lunes, 19 de septiembre de 2016

PROYECTO “PALMAR QUILMEÑO”



Por Chalo Agnelli
Mucho se ha pensado y escrito sobre la Ribera quilmeña y muchos fueron los proyectos que enjundiosas mentes lanzaron al vuelo del sudeste o de las sudestadas. El mayor y más extraordinario fue el de
los hermanos Fiorito, que puso a Quilmes en la cima de las ciudades turísticas, durante la primera mitad del siglo XX. Estos hermanos de origen genovés supieron transformar el turismo en industria, sobre un terreno perceptivamente abonado por los: Andrés Baranda, José Antonio Wilde, Augusto Otamendi, Parry, Felipe Amoedo… varias décadas antes, a fines del XIX, cuando Quilmes realizaba su tercera fundación. Sobre aquella Ribera decimonónica nos anotició don José Andrés López en su “Quilmes de antaño”. [1]
Del emprendimiento de los Fiorito se explayó absolutamente la historiadora Matilde I. Salustio en, “El tiempo libre en la Argentina. El balneario de Quilmes. Primer balneario popular de río, 1915-1960”, [2] libro que, quien no lo leyó no puede decir que conoce todo sobre la Ribera. Fundamentalmente, porque es la primera investigación donde se esclarece la causa de la contaminación de la aguas del Río de la Plata, fatal para esa industria exponencial de la zona, el turismo, que se sumó en una época a muchas otras que pusieron a este Partido en el 5º lugar entre las ciudades industriales de la República Argentina.
“PALMAR QUILMEÑO”
Traemos a cuenta ahora un proyecto que surgió durante la administración municipal de don Eduardo O. Camaño (1987-1991), un proyecto que se bautizó “Palmar Quilmeño”. [3]
El propósito era ofrecer al turista una amplia gama de opciones en:
Servicios: cabañas con amplios jardines, hoteles, restaurantes, vestuarios, baños, estacionamiento, transporte.
Actividades deportivas: piletas climatizadas, minigolf, tenis, skate, náutica, windsurf, paseos marítimos, camping, scuash, voley boll, fútbol, ciclismo, pescar, canotaje y moto-cross, entre otras actividades deportivas existentes y a crear en el “Palmar Quilmeño”
Actividades culturales: anfiteatro, cine, conciertos, exposiciones, espectáculos artísticos diversos.
Recreación: Confiterías bailables, minizoológico, parques de diversiones, zonas de camping, parrillas públicas, juegos infantiles.
Paseos: En las reservas naturales, la flora típica ofrece su variada coloración de matices infinitos, ricinos, sauces, álamos, talas palmeras, lirios y camalotes, se combinan dando marco a la fauna lugareña, compuesta entre otras especies por: batracios, peces, cuices, comadreja colorada,
nutrias y aves como: cisnes, garzas, gaviotas, cigüeñas, patos, cardenales, loros, picaflores carpinteros, siete colores, federales, etc.
Se hay proyectado miradores y microcine donde se exhibirán películas inherentes al te4ma. Guías especializados organizarán paseos didácticos, donde el visitante descubrirá a cada paso las maravillas con que la naturaleza ha favorecido las costas de nuestra ciudad.
El folleto que promocionaba la ambiciosa propuesta argumentaba:
El suelo es uno de los bienes más preciados que tiene el mundo y es lógico, por lo tanto, que la planificación de su uso y conservación sean materias sociales y políticas fundamentales. Es por ello que en la Ribera quilmeña se halla el lugar más adecuando, para generar la recreación en todos sus aspectos, tanto activos como pasivos. Tendiendo a satisfacer fundamentalmente las necesidades de los habitantes quilmeños y de otras comunas que están fuera de su alcance, otros atractivos turísticos, sin excluir e integrando todas las clases sociales, que la recreación es un derecho de todo ser humano.
Dadas las inmejorables condiciones naturales que ofrece el Río de la Plata, cuyas márgenes desde Buenos Aires hasta Punta Lara no se encuentran aprovechadas y que las Costas de Quilmes son las únicas cuyas posibilidades de desarrollo significarían un atractivo singular para el miniturimo y la recreación de miles de ciudadanos es que se ha encarado este Proyecto.
Formaban la comisión especial de este Proyecto: el intendente municipal Eduardo O. Camaño como presidente; coordinador el subsecretario de gobierno Edgardo Giménez; arquitectos responsables del proyecto José R. Casazza, Marta Formoso, Hugo Rodríguez, Patricia López Baranda y el ingeniero agrónomo Luis Irzutti; eran asesores el Ing. Marcos Abramzon, el Arq. Marcelo Abramzon, el cineasta Alejo Apsega y maestro mayor de obras Ricardo Varela. Figuraban como entidades participantes: Centro de Arquitectos de Quilmes, Centro de Arquitectos, Ingenieros y Agrimensores de Quilmes, la Cámara de Confiterías Bailables de Quilmes, la Cámara de Comercio de Quilmes y la Unión Industrial de Quilmes.
AGUA Y ESPANTO
Pasaron, casi 25 años. El “Nuevo Balneario de Quilmes” de la
concesionaria A & P Fiorito, murió de intoxicación. Los subsiguientes proyectos quedaron en los papeles como el mencionado “Palmar Quilmeño”.
En 2010 se presentó un valioso trabajo: “Arquitectura y territorio. Evolución de la Ribera de Quilmes Provincia de Bs. As.” con el objeto de “recuperar la historia de la Ribera rescatando aquellos lugares, sitios y edificios que la caracterizaron en cada tiempo y que le dieron identidad propia e implementar estrategias que garanticen su sustento y conservación”. [4]
Antes, en marzo de 2008, se había anunciado el, Puerto Madero del Conurbano”, un megaproyecto inmobiliario de Techint sobre la
costa del río, que después de derramarse en cientos de controversias, ahora se está reflotando.[5]
Y ahí, está nuestra Ribera: la de los sauces criollos (que debería ser el árbol patrono del distrito); los palafitos - esas casas apoyadas en pilares o simples estacas, que aún son una característica del Paraje - el Pejerrey y algún que otro club-recreo, ruinosos; el Náutico sobreviviendo; las vías del tranvía que avivan la
nostalgia en la entrada de la avenida Cervantes, la casa de Ingenieri que le dio cierta relevancia internacional a la zona; los recreos se los llevó el agua, salvo algunos del medio pelo que se instalaron allá en el fondo cerca del Giménez y los carros y la “villa cariño” y los malandrines que cobran “peaje” y los nobles vecinos que persisten en permanecer y transcurrir. Nuestra Ribera, esa que ocupa un espacio en la identidad de los quilmeños.
RIBERA DE ANTAÑO
Para completar datos de la Ribera durante fines del siglo XIX, recurrimos al “Quilmes de antaño” de José Andrés López:
“No era solo a los que de afuera venían, o aquí estábamos, que la Ribera atraía; sus encantos sensibilizaban a los poetas que la cantaban en prosa y verso. No reproducimos las poesías sin rima de Délfor del Valle, Victoriano Silva o José Ignacio Pérez, ni la rimada de Eduardo Otamendi, pero haremos una excepción con dos de las varias octavas que, escritas por el joven uruguayo Florentino Delgado, publicó un periódico de la época:
“¡Ved allá, bajo los sauces,
a la sombra del ramaje,
como se anima el paisaje
de la música al sonar!
¡¡Cómo halagan los oídos
las quilmeñas seductoras
con frases encantadoras
que van dejando escapar!!
Más, cruzad los arroyuelos
que la arena va bordando,
y bajemos, penetrando
de la selva al interior.
Allí está lo que  pinta
del artista la paleta;
allí está lo que el poeta
llama ensueño del amor”
Tal era la Ribera cuarenta años hace, cuando la naturaleza le corregía la plana al hombre. Ahora, éste es quien se empeña en corregírsela a ella.” (Marzo 21 de 1917)

Por Chalo Agnelli
Fotos: Rodolfo Malaver
NOTAS

[1] Cap. 34. Recientemente re-editado por la Secretaria de Cultura de la Municipalidad de Quilmes, con la E. Buenos Aires Books, que se distribuirá en todas las Escuelas del Distrito próximamente.
[2] Piro, edit. Quilmes, 2009
[3] Folleto, en la Biblioteca Popular Pedro Goyena “Rincón Quilmeño”.
[4] Trabajo de los arquitectos Jorge N. Bozzano, director; Guillermo R. García, coordinador; y Marta Oliva, investigadora. Integrantes de la Unidad de Investigación, Historia y Patrimonio de la Facultad de Arquitectura y Diseño UCALP; con la participación de la Junta de Estudios Históricos de Quilmes y el Inst. de Preservación del Patrimonio Arquitectónico Urbano y Rural de Quilmes. También intervinieron alumnos de “Historia 2”: María Florencia Ollo, Florencia Galuzzi, Sol Guerra, Aldana Plamieri, Mariano Seta, Iván Pérez, Adrián Speziale, Jorge Romero y Patricia Rimschneider.
[5] http://www.latecla.info