martes, 21 de febrero de 2017

EL ÚLTIMO TRANVÍA… 22 DE FEBRERO DE 1962

Hace 55 años, pasó el último tranvía, dejando a Quilmes sin un patrimonio que durante 89 años, había sido – con algunas interferencias -  el transporte público urbano por excelencia.
Desde 1870, cuando ya se anunciaba el arribo del ferrocarril a Quilmes el señor Melville Sewell Bagley, [1] vecino de Bernal, creador de la Hesperidina, en sociedad con George T. Bate, [2] Frank Livingston, y Francisco Younger, [3]terrateniente próspero del lugar, con el apoyo de su amigo don Andrés Baranda, solicitó a la Municipalidad la reválida de la concesión, otorgada por el gobierno provincial, para comenzar las obras del servicio público del tranvía. 


    El 1º de enero de 1873, se inauguró la línea de tranvías a caballo de la estación a la Ribera, acercando el río al pueblo y a los porteños a estas costas.

El primer tranvía a caballo unía la recientemente inaugurada estación de  ferrocarril con la Ribera quilmeña, cruzaba el pueblo de oeste a este. La pomposamente considerada estación central de este medio, se encontraba ubicada en la esquina de las calles  Cevallos y Otamendi; y ostentaba el nombre “River Plate". [4]

Nota del diario La Nación del domingo 29 de noviembre de 1914:
EL TRANVÍA ELÉCTRICO A LA RIBERA

SU INAUGURACIÓN


QUILMES. 28. - Como estaba anunciado, tuvo lugar esta tarde, a las 3, la inauguración del tranvía eléctrico a la Ribera.
A la hora mencionada un convoy de cuatro coches salía de la estación del ferrocarril con los invitados, a los que se agregaron las autoridades municipales, presididas por el intendente. [5]
Una vez llegados al punto extremo de la línea, en cuyo paraje avanza rápidamente la construcción del balneario, que, como la empresa del tran­vía, pertenece a los Sres. Fiorito her­manos, se procedió a la inauguración de las obras.
D. Carlos Fiorito pronunció un discurso oportuno, haciendo entrega al intendente municipal y demás autori­dades del nuevo servicio librado al pú­blico. El Sr. Castro agradeció en breves palabras el empeño tomado por los concesionarios de tan importante obra de progreso.
Terminada la ceremonia los concurrentes pasaron a los salones del ho­tel establecido en la ribera, donde fue­ron obsequiados con un lunch.
Esta localidad, que ya tenía dos vías de comunicación directa a la Capital Federal, cuenta, pues, desde hoy con un medio de locomoción local que prestará al pueblo señalados servicios. (textual)
Pasaron desde este acontecimiento que describe el diario La Nación, 104 años. Sucedido en un período en que Quilmes estaba en plena transformación y crecimiento: económico, cultural, educativo, social, demográfico, hasta el recorrido póstumo del tranvía, después de 48 años de vida plena. Era el jueves 22 de febrero de 1962, hace 55 años.


Junto con el tranvía, en febrero de 1962 se inició el fin de una época… “se acababa el pueblo”: moría inesperadamente dando un discurso a correligionarios en Avellaneda el candidato radical a gobernador de la provincia de Buenos Aires don Crisólogo Larralde, residente en Quilmes. Curiosamente ese mismo día en que el último tranvía 22 dejaba nuestra ciudad, John Glenn se transformó en el primer estadounidense que orbitó alrededor de la tierra en su cápsula Mercury. Pero los soviéticos ganan el espacio con los vuelos de Nicolayev y Popovich. La OEA expulsa Cuba de su seno. EEUU y la URSS están a punto de agarrarse a los cohetazos. El Papa Juan XXIII inaugura el Concilio Vaticano II. En las elecciones del 18 de marzo obtiene una mayoría abrumadora el peronismo que no podía presentarse a elecciones desde 1955; el descontento de ciertos sectores cívicos y militares preparan la caída del presidente Frondizi, a quien mandan a vacacionar a la isla Martín García. Luis María Guido jura como primer mandatario. Las elecciones quedan anuladas y los peronistas proscriptos otra vez. También pocos días antes, el 10 de febrero, se presentaba el (malhadado) Ford Falcon en Argentina. Meses después irrumpían los Beatles y los flequillos. Sí, muchas cosas estaban - para bien o mal - cambiando no solo en nuestra patria chica, y en nuestro país, sino también en el mundo... porque los nuestro es cambiar.

Investigación y compilación Prof. Chalo Agnelli
Ver en EL QUILMERO del viernes, 3 de julio de 2009 “EL TREN Y EL TRANVIA - DESVENTURAS DEL PROGRESO” Colaboración de Martín Cristoforetti;
Del martes, 17 de septiembre de 2013, “HABÍA UNA VEZ… UN TRANVÍA - IV JORNADAS DEL MERCOSUR SOBRE PATRIMONIO INTANGIBLE”, colaboración Arq. Marta Oliva.

Del martes, 21 de febrero de 2012 "EL PRIMER TRANVÍA” CAPÍTULO DE "QUILMES DE ANTAÑO" DE JOSÉ A. LÓPEZ


martes, 19 de mayo de 2015, “EL TRANVÍA A LA RIBERA”

FOTOS
La primera foto corresponde al fotógrafo Esteban Gonet, extraída de la muestra de originales del Dr. César Gotta en el Museo Fotográfico de Quilmes
Diario "El Sol"
Colección Alcibíades Rodríguez
Colección Fernando San Martín
Aportes de Alberto Schwarz
NOTA

[1] Como este nombre debió resultar complejo y hasta hereje, para la época, en algunos documentos aparece como “Miguel Santiago”.

[2] George Thomas Bate, irlandés, estaba casado en segundas nupcias con Emily Temperley Knigh, hija del fundador de Temperley

[3] Ver Diccionario de Británicos en Buenos Aires de la historiadora Maxine Hanon

[4] Ver en EL QUILMERO del19 de mayo de 2015. "Había una vez un tranvía"


[5] Era Intendente en Quilmes desde 1911 hasta el 31 de julio de 1917, el Dr. Pablo Castro lo acompañaban en la administración municipal como secretario Mariano M. Castellanos; presidente del municipio José. M. Ungaro; vice 1° Valerio Ponce de León; Vice 2° Norberto Chavarri; concejales: Luis José Bacciadone, Carlos M. Castellanos, Juan A. Escobar, Víctor Félix Fornabaio, Ignacio Pfaffemberg, Tristán Villarruel y Federico von Werniche; secretario del H.C.D. Antonio Barrera.