domingo, 17 de octubre de 2010

LAS REDUCCIONES EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES Y LAS ENCOMIENDAS EN EL TERRITORIO ARGENTINO (SÍNTESIS)

Dice el Dr. Craviotto: 6 - Contemporáneamente con la llegada de los españoles en 1580 se menciona una población de indios, ‘un asien­to’, con ‘sus labores’, es decir sus sembrados en un lugar fijo; se encontraban en el monte de la costa del río a la al­tura de la actual población de Don Bosco; se trata induda­blemente de los que entonces se denominaban guaraníes. De esa época no se tienen noticias de otros indios, habi­tantes de nuestra actual jurisdicción, excepto tal vez aquellos que se alborotaron con motivo de una expedición militar a las costas de Quilmes, en 1599, y que debieron ser castigados por ello; deben tenerse en cuenta los llama­dos querandíes por los cronistas de aquel los años, que efec­tuaban sus correrías por zonas cada vez más alejadas del poblado de Buenos Aires y de sus inmediaciones; en 1622, el estanciero quilmeño Pedro de Izarra, cuya propiedad se encontraba en gran parte en la actual zona de Ezpeleta, decía que por allí podía correr peligro su vida por los in­dios de sus cercanías.” [1]
Sin embargo, después de la segunda fundación de Buenos Aires concretada el sábado 11 de junio de 1580, Juan de Garay dio en encomienda indios mbeguaes a vecinos de Buenos Ares. Se mencionan en documentos de Indias veinte encomiendas de ese origen, que luego se agregaron a la población mestiza y acabaron por extinguirse.
Algunos mbeguaes permanecieron en las tierras anegadizas de Entre Ríos y subsistieron con el nombre de machados, hasta el siglo XVIII. Un machado en castellano antiguo es un hacha para cortar madera, instrumento que este pueblo hacía en piedra, pero como arma.
Otra reducción de indios mbeguaes, sobre el río Arrecifes, al norte de Buenos Aires, desapareció muy pronto.
En la repartición hecha por Garay en 1582 figuran también indios chanaes con doce caciques, y sus respectivos grupos; en 1673 todavía existían siete encomiendas de ese origen.
Con los chanaes se formaron en 1616, cincuenta años antes que llegaran los quilmes, la reducción de Santiago de Baradero, pero en 1776 ya no existían.
En 1624 se creó la reducción de Santo Domingo Soriano, en la Banda Oriental con indios chanaes sacados de Baradero, a la cual se le agregaron familias charrúas.
Hubo en la provincia de Buenos Aires, además de la reducción de los quilmes otras de breve duración.
Fueron ellas las de los caciques Bagual, Tubichaminí y Caguané. El gobernador de Buenos Aires en el período 1674 y 1678, don Andrés de Robles fundó otras en 1676.
La palabra bagual según el académico brasileño Alcides Maya es una deformación fonética atribuida a una tribu aborigen del Brasil. “Nuestros indios no pronunciaban la C inicial y maltrataban la V intermedia de la palabra cavhallo. De ahí la corruptela”. A su vez, el origen parece remontarse al vocablo portugués “bago”, que refiere a los atributos masculinos del caballo, por cuanto los hombres de la campaña denominaban “bagos” a los testículos del animal. De todos modos, en torno a esto hay dos excepciones porque se argumentaba que un caballo “bagual” también podía llegar a ser el animal castrado y fuerte.
Dice Guillermina Sors en su “Quilmes Colonial” (Pág. 34) que la reducción de Bagual estaba ubicada junto al río de Areco y la de Caguané en a ocho leguas de Buenos Aires, aproximadamente en la actual localidad de Capitán Sarmiento.
El misionero jesuita e historiador Pedro Lozano escribió en la página 140 del primer volumen de su obra “Historia de la Conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán”, que entre las riberas del río Areco, afluente del río Paraná, había un pueblo muy grande de indios baguales. Fue creada por Hernandarias en 1615 con el nombre de reducción de San Juan Bautista.
La parcialidad del cacique Quendiopen, a quien los guaraníes apodaron Tubichaminí, se mantuvo por algún tiempo en el sudeste de la provincia de Buenos Aires, en una reducción que llevó su apodo como nombre.
La de Tubichamini, según el Archivo de Indias, era una tribu de pampas o querandíes que hacia 1619 habitaban en el Pago de la Magdalena a 8 leguas de Buenos Aires y posteriormente se trasladaron junto al arroyo Espinillo cercano a la localidad de Magdalena. Se llamó camino Tubichaminí a la actual ruta 36, originalmente fue un sendero abierta por los guaraníes, que tomó Garay al distribuir las tierras de la zona; después fue la ruta de las vaquerías, llegando hasta el Rincón de Todos los Santos, hoy Rincón de Noario en el partido de Magdalena.
Es necesario señalar que todas estas parcialidades: mbeguaes,  chanaes, charrúas, guaraníes, querandíes, eran nómades, cazadores y recolectores, de modo que debe haber costado mucho a los conquistadores doblegarlos a que permanezcan en un sitio fijo e introducir en su cultura la agricultura y la ganadería. Cuando Craviotto dice, refiriéndose a la población de naturales hallada por los españoles a poco de llegar a estas tierras, “asientos” y “sembradíos”, seguramente era una parada transitoria de invierno, estación durante la que permanecían en un sitio hasta la primavera, cuando reiniciaban la vida ambulante.
Esta circunstancia fue causa principal para que estas reducciones no perduren en el tiempo como persistió la de los quilmes, que en su nivel de civilización levantaron ciudades similares a las europeas y desarrollaron en los Valles Calchaquíes del Yocavil una industria agrícola-ganadera de envergadura.
A partir de 1780 la única reducción que prevalecía en la actual provincia de Buenos Aires era la de los quilmes, disuelta el 14 de agosto de 1812.
ENCOMIENDAS
El régimen de encomiendas era un derecho que se concedía por merced de la corona española a los conquistadores para que perciban para sí los tributos de los indios que se le "encomendaban" de por vida y como patrimonio hereditario, debiendo, a cambio, cristianizar a los aborígenes y "civilizarlos", es decir, imbuirlos de la cultura hispana, europea.
"El encomendero era soberano por delegación - dice el historiador Juan Agustín Aguirre en 'La ciudad indiana'- administraba justicia, cobraba las contribuciones, frutos cargos de todo género que se debieran a la Corona...
La encomienda produjo abusos y exacciones a las que las leyes de Indias no podían poner freno por la gran distancia entre la metrópoli y América.
Las encomiendas fueron de dos clases: mitas y yanaconas. El censo de 1673 en las gobernaciones de Buenos Aires y Tucumán, da la siguiente cifra de indios encomendados en 267 encomiendas:
TERRITORIOS
ENCOMIENDAS
ABORÍGENES
BUENOS AIRES
26
354
SANTA FE
14
95
CORRIENTES
41
438
CÓRDOBA
16
430
LA RIOJA
51
1390
SAN JUAN DE LA RIBERA
14
1117
SAN SALVADOR DE JUJUY
9
1515
ESTECO
9
10
SALTA
20
1984
SANTIAGO DEL ESTERO
34
3358
SAN MIGUEL DEL TURCUMÁN
33
2303

267
12994
El empadronamiento hecho por Francisco de Aguirre en 1551, en Santiago del Estero dio 86.000 aborígenes; en 1750 la población nativa se redujo a 1500, según el Pbro. Lozano.
En 1607 había en la gobernación del Tucumán 24.000 aborígenes distribuidos en encomiendas; en 1671, después del gran levantamiento libertario de quilmes, acalianos y otros pueblos diaguitas, no eran más que 2.200.

BIBLIOGRAFÍA
GARCIA, JUAN AGUSTIN. "LA CIUDAD INDIANA" (Buenos Aires desde 1600 hasta mediados del Siglo XVIII ) LA CULTURA POPULAR. TALLERES GRÁFICOS ARGENTINOS L. J. ROSSO. BUENOS AIRES, 1933
SANTILLAN, DIEGO A. DE. "GRAN ENCICLOPEDIA ARGENTINA" TOMO III PP. 161 Y 162. EDIAR. BUENOS AIRES. 1957.
www.laeducacion.com

Investigación y compilación Chalo Agnelli


[1] Craviotto “Quilmes a través de los años”. Cap. II.6.- 2º edición, pág. 61. Municipalidad de Quilmes

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