domingo, 22 de noviembre de 2015

SANTOS ANGELETTI – TERCERA ENTREVISTA TRANSMIGRATORIA (1936/2015)



Por Chalo Agnelli 
“Las historias de otras personas siempre son fascinantes.
Es reconfortante saber que algunas cosas permanecen…”
La casuística de la inmigración es un tema que absorbe a EL QUILMERO, a su director, quien suscribe. Después de las visitas hechas a don Santiago Goñi y a Francisco Soto, vasco y criollo viejo, respectivamente, resolví transmigrar a 1936, y entrevistar a don Santos Angeletti un inmigrante italiano que tras largos años de trabajo duro, llegó a tener una vida acomodada y una numerosa descendencia muchos de cuyos miembros siguen caminando por las calles de Quilmes.
En torno de cada vida está su época, sus relaciones, las concomitancias del mundo que los califica y los clasifica social, cultural y económicamente.
En estas entrevistas se recopilaron aspectos tradicionales de nuestro Partido, tomados diréctamente de quienes los vivieron; vecinos que acreditaron a sus recuerdos todo el mérito de una cronificación documentada y veraz. 
RETROSPECTIVA AL PASADO QUILMEÑO 
Nuevamente emprendo un viaje trasnmigratorio al pasado. El año, 1935. El entrevistado, don Santos Angeletti, uno de los tantos inmigrantes italianos que después de la tercera Fundación (1852) le dieron a Quilmes una pujanza comercial e industrial inusitada que la “economía del changuito” fue destruyendo paulatinamente y sin piedad desde 1990.
Este reportaje va en homenaje a los pequeños comerciantes de Ezpeleta que pronto, gracias a una sesión amañada, realizada el martes 10 de noviembre, los ediles quilmeños, aprobaron el arribo de uno de esos hipermercados multinacionales a su ciudad poniendo en riesgo la sustentación del pequeño comerciante. [1]

DON SANTOS ANGELETTI EN 1936
EL QUILMERO.- Lo veo muy activo, don Santos ¿Cómo anda? 
SANTOS ANGELETTI.- Sí. Ando como cualquiera que se acerca a los 90 años, tengo 82, pero me siento de menos, aunque el físico engañe (ríe a carcajadas don Santos) 
EL Q.-  ¿Y cuántos de Quilmes?
S.A.- Nací en Italia el 3 de enero de 1853, y con 21 años llegué a Quilmes en 1874. Hace 61 que vivo en este pueblo y estos años de residencia me dan el derecho para que me consideren quilmeño. Recién había llegado el ferrocarril, en él sono arrivato con la mia roba... [2] y teníamos un tranvía para ir a la Ribera. 
EL Q. - Me imagino que habrá sido duro llegar a un pueblo que recién estaba desperezándose de la modorra. ¿A qué se dedicó don Santos?
S. A.- Me inicié en el Hotel de don Agapito Echagüe, que estaba ubicado en la esquina frente a la plaza Pellegrini (hoy San Martín). En Rivadavia y Mitre. Allí hacía todo tipo de trabajos, desde recibir a los viajeros como atender a los que residentes - no eran muchos - hasta ir a buscarlos en una calesa del señor Echagüe a la estación. Don Agapito en 1872 había tenido un hipódromo en la barranca, por donde está la terminal del tranvía. No le fue bien. La gente prefería hacer carreras en las calles hasta que en 1890 se prohibieron las carreras de caballos en calles y caminos públicos. Las instalaciones del hipódromo de don Agapito se las llevó una creciente grande. 
EL Q. – Había otros hoteles en Quilmes, en esa época ¿No?
S. A. – Sí. Próximo a la estación, en la esquina de Tres de Febrero (Alem) y Gaboto, frente al restaurante de Talou, estaba el hotel de Spelzini (o Spelzzini) y detrás en la media manzana de Gaboto, Uriburu (H. Yrigoyen) y Rivadavia, con entrada sobre esta última, [3] estaba el hotel “La Sirena” de mi paisano Antonio Bellati. Allí se hizo el 14 de abril de 1878, la primera reunión previa a la fundación de la Società Italiana di Mutuo Soccorso. Yo no pude concurrir por il laboro…El hotel era sontuoso.[4] Tenía un gran salón de fiestas dividido por puertas plegadizas y una gran cocina en el subsuelo. En el frente tenía pilares de mampostería con verjas de hierro en todo su linde con las tres calles. A mi me hubiera gustado trabajar ahí, pero nunca había posto vacante. 
El Q.- ¿Allí se fundó la Cristòforo Colombo?
S. A.- ¡No! Luego hubo otra reunión el domingo 5 de mayo siguiente, aquí cerca, en la casa de Giovanni Mazza ubicada en Alvear esquina Tres de Febrero (Alem) donde se redactó el acta fundacional. 
El Q. – ¿Bellati no había tenido hotel en la esquina de Alsina y Sarmiento, frente a la plaza San…, digo Pellegrini y a la casa de los Soto? [5] 
S. A.- Sí. Él había arrendado la propiedad que había sido el hotel de Félix Risso. Centro de società maschile. [6] Notorio en la tradición quilmeña, pero estaba i battered, distrutto. [7] Y cuando tuvo la oportunidad de arrendar la propiedad de Bradley que antes había sido de Cristoforetti [8] abrió “La Sirena”. 
El Q. – ¿Y usted permaneció mucho en el hotel de Echagüe?
L. A.- No. Luego serví en una especie de pensión que tenía doña Cecilia Montes de Oca… ¡Excelente cocinera! 
EL Q.- ¿Dónde estaba esa pensión?
S. A. – En la esquina de Paz y Garibaldi, en diagonal con “La Primavera”, la quinta de la familia Pitré ¡Bella proprietà, viera usted! Enfrente había un baldío con tres ombúes donde doña Cecilia ponía mesas para los comensales. El cuidador era don José Belén, que vivía allí mismo, en una sacatola [9] pequeña. 
EL Q.- Siempre en el gremio hotelero.
 S. A. – No. Fue más tarde mi patrón don Francisco Younger el inglés dueño del tranvía que iba de la estación a La Ribera con un motorman que llamaban Otovío. Este don Francisco era un hombre muy gracioso y generoso… y muy afecto a la bevanda inglese.[10] ¡Jajajaja! Pero no trabajé mucho con él pues enseguida me incorporé al comercio de don Remigio González, uno de los más importantes de Quilmes, ubicado en la esquina noroeste de la calle Mitre y 25 de Mayo. Don Remigio era un criollo viejo. De él aprendí todo sobre i affari.[11] Todos los hermanos González eran comerciantes: Paulino, Justino, Faustino, Laurentino y Remigio… y el hermano político de éstos, don José Domingo Córdoba. En fin. De allí salí en 1879, y el 8 de julio me instalé por mi cuenta con almacén en Mitre y Olavarría, en el frente sud del que ocupa en la actualidad. Fue una alegría grande, de modo que... ¡Ma! ¿Cómo lo iba a llamar?... La Alegría”, jajajjajaj... 
EL Q.- Debe haber sido difícil alcanzar la autonomía y ponerse por su cuenta.
S. A.- Vine de Italia con un gran espíritu de ahorro porque cuando llegué a esta tierra mi sono reso conto [12] que se podía progresar si me esforzaba, si ponía mucha energía… Allá… attraverso il mare, [13] no hubiera podido alcanzar todo lo que logré. 
 Almacén "La Confianza" en la esquina NE de Mitre y Olavarría. Don Santos con dos de sus hijos. (foto de Félix E. Finino, Col. Fernando San Martín)

EL. Q.- ¡Y así creció el gran comercio que es hoy!
S. A.- No, no. Más tarde me tuve que trasladar a la esquina de Alvear y pasados 20 años volví a Mitre y Olavarría, pero en la esquina opuesta. Era 1907 ó 1908… sí, creo que este año. En 1908 la importancia alcanzada nos impuso la necesidad de habilitar un local más amplio, lo que se llevó a cabo ese mismo año, trasladándolo al edificio que hoy ocupa en Mitre y Olavarría. De “La Alegría” pasé a “La Confianza”, como se llamó desde 1890 hasta 1908. La confianza que nos ganamos de los vecinos por la honestidad de nuestro trabajo. Ya en ese entonces contaba con la colaboración de mis hijos Ricardo, Daniel y Ernesto. Era un comercio de ramos generales; completo: artículos de despensa, de ferretería, pinturería, talabartería, bazar, venta de forrajes… ¡Ah! Y artefactos, como lámparas y calentadores a kerosene y “espanta moscas de sauce legítimo”. Allí está mi negocio, a cargo i miei figli [14], ¡Angeletti Hnos!  Y yo aquí, en el mismo barrio donde inicié mi vida comercial… 60 años atrás. 
EL. Q.- ¡Ya le salió el comerciante, don Santos ¡jajajjaj!... ¿Cuántos hijos tiene don Santos?
S. A.- ¡Le di once hijos a Quilmes, a questo paese! [15] Y tuve el gusto de celebrar el 3 de enero de este año (1935) mis bodas de oro, rodeado de mis hijos y mis 12 nietos, que ya se andan multiplicando también ¡jajajajajaja!... 
EL Q.- Estuvo en los principales acontecimientos de la tercera fundación de Quilmes. Usted, don Santos, fue uno más de los pioneros que transformaron el pueblo en esto que es hoy, una ciudad pujante. ¡Cuántas peripecias habrá pasado!
S. A.- ¡Epa! ¡Ya lo creo! En el 80, durante al revolución llegaron tropas nacionales a tomar la Municipalidad y los proveí de vivande.[16] El regimiento entró por la calle Mitre. Fue un modelo de corrección. En mi comercio hicieron compras, me pagaron y non hanno rubato nulla. [17] No le pasó lo mismo a mi colega, don Andrés Baungart, con las tropas que entraron por el norte, por la calle Uriburu (H.Yrigoyen). Pese a la bandera alemana que hizo flamear al tope su almacén (esquina Conesa y Moreno) fue prácticamente saqueado, povero. Don Andrés era un tipo muy solidario, buen vecino. Él se encargaba de mantener y cuidar la plaza Falcón (hoy del Bicentenario), luchaba contra la maleza y las alimañas que había bastantes por aquel entonces. 
EL Q.- ¿Vino de Italia con su esposa?
S. A.- No, aquí formé mi hogar. Mi compañera se había establecido en Quilmes antes que yo, escapando de Buenos Aires por la fiebre amarilla en 1871. Viajó con su familia en una carreta de Fortunato Guerrero que traía desde el puente de Barracas a todos suoi parenti. [18] Atravesó caminos cenagosos y luego rumbeó hacia la costa y aprovechando la bajante vino por la playa del Plata. Cuando llegó a la ribera de Quilmes, subió por el sendero que se había trazado hasta el pueblo. Aún don Augusto[19] no había abierto la avenida que lleva su nombre. Se salvaron de la peste. Otros parientes de la mia moglie[20] que se quedaron murieron allá. 
EL Q.- A otros paisanos suyos también les fue bastante bien con el comercio en el viejo pueblo ¿Verdad?
S. A.- E sì! En la calle Real (Uriburo, hoy Yrigoyen) Nº 65 don Miguel Malfatti tenía una botería y zapatería; en Brown y Humberto Primo, antes la calle Progreso, estaba el “Almacén del
Pueblo” de Durante Hnos.; don Pedro Poloniolli tenía una carpintería de obra blanca, en la calle Mitre y Carmelo Spinelli la panadería “La Esperanza”, también en Mitre 752; Giovanni Giussani era propietario de una destilería de licores; los hermanos Agostino y Gerolamo Lavaggi eran comerciantes, el primero era propietario del almacén “El Globo” en la esquina de Mitre y Tres de Febrero, ahora Alem, frente a los Goñi y su hermano en Lavalle y 25 de Mayo, frente a la casa de doña Águeda Ponce de León de Navarro, una mujer molto originale; Antonio Grassi, era carpintero, se casó con una nieta del Dr. Wilde; Giobattista Molinari, que hacía honor a su apellido, era molinero… qué sé yo, muchos, muchos… [21] 
EL Q.- ¿Y ya no trabaja más, don Santos?
S. A.- Trabajé hasta 1924, por eso ahora la firma es “Angeletti Hnos”.  L'hai visto? Los grandes almacenes Angeletti funcionan hoy en instalaciones modernas, con mercaderías de la mejor calidad y precios acomodados. ¡Ya, 56 años de trayectoria comercial en Quilmes! Andate, andate a visitare. [22] 
EL Q.- Si, cuando salga de su casa me daré una vuelta por el comercio, aunque ya estará cerrado. 
S.A.- ¡No, no, miei figli, son como io, abren a las 7 de la matina y cierran pasadas las 9 de la noche. No cierran al mediodía como muchos que se van a siestear, pero yo creo que se deben turnar, pues siempre los encuentro muy frescos a los tres jajajajajajaj... 
EL Q.- Bueno don Santos, lo voy a tener que dejar pues a mí sí que se me está haciendo tarde. Si bien estoy cerca de mi eje de transmigración... 
S.A.- Che dici? 
El Q.- No importa. No importa. Le agradezco el tiempo que me brindó y lo felicito por haber sido uno de los forjadores de este pueblo y darnos una progenie que lo honra y nos honra a todos en nuestro futuro. ¿Cuántas cosas nuevas sobre tiempos viejos podemos aprender! ¡Hasta pronto don Santos! 
S.A.- Quindi, quando si vuole e non spendere un sacco, ritorno visita. Ciao! [23] 
CONCLUSIÓN 
Primero arribaron los hombres, las familias pioneras en esperanzadas naves. Historias de fervor y de paciencia. Artífices de una pujanza no sólo material, obras generales del arte nacional recibieron el estímulo docto de la cultura italiana. En momentos tan procelosos como los actuales, los orígenes, la identidad, el sentido de pertenencia, algo que supera el individualismo, el “yo”, afirma y sustenta la conciencia ciudadana.
Investigación y ‘reportero’ Chalo Agnelli 
Quilmes, 1935 - 1989 - 2015
 elquilmerofm@yahoo.com.ar
 chaloagnelli@yahoo.com.ar

BIBLIOGRAFÍA
Agnelli, Chalo. “Migraciones – Cuatro colectividades quilmeñas – cinco familias para una historia social”. Ed. Jarmat. Quilmes, 2006.
Brunetín, Susana I. “Inmigración y participación política: la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos Cristòforo Colombo de Quilmes 1878-1914 – Su identificación con el ideal Massiniano” Monografía, 1991.
Eusebi, Carlos. “Un nombre para la historia de Quilmes” Ed Tiempo Sur. Quilmes 2003.
San Martín, Fernando. "Quilmes en imágenes fotográficas" -  Colección Alcibíades Rodríguez  / 1873-1940 Quilmes, 2014. 
Ver EL QUILMERO del sábado, 17 de enero de 2015. FRANCISCO SOTO, ENTREVISTA EN EL PASADO - 1936
http://elquilmero.blogspot.com.ar/2015/01/francisco-soto-entrevista-en-el-pasado.html 

Ver EL QUILMERO del  lunes 9 de noviembre de 2009 ENTREVISTA A DON AGUSTIN GOÑI - BERAZATEGUI
http://elquilmero.blogspot.com.ar/2009/11/entrevista-don-agustin-goni-berazategui.html/ 

Ver en EL QUILMERO del viernes, 18 de septiembre de 2015 SANTIAGO GOÑI – UNA NUEVA ENTREVISTA TRANSMIGRATORIA (1936/2015) http://elquilmero.blogspot.com.ar/2015/09/santiago-goni-una-nueva-entrevista.html/
NOTAS

[1] Expediente 4091-7575 iniciado por la empresa INC S. A. (Carrefour), sobre factible instalación de un supermercado mayorista y minorista en la ciudad de Ezpeleta (“Perspectiva Sur”, miércoles 11 de noviembre 2015, Pág. 5)
[2] Llegué con mis bártulos.
[3] A la altura donde hoy hay una casa de electrodomésticos.
[4] Fastuoso

[5] Ver en El Quilmero del sábado, 17 de enero de 2015, FRANCISCO SOTO, ENTREVISTA EN EL PASADO - 1936

[6] Sociabilidad masculina
[7] Baqueteado, destruido.

[8] Ver en El Quilmero del domingo, domingo, 24 de abril de 2011, MARTIN ALEJANDRO MARCELO CRISTOFORETTI, MAESTRO Y HOTELERO - FUNDADOR DE LA PRIMERA ESCUELA AGRARIA DE QUILMES http://elquilmero.blogspot.com.ar/2011/04/martin-alejandro-marcelo-cristoforetti.html

[9] Casilla
[10] Whisky
[11] Comercio, negocios
[12]  me di cuenta
[13]  del otro lado del mar
[14] De mis hijos
[15] A este país, esta patria.
[16] Alimentos
[17] No robaron nada
[18] Su familia, sus parientes
[19] Augusto Otamendi
[20] Mi esposa, mi mujer
[21] “Un nombre para la historia de Quilmes” Pág. 36
[22] Vaya a visitarlos
[23] Hasta cuando quiera y que no pase mucho, vuelva visitarme. Chau!

1 comentario:

Raquel Gail dijo...

¡Genial, absolutamente genial! Una inmejorable estrategia narrativa. Felicitaciones Sr. historiador.