jueves, 17 de abril de 2014

BERNAL, CONFLICTOS DE AYER Y DE HOY ENTRE CALLES Y CRUCES



por Chalo Agnelli
Acabamos de informarnos por el periódico “Bernales” del Norberto Giallombardo que se inicaron los trabajos para concretar el cruce bajo vías en la vecina ciudad quilmeña. Dice la nota: “COMENZÓ LA OBRA DEL BAJO VÍAS DE BERNAL (16/04/2014)- Luego
de más de cuarenta años de espera para contar con pasos bajo vías y no obstante las controvertidas situaciones de reclamos de orden técnico y ambientalista, a las que como se recordará, el señor Intendente puso fin con aquella rotunda “decisión política” pronunciada en al Club Bernal, la obra en la calle Espora-Avellaneda, que fue dos veces licitada y su costo varias veces multiplicado, se inició oficialmente el sábado 1º de marzo de este año 2014, con la instalación de un  obrador consistente en un contenedor y un baño químico.  Pese a ello, los grupos de vecinos identificados como ‘autoconvocados contra el bajo vías en Espora-Avellaneda’ continúan sus reclamos formales ante el Municipio de Quilmes, el Gobierno Provincial, el Estado Nacional y el Poder Judicial, sin aparentes respuestas hasta el presente. Ante lo que podría denominarse ‘cuenta regresiva’ el tiempo de la obra al día de hoy, es de un mes y medio y el obrador  instalado en Uriburu, entre Andrade y Espora, está en actividad, habiéndose registrado en la tarde de ayer, la presencia de cinco operarios cortando y doblando varillas de hierro, en forma manual.” (publicado en www.periodicobernales.com)


¡¡¡CUARENTA AÑOS...!!! 
Pero retrotraigámonos 86 años atrás, 1928, cuando otras dificultades, no menos, contradictorias aquejaban al pueblo de Bernal y enfrentaban a sus vecinos. La apertura de calles. Don Luis Pedemonte había cedido generosamente a la Congregación Salesiana para que concretaran su misión una porción de tierra que se extendía de la calle Belgrano hasta Dardo Rocha, un trapecio perfecto. El crecimiento del pueblo, los nuevos loteos requerían de la vecindad que se abrieran las calles que circundaban ese “latifundio”, como lo califica el periódico El Plata, pues complicaba en gran medida tanto el desplazamiento urbano como la instalación de servicios públicos. “El gas como servicio público se difundió al promediar el año 1913 y su uso doméstico fue muy lento en arraigar, no obstante que completaba el confort familias con verdadera eficiencia. Este servicio estuvo a cargo de una empresa privada que tenía instalado en Bernal un enorme gasómetro”, nos cuenta Gotardo Pedemonte en su libro sobre la historia de Bernal. [1] En esos años era párroco el Pbro. Luis Correa Llano, pero estaba a cargo de la Orden y sus propiedades el Pbro. Nicolás Esandi, quien desde 1914, fue el primer párroco de Bernal hasta
Nicolás Esandi
1923,  luego inspector salesiano y más adelante primer obispo de Viedma. Es bueno saber para quienes busquen datos de sus antepasados, que hasta 1914, los bautismos y casamientos se concretaban en la parroquia de la Inmaculada Concepción de Quilmes, hoy Catedral.

El tema del conflicto eran las calles Lavalle y Chacabuco que se interrumpían en la actual calle Don Bosco, en ese entonces aún llamada Independencia, como aún se denomina del lado de Barrio Parque. Había que atravesar la “chacra de los curas”, y estos no estaban conformes. El asunto llegó a la justicia. Era intendente de Quilmes ese año, el Dr. José Eduardo López, de la U.C.R., hermano del diputando provincial Dr. Rodolfo A. López. [2] La municipalidad había logrado que la Dirección de Catastro de la provincia aprobara el pedido de apertura de calles y se contrató a la empresa “Sociedad Apis” para que hiciera los trabajo, pero una orden de “no innovar” - como se suele judiciar hoy – del juez y presidente de la cámara de apelaciones José Ignacio Ferrando, [3] frenó la tarea de atravesar la huerta salesiana.


EL PLATA 
El periódico El Plata de 1928 nos ilustra fehacientemente sobre este problema urbano bajo el título: 
SE APLAZA LA APERTURA DE CALLES EN BERNAL – RESOLUCIÓN DEL JUEZ FERRANDO”. El lunes a última hora, recibió la Municipalidad un oficio del juez Dr. Raúl I. Ferrando, ordenando la suspensión de todo procedimien­to para la apertura de calles en Bernal, que debía efectuarse al día siguiente. Motiva esta interven­ción de la justicia, la protesta judicial entablada por la Sociedad Apis en contra del decidido empe­ño del P. E. Municipal, para ha­llar pronto remedio a un mal que traba el progreso de una zona importante del vecino pueblo.

Mucho nos tememos que la re­solución del mencionado juez, prolongue indefinidamente el actual estado de cosas. Conocida es la actuación de católico activo que caracteriza al Dr. Ferrando, para que una vez más, en un país li­bre como el nuestro, el derecho canónigo o los intereses a su cus­todia no se imponga al Código que fue dictado para todos los que viven este suelo, sin excepciones, ni dogmas, ni religiones. Bastan sutilezas de procedimiento para conseguirlo. Veremos que dice ahora el Concejo Deliberante, de la desviación de miras con que trate este asun­to, sin mezquinos intereses subal­ternos, depende que Berna!
Dr. José Eduardo López
se li­bre de ese amplio latifundio en­clavado en el corazón del pueblo.

No queremos aventurarnos a pro­nosticar actitudes, queremos creer simplemente que cumplirán con su deber por sobre los odios políticos.
Está en juego el prestigio de la autoridad municipal y nadie – creemos - se atreverá a levantar bandera de incondicionalismo por derechos gravados que no sean los del municipio que se juegan enteros en este episodio simple planteado por una sociedad que se empeña en sostener la integridad de un patrimonio que traba el adelanto edilicio del pueblo más progresista del partido: Bernal. 
EL ACTA DE PROTESTA. Para ilustración del lector trans­cribimos a continuación el acta le­vantada por el escribano público, Sr. Ceferino J. Ramos, a pedido del padre N. Esandi: Con fecha 2 de Mayo del co­rriente año, el compareciente ante la S. A. Apis formalizó con el Sr. Intendente Municipal del Partido un convenio ‘ad referendum’ refe­rente a la cesión de tierras desti­nado a la apertura de calles Lavalle y Chacabuco de Indepen­dencia (hoy Don Bosco) a Zapiola, en Bernal, con las cláusulas y condiciones que el mismo determinara; que con fe­cha trece del corriente el Sr. In­tendente Municipal ha hecho sa­ber al compareciente que por vía administrativa, procederá a librar al tránsito público las anunciadas calles. Dados estos antecedentes, siguió diciendo el exponente que no es­tando encuadrada dicha resolución dentro de los términos pactados en el referido convenio ‘ad referen­dum’ ,me pide a mi el autori­zante, haga saber al Sr. Intendente Municipal Dr. D. José Eduar­do López, que notificado del De­creto de 13 del corriente, formula su más categórica protesta por cuanto la considera atentatoria al derecho de propiedad y niega fa­cultades al Departamento Ejecuti­vo de la Municipalidad, para to­mar posesión de tierras a que hace referencia sin previo cumplimiento de las cláusulas del con­venio reservando para, la S. A. Apis el derecho de ejercitar las acciones que legalmente correspon­dieran y haciendo responsable al Sr. Intendente.” 

“LA APERTURA DE ALGUNAS CALLES”

Bajo este título Gotardo Pedemonte se ocupa de este tema específico en el libro mencionado:Un motivo de progreso para determinadas zonas de Bernal, fue la aper­tura de varias calles que interferían el movimiento de la población, para lo cual el vecindario y las instituciones lo­cales prestaron su oportuna colaboración. Laboriosas y largas gestiones demandó la apertura de las calles Lavalle y Chacabuco en pleno centro de Bernal, como igualmente la de la calle Ramella en el cruce del F.C. del Sud; la calle Pringles, de 25 de Mayo a 9 de Julio, y otras más, para consolidar el crecimiento de entonces y lo­grar en cierto modo la regulación de un plano catastral, Demoras y polémicas inoperantes, han demorado la solu­ción de estos asuntos, en razón de que en su momento fue­ron encarados con criterios abiertamente políticos, y algu­nas veces, de exigencias equivocadas, ya que en este orden de cosas debe buscarse la conciliación de los intereses re­cíprocos, con sentido de armónica convivencia, y no la adopción de campañas periodísticas desagradables o de me­dios violatorios de los derechos privados. Fue una práctica errónea la de arbitrar recursos im­perativos, cuando la solución de problemas de ésta índole, resulta mucho más expeditiva y fácil por la vía de la conci­liación. Y este error ha demorado por años el progreso de algunos lugares, que sufrieron las resultancias de la teme­ridad de ciertos actores que tomaron parte en esta cuestión. Cuando en 1927 se logró poner en práctica el principio del respeto al
derecho de propiedad y conjugarlo cuerdamente con los intereses de la comunidad, todo pudo resolverse: las calles se abrieron y en torno de muchos lugares baldíos, se levantaron hermosas viviendas que son hoy un orgullo para Bernal. Indudablemente la apertura de las nombradas calles fue en definitiva un motivo de sólido progreso para todo el pueblo en general, y para las zonas vecinas en particular. Las Memorias anuales de la Asociación de Fomento refle­jan las inquietudes del vecindario y los trabajos realizados por su intermedio, ante las autoridades comunales y los propietarios respectivos.” 

REFLEXIÓN FINAL 
Algunos años después las calles se abrieron. Luego los salesianos lotearon parte de la propiedad. ¡No se demoró tanto como “40 años” en llegar la solución! Esperemos que el desventurado cruce sub-vial de Bernal se concreté y que alguien como EL QUILMERO dentro de 46 años narre lo desopilante que ha sido en estos largos años esta empresa urbana. 
Varias historias de Quilmes nos muestran que en este pueblo todo fue lento, pausado, logrado con cierta modorra y pesadez; desde la llegada del ferrocarril en 1872, que sumó 15 años, [4] hasta el paso a nivel Alsina-Pellegrini [5] y… … … Salvo el fecundo período 1935 - 1965, el del auge de las Sociedades de Fomento, durante el cual el Partido sí tuvo un progreso urbano ágil y de criterio patrimonial.

Investigación y compilación Chalo Agnelli 
Director del blog EL QUILMERO
NOTAS


[1] Pedemonte, Gotardo. “Breve reseña de hechos y acontecimientos que hacen a la historia de Bernal”. Ed. de la Secr. de Gobierno y Cultura de la Municipalidad de Quilmes. Bibl. D. F. Sarmiento. Quilmes, 1970. Pág. 148 
[2] Ambos eran hijos de don José Andrés López, también intendente de Quilmes en el período 1904/1905. José Eduardo tiene una calle en Barrio Parque, Rodolfo en Quilmes, la antigua Santa Fe y José Andrés la calle 844 de San Francisco Solano. Esta familia dio otro intendente a Quilmes, que fue Rodolfo Adalberto “Robín” López de noble fama (1º/5/58 – 26/4/62). Ver: http://elquilmero.blogspot.com.ar/2009/06/el-intendente-jose-andres-lopez.html 
[3] José Ignacio Ferrando fue jurisconsulto (1892 - Buenos Aires - 7 de diciembre de 1941) Se graduó en 1916 de abogado en la fa­cultad de derecho de la ciudad natal; su tesis fue titulada “El mensaje del presidente Monroe ante la cuestión de las Islas Malvinas”. Actuó en la magistratura, desde secretario de un juzgado en lo civil y vocal a presidente de la cámara de apelaciones durante varios períodos. Fue también poeta, escritor y conferenciante.
 [4] Ver: http://elquilmero.blogspot.com.ar/2011/09/la-larga-travesia-del-ferrocarril.html 
[5] Ver: http://elquilmero.blogspot.com.ar/2012/09/la-linea-278-el-nefasto-cruce-peatonal.html y http://elquilmero.blogspot.com.ar/2014/01/cruce-peatonal-alsina-pellegrini-se.html