miércoles, 9 de abril de 2014

EL DECESO DEL DR JOSÉ ANTONIO WILDE, 14 DE ENERO DE 1885

El 6 de marzo de 2014 se iniciaron los homenajes por el bicentenario del nacimiento del ilustre Dr. José Antonio Wilde en la Casa de la Cultura con una conferencia biográfica a cargo del Prof. Agnelli.
La misma estuvo seguida de un acto institucional realizado el viernes 4 de abril en la Escuela Nº 10, que lleva su nombre.
La señora Raquel Grassi Wilde, bisnieta del Dr. Wilde, dirigiendo la palabra al público en el acto de la Escuela N° 10 "Dr. José Antonio Wilde".
El miércoles 9 del mismo mes, en la plaza Dr. José Antonio Wilde, circundada por las calles Paz, Humberto Primo, Pringles y Olavarría, se reunieron miembros de la comunidad, descendientes del prócer, alumnos y docentes de las Escuela N° 10 y de la E.Técnica "Reino de España", representantes de la Biblioteca Popular Pedro Goyena, de la Asociación de Historiadores Los Quilmeros, organizadores del evento, y se descubrió una placa que realizaron estas últimas instituciones con la concejala Susi del Valle Paz y se tributaron coronas de laureles.
Los actos de homenaje a este prócer local se cerraron en el atrio de la Catedral donde yacen sus restos el viernes 11 de abril a las 10 hs. Evento nos retrotrajo a los últimos momentos de la existencia de este benemérito quilmeño que tanto dio con su vida y su obra a nuestro a toda esta región del gransurbonaerense.

El texto que sigue pertenece al libro biográfico realizado por el Prof. Agnelli:  
"Dr José Antonio Wilde, médico, periodista y educador quilmeño 1814 - 1885"
“Desde la más remota antigüedad hasta nuestros días, la historia de los siglos y de los tiempos nos enseña cuánto aprecio han merecido todos aquéllos que han puesto el cimiento a alguna obra benéfica a la humanidad.” Manuel Belgrano


 SU DECESO 
Faltan dos años para que concluyera el período presidencial de Julio Argentino Roca. El pueblo está desengañado de su liderazgo. Con la vertiginosa inmigración el país llegó a los tres millones de habitantes. Los fines de semana los porteños y los quilmeños toman el tren a la Ensenada a fin de conocer la novísima capital de la provincia, La Plata, que ya cuenta con cerca de 1000 casas y poco más de 10.500 pobladores. Se sanciona la ley 1420 de educación común, laica, gratuita y obligatoria y por la ley 1565 se establecen los registros civiles en la Capital Federal (dos logros en los que tuvo papel protagónico el Dr. Eduardo Wilde, sobrino de José Antonio).
El teniente coronel Pablo Belisle derrota al cacique Namuncurá, definitivamente. Se siguen inaugurando líneas ferroviarias, ahora entre Saladillo y Lobos y la línea telegráfica entre Buenos Aires y Asunción del Paraguay. El gobierno rompe relaciones diplomáticas con el Vaticano expulsando del país al nuncio apostólico que se opone a la ley de matrimonio civil. Aparecen tres obras básicas de la literatura argentina. Juan Moreira, Juvenilia y La Gran Aldea. Y el estadounidense Waterman inventa la pluma estilográfica.
Es flamante presidente de la Municipalidad de Quilmas Alberto Oteiza y municipales: Julio Daubas, Fermín Rodríguez, Luis Rodríguez, Alejandro Villabrile y Roque Villa, secretario. Es titular de la parroquia el polémico Pbro. Rafael Fanego.
Promovida por Wilde, a través de la acción constante y directa de las señoras Juana Gauna y Federica Dorman de Quijarro, comienza a fraguarse  insistentemente la imperiosa idea de abrir un hospital en el pueblo. Se establece que la construcción de la cloaca máxima, dentro del ejido urbano, se haga bajo tierra. Se funda en el pueblo un nuevo periódico llamado La Provincia. 
Con estos acontecimientos terminó el año 1884 y a poco de nacer el nuevo año, en su casona de Quilmas, fallece el Dr. José Antonio Wilde, era el 14 de Enero de 1885, tenía 72 años. [1] 
Dice Groussac:“Su muerte fue tan sinceramente sentida como había sido respetada la existencia de ese hombre de bien, que, además de un educacionista ilustrado, era un escritor lleno de soltura y amenidad. “ [2] 
Casona "La Victoria" residencia del Dr. Wilde, en la calle 25 de Mayo e/Paz y Pringles, Quilmes. Ilustración del Arq. Daniel Hurrell.
No dejó fortuna, salvo la chacra donde, en parte, hoy se levanta la Cervecería Argentina Quilmes y la manzana donde se hallaba la casona familiar, donde se fundó la Escuela Primaria N° 19. 
A manera de testamento escrito pocos días antes de morir, como si previera su desenlace, escribió: “Dejo a mis hijos esta pluma, con ella escribí desde la primera a la última palabra de mi libro Buenos Aires, setenta años atrás”.
 La vida pública y privada de mujeres y hombres nunca va por igual camino, si bien hay una ética y una moral intrínseca que prevalecen en todo momento y ante todas las circunstancias. Por la dedicación y entrega absoluta a una idea, una obra, una lucha indefectiblemente se descuidan los aspectos privados y esto redunda en perjuicios para los afectos próximos.
Quizá la vida pública del Dr Wilde, el tiempo y el esfuerzo que le demandaba su obra humana, intelectual, su ideología, no le permitieron vislumbrar, cuando su salud comenzó a deteriorarse temprana e irremediablemente, en la indefensión en que quedarían sus hijos después de su muerte.
Estos aún eran pequeños cuando fallece el matrimonio Wilde en poco lapso de tiempo. Les sucede lo mismo que a Victoria con sus padres. El mayor José Antonio Reynaldo tenía 17 años y el menor apenas 12, las muchachas entre 13 y 16 años. Si bien su tíos Jaime, Alfredo y Enrique, sobre todo el primero, los ayudaron en su crecimiento, no era fácil sustituir la hondura intelectual y la presencia de ánimo del Dr Wilde ni la fuerza de carácter de Victoria. La contundencia del desamparo, que los golpeó en breve tiempo – menos de 6 meses -  debe haber sido desequilibrante. Esto suscitó problemas tanto en el manejo de la fortuna - que si bien no era cuantiosa era más que suficiente como para que los cinco huérfanos inicien una vida provechosa y activa - como en el desarrollo de la voluntad, la conducta y en el manejo oportuno y apropiado de las diversas situaciones de la vida. 
NOTICIAS DEL PERIÓDICO EL QUILMERO

EL QUILMERO - Jueves 15 de enero de 1885.
DR. JOSÉ ANTONIO WILDE.- Ayer a las 6 de la mañana falleció el que fue el Dr. Don José A. Wilde, víctima de una violenta enfermedad que lo postró en cuatro días. Una congestión cerebral lo ha llevado a la tumba siendo impotentes los esfuerzos de la ciencia y los cuidados de su familia para sustraerlos al desenlace fatal. El Dr. Wilde era un vecino muy estimado y respetado por toda la sociedad quilmeña que deplora su muerte con sinceridad. Entre las gentes pobres particularmente sobresalían sus sentimientos filantrópicos y nunca se llamó a su caridad sin obtener el óvolo de su mano tan largo como las circunstancias se lo permitían. Como médico y como vecino gozaba de la más elevada estimación  y su muerte es sentida por todos. Paz en la tumba del que fue el Dr. Wilde y que la resignación mitigue el dolor de sus deudos.


EL QUILMERO Año X - N° 252 domingo 18 de enero de 1885.
ENTIERRO DEL DR. WILDE.- Tuvo lugar el jueves a las 9 de la mañana el entierro del Dr. don José Antonio Wilde. La caja mortuoria conteniendo el cadáver fue conducida a pulso desde su casa hasta la iglesia en cuyo atrio debió ser sepultado. Se colocó en el local que se le había preparado estando la iglesia toda enlutada y se celebró la misa de difuntos. Después fue sacado de la iglesia y conducido a la sepultura que se había cavado allí. Antes de depositarlo el Dr. Varela [3] pronunció algunas palabras encomiando los méritos y virtudes del finado y la gran manifestación del vecindario de Quilmes allí presente que demostraba el dolor sincero que le causara la muerte de aquel vecino tan querido. Le siguió el Dr. Cantilo [4] que se expresó en términos conmovedores, recordando las bondades del Dr. Wilde, su bello carácter y las prendas que le distinguían como un ciudadano digno, padre cariñoso y buen amigo. A más de las muchas personas que concurrieron desde la Capital con el Dr. Eduardo Wilde [5], Ministro de Cultura e Instrucción Pública y sobrino del finado, se hallaron presentes todos los vecinos de Quilmes y la mayoría de las familias vecinas de la localidad.


Sus restos son inhumados en el atrio de la iglesia parroquial (hoy Catedral) bajo una lápida con la leyenda “A imitación del Divino Maestro, amó a los pobres y a los niños”, frase ideada por Dr. Luis A. Varela.
Dr. Eduardo Wilde
Al momento de su fallecimiento el Dr. Wilde era director de la Biblioteca Nacional, el primero de esta institución recién nacionalizada. Su sobrino Eduardo, también médico e higienista, hijo de su hermano Diego Wellesley Wilde, estuvo presente en las exequias. En ese momento era ministro de justicia, culto e instrucción pública del gobierno del presidente Roca. 
LEGADO DE UNA VIDA
Médico, sanitarista, filántropo, escritor, cronista, pedagogo, periodista, funcionario, político, naturalista... José Antonio Wilde escaló en su vida la cima de prócer del pueblo que adoptó como propio, dándole organización y destino. Hijo de inmigrantes, es ejemplo del valor progresista y transformador que la inmigración dio a la República Argentina. Los prohombres de aldeas, pueblos y ciudades provinciales, raramente ocupan un lugar de relevancia en la historia grande pues serían tantos los volúmenes que llenarían con sus vidas y obras, imposibles de abarcar en el espacio de los Anales Nacionales. Sobre todo en un país donde todo transcurre y debe atravesar la ciudad de Buenos Aires. 

 Comisión de Homenajes por el Bicentenario del nacimiento del Dr. Wilde 
BIBLIOTECA POPULAR PEDRO GOYENA 
ASOCIACIÓN HISTORIADORES LOS QUILMERO

NOTAS

[1] En mucha documentación, libros de autores rigurosos e incluso en la biografía que posee la Biblioteca Nacional de quien fue su primer Director, le dan dos años más de vida. El Quilmero, único diario de la zona, y el mármol sobre sus restos en la Catedral quilmeña señalan la fecha real. 
[2] Historia de la Biblioteca Nacional. Groussac, P. Pág. 47 
[3] Se refiere al hijo de  Florencio Varela,  Luis, periodista e integrante  del círculo de intelectuales al que pertenecía Wilde. Luis Varela en 1881 integró con el Dr. Carlos Spegazzini, la comisión que tuvo a su cargo la elaboración de un informe que justifique las ventajas de establecer la capital de la provincia en Quilmes. Suya es la leyenda que se colocó en la lápida del Dr Wilde. Ver Craviotto J. A. Pág. 241.
Luis A. Varela hijo de Florencio Varela Sanginés y de Justa Cané y Andrade, nació el 27 de mayo de 1845 en Montevideo mientras sus padres se encontraban exilados del régimen rosista. Abogado, político, historiador, desde 1868 se desempeño como abogado a ambas márgenes del Río de la Plata; Fiscal ante las Cámaras de Apelaciones; Diputado en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires –1874/1880-; Convencional Constituyente en 1870/1873 y 1882/1889; Subsecretario de Estado en el Departamento de Interior –1868/1872-, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires –1887/1889-; Ministro de la Corte Suprema de Justicia –1889/1899-. Autor de “Historia Constitucional de la República Argentina” obra que consta de cuatro tomos y que le fue encargada por el gobierno de la provincia de Buenos Aires para el Centenario. El 18 de agosto de 1868 habría sido iniciado en la Logia Constancia N°7, pese a que había sido propuesto para la Logia N°13, en la que desempeñó diversos puestos. Casó en segundas nupcias con María Josfa Vallet y Mac GUIRRE que era hija de Luis Eusebio Vallet y de Catalina Mac Guirre.
Como Ministro de la CSJN fue el autor de la disidencia formulada en el famoso caso "Cullen v. Llerena" sobre control de constitucionalidad y cuestiones políticas no judiciables, entre otras. 
[4] Se refiere a José María Cantilo (1840-1891) poeta, periodista y abogado. Editor de la revista literaria El correo del domingo (1864-1867) 
[5] Se refiere a Eduardo Wilde, sobrino de don José Antonio, hijo de su hermano el coronel Diego Wellesley Wilde. Eduardo en 1885, era
Ministro de Justicia, Culto e Instrucción, bajo su dirección se dictaron dos leyes decisivas de la organización institucional laica del país con ley de educación laica (inspirada en las recomendaciones de Domingo F. Sarmiento), y ley del matrimonio civil.

martes, 8 de abril de 2014

AURORA DEL MAR... RECONOCIMIENTO (COLABORACION)




Con el renombre de la Sala Mayor, ahora "Aurora del Mar", el sábado 12 de abril a las 19.30 horas vuelven los espectáculos a Belgrano y Don Bosco, en Bernal. Ese día se realizará un homenaje a la actriz Aurora del Mar, con la proyección de imágenes y la locución a cargo de su hijo, Claudio Ortega.

La sala de teatro  del Complejo Cultural Don Bosco (Av. Belgrano y Don Bosco), será bautizada con el nombre de “Aurora del Mar” la actriz decana del radioteatro, que halló en nuestra ciudad su lugar en el mundo y  tendrá el merecido y altísimo reconocimiento para quién, como ella, consagró su vida a la actuación. La ceremonia será el sábado 12  de abril a las 19;30 y contará con la asistencia de destacadísimas figuras de la escena nacional. Además, se procederá a la inauguración de importantes remodelaciones  técnicas y edilicias que harán de esa sala un lugar propicio para grandes espectáculos. 
Nuestra querida Aurora, con tan solo quince años, debutó en la época dorada de la radiotelefonía argentina cuando los radioteatros apasionaban a multitudes. Descollando con su dulce voz de dama joven. Por largos años fue la figura preferida de célebres autores y directores, como Alejandro Doria, Nené Cascallar, Abel Santa Cruz y también, luego de un inolvidable  cásting, fue seleccionad por el propio Alejandro Casona. En aquellos años del auge de las radionovelas, brilló entre los grandes y compartió micrófonos y escenarios con figuras de la talla de Jorge Salcedo, Eduardo Rudy, Héctor Coire, Elcira Olivera Garcés, Nelly Prono, Andrea del Boca y Norberto Suárez entre otros. 
En el cine de la década del cincuenta, trabajó junto a  Juan Carlos Thorry, Olga Zubarri, Pedro Quartucci  y Enrique Fava  en “La Comedia Inmortal”.  Coronando su brillante labor en la pantalla grande con una serie de películas junto a Lolita Torres, de quién fue amiga inseparable y, según confidencias que ahora pueden revelarse, la condición que imponía el padre de Lolita, para permitirle viajar por el mundo, era que fuera acompañada por Aurora del Mar. Secundando a aquella célebre actriz  y cantante,  Aurora integró los elencos de dos grandes producciones tituladas “La Edad del Amor” y “La Mejor del Colegio” ambas bajo la dirección de Julio Sarraceni. 
Atrapada por el cine, Mario Sóffici la eligió para integrar el elenco de “Mujeres Casadas” junto a  Nelly Panizza y Elina Colomer .  Su personalidad artística la situó en irreemplazable  protagonista de personajes  que requerían contenido alegre y propicios para la comicidad. De allí que se la vio en una serie de grandes películas como; “Esto es Alegría” “Los Muchachos de antes no usaban gomina” “La Sonrisa de Mamá” “Corazón Contento” “Los Muchachos de mi barrio” “Aquellos Años locos” “Los Colimbas se divierten” y muchos otros filmes  en los que fue dirigida por Enrique Carreras y actuó junto a Mercedes Carreras, Palito Ortega, Armando Manzanero,  Jorge Barreiro, Alberto Olmedo y Jorge Porcel entre otros tantos. 
Como apropiado broche de oro para esta pretendida biografía de quién tengo el gusto de conocer y haberle realizado jugosos reportajes en Radio Quilmes, corresponde citar la incomparable actuación en televisión , protagonizando a la “la Rosita” la novia de Minguito Tinguitella, el personaje del inmortal Juan Carlos Altavista.
                                                 de  NORBERTO GIALLOMBARDO
 (7/04/2014)
Periodico BERNALES / www.periodicobernales.com 
(publicado en www.periodicobernales.com) 

LA VIDA DE AURORA DELMAR
Entrevista de el diario El Sol

del domingo 4 de setiembre de 2011

Aurora Del Mar ("el nombre artístico se lo debo a la periodista María Ofelia") es una actriz bernalense de larga y exitosa trayectoria en radio, televisión, cine y teatro. "Empecé en Radio Splendid a los quince años, en el radioteatro de la época, habiendo trabajado con todos. Por ejemplo, Alberto Argibay y yo éramos la parejita joven de los radioteatros. En ese momento estábamos en el elenco de Nené Cascallar, por la noche ("mis quince años los celebré integrando ese elenco, junto a Oscar Casco, Hilda Bernard, Nidia Reynal, Sergio Malbrán y la propia Nené") y a la tarde con Nidia Reinal y Héctor Coire.”
Nunca apartó la familia de su carrera artística y así confesó: "Estoy partida por la mitad, a la izquierda está mi familia y a la derecha, la actriz. Hoy puedo decir con orgullo que soy abuela, tengo mi familia, porque quise hacer esta trayectoria, partida por la mitad: a la izquierda, en el corazón está la familia y a la derecha, la profesión", dijo.
RADIO SPLENDID
Aurora entró a la radio en tiempos de plena imaginación, a mediados del siglo pasado. Así recordó a la Juana de Tarzán ("Primero lo interpretó Mabel Landó y luego yo, junto a Oscar Rovito y César Llanos"), que todas las tardes acompañaba a los chicos con la merienda y el Toddy. "Para que se tenga una idea lo que era la radio -no había televisión- los 21 de setiembre nos llevaban en carroza, vestidos como los personajes. No teníamos mona (Chita) porque estaban los efectos de sala de Ernesto Catalán. Entonces, la radio contrató una mona e íbamos con ella paseando [ …] En radio hacíamos de todo, como Sandokán, los tigres de Mompracem, los feroces thugs, o el comandante Bidú (por la gaseosa). Fuimos los primeros en ir a la Luna con la imaginación, el autor era Jorge Rey, el mismo de Tarzán y de Sandokán".
DON ALEJANDRO
El teatro llegó de una providencial. "Yo ansiaba trabajar en teatro. Un día salgo de Splendid y voy a comprar un libro de teatro. Cuando tomo el libro, el dueño me dice: usted es lo que está buscando mi hermana. Me dijo que era Juan Vehil, el hermano de Luisa, y que Alejandro Casona y Luisa buscaban una actriz que parezca de quince pero que tenga 18, porque los niños no podían trabajar en teatro en esa época. Cuando le pregunté cómo sabía que era actriz, me argumentó: Señorita, porque las chicas de su edad no vienen a comprar libros de teatro […] Fuimos hasta el teatro Liceo, en Paraná y Santa Fe. Nunca había visto un teatro vacío y en escenario había una lamparita encendida de ensayo. El librero entró gritando: encontré lo que buscábamos. Subí al escenario donde estaban Luisa Vehil y don Alejandro Casona, el más grande autor español que había venido a radicarse al país (NdelR: el autor de Los árboles mueren de pie, La barca sin pescador y tantos éxitos). Por lo bajo don Alejandro le susurró a Luisa: el tipo está, veremos si habla, seguro que no sabe hablar. Aclaro que una actriz de radio interpreta leyendo en una primera vez, y entonces quise dar la prueba ahí mismo. Por lo bajo le dijo a Luisa: mira, qué atrevida, quiere dar la prueba ahora. Bueno, que lo haga. Me dio el papel y me dijo: te llamas Alicia, hablá. Empecé a interpretar y cuando dije la tercera frase, don Alejandro Casona señaló: Basta, Arturo (Bullrich, esposo de Luisa Vehil), me contrata ya a esta niña. Así debuté en el teatro nacional argentino por ir a buscar un libro de teatro. La obra era La casa de los siete balcones. Y fue tan grande el éxito que duró tres años en cartel: me puse de novia haciendo la obra, en el segundo año me casé y en el tercero, quedé embarazada, pasando a ser una nena gorda. Don Alejandro afirmó: me gusta igual porque parece una nena gorda, así que seguirás haciendo el papel. Incluso, mi hijo mayor se llama Alejandro en honor a Casona", relató.
El cine también la tuvo como intérprete. "El debut fue en La comedia inmortal, con Olga Zubarry y Pedro Quartucci, dirigida por Catrano Catrani. También realicé muchos filmes junto a Enrique Carreras como director, ha acompañado a quien fue su gran amiga, Lolita Torres, en varias películas, entre ellos la inolvidable "La mejor del colegio" […] Lolita tenía la marca de su padre, don Pedro, y era cierto que en sus contratos había una cláusula por la que su hija no podía dar un beso. En una película, lograron distraer al padre y pudo filmarse el único beso que Lolita dio en el cine, que fue a Ricardo Paisano, en Ritmo, sal y pimienta".
El papá la cuidaba mucho. Era un hombre observador y como veía que a mí me acompañaba mi mamá o mi papá, en un momento se acercó a la hija y le dijo: vos hablás con ésta. Esta era yo, ahí nació una amistad de hermandad con Lolita Torres, incluso viajamos a Rusia, donde ella alcanzó un éxito enorme, con miles de personas aplaudiéndola de pie".
UNA ANÉCDOTA
Vaya esta coda con una anécdota, que cuenta la actriz con el tema de la radio y la popularidad que generaba en los 50.
"La radio era todo imaginación, a tal punto que una vez tomo un auto y le digo al taxista: Santa Fe y Paraná. Era un día de lluvia y el tachero escuchaba el radioteatro, del que yo me había ido antes porque mi personaje había terminado su parte. La novela era Infamia y yo era la mala: se trataba de una adaptación de un filme a la radio, por Alfredo Lima y el elenco lo encabezaban Violeta Martino y Amadeo Novoa. El taxista escuchaba y me miraba por el espejito, y por abajo murmuraba: No puede ser. Yo lo escuché y cuando lo dijo otra vez, le pregunté qué no podía ser. El contestó: la voz es suya, la que estoy escuchando... Le dije: sí, soy yo. Y repitió: no puede ser. ¿Por qué? Y señaló: porque yo a usted me la imaginaba de otra manera. Por eso, la radio es plena imaginación, eso no se logra con la televisión ni con el cine ni con el teatro. Los de radio con la voz dábamos el personaje. Ese pobre tachero me había imaginado morocha, ojos verdes, grandota, con mala cara y se encontró con una piba de 18, con el pañuelito puesto […] Entonces le dije: “ perdóneme por haberlo decepcionado. No, no, señorita, respondió. Eso era la radio. Pasé a la televisión, cuando el hijo de don Jaime Yankelevich recibió la única cámara que había para buscar a algunos actores y ensayar a fin de hacer frente a la novedad. Llamó al actor Iván Grondona y también a mí. Ensayábamos y un buen día preguntó quién era el bestia que se había puesto delante de la cámara. Modestamente le dije que era él, y ahí me advirtió: Mirá, Aurorita, si contás esto antes de que me muera te mato. Así fue que días pasados cuando me dieron la distinción en la Legislatura porteña -como personalidad destacada de la cultura- lo conté".

Compilación y compaginación Chalo Agnelli

FUENTE
http://elcuerpoaguanteradio.blogspot.com.ar/2011/06/menu-para-el-programa-del-viernes-24-de.html/
 

lunes, 7 de abril de 2014

EL MITO DE GARDEL EN BERNAL (COLABORACION)

Por Alejandro Gibaut – “Bernal su historia y su gente”
en facebook
La actuación de Carlos Gardel en el teatro Regina de Bernal es algo así como un mito urbano: 'que nunca actuó'; 'que la actuación estaba pautada, pero se suspendió por lluvia'; 'que en realidad actuó en el café del Regina porque se habían vendido pocas entradas'; 'que sí actuó, pero en una fecha que no es la correcta'... Nada de eso, aquí está "la verdadera historia" de Gardel en Bernal.
Carlos Gardel se presentó en el Regina el jueves 24 de agosto de 1933, y el sábado siguiente, 26, el semanario Crónica publicó una reseña sobre su actuación. La transcribo íntegra porque no es terriblemente larga y muestra además la rebuscada prosa de la época:
"CALUROSA OVACIÓN TRIBUTARON A GARDEL
La presentación de Gardel, efectuada el jueves por la noche en el Regina, debemos dejarlo sentado, es un galardón para la empresa Clariana y Cía. No habrá resultado de provecho financiero, pero ha dejado una impresión gratísima en los habitués. Gardel se comportó como sabe hacerlo, con esas criollas maneras que le permiten realizar una labor original en todo sentido. Gardel cantando, atendiendo los pedidos del público, retirándose de la sala donde actuó en todo instante, es único. No exageramos: franco, amable, cariñoso. Es un caso bien justificado de popularidad. Tiene ganadas en muy buena ley las simpatías con que cuenta entre el público. Su sonrisa y bondad están siempre dispuestas a atender al público de una manera que llama poderosamente la atención. En el Regina hizo 9 canciones. Detalle que por sí sólo demuestra su cariñoso comportamiento. Pocos cantantes pueden decir lo mismo. Y en ningún momento fue necesario que el público insistiera, porque Gardel estaba pronto, aún en perjuicio de su salud, a complacer al público. Esto el auditorio lo agradece y deja una impresión de simpatía unánime entre los espectadores. Ese es Gardel. El cantor máximo del cancionero criollo. En él sí que están justificados todos los adjetivos que se usen. Es Gardel 'el rey de la canción' y 'el emperador de la simpatía', oímos decir el jueves. No se puede pedir un triunfo mas bien ganado que el que puede exhibir con su sencillez el 'jilguero criollo'. Y parece que se hubieran dado cita dos hombres iguales, porque su compañero de negocios el señor Razzano, que perdiera su voz y continúa siendo su secretario merced a la nobleza de aquél, es otro caso de amabilidad y simpatía idéntico. Se han reunido en una pareja difícilmente igualable.
(foto de El Ortiba)
El público del Regina tributó a Gardel ovaciones que hemos escuchado pocas veces en nuestra sala de espectáculos. Sinceras, espontáneas y vibrantes. Se le aplaudió como se merece nuestro celebrado cantante. Gardel correspondió holgadamente a estas demostraciones haciendo todos los bis que la concurrencia le pidiera y atendiendo los pedidos del público, con cuyo entusiasmo se amalgamó y vibró al unísono, con cordialidad y decisión."

Como nota de color, contaba Héctor Dapas que cuando Gardel entró al café Regina (que estaba al lado del cine-teatro), Mario Cambrini le pidió una fija. Gardel les preguntó a él y al resto de los parroquianos que se hallaban en el bar, por qué no estaban en el teatro, a lo que respondieron que no tenían plata para comprar las entradas. Carlitos entonces los invitó a los ¡33! y pidió que le descontaran las entradas de su cachet. Don Felipe Firpo, en su libro "Recuerdos del Viejo Bernal", cuenta sus memorias de primera mano sobre esa noche, aunque sin dar fecha: "Yo estaba en el hall del teatro viendo la cartelera, cuando observo la entrada del gran cantor. Jóvenes mayores que yo lo rodearon y le pedían: 'Carlitos, una fija para el domingo'. No nos olvidemos que Gardel era un gran burrero y propietario de un caballo de carrera…"
He buscado fotos de esta presentación, pero lamentablemente no he podido hallar ninguna, así que agrego el aviso de la misma aparecido en "Crónica" el sábado anterior, 19 de agosto de 1933.
de Alejandro Gibaut
miembro de la Agrupación de Historiadores 
Los Quilmeros