viernes, 27 de junio de 2014

QUILMES Y LAS INVASIONES INGLESAS, 1806 - 1807 ¿Y EL TESORO? CRONOLOGÍA DE HECHOS

por Prof.  Chalo Agnelli 
 
“Para mayor certeza, he transcripto, 
tan frecuentemente como he podido, 
las propias palabras.
De esta manera, el lector, colocado en presencia de los textos, 
podrá interpretarlos por si mismo y formar su opinión personal; 
tendrá las mismas piezas que yo para deducir conclusiones,
 y lo hará, si le parece bien, en distinta manera que yo”. 
(H.Taine. Paris 1891)
  SITUACIONES PREVIAS EN QUILMES
1804.- Era alcalde de hermandad - cargo anual ad honorem  - Juan Ro­dríguez. En julio se hace cargo de la parroquia el Pbro. Juan Marcos de Cora. Ingresan al cabildo indígena de la Reducción de los quilmes, Fermín de los Santos, como alcalde, y Juan Márquez, como alguacil mayor.
1805.- Es designado alcalde de hermandad Victoriano Barbosa, pero por carecer de facultades para desempeñar el cargo es reemplazado por Paulino Ximénez. El 2 de abril se reúne en Buenos Aires una Junta de Guerra, a pedido del virrey Sobremonte, para tomar medidas ante la probabilidad de una  invasión extranje­ra; en el Reglamento Preventivo formulado, en sus artículos 14 y 17, establece la defensa de la costa de Quilmes y el papel que deben desempeñar las mili­cias de su campaña.
Octubre 30. Juan Antonio de Santa Coloma compra tierras a Juana Nepomucena de Echeverría en Bernal donde construye con mano de obra esclava una amplia propiedad compuesta por 17 habitaciones. La familia vive en el lugar hasta 1829, año en que murió Santa Coloma.
LA PRIMERA INVASIÓN INGLESA EN QUILMES 

1806.-  Es designado alcalde de hermandad Juan Rosa Llanos. "Quilmes es un curato con población de seis u ocho ran­chos, situados sobre la costa del río, al sur de la Capital, y a tres leguas de distancia. Su posición es un alto, plano y seguido, que domina a la Costa", Ma­riano Moreno, Memoria sobre la Invasión de Buenos Aires... (Segunda mitad) Juan Bautista Azopardo, con su goleta "La mosca de Buenos Aires" armada en corso, combate contra cuatro navíos ingleses, entre ellos el bergantín "Protector" y vara frente a Quilmes, apresa a una de las embarcaciones enemigas, arma una batería en tierra y con la crecien­te logra regresar a salvo a Buenos Aires.
24 de Junio.- Por la tarde navega frente a Quilmes el bergantín "Encounter", de la escuadra del comodoro Popham. Al anochecer, el sargento de las milicias de Quilmes Gerónimo Tobares, al frente de un piquete, con una pieza de artillería, patrulla por las barrancas. A las 10 de la noche llega a Quilmes Manuel Sánchez, con un pelotón de doce soldados, destinados a patrullar por el bañado.
25 de Junio.- Al amanecer fondean frente a Quilmes varios buques ingleses, que comienzan el desembarco de tropas, operación que termina por la tarde; los ingleses acampan entre los pajonales de la playa, en una zona comprendida entre el Club Náutico y el Arroyo Co­lorado. [1] Comienzan a llegar tropas desde Buenos Aires, al mando del subinspector de milicias Pedro Arze. En la noche, una tro­pilla disparada desde las barrancas causa un desorden en la guardia avanzada del campamento inglés, prontamente reparado por el teniente Landel. Por el antiguo Camino Real a la Ensenada continúan llegando tropas mal armadas.
26 de Junio.- Los ingleses divididos en dos columnas y una de reserva, cruzan el bañado inundado, en dirección a las barrancas; su marcha es entorpecida por el antiguo Arroyo del Medio total­mente desbordado; vadeado este, atacan la formación militar española situada en las alturas, entre las calles Nicolás Videla y el actual matadero; se produce un desorden en las filas españolas, aumentado por refuerzos mandados por el coronel Elía, que efectúa una manio­bra fuera de lugar. Varias descargas inglesas y un ataque a la bayoneta, efectuado por el regimiento 71º de esco­ceses, ponen en fuga a los españoles, que abandonan la posición y se retiran alrededor de una legua al Sud, en la loma detrás de la actual Cervecería; reorganizados allí, emprenden la reti­rada por el camino del bajo de Santo Domingo (actual calle Dardo Rocha); se detienen en la estanzuela de los Dominicos, frente a la capilla de Santo Domingo, en Wilde, en donde poco des­pués, son alcanzados por la vanguardia inglesa, en marcha hacia la capital. Beresford y sus fuerzas, luego del ataque a las barrancas, toman un descanso de dos horas en Quilmes y emprenden marcha hacia Buenos Aires.
Concluye el capítulo de la primera invasión el Lic. Bandera, en su libro “Quilmes y las invasiones inglesas”: que las fuerzas británicas,  luego de dispersar a los defensores, hicieron descargas sobre ellos y sobre el rancherío indio, temiendo que hubiese hombres emboscados para enfrentarlos. “Si sumamos, hechos que vamos confirmando, tenemos que Quilmes también hubo de tolerar agravios como este; el de la ocupación como cuartel general durante la invasión de 1807; el saqueo de provisiones y ovejas, y tener que abandonar sus viviendas hasta que el invasor se retire.”



LA SEGUNDA INVASIÓN INGLESA EN QUILMES

1807.- 1 Enero. Juan Blas Martínez es de­signado alcalde de hermandad y ocupa el cargo de cura párroco el Pbro. Santiago Rivas, quien promoverá la declaración de Quilmes Pueblo Libre continuará al frente de la parroquia hasta 1835.
Marzo 21.- En previsión de una segun­da invasión, se apresuran las defensas. Ese día llega a Quilmes un convoy de carretas, con municiones para la batería establecida poco antes en la barranca, al mando del capitán Ramón Acuensa. Tal batería dará probablemente origen al antiguo "Cantón", cerca del Matadero (actual Corralón Municipal y Villa del Monte), cuartel de milicias durante la gobernación de Rosas y varios años posteriores.
Junio 28.- Comienza el desembarco inglés en la Ensenada de Barragán. Las defensas de Quilmes son trasladadas a Buenos Aires.
Julio 1.- Al atravesar el arroyo Con­chitas, la vanguardia inglesa abandona sus mantas para aliviar su equipo. El invasor es orientado en su camino por el inglés Pedro Duval, ya mayor, dueño del matadero más importante de La Ensenada, quien luego fue sospechado de "colaboracionista", si bien informes de los mismos ingleses los excusaron de esa presunción.
Un numeroso grupo de caballería, la compañía de húsares del capitán Lima, tirotea desde Quilmes a la vanguardia inglesa la cual rechaza a los húsares. El General Gower, comandante de la vanguardia, quien originalmente había recibido órdenes de detenerse en Quilmes, recibe la contraorden de proseguir su marcha y acampar en la chacra de Santa Coloma [2] y las barrancas de la estanzuela de los Dominicos (des­linde actual Quilmes-Wilde). En Santa Coloma permanece desde las 16 horas del día 1 hasta las 9 del día siguiente. Llega a Quilmes el grueso del ejército inglés, al mando de
John Whitelocke (1757 - 1833)
Whitelocke. El pueblo de Quilmes, deshabitado, estuvo  ocupado por los británicos desde el miércoles 1º hasta el domingo 5 de julio.
Julio 2. - Por la mañana, la vanguardia desde Santo Domingo y el grueso desde Quilmes, emprenden marcha a Buenos Aires. La vanguardia lo hace por "La Polvareda" (Cementerio de Avellaneda) a la actual población de Lanús, y de allí al Paso de Burgos (Puente Alsina)
EI grueso por la Cañada de Gaete, estancia de Correa (Lomas de Zamora - Quilmes actual) y luego al Paso de Zamora (actual camino de cintura): En la tarde llega a Quilmes la retaguardia inglesa, al mando del coronel Mahón.
Julio 5.- La retaguardia abandona Quilmes, en rumbo a Buenos Aires, por el antiguo Camino Real (calle Mitre hasta Puente Chico, torciendo desde allí a la izquierda, para correr paralela a las vías del ferrocarril, luego la Av. Uriburu y su prolongación hasta el Puente de Conchitas, pasando por Ranelagh)
Noviembre 12.- Gonzalo de Doblas es nombrado comandante militar de la población y "fortaleza" de los Quilmes.
Bandera del batallón de los Royal Marines (Royal Blues) capturada durante la primera invasión y exhibida al público como trofeo de guerra.
¡EL TESORO ROBADO Y LOS FONDOS BUITRES!
El General Béresford recién concedió las condiciones de la
William Carr Beresford (1768 - 1854)
rendición de Buenos Aires, el día 2 de julio. Sólo después de tener en su poder, los caudales del virreynato que habían estado reuniendo en la ciudad para ser enviados a España, y que Sobremonte al conocer ésta invasión, sacara en forma urgente para ocultarlos en la ciudad de Córdoba, con una fuerte custodia.

Los caudales consistían en la suma de un millón doscientos noventa y un mil trescientos veintitrés pesos plata ($ 1.291.323,00), de los que se enviaron a Inglaterra sólo un millón, distribuyéndose el resto entre la tropa, después de tomar para sí abultadas cantidades, los jefes de la expedición saqueadora, conforme al régimen de presas vigente en la época.
El virrey Sobremonte

EL REPARTO DEL BOTÍN ROBADO SE REALIZÓ DE LA SIGUIENTE MANERA:
- al gobernador del Cabo Gral David Baird, que facilitó las tropas a cambió de una buena paga, la suma de veintitrés mil novecientos noventa libras (Libras 23.990,00)
- al General Béresford once mil ciento noventa y cinco libras (Libras 11.195,00).
- al Contralmirante Popham siete mil libras (Libras 7.000,00)
- los Jefes de tierra o Capitanes siete mil libras (Libras 7.000,00)
- Capitanes y Tenientes de marina setecientos cincuenta libras (Libras 750,00)
- Tenientes de tierra o Alféreces de marina quinientas libras (Libras 500,00)
- para los sargentos o suboficiales ciento setenta libras (Libras 170,00)
- para cada soldado y marinero treinta libras (Libras 30,00)
ESA FUE LA VERDADERA FINALIDAD DEL ASALTO MILITAR A BUENOS AIRES
Los informes del espía inglés William Pío White desde Buenos Aires eran acertados. Sobre el “tesoro” que se estaba reuniendo en la capital del Virreynato para enviar a España, que era una fortuna en lingotes y monedas de oro y plata y además toda la información sobre la poca defensa militar de la ciudad, que era casi nula. Y esta oportunidad no fue desaprovechada.
No perdió su tiempo el General Béresford. Su propio ayudante el Capitán Arbuthnot del Regimiento 20 de Dragones Ligero, fue inmediatamente designado para perseguir y obtener los caudales en camino a Córdoba. Con el apoyo de los Tenientes Graham y Murray, acompañados por el espía William White y una escolta de 30 soldados del hasta entonces invencible Regimiento 71 “Highlanders”. Los caudales fueron localizados en la Villa de Luján, oficiando de guía para el trayecto el criollo Francisco González (quién recibió de manos de Béresford el pago en efectivo por los servicios prestados)
EL BOTÍN
[…] El 17 de setiembre el capitán Donelly desembarcó el Tesoro que cargó en ocho carros. Cada uno con seis caballos de tiro adornados con banderas, penachos y cintas azules, que trasladaban una carga de un total de cinco toneladas de pesos plata. […] El 20 de setiembre llegaron a las afueras de Londres. El “Tesoro” desfiló por las calles de la ciudad. […] Una excelente Banda Británica tocaba “Dios Salve al Rey” y “Rule Britannia”. Pararon en la casa del Cnl Davidson cuya señora ofreció dos cintas con letras de oro que decía: “Buenos Aires – Popham – Beresford – Victoria”. El Tesoro llegó al Banco de Londres donde más de dos millones de dólares de esos tiempos, fueron depositados.
El botín, se repartió entre el Gobierno británico y todos los intervinientes, incluso la tropa. […] El gobierno inglés, dado el éxito de la expedición, la autoriza post facto y sus bucaneros son aplaudidos como héroes del imperio.
Tal política tuvo que ser cambiada rápidamente, no sólo al saberse la reconquista de Buenos Aires, sino por la necesidad del apoyo de España para combatir a Napoleón.
[…] Todo el mérito se lo lleva Buenos Ayres y su pueblo. Que sin las autoridades nombradas por España porque huyeron, designó nuevas autoridades, y formó un ejército de la nada, designando a sus Jefes militares. Y es de destacar la colaboración inclaudicable de la población, fundamentalmente de los jóvenes, de los gauchos, de los negros y de nuestros indios tehuelches (los pampas), que ayudaron y ofrendaron sus vidas incondicionalmente.
¿Y EL TESORO?
Del “Tesoro” que robaron los ingleses de Buenos Aires …. ¡Bien y Gracias! Nunca más se supo, ni se reclamó, ni nadie habló de ello. 
CONCLUSIÓN
El destino de aquel tesoro, como nos deja entrever el historiador Castagnino, fue el primero de una sucesión de latrocinios con que los "buitres" de Su Graciosa Majestad Británica saquearon estas tierras que hoy son la Argentina. Seguiría el arrebato de la soberanía sobre nuestras Islas Malvinas, una joya que se sumó a la Corona, en la que luego se engarzaría el funesto tratado Roca-Runciman (1933) de la "primera" Década Infame.
Compilación Chalo Agnelli
Mayo, 2008
FUENTES
Bandera, Héctor Alberto. “Quilmes y las invasiones inglesas”. El Monje Editor. Quilmes, mayo 2003
Castagnino, Leonardo. "EL ROBO Y LA TRAICIÓN DE LA INVASIONES INGLESAS - 1806/1807" - Ediciones LA GAZETA FEDERAL. Copyright © La Gazeta Federal - http://www.lagazeta.com.ar/robo.htm
Graham - Yooll, Andrew “Ocupación y Reconquista 1806 - 1807 a 200 años de las Invasiones Inglesas”. Lumiere Ediciones 
http://jvghaa1a.blogspot.com.ar/2012/10/imagenes-invasiones-inglesas-1806-1807.html
http://invasionesinglesas123.blogspot.com.ar/ 

NOTAS

[1] El gobierno de la Nación tras la solicitud de la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos, efectuada el 29 de enero de 1942, declaró lugar histórico aquel donde desembarcaron las tropas inglesas, que corresponde a la Punta Quilmes, demarcado en cartas marinas de 1812 y señalada luego con la baliza luminosa colocada en el Club Náutico Quilmes; decreto 120.411 del Poder Ejecutivo de la Nación, de mayo 21 de 1942.
[2] Monumento Histórico Nacional.

martes, 24 de junio de 2014

JULIO FERNÁNDEZ VILLANUEVA (1858-1890) EMPLAZAMIENTO DE UNA PLACA EN SU MEMORIA (VIDEO DE ALEJANDRO RE - NOVIEMBRE 1991)




Julio Fernandez Villanueva (1858 – 1890) Médico y el primer artista plástico nacido en Quilmes. Video grabado por Alejandro Re en noviembre de 1991, previa una conferencia del Prof. Juan Carlos Lombán, realizada en el Inst.  Mancedo. Dirige el acto el abogado Guillermo Arbert en nombre de la Asociación Cultural Sanmartiniana y del Instituto Sarmiento de Sociología e Historia. Se ven en las imágenes: la señora Lia Mancedo, Lila Giordano y su esposo José Campelo, el Prof. Orlando Cella, y otras personas de la comunidad. La placa se halla en la calle Mitre entre Videla y 9 de Julio.
Julio Fernandez Villanueva fue pintor de batallas, son obras suyas
las batallas de “Batalla de Maipú” (1.50 m x 2.10 m), “San Lorenzo” (70 x 99 cm), “Chacabuco” y la “Capitulación de los Ingleses en 1807”, la “Carga de Granaderos”, “Hospital de Sangre en la Guerra Franco Prusiana” y “Oficiales del Ejército de Francia”, hasta temas históricos, como “Invasión de Indios” ó “Descubrimiento del Fuego por el Hombre”, y paisajes tales como “Vista de Barracas y La Boca”, “Bajada al Río de la Calle Cerrito” y “Claustro del Convento de San Lorenzo”, entre otros. La pinacoteca privada del coleccionista Carlos Benavides lleva su nombre.  
Compilación Chalo Agnelli
FUENTES  
(Si no se ve el video cliquear sobre la siguiente dirección de YouTube)
https://www.youtube.com/watch?v=Z-rxUMQWwG4/
 Lic. Alejandra Re

Extraído de: “Julio Fernández Villanueva – Pintor de Historia Militar”, por Agustín Matienzo – Editorial EMECE, 1966.

lunes, 23 de junio de 2014

ÚLTIMA JORNADA DEL CURSO DE HISTORIA DE QUILMES - SÁBADO 28 DE JUNIO

Auspiciada por la Agrupación de Historiadores Los Quilmeros, la Biblioteca Popular Pedro Goyena y el Centro de Investigaciones
Educativas de Quilmes, el próximo sábado 28 de junio de 10 a 11:30 hs. en el Museo Municipal de Artes Visuales "Víctor Roverano", se realizará la última jornada del curso Historia de Quilmes "Las tres Fundaciones", a cargo del profesor Chalo Agnelli.
En esta oporetunidad se desarrollarán los temas que se encuadran en la Tercera Fundación a partir de 1852, cuando el antiguo Partido de Quilmes se divide y se crea el Partido de Barracas al Sur (Avellaneda); los hombres que promovieron una trasnformación tal que hizo de Quilmes una de las principales ciudades industriales del país (1945): la nueva división política; la inmigración; los Jueces de Paz e Intendentes; la primera municipalidad; don Andrés Baranda; don Tomás Flores, el Dr. José Antonio Wilde; don José Agustín Matienzo; la Escuela Nº 1 y el progreso educativo; la Biblioteca Popular; el ferrocarril, una larga travesía; el primer periódico; Carlos Morel, Julio Fernández Villanueva. Antonio Barrera, José Andrés López, Santiago Valerga; los barrios, pueblo y ciudades; los clubes de fútbol... ... ... "Son muy pocas las grandes ciudades argentinas que pueden exhibir un pasado indígena como la nuestra y ninguna que haya sido una reducción de indios en su primer siglo y medio de existencia. Los quilmeños de hoy tienen sobrados motivos para reivindicar su tradición indígena y exhibirla sin jactancia alguna, pero con una profunda y auténtica satisfacción." Juan Carlos Lombán
Rivadavia desde la calle Sarmiento, vieja Municipalidad
La casa de don Andrés Baranda, esquina de Sarmiento y Rivadavia.
Confitería Colón, Gaboto y Rivadavia.
Lavalle y 25 de Mayo, casa de doña Águeda Ponce de León de Navarro

RICARDO ANÍBAL MARGNI, CIENTÍFICO E INVESTIGADOR QUILMEÑO (1921 – 2004)

De Perspectiva Sur
Colaboración: Dr. Horacio R. Cerviche y Dr. Fernando A. Dellerba.

Así como Quilmes descolló en las artes y la literatura, la ciencia también dio al país y al mundo grandes nombres. En el pasado el Dr. Wilde; Federico Allwrigh, luego don Isidoro Iriarte, los doctores: Torre, Planes, Campolo, Sanguinetti, Pozzo, Idelfonso Salas, Héctor Osella, Eduardo Mario Cigliano - en la antropología - los Iglesias (Poljak-Iglesias y Ricabarra-Iglesias), José María Labourt  y muchos que fueron inevitablemente olvidados y que en estas páginas intentamos recuperar como al Dr. Ricardo Aníbal Margni.
Con motivo de recordarse el 15 de junio el Día del Bioquímico; fecha del natalicio del Dr. Juan Sánchez, el impulsor de la carrera de Bioquímica en la Universidad de Buenos Aires, el periódico Perspectiva Sur, del pasado lunes 16 de junio, publicó en su página “Aportes a la historia” una colaboración de los doctores Horacio R. Cerviche, bioquímico, y Fernando A. Dellerba, bioquímico, en la que reseñan en justo homenaje la profusa vida del científico e investigador quilmeño Dr. Ricardo Aníbal Margni, destacado científico nacido en una familia de viejo arraigo quilmeño, el 21 de mayo de 1921. Fueron sus padres don Serafín Margni y doña María Carboneto, ambos de tradicionales familias cerveceras, don Serafín trabajó toda su vida en la Cervecería Quilmes. De este matrimonio nacieron cronológicamente: Guillermo, Estela, Ricardo Aníbal e Irma. Eran de La Colonia. Vivieron por muchos años en una casa, que aún persiste, sita en calles Tucumán y Sáenz Peña; calles desde donde descollaron notorios apellidos: Custer, Frailuna, Polo, Giordano, Giráldez, Florenza…
Ricardo realizó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Quilmes y su carrera universitaria en la Facultad de Química y Farma­cia (en la actualidad Facultad de Ciencias Exac­tas) de la Universidad Nacional de La Plata.
Se doctoró en Bioquímica con la tesis sobre “el antígeno de Margni”, utilizado para el diagnós­tico bioquímico de la sífilis.

Desde 1947 hasta 1956, fue socio en el laboratorio de análisis clínicos del doctor Alberto Iacobucci - otro apellido ilustre de nuestro Quilmes, renombrado por el texto de Química de Celsi-Iacobucci - ubicado en la calle Lavalle 561 entre Rivadavia y Alsina. Como la mayoría de los grandes nombres  de la salud local trabajó en el laboratorio de Análisis Clínicos del Hospital de Quilmes- la señera institución que supo conducir don Isidoro Iriarte - , junto al doctor Ramón Cerviche, cuyo jefe de servicio era el doctor en Química José A. Craviotto, quien además de su actividad profesional es considerado el mayor  his­toriador del partido de Quilmes y su extensa zona de influencia.
Enlazado a la tradición familiar, Margni fue director técnico del laboratorio de análi­sis clínicos del Policlínico de Cervecería hasta 1978. Fue Jefe de la sección vacunas del Instituto Malbrán, donde expuso infinidad de trabajos publicados en la revista de dicho Institu­to.
Se desempeñó asimismo como jefe del labo­ratorio del Dispensario Municipal, hoy Instituto Municipal de Salud, sito en Torcuato de Alvear e Islas Malvinas, en La Colonia.

LABORATORIO
En setiembre de 1956, inauguró su propio laboratorio de análisis clínicos, en la calle Videla 313 entre Alvear y Mitre; en el mismo fue colaborador incondicional el técnico de laborato­rio Carlos Cragno, quien estuvo vinculado a dicha actividad durante 45 años.
El prestigio profesional que adquirió lo hizo un permanente consultor de médicos en distintos temas de actualidad de salud del momento, como: “quimismo gástrico”, “sondeo duodenal minutado”,” metabolismo basal” y los comienzos sobre estudios bioquímicos hepáti­cos (hepatograma con pruebas de floculación) Aunque este vocabulario científico no está al alcance de todos, bueno es repetirlo para los especialistas y también para que los neófitos reconozcan en esa terminología la hondura de sus competencias.
Realizaba “punciones esternales para medulograma” (estudios de leucemias); “puncio­nes raquídeas” para diagnósticos de meningitis; usados hemáticos solicitados para alergistas; elaboración de autovacunas y fue pionero en la elaboración de “discos para antibiogramas” para estudios de resistencia de bacterias.

En esta etapa comenzó las prácticas de “proteinogramas” e “inmunelectroforesis”, con sus interpretaciones de las distintas bandas de inmunoglobulinas y así comenzaron sus futuras investigaciones en inmunología especialidad que llevo a cabo hasta su muerte.
En 1970, descubrió y describió los anticuerpos Inmunoglobulina G (AcIgG) asimétricos que al revés de los normales protegen al agente agresor y no al huésped. Demostró, con estudios publicados en importantes revistas internacionales, que los anticuerpos asimétricos juegan un papel central en el embarazo bloqueando los antígenos paternos e impidiendo que la madre elabore una respuesta contra el bebé.

En 1963, creo la primera cátedra de Inmunología en América Latina en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Nacio­nal de Buenos Aires. Fue docente autorizado de Análisis Biológi­cos, Facultad de Química y Farmacia de la Uni­versidad Nacional de La Plata. (1952 -1958); profesor Asociado de Microbiología e Inmunología, Facultad de Farmacia y Bioquímica, UBA. (1958-1963); profesor titular de Microbiología de la Facultad de Odontología, UBA. (1960 - 1966), profesor asociado de Inmunología, Fa­cultad de Farmacia y Bioquímica, UBA, dedica­ción semi-exclusiva. (1963 -1965); titular de Inmunología, Facultad de Farmacia y Bioquímica, UBA, dedicación d exclusiva. (1965 - 1987); profesor honorario de Inmunología, Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Sur. (1980 - 2004)
A partir de 1987, fue designado profesor Emérito Titular de la Universidad de Buenos Aires y a partir de l994, Honorario de la Universidad del Salvador.

Bacteriólogo del Instituto Nacional de Microbiología «Dr. C. G. Malbrán». (1948 - 1953)
Jefe de Vacunas Microbianas del Instituto n Nacional de Microbiología «Dr. C. G. Malbrán» (1953-1958)
Miembro de la Carrera de Investigador Científico del CONICET clase SUPERIOR a partir de 1982. (1975 hasta su deceso)
Investigador superior contratado. (1997 -  2003)
Investigador superior Honorario contrata­do. (2004)
Director del IDEHU (CONICET - UBA).  (1992 - 2002)
Ha desarrollado actividades científicas en diferentes países por períodos prolongados, especialmente en Francia, Alemania, Inglaterra, en los años: 1962 - 1969 (cuando inició estudios sobre anticuerpos asimétricos en el College de France); 1978; 1980; 1983; 1985; 1988, 1991; 1993 y 1996 a través de convenios 1NSERM - CONICET
En el año 2000, a través de un convenio argentino - alemán (Secyt - Universidad de Jena) permaneció durante el mes de setiembre en el Departamento de Obstetricia de esa Facultad,   con la que se desarrolló un proyecto conjunto.

El Dr. Margni publicó más de 200 trabajos. Como, por ejemplo: E.E. Heer y R.A. Margni “Electro e inmunoelectroforesis”.
Gumersindo Fernández. Ed. Buenos Aires. 1971. Edición agotada.
R. A. Margni y colab. “Inmunología e Inmunoquímica. Fundamentos”. Ed. Panameri­cana. Buenos Aires. 1ª edición, 1972; 2ª edición, 1977; 2ª reimpresión de la 2ª edición 1980; 3ª edición, 1982; 4ª edición, 1989;  4ª reimpresión de la 4ª edición, 1990; 5ª edición, 1996.
R.A. Margni. “Bases inmunológicas de las reacciones serologicas. Modelos experimen­tales”. Editorial Médica Panamericana. 1973.
A. E. Bachriian, M. Lodner, R.A. Margni, J.C. Moriri (Editores) “Inmunología de las enfermedades infecciosas”. Editorial Atlas. Bue­nos Aires. (editor y redactor de los capítulos 3º, 5º y 6º)

PREMIOS Y DISTINICIONES
Recorrer estos años de incansable labor, de concienzudas investigaciones, de trabajos documentales que inciden significativamente para el progreso de la ciencia y la salud, no parecen que hubieran sido trazados en el espacio de una vida por esto se puede dilucidar la conciencia profesional, el esfuerzo sobrehumano de horas de trabajo, la constancia y consecuencia de su temperamento de investigador.
Estos atributos lo hicieron merecedor de premios y distinciones:
Hbmertájá rendido por la Asociación Latinoamericana de Inmunología durante la aper­tura del Vº Congreso de la ALAI (Punta del Este, Uruguay, 12 de diciembre de 1999).
Premio Dr. Bernardo Houssay 2001 en reconocimiento a la labor desarrollada en el campo de la investigación científica y a la forma­ción de recursos humanos, otorgado por CEDIQUIFA. (30 de octubre de 2001)
Presidente Honorario del Congreso Ar­gentino de Bioquímica del Mercosur. Conferen­cia de clausura: “Líos antícuciposígG asimétricos: su participación en el mantenimiento de la preñez exitosa”. (Buenos Aires, 16 de octubre de 2002)
Premio “Hipócrates”, a una trayectoria en la investigación médica otorgado por ] a Aca­demia Nacional de Medicina. (Medalla y Diplo­ma). (Buenos Aires, 3 de noviembre de 2002)
Premio Dr. Bernardo Houssay 2004 en Ciencia y Tecnología, a “una trayectoria” en el área de Ciencias de la Salud, otorgado por la Secretaria de Ciencia y Tecnología de la Nación.

TESIS DOCTORALES DIRIGIDAS - BECARIOS
En los laboratorios de la Cátedra de Inmunología y del IDEHU ha dirigido, durante los últimos 20 años, un total de aproximadamente 50 becarios de diferentes Universidades de nuestro país y países latinoamericanos (Uruguay, Brasil, Bolivia, Perú, Paraguay, Costa Rica, Venezuela, Honduras, Colombia, Méjico, Chile y Cuba), así como becarios de iniciación, perfeccionamiento y de formación superior del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Prov. de Buenos Aires (CIC), del Instituto Nacional de Farmacología y Bromatología, del Consejo de Rectores de Universidades Nacionales, del FOMEC y de instituciones privadas (LALCEC, CEDIQUIFA)
La Bioquímica, rama de la química que estudia la estructura y función de los componentes químicos específicos de los seres vivos, tiene aplicación en una enorme variedad de áreas, desde la genética a la biología molecular, desde la agricultura a la medicina.
El Dr. Margni murió el 15 de diciembre de  2004, a los 84 años. Tuvo una única hija Liliana, quien reside en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Compaginación Chalo Agnelli
FUENTES
Artículo de la autoría de los doctores en bioquímica Horacio R. Cerviche y Fernando A. Dellerba.
Perspectiva Sur.
Dirección, el Comité de Redacción y el Comité Científico Asesor de Acta Bioquímica Clínica Latinoamericana http://www.scielo.org.ar/pdf/abcl/v39n1/v39n1a02.pdf


miércoles, 18 de junio de 2014

QUILMES EN LA GUERRA CON EL BRASIL 1825 – 1828


REINCORPORACIÓN DE LA BANDA ORIENTAL

Para entender las causas que determinaron el enfrentamiento del almirante Guillermo Brown con el Brasil el 29 y 30 de julio de 1826, frente a las costas del pueblo de Quilmes, debemos conocer los antecedentes.
Al poco tiempo de sancionada la ley fundamental y cuando el Congreso se disponía a iniciar los estudios previos al debate sobre la constitución, ocurrieron complicaciones exteriores que obligaron a
adoptar medidas imprevistas.
Hemos dicho que en el año 1817 el ejército portugués a órdenes del general Lecor se apoderó de la ciudad de Montevideo, y que José Gervasio de Artigas continuó luchando por la libertad su país hasta que, en 1820, fue completamente vencido. 
En 1821 un grupo de vecinos reunidos en Montevideo, presionados por las fuerzas de ocupación y sin consultar la opinión de los pueblos, decidió anexar al Brasil la Provincia Oriental, la que tomó el nombre de Estado Cisplatino, un "estado tapón". Como el Brasil era una colonia portuguesa, el Estado Cisplatino quedó bajo el dominio de Portugal. 
En 1822 el Brasil se declaró independiente de su metrópoli, y la Banda Oriental vino a ser un estado brasileño. 
Bandera del Estado Cisplatino del Brasil

LOS 33 ORIENTALES
 Los orientales que residían en Buenos Aires anhelaban libertar a su patria de la dominación extranjera y, con tal objeto, efectuaban trabajos, que eran apoyados por mucho argentinos de figuración. Treinta y tres hombres, encabezados por Juan Antonio Lavalleja (1784-1853), acometieron la audaz empresa de expulsar a los brasileños de la Banda Oriental. Salieron de la costa argen­tina en dos lanchones y, navegando por los riachos del delta del Paraná y por el río Uruguay, llegaron a la Agraciada, sobre la orilla izquierda del último río nombrado. Allí juraron libertar a su patria o morir por ella, el 19 de abril de 1825.
Numerosos voluntarios acudieron a ponerse a las órdenes de Lavalleja. Las primeras fuerzas enviadas contra éste por el gobierno brasileño, a las órdenes del pro-lusitano Fructuoso Rivera, se pasaron a las filas libertadoras.
Los orientales se apoderaron de varias poblaciones impor­tantes y establecieron su cuartel general en La Florida, desde donde promovieron la sublevación de todo el territorio. En el mencionado pueblo se reunió un congreso de representantes que eligió gobernador a Lavalleja y declaró, el 25 de agosto de 1825 la separación de Brasil, agregando que el voto general, deci­dido y constante de la Provincia Oriental, era por la unidad con las demás provincias argentinas. En consecuencia, resol­vió mandar un diputado al Congreso Constituyente de Buenos Aires. Lavalleja fue designado Gobernador y Capitán General de la Provincia Oriental del Río de La Plata. 
El 24 de septiembre, Rivera obtuvo un triunfo en el Rin­cón de las Gallinas, y el 12 de octubre Lavalleja venció a los brasileños en la batalla de Sarandí. Estas victorias decidieron el 25 de octubre, al Congreso de Buenos Aires a aceptar la incorporación de la Provincia Oriental.
El gobierno argentino comunicó esta resolución al empe­rador del Brasil, quien contestó declarando la guerra a las Provincias Unidas, el 10 de diciembre de 1825. 
LA GUERRA CON EL BRASIL - CAMPAÑA TERRESTRE
Las activi­dades béli­cas contra el Imperio Brasileño se habían iniciado ba­jo el go­bierno de Las Heras. Éste or­ganizó un cuerpo de 8.000 hom­bres, denominado Ejército de Observación, que fue puesto a las órde­nes del ge­neral Mar­tín. Rodrí­guez, quien se situó en la margen derecha del río Uruguay. Al mismo tiempo, dispuso la formación de una escuadrilla, cuyo mando fue entregado a Guillermo Brown. 
Los caudillos y gobernadores de las provincias, decididos a colaborar en la defensa común, enviaron fuerzas a Buenos Aires. La escuadra brasileña, mucho más poderosa que la de Brown, trató desde los primeros momentos de impedir el paso de tropas argentinas hacia la Banda Oriental. Con este fin, una división naval se introdujo en el río Uruguay. Los demás bar­cos establecieron el bloqueo de los puertos argentinos.
Con la creación del poder ejecutivo nacional y la designa­ción de Bernardino Rivadavia, como presidente, las operaciones recibieron gran impulso.
Rivadavia nombró general en jefe del ejército a su ministro de Guerra, Carlos de Alvear, quien estableció su cuartel gene­ral en las márgenes del Arroyo Grande, en territorio uruguayo.
El ejército argentino, denominado republicano, contaba con un brillante núcleo de jefes que habían hecho las campa­ñas de la independencia. Tales eran: Juan Lavalle, José María Paz, Estanislao Soler, Federico Brandsen, José de Olavarría, Manuel Isidoro Suárez, Félix de Olazábal, Ángel Pacheco, Lucio Mansilla, etc. Las milicias orientales constituían una divi­sión de 2.000 hombres, a las órdenes de Lavalleja.
El ejército brasileño, o imperial, estaba al mando del mar­qués de Barbacena [1] y de el formaba parte una división de 2.000            alemanes. Tenía su centro de operaciones en Santa Ana do Livramento. 
A fines de diciembre de 1826, Alvear emprendió la ofen­siva sobre el grueso del ejército enemigo apoderándose de Bagé, Santa Tecla y San Gabriel. Lavalleja obtuvo un triunfo en Camacuá; Lavalle venció en Bacacay, y Mansilla destrozó a una división brasileña en el combate de Ombú.
Alvear, en busca de un terreno llano donde pudiera ma­niobrar su numerosa caballería, realizó una retirada estratégi­ca, perseguido de cerca por el enemigo. Al llegar a la pequeña planicie de Ituzaingó, en las proximidades del río Santa María, detuvo su marcha e hizo formar a eus tropas en línea de ba­talla. El ejército imperial, con efectivos superiores, atacó al Republicano, librándose la batalla más reñida y sangrienta de toda la guerra, el 20 de febrero de 1827. Después de varias horas de lucha, en la que la caballería tuvo una acción deci­siva, quebrando los cuadros brasileños y alemanes, las armas Republicanas obtuvieron una victoria completa. En esta batalla perdió la vida el valiente coronel Brandsen. 
Para continuar su campaña, Alvear necesitaba refuerzos, pero éstos no llegaban, pues la guerra civil había estallado en territorio argentino y los caudillos se negaban a prestar su concurso al presidente Rivadavia de tendencia netamente centralista.
En tal situación, el general argentino resolvió retroceder hasta el arroyo de los Corrales, en cuyas cercanías acampó y permaneció cerca de un mes.
A mediados de abril comenzó una nueva campaña sobre Río Grande. Obtuvo un segundo triunfo en Camacuá y otro en Yerbal, combates en los que tuvo actuación destacada el general Lavalle; pero luego se vio obligado a paralizar las opera­ciones, y estableció sus cuarteles de invierno en Cerro Largo. 

CAMPAÑA NAVAL 
COMBATE DE QUILMES DEL 29 Y 30 DE JULIO DE 1826 
Mientras las fuerzas republicanas se cubrían de gloria en la campaña terrestre, el almirante Brown realizaba verdaderas proezas, combatiendo contra una es­cuadra muy superior a la suya.

Desde los primeros meses de la guerra hubo combates navales. En el lugar denominado Los Pozos, cerca de Buenos Aires, el 11 de junio de 1826, ocurrieron varios encuentros. La batalla más reñida fue la librada frente a las costas de Quilmes en la noche del 29 de julio. La flota brasileña fondeada en una fila entre la vecina localidad de Wilde y Quilmes no alcanzó éxito y se vieron obligados a cortar las cadenas de las anclas y abandonarlas a fin de alejarse velozmente del lugar.
El siguiente día 30, Brown con 8 buques, a bordo de la fragata 25 de Mayo, fue rodeado por 23 barcos enemigos. “El combate se desarrolló en navegación, con viento norte, entre Bernal y la desembocadura del arroyo Conchitas  y gran parte del mismo lo sostuvieron la fragata 25 de Mayo [comandada por el coronel de marina Tomás Éspora] y la goleta Río de La Plata [Comandada por Leonardo Rosales] La escuadra enemiga se retiró en las primeras horas de la tarde.” [2] La 25 de Mayo consiguió salvar­se, pero la fragata quedó deshecha y fue imposible repararla. Brown tuvo que trasladar su insignia a la República. 
Una división brasileña de 17 buques al mando del almirante Sena Pereyra se apostó en la desembocadura del río Uruguay para cortar el envío de refuerzos desde Entre Ríos al Ejército Republicano. Allí fue a buscarla Brown y, en el arroyo llamado Juncal, tuvo lugar en los días 8 y 9 de fe­brero de 1827, el combate naval más importante donde se tomó prisionero al almirante con su plana mayor. Solamente dos barcos brasileños consiguieron salvarse, pues se rindieron 15, que pasaron a engrosar nuestra escuadra, y se incendiaron tres. 
“El 22 de febrero la escuadra argentina que volvía vencedora de Juncal, se encontró frente a Quilmes con una división brasileña, mandada por el contralmirante Pritz. Ataca el 24 y librando combate, voló con una tremenda explosión la goleta Dous Dezembro” […] a 1500 metros de la costa, frente al Club Náutico de Quilmes. Restos de ese buque se podían ver en el Museo Alte. Brown de Bernal.
El escudo de Quilmes recuerda esas luchas aciagas. 


BATALLA DE CARMEN DE PATAGONES 
Hubo también operaciones navales fuera de las aguas del Plata. Brown realizó correrías por la costa del Brasil, llegó hasta Río de Janeiro y apresó varios buques. Los brasileños fracasaron en sus ataques a los puertos del Sur. En Carmen de Patagones sufrieron un verdadero desastre al pretender apoderarse de ese punto. El 28 de febrero de 1827 cuatro naves brasileñas al mando del capitán inglés James Shepherd llegaron a la boca del río Negro, uno de ellos el Duquesa de Goyaz varó en un barco de arena y naufragó, muriendo 40 de sus ocupantes, siendo rescatados los demás por el Constancia. Los otros dos barcos, la Itaparica y la Escudeira ingresaron en el río sorteando el bombardeo de la batería “La Pantomima”, que fue desmantelada. Continuaron remontando el río, perdiendo seis días valiosos que los defensores aprovecharon para organizarse. Finalmente, el 6 de marzo, desembarcó unos 600 efectivos y marchó sobre la villa del Carmen de Patagones. En el camino se extraviaron, y finalmente fueron rodeados en el Cerro de la Caballada, donde las milicias populares comandadas por el coronel Martín Lacarra y las tropas de línea del oficial Sebastián Olivera los destrozaron, muriendo en la acción el capitán James Shepherd. Obligados a retirarse por la quema de pastizales, al llegar hasta los buques, encontraron que éstos habían sido capturados por los marinos al mando de Santiago Bynon, de modo que debieron rendirse. [3] 
Los brasileños también intentaron tomar el destacamento de la bahía de San Blas, en el sur de la actual provincia de Buenos Aires. 

PRIMER TRATADO DE PAZ CON EL BRASIL
 Tras un año y medio, la guerra parecía haber llego a su culminación. Las victorias argentinas de Ituzaingó y Juncal habían equilibrado la superioridad inicial del Brasil, pero nuestras fuerzas carentes de refuerzos parecerían haber agostado su poder ofensivo. El Imperio no se hallaba en mejor situación dato el enfrentamiento político que sufría internamente.
Fue entonces que intervino Gran Bretaña cuyos intereses económicos se veían seriamente perjudicados con el conflicto. Para hallar la solución llegó a Río de Janeiro y luego a Buenos Aires lord John Ponsomby con un proyecto de paz que principalmente beneficiaba al Reino Unido.
En total hubo durante la campaña unos 30 combates y en­cuentros aislados, y la escuadra brasileña perdió gran cantidad de buques, sin lograr cumplir ninguno de los objetos de su misión.

SECUELAS DE GUERRA - SECUELAS DE AMOR
Entre los marinos argentinos se destacaron Tomás Espora, Leonardo Rosales [4] y Francisco Drummond (1803 - 1827) , escocés, joven aventurero, quien a fines de 1826 fue incorporado a la escuadrilla argentina. En la batalla de Juncal (febrero 8 y 9 de 1827), Drummond combatió durante los dos días contra la goleta Bertioga, comandada por el teniente John Broon. La Bertioga era gemela de su buque. Finalmente pudo capturarla. Por su valor en la batalla fue condecorado con la medalla del Escudo del Plata y ascendido a Sargento Mayor el 23 de marzo de 1827. Cuando en abril de 1827, Brown reorganizó sus exiguas fuerzas, nombró al escocés comandante del bergantín "Independencia", que a su mando participó entre el 7 y el 8 de abril de la batalla de Monte Santiago, donde fue herido por lo cual se trasladó a la nave Sarandí, pero apenas pisó la cubierta, el impacto directo de una bala de cañón le acertó en el costado derecho, a la altura del fémur, hiriéndolo nuevamente. Murió el 8 de abril de 1827, en la nave República a las diez de la noche, tras tres horas de agonía. Sus últimas palabras a un ode sus compañeros fueron: “¡Amado Juan, la vista se me nubla y no veré más las montañas de Escocia! Recibid mi reloj para que lo envíes a mi madre y este anillo que entregarás a Eliza Brown. Decid al general [Brown] que muero contento, porque creo haber cumplido mi deber, como un hombre debe morir.” 
Drummond, de 24 años, estaba comprometido para casarse con Elisa Brown, la hija de su Almirante. Ésta, al enterarse de su muerte aparentemente enloqueció y a finales de ese año, ocho meses después de la muerte de su prometido, a las 05:30 p.m. fue a bañarse en el Canal de las Balizas del río de La Plata en compañía de su hermano menor Eduardo y se ahogó en uno de los "pozos", cerca de la quinta de Mateo Reid, amigo del Almirante Brown. Sus funerales fueron conmovedores, un cortejo de cuarenta carruajes marchó hacia el cementerio del Socorro (el primero de que dispusieron los británicos en Buenos Aires). En ese mismo cementerio yacía, desde el 9 de febrero, su amado. Maxine Hanon en su “Diccionario de británicos en Buenos Aires”, señala que el cortejo de la joven pasó frente al sepulcro del marino. El epitafio de Eliza decía: “víctima de la ola traicionera”, lo que parece una metáfora muy adecuada. Con respecto al sepulcro de Drummond, en 1828 se agregó un monumento escultórico con trofeos navales, por encargo de sus amigos. 
La leyenda convirtió a Elisa en una heroína trágica y a su muerte en un suicidio por desdicha. Hoy una plazoleta del barrio porteño de Barracas, en la intersección de la Avenida Martín García y Ruy Díaz de Guzmán, la recuerda.

RESULTADOS DEL CONFICTO 
Si bien las acciones de guerra habían sido, en general, favorables a las armas republicanas de la argentina, para continuar la lucha era necesario reforzar el ejército. Esto resultaba imposible desde el momento en que los gobiernos provinciales, descontentos con la Constitución de 1826, dejaron de proporcionar hombres y recursos al poder ejecutivo nacional.
Rivadavia se vio, entonces, obligado a iniciar negociacio­nes de paz con el Brasil. Con tal objeto envió a Río de Ja­neiro al ministro Manuel José García, con el mandato de concertar la “paz a cualquier precio”. El 24 de ma­yo de 1827, García, excediéndose en su misión, firmó una convención preliminar de paz por la que las Provincias Unidas renunciaban al territorio uruguayo, el cual se gobernaría con autoridades propias, pero presididas por el emperador del Brasil. Además, el gobierno argentino debía pa­gar una indemnización por los perjuicios causados al comercio brasileño. Más que paz fue un rendición. 
La convención firmada por García fue recibida en Buenos Aires con indignación, pues era realmente vergonzosa para el país. El mismo presidente Rivadavia lo declaró “tratado deshonroso”, rechazándolo por decreto del 25 de junio y luego presentó su renuncia. El Congreso aprobó inmediatamente esta resolución. 

NUEVOS ENFRENTAMIENTOS 
EL l7 de febrero de 1828, una escuadrilla argentina dio escolta a un convoy mercante que conducía un regimiento de caballería a la Banda Orienta así como víveres y pertre­chos para el ejército de operaciones; entre tanto debía lle­gar a Buenos Aires el bergantín mercante Sicily; persegui­do, por nueve buques de la escuadra enemiga, con setenta y siete cañones; fue defendido por una división de la es­cuadra argentina al mando del coronel Erézcano, de seis buques y cinco cañoneras con veintiséis cañones. El Sicily encalló frente a Quilmes y debió ser incendiado. 

FIN DEL CONFLICTO 
El conflicto continuó hasta el 27 de agosto de 1828, cuando los representantes del gobierno de la República de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y el emperador del Brasil firmaron con la mediación de Gran Bretaña la Convención Preliminar de Paz, que acordó la independencia de la Provincia Oriental y el cese de las hostilidades tras las graves consecuencias económicas impuestas por el bloqueo naval brasileño a Buenos Aires, que perjudicaba principalmente a los comerciantes porteños, quienes presionaron para este acuerdo, coincidiendo con la temporal falta de mano de obra para una ofensiva terrestre por parte del Brasil contra las fuerzas argentinas que habían invadido su territorio. 
DOCUMENTOS
CONVENCIÓN PRELIMINAR DE PAZ ENTRE ARGENTINA Y BRASIL 
(fragmento) Mayo de 1827 
ARTÍCULO 1º La República de las Provincias Unidas del Río de la Plata reconoce la Independencia e Integridad del Imperio del Brasil y renuncia a todos los derechos que podría pretender al territorio de la Provincia de Montevideo, llama­da hoy Cisplatina. Su Majestad el Emperador del Brasil reconoce igualmente la Independencia e Integridad de la República de las Provincias Unidas del Río de la Plata. 
ART. 2º.- Su Majestad el Emperador del Brasil promete del modo más solemne que cuidará de arreglar con sumo esmero, la Provincia Cisplatina del mismo modo o mejor aún, que las otras Provincias del Imperio, atendiendo a que sus habitantes hicieron el sacrificio de su independencia por la incorporación al mismo Imperio. 
ART. 3º.- La República de las Provincias Unidas retirará sus tropas del territorio Cisplatino después de la ratificación de esta Convención… Su Majestad Imperial por su parte, hará otro tanto en la misma Provincia. 
ART. 4º.- La Isla Martín García se pondrá eh el “Statu quo ante bellum”, retirándose de ella las baterías y pertrechos. 
Manuel José García - Marqués de Queluz, Vizconde de San Leopoldo, Marqués de Maceyó. 

RECHAZO ARGENTINO 
Buenos Aires. 25 de junio de 1827. 
"Vista en consejo de Ministros la convención preliminar, celebrada por el enviado de la República a la Corte del Brasil y atendiendo a que dicho enviado, no sólo ha traspasado sus instrucciones, sino contravenido a la letra y espíritu de ellas, ya que las estipulaciones que contiene dicha conven­ción destruyen el honor nacional y atacas la independencia y todos los intereses esenciales de la República, el Go­bierno ha acordado y resuelve repeler como de hecho queda repelida. Comuníquese esta resolución al soberano Congreso Constituyente en la forma acordada." 
Rivadavia – Julián S. de Agüero – Francisco de la Cruz – Salvador M. del Carril.
El Almirante Brown y su esposa Elizabeth Chitty

Investigación y compilación Chalo Agnelli
Quilmes, 1977 - 2014

Historias porteñas: “Los secretos de la Casa Amarilla” ~ CAMINANDO BUENOS AIRES www.caminandobaires.com/
 
FUENTES 
Craviotto, José A. “Quilmes a través de los años”. Edición de la Municipalidad de Quilmes,
Dirección de Cultura. Segunda Edición. Quilmes, 1969
Drago, Alfredo L. “Historia 2” Editorial Stella. Bs. As, 1993.
Vinardell, Arturo. “Historia universal y argentina” Luis Laserre y Cía. S. A. Editores. Cap. Fed. Junio 1973.
Dr. Oscar Andrés De Masi. Asesor Legal de la CNMMyLH, coordinador del Programa de Valoración del Patrimonio funerario.

NOTAS

[1] Felisberto Caldeira Brant Pontes de Oliveira e Horta.
[2] Quilmes a través de los años” Pp. 166 a 168.
[3] Las dos banderas que se hallan expuestas en la iglesia parroquial de Carmen de Patagones como trofeo, atestiguan el triunfo argentino. 
[4] Leonardo Rosales (1792 - 1836) marino que durante la gesta emancipadora  luchó en la campaña naval de 1814. Combatió en los enfrentamientos civiles y en la guerra contra el imperio del Brasil. El coronel de Marina Tomás Espora nació en Buenos Aires el 19/9/1800 y murió el 25/7/1935. Fue el primer marino argentino en dar la vuelta al mundo. Actuó heroicamente en las guerras de laIndependencia y en los enfrentamientos contra el imperio del Brasil.