lunes, 3 de febrero de 2014

PLÁTANOS - 108º ANIVERSARIO (COLABORACIÓN)




Muchos antes que el distrito se llamara BERAZATEGUI, la zona recibió el nombre de Conchitas. Una prueba de ello, es el censo de 1815. Pero vayamos al censo de 1869, del cual reproducimos un hoja , en la cual se puede leer los nombres de la familia Godoy, el primero el dueño de la propiedad, que realizo el censo local; Laureano Godoy de 40 años, su madre de 70 años en 1869, o sea que nació en 1799!. La hermana de Laureano, Flora de 33,  soltera, y su esposa: Irinea ó más comúnmente llamada Irene Godoy, su prima hermana. Para casarse debieron solicitar dispensas por consanguinidad.

LA VENTA
Recordemos que el 6 de abril de 1875, Laureno Godoy vende al Ferrocarril de Buenos Aires al Puerto de la Ensenada, las tierras donde se construiría la estación y demás instalaciones. También se concibió en esa fecha, la creación de un proyecto de pueblo, que se denomino “San Agustín” y se vendieron varios solares en esa ocasión, que fue el incipiente comienzo del futuro pueblo de Plátanos, pero ese caserío se llamó solo “Godoy”, por la estación, según se puede constatar, en las actas de la iglesias de Santa María de Hudson. En este articulo se reproduce una copia de loteo en
1874 en un diario en idioma ingles, editado en Buenos Aires.
Hacia fines del siglo XIX, la familia Godoy vendió gran parte de sus tierras, entre ellos a Ramón Castaño, importante personaje de Quilmes, y uno de los fundadores de la Asociación Española de Socorros Mutuos de Quilmes. Ramón Castaño vende a Alfonso Ayerza, que funda una estancia y Haras llamada “Las Hormigas”, donde se criaba mayoritariamente caballos árabes.
Don Alfonso, en su propiedad que llego a tener 150 hectáreas, parquizó con especies exóticas los senderos con gran estilo paisajístico, existían muchas araucaria, plátanos, cedros, palmeras y sobre construyo un hermoso casco de estancia, que denomino Quinta Grande, que tenia 950 m2. También coloca fuentes y hermosísimas estatuas con pedestales. Por supuesto que tenía otras comodidades, como una pileta de natación que construyo en 1925, con capacidad de 2.000.000 litros, pero antes había excavado una laguna artificial con una superficie de 20.000m2, con una isla en el medio.
También se utilizaba para refrescarse en verano las aguas del arroyo “Las Conchitas” (ahora Plátanos), en ese momento no estaba contaminado; en donde se navegaba (si, leyó bien, se navegaba…) sin dificultad hasta la desembocadura, en puerto Colares, antiguo puerto contrabandista.
En estas tierras, cerca del puente ferroviario, Ayerza, coloco una hermosa estatua, replica de la Venus de Milo, de tamaño natural, con un gran pedestal, en medio del arroyo. Esto fue en 1916. Miles de viajantes del servicio ferroviario, la recuerdan con cariño. Podría seguir enumerando varias cosas, como el personal que trabajaba en la estancia, que en verano llegaba a más de 30 personas, muchas de ellas se radicaron en la zona. Y como olvidar al último mayordomo de la estancia: Don Gregorio Serventi (16/02/1916-18/07/1999), premiado en la Sociedad Rural
por su participación en la cría de caballos, desfilando a la vista de muchos presidentes de la Nación, en Palermo. Una de las hijas de Ayerza, de nombre Blanca, pero llamada por todos Cachita, se caso con el gran arquitecto Alejandro Bustillo, creador de grandes edificios como el monumento a la Bandera, el casino y hotel de Mar del Plata, el Banco Nación, en Plaza de Mayo, etc. Uno de los 8 hijos de la pareja fue el artista plástico Cesar Bustillo, reconocido últimamente en su patria chica: Plátanos.
El 21 de noviembre de 2006, se inaugura el Museo Taller de Cesar Bustillo, por la donación del mismo por parte de la familia Bustillo y por un subsidio del Instituto Cultural de la Pcia. de Buenos Aires. Desde el 2010 un Centro de Adultos de la localidad, lleva el nombre de “Cesar Bustillo”.

¨LAS HORMIGAS¨
Pero toda época termina, con el fallecimiento de Don Alfonso Ayerza, sus hijos continúan algún tiempo en Plátanos, pero luego venden las tierras al colegio San Salvador, de la orden religiosa de los jesuitas, que a su vez, venden a una compañía italiana, textil
llamada SNIAFA, productora de rayón. En 1952, comienza la producción de Fibrana, y empieza la contaminación del arroyo, por sus efluentes industriales. SNIAFA llego a tener 12 bombas de agua, un tanque elevado de un 1.000.000 litros de agua, 15.000 m2 de calles pavimentadas, y una superficie cubierta de 60.370m2, quedando Quinta Grande dentro de las 73 hectáreas de la fábrica, sirviendo de hotel y comedor para el personal italiano. El resto se vendió y comenzó a poblarse lentamente Plátanos. En 1965, se eligió la fecha del “1 de febrero de 1906”, como día de las fiestas patronales de la localidad. Fue votada por unanimidad por concejales presentes en el HCD de Berazategui. Pero 31 años después, fue votada otra fecha, sin anular la anterior.
Continuando con la historia, el ciclo industrial de SNIAFA, termina en 1981, cuando cierra esta empresa y sus trabajadores son despedidos. Quedando solo una discreta vigilancia. Plátanos. Hoy Pasan 9 años de soledad. El día 8 de junio de 1990, la provincia de Buenos Aires, en la gobernación del Dr. Antonio Cafiero, compra el predio en unos 10.000.000 de dólares, y comienza el anuncio de un ambicioso proyecto habitacional, que consistía en la construcción de varias torres de departamentos; lógicamente también se promete campos de deportes, una escuela técnica, iglesia, espacios verdes y un centro cultural en Quinta Grande. En el proyecto participa personal de la municipalidad de Berazategui, Subsecretaria de Urbanismo y Vivienda del Ministerio de obras y Servicios Publicas de la Pcia. de Bs. As. y de la Dirección de Ordenamiento Urbano, también de la provincia. Pero todo quedo en promesas electorales…
Pasa el tiempo, que todo lo destruye y surge un nuevo proyecto: un polo industrial de pequeña empresas. Esto fue en 1996, según los diarios locales. Comienza en forma muy acelerada una nueva depredación de los árboles y la casona nombrada, Quinta Grande, que fue nombrada monumento histórico provincial (Ley 12.800/01), por la Asociación Orígenes de Berazategui, que ya había sufrido un incendio intencional en abril de 2000, es prácticamente demolida. Sus restos hoy son contrapisos, en las viviendas cercanas, sus ladrillos deben ser precarios muros y algún macetero adorna una casa sobre el barrio Bustillo.
En 2002 la provincia cede la propiedad a la Municipalidad, y lentamente se forma un polo industrial formada por fabricas y depósitos, donde hoy (2011) trabajan más de 500 personas y coexisten 48 empresas. Una de las mayores es Papelera Rosato, de Carlos Rosato.
FECHA DE LA LOCALIDAD
Empecemos por la ordenanza 327-65, votada en la madrugada del 23 de diciembre de 1965. En esa ocasión, se vota por unanimidad la fecha del 1º de febrero, como la fiesta patronal de la localidad de Plátanos, por que en 1875, comienza la actividad la estación ferroviaria. Esto lo informa Ferrocarriles Argentinos al HCD de Berazategui, por el pedido de varios concejales. Esta fiesta patronal, solo se festejo en 1966, pues el 29 de junio de ese año, Ongania, dirige un golpe de estado conocido como, ”Revolución Argentina”.

El 16 de diciembre de 1996, se vota otra fecha por la ignorancia de la fecha anterior. En la nueva ordenanza se indica, que la nueva fecha es el 12 de abril, por corresponder al año de 1994, la asunción como Ministro de Salud Provincial del Dr. Juan José Mussi.
Esta fecha se festejo el 12 de abril de 1997, y posteriormente por algunos años más. Pero luego la municipalidad tomo la decisión de no festejarlo nuevamente.
El autor de estas líneas escribió varias caras de lectores y notas en los diarios, sobre esta polémica fecha.

INSTITUCIONES DE PLÁTANOS
En la localidad tenemos además las siguientes escuelas primarias: Escuela Primaria N° 22 (1958), EP N° 17 (1955), EP N° 51 (1990), el Instituto Bienaventurada Virgen María (María Ward) (1952) con primara y secundaria; La pileta de Plátanos (1965) desde 1974 del sindicato de la alimentación; el Jardín de Infantes N° 901 (1963); un jardín maternal municipal en el barrio 3 de junio; varias salitas de primeros auxilios entre ellos la N°10 Dr. Mariano Pauluk; algunas Sociedades de Fomento: Plátanos (1956) ; Villa Chingolo (1952), 3 de junio; La iglesia Santa Isabel de Hungría (20/06/1973), la iglesia Reformada Holandesa (1962), y varias iglesias evangelistas.
En 1970, se denomino a la calle 43, Cesar Bustillo, en honor al
artista plástico, fallecido el 7 de abril del año anterior.
En 1998, la calle 44 recibió el nombre de Claveles, en homenaje a la primer casa del Arq. Alejandro Bustillo, en donde hoy un enorme galpón de un corralón. Funcionaba hace muchos años una empresa de comunicaciones llamada CIDRA (Compañía internacional de Radio) después de 1969, serán las instalaciones de Radio Comunicaciones de la Policía Federal, en el antiguo bañado, en la zona este de las vías.
Tenemos la biblioteca José Ingenieros (12/05/1984), que el día 17 de agosto del 2007 inauguro su sede definitiva en la calle 157 entre 43 y 44. Conclusión: Esta brevísima historia de una localidad cuyo nombre tiene 108 años, está dedicada a una casa Quinta Grande de don Alfonso Ayerza, la primera construcción de importancia en el paraje Godoy, hoy Plátanos.
                                                                                Ing. Rodolfo Cabral
                                                                 Comisión de Estudios Históricos de Berazategui
FUENTES

ALICIA TERESITA OTAMENDI ETCHEVERTZ - 1935/2014



Este tipo de notas son las más difíciles de encarar. Sobre todo cuando encierran un sentimiento personal.

Esa contingencia inevitable y traicionera que nos asedia a todos nos arrebató el miércoles 22 de enero próximo pasado a Alicia Teresita Otamendi Etchevertz, una colaboradora consecuente, silenciosa y eficaz de EL QUILMERO.
Acompañó esta página con sincero entusiasmo desde hace 5 años. Pero además era una querida amiga con la que solía compartir largas tardes de charlas sobre la historia de Quilmes, el pasado cercano, un presente confuso y un futuro escurridizo, tardes acompañadas de té que culminaban en un oportuno whisky.
Docente concienzuda y acertada me llamaba para corregirme errores y confusiones en la que incurría, con su decir afable y espabilado. Fue motor de muchos trabajos de EL QUILMERO, pues se había empapado de Quilmes y los quilmes con su padre el imperecedero don Luis Eduardo Otamendi, a quien en la adolescencia tuve el honor de tratar en el cenáculo que nucleaba el profesor Francisco Míguez en la filiar Quilmes de la Sociedad de Escritores de la Provincia donde se reunían personalidades como don Manuel Morales Gorleri, don Tomás Giráldez, Ilda Penzi, Juan Francisco Marty, Isaías Grosman, Juan Arrestía, Efraín I. Chávez… y, entre otros militantes de la cultura local, Alicita – como le llamábamos, no como diminutivo, sino como apodo -. En ese ambiente se configuró mi pasión de cronista.
Alicia era hija de don Luis Eduardo Otamendi, autor de varios libros de historia local y de Alicia V. E. Etchevertz Amoedo, una notable pianistas; el padre de esta última fue don Pedro Etchevertz, quien entre otras muchas obras, fue constructor del actual edificio de la escuela Nº 1 (1910), casado con doña Eduarda Amoedo Dupuy, hija del intendente don Felipe Amoedo y por lo tanto Alicia era tataranieta de doña Indalecia Morel de Dupuy, generatriz de una abundosa descendencia que se extendió por todo Quilmes; hermana del precursor de las artes plásticas argentinas, Carlos Morel.
En los últimos tiempos EL QUILMERO tuvo en Alicia una de los principales cooperantes para difundir: la historia de la Escuela Nº 1, biografías de prohombres quilmeños, el Museo Alte. Brown, del cual su padre fue fundador como miembro de la Junta de Estudios Históricos. 
Alicia Teresita Otamendi Etchevertz era profesora de francés, perteneció a la Junta de Estudios Históricos y al Instituto Sarmiento de Sociología e Historia, Filial Quilmes, fue autora, entre otros trabajos, de “Sarmiento en sus escritos: sus inquietudes educacionales y progresistas a través de sus obras completas”, conjuntamente a Palmira S. Bollo Cabrios y Hebe Mancedo de Seguí. (1990) Tenía 78 años.
Afortunadamente fue partícipe directa del homenaje que la Comisión del Bicentanario Quilmes (1810-2010) le realizó a su padre, entre otros precursores de la historia local, en el 2010; en dos oportunidades: el 25 de marzo en el Colegio de Abogados de Quilmes y el 18 de junio de ese mismo año en el Museo Municipal Regional Almirante Guillermo Brown de Bernal. 
El QUILMERO saluda en su pesar al hermano de Alicia, Sr. Pedro Luis Otamendi Etchevertz, a su cuñada Sra. Victoria Maes, sobrinos, primos, amigos y demás deudos. 
Y cierro con una frase de don Martín Cristoforetti, otro amigo colaborador de esta página, que vale reproducir porque involucra a Alicia, escribió don Martín: “Bienaventurados y sabios aquellos  que se esmeran en el conocimiento de sus orígenes, valorando la tierra que pisan y aprendiendo a venerar la historia y los símbolos de su estirpe, ya que sólo así, conociendo los errores y acierto de los antepasados, podrán cimentar con hidalguía su bienestar, dando bases firmes a las generaciones venideras.”
En el homenaje a don Luis Eduardo Otamendi, realizado en el Colegio de Abogados por la Comisión del Bicentenario Quilmes (de Izq. a Der.): Alicia Otamendi Etcheverz, el profesor Juan Carlos Lombán, presidente honorario de la Comisión, la Lic. Nancy Castagnini, presidenta de la misma y el Prof. Chalo Agnelli, disertante en la ocasión y autor del trabajo biográfico.

 Chalo Agnelli