miércoles, 15 de junio de 2011

LA COLONIA - CALLES, NUMERACIÓN, PASOS, PLAZAS Y SERVICIOS PÚBLICOS

Adelanto de "La Colonia de Valerga"
libro de próxima edición
Prof. Chalo Agnelli
“En otoño, las calles, del barrio, se tiñen
de una especial atmósfera, de silencio con alas.”
De “Motivo para una cajita de música”
Raúl González Tuñón

NOMENCLATURA CATASTRAL.
    Es necesario especificar, para mayor rigor geográfico, que la orientación que tiene Quilmes con respecto al Río de la Plata es NORESTE – SUDOESTE. La línea ribereña no es la que sigue la orientación de las calles de la ciudad ni las vías del ferrocarril que atraviesan la ciudad, de este modo lo que comúnmente llamamos Quilmes Oeste por economía del lenguaje, en realidad, es Quilmes Sudoeste. Por lo tanto el barrio de La Colonia está al SO de las vías ferroviarias y el centro de la ciudad al NE.
   A medida que se realizaban loteos y aumentaba la población se hacía necesaria la apertura de calles que acortaban las distancias entre los chacareros y quinteros de La Colonia y el Pueblo.
   La calle Brandsen (o Brandzen) hasta 1890 tenía profundas zanjas y en los días de lluvia se transformaba en un río torrentoso. Desde las vías hacía el SO aún no se cortaba en la Cervecería como actualmente, pero de todos modos se hacía intransitable.
 Hacía el SO atravesaba la chacra del benemérito vecino Dr José Antonio Wilde; extensión que luego adquirió Otto Bemberg y en el extremo NE rozaba los fondos de la quinta donde residía la familia Wilde: la manzana de 25 de Mayo, Paz, Pringles y los fondos sobre la calle Brandsen. [1]
    El 9 de setiembre de 1895 por expediente N° 244570, un grupo de vecinos pide a la municipalidad que se abra una calle entre la Cervecería Quilmes y un terreno propiedad de don Segundo Calcagnino, cerrado por la propiedad de la testamentaria de José Antonio Wilde. Firman la solicitud: Manuel Buceta, Manuel Basigalup, José Tamola, José Pozzo, Bernardo Torres, Esteban Ronconi, José Gandolfo, Ángel Margni, Pablo Helling, Pedro Bosso y Santiago Valerga. Todos con propiedades en La Colonia.
   El 1° de febrero de 1896 se solicita a la municipalidad que es necesario prolongar la calle Brandsen del otro lado de las vías, pues “... hay una población que se está multiplicando, y formándose un barrio completamente poblado en donde empiezan a radicarse diferentes industrias... [2]  
   El 5 de noviembre de 1896 se aprueba el proyecto de ordenanza para la numeración de las casas. A cada manzana le correspondían 50 números. Y surge un problema pues la numeración comenzaba en las vías del ferrocarril creciendo hacia la Ribera; mientras que del lado de la Colonia sucedía lo mismo, comenzaba en las vías y crecía hacia el SO. Esto generaba grandes confusiones ya que aún las calles de La Colonia, no habían cambiado el nombre de modo que había viviendas sobre la misma calle que tenían igual numeración y, a veces, estaban a 12 cuadras de distancia. La primera solución, hasta que se cambiaron los nombres, fue agregar la designación “Este” y el “Oeste” a las direcciones postales, por ejemplo: Calle Alsina N° 250 Oeste; hoy sería Carlos Pellegrini N° 450, porque un cambio posterior determinó que a cada manzana corresponde una centena.                      
    Por una ordenanza del 6 de abril de 1904 se autoriza al Intendente José Andrés López, establecer la nomenclatura de las calles en las ampliaciones hechas, utilizando los siguientes nombres: Aristóbulo del Valle, Cervecería Argentina, José A. Matienzo, Vicente López, Juan Martín de Pueyrredón, Juan B. Alberdi, Cornelio Saavedra, Juan J. Paso, Castelli, Ortiz de Ocampo, Las Heras, General Guido, Deán Funes, Solís, Garay, Gaboto, Dorrego, Vértiz, Cevallos, Primera Junta.
   La comisión de obras públicas de la municipalidad en la sesión del H.C.D. del 30 de marzo de 1910, se expide en la solicitud de José F. Sánchez que aconseja sancionar la nomenclatura de las calles de La Colonia, de la siguiente forma: “... a la primera calle que sigue a la de Vicente López que corre SE a NO el nombre Luis Sáenz Peña, la segunda Bernardo de Irigoyen, la tercera Manuel Quintana, la cuarta Andrés Baranda, la quinta Torcuato de Alvear“. Fue aprobado.[3] 
Ese mismo año se nombran las calles de Bernal paralelas entre Las Heras y Zapiola: Liniers,  Boedo, Rodríguez Peña y las de SE a NO, paralelas a San Martín al SO: G. Rawson, Arenales y la calle que corre NO a SO entre Cerrito y Constitución, se denominará José María Ramella.
   Correspondía a las primeras calles abiertas y las manzanas que contaban con mayor edificación de viviendas y comercios. En Andrés Baranda, que a la fecha no estaba pavimentada, terminaba la zona urbanizada y comenzaba las amplias quintas y chacras. Al instalarse el tranway, en la esquina de A. Baranda y la actual Rep. del Líbano había una parada llamada Cambio Intermedio que dio nombre a ese rincón del barrio. Dice Craviotto. “... lo despoblado del lugar hacía innecesaria otra parada hasta Bernal y la esquina con Pellegrini por la otra, la llamada Curva de Lemos...” O sea, que por la calle Andrés Baranda siguiendo el trayecto del tranvía, agrega: “... solamente podían verse las casas de las grandes quintas con extensiones de manzanas, que no hacían suponer entonces en la enorme subdivisión y fraccionamiento de los años posteriores...”[4]
    También este año se coloca una luminaria en el cruce de las calles Vte. López y R. López (antes Santa Fe)
   El 25 de agosto de 1912 se realizó un convenio entre la Intendencia presidida por don Pablo Castro y don Guillermo White, representante legal del Ferrocarril del Sud (hoy Metropolitano) según una resolución del H.C.D. concretada el 12 de enero de 1910 y ratificada el 17 de noviembre de 1911 y el 15 de abril de 1912. Según el mismo y de acuerdo a la ley Nacional 6369 que permitía a la empresa ferroviaria a realizar obras de ensanche en la estación de Quilmes y a expropiar los terrenos necesarios para la misma se dispuso que: “...los que actualmente ocupan por las calles 3 de Febrero y Corrientes desde las vías por el costado Oeste  hasta la inmediata paralela a dichas vías[...] con un total de 3749 m2, que linda al norte con la vía del ferrocarril; al SE y NO con terrenos de la misma empresa y al SO con las calle Cervecería Argentina (Gran Canaria) ”
    En compensación la empresa debía entregar a la Municipalidad la cantidad de 17.000 toneladas de piedra bruta (granito) Además, debía prolongar el pasaje subterráneo de la estación hasta la vereda de la calle Rivadavia del lado SO (Entre Ríos)
   En octubre de 1912 los vecinos de La Colonia piden a la municipalidad que cambie de nombre a la calle Olavarría en el tramo del otro lado de la vía por José C. Paz. La municipalidad desestimó el pedido. Pocos años después se llamaría 12 de Octubre.
El maestro Dorotea Yoldi habla en el acto de bautismo de la calle 12 de Octubre
El 22 de mayo de 1918 se cambió el nombre de la calle 3 de Febrero por el de Leandro N. Alem, manteniéndolo en el tramo de La Colonia que va desde las vías del ferrocarril hasta Vicente López.
   El 15 de julio de 1922 por la Ordenanza N° 224 se designó con el nombre Ingeniero Eduardo Otamendi a la continuación de la calle Alsina al Oeste de las vías del F.C. del Sud. Fue la primera calle “del otro lado de la vía” a la que se le dio otro nombre distinto del que llevaba al NE.
   El Ing. Otamendi había fallecido el día anterior a dicha ordenanza. Esta pérdida movió al Consejo Deliberante a tomar una decisión sin mucha deliberación y no porque don Eduardo no se mereciera el homenaje, sino como resultado de un golpe emocional. Era Intendente Pedro Elustondo, el primer radical en ocupar este cargo en Quilmes (1918-1919 y 1922)
   Dicha arteria llevó por poco tiempo esa nomenclatura pues a poco (1928) se le cambió por Carlos Pellegrini, enviando el nombre anterior a otra arteria, como la continuación de Aristóbulo del Valle al NO, pasando Lamadrid en Bernal, es una calle de tres cuadras que se interrumpe en las vías del ferrocarril. 
Ese hábito pernicioso de los funcionarios argentinos de cambiar el nombre de las calles, según los gustos y las modas que iban surgiendo, ya prosperaba entre los quilmeños (la calle Hipólito Yrigoyen es un ejemplo, tuvo cuatro nombres antes del actual).
  El 28 de agosto de 1927 el periódico “El Plata", como se mencionó, se queja que de la numeración de las calles que corren de NE a SO interrumpidas por las vías del Ferrocarril del Sud como límite de cambio de numeración, teniendo estas arterias el mismo nombre. Y da un ejemplo: “ (A) Un pariente o amigo se le ofrece el domicilio con el número por ejemplo 322, (de la calle) 9 de julio; llega a la estación, toma un coche, le da el número y la calle (al cochero), y una vez llegado se encuentra de (con) que el pariente o el amigo no vive en ese domicilio. Desde luego se entera que el pariente o el amigo vive o debe vivir en la misma calle y el mismo número, pero en el otro lado de las vías del ferrocarril; y el visitante cree que Quilmes es una ciudad maravillosa, por cuanto tiene el lujo de tener dos calles con el mismo nombre y la misma numeración. Algunos de estos casos han tenido un triste epílogo, como por ejemplo al llamarse a un médico, que por haberse extraviado perdiendo media hora, el paciente ha sufrido consecuencias, a lo mejor, funestas.” (sic)
   Numerosos eran los problemas con los nombres de las calles y la numeración cuando La Colonia se iba urbanizando. Por ejemplo, los vecinos que vivían sobre la calle Torcuato de Alvear, según el periódico “El Plata” no sabían dónde vivían ya que además de ese nombre se la conocía por “Calle N° 2 en las cuentas de la Usina Eléctrica local y para el Banco Popular de Quilmes era “Vieytes”.
   En la calle Andrés Baranda la numeración corría de SE a NO y en las siguientes corría de NO a SE. ¡La confusión era clarísima! Uno se imagina que debía haber mucha gente extraviada en el barrio.
   El 19 de diciembre de 1928, por la ordenanza N° 391, se estableció la nueva nomenclatura de las calles que corren de NE a SO tomando como eje divisorio las vías del ferrocarril. Estableciendo que cambiarán de nombre: [5] “Castelli al SO, por Santiago del Estero (hoy Rep. del Líbano); Paso por San Juan; Saavedra por San Luis; Alberdi por Mendoza (hoy Int. Pedro P. Oliveri); Conesa por Santa Fe (hoy Rodolfo López); Colón por Salta (hoy bombero Sánchez), 9 de Julio por Tucumán, Nicolás Videla por Buenos Aires (hoy Islas Malvinas, por Ordenanza N° 409 del 12/6/1929), Alsina por Carlos Pellegrini (rectificando la ordenanza N° 224); Rivadavia por Entre Ríos; Alem por 3 de Febrero hasta Vicente López;  Garibaldi por Corrientes; Humberto Primo por Córdoba (hoy Pte Juan D. Perón); Olavarría por 12 de Octubre; 25 de Mayo por 1° de Mayo; Brandsen por Santiago Valerga (hoy San Mauro Castelverde) Matienzo por Benito Pérez Galdós [6]; (Ortiz de Ocampo no tiene continuidad hacia el SO); Guido por Felipe Amoedo; etcétera...
La calle Santa Fe que luego fue Rodolfo López fue empedrada en dos tramos, de las vías hasta Andrés Baranda con la anchura de 10 m y de Andrés Baranda hasta Urquiza que era de 8 m.
En 1980 se repavimentó y ensanchó. Los trabajos se dividieron en dos etapas. La primera entre las avenidas V. López y Baranda, de 4 cuadras, en la que se construyó una carpeta de concreto asfáltico de 12cm. La segunda etapa desde Baranda hasta Av. La Plata se ejecutó una calzada de 12 m, ganando cuatro metros sobre el ancho anterior. Se cubrieron 17 cuadras agilizando el tráfico de ingreso al centro de Quilmes conectando directamente con el Acceso Sudeste.
LAS CALLES DE LA CERVECERÍA
    Al instalarse la empresa cervecera muchas fueron las discrepancias que tuvo, esta, con las distintas autoridades municipales que se sucedieron a través del tiempo por el uso de las calles interiores que no se abrían al público. Todas positivamente zanjadas si acordamos con la estrecha relación económica y social que esta fábrica mantuvo con la comunidad hasta hace pocos años.
   En 118 años de historia común es mucho lo que la Sdad. Anónima Cervecería Argentina de Quilmes dio al Partido de Quilmes y al barrio La Colonia ya que sin esta otra hubiera sido la historia y otros los perfiles de progreso.
      El 22 de febrero de 1894, Bemberg solicita a la municipalidad autorización para hacer nuevas construcciones sobre la vía pública: “...por medio de puentes o túneles para cruzar las calles entre los diversos departamentos de la fábrica [...] quedando obligado el solicitante a conservar en perfecto estado de viabilidad y luminosidad los pasajes.” En un primer momento no se le permite.[7] El 2 de agosto de 1895 la empresa cervecera insiste y se aprueba la petición.
En 1897 se suscitó una diferencia entre la corporación municipal y la Cervecería. Esta pedía a la municipalidad autorización para levantar un edificio de ferretería en una calle que no estaba abierta al público.
La Comisión de Obras Públicas responde al gerente de la empresa en la siguiente forma: “Marzo, 15 de 1897. Honorable Concejo Deliberante. "No se explica que una importante Sociedad se presente por medio de su director quien debe conocer las leyes al solicitar semejante despropósito. La Municipalidad nunca podría autorizar tamaña irregularidad sin una gran responsabilidad. Esta solicitud no debe ser archivada sino devuelta al Sr. Director.’ ” (Firma Carlos Andrade)
   Pero parece que no todos los miembros de dicha Comisión estaban de acuerdo pues al expediente se agrega otra nota dirigida al presidente de la misma: “Quilmes, Mayo, 26 de 1897. Sr. Presidente. El que suscribe miembro de la Comisión de Obras Públicas es de opinión que la municipalidad podría autorizar en la forma solicitada la construcción del edificio que proyecta la empresa Cervecería por cuanto no afecta intereses particulares ni generales pues se trata de una calle que no esta librada al servicio público ni es necesaria por el momento. Se trata, Sr. Presidente, de una empresa que reporta a Quilmes grandes ventajas y la municipalidad está en el deber de no poner obstáculos de ninguna clase, máxime cuando la concesión no importa un acto que afecta el carácter de permanente.” (Firma Gabriel Drake)
   Entre los miembros del HCD, después de un largo debate, se expidieron por la afirmativa: José Otamendi, Gabriel Drake y por la negativa: Victoriano Huisi, Juan Braco, Carlos Andrade y Zoilo Rosso. Resultando denegada la solicitud.
   El 4 de junio de 1904 la Municipalidad, presidida por don José Andrés López, realiza con la Cervecería, representada por Emilio Kersting un convenio mediante el cual la primera institución renuncia a hacer abrir las actuales calles: 1° de Mayo, San Mauro (Santiago Valerga) y B. Pérez Galdós, desde las vías del ferrocarril hasta Gran Canaria, cerradas por la Empresa y algunas con construcciones. Y autoriza a la empresa a ocupar de igual forma dichas arterias hasta Aristóbulo del Valle. En compensación la Cervecería debía abonar $ 2.- m/n por cada vara cuadrada (866 mm por cada lado) Este convenio debía prevalecer, según el contrato: “... por todo el tiempo que exista la Cervecería Argentina como establecimiento industrial ya sea que elabore cerveza o se la aplique a otra industria cualquiera, siempre que el establecimiento y terrenos que hoy le sirve de asiento se conserven en su actual integridad...” 
   A su vez la Empresa se comprometía a conservar en perfecto estado de viabilidad y a su costa la calle Amoedo desde las vías hasta Vicente López y esta desde Amoedo hasta 12 de Octubre y esta desde V. López hasta las vías; de igual modo las calles intermedias, que en esa área hoy están todas ocupadas por depósitos y estacionamiento de camiones de distribución de cerveza.
   Esta concesión temporaria de dichas calles se hace permanente con la Ordenanza N° 444 del 29 de noviembre de 1929, como se detalla en el capítulo sobre la Cervecería Argentina.
   Manuel Ales, en sus estudios entrañables, [8] dice que en 1904: Se vende a Bemberg las calles ocupadas por la Cervecería Quilmes, en $ 53.867,66.”
    Según las actas de sesiones del Consejo Deliberante que se transcribió anteriormente se puede interpretar que no fue una venta, sino un alquiler por el usufructo, en lo formal, porque según los resultados vigentes, sí lo fue en lo real. La Cervecería pagó esa suma de dinero por 25 años de alquiler de las calles que quedaron dentro de sus instalaciones y después de 1929 se le regalaron.
    En 1910 la Cervecería Argentina de Quilmes pide al H.C.D. autorización para cerrar la calle Gran Canaria (Cervecería Argentina) entre Amoedo (Guido) y 12 de Octubre (Olavarría)
   El 13 de febrero de 1911 el Intendente don Pablo Castro autorizado por el H.C.D. autorizó, según una resolución del 24 de agosto de 1910, a la Cervecería, a través de su representante don Carlos Sepp a la ocupación de la calle Gran Canaria (en ese entonces Cervecería Argentina) desde Amoedo hasta 12 de Octubre, por todo el tiempo que prevalezca la Cervecería. En compensación la Empresa abonará a la Municipalidad la suma de $ 60.000.- m/n) Se le concede ad referéndum en la sesión del HCD del 15 de febrero de 1911 [9]
Las calles Andres Baranda y Pellegrini tuvieron el diseño de bulevard con plazoletas en el medio por las que se extendían las vías del tranvía. En un primer momento cuando se instala la línea 22 las vías en la calle Andrés Baranda estaban sobre la vereda impar. [10]
LA CALLE 12 DE OCTUBRE
La ordenanza Nº 391 del 19 de diciembre de 1928, actualizó la nomenclatura de calles, entre las que estaba incluida 12 de Octu­bre, para diferenciar las calles de Quilmes centro de las que se prolongaban en La Colonia y Quilmes Oeste, evitando confusiones con la numeración. Firmaron dicha ordenanza, como inten­dente y secretario municipal, el doctor José Eduardo López y el señor Pedro Berbeni, respectiva­mente. Y el doctor Emilio Torre como presidente del Concejo De­liberante, conjuntamente con los secretarios del cuerpo: León E. Belou y Pedro J. Polognoli. En la inauguración disertó el Prof. Doroteo Yoldi (ver foto) refiriéndose a la significación de la fecha, establecida por decreto presidencial del 4 de octubre de 1917 que instituyó el 12 de octubre como Día de la Raza”. [11]     En 1952 se la rebautizó Eva Perón, pero nadie la reconoció con esa nomenclatura, de modo que después del golpe de estado de 1955 recuperó su nombre. Sin embargo en noviembre de 1974 se presentó una moción en el H. Concejo Deliberante con el fin de “restituir” el Eva Perón en toda su extensión. Surgieron divergencias entre el Concejal Mastromatteo, impulsor de esta restitución y el concejal Balangione (UCR) que manifestó que esa moción era opuesto a lo expresado por la que era en esos años la presidenta de la Nación, Estela Martínez de Perón que pidió que no se cambiaran los nombres de calles, plazas, paseos, parques, etc. por el de los líderes máximos del peronismo, pero Mastromatteo afirmaba que no era cambiar sino restituir y se dictó la ordenanza Nº 4063 al respecto. Hasta que después de 1976 volvió al que recibió el 19 de diciembre de 1928.
   Con el tiempo esta avenida llegó a ser el centro comercial del barrio. [12]
INVESTIGACIÓN PROF. CHALO AGNELLI
chaloagnelli@yahoo.com.ar

NOTAS DEL CAPÍTULO 3
[1] Ver “Maestros y escuelas de Quilmes”.
[2] Libro de actas N° 2 folio 389.
[3] Lib. 7 Cit. Folio 76 a 78. En este acta se especifica el nombre de Colonia para esta zona de Quilmes.
[4] Craviotto, J.A. “Historia de Quilmes” Pág. 192.
[5] Se indican sólo las calles que están ubicadas dentro de los límites del barrio La Colonia, si bien en el documento de la ordenanza se nombran todas desde Lamadrid hasta Triunvirato; e incluso las de Bernal.
[6] Ver en el capítulo “Nombres de Tránsito Urbano”, el título “Calle con Anécdota
[7] Libro de actas del HCD N° 2, folio 186 a 189 y folio 321.
[8] Ver “Síntesis Histórica de Quilmes” Pág.19
[9] Libro 7 folio Nº 304.
[10] Foto de tapa del libro “Cuadernos de Identidad Nº 5” del mismo autor de este documento.
[11] El decreto fue firmado por el presidente Hipólito Yrigoyen, refrendado por sus ministros Gómez, Salaberry, Álvarez de Toledo, Salinas, Pueyrredón, González y Torello. Ese decreto, publicado en el Boletín Oficial de la República Argentina, declara "fiesta nacional" al 12 de octubre y no se refiere en ninguno de sus apartados al Día de la Raza, como se lo conoció después, aunque la opinión pública lo asoció a esa idea porque de esa manera se lo festejaba en España. La decisión de promulgar dicho decreto se basó en la solicitud realizada en primer lugar por la Asociación Patriótica Española (que se analizará después) junto a otras instituciones tanto hispanas como argentinas. http://portal.educ.ar
[12] El Sol - 1945