lunes, 14 de abril de 2014

MONUMENTO AL GAUCHO CARRERO Y ALGUNAS APORTES HISTÓRICAS.



El periódico Perspectiva Sur nos pone al tanto de la feliz inauguración de obras en Ezpeleta y del emplazamiento en la plaza ubicada en Hipólito Yrigoyen y Tupungato, a una cuadra de la estación de esa localidad quilmeña, de un monumento a los Gauchos Carreros. La iniciativa de la Agrupación Carreros del Sur, junto a la Dirección de Tradicionalismo de Quilmes, destaca este antiguo oficio, símbolo de nuestra cultura territorial.
La obra escultórica es de la reconocida artista quilmeña Norma Cistaro, directora del Museo de Artes Visuales Víctor Roverano, donde, desde hace algunos años, viene realizando una obra imponderable.
El intendente Francisco Gutiérrez inauguró el Monumento. Se trata de la primera escultura que se erige en la provincia en homenaje a este antiguo oficio, símbolo de nuestra cultura territorial. El jefe comunal destacó la actividad del carrero y su importancia en los repartos y el transporte de mercadería y correspondencia.
"Es una obra muy linda, con todo un símbolo del carrero y un reconocimiento a nuestras tradiciones y al trabajo que desarrollaron como medio de transporte, medio de vida, crecimiento y desarrollo", dijo Gutiérrez.
Recordó que era un sistema de vida que "aunque hoy la actividad fue desapareciendo aún existe en algunas zonas de la provincia y el interior del país".

Norma Cistaro y el Int. Gutiérrez descubren la placa del homenaje (foto de la Municipalidad de Quilmes)

Luego del izamiento del pabellón nacional y la entonación del Himno, se procedió al descubrimiento del monumento, de las placas recordatorias por parte del Municipio de Quilmes y de la agrupación Carreros del Sur y a la bendición del monumento símbolo del oficio del carrero.
Desfile de carros y carruajes (foto Perspectiva Sur)

Desde la nueva plazoleta «Carreros quilmeños», el intendente de destacó las obras realizadas por el Municipio, “Desde que inauguramos estas calles con la iluminación y el asfalto completo cambió el barrio”, dijo Gutiérrez. La secretaria de Obras Públicas, Roxana González, informó que como parte del plan de obras de pavimentación se inauguraron seis cuadras, “cuatro por Tupungato y dos por Río salado, con las colocación de carpetas asfáltica y cordón cuneta, más la construcción de la plazoleta, veredas, bancos, equipamientos y colocación de luminarias
LA OBRA
La artista en un momento de la creación en su estudio de Ranelagh
La artista plástica Norma Cistaro, autora del Monumento, expli­có la construcción de su obra, basada en un estructura de hierro con metal desplegado, cemento y arena. “Primero iba a ser un gaucho pero faltaba algo más y se agregó el caballo como símbolo de la carga, una obra que llevó tres años y ahora pertenece a la comunidad”, dijo Cistaro. Una numerosa comitiva de centros tradi­cionalistas de Quilmes y distritos vecinos desfilaron por la: calle Tupungato con sus carruajes antiguos que se utilizaban para el reparto de leche, verduras y todas las nece­sidades cotidianas. Carros de reparto cortos, a palito, filetes originales y una destacada muestra de trabajo artesanal en los adornos y monturas de los caballos. Adhirieron al evento centros tradicionalistas de Wilde, Avellaneda, Almirante Brown, El Fortín Quilmes; Centro Tradicionalista La Matera de San Francisco Solano; Círculo Tradicionalista El Rodeo de Bernal; Cocheros y Carreros de la provincia de Buenos Aires; la Asociación dé Escritores Tradicionalista de la provincia de Buenos Aires, entre otras entida­des y protagonistas de la cultura regional.
El proyecto en elaboración.
Julio Muñoz, secretario de la Agrupa­ción Carreros del Sur .destacó la actividad como un día muy significativo para los tra­dicionalistas que defienden nuestra cultura. “Para nosotros es el final de un sueño, un monumento en defensa a nuestra cultura y homenajeando al carrero, ese noble oficio que hizo tanto por la provincia y por la república y a la gente que aun lo mantiene vigente”, dijo Muñoz. La agrupación ezpeletense agradeció es­pecialmente a la escultora y artista plástica Norma Cistaro y la gestión del director de Tradicionalismo, Ángel Uriona, como, así también la ordenanza del Concejo Delibe­rante que aprobó el Día del Carrero Quilmeño y la construcción de la escultura.

DÍA DEL CARRERO QUILMEÑO
El Municipio de Quilmes es uno de los primeros distritos que creó una Dirección de Tradicionalismo para preservar y promover las costumbres tradicionalistas y que pro­mulgó la ordenanza que establece el 5 de abril como el “Día del Gaucho Carrero Quilmeño.
El presidente del Concejo Deliberante, José Migliaccio, se refirió a Ezpeleta como una ciudad que se caracteriza por tener va­rios centros tradicionalistas, manifestó: “Instauramos en Quilmes 'El Día del Gau­cho Carrero' el día 5 de abril, en Ezpeleta, en este lugar tan emblemático para la histo­ria de nuestra ciudad, porque esta calle Tupungato tenía las vías del ferrocarril que desviaban de la estación de Ezpeleta a lo que en el año 1800 fueron los Saladeros de Nelson, uno de los más importantes en faenado de ganado más grande de Sudamérica, para nosotros es un orgullo tener emplazada una obra dé estas caracte­rísticas y representación del gaucho carrero”.

SALVANDO ERRORES HISTÓRICOS
Sin afán de ofender, pero en bien de la precisión histórica es necesario aclarar parte de los dichos del señor Migliccio. En 1892, siendo intendente don José Augusto Otamendi, la publicación "Handbow of River Plate", informa (textual) que "... en Ezpeleta, situada a 15 millas de la Capital, está ubicada la fábrica de carne envasada de Nelson que se supone la mayor del mundo, puede faenar 60.000 cabezas de ganado vacuno y 100 ovejas mensualmente". Se refiere a la empresa británica "Higland Scot Caning Company" o el "Saladero de Nelson", como lo llamaba el común. Efectivamente la empresa realizó una prolongación vial hacia sus instalaciones. 
En 1800 no había población en dicha zona salvo la peonado y esclavos de la estancia “El Corbatón” de la familia Gaete-Izarra. La estación de Ezpeleta se inauguró el 1º de octubre de 1890, según consta en la documentación de la línea "Ferrocarril Buenos Aires puerto de La Ensenada". Con el fin de transportar la producción de dicha empresa tanto al puerto de la Ensenada como a la Capital Federal. Y es allí que por la necesidad de mano de obra que requería la "Handbow of River Plate", se hicieron los primeros loteos y se comenzó a poblar la zona. El primer trazado del pueblo se realiza en 1891.
El 19 de diciembre de 1904, según la mensura N° 194 de la dirección de Geodesia, del Ministerio de Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires, se funda el pueblo de Ezpeleta (textual): "El 19 de diciembre el Superior Gobierno de la Provincia de Buenos Aires decreta la fundación de un pueblo en el partido de Quilmes frente a la estación Ezpeleta, solicitado por don Carlos Aue por sí y en representación de los señores José Kobliz, Julio Deutch, Emilio Hahn y de la señora Juana Fehling de Kaiser, con calles de 12 metros de ancho aceptando los lotes cedidos para municipalidad, escuela e iglesia, con la ampliación referida a mérito de lo observado por el departamento de ingenieros.
El Saladero de Nelson tuvo poca vida pues por un informe del Dr. Ildelfonso Salas, del 22 de agosto de 1892, director del Salud Pública de la Municipalidad fue clausurado por las pésimas condiciones de higiene en que trabajaban los obreros de la empresa y las condiciones insalubres de la producción, a pesar de la promoción de la publicación "Handbow of River Plate" que intentó refutar el informe del Dr Salas." Ver: de Claudio Schbib "Ezpeleta - Aportes para su historia" El Tiempo Sur. Quilmes, 2011, Pp. 37 y 38) 

 Crónica gentileza del periódico Perspectiva Sur
Nueva argumentación Chalo Agnelli
Director del blog


CIERRE DE LOS ACTOS POR EL BICENTENARIO DEL NACIMIENTO DEL DR. JOSÉ ANTONIO WILDE - PLACA CONMEMORATIVA

"Médico, sanitarista, filántropo, escritor, cronista, pedagogo, periodista, funcionario, político, naturalista... José Antonio Wilde escaló en su vida la cima de prócer del pueblo que adoptó como propio, dándole organización y destino. Hijo de inmigrantes, es ejemplo del valor progresista y transformador que la inmigración dio a la República Argentina. Los prohombres de aldeas, pueblos y ciudades provinciales, raramente ocupan un lugar de relevancia en la historia grande pues serían tantos los volúmenes que llenarían con sus vidas y obras, imposibles de abarcar en el espacio de los Anales Nacionales. Sobre todo en un país donde todo transcurre y debe atravesar la ciudad de Buenos Aires." 
El pasado viernes 11 de abril, en atrio de la catedral de Quilmes, culminaron los actos por el BICENTENARIO DEL NACIMIENTO DEL DR. JOSÉ ANTONIO WILDE, que se vienen sucediendo desde el 6 de marzo. [1] 
El miércoles 9, en la Plaza Dr. José Antonio Wilde, apodada de "La Cruz", al pie del busto de uno de nuestros próceres máximos se colocó una plaza conmemorativa costeada enteramente por la concejal Susi del Valle Paz quien integró activamente la Comisión de Adhesión, junto con la Biblioteca Popular Pedro Goyena, la Agrupación de Historiadores Los Quilmeros, y numerosos vecinos de Quilmes, acompañados por las banderas de ceremonias, abanderados, escoltas y docentes y directivos de la Escuela de E. T. Nº 5 "Reino de España" y la Escuela P. Nº 10 de la cual el Dr. Wilde es patrono. Se hizo presente en el acto el Secretario de Educación y Cultura Lic. Héctor Bandera. 
 La Sra. Raquel Nélida Grassi Wilde de Marini y la concejal Susi del Valle Paz descubren la plaza recordatoria del Bicentenario.
 Se colocan palmas en nombre de los descendientes y la comunidad quilmeña y de la Biblioteca Popular Pedro Goyena.
 La Directora de la Escuela Nº 10, señora Laura María Vega recibe un diploma recordatorio de su participación de esa Institución en los actos del Bicentenario.
 Autoridades de la Escuela de E. T. Nº 5 "Reino de España" reciben su diploma por su actuación en todos los actos en homenaje al Dr. Wilde.
 Palabras de reconocimiento de la concejal Paz y de la Sra Grassi Wilde
Se colocaron palmas de laureles en nombre de la comunidad, de la Biblioteca Goyena y de los descendientes del Dr. Wilde. En el atrio de la Catedral, donde yacen los restos del Dr. Wilde bajo el mármol que perdura su vida y su obra resumida en la frase: "A imitación del Divino Maestro, amó a los pobres y a a los niños", se volvieron a reunir los mencionados asistentes y organizadores.
 La Sra. Raquel Nélida Grassi Wilde de Marini (centro) bisnieta del Dr. Wilde, Paricia de La Llosa (izq.) y Susana Bustos (der.) descendientes, acompañan a los abanderados de la Escuela Nº 10.
 El profesor Agnelli reseña los últimos momentos de la vida del Dr. Wilde, quien en el momento de su muerte el 14 de enero de 1885 [2], era Director del la Biblioteca Nacional, el primero de esa institución ya nacionalizada, quien como tal redactó su reglamento. 
La señora América Trgovcie coloca una palma en la tumba en nombre de la Comisión Homenaje y de la Asociación Cultural Sanmartiniana de la cual es secretaria.
El Lic. Claudio Etcheverry, director de la E. E. T. Nº  5 Reino de España (izq), abanderado de esa institución y abanderados de la E.P. Nº 10 presiden el acto.
REFLEXIÓN
¡Qué penoso que políticos actuales - y los que se postulan como tales - y los funcionarios en ejercicio, salvo las honrosas excepciones mencionadas, no hayan adherido a estos homenajes, habiendo sido invitados en tiempo y forma. Nos asombra que quienes conducen el ámbito municipal de la educación y la cultura ignoren "quién fue el Dr. José Antonio Wilde", habiendo en lo local tantas fuentes donde previamente abrevar datos precisos ¡Qué fatídico resulta para el futuro!... cuando se recuerda que: "Un pueblo sin identidad, sin sentido de pertenencia es un pueblo sin conciencia ciudadana." 
Y no nos referimos únicamente a quienes forman parte del gobierno de turno, sino a los de las otras parcialidades electas democráticamente por el pueblo quilmeño.
Pero con certeza somos injustos en estas apreciaciones, pues seguramente estos soportes de la cosa pública estarían gestionando y solucionando los innumerables problemas que arrastra desde hace varias administraciones nuestro querido partido de Quilmes. 
Crónica, Chalo Agnelli
Director del blog    

NOTAS
[1] Ver: http://elquilmero.blogspot.com.ar/2014/03/apertura-aniversario-del-dr-wilde.html
[2] Ver: http://elquilmero.blogspot.com.ar/2014/04/el-deceso-del-dr-jose-antonio-wilde-14.html

miércoles, 9 de abril de 2014

EL DECESO DEL DR JOSÉ ANTONIO WILDE, 14 DE ENERO DE 1885

El 6 de marzo de 2014 se iniciaron los homenajes por el bicentenario del nacimiento del ilustre Dr. José Antonio Wilde en la Casa de la Cultura con una conferencia biográfica a cargo del Prof. Agnelli.
La misma estuvo seguida de un acto institucional realizado el viernes 4 de abril en la Escuela Nº 10, que lleva su nombre.
La señora Raquel Grassi Wilde, bisnieta del Dr. Wilde, dirigiendo la palabra al público en el acto de la Escuela N° 10 "Dr. José Antonio Wilde".
El miércoles 9 del mismo mes, en la plaza Dr. José Antonio Wilde, circundada por las calles Paz, Humberto Primo, Pringles y Olavarría, se reunieron miembros de la comunidad, descendientes del prócer, alumnos y docentes de las Escuela N° 10 y de la E.Técnica "Reino de España", representantes de la Biblioteca Popular Pedro Goyena, de la Asociación de Historiadores Los Quilmeros, organizadores del evento, y se descubrió una placa que realizaron estas últimas instituciones con la concejala Susi del Valle Paz y se tributaron coronas de laureles.
Los actos de homenaje a este prócer local se cerraron en el atrio de la Catedral donde yacen sus restos el viernes 11 de abril a las 10 hs. Evento nos retrotrajo a los últimos momentos de la existencia de este benemérito quilmeño que tanto dio con su vida y su obra a nuestro a toda esta región del gransurbonaerense.

El texto que sigue pertenece al libro biográfico realizado por el Prof. Agnelli:  
"Dr José Antonio Wilde, médico, periodista y educador quilmeño 1814 - 1885"
“Desde la más remota antigüedad hasta nuestros días, la historia de los siglos y de los tiempos nos enseña cuánto aprecio han merecido todos aquéllos que han puesto el cimiento a alguna obra benéfica a la humanidad.” Manuel Belgrano


 SU DECESO 
Faltan dos años para que concluyera el período presidencial de Julio Argentino Roca. El pueblo está desengañado de su liderazgo. Con la vertiginosa inmigración el país llegó a los tres millones de habitantes. Los fines de semana los porteños y los quilmeños toman el tren a la Ensenada a fin de conocer la novísima capital de la provincia, La Plata, que ya cuenta con cerca de 1000 casas y poco más de 10.500 pobladores. Se sanciona la ley 1420 de educación común, laica, gratuita y obligatoria y por la ley 1565 se establecen los registros civiles en la Capital Federal (dos logros en los que tuvo papel protagónico el Dr. Eduardo Wilde, sobrino de José Antonio).
El teniente coronel Pablo Belisle derrota al cacique Namuncurá, definitivamente. Se siguen inaugurando líneas ferroviarias, ahora entre Saladillo y Lobos y la línea telegráfica entre Buenos Aires y Asunción del Paraguay. El gobierno rompe relaciones diplomáticas con el Vaticano expulsando del país al nuncio apostólico que se opone a la ley de matrimonio civil. Aparecen tres obras básicas de la literatura argentina. Juan Moreira, Juvenilia y La Gran Aldea. Y el estadounidense Waterman inventa la pluma estilográfica.
Es flamante presidente de la Municipalidad de Quilmas Alberto Oteiza y municipales: Julio Daubas, Fermín Rodríguez, Luis Rodríguez, Alejandro Villabrile y Roque Villa, secretario. Es titular de la parroquia el polémico Pbro. Rafael Fanego.
Promovida por Wilde, a través de la acción constante y directa de las señoras Juana Gauna y Federica Dorman de Quijarro, comienza a fraguarse  insistentemente la imperiosa idea de abrir un hospital en el pueblo. Se establece que la construcción de la cloaca máxima, dentro del ejido urbano, se haga bajo tierra. Se funda en el pueblo un nuevo periódico llamado La Provincia. 
Con estos acontecimientos terminó el año 1884 y a poco de nacer el nuevo año, en su casona de Quilmas, fallece el Dr. José Antonio Wilde, era el 14 de Enero de 1885, tenía 72 años. [1] 
Dice Groussac:“Su muerte fue tan sinceramente sentida como había sido respetada la existencia de ese hombre de bien, que, además de un educacionista ilustrado, era un escritor lleno de soltura y amenidad. “ [2] 
Casona "La Victoria" residencia del Dr. Wilde, en la calle 25 de Mayo e/Paz y Pringles, Quilmes. Ilustración del Arq. Daniel Hurrell.
No dejó fortuna, salvo la chacra donde, en parte, hoy se levanta la Cervecería Argentina Quilmes y la manzana donde se hallaba la casona familiar, donde se fundó la Escuela Primaria N° 19. 
A manera de testamento escrito pocos días antes de morir, como si previera su desenlace, escribió: “Dejo a mis hijos esta pluma, con ella escribí desde la primera a la última palabra de mi libro Buenos Aires, setenta años atrás”.
 La vida pública y privada de mujeres y hombres nunca va por igual camino, si bien hay una ética y una moral intrínseca que prevalecen en todo momento y ante todas las circunstancias. Por la dedicación y entrega absoluta a una idea, una obra, una lucha indefectiblemente se descuidan los aspectos privados y esto redunda en perjuicios para los afectos próximos.
Quizá la vida pública del Dr Wilde, el tiempo y el esfuerzo que le demandaba su obra humana, intelectual, su ideología, no le permitieron vislumbrar, cuando su salud comenzó a deteriorarse temprana e irremediablemente, en la indefensión en que quedarían sus hijos después de su muerte.
Estos aún eran pequeños cuando fallece el matrimonio Wilde en poco lapso de tiempo. Les sucede lo mismo que a Victoria con sus padres. El mayor José Antonio Reynaldo tenía 17 años y el menor apenas 12, las muchachas entre 13 y 16 años. Si bien su tíos Jaime, Alfredo y Enrique, sobre todo el primero, los ayudaron en su crecimiento, no era fácil sustituir la hondura intelectual y la presencia de ánimo del Dr Wilde ni la fuerza de carácter de Victoria. La contundencia del desamparo, que los golpeó en breve tiempo – menos de 6 meses -  debe haber sido desequilibrante. Esto suscitó problemas tanto en el manejo de la fortuna - que si bien no era cuantiosa era más que suficiente como para que los cinco huérfanos inicien una vida provechosa y activa - como en el desarrollo de la voluntad, la conducta y en el manejo oportuno y apropiado de las diversas situaciones de la vida. 
NOTICIAS DEL PERIÓDICO EL QUILMERO

EL QUILMERO - Jueves 15 de enero de 1885.
DR. JOSÉ ANTONIO WILDE.- Ayer a las 6 de la mañana falleció el que fue el Dr. Don José A. Wilde, víctima de una violenta enfermedad que lo postró en cuatro días. Una congestión cerebral lo ha llevado a la tumba siendo impotentes los esfuerzos de la ciencia y los cuidados de su familia para sustraerlos al desenlace fatal. El Dr. Wilde era un vecino muy estimado y respetado por toda la sociedad quilmeña que deplora su muerte con sinceridad. Entre las gentes pobres particularmente sobresalían sus sentimientos filantrópicos y nunca se llamó a su caridad sin obtener el óvolo de su mano tan largo como las circunstancias se lo permitían. Como médico y como vecino gozaba de la más elevada estimación  y su muerte es sentida por todos. Paz en la tumba del que fue el Dr. Wilde y que la resignación mitigue el dolor de sus deudos.


EL QUILMERO Año X - N° 252 domingo 18 de enero de 1885.
ENTIERRO DEL DR. WILDE.- Tuvo lugar el jueves a las 9 de la mañana el entierro del Dr. don José Antonio Wilde. La caja mortuoria conteniendo el cadáver fue conducida a pulso desde su casa hasta la iglesia en cuyo atrio debió ser sepultado. Se colocó en el local que se le había preparado estando la iglesia toda enlutada y se celebró la misa de difuntos. Después fue sacado de la iglesia y conducido a la sepultura que se había cavado allí. Antes de depositarlo el Dr. Varela [3] pronunció algunas palabras encomiando los méritos y virtudes del finado y la gran manifestación del vecindario de Quilmes allí presente que demostraba el dolor sincero que le causara la muerte de aquel vecino tan querido. Le siguió el Dr. Cantilo [4] que se expresó en términos conmovedores, recordando las bondades del Dr. Wilde, su bello carácter y las prendas que le distinguían como un ciudadano digno, padre cariñoso y buen amigo. A más de las muchas personas que concurrieron desde la Capital con el Dr. Eduardo Wilde [5], Ministro de Cultura e Instrucción Pública y sobrino del finado, se hallaron presentes todos los vecinos de Quilmes y la mayoría de las familias vecinas de la localidad.


Sus restos son inhumados en el atrio de la iglesia parroquial (hoy Catedral) bajo una lápida con la leyenda “A imitación del Divino Maestro, amó a los pobres y a los niños”, frase ideada por Dr. Luis A. Varela.
Dr. Eduardo Wilde
Al momento de su fallecimiento el Dr. Wilde era director de la Biblioteca Nacional, el primero de esta institución recién nacionalizada. Su sobrino Eduardo, también médico e higienista, hijo de su hermano Diego Wellesley Wilde, estuvo presente en las exequias. En ese momento era ministro de justicia, culto e instrucción pública del gobierno del presidente Roca. 
LEGADO DE UNA VIDA
Médico, sanitarista, filántropo, escritor, cronista, pedagogo, periodista, funcionario, político, naturalista... José Antonio Wilde escaló en su vida la cima de prócer del pueblo que adoptó como propio, dándole organización y destino. Hijo de inmigrantes, es ejemplo del valor progresista y transformador que la inmigración dio a la República Argentina. Los prohombres de aldeas, pueblos y ciudades provinciales, raramente ocupan un lugar de relevancia en la historia grande pues serían tantos los volúmenes que llenarían con sus vidas y obras, imposibles de abarcar en el espacio de los Anales Nacionales. Sobre todo en un país donde todo transcurre y debe atravesar la ciudad de Buenos Aires. 

 Comisión de Homenajes por el Bicentenario del nacimiento del Dr. Wilde 
BIBLIOTECA POPULAR PEDRO GOYENA 
ASOCIACIÓN HISTORIADORES LOS QUILMERO

NOTAS

[1] En mucha documentación, libros de autores rigurosos e incluso en la biografía que posee la Biblioteca Nacional de quien fue su primer Director, le dan dos años más de vida. El Quilmero, único diario de la zona, y el mármol sobre sus restos en la Catedral quilmeña señalan la fecha real. 
[2] Historia de la Biblioteca Nacional. Groussac, P. Pág. 47 
[3] Se refiere al hijo de  Florencio Varela,  Luis, periodista e integrante  del círculo de intelectuales al que pertenecía Wilde. Luis Varela en 1881 integró con el Dr. Carlos Spegazzini, la comisión que tuvo a su cargo la elaboración de un informe que justifique las ventajas de establecer la capital de la provincia en Quilmes. Suya es la leyenda que se colocó en la lápida del Dr Wilde. Ver Craviotto J. A. Pág. 241.
Luis A. Varela hijo de Florencio Varela Sanginés y de Justa Cané y Andrade, nació el 27 de mayo de 1845 en Montevideo mientras sus padres se encontraban exilados del régimen rosista. Abogado, político, historiador, desde 1868 se desempeño como abogado a ambas márgenes del Río de la Plata; Fiscal ante las Cámaras de Apelaciones; Diputado en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires –1874/1880-; Convencional Constituyente en 1870/1873 y 1882/1889; Subsecretario de Estado en el Departamento de Interior –1868/1872-, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires –1887/1889-; Ministro de la Corte Suprema de Justicia –1889/1899-. Autor de “Historia Constitucional de la República Argentina” obra que consta de cuatro tomos y que le fue encargada por el gobierno de la provincia de Buenos Aires para el Centenario. El 18 de agosto de 1868 habría sido iniciado en la Logia Constancia N°7, pese a que había sido propuesto para la Logia N°13, en la que desempeñó diversos puestos. Casó en segundas nupcias con María Josfa Vallet y Mac GUIRRE que era hija de Luis Eusebio Vallet y de Catalina Mac Guirre.
Como Ministro de la CSJN fue el autor de la disidencia formulada en el famoso caso "Cullen v. Llerena" sobre control de constitucionalidad y cuestiones políticas no judiciables, entre otras. 
[4] Se refiere a José María Cantilo (1840-1891) poeta, periodista y abogado. Editor de la revista literaria El correo del domingo (1864-1867) 
[5] Se refiere a Eduardo Wilde, sobrino de don José Antonio, hijo de su hermano el coronel Diego Wellesley Wilde. Eduardo en 1885, era
Ministro de Justicia, Culto e Instrucción, bajo su dirección se dictaron dos leyes decisivas de la organización institucional laica del país con ley de educación laica (inspirada en las recomendaciones de Domingo F. Sarmiento), y ley del matrimonio civil.