lunes, 27 de enero de 2014

DOCTOR EDUARDO MARIO CIGLIANO - LOS ORÍGENES

AMPAJANGO

A todos quienes hurgan en el pasado de la tierra y del hombre para conocer el futuro. 
Chalo Agnelli


Informa el diario La Prensa del 27 de diciembre de 1977, del fallecimiento del Dr. Eduardo Mario Cigliano. En Quilmes la noticia fue transmitida por el diario El Sol del miércoles 28 de diciembre. Había fallecido el lunes 26, tras una larga enfermedad en pleno ejercicio de su profesión y con una carrera exitosa en logros científicos.
Hoy comprobando que en algunos medios reproducen errores en que incurren páginas de Internet, donde se mencionan como figuras destacadas de nuestra localidad a funcionarios y personajes de la “farándula” [1] que tan sólo pasaron fugazmente por nuestra ciudad en un momento de sus vidas u otras personalidades que tan solo nacieron circunstancialmente en nuestro distrito, pero nunca lo habitaron luego, a lo largo de sus vidas ni tuvieron significación ni dieron nada perdurable a Quilmes; sin dejar por esto último ser destacados en lo suyo.
En cambio hay otras personalidades que son absolutamente ignoradas o desconocidas, por carencia de rigor informativo - falta de investigación, la primera movida que debe realizar un profesional de los medios de comunicación masiva -; hombres y mujeres de nuestra localidad, “nacidos o por opción” que dieron - no únicamente a Quilmes y su zona de influencia, sino que trascendieron a lo nacional e internacionalmente - imprescindible aportes al desarrollo científico, artístico y cultural, en su amplio espectro.


PATRIMONIO HUMANO 
La palabra patrimonio viene del latín: es aquello que proviene de los padres, son los bienes que poseemos o los bienes que hemos heredado de nuestros ascendientes, es también todo lo que traspasamos en herencia y que incluyen objetos materiales y cosas menos tangibles. La noción de patrimonio comprende todo aquello que una sociedad considera que debe ser conservado por diversos motivos más allá de su utilidad. En 1989, la UNESCO incorporó el concepto de Tesoros Humanos  como patrimonio cultural, en su recomendación para la Salvaguarda de Culturas Tradicionales y el Folklore. Considera que los "Tesoros Humanos son personas que encarnan en un grado elevado las habilidades y técnicas necesarias para la producción de los aspectos más importantes de la vida cultural de un pueblo y para la existencia continuada de su patrimonio cultural y material.”  Estos conceptos son suficientes para ubicar en la historia local la figura del Dr. Eduardo Mario Cigliano.


ARQUEÓLOGO Y ANTROPÓLOGO 
Salvador Cigliano, hijo de italianos - quizá oriundos de la localidad italiana de la provincia de Vercelli en el Piamonte que les dio ese apellido [2] - casado con Avelina Rosa Martina Galli, de añeja familia quilmeña, tuvieron tres hijos: Beatriz Alicia, Susana Raquel y Eduardo Mario, quien nació en Quilmes el 28 de diciembre de 1926.
Eduardo Mario, “Pibe”, como lo llamaban afectuosamente sus amigos, cursó la enseñanza primaria en la Escuela Nº 1 y la secundaria en el Colegio Nacional. Desde la adolescencia, además de riguroso estudiante fue un entusiasta deportista: como excelente nadador fue guardavidas en le Pejerrey Club; practicó hockey sobre patines, tenis; su equipo era “Los Mates”; luego también lo atrajo el golf.
ESTUDIOS 
Se graduó Licenciado en Ciencias Biológicas y, luego, como Doctor en Ciencias Naturales en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de La Plata, en septiembre de 1955; Universidad donde desarrolló una importante actividad científica y docente. Luego completó su formación en Europa, México, Chile, Bolivia y Perú.
En Quilmes se inició como profesor titular de Ciencias Biológicas en el mismo colegio donde egresó como bachiller, en el cual ya se desempeñaba como preceptor; también ejerció en la Escuela Normal, en la Escuela Nacional de Comercio - donde dejó una presencia permanente en muchos de sus alumnos - y en el colegio San Jorge, donde cultivo una fecunda amistad con el profesor Juan Carlos Lombán y el profesor Manuel Ales.
Su trabajo de tesis fue: “Arqueología de la zona de Famabalastro, departamento de Santamaría, provincia de Catamarca”, [3] que obtuvo la calificación de sobresaliente. Alberto Rex González [4] dirigió la tesis de Cigliano, pero se trató de una dirección formal, dado que este último se reconocía discípulo de Fernando Márquez Miranda.[5] 
Las concepciones teóricas y la metodología de trabajo de campo de Márquez Miranda y Rex González eran diferentes: histórico-culturales uno y evolucionista el otro; centrado en la observación en terreno de las construcciones (preferentemente en superficie) y excavaciones producidas en forma  a-sistemática en busca de objetos en uno, y un activo difusor y ejecutante práctico del método estratigráfico y de la datación por carbono 14 en el otro. Según la antropóloga Valeria Palamarczuk [6]“… hasta que
Eduardo M. Cigliano le diera entidad propia a fines de los años ´50, la alfarería Famabalasto Negro Grabado del área valliserrana había pasado prácticamente desapercibida en la literatura; ilustraciones o alusiones a piezas de este estilo se perdían en obras de amplio alcance, sin que se reparara en sus particularidades.”.
Especializado en antropología y arqueología, publicó más de 60 trabajos entre técnicos y de divulgación. Entre estos cabe mencionar: “Investigaciones antropológicas de Juella, provincia de Jujuy[7] - donde dio a conocer los estudios iniciados en 1967 por Fernando Márquez Miranda -; en 1962, en Rosario, el Instituto de Antropología de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional del Litoral dirigió la publicación de “El Ampajangüense[8] con la colaboración de Susana Bereterbide, Blanca Carnevali, Ana María Lorandi y Myriam Tarrago; obra con la cual  obtuvo en 1971, el primer premio a la Producción Científica de la Secretaría de Cultura de la Nación. 
Las experiencias sobre el ampajangüense son las que permitieron elaborar al profesor Juan Carlos Lombán la hipótesis donde postula que el origen remoto de los pueblos que evolucionaron entre Catamarca y Tucumán a las orillas del río Yocavil, en la sierra del Cajón, entre ellos los quilmes y acalianos, se remonta a 9000 años a.d.C. a fines del pleitoceno, geológicamente el las postrimerías del glacial tardío. Refutando, como lo hace en su libro "Nueva historia de Quilmes", la teoría del Pbro. Lozano, que los quilmes provenían de la región de Atracama en Chile, sin examen crítico alguno, ni pruebas de ningún tipo.
 En 1973, Cigliano publicó, “Tastil, una ciudad preincaica argentina”, [9] investigación prehistórica de la división antropológica de la Fac. de C. N. y Museo de la U. N. de La Plata (Ediciones Cabargón); libro que se encuentra profusamente ilustrado con imágenes y además de las 694 páginas, contiene 12 páginas con ilustraciones a color.
Fue editor de la revista  “Relaciones”  de la Sociedad Argentina de Antropología. También realizó publicaciones especiales para la sección ilustrada (rotograbado) del diario La Prensa, una de ellas del domingo 26 de febrero de 1967: “Palo Blanco. Un sitio con cerámica temprana”. [10]


JERARQUÍAS 
Entre otras muchas distinciones fue miembro de número de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires e integraba la carrera de investigador científico del Consejo Nacional e Investigación Científica y Técnica – CONICET -. Asimismo, fue miembro de la Comisión Asesora de Ciencias Antropológicas e Históricos y jefe de las divisiones de Antropología y Arqueología de la Fac. de C.N. de La Plata. Perteneció a la junta directiva de la Sociedad Argentina de Antropología.
Mantuvo estrechos vínculos intelectuales y personales con Márquez Miranda. Su ascendente trayectoria institucional estuvo ligada desde 1955, al regreso de este último como decano interventor de la Facultad. Cigliano reemplazó al desplazado Milcíades Alejo Vignati como Jefe de la División de Antropología durante el decanato de Márquez Miranda quien, a su vez, retuvo para sí la Jefatura de la División Arqueología y Etnografía hasta su muerte. Simultáneamente Cigliano se hizo cargo de la Dirección del Instituto de Antropología en Rosario en 1958, tras el alejamiento de Alberto Rex González. 
UNIVERSIDAD DEL LITORAL 
En la Universidad Nacional del Litoral consolidó un equipo de colaboradores y estudiantes que lo acompañó en sus investigaciones en el Valle de Santa María en la provincia de Catamarca. Al igual que Márquez Miranda y Rex González, sus investigaciones en terreno y área de especialización fue el Noroeste Argentino.
Desde 1966 dictó varias materias hasta que se completó la planta docente de la FCNyM: “Prehistoria General” en 1966, “Prehistoria del Viejo Mundo” en 1966-1967 y “Arqueología Argentina” en 1967 y estuvo al frente desde 1966 hasta 1976, en forma permanente en “Técnica de la investigación arqueológica”. Fundamentalmente Cigliano fue un innovador riguroso en cuanto a las técnicas de investigación.
La enseñanza de la arqueología en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata tuvo en Eduardo Mario Cigliano (1958-1977) y en Alberto Rex González  dos líderes académicos protagonistas de un proceso de renovación en las concepciones y prácticas de la arqueología argentina, que compitieron en la formación de jóvenes arqueólogos y en la consagración de nuevas perspectivas antropológicas en esos años. 
DIRECTOR DE TESIS
Así como las tesis de doctorado orientadas en temas de arqueología defendidas hasta 1977, tuvieron en Cigliano un actor institucionalmente relevante; entre otras muchas se destacan: "Un yacimiento arquelógico en la provincia de Misiones, la gruta Tres de Mayo" de la Prof. Antonio Rizzo de la Fac. de Filosofía de la Universidad del Litoral. En la Universidad de La Plata dirigió las tesis: "Sitios del Toro, provincia de Salta" del Lic. Rodolfo A. Raffino; "Investigaciones prehistóricas en el Dto. de Chadileo, Prov. de La Pampa. Aportes para la prehistoria de la Pampa Seca" del Prof. Antonio Austral; "Los textiles de Santa Rosa de Tastil" de la Lic. Diana Rolandi de Perrot...
MUSEO ARQUELÓGICO DE SALTA
Las primeras colecciones que albergó Museo Arqueológico de Salta [11] provinieron del Instituto de Antropología y Ciencias Afines; del sitio arqueológico de Tastil, rescatadas por el equipo que dirigió el doctor Cigliano.
En la evolución de sus investigaciones tuvo contactos internacionales con científicos de fuste y realizó experiencias en otros países como Paraguay y España. En la completa biografía curricular que realizó la profesora Palmira S. Bollo Cabrios para el segundo boletín de la Junta de Estudios Históricos de Quilmes editado en 1988, hay un completo desarrollo de la metodología de estudio del Dr. Cigliano y las actividades de campo que realizó, distinciones, congresos a los que asistió, además de una reseña sobre dos de sus 75 publicaciones: "Tastil, una ciudad preincaica argentina" y "El Ampajangüense", que EL QUILMERO publicará en una próxima nota. [12]


EL HOMBRE 
Además de un eximio científico, fue un hombre muy apreciado en todos los círculos en que actuó, tanto en el ámbito científico como
entre la vecindad quilmeña. En el primer caso por la auténtica actitud de maestro que le guió en el trato con sus alumnos, por el desinterés con que los apoyó y la generosidad con que brindó sus conocimientos, sin retaceos, a muchas generaciones de estudiantes del país. Su proficuo trabajo cultural le significó un sitio destacado entre los científicos argentinos que dedicaron sus vidas al esclarecimiento de la prehistoria argentina. En el segundo, por su bonhomía, humor, don de gentes y espíritu franco. No solía en el seno familiar como entre sus amigos redundar en temas profesionales. Estuvo siempre bien dispuesto a recuperar nuestras tradiciones folklóricas.
Eduardo Mario Cigliano estaba casado con Marta Sordelli, oriunda de Avellaneda, notable poeta, con quien tuvo dos hijas: María Marta, doctora en Ciencias Naturales con especialidad en Zoología (entomóloga), y María Andrea, profesora de Lengua Inglesa.

Eduardo Mario Cigliano está entre los hombres y las mujeres considerados Tesoros Humanos del patrimonio cultural quilmeño, quienes nos hacen sentir orgullosos de nuestro origen. Su muerte temprana fue una pérdida irrecuperable para la ciencia y sobre todo para su familia que perdía un compañero y un padre en la plenitud de la vida. Sus restos yacen en el Río de la Plata y su obra perdura en sus discípulos y en quienes hurgan en el pasado de la tierra y del hombre para conocer el futuro.




El 17 de junio de 1988, se creó la Biblioteca de la Escuela Primaria N° 56 (Int. Fernando Otamendi - calle 390 - N° 603; esq. C. Pellegrini - Quilmes Oeste) y se la bautizó con el nombre, "Eduardo M. Cigliano" en su memoria y en honor a la obra que legó a los quilmeños. Se contó con la colaboración de la A. Cooperadora y el Club de Leones.
PARA QUE SIRVEN LA ANTROPOLOGÍA Y LA ARQUEOLOGÍA 
La antropología es el estudio de la humanidad, de los pueblos antiguos y modernos y sus estilos de vida, combinando en una sola disciplina los enfoques de las ciencias naturales, sociales y humanas; es una forma de reflexionar sobre el ser humano, la sociedad en la que vive y su forma de relacionarse con otros. 
La arqueología es la manera de hacer historia utilizando todos los vestigios materiales que ha dejado el hombre; permite  explicar y conocer aspectos referidos a sociedades. Es importante constatar que la arqueología es tan manipulable como las fuentes escritas  debido a las diversas interpretaciones que se pueden realizar. La ciencia arqueológica puede generar el mejoramiento de las condiciones de vida material y espiritual de las sociedades actuales.  Mediante la arqueología, como con la historia, se puede entender el pasado, pero también se trata de entender el presente.



Entrevistas, compilación e investigación Chalo Agnelli
chaloagnelli@yahoo.com.ar
Colaboración: Jorge Giabbanelli, Ítalo Nonna.
María Marta y María Andrea Cigliano
Biblioteca Popular Pedro Goyena
San Luis 949 e/Larrea y Azcuénaga (4224-8162)



FUENTES 
Bollo Cabrios, Palmira Sagrario. "Proyecciones de la labor científica de un arqueólogo bonaerense, vida y obra del Doctor Eduardo Mario Cigliano". Junta de Estudios Históricos de Quilmes - Apuntes y recuerdos para la historia lugareña. Universidad Nacional de Lomas de Zamora. 1988.  Pp. 75 a 88. 
“La enseñanza de la arqueología en la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata. Un análisis sobre el  liderazgo académico de Alberto Rex González y Eduardo Mario Cigliano (1958-1977)”. Germán Soprano CONICET / Universidad Nacional de Quilmes - Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata. http://revistas.unc.edu.ar/index.php/antropologia/article/viewFile/5459/5906 
Delgado de Cantú, Gloria M.“Antropología, la ciencia que estudia al ser humano” México: ed. Edere Durkheim, Emile, (1976) 
Diario La Prensa 
Diario El Sol de Quilmes.
http://www.taringa.net/ 
http://pueblosoriginarios.com/sur/andina/ampajango/ampajango.htm
 Lombán, Juan Carlos. "Nueva historia de Quilmes". Ed El Monje. Lanús. Junio de 1992. 
Wilkipedia
Re, Alejandro. "Los acalianos de los Valles Calchaquíes a Quilmes - Contexto general de los Valles Calchaquíes." en Los Quilmeros: "Quilmes, 346 años y un Bicentenario" Ed. Buenos Aires Books. Buenos Aires , noviembre, 2012. Pp. 183 a 210

NOTAS


[1] La conductora de televisión Susana Giménez es una de ellas, quien tan solo estuvo - a su pesar como ella misma declaró - poco menos de dos años como pupila del High School de Quilmes, en su adolescencia. 
[2] La comuna de Cigliano es limítrofe con las de Livorno Ferraris, Mazzè, Moncrivello, Rondissone, Saluggia y Villareggia. 
[3] Santa María es uno de los 16 departamentos en los que se divide la provincia de Catamarca, posee una superficie de 5.740 km² y limita al norte con Salta, al este con Tucumán, al oeste con el departamento de Belén y al sur con el departamento de Andalgalá. 
[4] Alberto Rex González (nacido en 1918) se había graduado como Doctor en Medicina por la Universidad Nacional de Córdoba. Ingresó al Museo de La Plata a principios de 1949 (tras realizar estudios de doctorado en la Universidad de Columbia entre junio de 1946 y fines de 1948) desempeñando funciones como arqueólogo en reemplazo de Fernando Márquez Miranda, docente e investigador exonerado en 1946 Finalmente, su reincorporación full time en La Plata se produjo en 1962, tras el fallecimiento de Márquez Miranda en 1961 y con la resolución en su favor del litigio que tenía con éste último por el concurso a un cargo al que ambos aspiraron en 1959. Ya de regreso a sus actividades en La Plata, desde 1963 estuvo a cargo de la División de Arqueología del Museo hasta 1976, cuando fue cesanteado por la intervención universitaria de la dictadura cívico militar. (1976-1983) 
[5] Fernando Márquez Miranda nació en Buenos Aires el 25 de enero de 1897 y murió en esa ciudad el 13 de diciembre de 1961. Fue arqueólogo, historiador y catedrático. Ver Re, Alejandro, Pág. 197   
[6] Un estilo y su época. El caso de la cerámica famabalasto negro grabado del Noroeste Argentino, de Valeria Palamarczuk. Bar international series S2243. 2011. Archaeopress, Oxford, Reino Unido. 
[7] Juella es una localidad del departamento de Tilcara de la provincia de Jujuy. Se encuentra 2 km al oeste de la Ruta nacional 9 y 7 km al norte de Tilcara, sobre el valle del río Juella que desemboca sobre el río Grande de Jujuy. Es un poblado prehispánico con yacimientos arqueológicos, antiguamente custodiado por el Pucará de Juella. 
[8] Esta cultura de la zona de Ampajango fue así denominada por el sitio homónimo, próximo a San María, en la provincia de Catamarca, donde fue identificada por primera vez 
[9] Las Ruinas de Tastil, o simplemente Tastil fue declarado Monumento Histórico Nacional  por Decreto Nº 114 del mes de diciembre de 1997, fue la ciudad precolombina más grande ubicada en el actual territorio argentino. Se estima que en sus momentos de apogeo, a fines del siglo XV, la población de Tastil superaba los 2.000 habitantes. Se ubica a los 3.200 msnm en el departamento Rosario de Lerma, Salta; más precisamente en la quebrada del Toro por la que trascurre el río Toro, antes de la cuesta y abra de Muñano donde se entra a la puna propiamente dicha, en la zona de contacto occidental de la Puna de Atacama con los valles Calchaquíes (o zona de la pre-puna). Se ubica a la vera de la ruta nacional Nº 51, que une la ciudad de Salta con Chile por el paso de Sico.
Párrafos del libro de Cigliano: "Las primeras noticias que se tienen sobre las ruinas  de TASTIL provienen de Eric Boman, en su gran obra ‘Antiquités de la region andina de la République Argentine et du désért d´Atacama’ (1908),  que las descubriera en el año 1903.
La experiencia recogida como Miembro de la Misión Científica Francesa a la
América del Sur, dirigida  por G. de Créqui Montfort y E. Sénéchal de la Grange, le permite a Boman desarrollar  en el referido trabajo un amplio estudio etnográfico, arqueológico y folklórico de las diversas zonas del Noroeste Argentino y de la Puna de Atacama. Con mucha posterioridad Sirolli (1950), Serrano (1963 y 1967) y Madrazo y Ottonello (1966) se ocupan en trabajos parciales y con enfoques diferentes, sobre este yacimiento arqueológico. Vista la importancia de las ruinas, y en oportunidad de una invitación de las autoridades de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Tucumán (sita en la ciudad de Salta), se decidió plantear una investigación en equipo en la que colaboran instituciones nacionales y provinciales, a fin de realizar un estudio acorde con su compleja extensión. En 1965, por gestiones directas ante el Gobernador de la Provincia de Salta, señor Ricardo Durand se presentó un proyecto de estudio sobre las ruinas de TASTIL. Al año siguiente, 1966, y por intermedio del señor Jorge L. Matassi, director de Turismo de esa Provincia, se convino con el que fuera  Gobernador de la Provincia, Gral. (RE) Héctor D´Andrea, la puesta en marcha del mencionado proyecto; quien con un amplio criterio científico- cultural hizo posible dar comienzo a los estudios correspondientes, que concluyeron con la firma de un convenio, fecha 16 de mayo de 1967, entre la Dirección Provincial de Turismo de Salta y la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de la Plata, para que la División de Antropología de dicha Facultad, efectuara las excavaciones, la restauración y conservación de las ruinas
[…] Para proceder al estudio total del proyecto Tastil, se incorporaron al equipo investigadores de institutos de distintas universidades nacionales y del extranjero, con el propósito de desarrollar al máximo los diferentes temas y de ofrecer datos científicos de interés para los especialistas y para el lector afecto a estas disciplinas. Tastil, una ciudad prehispánica en ruinas, que asombra al viajero que se pone en contacto con ella, constituye, sin lugar a dudas, uno de los monumentos más importantes de la arqueología argentina." Eduardo Mario Cigliano
 

[10] Ver original en Biblioteca Popular Pedro Goyena.
[11] El Museo Arqueológico de Salta fue inaugurado el 21 de abril de 1975 y depende de la Dirección General de Patrimonio Cultural, de la Secretaría de Cultura de esa provincia.
[12] Biografía que la profesora Bollo Cabrios realizó con la colaboración de la esposa  del Dr. Cigliano, Marta Sordelli y el Dr. Horacio Calandra, investigador y profesor del Museo de La Plata. Ver ejmeplar en la Biblioteca Popular Pedro Goyena.

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