jueves, 23 de febrero de 2012

EL VUELO FANSTÁSTICO DE LOS LIBROS DE MR. MORRIS LESSMORE

APAGÁ LA TELE Y PRENDÉ UN LIBRO, AUNQUE SEA POR UN RATO Y QUE TUS HIJOS TE VEAN VOLAR LEYENDO.

FUNDACIÓN DE LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES, SU CENTENARIO, CUENTA REGRESIVA.

Prof. Chalo Agnelli
y miembro de EXANQUI
EL 23 DE OCTUBRE DE 1912 SE FUNDÓ LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES, “la Normal” o “el Normal”, como cada uno quiera llamar a esa Institución señera. Dentro de ocho meses llega su CENTENARIO
Pero este suceso comenzó unos 20 meses antes, el 5 de marzo de 1911 en el Club Social, ubicado en la calle Rivadavia entre Alvear y Brown, se ofreció un banquete homenaje al maestro Atanasio Lanz quien acababa de ser ascendido a Inspector Técnico Seccional de Escuelas. La organización estuvo a cargo de don Antonio Barrera, muy afecto a este tipo de acontecimientos sociales. Don Antonio, intendente en los años 1904 y 1905, fue el autor del delicioso libro “Quilmes de Antaño”.
En el ágape dirigieron la palabra, además de Barrera, el señor Agustín Rocca y el mismo Lanz cerró el acto expresando: “La enseñanza de Quilmes necesita para su progreso y perfeccionamiento una Escuela Normal, donde vayan los niños con todas las comodidades y en forma poco onerosa obtengan el título que los acredite como educadores y para que una vez recibidos apliquen su saber principalmente, en las escuelas del distrito. El título libre, es más costoso pecuniariamente para los aspirantes y de difícil adquisición. Sería, en mi concepto, una gran obra que las autoridades locales y el pueblo realizáramos una gran campaña en el sentido de obtener del gobierno nacional la creación de un establecimiento de esa índole” […] “Iniciada la campaña el éxito estará asegurado y Quilmes, señores, contará con nuevos elementos de progreso intelectual, base de su prosperidad material[1] 
Palabras, por cierto inspiradas en la Ley 1420 y en la prédica sarmientina, de educación igualitaria y oficial para todos.
LA PROPUESTA ESTABA LANZADA, pero no fue una inspiración divina que llegó de momento, para nada, Lanz había estado trabajando esta idea desde tiempo atrás. Incluso, cuenta el profesor Cella en su libro sobre la historia de esa inauguración, que había hecho una estadística de la imperiosa necesidad que había en esta región sudbonaerense de una escuela secundaria oficial y laica.
Ya existían el Colegio de la Merced, el curso primario del Colegio Nuestra Señora de La Guardia (1895), el Colegio San Jorge (1898), los tres confesionales, la Sociedad Educacionista Alemana (1898), el Colegio de Miss Ross o Quilmes High School (1907), bilingües y orientados a determinadas colectividades y tres años antes se había instalado otro colegio confesional San José (1904) para mujeres, pero ninguno con orientación docente, salvo la Casa de Formación de Bernal de la Congregación Salesiana de Don Bosco, una institución de enseñanza del magisterio para varones católicos y con orientación sacerdotal; [2]  fundada en 1897 a instancias de don Agustín Pedemonte. En 1910 el maestro Doroteo Yoldi y el párroco Pbro. Bruzzone cubren la carencia de un establecimiento secundario con el Colegio San Luis, del tipo de las escuelas nacionales de bachillerato. 
Todas eran privadas, pagas, si bien había particulares e instituciones de bien público que ofrecían becas y pagaban cuotas a algunos alumnos mejor calificados.
De modo que ninguna de estas instituciones educativas respondía a los objetivos que Lanz creía imprescindibles.
EN SEGUNDO LUGAR advierte que los numerosos alumnos que salían muy bien calificados de las escuelas primarias del distrito, por imposibilidad económica de los padres o por los diversos riesgos que significaba los traslados diarios a la Capital, en particular las niñas, no accedían a escuelas secundarias.
ADEMÁS, EL PUEBLO DE QUILMES, consideraba Lanz, respondía a todos los requerimiento necesarios para ser un centro de estudios al cual podían acceder con facilidad jóvenes desde otros importantes núcleos de población cercanos: Bernal, Los Hornos (hoy Bernal Oeste) La Colonia (y el extenso Quilmes Oeste aún no muy poblado) Berazategui, Hudson, Ezpeleta, Florencio Varela, Wilde y hasta Avellaneda.
Otra de sus comprobaciones fue que entre Berazategui, Quilmes y Bernal, estaban cursando el magisterio en la Capital Federal no menos de 40 niñas, lo que reforzaba su proyecto, es decir, había interés. Cuánto se ahorrarían las familias de esas jóvenes tanto en lo económico como en los inconvenientes de distancia y seguridad. En conclusión, de abrirse un Escuela Normal en Quilmes esa cifra de 40 estudiantes se vería duplicada en tan sólo el primer año.
Esa noche del 5 de marzo de 1911, don Atanasio tenía respuestas a todo tipo de atenuante que surgiere, cosa que, por el contrario, no ocurrió pues todos los presentes y la comunidad entera recogió con entusiasmo y solvencia la cuestión y de inmediato y ahí mismo entre plato y plato, entre copa y copa se resolvió formar una Comisión Provisoria a tal efecto.
Esta fue la piedra que Atanasio Lanz arrojó para luego hacerla basal.
 

Prof. Chalo Agnelli
Ex alumnos de la Escuela Normal de Quilmes
Miembro de EXANQUI
NOTAS
1 Cella, Orlando D. “La Escuela Normal Nacional Mixta” – Su origen. Vicisitudes en su instalación. Su inauguración” Ed. de autor. Quilmes Oct. 2001.
2 Ver más en: http://archivo104.blogspot.com “¿Hubo maestros formados en Quilmes antes de 1912?” 24/2/2011 Colaboración profesora Raquel Gail. Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes: http://archivo104.blogspot.com/