miércoles, 4 de mayo de 2016

LOS QUILMES, SUS CULTURAS, USOS Y COSTUMBRES - CHALO AGNELLI



El actual Quilmes rioplatense es la continuidad del Quilmes de los Valles Calchaquíes, del valle del río Yocavil, si se escribe diferente se corre el riesgo de escindir esa continuidad”

Juan Carlos Lombán (2008)
Hace 350 años llegó a la altura de la actual plaza Miserere de la ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Nuestra Señora de los Buenos Aires, un contingente de naturales provenientes de los Valles Calchaquíes, más exactamente de la sierra de El Cajón, eran los quilmes o kilmes, según distintos autores. Los trajo desde Córdoba, donde habían hecho un alto, don Juan del Pozo y Silva, [1] quien luego, en 1667, cedería sus tierras en el Pago de La Magdalena para que se creara la Reducción de la Exaltación de la Cruz de los Quilmes.
Después de casi 140 años de enfrentamientos contra el conquistador, defendiendo su tierra, su independencia, su libertad,
fueron sometidos definitivamente por el gobernador Alonso de Mercado y Villacorta el 26 de octubre de 1665, allí concluyó la guerra defensiva de los Quilmes y de otros 5000 prisioneros de distintas parcialidades. Un atropello más cometido por el conquistador que necesitó la sangre de más de 10.000.000 indios para poder llevar a cabo su desmedida empresa. 
EL EXTRAÑAMIENTO 
Eran, según Luis E. Otamendi - que sigue las rigurosas investigaciones de la platense Guillermina Sors - 260 familias las que llegaron a estas costas del Plata, unos 2000 seres humanos, “extrañados”. En cambio Alfredo Turbay, el fiscal de los quilmes, dice - ignorando absolutamente a la historiadora Sors, pero usando sus datos - en su libro “Quilmes”, [2] que debían ser 1300 indios a razón de 5 por familia (pero el señor Turbay y su libro son temas para otras notas) Una cantidad u otra no hace al cruel destino de ese pueblo desarraigado, arrancado compulsivamente de su medio natural, para reducirlo en una geografía absolutamente ajena (Chalo Agnelli)
… un lento genocidio
NOROESTE 3348 msnm
COSTA BONAERENSE

CLIMA. Seco, sin lluvias durante 360 días al año. Cálido en el día, frío en la noche…
ALIMENTOS: papa, zapallo, quinoa, maíz (sara), yuca, aloja, algarroba (taku), de chañar, frutos de mistol; carne de llama, cuices, suris, lechiguana, mulitas…
VESTIMENTA: lana de llamas y vicuñas, cueros de pumas y guanacos, zorros (atoj) fibras vegetales…
ARTES EN: cerámica, piedra, cobre, plata, oro; caja, pingollo, flauta, ocarina, cordófonos, membranófonos, ideófonos y aerófonos…
VIVIENDAS: pircas, cardón…
ORGANIZACIÓN SOCIAL. Ayllu
CLIMA: Húmedo con lluvias durante 200 días al año. Bajas temperaturas en invierno todo el día; veranos tórridos de la mañana a la noche…
ALIMENTOS. Carne vacuna, caza menor, hortalizas, trigo…
VESTIMENTAS: telas de algodón o lana de manufactura europea.
ARTE EN: …
VIVIENDAS: adobe y paja…
ORG. SOCIAL. Familia nuclear a la usanza europea
"Un prurito de ser nación exclusivamente blanca
eliminó a los indios (...) hasta de los censos". 
Ricardo Rojas
Pero... 
¿Cómo era la vida de este pueblo, cuáles eran sus usos y costumbres en ese Valle norteño que se extendía de norte a sur, desde la confluencia de los ríos Calchaquí y Yocavil, frente a Cafayate, hasta la punta de Balastro?
Es necesario mencionar, antes de desarrollar el tema que nos provoca, que la influencia de la cultura incaica en la región del noroeste es manifiesta. Esta influencia se ejerció como consecuencia, ya de una dominación guerrera, de un vasallaje voluntario o de una compenetración pacífica facilitada por el comercio entre las distintas parcialidades; esta última es la proposición más certera. 
CONSTITUCIÓN FÍSICA
De grandes cuerpos y fieros”, según los jesuitas Romero y Monroy, y según el Pbro. Lozano: “bien agestados, blancos, altos y fornidos[3] Según la doctora Constanzó quien analizó varios restos humanos de estos naturales, en cuanto al aspecto general de la cabeza dice: “posee líneas suaves, con modelado más bien femenino y sin advertirse, en la mayoría de los casos, una diferencia sexual marcada.” [4] 
Según Salvador Canals Frau “Los Cacanos – como él denomina a las parcialidades diaguitas-calchaquíes – son el elemento étnico
más representativo de todo el Noroeste Argentino, pertenecían al grupo de pueblo andinos y su cultura era de las más elevadas de todo el territorio argentino.” [5] Lo de ‘Cacanos’ lo toma Canals Frau por la unidad lingüística que había entre estas parcialidades. 
VIVIENDAS 
Las paredes de sus casas, cuadrangulares, eran de pirca, sin amalgama alguna, con la altura de un hombre de mediana estatura, solo algunas eran más bajas de lo que se infiere que sobre ese basamento de piedra adosaban “hiladas de adobe hasta que la pared alcanzase una altura adecuada…” [6] Las entradas estaban señaladas por piedras de mayor longitud, no se hallaron rastros que
hubieran tenido puertas de algún tipo, quizá las cubrían con cortinas de cueros o de lana de vicuña o llama tejidas. Los techos eran ramadas de paja y cardones que hacían de tirantería u horcones, el madero vertical que en las casas rústicas sirve para sostener vigas o aleros de tejado.
También las había con techos de quincha (o quincho), una trama de junco con que se afianza un techo o una pared de paja, totora o caña.
Las poblaciones de Paya, Tolombón y de los Quilmes, la Ciudad Sagrada, ya fueran chicas o grandes tenían cerca su pucará o recinto fortificado de acceso difícil donde los habitantes se refugiaban en caso de ataques enemigos. 
LA FIGURA HUMANA 
No practicaban el tatuaje, se pintaban el rostro. El peinado era importante y era un distintivo de nivel social. Se hacían trenzados
que caían a la espalda o del que prendían pequeñas artesanía y tocados. Cortárselo era una ofensa que fue motivo de algunos alzamientos contra el conquistador que para humillarlos era a lo primero que recurría. También se adornaban la cabeza con discos de oro, plata o cobre, colocados sobre la frente a manera de diadema o sobre las sienes. Los guerreros se adornaban con coronas de plumas, brazaletes, prendedores para el vestido y topos – a manera de los actuales strass - , aros y placas pectorales, todo de plata o cobre.
Los caciques portaban ‘cetros de mando’ los “tokis”, que eran hachas decoradas de gran tamaño. 
VESTIMENTA 
Vestían túnicas o camisetas o ‘cíngulos’, según el Pbro. Techo, que en verdad eran ponchos de una sola pieza con una abertura para pasar la cabeza y en los extremos ribetes de tonos pardos casi negros que les llegaban a los tobillos; las usaban sueltas, salvo en caso de emprender viajes o ir a la guerra que se ceñían con varias vueltas de una faja de seis cordones trenzados; algunas alcanzaba
los tres metros; en cada extremo tenían flecos de un metros; todo este conjunto poseía gran variedad de colores. Para las mujeres el color de esta vestimenta determinaba su estado civil. Usaban gorras o ‘tangas’ tejidas. Los niños portaban la misma vestimenta, pero más corta, hasta las rodillas. Calzaban ‘ushutas’ u ojotas de doble plantilla repujadas o pintadas de rojo. Un elemento de considerable importancia era la ‘chupa’ o bolsa tejida donde guardaban el acuyico” hojas de coca para mascar o ‘coquear’, con el objetivo evitar el apunamiento, el cansancio y el hambre; también ayuda a la digestión. Costumbre que luego adquirieron los conquistadores y se extiende hasta el presente en todo el noroeste, Bolivia y Perú. La hoja de coca cumple un rol importante dentro de sus rituales religiosos, como ofrenda a la Pachamama, pero también se la utiliza para predecir el futuro, aplastándola contra una piedra o dejándola secarse al sol. 
ARTESANÍA - LA CERÁMICA
Eran notables artesanos. [7] El antropólogo Eric Bonam [8]consideró la cerámica diaguita como una de las más ricas del
mundo. Esta cerámica fue clasificada de varias maneras según el lugar donde fue hallada. Con ella hacían urnas funerarias y enseres domésticos. También hacía cestería, tallaban la madera y el hueso, con que hacían sus ídolos, repujaban el cuero, hacían hilados, adornos que completaban su ajuar y cincelaban la piedra, decorando enormes menhires, como se ven en el valle de Tafí, Tucumán. El material lítico era muy importante; punto crucial que colaboró para destruir sus culturas en el Río de la Plata pues en esta región la piedra era inexistente. Intentaron sustituir este elemento con el barro blanco de la costa con que hacían la cacharrería doméstica. [9] 
ECONOMÍA Y ALIMENTACIÓN 
Eran sedentarios. Su economía se basaba en el cultivo de la tierra. La base de su alimentación estaba en las semillas de la algarroba, el mistol, el chañar, el jume con los que producían harinas y bebidas; y por supuesto el maíz, que guardaban en silos subterráneos. Con la
algarroba hacía el ‘patay’, una especie de tortilla realizada con harina de algarroba blanca, y la ‘aloja’, bebida alcohólica. La molienda era pública. Había en sus ciudades sitios cavados en la roca donde de manera comunitaria molían las semillas. Tenían un sofisticado sistema de acequias para el riego de las plantaciones; de un nivel de perfección que algunas se siguen utilizando hasta en el presente. Practicaban la cría y pastoreo de llamas, guanacos y vicuñas y practicaban la caza.
La actividad metalúrgica alcanzó un alto nivel técnico. Extraían y trabajaban el mineral. Los metales más usados eran el cobre, el bronce, la plata y el oro. 
ARMAS 
Sus armas eran el arco y la flecha, jabalinas, hondas, un elemento parecido al boomerang, usaban dardos incendiarios. En las
contiendas también intervenían las mujeres y niños de entre 7 y 11 años.
Dice Canals Frau que. “para levantar el espíritu combativo de las propias tropas y a la vez, amedrentar al enemigo, antes del combate hacían sonar cornetas y pingollos.” - también llamado pincollo, pinvollo, pinquillo, pinchillo – En los pucaras se situaban vigías que se turnarían y si había alguna amenaza utilizaban el pingollos que según el sonido daba distintas advertencias. También se empleaba el silbido o chiflido con el cual se comunicaban de pucará a pucará. 
ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y SOCIAL

No tenían un gobierno único “En cada pueblo o parcialidad residía - según Alonso de Bárcena (o Barzana) [10] - su cabeza principal” que llegaba al poder por sucesión como una verdadera casta gobernante. La mujer también gozaba de esa prerrogativa. El juicio hecho en reclamo de sus derechos de cacicazgo por Isabel Pallamay es prueba de ello. Influidos por la cultura Inca estaban socialmente constituidos en ayllu, una comunidad familiar extensa que se consideraba descendiente de un lejano antepasado común. El curaca o cacique era el jefe del ayllu y quien se encargaba de distribuir las tierras, organizar los trabajos colectivos e impartía justicia.
Se conoce que sólo los calchaquíes  tenían un cacique mayor o general.
La familia era teóricamente polígama. Los hombres podían tener tantas esposas cuantas podían sustentar, esto reservado a los caciques, pero la mayoría prácticamente era monógama, dice Canals Frau; se practicaba el ‘levirato’ una práctica que consistía en que una viuda pasaba a ser esposa de uno de los hermanos del marido difunto; y también el ‘sororato’ una práctica que consistía en la unión de un varón con un conjunto de hermanas (poligamia sororal), o bien con una hermana como esposa principal y las otras como concubinas, como también se practicaba en la China Imperial. 
RELIGIÓN 
Adoraban al sol como así también a los agentes naturales, como el trueno, el relámpago, la lluvia, el viento y sobre todo a la madre
tierra, la ‘Pachamama’ a la cual le dedicaban en las orillas de los caminos las ‘apachetas’ o ‘apachitas’ cúmulos de piedras que el viajero iba depositando para que la diosa resguarde su trayecto. En sus liturgias el culto a los felinos como el ocelote - también conocido como gato onza -, el gato andino o el puma, tenía preeminencia. Poseían sitios sagrados que lo jesuitas llamaron “mochaderos”, donde había infinidad “varillas”, revestidas de plumas como “idolillos”. El culto era dirigido por los ‘chamanes’ o ‘yamanes’. Establecían otros lugares para los enterratorios. Las inhumaciones se hacían en urnas para los niños y la clase dirigente o los considerados ‘titaquines’ o en cámaras sepulcrales en posición de decúbito, en cuclillas, etc. El chamán dirigía el culto, era el encargado de predecir el futuro, invocar a los espíritus, realizar diagnósticos y curar con yuyos. [11] 
LENGUA 
‘Cacán’, ‘kakán’ y según algunas versiones, también ‘kaká’, ‘cacá’ e incluso ‘chaká’, idioma hablado por la etnia pazioca en el noroeste argentino y Norte Chico chileno hasta aproximadamente
mediados del siglo XVIII. Desde 1634, comenzó a ser obligatorio el uso del castellano. Una ordenanza real de 1770, estableció que sólo se usase el español, esto motivó prácticamente la desaparición absoluta de su lengua nativa.
Esta lengua del grupo andino presenta rasgos que parecen emparentarla con el ‘mapudungun’, el ‘cunza’ y el ‘runa simi’, aunque éstos, generalmente de tipo lexical, pueden deberse a "préstamos"; se desconocen mayores detalles como para precisar su ubicación lingüística. [12] La lengua desaparece en el siglo XVII, solo quedan algunos topónimos. Pedro Lozano afirma que todos los calchaquíes, y entre ellos los quilmes y acalianos, usaban la lengua cacana, que según el mismo jesuita resultaba sumamente difícil por ser gutural, “… que apenas la percibe quien la mamó con la leche[13] Algunas palabras cacanas que se conocen, por ejemplo: ‘enjamisajo’ = cabeza mala; ‘huil’ o ‘vil’ = aguada; ‘titaquín’ = cacique grande, jefe, alto personaje; ‘aho’ y ‘ao’= pueblo; ‘aba’, ‘apa’ = hombre de pro, cacique (Ver más en: http://elquilmero.blogspot.com.ar/2009/10/la-lengua-de-los-quilmes.html/ 
MÚSICA 
Como dijimos, anteriormente, empleaban el ‘pingollo’ en sus ceremonias religiosas y en la guerra. Otros instrumentos aerófonos fueron: la ‘ocarina’, construida en barro, la quena, llamado "tubo
de aullido" - ramas preparadas como tubos -, el siku o zampoña, también llamada sikuri, antara; el erkencho, el erke, etc. Ninguno de los elementos empleados para la fabricación de estos instrumentos, existían en las costas del Plata, de manera que el desarraigo fue un cruento atentado a su cultura milenaria. 
JUEGOS RITUALES
Los juegos de habilidad física y destrezas desarro­llados por los varones, estaban vinculados a la condición de guerreros, en cambio en las mujeres sus juegos consistían en habilidades de orientación utilitaria que llevaba a cumplir un rol familiar.

Cierto tipo, como un juego común de pelota, derivaban de rituales agrarios. El fin último era, influir eficazmente en el desarrollo de los sembradíos para asegurar la cosecha. Un juego denominado “m'botó”, cuya práctica se extendió a las parcialidades de los Valles Calchaquíes con algunas va­riantes, constituye una celebración con relación al creci­miento del maíz.  El juego consistía en formar un círculo, donde los niños se arrojaban mutuamente con la palma de las manos un objeto volante hecho de hojas atadas de maíz, el cual tenía que ser recepcionado para evitar que cayera al suelo. Esto debía efectuarse sin descuido del receptor y de la buena intención del que lo arrojaba, en caso contrario el participante recibía una pena o castigo. Se jugaba únicamente en la época en que comenzaba a madurar el maíz.

La simbología de este juego está claramente representada en su con­cepción y sus reglas, donde el objeto volante es el sol y los jugadores constituyen las fuerzas que pudieran influir para no dejarlo decaer y que siga “brillando”.

CONCLUSIÓN DE 350 AÑOS
¿Una estirpe extinta?... Su cultura desterrada, sus sitios renombrados… Y quedó una nostalgia selectiva; fueron mitologizados y romantizados bajo la apariencia de arte y literatura. Defendieron su autodeterminación y su libertad durante 140 años. Fueron extrañados y despojados en 1666, y nuevamente en su nuevo destino fueron expoliados en 1812, y el arrebato de sus derechos continuó con un gobernador tucumano que pretendía expandir “la felicidad” y, en el nuevo milenio, tras 350 años, siguen siendo despojados por los nuevos conquistadores, los esbirros del Capital.   
por Chalo Agnelli

Director del blog EL QUILMERO y

Pte. de la subcomisión de cultura, Historiadores Los Quilmeros de la 
Bibl. Popular Pedro Goyena
Quilmes, 1986-2016

FUENTES

Canals Faur, Salvador. “Las poblaciones indígenas de la Argentina” Hyspamérica Bibl. Argentina de historia y política, Bs. As. 1986.

Constanzó, María de las Mercedes. “Antropología Calchaquí” (Colección Zabaleta del museo de Ciencias Naturales B. Rivadavia). Publicación Nº 292 Dto. de Investigaciones Regionales. Inst. Antropología. U.N.T. Tucumán, 1942.
Gentile, Margarita E. "Contexto prehispánicos en papeles escritos: el aso de la apachita" CONICET - Museo de La Plata/IUNA, ATF. Centro de Estudios en Ciencias Soiclaes y Naturales de Chivilcoy CECH - Miradas al pasado desde Chivilcoy 2004. Pp. 615 a 627.


Lozano, Pedro. “Historia de la conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán”. Buenos Aires (reimpresión): Imprenta Popular, 1873-1875

Magrassi, Guillermo E. “Los aborígenes de la Argentina _ ensayo socio histórico cultural” Ed. Galerna, Col. Búsqueda Ayllu. Entre Ríos 1990.

Mandrini, Raúl J. « Los pueblos originarios de la Argentina » EUDEBA, Bs. As. 2005

Moffatt, Alfredo. “Psicoterapia del oprimido – ideología y técnica de la psiquiatría popular” Ed. Librería ECR S.R.L. Bs. As. 1974.
Nieva, Felipe Jesús. "El legado de los Quilmes" - Manifestaciones y expresiones formativas en esta cultura. Ediciones del rectorado Univ. N. del Tucumá. Tucumán, 2004.

Otamendi, Luis E. “Historia del a Reducción – 1666/1812” Municipalidad de Quilmes, Dirección de Cultura, Biblioteca Pública Municipal Serie Archivos y Fuentes de Información Nº 2. Quilmes, julio de 1968.

Piossek Prebisch, Teresa. “Los Quilmes – legendarios pobladores de los Valles Calchaquíes” (texto bilingüe, castellano - inglés) Edición de autor. Tucumán, 2004

Turbay, Alfredo. “Quilmes poblado ritual incaico, el “Machu Pichu” del Valle Calchaquí” 2ª Ed. corregida de “La fortaleza-templo del Valle Calchaquí” Ensayo. Editorial-Distribuidora Castelar. San Miguel de Tucumán, 1993.

Ver en EL QUILMERO del jueves, 8 de octubre de 2009, LA LENGUA DE LOS QUILMES - EL CACAN LA LENGUA DE LOS QUILMES http://elquilmero.blogspot.com.ar/2009/10/la-lengua-de-los-quilmes.html/

NOTAS

[1] Ver en EL QUILMERO del domingo, 26 de julio de 2015, JUAN DEL POZO Y SILVA, EL TRAJINANTE http://elquilmero.blogspot.com.ar/2015/07/juan-del-pozo-y-silva-el-trajinante.html

[2] Turbay, Alfredo, Pág. 37 y 38
[3] Historia el a Campaña etc. tomo II Pág. 432
[4] Antropología calchaquí, Pág. 261.
[5] Canals Frau, Pág. 478
[6] Seguimos el libro de Otamendi.
[7] Boman, Eric. Antiquites de la region andine de la Republique Argentine et du desert d'Atacama". París, 1908
[8] Nació en Falum, Suecia el 5 de junio de 1867. En 1887, llega a la Argentina, luego de realizar estudios de antropología y trabajar en el Museo de París. Se desempeño como docente secundario en Buenos Aires y Catamarca, donde también fue Juez de Paz, para lo que se naturalizó argentino. En 1903, participó de la expedición sueca dirigida por el barón Erland Nordenskiöld. Llegó a Salta, estudió el valle de Lerma, la quebrada del Toro, la quebrada de Las Cuevas, la puna jujeña, la quebrada de Humahuaca y concluyó en la ciudad de Jujuy. Presentó un trabajo etnogeográfico, reconstructivo de la antigua cultura calchaquí y sus relaciones con la civilización incaica.
En 1904, participa en la expedición francesa de Créqui-Monfort y Sénéchal de la Grange, que incluían los territorios de Argentina, Bolivia y Chile. De esta última publicaría una obra que obtuvo un premio de la Academia Francesa donde no solo da cuenta de hallazgos sino que realiza análisis y cronologías. El material extraído está actualmente en el Museo del Hombre de París. En los años siguientes se dedicará a la arqueología de La Rioja; publica resultados de trabajos en el Pucará de los Sauces, El Fuerte de los Pantanos, Sierra de Famatina, y una obra de síntesis "Estudios arqueológicos riojanos" trabajo pionero en la provincia y aporte muy valioso al conocimiento de la arqueología regional. Es a él, la arqueología riojana, debe sus aportes más valiosos. Su mérito es el de haber realizado muchísimos trabajos de campo.
Ocupó diferentes cargos en el Museo Nacional de Historia Natural de Buenos Aires, su obra sigue siendo considerada de gran valor.
Murió pobre en 1924, sus colegas se encargaron de enterrarlo en el cementerio alemán de la ciudad de Buenos Aires, posteriormente sus restos fueron trasladados al monumento en honor a los arqueólogos del Pucará de Tilcara junto a los de Salvador Debenedetti.
[9] Ver más en http://www.comechingonia.com/ Comechingonia Virtual: año 2011, Vol V  Nº 2 “Análisis preliminar de la cerámica indígena de la Reducción de la Exaltación de la Santa Cruz de los indios quilmes” de Florencia Vázquez y Verónica Marti - Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Quilmes.
[10] "Relaciones geográficas de Indias" (Madrid, 1885), Tomo II, apéndice 30, III. Recién en 1893, en La Plata, se publica "Arte de la lengua toba", escrito por Alonzo de Barcena a mediados del siglo XVI.
[11] Moffatt, Alfredo, Pp.182 a 185
[12] Ver: http://paisdelosquilmes.blogspot.com
[13] Lozano, Pág. 423

4 comentarios:

Anónimo dijo...

ROMANCE DEL INDIO KILME

Indio Kilme que en tu tierra,
con molienda, agricultura,
(un páramo encantador)
fuiste alfarero y pastor
de llamas en las alturas.
Tu que aliado al Calchaquí,
enfrentaste al gran Imperio
del Inca que –sin remedio-
de Chile te trajo allí.

Seca atmósfera del valle,
Santa María hoy tu nombre,
como la madre del Hombre
que hombre se hizo, con coraje
sufrió un triste desarraigo
por salvar al niño-Dios,
huyendo a Egipto los dos;
así fue tu trago amargo,
indio kilme poblador
de esos valles tucumanos,
que llevado por las manos
del audaz conquistador,
llegaste a la Santa Cruz
que llamada Exaltación
sería tu humillación,
porque pese a su amplitud
fue para ti reducción.

Hoy saludo tu grandeza,
padre nuestro, antecesor,
ésta tu tierra adoptiva,
lleva tu nombre, en tu honor.

Marcelo Fernando Arroyo
marcelofernandoa@yahoo.com.ar
Quilmes, 19 de Octubre de 1989.-

Anónimo dijo...

Muchas Gracias Marcelo Fernando Arroyo, por su aporte. Saludos

Anónimo dijo...

Es un poema que fue premiado con una segunda mención en el Certamen de poesía aborígen que organizó la Secretaría de Cultura del Municipio de Quilmes, cuya entrega de premios fue el 26/10/91. Me gustó el blog, y me pareció apropiado hacer el aporte. Saludos Chalo. Marcelo Arroyo

Chalo Agnelli dijo...

Felicitaciones! Merecido premio.