viernes, 12 de julio de 2019

SAMUEL STUART PENNINGTON – MALVINAS, GRAF SPEE Y EL HOSPITAL DE QUILMES



 “El principal capital de una Nación es el capital humano:  
los cerebros que hacen, que crean, que diseñan, que proyectan; 
la fuerza del trabajo y los deseos de realizarnos en comunidad; 
y, fundamentalmente, las ganas de ser 
todos juntos una sociedad que puede cuidar y
educar a sus niños, proteger a sus ancianos y
a los más vulnerables, crear, desarrollar,
hacer posible un futuro mejor.” Facundo Manes [1]
Muchos fueron los facultativos que encumbraron el servicio del Hospital de Quilmes. Algunas de sus semblanzas las trató EL QUILMERO, como la de su precursor el Dr. Isidoro Iriarte y recientemente la del Dr. Salvati. En 1962, se creó el Servicio de Oncología Modelo donde en un mismo lugar se reunía la Sala de Operaciones, el Laboratorio de Patología, Radioterapia y Radioisóto­pos, logro alcanzado por el Dr. Samuel Stuart Pennington, la que consideró su mayor obra. [2] El 14 de mayo de 1966 se inauguró el Servicio de Oncología. Durante todo ese tiempo, el Dr. Pennington fue el Jefe de dicho Servicio que dejó de funcionar por falta de recursos en 1967.
INMIGRACIÓN BRITÁNICA EN QUILMES 
La colectividad británica se asentó en el vasto Pago de la Magdalena, en Quilmes desde fines del siglo XVIII, cuando comenzó la explotación de los saladeros. Luego en 1858, con el descubrimiento del francés Charles Tellier para producir frío artificialmente los descendientes de aquel primer contingente británico se pasaron a la industria agropecuaria como Juan Clark, Roberto Nalder Clark y Carlos Clark. [3] Algunos llegaron a Quilmes para convivir con sus “paisanos” como el Dr. José Antonio Wilde, hijo de James Wild un inglés multifacético que pisó el puerto de Buenos Aires en 1809; lo mismo sucedió con Wilfred Lathan, Francis Yonguer, William Davidson, los Nicholson, los Staples, los Hutchison, la familia de Daniel Hudson, anglosajones estadounidenses cuyo hijo menor fue el más completo conocedor de nuestra región rioplatense y patagónica. Mucho después llegó el Canon Joseph Thomas Stevenson, pero todos concluyeron por ser tan o más argentinos que algunos nativos de varias generaciones; como también lo fueron Robert Bontine Cunninghame Graham y Aimé Félix Tschiffely, suizo de nacimiento, inglés por adopción y argentino por amor.
 Cuando la empresa del Ferrocarril del Sud adquirió la línea Buenos Aires – Ensenada ("The Buenos Ayres and Ensenada Port Railway Company Limited") en julio de 1898, un nuevo y breve grupo de británicos se afincó en Quilmes, entre ellos algunos dejaron ingentes obras de humanidad como William Charles Kirkby Torre y su esposa, Alicia Woodman fundadores del “Quilmes Orphanage” el 10 de noviembre de 1894, conocido hoy por “Hogar e Instituto Cristiano Evangélico Dios Suplirá”. [4]
Durante el siglo XX, otros facultativos de origen británico prosiguieron la huella del Dr. Wilde y dieron lustre a la medicina local, nacional y del resto del mundo, en algunos casos en situaciones difíciles de la historia humana, entre ellos descolló el Dr. Samuel Stuart Pennington.


UN ADELANTADO EN SU TIEMPO [5] 
El Dr. Pennington (tercero de este apellido en la Argentina) nació en Quilmes el 4 de marzo de 1910, el año del Centenario. Año que fue una variable coyuntural de progreso social y humano en nuestro país. Fue su madre Jacinta (Janet) Kay y su padre Miles Stuart Pennington. [6] Era el mayor de 5 hermanos.

Samuel, bebé con sus padres
LOS ORÍGENES
La familia Stuart Pennington vivía en Bolton[7] cerca de la ciudad de Manchester, donde comenzó la Revolución Industrial. Entre miembros de esta familia se encontraban maestros, biólogos, entomólogos, naturalistas, astrónomos y médicos.
Bolton, Inglaterra

Dos miembros de la familia fueron alcaldes de su ciudad. Arthur Stuart Pennington (G.B. 1857- Q. 1916) con su esposa Ann Gregson (G.B. 1867 – Q. 1942) y sus tres hijos emigraron a la Argentina en 1886. En San Fernando fundó, dirigió y enseñó en el “Queen Victoria College”. Además, fue entomólogo y periodista, editó la revista ilustrada en lengua inglesa "The Arrow" y formó parte del staff editorial del diario "Buenos Aires Herald”. Adquirió renombre cuando publicó su libro "The Argentine Republic, its Physical Features, Fauna, Literature, Commerce, etc".
Arthur y Miles Stuart Penington

Su primogénito, Miles Stuart Pennington, también nacido en Bolton, llegó a Argentina con sus padres a los 2 años de edad, estudió medicina en la Universidad de Buenos Aires y fue uno de los organizadores del Servicio de Radiología del Hospital Británico. Fue autor del libro"Medicina popular en las islas del delta del río Paraná". Igual que su padre, Miles era entomólogo, y describió muchos insectos desconocidos hasta entonces. Fue asistente del Perito Francisco Pascacio Moreno cuando realizó las excursiones al sur de la Patagonia. Varios pastos y/o yuyos llevan [8] su nombre. Integró la sociedad ad hoc para la administración del cementerio de la “Protestant Community of Quilmes” creada el 14 de agosto de 1888, que se reunía en la iglesia anglicana “All Saints” en Quilmes (San Martín y Alsina). Vino a Quilmes como médico de la empresa Ferrocarril del Sud.
Instaló su consultorio de médico general y cirujano, aparte de radiólogo en dicha ciudad.
El 31 de julio de 1919, firmó el acta fundacional de la Comisión Directiva "Por-Hospital de Quilmes", conjuntamente al Dr Isidoro Iriarte y el Dr. Pedro Elustondo. Fue parte del servicio interno de dicho Hospital y subdirector. Luego se mudó a una propiedad en Bernal, más tarde regresó a Quilmes, y finamente a raíz de la enfermedad de su esposa, se trasladó a la casa de su hijo Samuel en la esquina SE de Colón y Moreno. Debido a un problema circulatorio, le fueron amputadas las piernas. Falleció en 1960, en el Hospital de Quilmes se le hizo un merecido homenaje.
SAMUEL STUART PENNINGTO
Samuel egresó en 1936, de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de La Plata y se matriculó en el Distrito II. Además de su afán por la investigación médica fue entusiasta deportista, practicó esgrima y en especial se inclinó por la navegación, fue socio del Club Náutico e incluso participó en regatas con su velero "Bicha". 

Durante la década del `40 y con una tecnología avanzada, desarrolló una intensa actividad innovadora para su tiempo, creando numerosas técnicas intervencionistas. Como su padre se especializó en Radiología y Fisioterapia, nombres que se daba a la especialidad en ese tiempo, donde el radiólogo se dedi­caba también a la radioterapia, onda corta, horno de Bier, etc.

Incursionó en todos los terrenos de la radiología, realizando las primeras aortografías y flebografías, técnicas osadas en aquella época en que casi nadie se atrevía a estudiar las arterias por punción directa y considerando también los primitivos medios de con­traste con sus severas reacciones, dada su composi­ción química. En esos años, el tratamiento oncológico por elección era el quirúrgico, seguido de radiaciones externas. En casos inoperables o terminales sólo se usaban las radiaciones externas que hacían operables lo que antes era inoperable. De esta manera, el Dr. Pennington se inclinó cada vez más hacia la radioterapia oncológica que en aquella época era paliativa.

En la década del `50 incursionó en la Medicina Nu­clear solo en la faz de tratamiento; asimismo comenzó a usar la primitiva quimioterapia, ya que este era un campo inexplorado. Teniendo ante sí este inmenso potencial, comien­za a efectuar tratamientos combinados radioquirúrgicos con isótopos, radium, cobalto, tántalo, oro, etc., que, asociados con terapias convencionales, lograron mejorar casos no quirúrgicos y convertirlos en operables.
Todos estos trabajos representaban largas noches y madrugadas en incesantes investigaciones y experimentos, pero nunca descuidó su vida familiar ni social.
CIRUGÍA
El Dr. Pennington además de radiólogo fue un cirujano nato. Fue iniciador de las hipofisectomías radioquirúrgicas, los implantes de semillas de oro radioactivo como tratamiento paliativo de los tumores hormono-dependientes, con muy buen resultado paliativo, por lo cual el Organismo Internacional de Energía Atómi­ca con sede en Viena publicó en su anuario su traba­jo relativo a esta investigación, siendo el único radiólogo argentino a quien ese Organismo le había dedicado un artículo.
También hizo un aporte al relato oficial argentino por la C.N.E.A. en la Conferencia Internacional sobre Utilización de la Energía Atómica con Fines Pacíficos de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, en 1956. Mismo año en el que formó parte de la Comisión Especial de Reglamentación del uso de isótopos radioactivos en la Rep. Arg. Nombrado por la C.N.E.A. [9] 
En 1966, obtuvo el título de Especialista en Oncología; actividad que venía practicando desde mucho antes y en la que se destacó en igual medida que en la radiología. [10]
INVESTIGACIONES E INVENCIONES
Muchas fueron las investigaciones e invenciones que Stuart Pennington no asentó, pues estaba impulsado por una incesante disposición para crear elementos que diera calidad al desarrollo de la salud.
Inventó, aproximadamente durante la década del `60 un tornillo para los placientes con cáncer de tráquea, laringe y faringe. Una vez operado el paciente le colocaba este “tubo-tornillo” para que cicatrizarla tráquea y conservarla con su abertura normal. Una vez colocado, a medida que cicatrizaba se atornillaba este tubo; unas vueltas por vez hasta completar el trayecto. Lo hizo de tres dimensiones diferentes tanto de largo como de diámetro. En una conferencia donde lo presentó junto con los resultados obtenidos de sus pacientes - cuenta su hija Julieta Stuart Pennington - los tubos fueron distribuidos entre el público que los valoró mucho, ya que nunca fueron devueltos al inventor.
Entre 1955 y 1965, diez años, estuvo realzando estudios para el implante de médula ósea. En la primera etapa utilizaba médula de oveja nonata que conservaba en hielo seco dentro de una especie de recipientes tipo tachos de lechero. La depuraba por centrifugación y llegó a implantarlos en pacientes terminales en los que tuvo un 10% de mejoría corta. Luego utilizó médula que extraía del hueso de la cadera del mismo paciente. Esta experiencia, que dio notables resultados, la realizó con dos colegas, uno de Australia y otro de los EE.UU.
Se vio imposibilitado de continuar sus investigaciones pues la Sociedad Médica Argentina no las apoyó y no contaba con otros medios. Fue el primer médico en Argentina en realizar implantes radioactivos para el tratamiento del cáncer. En el caso del implante de oro radiactivo en el cáncer de pulmón tuvo un 80% de curación en casos inoperables. Lo mismo sucedió con casos de cáncer de útero. Ideó un tipo de cirugía mamaria para evitar la total ablación del pecho en cánceres no invasivos, por medio de un corte en el pliegue inferior, vaciado ganglionar y de parte de la glándula mamaria y vuelta a cubrir. Muchas de estas experiencias fueron publicadas en la Revista Médica del Hospital Británico, como antes lo había hecho su padre.

TRAYECTORIA MÉDICA 
Fue Médico Radiólogo del Hospital Julio Méndez de Bernal (1936-1944); Médico Radiólogo de la Flota Mercante del Estado (1945-1952); Médico Radiólogo del Hospital Británico (1936-1952); Jefe de Radioterapia del Hospital Británico (1949-1965); Médico Radiólogo del Ministerio de Relaciones Exteriores (1955-1958); Jefe del Servicio de Tumores del Hospital de Quilmes. En 1962, se creó el Servicio de Oncología Modelo donde en un mismo lugar se reunía la Sala de Operaciones, el Laboratorio de Patología, Radioterapia y Radioisóto­pos, logro alcanzado por el Dr. Samuel Stuart Pennington, la que consideró su mayor obra. El 14 de mayo de 1966 se inauguró el Servicio de Oncología. Durante todo ese tiempo, el Dr. Pennington fue el Jefe de dicho Servicio hasta que se clausuró al año siguiente por falta de suministros.Además fue Jefe de Curieterapia del Instituto del Diagnóstico (1967), Jefe Radioterapia del Hospital Rawson (1969-1971), Profesor Honorífico de la Fundación Mainetti de Gonnet (1973), Coordinador de Radioterapia de la Clínica Di Rienzo (1981)
ACTUACIÓN EN LA SEGUNDA GUERRA [11] 
El 13 de diciembre de 1939, tuvo lugar la batalla del Río de la Plata, primera victoria naval británica de la Segunda Guerra Mundial en el océano Atlántico, cerca de la desembocadura del Río de la Plata, entre los barcos británicos: Exeter, Ajax, y Achilles contra el "acorazados de bolsillo" Graf Spee, orgullo de la flota naval de Hitler.

Graf Spee

Inicialmente, el Graf Spee dejó al Exeter fuera de batalla, pero luego los barcos aliados provocaron graves daño al acorazado alemán, y el capitán Langsdorf se refugió en Uruguay, país neutral, como lo era la Argentina que aún no había roto relaciones diplomáticas con el Eje. Luego de arduas negociaciones, se dispuso que el Graf Spee debía abandonar Montevideo en un plazo de 72 horas. Entonces Langsdorf decidió echar a pique su barco a cuatro millas de la costa. Los 1100 tripulantes del Graf Spee fueron conducidos al puerto de Buenos Aires y Langsdorf se suicidó en un hotel porteño. Los barcos británicos que habían sufrido importantes daños, con muchos heridos se dirigieron a las Islas Malvinas; la Argentina se había declarado neutral ante los avatares de la Segunda Guerra y mantenía relaciones diplomáticas con Alemania.

Así y todo, las fueras del Reino Unido pidieron ayuda médica al Hospital Británico de Buenos Aires, que envió médicos y enfermeras.
Se puso al frente de contingente al Dr. Samuel Stuart Pennington, llevando con él un equipo completo para radiología. Partieron de Montevideo en el vapor Lafonia.[12] Pennington hacía tan sólo tres años que había egresado de la Facultad de Ciencias Médicas de La Plata, pero su trayectoria en esos pocos años le había dado notorio prestigio. Las enfermeras que integraban la misión sanitaria que permaneció un mes en las islas fueron: R. Vickin, Mary Pobt, Lilian Elder, Elisa Ulis, B. Nordy, Margaret Schaw, M. Reed, Elisie P. Watson, Ángela Ladler y R. Smith. Se atendieron 81 heridos: 75 del Exeter, cuatro del Ajax y tres del Achilles[13]
Durante su estada en Malvinas, eran muchos los heridos por esquirlas, ya que se arrojaron gran cantidad de granadas, y no había forma de extraer las esquirlas cuando eran muchas y en un mismo lugar que las amputaciones. Gracias al equipo de Rx que llevó a las Islas, utilizando las radiografías, marcaba el lugar donde estaban las esquirlas, y mediante agujas de punción, lograba ubicar los restos, al hacer tope en ellos y así las retiraba quirúrgicamente evitando un sinnúmero de amputaciones.Los ingleses no permitieron que él firmara las historias clínicas. Estas eran visada y firmadas por el médico cirujano local el Dr. Weenard, director del hospital de Puerto Argentino (en aquel entonces Port Stanley) También tuvo prohibido hacer cualquier tipo de comentario acerca de lo acaecido. [14]
Las enfermeras del equipo del Dr. Pennington que curaron a los soldados británicos en Malvinas de regreso al puerto de Buenos Aires.

Concluida la ardua tarea médica, volvió a Buenos Aires el 2 de febrero de 1940, y fue acogido como un héroe. Recibió cartas de elogio y agradecimiento de muchas personalidades, y su nombre se reiteró en diarios y publicaciones de la época. En 1947, el rey Jorge VI le otorgó la Orden del Imperio Británico.[15]
La Embajada Británica informa al Dr. Pennington que el rey Jorge IV lo distinguía con la Orden del Imperio Británico por los servicios prestados a los soldados del Reino Unido heridos en la batalla del Río de la Plata.
GUERRA DE MALVINAS
Cuarenta y tres años más tarde de la batalla del Río de la Plata, la Argentina se encontraba bajo una dictadura cívico-militar desacreditada por una crisis económica producida por medias liberales y demandas internacionales de violaciones a los derechos humanos. Apremiadas por el fracaso, el gobierno de las Fuerzas Armadas en 1982, invadió las Islas Malvinas. Samuel Stuart Pennington, que entonces tenía 72 años, envió una carta al almirante Isaac Anaya ofreciendo sus servicios como médico en las islas, pero no fue aceptado; un ofrecimiento similar había hecho durante la crisis militar con Chile en el año 1978.[16]
Ante el enfrentamiento y fiel a su argentinidad, devolvió la Orden del Imperio Británico a la Reina Isabel II, y escribió los motivos en el diploma: "A causa de la guerra entre Inglaterra y Argentina (mi Patria) la insignia correspondiente fue enviado de nuevo a la Reina Isabel II, el 28 de abril de 1982 a través de la Embajada de Suiza en Buenos Aires". Dijo a la prensa local: “la Inglaterra de Churchill no era la Inglaterra de Tatcher”. Sin embargo, tanto Pennington como su familia y muchos otros argentinos de apellido inglés, recibieron maltratos por el típico exitismo que caracteriza a algunos connacionales.


PRECURSOR DE VIDA
Cuando se inició la era de la quimioterapia, inno­vó métodos de aplicación. Todo lo mencionado, en el contexto de la época hasta la década del `60, con muy escasa tecnología, requirió de coraje y capacidad científica para enfrentar la ceguera y la soberbia de ciertos colegas. Tuvo el valor de romper muchos ta­búes por incursionar donde nadie se atrevía.
Es considerado como uno de los precur­sores del Intervencionismo Radiológico que hoy ha puesto a la vanguardia a la especialidad y a la par de las otras especialidades. El Prof. Dr. José María Mainetti, genio de la oncología e investigador, nombró al Dr. Pennington, Profesor Emérito de su “Fundación para el Progreso de la Medicina”. De entre la numerosa documentación recorrida se puede descifrar que además de incansable de excelente formación, fue un hombre de extraordinario coraje, un innovador ingénito, inquisitivo, que ponía pasión en cuanto decidía alcanzar; generoso, con un gran sentimiento de humanidad y amplitud de criterio.


En 1938 se casó con Julieta Priani Chavarri con quien tuvo cuatro hijos: Susana "Susy", casada con el Dr. Daniel Salas, odontólogo, vive en Quilmes Oeste, tiene 5 hijos; Samuel (Sam o Sammy) tuvo 5 hijos, 3 del primer matrimonio, 2 del segundo, de estos el mayor es médico, Sam falleció el 17 de marzo de 2012, dejó 2 nietos, la menor estudiante de medicina; Gloria Paulina tiene 5 hijos y Julieta Adela, un hijo. Con su familia residió en Quilmes, en un importante residencia ubicado en la esquina SE de las calles Colón y Moreno frente a la plaza del Bicentenario; hoy ocupa el lugar una torre, que incrementaría su valor sosteniendo en sus muros una placa con el  nombre de este insigne argentino. 

TIEMPO DE DESCUENTO
El 1° de diciembre de 1984, cuando iba a tomar su guardia en la Clínica Dr. Di Rienzo, cayó al pozo del subterráneo, por cortarse el suministro eléctrico de los andenes. Falleció el 27 de mayo de 1985, a los 75 años de edad, víctima de un cáncer de próstata, que él mismo se diagnosticó tras una biopsia que se había realizado a pedido de su hija Julieta en 1982. La muerte lo sorprendió en plena acti­vidad y con el entusiasmo de los años jóvenes.
El Dr. Samuel Stuart Pennington aún tiene numerosos descendientes en Quilmes, entre ellos su hija Julieta, gran colaboradora de esta página, así como un nieto Lucas Samuel Stuart Pennington, periodista deportivo en la emisora FM 106.5 Radio Quilmes.
La incalculable biblioteca del Dr. Pennington fue donada por su familia y forma parte del núcleo principal de la biblioteca de la S.A.R. Su figura ocupa un lugar encumbrado en la historia de la Radiología Ar­gentina.
Carta que el Dr. Pennington envió al diario La Nación agradeciendo el trato que se le brindó tras el fortuito accidente sufrido en el subterráneo de Buenos Aires.
20 de diciembre, de 1984
Carta a los lectores. Diario LA NACIÓN
Sr. Director:
El 1o de diciembre de 1984, yo Samuel Stuart Pennington médico, para asumir mi guardia en la Clínica Dr. Rienzo, acudí como siempre a tomar el subterráneo a Retiro y desde la estación Diagonal bajar a tomar en la estación 9 Julio el subte a Palermo. Grande fue mi sorpresa al encontrarme en la estación en total oscuridad, no se veía nada, ni siquiera había un farol de kerosene. Para desdicha mía, al intentar ganar la plataforma respectiva del tren a Palermo, caí en el vacío y me arrolló el tren.
Por fortuna mis quejidos, en plena inconciencia, fueron oídos a tiempo por un policía quien con otros pasajeros me rescató.
Había sufrido el trituramiento del brazo izquierdo, politraumatismos, varias fracturas de costillas, etc.
El objeto de esta carta, es agradecer la intervención inmediata del policía y pasajeros, cuyos nombres ignoro, ya que estaba en shock traumático por desangramiento, y la inmediata y efectiva intervención médico asistencial del servicio de Guardia del Hospital Argerich, al cual fui llevado. Cubierta la pérdida de sangre (9 y 1/2 litros de T.S.) se me operó en el servicio de guardia; intervención practicada por el Dr. Julio Chiapparra y como ayudante el Dr. Ricardo Maitland Harriot, quienes me salvaron la vida. Posteriormente el Dr. García cirujano del Servicio de Tórax me intervino por un neumotórax traumático. Estos no sólo brillaron por su capacidad técnica sino su inusual alto sentido humanitario.
Mientras duró mi estadía, fui atendido con el mayor celo profesional y humanitario. Quiero en estas líneas expresar (aunque en manera muy pobre) mi reconocimiento y admiración por la alta eficiencia del Servicio de Guardia del Hospital Argerich, quienes dispusieron de todo lo necesario para salvar una vida.
Ojalá para bien de la República Argentina tengamos muchos servicios de guardia hospitalaria del tipo y eficiencia del Hospital Argerich, que entiendo es "modelo".
A todos los que me salvaron, mi sincero agradecimiento por su gran obra humanitaria. A ellos y a Dios que los guía y guiará gracias, muchas gracias.
“Un Argentino" Dr. Samuel Stuart Pennington L.E. 1107172 –
Colón 155 - Quilmes – 253-0554
SU ARGENTINIDAD
La verdadera aristocracia no proviene del origen, ni de un apellido, ni del dinero, esas engañifas son alimentos de la vanidad de las personas, futilidades que necesitan algunos para sostener lo que no son. Samuel Stuart Pennington tenía esa distinción ganada por sus obras humanitarias y su fiel argentinidad de la que siempre estuvo orgulloso y dio extremas pruebas de ello, como muchos descendientes de tantos inmigrantes que hicieron este híbrido país nuestro diseñado de misturas nobles. Condición que nos hace responsables de todo lo que somos de todo lo que hacemos cada uno en su pequeño o grande fuero.
Efectivamente la argentinidad de este científico y su hombría de bien se conmovieron cuando tembló el suelo de su Patria, arrastrada por una caterva de civiles y militares que arrojaron al pueblo a una batalla perdida antes de empezarla. Y lo supo expresar en un poema.
                                       UN ARGENTINO
¿Concíbese al hombre que
al elevar su vista
al cielo blanco-celeste
no piense en
su Patria, la Argentina…?
¿Concíbese al hombre que
al ver imponentes cimas andinas,
blancos colosos que al cielo se yerguen
cuan preces fervientes de almas divinas,
remontando las nubes dónde ellas se pierden,
no piense en
el Libertador de América
el Gran Capitán de la Argentina…?

¿Concíbese al hombre que
surcando su barco las aguas del río,
partiendo las olas,
nubes de espuma volante
sacudiendo su proa en elemental desafío,
no piense en
la audacia marina, los combates navales,
los triunfos y la gloria
del Gran Almirante…?

¿Concíbese al hombre que
al ver tumbas de héroes en las islas Malvinas
no piense en
estas sí que son nuestras
ahora regadas por sangre Argentina…?

¿Concíbese al hombre que
con su mujer, calor hogareño pristino,
no piense en
los hijos dilectos
de esa cuna de machos,
forjadores de la nueva Argentina…?
Investigación y Compilación Prof. Chalo Agnelli
 Se agradece el generoso aporte de la señora 
Julieta Stuart Pennington, sin el cual 
no hubiera sido posible esta semblanza
FUENTES
Agnelli, Ch. “Migraciones – Cuatro colectividades quilmeñas – Cinco familias para una historia social” Ed. Jarmat. Quilmes, 2006.
El Sol: “Samuel Pennington, el inglés que devolvió la condecoración”. Domingo 1 de Abril de 2012.
Goldar, José. "Historia de la Sociedad Hospital de Quilmes "Dr. Isidoro G. Iriarte"- Desde 1919 hasta 1972". Serie Archivos y Fuentes de Documentación Nº 9. Ed Municipalidad de Quilmes Secret. de Gog. y Cultura. Dirección de Cultura. Quilmes, 1979.
Jornadas Históricas Fotográficas En Quilmes 7º Jornada – 2008, “Samuel Stuart Pennington y la batalla del Río de la Plata”. César Gotta y Alfredo Buzzi.
Revista Argentina de Radiología. Vol.72 Nº 1 ene./mar. 2008 de la Sociedad Argentina de Radiología Arenales 1985 Ciudad Autónoma de Buenos Aires - versión On-line ISSN 1852-9992 - HISTORIA: Samuel
Stuart Pennington y la Batalla del Río de la Plata. Segunda parte. Por César Gotta y Alfredo E. Buzzi Subcomisión de Historia RAR
NOTAS


[1]Facundo Manes es un neurocientífico argentino creador del Instituto de Neurología Cognitiva y del Instituto de Neurociencias de la Universidad Favaloro 
[2] Diario El Sol (fecha 18/06/1962) se anunció la creación del Servicio de Tumores. En 1965 (Diario El Sol 01/07/1965) salió una nota informando que faltaba un mes para la inauguración. 
 [3] Ver “Migraciones”. Ed Jarmat, Quilmes, 2006.
 [4]Ver en EL QUILMERO del lunes, 3 de mayo de 2010ORFANATO EVANGÉLICO DE QUILMES.
[5]“Recordatorio Dr. Samuel Stuart Pennington” Dr. José R Tarzian.
[6] El apellido original de Arthur, Miles y Samuel era PENNINGTON.  En los países anglosajones se estila que el primogénito lleve un nombre/apellido común, en este caso STUART. Los tres fueron primogénitos. Los otros hermanos no son STUART. Los hijos de Samuel, por error de este, llevan el STUART como primer apellido. En la libreta de enrolamiento de quien trazamos la semblanza dice: Nombre: SAMUEL STUART – Apellido/os: PENNINGTON. La familia lo advirtió cuando este falleció y hubo que hacer la sucesión. Miles tampoco fue su nombre de nacimiento, se llamaba Herbert Arthur, nombre del socio de Arthur en Bolton, antes que lo estafara y tuviera que irse de Inglaterra por falta de trabajo. Seis meses después, se cambió el nombre a Miles. El apellido Pennington en Bolton, es como los Pérez o García en los países de lengua hispana.
[7] Bolton es una ciudad británica situada en el noroeste del país, en el área urbana del Gran Mánchester, aunque tradicionalmente pertenecía a Lancashire. 
[8] Datos obtenidos en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata.  
[9] En los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, después de los `50, se quiso dejar en claro mundialmente que se podía utilizar la Energía Atómica con fines pacíficos y especialmente en medicina. 
[10] Su trayectoria en este punto fue óbice para que fuera llamado, como médico consultor, sobre la enfermedad de cáncer terminal que padecía la Sra. Eva Duarte de Perón. Esto se hizo bajo estricta firma de confidencialidad y secreto de estado. 
[11] C. Gotta y A. E. Buzzi “Samuel Stuart Pennington y la Batalla del Río de la Plata”. Segunda parte Rev. Argent. Radiol. Vol.72 Nº 1 CABA Ene./Mar. 2008.
[12] Durante la segunda guerra mundial, a pedido del “British Community Council” (Concejo de la Comunidad Británica) fue quien daba la aptitud médica a los voluntarios argentinos que iban a integrar las filas inglesas en Europa, sacándoles las radiografías de aptitud en el Hospital Británico. Es por ello que le solicitan ir a Malvinas, cuando fue la batalla de Punta del Este. 
[13] Diario “Crítica”. Viernes 2 de febrero de 1940.
[14] Como no había ningún registro de lo que él había realizado en Malvinas, ya que no podía firmar nada, los medios de comunicación como el diario “The Standard” fueron los encargados de publicar telegramas que se intercambiaban los médicos y el gobierno británico. 
[15] El Dr. Pennington contaba que en Malvinas, a pesar de su porte y apellido inglés, no fue bien recibido por ser argentino. A la tardecita, después de la cena, cuando los isleños iban a los Pubs, si él entraba en uno hacían silencio, lo miraban con desconfianza y no dejaban que confraternizara con nadie. Con el correr del tiempo el trato fue mejorando un poco. 
[16] Se presentó como voluntario en 1982, para ir a Malvinas, porque lo sintió su deber, conocía las Islas, el Hospital y la desconfianza hostil de los “kelpers”.