaza de desalojo. Esta legislación permitió que extensos territorios de la provincia de Buenos Aires pasen a manos de acaudalados propietarios. (Passardi, 2007:57 y 58). Un agraciado por esta medida fue Juan Manuel Cabot (Mensura 1 Q)
Ley del 24 de octubre de 1864 y reglamentada por Decreto del 25 de febrero de 1865, mediante la que se fijan los límites del Partido de Quilmes, a partir de los títulos de propiedad y la exactitud de estos (Craviotto, 1967: 147)
Desgarramientos de Barracas al Sur en 1855; Lomas de Zamora en 1861 y Almirante Brown en 1873. 
ANTECEDENTES HISTÓRICOS 
A sólo 20 años de la segunda y definitiva fundación de Buenos Aires, la política territorial mostraba deficiencias, que con el correr de los años se acentuaría con la puja entre ganaderos y agricultores. En 1606, el procurador general, Juan Díaz de Ojeda dio en el cabildo una voz de alarma, respecto a que muchos pobladores no trabajaban sus propiedades por no saber cuales eran. El gobernador Hernandarias realizaría el primer amojonamiento serio al ejido de la ciudad de Buenos Aires, operación que no alcanzó a las chacras y las suertes de estancias. Por el contrario, el cabildo en 1610 adopta la tibia medida de disponer que los propietarios de ganado vacuno hasta una legua en redondo lo declararen y que los propietarios de caballos los mantengan con cuidadores.
Se estima que durante el siglo XVIII la zanja fue el único medio de separar  los predios, luego complementará los otros métodos divisorios y esta tarea de “zanjeador” fue desarrollada principalmente por irlandeses. Con el tiempo se implementaron los cercos vivos los cuales requerían mayor tiempo (velocidad de crecimiento) y más trabajo (plantación sistematizada). Su ventaja respecto a la zanja radico en que el resultado era una barrera más firme y duradera. Los cercos vivos eran armados en base a ñapindá, el espinillo, cina-cina, la tuna, entre otras. Vale aclarar que se recomendaba la implementación de dos tipos de cercos  vivos, “los mansos” llamados así por que estaban formados por arbustos sin espinas para el interior de la propiedad y los que poseían espinas para el perímetro.
Recién en 1845 Richard Newton introduciría el primer alambrado en nuestro país, alambrando la huerta de su estancia Santa María ubicada sobre la barranca de Samborombom a 10 leguas de Chascomús luego de haber descubierto este sistema en Inglaterra. Sin embargo, diez años más tarde fue Francisco Halbach el primero que rodeo una propiedad con alambre, Los Remedios en Cañuelas. 
A continuación repasaremos los diferentes señalamientos y cercados que se realizaron en el Sudoeste del Partido de Quilmes. Los mojones fueron los primeros hitos convencionales que se utilizaron para señalar.
MOJONES DE PIEDRA 
Germán Kuhr registra cinco mojones de piedra fijados en 1810 por Francisco Mesura con los cuales marcó el límite de las cabezadas (Mensura 10 AB: reverso foja 5)
La mensura de la propiedad de Juan Finck realizada por el agrimensor Jorge Meinecke toma como punto de inicio de la mensura a una piedra, sin más detalle, a la que designa como A (Mensura N° 70 AB: reverso foja 1). Esta propiedad tenía su frente sobre Donato Álvarez el cual se expandía desde aproximadamente la hoy calle 814, punto A, hasta el cruce de la avenida con el arroyo San Francisco, encontrándose este alambrado. Luego esta propiedad se introducía al vecino Partido de Almirante Brown. 
MOJONES DE MADERA 
En la mensura de Doña Encarnación Rincón del Partido de Almirante Brown, la misma inicia desde un mojón esquinero “de palo”, el cual es cuestionado por los Oliva (Mensura 22 AB: foja 2).
En 1892, Lorenzo Valerga realiza la mensura identificada como Ramón Hunt y Otros en la que anota la presencia de dos mojones de madera y estacas del mismo material, de los cuales uno de los esquineros fue colocado por otro agrimensor: José A. Palacios. Los lotes 9 y 10 de esta propiedad fueron adjudicados a Doña Liboria Hunt de Galigniana[3] (Mensura N° 80 AB: reverso 11 y 12)
En la mensura de los herederos de Magdalena Urricait y Juan Menta, el agrimensor Jorge Hall releva un mojón esquinero de madera esquinero Norte y Este de Da A. J. L. L. de Kemmis y Da María C. L. de Brown respectivamente (Mensura N° 178: foja 2)
El agrimensor Luis Monteverde menciona la existencia de mojones de ñandubay y la colocación de uno de ellos (Mensura N° 193 Q: foja 7 y reverso)
Cornelio Baca registra que coloca dos mojones de ñandubay separados, por 433,40 metros, en lo que es el frente del terreno medido (Mensura N° 189 Q: reverso foja 12). En esta mensura se da cuenta de 5 propiedades de Leonardo Pereyra. Una en el Partido de Almirante Brown, de la que nos ocuparemos más adelante y las otras cuatro dentro del distrito de Quilmes en lo que fueran las chacras Nº 63, 68, 62 y otra que se extiende desde esta última hacia la Cañada de Gaete.
En la mensura de Gabriel Scannapieco se marcaron con mojones de ñandubay los vértices de los terrenos de Juan A. Escobar, Jerónima Cárdenas y del sobrante municipal (Mensura Nº 193, Q. foja reverso 10.
 El agrimensor que llevó adelante la medición de la propiedad de Carlos Sennewald informó que en las esquinas en las que no se halló mojón se colocó uno de ñandubay. El Departamento de Ingenieros aconseja la desaprobación de esta mensura, dado que el agrimensor operante, Carlos Teodoro Glade incluye en los terrenos del Sr. Carlos Sennewald el área reservadas para calles (Mensura 203,Q, 14). Más allá de esto, la mensura dice que hacia 1910 las chacras Nº 64 y 69 delineadas por Francisco Mesura en 1818 se encontraban en propiedad del Sr. Sennewald. Debemos mencionar que en la Nº 69 también tenían propiedad Manuela P. de Bozzano y J. Felipe Hebbel. 
MOJONES DE PIEDRA Y HIERRO 
En la mensura de la Testamentaria de Manuel Obligado, realizado por Germán Kuhr en 1859, dice que: (…) dicho terreno linda por el Este con la dicha Cañada que hoy se ha hecho arroyo, por el norte con el mojón de los quilmes (…) (Mensura número 10 Q: foja 1). En 1866, el agrimensor Pedro Lezama registra el mismo punto al que denomina “Z” de su medición y lo describe como mojón de origen antiguo, esquinero y de “piedra y fierro” (Mensura N° 22 AB: reverso foja 2). Un indicio que nos acerca a imaginar el panorama del mes julio de 1866 en esta zona es el notar que entre los abalizamientos de los mojones A, B y Z se menciona a la Chacra Bella Vista (Mensura 22 AB: reverso foja 4 y 5) ubicada en lo que hoy es Avenida La Plata esquina Gutiérrez. Esto era posible debido a las pocas edificaciones existentes, como así también al declive hacia el cauce del arroyo Las Piedras. 
MOJONES DE HIERRO 
En 1875, el agrimensor Christian Heusser para iniciar la mensura se sitúa en el esquinero Norte de este terreno que es un mojón de hierro establecido por Germán Kuhr, como esquinero Este del terreno que Don Manuel Obligado compró a Don Agustín Zepeda, y costanero de otro terreno de Obligado (Mensura N° 40 AB: reverso foja 1)
El agrimensor Justiniano Lynch asienta en la mensura que estableció cinco mojones de “fierro, en esta zona”: T, V, X y Z (Mensura N° 9 FV: fojas 6, su reverso y 7). En cada uno de estos puntos el agrimensor registra los abalizamientos cercanos como ser: las casas de Latham, Manuel Benavente y Felipin ó la mismísima Chacra Bella Vista de la Familia Clark (Craviotto, 1967:111 y 159). La Propiedad de los Herederos de Doña Brígida de la Cruz fue parte un vasto territorio colonial que se extendía desde Florencio Varela hasta aproximadamente la Avenida Isidoro Iriarte (828 Ex -San Martín) sobre el margen de la localidad de San Francisco Solano, en cambio sobre el margen de Villa La Florida hasta la avenida 844, estos límites los tomamos de los mapas: Plano Catastral de los alrededores de Buenos Aires elaborado por los ingenieros Adolfo Vital y Enrique Roux, y Registro Gráfico de las Propiedades Rurales de la Provincia de Buenos Aires elaborado por el Departamento de Ingenieros.
El relevamiento realizado por Carlos Glade informa que a 426,70 Mts. del punto A encontró un mojón de hierro al que denominó B (Mensura N° 203 Q: foja 8)
Sobre la actual traza de la Avenida General Mosconi, en 1896 Jorge Hall ubica un mojón de hierro que indica el camino general de Buenos Aires a Chascomús (Mensura N° 178 Q: reverso 2)
Se registra el alambrado divisorio entre las propiedades de Lino F. Cárdenas y Julia Obligado Ortiz de Claypole Smith como así también de un mojón de fierro desviado 1,20 metros a la izquierda (Mensura 73 FV: reverso foja 5)
 ENCUESTA A LEONARDO PEREYRA SOBRE SU MÉTODO DE AMOJONAMIENTO 
En julio de 1875 la Sociedad Rural Argentina designa una comisión especial para que redacte un proyecto respecto al cercado de campos, en tal sentido la comisión circulo un cuestionario entre algunos de sus socios, uno de los cuales era Leonardo Pereyra. A través de sus respuestas tendremos una visión de las características que podrían haber tenido los cercados de sus propiedades en esta zona:
Pregunta: ¿Qué clase de cercado conviene más para los campos de Buenos Aires?
Pereyra: No he empleado otra clase de cercado que el construido con postes de ñandubay y alambre, barrenando los postes. 
Pregunta: ¿A que distancia deben colocarse los postes en los cercados de alambre?
Pereyra: Primeramente construí los cercos poniendo los postes a cinco varas. Después adopté la distancia de cuatro varas entre cada poste y me ha dado buen resultado. 
Pregunta: ¿A qué distancia deben colocarse los postes en los cercados en que se emplean varillas intermedias para sostener los alambres?
Pereyra: No tengo experiencia en esta clase de cercos.
Pregunta: ¿Cuántos alambres debe tener un buen cerco para ganado mayor?
Pereyra: Cuatro alambres y zanja. 
Pregunta: ¿Conviene o no resguardar el cercado con zanjas y en el primer caso qué dimensiones deben tener estas?
Pereyra: Es indispensable la zanja para la conservación del cerco y prefiero una a cada lado del alambrado, de una vara de boca por tres cuartas de profundidad. (Sbarra, 1964:82) 
ZANJAS 
Germán Kuhr y los linderos de la propiedad de la Testamentaria de Obligado que asistieron a la mensura señalaron al mojón J, ubicado en la esquina del zanjeado de Sourdeuax, como mojón esquinero de la Chacra de Quilmes (Mensura 10 AB: foja 7). En 1866 Pedro Lezama denuncia la presencia de lo que se conoce como la zanja de Obligado la que se encuentra a 22 centímetros de los mojones de inició y fin, por lo que se puede inferir que dicha zanja acompañaba los 349,01 metros del límite Este de esta propiedad (Mensura N° 22 AB: foja 2)
En la foja 14, de la mensura N° 80(AB) en esta medición Lorenzo Valerga escribe que la línea c d de 671,30 metros sigue la dirección de una zanja.
Edgardo Moreno describe que una zanja ya borrada corre paralelamente al alambrado de Echaire llegando hasta cerca del arroyo, sin embargo establece su importancia dado que una vez que la calle se encuentre abierta y entregada al servicio público el deslinde Noroeste de la propiedad de Latham será precisamente la traza de esa zanja (Mensura N°18 Q: foja 10)
En la mensura N° 54 Q realizado por Pedro Benoit, aunque en la diligencia de mensura no hace menciona alguna, se observa en el mapa el señalamiento de lo que identifica como “zanja antigua” que se extiende paralela al límite Norte. A través de la proyección que realizara Luis Otamendi en 1968 podemos ubicar que esta zanja corría sobre el límite norte de las chacras Nº 61 y 67 hacia el Este, sobre lo que hoy es la avenida Zapiola desde Donato Álvarez. Las mensuras del Partido de Quilmes Nº 54 y 105 relevaron la misma superficie en distintos años 1865 y 1876 respectivamente, comprendiendo el espacio fiscal que Francisco Mesura había establecido para la zona que los arroyos Las Piedras y San Francisco atravesaban el ejido de Quilmes.
Se toma nota de la utilización de zanjas paralelas en propiedades vecinas dentro de cada y equidistante a 1,20 metros. En la misma mensura se asienta que son dos las zanjas una exterior con la Sra. Manuela P. de Bozzano de 248,60 y otra interior de 275,20 metros que dividía la propiedad denominadas Título I de la Título III ambas de Carlos Sennewald (Mensura Nº 203 Q: foja 9 y 10)
En la mensura de los herederos de Doña Brígida de la Cruz del año 1863 efectuada por Justiniano Lynch menciona que el límite oeste de la propiedad de Wilfredo Latham que se encuentra más al Sur, es un zanjeado ubicado a dos metros de la esquina, donde colocó un mojón esquinero de hierro (Mensura N° 9 FV: reverso foja 6)
 CERCO VIVO 
En la sucesión de Cristina Lucas de Latham, de 1884 realizada por Moreno toma nota de cercos vivos, uno de los cuales lo describe de plantas de álamos. (Mensura Nº 18: reverso foja 8). Es por lo menos sorprendente el fluido contacto con las diversas novedades tecnológicas que Wilfredo Latham manejaba: Crianza de ovejas, sistemas de preservación de carnes, etcétera. En su libro Latham, observa que los cercos interiores ó divisorios de cinco alambres pueden reemplazar a las zanjas salvo que sea necesario el drenaje del terreno (Latham: 1867, 154)
 ALAMBRADO Y CERCO VIVO 
De toda la zona analizada, el uso del alambrado con el cerco vivo sólo se concentró en las propiedades de Leonardo Pereyra y sus adyacentes. En su mensura se observa la utilización combinada de alambrado y cina-cina en una longitud de 426,70 metros. En la misma mensura registra otro cercado de 277,90 metros. El agrimensor Carlos Glade da cuenta de un límite de alambrado y cina-cina de 505 metros (Mensura N° 203 Q: foja 8 y reverso) 
EL ALAMBRADO 
En 1845 Richard Newton introduce el primer alambrado a nuestro país. En los años subsiguientes el paisaje bonaerense agregó este nuevo elemento que también se expandió entre las propiedades quilmeñas. 
En 1863 el agrimensor Lynch informa la existencia de alambrados dentro de la propiedad de Wilfredo Latham (Mensura N° 9 FV: foja 6 y reverso)
En 1865 el agrimensor Pedro Benoit toma nota del alambrado de las propiedades del Sr. Adolfo Sourdeaux y da cuenta del alambrado de Andrés Baranda (Mensura N° 54 Q: foja 1 y reverso). La propiedad de Sourdeaux en el mapa de 1860 ha sido ubicada dentro de los límites de las viejas chacras Nº 71 y 72, en la margen Norte del Arroyo San Francisco y Avenida Donato Álvarez.
En la sucesión de Cristina Lucas de Lathan enumera un alambrado de 920 metros de longitud. En la foja 10 da cuenta del alambrado, calle de por medio del vecino Ramón Echaire (Mensura N° 18 Q: reverso folio 9 y 10 respectivamente)
En lo que hoy es área comprendida por las avenidas 844 hasta casi Iriarte (Ex - San Martín) de Villa La Florida, descubrimos que hacia 1896 la propiedad se encontraba alambrada en tres de sus cuatro perímetros, para tener una idea el segmento AB medía 1.543,2 metros, el CD 1.888 metros y el DA 923,50 metros. También registra cinco alambrados interiores, á 150, 851, 1.103, 1.467, y 1.675 metros, y seis en la propiedad vecina de J Pickney a 365, 1.105, 1.198, 1.401, 1.422, y 1.518 metros que parten desde la línea limítrofe Norte EF (Mensura N° 178 Q: foja 2 y reverso)
Cornelio Baca quien realizó la mensura del terreno de Leonardo Pereyra registra que dos lados de este predio se encontraban alambrados uno de 2.154 y el otro de 442 metros (Mensura número 189 Q: reverso foja 13)
En la mensura realizada por Luis Monteverde en 1906 informa que todo el perímetro de la Propiedad de Gabriel Scannapieco, de 343 H 51 A 91 cm., se encuentra alambrada (Mensura N° 193 Q: foja 8)
En la propiedad de Carlos Sennewald de 1910 se detalla que los alambrados miden 172,50, 50,60, 230, 206 y 411 metros respectivamente (Mensura N° 203 Q: reverso 8, 9 y 12)
El agrimensor Lorenzo Valerga registra el esquinero del alambrado de los herederos de Flores (Mensura N° 80 AB: foja 12). Esta propiedad poseía una forma triangular y se encontraba delimitada por la calle Humberto Primero en Almirante Brown Avenida Charcas hasta las cercanías de 828 y regresando por Donato Álvarez.
RECONOCIMIENTO DE SEÑALAMIENTOS ANTERIORES 
Germán Kuhr registra que encontró el pozo del mojón colocado por Marcos Chiclana para demarcar el frente de un terreno colocado por Juan Fink a Juan Antonio Fernández. (Mensura 10 AB: foja 9)
En 1866 el agrimensor Pedro José Lezama reconoce que el mojón esquinero Noroeste del terreno mensurado de Doña Encarnación Rincón fue colocado por Marcos Chiclana en 1855 que practicó una medición para los hermanos Oliva (Mensura Nº 22 AB: foja 2). El lado Noroeste del predio de los hermanos Oliva se apoyaba aproximadamente sobre la Av. Donato Álvarez entre el arroyo San Francisco hasta lo que hoy es la calle 831, para luego introducirse al Partido de Almirante Brown. En 1875 Christian Heusser hace lo mismo con el relevamiento realizado anteriormente por Marcos Chiclana. (Mensura N° 40 AB: foja 2)
Edgardo Moreno asentó en lo documentos que el 13 de marzo de 1884 comenzó la mensura reconociendo los tres mojones de hierro existentes: A, B y C, colocados en 1863 por el Agrimensor Lynch en ocasión de realizar la medición del terreno de los Herederos de Brígida de la Cruz, que se extendían desde Florencio Varela hasta esta área (Mensura N°18 Q: foja 7). Los puntos A y B conformaban el límite Oeste de la Chacra Los Álamos, en tanto el punto C era el vértice Sudoeste de la Segunda Chacra. La ubicación de las propiedades de la familia Latham, por orden de adquisición era la siguiente: “La de Arriba” con una superficie de 934.745 M2, en el actual Barrio Parque Calchaquí: Av. Craviotto, Av. Mosconi, Av. Calchaquí y 835; “La Segunda” con una superficie de 1.556.622 M2: Av. 844, Av. Mosconi, 835 y el arroyo Las Piedras en un vértice. Por último “Los Álamos” con una superficie de 711.462 M2, ubicada dentro de lo que hoy es Av. 844, Av. Mosconi, metros antes de Monteverde y otros tantos antes del arroyo Las Piedras (Gullotta, 1994:143)
Finalmente Cornelio Baca colocó, en 1903, dos mojones en los mismos lugares donde Paulino Silva lo había hecho en 1876. (Mensura N° 189 Q: reverso foja 12)
Dentro de los antecedentes del terreno de la mensura de los Herederos de Carlos Sandoval se menciona que Germán Kuhr al practicar la mensura del terreno comprado por Manuel Obligado a Agustín Zepeda detectó que el agrimensor Marcos Chiclana equivocó la dimensión del terreno de este último, quedando un terreno “sobrante” como de 300 varas de ancho entre Zepeda y Sandoval[4]. Este sobrante fue el objeto de la convocatoria de una nueva mensura (Mensura Nº 40 AB: foja 1) 
CURIOSIDADES 
El pequeño cauce y la poca pendiente del terreno por donde corren los arroyos San Francisco y Las Piedras dificultaba un rápido drenaje de sus aguas (Vera, 2006:70) En al menos dos mediciones reflejaron esta problemática. Hacia el año 1865, Pedro Benoit no eligió una época propicia para realizar la mensura encargada por el Municipio dado que describe al terreno como intransitable e imposible de medir (Mensura N° 54 Q: reveso foja 2). Años Más tarde en 1903, A Cornelio Baca le sucedió algo similar al realizar la medición de las propiedades que poseía Leonardo Pereyra ya que alega que comenzó a triangular los dos puntos más cercanos al arroyo San Francisco a causa “del mucho bañado y paja” (Mensura N° 189 Q: foja 13) La realización de esta mensura se encuentra en línea con una política urbanística que durante la segunda parte siglo XIX se implementó en Quilmes que consistió en una etapa de expansión hacia el Este y el Oeste del partido la cual se verifica con:
Obras como la construcción del camino hacia el Río en 1867, un puente sobre el arroyo Las Piedras y el saneamiento de la Cañada de Gaete (Mensura 105 Q: Foja 2). En el plano de la mensura 105 (Q) se observan un puente, el cual estimamos es el que se inauguró el 8 de julio de 1867 (Craviotto, 1867: 150). En 1906, el agrimensor Luis Monteverde lo describe como un puente de madera y lo toma como punto de inicio de su mensura (Mensura N° 193 Q: foja 6)
Ventas de terrenos en zonas que hasta el momento habían sido estimadas como no aptas para actividades productivas. Ya en 1580, al Este del distrito, la zona de la ribera era considerada de esta manera, razón por la cual las propiedades fueron medidas desde la barranca. Trescientos años después, en 1885 la municipalidad autoriza la venta de terrenos anegadizos sobre la ribera (Salustio, 2009:62). Con respecto a la zona de la Cañada de Gaete, en 1818 cuando Francisco Mesura diagramó el pueblo dejando un espacio libre fiscal en ambas márgenes del arroyo Gaete, al juzgarlos como terreno inepto para labores rurales por ser bañado susceptible a inundaciones (Otamendi, 1968: 87). Ya en el siglo XX continuaron las obras, hecho que se comprueba al observar el puente de hierro que se encuentra sobre Cno. Gral. Belgrano altura 812, hoy en desuso dado que actualmente el cauce se encuentra 500 metros al Norte. 
DETECCIÓN DE FRACCIONES NO DECLARADAS 
Con el correr del tiempo las mediciones fueron perfeccionándose lo que significó un control más severo de las dimensiones de las mismas. Esta mayor precisión detectó que algunos propietarios extendieran sus terrenos (Mensura N° 178 Q: foja 3), En el caso de Carlos Sennewald admite un exceso de 20.375,15 metros2, pero lo justifica argumentando más de 40 años de posesión de su familia. (Mensura N° 203 Q: reverso foja 10). O acomodaban las dimensiones de sus posesiones a sus necesidades, al quitarle una porción a uno y sumársela a otro, cuando en los títulos de propiedad se expresa lo contrario. (Mensura Nº 9 FV: Foja 6 y frente de la 7) 
CONCLUSIONES 
Luego de este trabajo estamos en condiciones de afirmar que a fines del siglo XIX esta zona se encontraba surcada por una gran cantidad de alambrados y cercos vivos, y en mucha menor medida de zanjas, con lo cual se infiere que ya en aquellos tiempos existía una explicita apropiación del sitio. El desarrollo que han tenido los cercamientos en está área, contemporáneo al del resto del país permite confirmar que en esta etapa la historia local se encuentra fundida con la nacional (Gullotta, 1994: 85)
Quilmes no escapó al enorme influjo de la Ciudad de Buenos Aires, por lo que sus primeros caminos se trazaron en concordancia a las necesidades de aquella: Norte-Sur y mínimos fueron los construidos Este-Oeste (Vera, 2006, 59 y 102). Recién a mediados del siglo XX con la inauguración del Camino General Belgrano en 1915, del Ferrocarril Provincial en 1927 y de la Avenida Tomás Flores Ex Pasco en 1939 comienza la transición del paisaje rural al urbano. Se observa que algunos caminos por su antigüedad y utilidad fueron directrices de propiedades:
El Camino Real de Barracas a Chascomús se ubicaba al este de la Cañada de Gaete, conformado el límite sudeste de las propiedades de Latham y Echaire, entre otros.
 Al Oeste de la Cañada de Gaete El Camino de las Tropas Charcas (Almirante Brown) – Donato Álvarez (Quilmes) junto con la anterior fueron las únicas vías de comunicación. Por otra parte, Estratégicamente a la vera de estos caminos se ubicaron establecimientos agropecuarios.
 Avenida José Andrés López (844) es interesante lo que sucedió con esta arteria debido a que se abre camino desde lo que hoy es Villa La Florida, no sin cierta oposición (Ales, 1968:16) se interna en lo que era la Propiedad de la Familia Obligado, hoy San Francisco Solano, la particularidad reside en que esta localidad tiene su origen de una corriente poblacional proveniente del Partido de Almirante Brown.
El Mojón de los Quilmes, ubicado sobre la Avenida Donato Álvarez en su intersección con el arroyo San Francisco, es el único hito de su tipo que se encontró señalado en un mapa de mensuras en el Archivo General de la Dirección de Geodesia de la Provincia de Buenos Aires junto a otras referencias propias del Siglo XX como la estación de trenes del Ferrocarril Provincial, Camino Gral. Belgrano, etcétera [5].
En línea con lo establecido por la ley referida a los límites de Municipios del año 1864, se observa que la ubicación de algunas propiedades decididamente configuraron los actuales municipios. Un exponente de esta situación es el área que hoy ocupa el Barrio Santa Rosa de Lomas de Zamora, la cual era propiedad de Leonardo Pereyra (Mensura 51,LdZ), permaneciendo en posesión de esa familia desde mediados del siglo XIX y hasta al menos el año 1935 (Gualco – De Paula,1988:62). La propiedad tenía su vértice Sudeste en lo que hoy es la Av. Donato Álvarez (Quilmes) esquina Juan de Garay en Almirante Brown-Lomas de Zamora, evidentemente fue determinante para convertirse en punto divisorio de los tres partidos mencionados.
Otro ejemplo del cumplimiento de esta ley en el Partido de Quilmes es la porción triangular: Arroyo Las Piedras, Av. Donato Álvarez y Monteverde que fuera de la familia Obligado-Claypole. Donde se halla el punto más austral del Partido de Quilmes, conjuga varios factores/hechos como ser: Es un área que se conservó Quilmeña seguramente por la combinación de la ley citada, pero también por el imperio de las dimensiones de las propiedades establecidas por Juan de Garay en 1580. En ambos ejemplos gravita la avenida Donato Álvarez como límite colonial.
El análisis de algunas de estas mensuras brinda información suficiente que amerita investigaciones dedicadas de cada una de ellas. Indicio auspicioso que se suma al potencial de temas a investigar en todo el distrito con el cual se enriquecerá la historiografía Quilmeña. 
 Lic. Juan Corvalán 
Miembro de la Asociación Historiadores Los Quilmeros y de la
Biblioteca Popular Pedro Goyena
BIBLIOGRAFÍA
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Vera, G. y Otros (2006), Quilmes, Diagnóstico sobre las Condiciones Urbanas y Ambientales. Universidad Nacional de Quilmes. 1º edición.
Archivo General de la Dirección de Geodesia de la Provincia de Buenos Aires. 
Mapoteca de la Biblioteca Nacional  
NOTAS

[1] Del patrimonio histórico de estas zonas del Partido de Quilmes solo se han ocupado (Barbieri, 1984 y 2006) y (Gullotta, 1994); las investigaciones posteriores al respecto son extractos de estas. 
[2] Esta decisión tiene su origen en la Declaración  de Quilmes Pueblo libre la cual a su vez, encuentra fundamento en el cambio de la política económica habilitada por los Austrias desde su asunción a la Corona Española y acentuada en el libre comercio adoptado por la Junta de Mayo de 1810, generando un aumento el valor de la tierra provocado por las ansias de propiedades necesarias para la expansión ganadera (Levoratti, 2000:71) 
[3] Esta Sra. conjuga en su nombre dos familias y aunque no tengamos elementos que prueben el y/o tipo de vínculo que los une es una dato que no deberíamos dejar pasar por alto. El apellido Hunt nos remonta al plano general del Sudeste de Buenos Aires, realizado por Francisco Mesura, donde muestra la propiedad Nº 38 D.n Hunt. Por el otro lado, Lucas Galigniana es el nombre del juez que en 1855 actuó como representante de los herederos de Carlos Sandoval (Mensura 3,AB, foja reverso 4) y que en 1875 comprara el lote 1 de 200.736m2 (Mensura 40, AB, Foja 3) 
[4] La familia Sandoval es calificada como la más antigua del Partido de Almirante Brown. Las constancias la remonta al año 1750 (Gorriti, 1966: 25) 
[5]  Número 5 del Catastro Partido de Quilmes Lámina 1. Construido con los datos de las mensuras judiciales y administrativas existentes hasta la fecha en el Archivo de esta Dirección Geodesia, Castro y Mapas. Construido por Julio Tarantet, dibujado por Antonio Manganaro y Revisado por Francisco Marrazzo.