lunes, 15 de febrero de 2016

ARCHIVO HISTÓRICO DE LA MUNICIPALIDAD DE QUILMES



En “Aproximaciones a la gestión cultural” libro del Lic. Padula Perkins al que convocamos para sustentar conceptos, se afirma: 
El patrimonio cultural es un bien de carácter social o colectivo que adquiere tal condición por mérito propio, en virtud del valor artístico, histórico, so­ciológico, lingüístico, antropológico, etnológico, estético, científico, arqueoló­gico, cultural en definitiva, que le reconoce la sociedad local, regional o inter­nacional […] El patrimonio cultural puede clasificarse en distintas categorías o formas de presentación. Los primeros elementos en ser reconocidos en tal condición resul­taban clasificables en dos subcategorías: “Patrimonio material inmueble”, referido a todos los bienes que no puedan trasladarse, fueren sitios arqueológicos, edificios urbanos de todo tipo, estatuas y monumentos, etcétera. “Patrimonio material mueble”, que incluye todos los bienes trasladables, es decir, objetos, tales como obras de arte, mobiliario, monedas, libros, documen­tos, etcétera. Estos últimos se insertan asimismo en la categoría de “patrimonio documental”. (Ver: http://bibliogoyena.blogspot.com.ar/2015/11/aproximaciones-la-gestion-cultural-de_19.html)
 
ARCHIVO HISTÓRICO DE LA MUNICIPALIDAD DE QUILMES
Quilmes posee dos fuentes archivísticas de incalculable valor patrimonial que son el Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes "Silvia Manuela Gorleri" y la Hemeroteca del Multimedio "El Sol".
En 1941, tras la creación de la Junta de Estudios Históricos, promovida por el Dr. Fernando Pozzo y guiada por prohombres y promujeres como el Dr. Craviotto, el Dr. José Eduardo López, el Dr. Oscar Echelini, don César Barrera Nicholsón, la Prof. Ana María Borzi de Faragó, la señora María Dora Smoglie, los profesores Evaristo y Antonio Iglesias, Juan Carlos Lombán  y luego prosiguieron avanzando las décadas, con denuedo, entre otros: el Prof. Francisco Míguez, las profesoras Palmira Bollo Cabrios y Mabel Rodríguez de Contardo, la Arq. Marta Oliva, el Museol. Francisco Devicenzi. etc. se estableció, conservó y administró en la Biblioteca Pública Municipal Domingo Faustino Sarmiento el Archivo Histórico Documental y Administrativo del Partido de Quilmes. En su origen se tomó como modelo el Archivo Histórico de la Provincia que dirigía el Dr. Ricardo Levene, y que hoy lleva el nombre de este historiador.
En las últimas dos décadas el Archivo quilmeño que tenía como sede la Biblioteca Pública Municipal se fue disgregando, difuminando sus objetivos y decayendo el valor inconmensurable de un patrimonio de 350 años. No posee personal idóneo como lo fuera alguna vez, cuando la Biblioteca tenía Director, el profesor Carlos Guillermo Maier quien lo sustentó con un equipo de trabajo óptimo como lo fueron, entre otros, Roberto Dittmer, Cristina Secco, Teresita Griggeri, etc. Luego espacios de la "Sarmiento" se fueron ocupando con oficinas de dependencias municipales ajenas a su fin y el área de Archivo quedó disminuida. 
Recuperar esta Institución es un desafío grande, pero no imposible como lo demostró el equipo que coordina la Prof. Raquel Gail,cuando en el año 2006 (este año se cumple un década de existencia) comenzó a rescatar el Archivo de la Escuela Normal; hoy considerado uno de los más importantes de la Provincia
El siguiente trabajo sobre los Archivos Comunales y Municipales fue publicado en el blog del Archivo Escuela Normal  http://archivo104.blogspot.com.ar/ que creemos esclarecedor para recuperar el valor del patrimonio documental del Partido de Quilmes.    

UNA FUENTE DOCUMENTAL INSUSTITUIBLE PARA LA HISTORIA LOCAL Y REGIONAL
Willams N. Alcaraz
Gálvez (Sta. Fe), 2002
INTRODUCCIÓN 
La vida institucional de los pueblos y ciudades está reflejada en la documentación que produce el gobierno local para ordenar y atender las necesidades de los vecinos asentados dentro de los límites territoriales de su jurisdicción.
Cuidar ese patrimonio documental que se fue depositando a lo largo de los años es un imperativo de nuestro tiempo a pesar de los contratiempos de la economía, es obligación no sólo de las autoridades sino también de la ciudadanía.
Esa es la fuente documental que sirve al historiador para estudiar los hechos del pasado en el lugar; para interrogar sobre lo que se hizo y lo que no se logró hacer. Para facilitar esa tarea se deberán ir mejorando y organizando los archivos de Comunas y Municipios para la mejor conservación de los documentos a lo largo de los años venideros en sus diversos soportes; en papel y electrónicos, como también la fotografía, periódicos relacionados con la localidad y la región; pudiéndose agregar otros archivos provenientes de instituciones oficiales y privadas de la ciudad o pueblo. 
LOS GOBIERNOS COMUNALES Y MUNICIPALES 
Exceptuadas las ciudades de Santa Fe y Rosario, en la mayoría de los pueblos del interior de la provincia de Santa Fe el gobierno comunal hace ya bastante tiempo que ha superado la centuria de existencia. Desde las primeras designaciones en 1883 de las Comisiones de Progreso Local, y luego a partir de 1885 como Comisión de Fomento, designadas aquellas y éstas a propuesta del Jefe Político del departamento.
Recién en 1913, se realizan las primeras elecciones para elegir el gobierno local donde intervenía en la organización de dichos comicios una comisión compuesta por los 25 mayores contribuyentes del distrito y luego en forma más directa por el padrón electoral nacional.
Otras poblaciones más favorecidas por el crecimiento poblacional y su actividad productiva fueron accediendo a la categoría de ciudad. Allí hay una etapa con una serie de documentos que concluyen (como los libros de actas de la Comisión de Fomento) y comienza una nueva modalidad administrativa, por un lado está el Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) y por el otro el Honorable Concejo Municipal (HCM) se encarga de aprobar las ordenanzas que se requieren para la buena marcha del gobierno local.
La cantidad de poblaciones existentes en la provincia es de 363 de las cuales 48 son municipalidades y 315 comunas; con una variada conformación poblacional por lo que se deberá establecer una escala mínima de requisitos para mejorar u organizar el funcionamiento del archivo comunal o municipal según la producción documental de cada lugar en base a una categorización por la cantidad de población del distrito. 
EL ARCHIVO 
Como parte de una política de conservación del patrimonio documental, aparte de la localización física en el edificio comunal o municipal también se deberá entrenar al personal para atender a la organización del archivo, la limpieza del fondo documental que se encuentra guardado con diversos grados
de conservación; la preparación de los índices de los períodos de tiempo que abarca el material existente en el repositorio y el que ingresa periódicamente de manera que permitan al consultante, tanto interno como externo, obtener una respuesta rápida a su requerimiento. 
De todo ese material que existe en el archivo y el que ingresa permanentemente, una parte de esa documentación, pasado el tiempo reglamentario, deberá ser expurgada y el resto pasará a un período intermedio y finalmente incorporada como testimonio histórico de consulta. 
En los pueblos, a lo largo de su existencia del gobierno comunal, hay una sola unidad productora, la Comisión de Fomento y sus secciones administrativas según el desarrollo del lugar.
Para el caso de los que han accedido a la categoría de ciudad, ahí se produce una división; por un lado está el archivo municipal que corresponde al Departamento Ejecutivo Municipal y que también contiene la documentación del antiguo gobierno comunal.
Por la otra parte está el archivo del Honorable Concejo Municipal, que nace a partir de la declaración de ciudad y recibe la documentación que produce el cuerpo deliberativo.
En el material que guarda el archivo comunal o municipal no está la historia cronológicamente desarrollada, sólo están los documentos producidos por la institución y sus diversas áreas a lo largo de los años; que son la fuente primaria que el investigador interesado consultará para tomar las referencias de los mismos para desarrollar luego su trabajo como producto de la investigación efectuada. 
 
 
 
QUÉ DOCUMENTACIÓN COMPONE UN ARCHIVO 
Aparte del material consistente en legajos que se archivan temporariamente, la parte documental que se considera histórica está comprendida entre otros por:
· Libros de actas de la Comisión de Fomento
· Libros de contabilidad
· Libros copiadores de notas
· Biblioratos con notas recibidas
· Libros de Ordenanzas
· Libros de Decretos
· Libros de Resoluciones
· Legajos varios
· Legajos de obras completadas
· Legajos de proyectos
· Informes de auditorías
· Documentación referida al personal que desarrolló tareas en la comuna o municipio
· Planos y mapas catastrales, de rutas, etc.
· Censos varios
· Guías
· Fotografías
· Periódicos locales
· Publicaciones referidas al quehacer municipal
Y la información más reciente que está contenida en soporte magnético y electrónico: cintas, videocasetes, diskets y C.D. (material que requiere un cuidado de conservación más especial) 
UNA PROPUESTA 
Para el caso de poblaciones pequeñas y medianas el archivo comunal o municipal podrá aparte de la conservación de su documentación propia; incorporar donaciones de particulares e instituciones del pueblo, fotografías de diversos acontecimientos sociales, de edificios, maquinaria y de familias. En
una ampliación al aporte destinado a la conservación del patrimonio documental del lugar, en caso de no existir repositorios destinados a tal efecto como un museo. 
UNA SITUACIÓN A TENER EN CUENTA 
Dada la existencia de numerosos distritos con una fuerte disminución poblacional, en el futuro las comunas en tal situación podrán ser desafectadas y sus jurisdicciones territoriales anexadas a otras limítrofes en su totalidad o fragmentadas. En tales casos el archivo comunal será incorporado al de la nueva configuración territorial como un archivo cerrado (que no se agregan nuevos documentos). 
CONCLUSIÓN 
Para lograr estos objetivos destinados a la conservación del Patrimonio documental de los archivos comunales y municipales, es necesario que se establezca una clara política provincial al respecto, promovida por el Archivo General de la Provincia mediante el Sistema Provincial de Archivos (SIPAR), la adhesión de comunas y municipalidades, el apoyo del gremio de empleados municipales, la Universidad y otras entidades, junto con la población de cada lugar. 
Todos consustanciados en el valor de la documentación preservada y a preservar como pilar de nuestra identidad local integrando lo regional, provincial y nacional.


FUENTE:
 Mundo Archivístico, Boletín Semanal Nº 199.