lunes, 14 de mayo de 2012

LA CASA DE LA CULTURA // 1860-1912



 Investigación Prof. Chalo Agnelli
El edificio ecléctico entre neoclásico italiano y con influencia francesa que se levanta en la esquina sudoeste de Rivadavia y Sarmiento nació como sede de la tercera municipalidad que tuvo el pueblo de Quilmes, siempre en ese mismo sitio. A partir de 1962, se estableció allí la Escuela de Bellas Artes "Carlos Morel" y a su vez albergó durante varios años al elenco teatral Luz y Sombra, el elenco infantil Alfonsina Storni y la Filarmónica Quilmes creada el 2 de diciembre de 1989.  Hoy es la Casa de la Cultura. 
EL EMPLAZAMIENTO 
Seis años después de la ordenanza del 14 de agosto de 1812, emitida por Primer Triunvirato que declaraba extinguida la Reducción y daba por fundado el "Pueblo Libre de los Quilmes", el agrimensor Francisco Mesura [1] por encargo del gobernador Manuel Luis de Oliden realizó la traza urbana del pueblo en ciernes. En dicho plano señaló el lugar que ocuparía la iglesia, la escuela y las dependencias municipales o el ‘juzgado de paz’ (terrenos fiscales), denominación de la institución ejecutiva que correspondía en la época  (hasta 1881); hoy parte de la Manzana Histórica, declarada Bien Histórico-Cultural por la Ordenanza N°6085 de 1988.

LA SEGUNDA MUNICIPALIDAD 
Cuando, por solicitud del juez de paz Martín de La Serna en 1853, se crea - en lo que podríamos llamar la tercera fundación de Quilmes [2]- el nuevo Partido, separado del de Barracas al Sur (Avellaneda), y se designa como juez de paz del viejo partido de los Quilmes a don Andrés Baranda: “el edificio donde funcionaba el juzgado de paz era un rancho de adobe con techo a dos aguas, primero de paja luego de chapa (calle Sarmiento entre Rivadavia y Alem) La erosión inapelable del tiempo lo puso inaccesible [...] La preocupación de Andrés Baranda era levantar un edificio exclusivo y digno. Así lo hizo saber a los municipales. Esta propuesta está en el acta de la sesión del 14 de agosto (fecha cargada de significado) de 1859. Era juez de paz don Pedro Costa.  La corporación en pleno aprobó la moción. El edificio se haría sobre terreno fiscal, en la calle Nº12 (actual Rivadavia), frente a la plaza 25 de Mayo (hoy San Martín)
El proyecto se concretó en 1860...” [3] Constaba de dos ambientes y un zaguán central. Se colocó una piedra de mármol en el frente con una inscripción que indica el momento en que fue levantado; dicha piedra hoy se halla en el primer descanso de la escalera que conduce al piso superior del edificio actual. Una curiosidad que tiene ese óvalo horizontal es que el escudo argentino central, viéndolo de frente, tiene a la izquierda una rama de laurel y a su derecha una rama de roble...¿Por qué el roble? Don Andrés Baranda era de origen cantabro que como los vascos tienen como emblema de sus fueros, de sus libertades al roble bajo el que los reyes de España debían jurar respetar las prebendas de Eukadi como aún hoy lo hacen los "lehendakari", presidentes de la comunidad autónoma del País Vasco. No hay documentación que asevere este argumento, pero es el que difundió la tradición.
NUEVAS OBRAS
Los últimos detalles prosiguieron durante 1861 y en 1862 se adquirió mobiliario a moción del secretario municipal y maestro don Robustiano Pérez. En 1869 se agregó una nueva habitación.
En 1873, con don Andrés Baranda nuevamente a cargo del municipio, se techó el patio. Escribió don José Andrés López en su libro "Quilmes de antaño": “... bajo él (ese techo) se congregaron dos generaciones sucesivas para hacer vida social en la más variada de sus cultas manifestaciones.” [4] 
En 1879, a instancias del juez de paz don José Berazategui se modifica el frontis de la Casa Municipal y se hacen otros arreglos y agregados.

LA TERCERA MUNICIPALIDAD HOY CASA DE LA CULTURA 
El 15 de marzo de 1905, el benemérito intendente don José Andrés López presentó ante el H.C.D. un proyecto para construir un nuevo edificio acorde con su uso y con el progreso que había alcanzado el Partido. El 29 de marzo se sanciona  la ordenanza al respecto.
Pero la concreción de la iniciativa no prosperó hasta el 22 de setiembre de 1909, en que se deroga la ordenanza mediante una nueva que daba más categoría a la construcción. Las obras se iniciaron con un empréstito del Banco Popular de Quilmes por $ 100.000. La empresa constructora fue la del alarife milanés Luis Bossi, sobre planos del arquitecto Ítalo Benedetti, que había adquirido prestigio en 1909 con el diseño, junto al arquitecto Federico Collivadino (hermano de Pio Collivadino), del Antiguo Hotel Majestic ubicado en Avenida de Mayo 1317 esquina Santiago del Estero de la Capital Federal. [5] 
El nuevo Palacio Municipal - ahora sí se lo podía llamar "palacio" - se concluyó a fines de 1911.
Mientras las paredes de la Casa de la Cultura se levantaban orgullosas en Rivadavia y Sarmiento, la magnífica puerta de ingreso y los restantes diseños en madera se estaban construyendo en una de las más importantes carpinterías, que desde 1900, había sobre la calle Rivadavia, entre Lavalle y Moreno.
Uno de los operarios fue Manuel da Silva, portugués llegado a América en 1909, que con 26 jóvenes años, oficio de carpintero y deseos de trabajar, llegó a nuestra ciudad e ingresó en dicha carpintería como obrero especializado.

En ese entonces se construía con pocas maquinarias y mucha mano de obra inmigrante. Dedican un año en la ‘obra blanca’, hermosas talladuras de caoba, de tres pulgadas de espesor, tres metros de altura y 1,30 metros de ancho. Escaleras, puertas, ventanas, todo lleva el sello de un de­licado trabajo, del cual Manuel da Silva fue tenaz traba­jador y testigo.
Cuando la obra estuvo concluida el intendente Pablo Castro, y autoridades locales, invitaron al personal de obra y carpintería a la inauguración del Palacio Municipal que se realizó el 25 de Mayo de 1912.” [6]
Ese fue un año de grandes progresos para el pueblo en crecimiento: en setiembre Atanasio Antonio Lanz lanza a través del periódico “La Prensa”, la postulación ante la Legislatura Provincial de declarar a Quilmes “Ciudad” – que se concretará cuatro años después -  y el 23 de octubre se funda allí (hasta procurar una sede propia exclusiva) la Escuela Normal Nacional de Quilmes, hoy también centenaria.
 La empresa constructora de Luis Bossi, subcontrató los trabajos de modificación del frente y de las paredes interiores al artesano milanés don Natalio Martegani vecino de quilmes - casado con Juana Pìetronave que habitaba en la calle Conesa 82 - quien conjuntamente a los hermanos Margni y Politei, resaltaron la arquitectura de este hermoso palacio, el primero en su grandiosidad y suntuosidad levantado al sur de la Capital Federal.
A partir de este trabajo, Natalio Martegani como artesano frentista, realizó infinidad de obras de relevante significación arquitectónica, construyó el frente de la antigua farmacia Rocca de Rivadavia y Brown, en la misma esquina, frente al primitivo Banco Provincia de Buenos Aires, también cuenta dentro de sus obras la Municipalidad, la Catedral y el Banco Provincia de Tandil; la Municipalidad de Baradero, la de Azul etc. Contratado por el genial escultor Víctor de Pol, trabajó en el basamento y las molduras donde se emplazó la cuadriga, obra de de Pol que se hallan en el Congreso de la Nación.[7]

LA CUARTA MUNICIPALIDAD HOY E.M.B.A. “CARLOS MOREL” Y LA "CASA DE LA CULTURA" 
En 1962, se termina la torre destinada a edificio municipal. El Secretario de Gobierno y Cultura Dr. Héctor Ángel Pereiras, [8] un hombre imbuido en el arte la cultura y la educación destinó el edificio para el funcionamiento de la Escuela Carlos Morel y bautizó al viejo palacio, "Casa de la Cultura" siguiendo los modelos de las Casas de la Cultura de Francia, destino bien ganado pues en ese mismo sitio se comenzó a desarrollar a partir de 1852, el extraordinario movimiento cultural que se produjo en Quilmes hasta el presente; allí se realizaron las primeras representaciones teatrales, conciertos, exposiciones de artes plásticas, allí se hicieron las primigenias proyecciones de lo que luego sería la cinematografía, allí estuvo la primera biblioteca pública, ese palacio fue centro notorio no solo de la vida política, sino también de la vida social con tertulias, grandes bailes y ceremonias patrias.
La Escuela Carlos Morel se terminó de mudar a ese palacio, desde la calle Alvear, donde nació, entre el 10 y el 16 de junio de 1965.
La Casa de la Cultura es modelo de la arquitectura neoclásica de la época. Sus líneas, sus trabajos de carpintería, todo asombró a los pobladores del viejo Quilmes y hasta hoy sobrecoge su armonía y su imponencia. Fue declarada monumento histórico de la provincia de Buenos Aires conjuntamente con los demás edificios de la Manzana Histórica. 

LOS FESTEJOS DEL CENTENARIO 
El intendente Francisco Gutiérrez inició el evento del día 25 de mayo de 2012, descubriendo, a un lado de las puertas de ingreso al palacio, una placa recordatorio con la siguiente inscripción: “1912, 25 DE MAYO, 2012, EL PUEBLO DE QUILMES EN EL CENTENARIO DE LA FUNDACIÓN DEL PRIMER PALACIO MUNICIPAL, ACTUAL CASA DE LA CULTURA”.
Luego en el salón del primer piso se realizó una velada musical. En primer lugar, el joven tenor Diego Sebastián Iglesias y el pianista Giorgio Paganini abrieron el acto con las estrofas del Himno Nacional Argentino y prosiguieron con otros composiciones: “Bella enamorada” de Reveriano Soutello y Juan Bert, “Por el Humo se sabe” de Amadeo Vives, “Pel teu amor” de José Rivas y “El árbol del olvido” de Ginastera.

A continuación Andrés Cantegrand, Víctor Maggio y Adrián Ferrario, alumnos del profesor Ariel Osuna y del director musical Juan Ringer interpretaron piezas de percusión en marimba.
 
Por su parte, la artista plástica Adriana Malagueño, reconocida por sus pinturas de fachadas históricas en todo el país, obsequió  al Intendente una obra que representa el edificio de la Casa de la Cultura,  trabajo que presentó en el concurso de arte de Quilmes “Pinta tu Aldea”.
Seguidamente  la secretaría de Cultura ofreció un video institucional. Y el acto finalizó con un brindis de honor para los invitados en la planta baja.
La Casa de la Cultura entornó sus puertas para dejar transcurrir a través de ellas otros cien años más.

Revista "Caras y Caretas" - 1912
Tarjeta postal recordatoria entregada a los invitados a los festejos del Centenario.

 Investigación Prof. Chalo Agnelli
chaloagnelli@yahoo.com.ar
Aportes de Alberto Imizcoz Moodie, su esposa Lidia Drago Martegani
y de Mónica D. Pereiras

NOTAS

[1] Ver en este Blog EL QUILMERO. “EL PILOTO AGRIMENSOR DON FRANCISCO MESURAEn etiqueta: “PERSONALIDADES Y PERSONAJES” de Chalo Agnelli; 21/07/10
[2] Ver en este Blog EL QUILMERO.“LAS TRES FUNDACIONES DE QUILMES – A LOS 345 AÑOS D...” En etiqueta: LAS TRES FUNDACIONES DE QUILMES de Chalo Agnelli; 13/08/11
[3] Ver “Quilmes de antaño” Pág. 32
[4] Ver en este Blog EL QUILMERO. “DON ANDRÉS BARANDA, UN FUNDADOR DEL QUILMES DE ANTAÑO”. En etiqueta: PERSONALIDADES Y PERSONAJES de Chalo Agnelli; 02/05/11
[5] Ahí se alojaron los visitantes más famosos, y los invitados oficiales para compartir las fiestas del Centenario. Actualmente allí funciona una sucursal de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP)
[6] Ver en este Blog EL QUILMERO “MANUEL DA SILVA Y LAS PUERTAS DE LA CASA DE LA CULTURA” En etiqueta: PERSONALIDADES Y PERSONAJES, de Chalo Agnelli; 08/05/12
[7] Lidia Drago Martegani de Imizcoz Moodie, nieta de Natalio Martegani guarda  herramientas: pequeños fratachos, gubias, cinceles, mazas y muchos otros elementos) que este artesano frentista usara en sus labor.
[8] Héctor Ángel Pereiras, abogado, docente. Promovió la creación del departamento de música de la EMBA. Ejerció como maestro 40 años. Fue periodista. Durante su gestión organizó campañas de alfabetización entre la población más careciente. Fue una persona modesta y sencilla, con gran conocimiento en arte, literatura y filosofía.

jueves, 10 de mayo de 2012

MEMORIA E HISTORIA


La preservación de la memoria colectiva 
por un grupo, aunque sea pequeño, es una 
verdadera tabla de salvación para la 
comunidad entera." 
OCTAVIO PAZ
"No hay que confundir memoria con historia", dijo Pierre Nora (1) Memoria e historia funcionan en dos registros radicalmente diferentes, aun cuando es evidente que ambas tienen relaciones estrechas y que la historia se apoya, nace, de la memoria. 
La memoria es el recuerdo de un pasado vivido o imaginado. Por esa razón, la memoria siempre es portada por grupos de seres vivos que experimentaron los hechos o creen haberlo hecho. La memoria, por naturaleza, es afectiva, emotiva, abierta a todas las transformaciones, inconsciente de sus sucesivas transformaciones, vulnerable a toda manipulación, susceptible de permanecer latente durante largos períodos y de bruscos despertares. 
La memoria es siempre un fenómeno colectivo, aunque sea psicológicamente vivida como individual. Por el contrario, la historia es una construcción siempre problemática e incompleta de aquello que ha dejado de existir, pero que dejó rastros. A partir de esos rastros, controlados, entrecruzados, comparados, el historiador trata de reconstituir lo que pudo pasar y, sobre todo, integrar esos hechos en un conjunto explicativo. 
La memoria depende en gran parte de lo mágico y sólo acepta las informaciones que le convienen. La historia, por el contrario, es una operación puramente intelectual, laica, que exige un análisis y un discurso críticos. La historia permanece; la memoria va demasiado rápido. La historia reúne; la memoria divide. 
http://archivo104.blogspot.com/

1.- Pierre Nora nació en 1931, en una familia judía de la burguesía parisiense. Hijo de un reputado cirujano, a los 12 años salvó su vida tirándose por una ventana para escapar de la Gestapo. Para olvidar, consagró su vida al estudio: es doctor en historia, en letras y en filosofía; profesor universitario; ensayista, y miembro de la Academia Francesa. 

martes, 8 de mayo de 2012

MARTA POLICCICHIO (colaboración)

Chalo Agnelli
El  martes 10 de abril se abrió un abismo de pena en Quilmes, la noticia de la muerte de Marta Policcichio. Educadora, ceramista, narradora, mujer de la cultura; su trayectoria en la Alianza Francesa de Bernal fue trascendental para esa institución.
El año pasado pocos días antes de las fiestas de fin de año nos cruzamos en la calle Rivadavia. Nos dio alegría encontrarnos, pero fue un saludo rápido, de esos en los que quedan un montón de cosas sin decir... esa urgencia que nos adhirió la época y que a veces nos hace perder lo importante, como 'ganar tiempo con amigos'... y en este caso, amigos que ya no se nos cruzarán por la calle Rivadavia ni por la vida y únicamente nos acompañarán en el bagaje de recuerdos.
La gente que la quiso, que la escuchó, que la admiró dio cuenta de su fallecimiento. Y como tributo va esta esquela de dos de sus queridos amigos Lita y Quique Devincenzi:
            Grande fue el desconcierto y la tristeza que dejó su partida. Marta Policcichio ha sido un rayo de luz que atravesó nuestras vidas llenándonos de alegría, jovialidad, cortesía, buena onda y por sobre todo “Amistad” con la cual nos supo abrazar, contener e iluminar.
Nos resultará incomprensible no encontrarla casualmente por nuestras calles, con su ágil silueta, siempre joven, dinámica, llena de energía; al punto tal de pensar que jamás la enfermedad podría alcanzarla. Su melena enrulada, su eterna sonrisa y el abrazo fraterno que quedarán para siempre en nuestros corazones.
Pensar en atravesar el umbral de la Alianza Francesa sin su presencia sería, y todos lo sabemos, un vacío imposible de llenar.
Todavía se recuerda su mini show con Jorge Lemal, sus actuaciones en el Museo Alte. Brown y en Artepié, derrochando alegría y vitalidad.
Fue maestra, profesora en distintas instituciones y fundamentalmente artista plástica, ganadora de varias distinciones, su obra ha trascendido los límites de nuestro país, ya que llevar una cerámica “Ángel musiquero y/o Maternidades” a personalidades y amistades lejos de nuestra frontera, siempre fue un halago y una distinción de buen gusto. 
Hoy nos queda a muchos, más allá de su eterna sonrisa, parte de esa obra que con cariño atesoramos, convencidos que un pedacito de Marta quedó en cada una de ellas ¡Hasta siempre querida amiga…!" Lita y Quique Devincenzi
MARTA, CHALO, LUDO Y NORMA