lunes, 23 de noviembre de 2009

EL CONSERVATORIO WILLIAMS

Alberto Williams
padre de la música argentina"

Investigación y compilación Chalo Agnelli

Una institución que marcó una huella proyectiva en la educación de la música argentina fue el conservatorio Williams, fundado y dirigido por el maestro Alberto Williams y era sub-director Cayetano Argenziani. No sólo de la música, sino también de la declamación, destreza que hasta los años 60 era muy requerida por la madres, sobre todo para las niñas; tanto como hoy son los cuentacuentos, de los que en Quilmes tenemos una buena tanda, como: Marta Policcicchio, Giselle Rataus, Iris Gardelliano, Graciela Gatti, etc.
En 1935, el Conservatorio Williams tenía 170 sucursales desparramadas por todo el país. La sucursal local era la Nº 9. Estuvo, en un primer momento, en la calle Rivadavia 82 y luego en Alsina 345, esquina con Mitre. Se dictaba: solfeo, armonía, piano, violín, violoncelo, canto, arpa, declamación y guitarra. El director y secretario fue el maestro Gustavo F. Rennes.
En Bernal, calle Belgrano 699 esquina Ramella, había otra sucursal que dirigía la señora Ameli Piaggio.
EN QUILMES
La sucursal de Quilmes fue fundada en 1907, por el mismo Williams, María Luisa Carranza Frías, Cayetano Argenziani y Gustavo F. Rennes. El primer concierto se realizó el 16 de junio de 1907, en el salón municipal (actual Casa de la Cultura) a beneficio de la Conferencia San Vicente de Paul. Participaron los profesores: Sélika Ramírez, Argenziani, Vicente Maccaroni, Rennes y J. Leónidas Piaggio y los alumnos Ana Angeletti, Raquel Sol, Adelaida Sarmiento, María Ester Llull, Raquel Cichero, Regina Cichero, Mercedes Von Kotsch, María L. Angeletti y Pedro Videla.
NACIDO PARA LA MÚSICA
Alberto Williams se consagró durante toda su vida a la, enseñanza y al pensamiento; luchador infatigable estaba ajeno a los halagos, modesto, probo, ejemplo de voluntad y de dedicación a la música argentina.
Nació en la ciudad de Buenos Aires, el 23 de Noviembre de 1862. Hijo de Jorge Orlando Williams y Eloísa Adela Alcorta, su abuelo materno, Amancio Alcorta, fue un prestigioso compositor y político oriundo de Santiago del Estero. Descendiente de dos familias de músicos de afición, su madre, tocaba el piano y su padre, el piano, el armonio y era un notable barítono. 
A temprana edad, inició sus estudios musicales con el maestro alemán Pedro Beck, que le enseñó las primeras nociones de teoría y solfeo y en 1876 ingresó en la Escuela de Música y Declamación de su ciudad natal, la misma que fundaran Juan Pedro Esnaola y Santiago Alcorta donde fue discípulo del profesor Luis José Bernasconi. A los ocho años de edad, comienza Alberto a interpretar el piano.
En el año 1882 fue becado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires y viaja a Europa a perfeccionar y completar los estudios musicales en el Conservatorio de París, donde es discípulo de Georges Mathis (el alumno preferido de Chopin), de Charles de Beriot (hijo), Durand, Guiraud, Godard (discípulo de Brahms) además estudió composición con César Franck.
Durante su permanencia en el Conservatorio de París, es laureado en dos concursos de piano y a fines de diciembre de 1889, regresa a Buenos Aires, donde inició su labor como pianista, director de orquesta, compositor y pedagogo. Después de dar varios recitales, con 28 años, fundó en 1893, el Conservatorio de Música de Buenos Aires del cual fue director hasta 1941. Bien pronto se dan a conocer su capacidad y su competencia, siendo considerada la suya como la más completa de las instituciones de su género.
Williams dedicó gran parte de su vida a estudiar sus trascendentales trabajos y su rigurosa producción, que llevaron su fama hasta en el extranjero. Fue profesor y secretario del Conservatorio por más de 20 años el maestro Julián Aguirre (1868-1928) quien con su esposa Margarita del Ponte, hija del compositor Clementino del Ponte, fueron estrechos colaboradores y amigos de Alberto Williams.
Basta abrir el catálogo completo de sus obras musicales, así como un volumen suyo de poesías para darse cuenta exacta, de la excelencia de sus creaciones que abarcan estudios, piezas sinfónicas, sonatas, obras para canto y piano, cuartetos, hasta piezas sinfónicas para gran orquesta que le valieron grandes éxitos.
Fue uno de los primeros difusores de la obra wagneriana en conciertos; colaboró con numerosos artículos en la revista “La Quena”; fue presidente de la Comisión Nacional de Bellas Artes, presidente de la Asociación Argentina de Compositores; miembro de la Academia Nacional de Bellas Artes, de la Asociación Argentina de Música de Cámara. Fue el primer profesional de la enseñanza de la música en la Argentina. Llegó a abrir tantas sucursales de su academia que algunos estetas de la música se mofaban de él diciendo que Williams tenía más sucursales que La Martona, la famosa fábrica de productos lácteos que tenía servicios al paso en todas las ciudades del país. Williams era un profesional de la música a diferencia de Carlos López Buchardo que era más artista.
OBRA
Escribió: Teoría de la música; Teoría de la armonía; Teoría del contrapunto; Veinte lecciones de solfeo; Problemas de solfeo; Caligrafía musical; Pensamientos filosóficos, una de sus últimas producciones literarias. 
Poco antes de su muerte se había iniciado la edición completa de sus obras en Buenos Aires, París y Bruselas simultáneamente.
Comenzó su creación nacional con la serie “En la sierra”, para piano, y “Rancho abandonado” (1890); se le deben nueve sinfonías mundialmente famosas, la última de las cuales, “Los batracios” fue estrenada en 1951; cinco suits, dos poemas sinfónicos, cinco danzas argentinas (milongas) y dos marchas; diez coros a capella; sesenta canciones para canto y piano; veinte canciones escolares para una y dos voces y cuatro canciones patrióticas (vocales), etc.
Fue el creador de una música de argumento, de melodía y de articulación nacional y americana, y su influencia marca lo que podría llamarse la independencia nacional en el dominio musical. Su personalidad está presente ya en la serie "En la sierra", op.32: desde entonces el paisaje americano se descubre en toda su obra, en las Nueve Canciones Incaicas de los opus 45; 57 y 71, que liga las antiguas culturas aborígenes con las modernas técnicas cosmopolitas; en sus huellas, vidalitas, gatos, cielitos, cantares y zambas; en las cuatro piezas de “En la Pampa”, op. 76; en sus milongas, que evocan escenas colectivas de la vida popular argentina; en las tres series para arcos, danzas, y canciones populares estilizadas; en sus ocho poemas para piano, como “Poema de la quebrada”, “Poema del valle”, “Poema de la araña pollo”, “Poema fueguino”, etc; en sus nueve sinfonías, como "La bruja de la montaña", en estilo, vidalita y arrorró; en el "Ataja caminos", "El eterno reposo", "El corazón de la muñeca", etc. 
En un lapso de sesenta años, Williams dejó escritas 136 obras, entre las que se incluyen, además de las mencionadas: su Poema de las Campanas (Op. 60) estrenado en 1913; Primera, Segunda y Tercera Suite Argentina, El Atajacaminos (Op. 98) su cuarta sinfonía en Mi Bemol Mayor; El Corazón de la Muñeca (Op. 100) quinta sinfonía en Mi Bemol Mayor, La muerte del cometa (Op. 102) sexta sinfonía en Si Mayor, El eterno reposo (Op. 103) séptima sinfonía en Re, La Esfinge (Op. 104) y su octava sinfonía en Fa Menor, todas compuestas entre 1933 y 1938. Williams compuso su última sinfonía en 1939, la novena en Sí bemol Los Batracios (Op. 115), obra de corte humorístico que tuvo muy buena aceptación en su tiempo.
También fue escritor y poeta, siendo de destacar dos libros de su autoría titulados Poema de los Mares Australes, publicado en 1929, y Poema del Iguazú, en 1942.
EL MÚSICO MÁS PROLÍFICO
Casado con Irma Paats y padre de varios hijos, entre ellos el célebre arquitecto Amancio Williams (1913 – 1989), falleció en su ciudad natal a los 90 años, el 17 de junio de 1952, siendo merecedor de numerosos reconocimientos póstumos, entre ellos la imposición de su nombre a una calle de la Capital Federal y numerosos conservatorios y academias musicales. Por lo abundante de su obra se lo llamó “el músico más prolífico de América” y por sus innovaciones y calidad, “padre de la música argentina”. Músico verdadero, sin artificios, ni sonoridades huecas, siguió una escuela argentinista, desarrollando su pensamiento musical con claridad e imprimiendo en cada frase su sello personalísimo.
El sello alemán Arte Nova, a través de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria y la dirección del inglés Adrian Leaper, editó un compacto con la Sinfonía Nº 7, 'El eterno reposo' y el 'Poema del Iguazú', dos obras tardías dentro de la producción de Williams que permiten conocerlo en un período un tanto alejado del inocente nacionalismo romántico del 'Rancho abandonado' y la Obertura de concierto. Por otra parte, la séptima sinfonía, que es de 1937 (Williams ya tenía 75 años), no tiene demasiada conexión con cualquiera de las manifestaciones contemporáneas europeas o argentinas. En esta época, el neoclasicismo venía siendo impulsado a galope creciente por el Grupo Renovación (Juan José y José María Castro y Jacobo Ficher, entre otros más).
El 'Poema del Iguazú', una sinfonía programática en cuatro movimientos (Las selvas dialogan con las cataratas; Barcarola del Iguazú; La luna ilumina las cataratas; La garganta del Diablo) fue concluida en 1943 y maneja los mismos elementos que la sinfonía, aunque las alusiones a situaciones concretas le otorgan mayor coherencia y, por consiguiente, más atractivo."(Kohan PabloWilliams, en un CD canario” La Nación, espectáculos 23/11.2009)
MAESTROS DE LA MÚSICA
Cayetano Argenziani, discípulo de Alberto Williams y de Julián Aguirre, fue co-fundador del Conservatorio que ideara su maestro, donde ocupó el cargo de sub-director. Era profesor de piano, solfeo, armonía, contrapunto y composición. Sus vastos conocimientos musicales, sus dotes de artista y sus cualidades personales lo definieron como un formador imprescindible.
Gustavo F. Rennes fue el que estableció la sucursal del Conservatorio Williams en el pueblo de Quilmes en 1907, junto con Argenziani y la Srta. María Luisa Carranza Frías. Fue secretario de la Institución. Había estudiado en el Conservatorio de Buenos Aires, donde fue discípulo de los maestros Maurage y Maccarone, egresando como profesor de violín, de solfeo y de música de conjunto. Emprendedor, bregó por inculcar a las generaciones quilmeñas el espíritu musical que lo animó y le permitió realizar una trascendente labor docente, poniendo al servicio de su causa inteligencia y saber.
Formaron parte del cuerpo docente durante los primeros años de la sucursal Quilmes: Emilia L. Wagner (piano), Celia G. Gravell de Rennes (piano y solfeo), Leopoldo Stiattessi (canto), Luis Cione Pagano(declamación), J. Leonidas Piaggio (violonchelo), además de los fundadores, los maestros: Argenziani (piano, armonía contrapunto y composición) y Rennes (violín y música de conjunto). En 1927, se agregó como subdirector Celestino Piaggio.
Esta Institución quilmeña, en 1928, con 21 años de existencia participó en más de 200 festivales organizados con diversos fines, tanto en los salones de la Municipalidad como en el teatro Cristoforo Colombo, y fuera de esta localidad como: en Buenos Aires, en el Ateneo Hispano Americano que dirigía el Dr. José León Suárez y en otras, llegando a un porcentaje de 10 festivales al año. Y contaba en su haber con 71 conciertos gratuitos y público, dentro de los cuales, 15 fueron conciertos sinfónicos con su propia orquesta.
En una época donde aún en la Capital Federal rara vez se realizaban este tipo de manifestaciones artísticas con elementos propios, pues en la mayoría de los casos era necesario recurrir a profesionales o elementos foráneos, que restan a estos conciertos la mitad de su valor y disminuyen el esfuerzo. Entre los nombres más recordados de los primeros años se repiten:
Pianistas: Además de Cayetano y Gustavo F. Rennes; Clara Fischli; Raquel Wetschky; Alicia V. Etchevertz; Numa Rossotti; Mauricio Dumesnil; Leónidas Mastrostéfano.
Violinistas: Emilio Arbert; Raúl Andrés Ramos; Pedro Molina. N. Gimpel.
Violonchelista: Carlos Olivares.
Declamadores: Otilia Marenzi Spinelli; Norma Persichini; María Elena Sehneider; Gloría Bayardo; Alemany Villa.
Los primeros 25 inscriptos en el establecimiento en 1907 fueron: Ana y María Luisa Angeletti, Elvira Benedetti, Marcelina Cairo, Raquel y Regina Cichero, Avelina y Mercedes Huisi, Mercedes von Kotsch, Lara Emma Lucco, Ana María y María Elena Llull, Rosa Mazza, Juana Murialdo, Amalia Peruzzotti, Manuela y María Rodríguez, Adelaida Sarmiento, Juana, Raquel y León Sol, Dolores Villegas, Antenor Casarino, Ernesto Guilhem, Carlos Jorgensen, Dalmiro Rubio Pereyra, Juan B. Sisto, Alberto Torre, Marcelo Vernengo y Pedro Videla.
Después de la muerte de Williams paulatinamente las distintas academias dispersas por todo el país fueron cerrando, las últimas perduraron hasta los primeros años de la década del 80. la Sucursal quilmeña cerro aproximadamente en la década del 60´.
NOMINA DE ALUMNOS MATRICULADOS DURANTE EL AÑO 1927.
Amanda Victoria Amor, Dora Raquel Angeletti, Carmen Eusebia Astier, Elida Teresa Badaracoo, María Angélica Baldana, Carmen Baroja, Amelia y Juana Barosela, Sarah Stella Barrabino, María Angélica Bizzózero, María Elena Bomfante, Stella Borelli Rauch, Hectorina Borzi, Rosalía E. Broeders, Victoria Rosa Cairo, Edita Ofelia Camera Vega, Mercedes Oapdet, Libertad. Capdevielle, Silvia Inés Carro, Inés Amelia Casella, Catalina Rosa Cassanello, Raquel Cichero, Elena Cincotta, Josefa C. de Corvalán, Beatriz F. y Silvia Maria Craig, Adelina Chorroarín, Verónica M. Dalla Vía Leonardi, María Marta De Carli, Irma Raquel Dellagiovanna; Alicia Beatriz y María Teresa Elesgaray, María Esther Escobar, María Blanca Ferreyra, Elsie Field, Yolanda Foglino, Beatriz Blanca Frade, Evelina Fraser, Kathleen Gardner, Noemí Violeta Godoy Olazar, María Esther Gustave, Alicia Clotilde Higgs, Lilia Imperiale, Angélica Elvira Insaurgarat, Julia Jordán, Martha Clementina Labourt, Vicenta María Lassalle, Avelina Teresa Llense, Rebeca López Godoy, Cecilia y Nelly Maguirre, María Luisa Maisier, Gloria Amolda March, Aída y María Esther Marchisotti. Irma Matrero, Elmerinda y Velia Massa, Juanita Mendelssohn, Dora Esther Mezzadra, María Teresa Miriardo […] Lilia Evelina Morelli, María Mercedes y Sara Raquel Moreno, Araceli Zaída Musante, María Angélica Ochera Ballester, María Angélica Oddone Castro, María Luisa Olivelli, Violeta Celestina Orezzio Aranda, María Luisa Ortenbach, Carmen y Elvira Palmieri, Matilde Peñaloza Galetto, Verónica S. de Rak, Lila Haydée Ramos Müller, Victoria Luisa Reincke, Violeta Adelaida Rother, Irma Scabari, Leyla E. O y Thelma M. A. Spinelli, Viola Anita Steed, Delia María Luisa Taranto, Ana María y Lina Tropeano Orlando, Verónica Valecky, Carmen González de Ventura, Lía Esther Vicat, María Teresa Vicat, Elisa Nélida y Leonor Agustina Vieytes, Miaría Luisa Villen, y Raquel Wetschky.
En las clases de varones: José Acerbi, Alfredo Agrotti, Juan Carlos y Néstor Oscar Albaytero, Rubén Lucas Antola, Eugenio E, Bagnarelli, Antonio Bartoli, Alfredo Bertana, Fortunato Calavanich, Aquiles Cichero, Graziano Cocimano, Miguel F. Chanu, Lorenzo Dalla Vía Leonardo, Alberto Miguel De Muro, Douglas Dowling, Enrique Escudero, Pablo Carlos y Raúl Gualberto Espinosa, Emilio R. Gantzer, Hilario Gérez, Federico Guillermo Herrero, Martín Adolfo Jastrzebsky, Eric A. y Guillermo S. Jordán, Reginaldo Guillermo Lee, Jorge Raúl Mezzadra, Francisco Morelli, Odilón Arturo Núñez, Luciano Alberto Ortenbach, Jacobo Pesín. Ricardo Mauricio Porcel, Carlos Pronato, Oscar Dante y Raúl Andrés Ramos, Eladio Rebolé, Gustavo Alberto Rennes, José Schiavini, Silvio P. Silvetti, Arnoldo Steyerthal, Jorge C. y Milos L. Suchan, Saúl Elías Trinca, Francisco Vidal, Pablo Wetschky y Roberto White.
ALUMNOS DIPLOMADOS CON HONORES Y LAUREADOS EN 1927:
Elena Cincotta, Francisca A. Di Si, Dora E. Mezzadra (prof. Elemental de piano), Lilia E. Morelli, Lila H. Ramos Müller, Thelma M. A. Spinelli, Ana María y Lina Tropeano Orlando, María Luisa Villén, Rebeca López Godoy. María Josefina Domínguez, Federico G. Herrero, Silvia I. Carro, Isolina Aluisetti, Maria Angélica Baldana, Sarah E. Barrabino, Horacio Eduardo y Indalecio Alberto Sánchez, Raquel Cichero (1º premio y medalla de oro en piano) María Teresa Miriardo.
SUCESIÓN EN EL TIEMPO
En octubre de 1945 en los salones del viejo palacio municipal, hoy Casa de la Cultura, se realizó el 122º concierto del Conservatorio.
Programa del 1º Concierto del Conservatorio. 
CONCIERTO DEL CONSERVATORIO WILLIAMS - PRIMERA PARTE
Estudio N° 22 a 4 manos, Lebert y Stark. — Señorita Raquel Sol, año principiante y Sta. Ana Angeletti, año preparatorio.
Gondoliera Veneciana Op. 11 N° 6, Mendelssohnn. — Sta. Adelaida Sarmiento, 1er. año, 1er. término.
Estudios a 4 manos Nos, 9, 5, 12, Lebert y Stark — Sta. María E. Llull, año principiante y Sta. Raquel Cichero, año principiante.
4 a) Für Elise Op., Beethoven b) Rondo Op. 88 N° 2, Kulhau— Sta. Regina Cichero, año prep.
5. Berceuse para violín y piano, Acton—Sta. Mercedes von Kotsch, año preparatorio.
6 a) Gavotte Op. 88 N° 1, Hofmann. b) Kinderstük Op. 72 N° 5, Mendelssóhnn —- Sta. Ana Angeletti, año preparatorio.
7 a) La caza Op. 19: Nº 3, Mendelssohnn. b) Final de la sonata Op. 2 N° 1, Beethoven — Sta.María L. Angeletti, 3er. año.
8. Romanza para violín y piano, Thomé — Sr. Pedro Videla, año preparatorio.
9. a) Danza noruega, a 4 manos Op. 35 N° 2, Grieg. b) 1er. tiempo de la Sonata Op. 6, Beethoven. — Stas. Ana y María Luisa Angeletti.
SEGUNDA PARTE
1. 1er. Tiempo del Trío Op. 34 N° 2 para piano, violín y violóncelo; Chaminade — Prof. Sres. Cayetano Argenziani, Vicente Maccarone y Leónidas Piaggio.
2. Rapsodia Húngara N° 10, Liszt — Sr. Cayetano Argenziani.
3. a) (In quelle trine morbida) romanza de la ópera Manon Lescaut para canto, Puccini. b) (Un bel di vedrem), romanza de la ópera Madame Butterfly, Puccini — Sta. Sélika Ramírez.
4. Romanza Op 26 para violín y piano, John Svendsen — Prof. Gustavo F. Rennes.
5 a) Polonesa, Op. 9, Paderewski. b) Mouvement de valse Op. 16, Williams — Sr. Cayetano Argenziani.
6. Romanza de la ópera Wally, Catialani — Sta. Sélika Ramírez. 7 a) Andante con moto Op. 5 para violoncello y piano, Argenziani. b) Elegía Op. 24, Fauré — Sr. Leónidas Piaggio.
8. Andante y final del Trío Op. N° 2; Chaminade — Sres. C. Argenziani, V. Maccarone y L. Piaggio.
Alocución por el Sr. Director y distribución de certificados de estudios del año 1906.
NOTA
Los números de piano, son alumnos del Prof. Sr. Cayetano Argenziani, y los núme¬ros de violín son alumnos del Prof. Sr. Gustavo F. Rennes.
OTRO — Acompañará al piano los números de violín, canto y violoncello, el Prof. Sr. Cayetano Argenziani.
BIBLIOGRAFÍA
"Cien ciudades argentinas". Quilmes, 1927. Pág. 27
Nueva Guía A.B.C. julio de 1928 – año 1 Nº 1
Risolía,Vicente Aníbal “Alberto Williams. Curriculum vital” Ed. La Quena, Buenos Aires, 1944
Santillán, Diego A. de. Gran Enciclopedia Argentina Tomo VIII - Pág. 459
Viggiano Esaín, Julio “Alberto Williams y el nacionalismo musical argentino. Ensayo crítico, Córdoba, 1952.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi nombre es Soledad y decubri entre los nombres de los alumnos el de Odilon Arturo Nuñez, de quien soy sobrina nieta. Si hubiera algun otro familiar o descendiente seria lindo poder contactarnos.
Muchas gracias.

Anónimo dijo...

Laura Devotto, fui alumna del conservatorio hasta el año 1986. año en que empece mi carrera de medicina.Hice el profesorado completo y un año de concierto,tengo bellisimos recuerdos del Dr Zambucetti, muy estricto en los finales , fueron años memorables.Ahora soy medica con el tiempo suficiente para reiniciar lo dejado, espero poder reiniciar tocar el piano, como entonces..

Anónimo dijo...

Quisiera saber mas sobre el Conservatorio Williams. Si funciona alguna entidad actualmente. Gracias