miércoles, 19 de marzo de 2014

IRENE SOFIA RODRÍGUEZ GARAY - "VIDAS Y PAISAJES"


En este consecuente hábito de revolver entre libros viejos, encontramos en la Goyena un ejemplar de “Vidas y Paisajes”, de la profesora Irene Sofía Rodríguez Garay, publicado por la tradicional Editorial Tor [1], "contra viento y marea", como afirmaba su lema editorial. Las palabras preliminares fueron escritas por otro docente caractarístico de la Escuela Normal César Carrizo [2] quien nos acerca a la fecha de edición, 1940.
Son nueve cuentos y seis “Acuarelas cordobesas”, breves composiciones surgidas, quizás, en los viajes por la provincia mediterránea, donde recorrió sus caminos y su gente.
La rosa encarnada”, “La fortuna de Chango”, “Desencuentro”; Estrategia, “Cántaros de barro”, “La mancha”, “La cáscara”, “Rebelde”, “Almendros en flor”… son los títulos de los breves relatos donde el tema es el amor, la traición, lo prohibido, la muerte y los dos últimos caen en los imprescindibles axiomas que acostumbraba la época, sobre todo en autores que estaban tan fusionados con la “instrucción”.
Su literatura se muestra evidentemente influida por la lectura de los hispanistas, con cierta adjetivación que, sin ser incómoda, asume prioridad sintáctica, lo que no le quita fuerza a lo argumental ni a la sustancia creativa. 
NUEVA EDICIÓN 
En 1966 se realizó una segunda edición que tuvo mucha repercusión.
CRITICAS QUE SE HICIERON A LA SEGUNDA EDICIÓN
En la lectura de este libro se advierte cómo cobran vida, cómo hablan al espíritu, las sendas, las rocas, las plantas, los riachos. Su prosa es mansa, tranquila y serena, además de sencilla. “El relato que se refiere al General Lavalle tiene toda la fuerza evocativa que puede imprimirle quien siente profundamente lo que escribe” (La Prensa) 
“Posee un estilo elegante al par que sencillo. Maneja el idioma con fluidez y gracia. Tiene admirable sentido del ambiente, sus pinturas de paisajes son brillantes. Halla siempre el adjetivo preciso y la expresión certera para sus descripciones, ya sean breñas, páramos, quebradas, desfiladeros... Su palabra es vibrante. Su verbo expresivo y de rica sonoridad. Destácanse La Fortuna de Chango y Acuarelas Cordobesas.” (La Nación) 
Vidas y Paisajes enriquece nuestra escasa literatura en cuentos y relatos. Es un bello libro que acusa la inquietud espiritual de la autora”. {El Día) 
Narraciones escritas con ágil y fluida prosa, donde se exteriorizan con sutiles matices las reacciones de una exquisita sensibilidad femenina”. {El Argentino) 
“Una obra rica, amena, útil y grata para el mundo estudiantil y el públi­co culto...” (La Verdad, Quilmes)
Distinguida escritora y educadora argentina contemporánea. Su pluma avezada nos presenta en Vidas y Paisajes bellísimas descripciones en pinceladas magistrales”, (Del libro Calidoscopio Americano, Editorial Kapelusz).
Irene Sofía Rodríguez Garay era una mujer morena, alta, nada atildada en el vestir, siempre de buen talante. Poseía una humildad sin pretensiones y no hacía gala de sus conocimientos que eran muchos. Basta la lectura de “Vidas y Paisajes”, para advertir su formación académica. Fue una docente de actuación versátil en la Escuela Normal de Quilmes, donde fue designada el 13 de mayo de 1916, e ingresó el 29 de mayo, el mismo año que egresó la primera promoción del magisterio de esa casa de estudios, creada en 1912.
Docentes de la Escuela Normal de Quilmes, 1926. La segunda sentada desde la izquierda Irene S. Rodríguez Garay
Docentes y alumnos de la Escuela Normal, Rodríguez Garay de saco claro detrás de la señora de las pieles.
DE RAMALLO A LA PLATA DE LA PLATA A QUILMES
Esta educadora nació en la localidad de Ramallo, sobre las barrancas del río Paraná el 13 de julio de 1898 (aunque alguna documentación le adjudican 5 años de edad más, nacida en 1893, confusión que luego, como veremos, le traerá ciertas dificultades) En ese pueblo de la provincia de Buenos Aires donde se levanta el estrambótico castillo normando que el poeta "gauchesco" Rafael Obligado (1851 - 1920), autor del muy autóctono "Santos Vega"[3] , insólitamente, mandara construir para su mujer Isabel Gómez Langenheim.
Fueron padres de Irene, don Porfirio Rodríguez (n. 8/9/1841) y doña Fidela Garay (24/4/1863). Tuvo un hermano Domingo que vivió largos años con ella hasta su muerte en 1961. Su padre, de primeras nupcias, había tenido otros hijos.
Quizá la diferencia de edad del nuevo matrimonio que contrajo don Porfirio produjo desavenencias en la parentela y lo impulsó a establecerse con su nueva familia, a poco que naciera Irene,  en la ciudad de La Plata, precisamente en la calle 2 Nº 1235 (1º piso) donde la docente permanecerá el resto de su vida. 
CARRERA DOCENTE
En la capital provincial, Irene Sofía obtiene el título de Profesora de Enseñanza Secundaria Normal Especial en Pedagogía y Ciencias Afines de la Universidad Nacional de La Plata, título muy extenso al que supo sacarle réditos y que superó con creces a lo largo de su carrera docente y su acción cultural. También era bachiller egresada del Liceo de Señoritas de esa ciudad y maestra.
A poco de su ingreso en la Escuela Normal fue subregente hasta el 1º de octubre de 1941 en que fue designada regente, en calidad de iniciadora, en el Departamento de Aplicación, además de dictar las cátedras de pedagogía y castellano. Fue vicedirectora interina a partir del 23 de mayo de 1944 y titularizada el 1º de abril de 1955, año en que ocupó la dirección interinamente hasta 1956; cargo al que volvió en la misma condición en 1960.
Formó el primer núcleo de "Tardes Culturales", convocando a figuras relevantes de las ciencias, las artes y las letras como Víctor Mercante, Rafael A. Arrieta, Leopoldo Longhi, Alfonsina Storni, Baldomero Fernández Moreno. Estos encuentros se realizaban en la sala del teatro Colón de la Sociedad Italiana. 
Formó el Instituto de Extensión Cultural con figuras representativas y gran número de alumnos de la localidad. Creo el curso de declamación para niños bajo la dirección de Blanca de La Vega y Olga de La Fuente.
EL COLEGIO NACIONAL 
-El 5 de enero de 1962, ingresó como titular en el Colegio Nacional con 10 horas de castellano en 1º año, cargo con el que substituía a otro notable educador quilmeño, don Alfredo Quebleen Tessieres. Inmediatamente el 11 de marzo fue designada rectora de esa institución, cargo que asumió el 12 de abril,  conservando sus cátedras en la Escuela Normal. Pero al año siguiente, la confusión creada por su fecha de nacimiento (1893 ó 1898) la enfrentó con una decisión fortuita, la jubilación de oficio que le impusieron a partir del 5 de abril de 1963. Si bien Irene S. Rodríguez Garay apeló la medida, después de varios ires y venires se confirmó  la misma y esta docente, a quien sus alumnos apodaban, cariñosamente, "la china Dominga", por su temperamento alegre, afectuoso y predispuesta a dar sus clases con mucho histrionismo, dejó la Escuela Normal, el Colegio Nacional y Quilmes definitivamente. Tenía 65 años de edad (ó 70) y 46 años formando maestros en Quilmes. 
CONDICIONES
Terminó su carrera con un 91,17 % de asistencia, lo que demuestra que no la amedrentaban los viajes diarios desde y hacia La Plata. Sus cualidades fueron ampliamente consideradas por sus superiores, destacándose su espíritu solidario. Un documento, que consta en su legajo, detalla la colaboración especial prestada desde el año 1932 hasta el 31 de agosto de 1938; notas tomadas de los libros copiadores: I) Fue felicitada por el acto dirigido en el Instituto de Extensión Cultural. 12/7/32 (Disp. Nº 13. Pág. 215. Nota 273) II) Atendió con carácter ad honorem durante 2 hs. de Física en 3er Año  y 2 en 3º B - 1/10/32 (Cop Nº 13. Pág. 364. Nota 41) III) Colaboró atendiendo 2 hs de Física en 3er Año en reemplazo de la señora de Bianchi. [4] 8/4/33 (Cop. Nº 13. Pág. 173. Nota 97) IV) Fue propuesta en 1 h. de Música en 20 A 31/7/33 (Cop. Nº  14. Pág. 377. Nota 305) V) Fue propuesta en reemplazo de la Sra. de Molina.[5]  9/11/35 (Cop. Nº 17. Pág. 416. Nota 544) VI) Se la designó para atender 6 hs. de Literatura en reemplazo del Señor Carrizo (quien hizo el prólogo de su libro) 9/9/36 (Cop. Nº 19. Pág. 33. Nota 427. VI) Se le agradeció su cooperación desinteresada en las horas del Sr. Carrizo 20/8/37. (Cop. Nº 20. Pág. 392. Nota 474) 
OTRAS OBRAS
 Rodríguez Garay publicó también otras obras. "Ritmos", una compilación de conferencias que dio en varias instituciones de La Plata, Quilmes y Córdoba. Excelente compositora, realizó la letra y la música de zarzuelas de temática infantil: "Soldados", "La princesita Blanca Nieves" y "La princesa Fregona o El Rey Cuervo", una adaptación de cuentos de los hermanos Grimm. Y puso música a zarzuelas infantiles escritas por quien fue el director de la Escuela Normal el profesor Juan Manuel Cotta: "Las dos muñecas", gavota [6]; "Copito de nieve", minueto [7]; "Las madrecitas", canción de cuna, "Avecita errante", zamba y "Sembraremos", canción; obras editadas por Ricordi. Colaboró con el diario "La Prensa" y la revista "Caras y Caretas".   


En el diario “El Sol” del jueves 28 de junio de 1962 le hicieron a la profesora Rodríguez Garay una entrevista que aquí transcribimos:
EN SU DESPACHO DEL COLEGIO NACIONAL DE QUILMES LA ENTREVISTAMOS. 
— ¿Qué impresión puede darnos sobre el Colegio Nacional?
— Existe en el alumnado una juventud encomiable, digna de la dirección que concrete en ellos su verdadero ideal, la formación integral en lo que respecta a su alma, cuerpo y mente. Al joven debe orientárselo, encaminarlo, llevarlo despacio, por sendas firmes de deberes, y responsa­bilidades. Los conocimientos deben suministrárseles en profundidad.
En síntesis formar en ellos la real dimensión de los va­lores y forjar su personali­dad.
Debo agregar que cuento con un personal correcto, responsable, de ellos puede esperarse todo lo que se anhela. Trabajaremos unidos hacia un mismo fin, libre de egoísmos.
ESCAPE A LA ENERGÍA
— Por sobre todo eso. ¿Ha­cia dónde orientará, su acción?
— Para dar escape a la energía juvenil es acertado dejarles un campo fértil y propicio a sus propias iniciativas. La formación de un Club Colegial con propia dirección puede servir a esos fines. Nú­cleos, como el ya proyectado de ajedrez con algún encuentro ganado u otros como el de fútbol, también en marcha.
Otro de mis anhelos será tratar de acercar al Colegio a los egresados, con la for­mación de un Centro de Exalumnos.
También espero unir los núcleos, ahora separados, en uno solo dentro del personal.
Quiero destacar la actitud del alumnado que ha obser­vado perfecta presentación en los desfiles así como la bri­llante actuación del coro. Su disciplina es natural, sin exigencias, todo librado a la propia responsabilidad.
SALUDO A LA ESCUELA NORMAL
Desde mi flamante cargo hago llegar un saludo a mi que­rida e inolvidable Escuela Nacional Normal Mixta “Almirante Guillermo Brown“en el año de su cin­cuentenario.

 Chalo Agnelli
Cristina Secco
Comisión Administradora de la Biblioteca P. P. Goyena
Aportes orales del Prof. Celiar R. Cella 
Quilmes, 24/10/2012
FUENTES  
Archivo de la Escuela Normal de Quilmes. 
Biblioteca Popular Pedro Goyena.
Diario El Sol, jueves 28/6/1962
http://luisalberto941.wordpress.com/
NOTAS 
[1] “La Historia de la Editorial Tor reflejada en un libro”:  En 1916 Juan Carlos Torrendell (1895-1961) un catalán que había llegado a la Argentina siendo niño  funda una editorial a la que inicialmente bautiza con su apellido, que se acorta luego a Tor y  se convierte a partir de los años treinta en una verdadera usina productora de libros (cerca de 12.000 títulos entre 1916 y 1971)  que a precios muy accesibles y abarcando los más diversos géneros literarios, significó un notable aporte a la cultura popular argentina. En 1939 lanzó Pif-Paf,  la revista a través de la cual se  difundieron grandes títulos de la historieta americana, en 1940 salieron a la calle las primeras ediciones de Batman, fuera de las estadounidenses Por Carlos Abraham. Ver:  http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-4767-2012-08-24.html
[2] César Carrizo, nació en La Rioja en 1889, destacándose como escritor, como catedrático y como periodista. Trabajó varios años en la Escuela Normal de Quilmes. Cuando Rubén Darío dirigía en París su famosa revista Mundial — dice Federico Carlos Sáinz de Robies — Carrizo remitió a ella un cuento denominado “La huerta”, recibiendo no sólo la satisfacción de verlo publicado, sino el espaldarazo consagratorio”. El haber de su obra fue copioso y variado. Entre los títulos fundamentales conviene recordar: “Holocausto”, “El dolor de Buenos Aires”, “Llama viva”, “Perfume de mujer”, “Santificada sea”, “El domador”, “Imagen y jerarquía de Rosario”, “Un lancero de Facundo”, “Una vida ejemplar”, “Imágenes del país”, “Rapsodia viajera”, “Viento de la altipampa”, “Caminos argentino”, “El rastro de los conquistadores”, “La risa del diablo” y “Los hombres de piedra”. Medularmente romántico y apegado a los temas nacionales, Carrizo fue un escritor de gran oficio, que en su época conquistó muchos lectores mediante la fórmula fácil de una construcción dramática de tipo directo, sin complicaciones innovadoras de ninguna naturaleza. Falleció en Buenos Aires en 1950 (por Ariel Ferraro en “Poetas y escritores riojanos”- http://bibliotecamarianomoreno.org) 
[3] En 1872, Hilario Ascasubi publicó en ParísSantos Vega o Los Mellizos de La Flor, extenso poema en el que Santos Vega desempeña el papel de narrador de la historia de los mellizos de Luis y Jacinto. Santos Vega conoce en una pulpería a Rufo Tolosa quien lo invita a su rancho donde le cuenta la historia de aquellos. Poco después, Eduardo Gutiérrez contó a la manera de folletín la historia de Santos Vega y su amigo Carmona, perseguidos por la justicia. Obligado tras leer la obra de Gutiérrez, concibió su inmortal poema "Santos Vega" en 1885
[4] Haydée P. Estrella de Bianchi, profesora secundaria de Física y Química 
[5] Crescencia López Oliveros de Molina. Maestra egresada de la Escuela Normal Mixta de Azul en 1907. Ingresó a la Escuela el 23 de abril de 1912.
 [6] La gavota (gavotta, gavotte, gavot o gavote), originada como una danza popular francesa. Con un compás de 4/4 Ó 2/2 y velocidad moderada, la distinción básica de la gavota original consiste en que las  frases se inician siempre en la mitad del compás, es decir en la tercera nota.
[7] El minueto o 'minué', es una antigua danza tradicional de la música barroca  originaria de la región francesa de Poitou.

CARLOS MARCELO FERNÁNDEZ DURAÑONA “DE QUILMES AL PAÍS” (COLABORACIÓN)

"El dolor en serenidad es sabio"
A Carlos Marcelo Fernández Durañona, “Car”, nuestro ser querido,  lo asesinaron en la puerta de su casa,  el lunes 17 de febrero pasado. Secuestraron a su esposa y extorsionaron al hermano de ella, para no matarla. El sábado y domingo anterior  había estado reunido en familia, festejando cumpleaños.  Hoy ya no está físicamente entre nosotros el ser lleno de luz y bondad que era nuestro hijo, padre, esposo, hermano, primo, sobrino, cuñado. El dolor es inconmensurable. Es imposible describir la dimensión del daño, su onda expansiva en el alma de todos. Ante esta realidad irremediable, nos consuela saber que "Car" descansa en paz. Su alma inocente habita un mundo privado de dolor y nos ilumina. Él era el mayor de cuatro hermanos y de más de veinte primos hermanos. El primero de nosotros que jugó sonriente en las plazas de Quilmes.  El  primero de nosotros  que caminó distraído, anduvo en bicicleta y corrió sin miedo, por las calles de nuestra ciudad. El primero de nosotros que en el Jardín de la escuela Sagrado Corazón de Jesús, en sus primeros años de fundación,  trepó al gran árbol y creyó que tocaba el cielo. El primero de nosotros que piso el muelle de pescadores del Pejerrey Club,  llegó asombrado hasta el final y descubrió allí una de sus pasiones. El primo mayor, que cuidándonos una vez más, entregó su vida heroicamente,  en defensa de la  familia. Su muerte física no ha sido en vano. Es una donación para que el porvenir de nuestros hijos,  el de todos los hijos de la comunidad de Quilmes, Bernal, Don Bosco, de la Provincia de Buenos y del País, sea digno de ser vivido. 
Todas las familias y grupos de amigos tienen su estadística privada de hechos de violencia sufridos. La nuestra es también rotunda. Se extiende desde años atrás sobre familiares y amigos en forma progresiva. Gente común y corriente que vive en los barrios y se levanta todos los días a trabajar.  En cada uno de esos hechos agradecimos la suerte de seguir con vida. Esa realidad nos conducía a esta reflexión desoladora: cuanto mayor es la vocación de familia, cuantos más afectos se cultivan, mayores son las posibilidades de padecer una tragedia. Una lógica siniestra que gobierna nuestras vidas y que las autoridades correspondientes no supieron prevenir.
Por este medio acercamos nuestro dolor, transformado en amor, a todas las autoridades del País, para que las nutra de energía y las reúna en el compromiso público destinado a revertir la situación.
Estamos inmersos en una visión materialista y superficial de la vida. Discutimos sobre el dólar,  la inflación, el desarrollo productivo, los medios de comunicación, etc., y nos olvidamos del valor supremo y sagrado de la vida. La función primordial del Estado es garantizar la vida y la integridad física de todos y cada uno de los ciudadanos. ¿De qué sirven los debates coyunturales si los ciudadanos no perciben que los Gobiernos tienen como objetivo principal garantizar la vida?  Necesitamos que esa misión primordial del Estado llegue a los oídos de toda la población y a nuestros hijos. Hoy los peores miedos de los niños no están en su imaginación, sino en las calles. Debemos devolverles la tranquilidad de espíritu y la esperanza. Debemos recuperar para todos los niños argentinos la vivencia alegre del barrio. Debemos recuperar la cultura del espacio público, el respeto al espacio compartido, donde nadie puede imponer su discrecionalidad, voluntad, fuerza o violencia. 
El primer progreso de la vida en sociedad ha sido el imperio de la ley. La población tiene miedo de vivir en las ciudades porque el Estado no cumple la función esencial. No podemos renunciar a la esperanza máxima de que nuestros hijos y las generaciones futuras caminen tranquilos por las calles. De no ser así, la desesperanza inundara los corazones y con ella la desintegración social será un hecho. Y no habrá donde huir dentro de nuestra amada patria porque ningún paisaje maravilloso es habitable sin el imperio de la ley. 
El Estado de Derecho debe garantizar la vida en todo el territorio argentino. A los niños que nacen en este país, en todos los estratos sociales su primer regalo debe ser el imperio de la ley y la educación. No hay otra alternativa: donde no gobierna  el Estado de derecho, gobierna la delincuencia y el narcotráfico. 
No podemos naturalizar el mal. No podemos acostumbrarnos a ver en la oscuridad. Gobiernos sucesivos han dictado numerosas leyes de emergencia referentes a las cuentas  públicas, a bienes económicos. Hoy el Estado Argentino está en deuda con la protección de la vida humana;  el estado de emergencia se manifiesta sobre el bien más preciado.  Un gran componente de la sociedad que no puede o no quiere encerrarse en barrios privados es la que todavía cree en la función del Estado como garante de la vida y ese mismo Estado la desampara. Ello advierte que la legislación y las decisiones judiciales tienen que estar a la altura de las circunstancias. Toda ley, decreto, o resolución judicial tiene que privilegiar absolutamente la vida y la integridad física de los ciudadanos. Ningún riesgo, derivado de experimentos legislativos o procesales, puede lanzarse sobre ellos. 
Por eso en esta hora de nuestra Nación, rogamos que con respeto absoluto de los derechos y garantías de la  Constitución Nacional, nos independicen de la delincuencia, de la droga y sus  consecuencias, y del narcotráfico, que nos devuelvan la libertad de caminar en paz por nuestros barrios.
Es fundamental la unión de todos. Los hermanos sean unidos, es la ley primera, o esos males nos devorarán. Despierta Argentina.
Esta humilde familia, entrega su dolor, en pos de esta esperanza: la unión de todas las corrientes políticas en esa gesta fundante y fundamental.  La sociedad ruega recibir señales claras en ese sentido. De iniciarse este camino la injusta muerte  de nuestro ser querido y la de muchos otros antes,  tendrá un sentido.
A nuestro ser amado  “Car” le gustaba pescar, leer, aprender,  jugar al futbol, escuchar música, ver películas, compartir la vida con su esposa e hijos, reunirse en familia,  tomar café en algún bar de su ciudad.... Siempre fue un ser  justo y solidario con el prójimo.
Nuestro dolor, hoy  muta en amor. En la esperanza de que en los años venideros, en la vereda  de cada barrio, un padre pueda soltar confiado la mano de su hijo para que camine hasta la casa de sus primos,  o hasta el club del barrio,  con la única dulce compañía de su ángel de la guarda, la paz de espíritu, y las fuerzas de la  imaginación.
                                               Familiares de Carlos Marcelo Fernández Durañona.

HÉCTOR ÁNGEL PEREIRAS - 1918 /1995 – EDUCADOR, UN HOMBRE DE LA CULTURA


El mundo en su sesgado girar recorría la segunda década del siglo XX. Por primera vez en su historia, desde 1916, la Argentina tenía un gobierno electo por el voto universal, secreto y obligatorio. En mayo de 1918, concluyó en la provincia de Buenos la intervención federal de José Luis Cantilo y asumió el radical José Camilo Crotto – el que le dio nombre a los trabajadores golondrina - Ese año fue coyuntural para Europa, ya que el imperio alemán se derrumbaba y en noviembre concluyó la primera guerra mundial. En Quilmes, que era ciudad desde hacía dos años, don Pedro Mergasi festejaba el armisticio, bautizando la sala cinematográfica que abrió en la calle Córdoba (hoy Pte. Perón) casi Andrés Baranda, cine “La Paz”.
La inmigración española, que en la primera década del siglo había sido de casi 500.000 personas, en la segunda se sumaron otros 200.000 peninsulares. [1] Entre estos estaba el matrimonio gallego de don Jesús Pereiras Brea y doña Engracia Codesido, que se instalaron en Avellaneda, donde nació el 6 de mayo de 1918, el cuarto de sus cinco hijos, Héctor Ángel Pereiras.
Era intendente de ese Partido don José María Sarobe. Pero la noticia que más conmocionó a los rioplatenses fue algo inusitado, el 22 de junio, entre las 17 y 18 horas una nevada blanqueó techos, calles y baldíos.
Allí en Avellaneda, específicamente el conglomerado obrero se que crecía entre Sarandí y Villa Domínico, se crió Héctor y sus hermanos. Cuando concluyó la enseñanza primaria ingresó en la Escuela Normal de Quilmes, de donde egresó como maestro normal nacional en 1937, promoción que dio renombrados educadores a Quilmes, como: Alicia Perla Clerbout, Delia María Fraquelli, Alicia Cora Madrid, Celia Martha Schierff, Nelly Esther Chiriguini, Ruth Elena Llarías, entre otros.
En esos años para ingresar a determinados estudios y trabajos, se requería el título de bachiller, de modo que Héctor Ángel lo procuró en el Colegio Nacional de Quilmes en condición de alumno libre pues debía trabajar; en 1938, había obtenido el cargo de maestro en la Escuela N° 62 de Lanús Oeste. Largos desplazamientos de una localidad a otra en años en que los medios de comunicación no eran abundantes ni los caminos accesibles.
Ya bachiller en 1942, completó en la Universidad de Buenos Aires los profesorados de  Historia, Literatura y Filosofía; siempre en simultáneo el ejercicio de la docencia.
Fue su convicción, desde  muy joven, que la alfabetización era el primer paso para dignificar la vida de la clase trabajadora. Atento a esa necesidad para los trabajadores de las curtiembres que se extendían a lo largo del Riachuelo y de la “Sulfúrica” [2] - empresa que inspiró al Joaquín Gómez Bas su descarnada novela “Barrio Gris”, donde dice: “La vieja fábrica de ácidos que alardeaba de su desprecio por las municipales leyes higiénicas vomitando, desde su petisa chimenea, vaharadas de azufre quemado que carcomían las chapas de zinc de los tejados y arañaban los bronquios del vecindario…” - fue uno de los fundadores de la escuela vespertina “Ricardo Gutiérrez” de Sarandí. Dado el éxito de este tipo de establecimientos educativos, el gobierno creó años más tarde muchas más en el territorio provincial.
Su pasión educativa era inherente al compromiso social; en 1943, fue uno de los fundadores de la Comisión pro-asilo para Ancianos y Hogar Escuela para niños de Avellaneda. Al año siguiente se inicia en el periodismo con la creación del  periódico “Nuevos Horizontes”, que bregaba por diversas mejoras en Sarandí y Domínico. Algunas ya concretadas como el Viaducto [3] y el entubamiento del arroyo de de Sarandí. [4] Por su avezado trabajo comunitario en 1945 los vecinos lo designaron presidente de la Liga de Fomento. Durante su gestión organiza cursos gratuitos para obreros que alcanzaron tal éxito que la Comisión Femenina le otorga ese año una medalla por su labor. Pereiras había sido desde su juventud militante de la Unión Cívica Radical.
En el período 1946 y 1947 es elegido Presidente de la Comisión que atendía las necesidades básicas de 55 niños con las necesidades básicas insatisfechas.
El trabajo social, además de la labor educativa no lo privan del oficio de escribir y en 1947, el Instituto Sanmartiniano lo distingue por sus ensayos sobre el Libertador y obtiene el premio del Concurso del Magisterio por su “Himno a San Martín”. Luego con el sello de editorial “El Ateneo” publica ese año su libro “Agua y Tierra”, y colabora en diarios y revistas de Buenos Aires, Avellaneda y Quilmes.
En 1948, contrae matrimonio con Delia Irurzum y constituye su hogar en Quilmes. En 1949, nace su hijo Héctor Rubén y en 1951, su hija Mónica Delia (luego destacada docente e inspectora de la rama artística).
LA PASIÓN DOCENTE
Tras las Jornadas Pedagógicas que se realizaron en Avellaneda en 1959, se aprueban varias de sus iniciativas y su marcha-canción, “Escuela Vespertina”.
En 1960, es designado Director del Colegio “Almafuerte” de Parque Patricios; y ese mismo año aprueba el curso para directores en el Instituto Bernasconi para investigaciones pedagógicas y merece Mención Especial por su valiosa labor en: “Legislación escolar”, “Organización escolar”, “Sociología”, “Lenguaje gráfico y Dibujo”, “Técnica de Investigación” y “Estadística”.
Aunque ya tenía un cargo directivo, decidió legitimarlo y se presentó en el Concurso de Antecedentes y Oposición en 1961, del que salió exitoso y a propuesta del Tribunal de Clasificación N° 1 fue designado por el Consejo Nacional de Educación, director de primera categoría. Pero ahí no detuvo sus ansias de conocimiento. El compromiso social también lo llevó a involucrarse en la actividad gremial, procurando la dignificación de la tarea docente y en 1963, fue elegido por sus pares de Avellaneda Director de Prensa de la Unión de Educadores.
El Prof. José Edmundo Clemente, Director de Cultura de la Nación, disertando en la Biblioteca Popular Pedro Goyena, sentado en el centro el Director de Cultura de la Municipalidad de Quilmes don Héctor Pereiras. De pie la directora y fundadora de la Biblioteca, profesora Ana I. Manso de Torrico. En la inauguración del Local Nº 10 del edificio del Mercado Municipal el 21 de julio de 1964.
QUILMES
A partir del momento en que establece su domicilio en Quilmes inicia una consecuente actuación en la vida cultural del distrito, en distintas instituciones y su nombre comenzó a ser distinguido. Así fue que tras las elecciones realizadas el 7 de julio de 1963, en que resultó ganadora en Quilmes la Unión Cívica Radical del Pueblo - liderada por don Esteban Tomero - colocando en la intendencia al médico Raúl Buján, Pereiras, fue designado Secretario de Gobierno y Cultura del Municipio de Quilmes; cargo que ejerció desde el 12 de octubre de ese año, hasta el 30 de junio de 1966, en que después del funesto golpe del estado cívico-militar-eclesiástico del día 28 anterior, la municipalidad fue intervenida por el Tte. Cnel. Oscar A. Yanuzzi.
En el marco de su gestión de 2 años y 9 meses, restablece la Comisión Municipal de Cultura, retomando los parámetros de la ordenanza Nº1333 sancionada el 7 de julio de 1942, por el intendente Dr. Manuel J. Cruz, [5] otro de los hombres que durante su breve paso por el ejecutivo local dejaron un legado imperecedero para la cultura y la identidad de los quilmeños. [6] Fue presidente de esta segunda época el profesor José Pardo que por esos tiempos era Director de la Escuela Municipal de Bellas Artes "Carlos Morel" y secretario José Abel Goldar. [7]
Aceleró el traslado de la Escuela de Bellas Artes “Carlos Morel desde su primer establecimiento en la calle Alvear, cumpliendo con la ordenanza del H.C.D. Nº 2980 del 6 de febrero de 1964. Entre el 10 y el 16 de julio de 1965 se concretó el pase total a la Casa de la Cultura”, [8] nombre que Pereiras le impone basado en el concepto malrauxiano de “Maisons de Jeunes et de la Culture.
 En el año 1959, André Malraux, [9] en ese momento ministro de Educación de Francia, había llegado al país, alojándose en casa de su editora, Victoria Ocampo. En el marco de esa visita Pereiras tuvo ocasión de conocer personalmente al escritor francés e intercambiar puntos de vista y experiencias de sus conceptos aplicados política y culturalmente en la Argentina.
Durante su gestión se le dio relevancia pública al Museo Municipal del Carruaje de El Dorado; el predio de 9 Ha que había donado don Carlos Hillner Decoud en 1950.
Continuó su tarea actualizando los programas de la EMBA al nivel de la Escuela General Belgrano de la Capital. Gestiona el reconocimiento nacional de los títulos otorgados a partir de esa fecha. Crea la Escuela de Música, Danzas y Arte Escénico, “… que se inició en 1964 en cuyo transcurso el acontecimiento más destacado fue la creación de un Seminario Poético, denominado Leopoldo Lugones, que se desarrolló como un cursillo de declamación e interpretación teatral.” [10] Como una manifestación democrática, participativa que a nivel nacional se estimulaba en todas las escuelas públicas hizo que se aprobara el estatuto del Centro de Estudiantes, agrupación que existía como tal desde 1961. Organizó cursos de perfeccionamiento para maestros y llamó a concurso para cubrir cargos de director y profesores (en tres meses se inscribieron 500 alumnos) Se creó el Museo de Artes Visuales en base al proyecto antes emprendido por el profesor Francisco Míguez. Se municipalizó el conjunto de teatro “Luz y Sombras”. Se amplió la Biblioteca Pública (en 1965 poseía un promedio de 500 lectores diarios, 100 más que la Biblioteca Nacional, con horario corrido de 7 a 21 hs.)
Se crea la plaza del 'Maestro' en Bernal, conocida por los vecinos como plaza 'Carlos Morel' o 'de los ombúes'.
En 1966, lo designan presidente de la Sub-Junta Quilmes de la Campaña Nacional de Alfabetización y en tres meses se crean 40 centros educativos en los barrios más apartados del Distrito, con una asistencia diaria de 760 alumnos.
Tras el infame golpe de estado cívico-militar-eclesiástico que destituyó al presidente constitucional don Arturo Illia y la intervención de todas las instituciones democráticas del país, Pereiras entregó la declaración jurada de bienes que había presentado antes de iniciar sus funciones, documento que aún permanece en poder de su familia.
Durante su administración había establecido un trato fraterno con don José Antonio Blanco, el director-propietario del diario El Sol y en 1967, comienza a colaborar como redactor de ese periódico.
Es designado Director de la Escuela N°10 de Sarandí, transformó a dicho establecimiento oficial en uno de los mejores de la provincia de Buenos Aires. Se resalta la preparación demostrada por los alumnos que egresaban. Le dio un gran impulso  a las actividades deportivas y a la práctica del juego de ajedrez. La Escuela adquirió por su gestión y gracias a los logros obtenidos, el reconocimiento de toda la comunidad.
En 1968, comienza su actividad como abogado paralelamente a su labor docente y prosigue con las actividades culturales y con la escritura.
Mucha labor, escuelas, aulas, cientos y cientos de alumnos, la pasión de educar, de formar, expuesta en todas sus funciones, y llegó el año 1978, en que completó los 40 años de antigüedad docente con una presencia perfecta.
Era admirador de la poesía de Rubén Darío, cuyo primer nombre lleva su hijo mayor. Entre sus muchos escritos, realizó una novela de ciencia ficción que no se editó. En 1947, la editorial y librería "El Ateneo" le publicó "Agua y Tierra", una serie de poemas y cuentos que se imprime en la imprenta Salaberry de Belgrano 309 de Bernal, donde se editaba el periódico "Crónica". Llegó a sentirse un quilmeño más, quiso e hizo mucho por su ciudad por adopción… como tantos, quienes llegaron e hicieron de esa localidad un motivo de vida. Quizá por esa leyenda que transmiten las abuelas del “mal del sauce”.
Marcha "Santo de la Espada" en homenaje al Gral. José de San Martín con letra de Héctor Ángel Pereiras y música Silvio Mario Dossetti (14/12/1964)
 Y aquí falleció Héctor Ángel Pereiras el 14 de febrero de 1995, dejando a su familia y a la comunidad un legado de cultural, ética y moral que estas páginas intentan divulgar para crear un modelo, tan necesario en la disgregación actual.
En las siguientes estrofas manifiestó Pereiras su amor a Quilmes:
Quilmes

Quilmes
Nuestro hogar feliz.
Tu emblema el navío
con una gaviota
La antorcha y el río
que baña leonado
tu playa de gris.

Quilmes
Nuestro dulce hogar
Tres siglos cumpliste
cantemos unidos
por lo que ya eres
todo lo que fuiste
y lo que serás.
Quilmes
Nuestro dulce hogar.

Quilmes
Nuestro hogar feliz
de angustia, de gloria
de fe y optimismo
Tu nombre de indio
perfuma la historia
de nuestro País.
Quilmes, Paz y Alem (circa 1970)
CONCLUSIÓN
“Si hoy olvidamos los cimientos y si se olvida a quienes hicieron los cimientos, el futuro nos lo reclamará. Muchos se habrán equivocado nuestros maestros, pero a ellos debemos que nos enseñaran a reconocer a nuestros fundadores. Un pueblo sin identidad, sin sentido de pertenencia es un pueblo sin conciencia ciudadana.” 
Chalo Agnelli

Chalo Agnelli
Se agradece la colaboración de 
la Prof. Mónica Pereiras y Néstor E. Monea
Fotos Colección Biblioteca Goyena e Ítalo Nonna
NOTAS Y FUENTES
[1] http://cualquierpasadonofuemejor-adrian.blogspot.com.ar/2010/11/inmigracion-espanola-en-color-sepia.html
[2] LA SULFURICA Prof. Dr. Mario Féliz http://www.mitosyfraudes.org/Polit/Sulfurica.html
[3] La ejecución del Viaducto comenzó a gestarse en el año 1947, estuvo a cargo de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires, esta traería progreso y solución a las áreas afectadas por las vías del ferrocarril. Varios años antes de la realización de este proyecto paraban en la estación de Sarandí 80 trenes diarios. En la década del ’40 los trenes de horario, los especiales para fútbol, de carga de lecheros y maniobras, debían cerrar las barreras 304 veces al día.
 http://www.culteducaavellaneda.com.ar 
[4] La cuenca natural del arroyo Sarandí de extiende hasta las proximidades de la localidad de Longchamps, donde nace el curso con el nombre de Arroyo de las Perdices. Está entubado desde sus nacientes y en alrededor del 80 % de su recorrido. El Arroyo de las Perdices cuenta con un sistema de conductos rectangulares con 60 m³/seg de capacidad que permite transvasar hacia la cuenca del arroyo Santo Domingo las crecidas de baja recurrencia. En caso de grandes crecidas, la condición topográfica determina que el escurrimiento de los excedentes, que no pueden ser conducidos por estos conductos de desagüe, se orienten siguiendo el curso natural de las aguas hacia el canal Sarandí. Luego de recibir como afluente al Arroyo Galíndez, hoy totalmente entubado, a la altura de Lanús se convierte en el Arroyo Sarandí. Desde su cruce con las vías del Ferrocarril General Roca, en la localidad de Sarandí, hasta su desembocadura en el río de la Plata, el arroyo se encuentra rectificado (Canal Sarandí). Esta cuenca comprende una superficie de 80 Km², y se extiende sobre los partidos de Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora y Almirante Brown. La longitud de su cauce principal es de aproximadamente 20 Km. La cota de la divisoria de aguas, en las nacientes, es de alrededor de 25 m IGM, llegando a cotas inferiores a 2 m IGM en el extremo de aguas abajo. Su pendiente media es algo mayor que 1 m/Km. http://www.atlasdebuenosaires.gov.ar/
[5] Ver en EL QUILMERO  del: miércoles, 10 de marzo de 2010, “EL DR. FERNANDO POZZO Y LA HISTORIA EN QUILMES”
 http://elquilmero.blogspot.com.ar/2010/03/el-dr-pozzo-y-la-historia-en-quilmes.html
[6] Ver en EL QUILMERO “LA COMISION DE CULTURA DE QUILMES”.
[7]  La Comisión Municipal de Cultura "ad-honorem" de la que estamos hablando fue creada por decreto del 5 de marzo de 1964, que firman el Intendente, Dr. Raúl A. Buján y el Secretario de Gobierno y Cultura, Prof. Héctor A. Pereiras, y quedó integrada por: Carlos Guillermo Maier, Norberto Martín, Juan Carlos Dhers, José Eduardo Pardo, José Abel Goldar, Lía Mancedo de Ocampo, Orlando Cella, Guillermo Ramos, Juan Carlos Lombán, Enrique Marcelo Lombán, José Abel Goldar, Juan Alberto Bordalejo, Carlos Alberto Neira, Felipe J. Firpo, Jorge Norberto Molinari, Rosa N. Bucich de von Schultz, Ricardo González, Néstor E. Monea, Lona Blanco, Juan Airaudo, Julieta Quebleen, Bruno Catoi, Lázaro Vacaro, Rubén Navarro y N. R. Pinto. La Comisión, como establecía el Decreto, se dio su propio Reglamento de funcionamiento y eligió de entre sus miembros a sus autoridades.
[8] Castellini, Lidia - Salvanescki Julio D. “Apuntes para una historia de la Morel”. Tiempo Sur. Quilmes, 2000. Pp.54 a 66.
[9] André Malraux (París, 3/11/1901 – Creteil, 23/11/1976) novelista, político y aventurero,  Personaje representativo de la cultura francesa que giró en torno al segundo tercio del siglo XX, en su vida se confunden los elementos novelados del escritor con la expresión del hombre público, la propaganda del político y la realidad de los hechos históricos que vivió. Esta mezcolanza ha llevado a alguno de sus críticos, como el biógrafo Olivier Todd a considerar a Malraux “el primer escritor de su generación que logró edificar de una manera eficaz su propio mito”. Al acceder De Gaulle a la presidencia aceptó ser su ministro de Cultura, cargo que desempeñó desde 1959 hasta 1969. Después de asumir como ministro, la Argentina fue el primer tramo de su gira por América latina. Durante los cinco días que estuvo aquí se encontró con el presidente Arturo Frondizi, disertó en el Congreso y visitó muestras de pintura.  No fue el único contacto con nuestro país. A la relación de Malraux con la Argentina le dio especial énfasis su larga amistad con Victoria Ocampo. El número 340 de Sur le estuvo dedicado, cuando murió, en noviembre de 1976, y sus principales libros se tradujeron y editaron aquí por iniciativa de la escritora.
[10] Ver nota 7