viernes, 29 de mayo de 2020

BENJAMÍN REDONDO, “ADIÓS AL AMIGO” POR RODOLFO BINELLI - 1994

Un texto revelador de una vida. Una vida dedicada a la salud, a la dignificación de la mujer y la integridad del niño. Un médico que nos cuenta de otro médico. Ambos, parte del Capital Social de los profesionales quilmeños, que hubo muchos y muy comprometidos desde Fabián Cueli, José Antonio Wilde, Edmundo Fierro y los que los siguieron en el ruedo de la vida. Esta nota se tomó del diario “El Sol” del jueves 27 de enero de 1994; uno de tantos aportes que el Dr. Rodolfo Binelli – de quien nos ocupamos en este Blog el 24 de mayo de 2020 – hizo sobre su gente y su pueblo natal en medios de prensa quilmeños. 

“ADIÓS AL AMIGO”

La primera vez que hablé con  Benjamín Redondo fue en su domicilio de “La Colonia", recuerdo bien esa oportunidad, porque casualmente él estaba jugando al ajedrez con otra estudiante de medicina, el famoso gordo Ezequiel Aranda, histórico y muy querido arquero del Quilmes Atlético. Allá por El ‘54 nos volvimos a encontrar en una reunión familiar, él era medio primo mío, allí conversamos sobre la posibilidad de instalarse en nuestra ciudad y que yo integrara su equipo.

Redondo vivió su etapa de estudiante en la ciudad de La Plata, en una de las tantas pensiones de estudiantes de aquella época. Esta pensión era conocida  por el nombre de "Hígado House” porque, cuando escaseaban los víveres, Benjamín iba a una carnicería a pedir hígado para el gato, que en ese entonces no se cobraba. Lógicamente, el buen carnicero sabía qué pasaba.

Hasta recibirse trabajó como visitador médico en el des­aparecido laboratorio UNIFA en La Plata y otras ciudades de la Provincia.

También incursionó en la escena como componente de la famosa troupe KARAKU; se desempeñaba como pre­sentador y cantor; una de sus especialidades era la imitación del famoso cantante francés Jean Sablón.

Nuestra relación médica comenzó a mediados del año ’55. Yo integraba el equipo como médico de recién nacidos, todavía no se conocía la neonatología.

Redondo contaba además con la importante colaboración de una experimentada obstetra, Mary Zamorano. Fueron los pioneros del método psicoprofiláctico (parto sin dolor) [1] en Quilmes y partidos vecinos.

Los comienzos no fueran nada fáciles. La mayoría de los partos se atendían en la Maternidad del Hospital de Quilmes, alrededor de 30 nacimientos mensuales. No contábamos con la simpatía de una parte del personal e incluso una partera despotricaba, contra el nuevo méto­do. Se envidiaba el éxito del doctor Redondo. No es raro toparse con gente pequeña, que se opone a lo nuevo.

Otro inconveniente era que el método no contaba con el visto bueno de la Iglesia. El Papa recién le dio su aprobación años después. Al doctor Redondo le pasó un poco, como a Galileo Galilei, salvando las distancias.

Como consecuencia de las dificultades para trabajar con comodidad y en un ambiente agradable fue que el 1 de octubre de 1959 se inauguró la Clínica Materno Infantil, en Brandsen 128. [2] En esa clínica Aldo Severi pintó un famoso mural sobre la maternidad que actual­mente se expone en uno de los más importantes museos de América, el Museo “Ralli” de Punta del Este, en el Uruguay. Este detalle del artístico mural, nos demuestra la personalidad idealista y la espiritualidad de un médi­co muy especial. En esa clínica se fueron agregando prestigiosos colegas, que acompañaron médica y moralmente al doctor Redondo y aprendieron de él. Su recta línea de conducta y su trayectoria, son un ejemplo difícil de igualar. Por último, quiero mencionar especialmente a su esposa Mercedes un apoyo indispensable de todas sus horas. Benjamín, te vamos a extrañar, sobre todo como amigo, pero también como médico y tanguero.

Dr. Rodolfo Binelli, 21 de enero de 1994

Compilación y notas Chalo Agnelli sábado 5 de mayo de 2012

FUENTES

Hemeroteca de la Biblioteca Popular Pedro Goyena

Diario “El Sol” de Quilmes del jueves 27 de enero de 1994

NOTAS


[1] Es una filosofía surgida en los años 50 de la mano del obstetra francés Ferdinand Lamaze, que promueve un parto consciente sin dolor. Sostiene que el parto es un proceso fisiológico normal, milagroso, natural y perfecto; y enseña a la mujer a parir con confianza, a vivir conscientemente ese gran momento, como sucedía antes cuando las mujeres parían en sus casas. https://hoy.com.do

[2] La Clínica Brandsen fue fundada por los años ‘60 por el obstetra Dr. Redondo.