viernes, 10 de febrero de 2017

CLAUDIA DESSY, ADELA GARCÍA SALABERRY Y EL TEATRO INFANTIL ALFONSINA STORNI

"Educar es una cuestión de fe,
la más sagrada"

En esta tarea de recuperar para la memoria y para quienes desconocen la vida de personalidades que con sus trayectorias en el arte, la docencia, incrementaron el acervo cultural quilmeño y nacional, traemos a una figura que cumplió una entusiasta labor pedagógica, como la mejor acción de arte para la niñez.
 Claudia Dessy era el seudónimo artístico de Teresita Bonfiglio de Nery, discípula de Alfonsina Storni en el Conservatorio Nacional, de donde egresó con el título de Profesora de Arte Escénico y Declamación. Ocupó dicha cátedra en la Escuela Municipal de Bellas Artes “Carlos Morel”
Estaba casada con el pianista y compositor Justino Idalberto Nery o Alberto Nery, seudónimo artístico, con quien tuvo cuatro hijos, un varón y tres mujeres. Fue miembro fundadora del Ateneo de Quilmes
y
directora fundadora del “Teatro Infan­til Municipal Alfonsina Storni”, creado por decreto N°0425, anexado a la Escuela de Bellas Artes “Carlos Morel” de Quilmes el 23 de agosto de 1956, un año de realizaciones de alto impacto para la comunidad quilmeña, llevados a cabo por la EMBA; como la creación del Coro Estable, germen del Conjunto Coral de Cámara, tras el decreto de formación N°0198 del 2 de mayo de 1956, integrado por 39 voces y dirigido por el maestro Clydwyn Ap Aeron Jones, [1] de origen galés. El coro fue anexado luego a la Dirección de Cultura como “Conjunto Vocal de Cámara”. También, ese año, se extendieron los planes de estudio del área de música de los cursos de piano y danzas folklóricas. [2]
Decreto de creación y nombramiento de Claudia Dessy como directora honoraria del Teatro Infantil Alfonsina Storni

Quilmes, 23 de agosto de 1956.-

ATENTO a las sugerencias llegadas a esta Comisionatura en el sentido de crear un “TEATRO INFANTIL”, a fin de que los niños del Partido puedan desarrollar sus cualidades artísticas en beneficio de su caudal espiritual en formación; y

CONSIDERANDO:

Que el teatro es un instrumento de gran influencia para la dirección de los sentimientos humanos;

Que tal aseveración asume mayor significación por tratarse de realizaciones con pequeños intérpretes que ayudarán a la conformación del carácter, modelando el espíritu de la niñez, guiando y adecuando los conocimientos adquiridos y por adquirir;

Que incumbe a las autoridades velar por la cultura y por las buenas costumbres, arbitrando los medios a su alcance para que estas constituyen un hábito irrenunciable

EL COMISIONADO MUNICIPAL

En uno de sus atribuciones

DECRETA:

Art. 1°.- Créase el “PRIMER TEATRO INFANTIL DE LA MUNICIPALIDAD DE QUILMES, con la denominación ALFONSINA STORNI”.-

Art. 2°.- Desígnase con carácter honorario como Directora del mismo a la Profesora Señorita CLAUDIA DESSY.-

Art. 3°.- El funcionamiento de este “Primer Teatro Infantil”, será considerado como una dependencia de la escuela Municipal de Bellas Artes “Carlos Morel”, estando anexo a la misma y bajo la autoridad inmediata de su Director.

Art. 4°.- El Director de la Escuela Municipal de Bellas Artes reglamentará y controlará el funcionamiento del mismo.

Art. 5°.- De acuerdo a las reglamentaciones pertinentes, se considerará la creación de Asociaciones que cooperen con las autoridades de la Escuela y del Teatro, con miras a un mejor y eficaz desenvolvimiento del nuevo organismo.

Art. 6°.- Comuníquese a quienes corresponda, dese a publicación y al Registro General y ARCHÍVESE.-

Capitán de Fragata Rogelio Collet

Comisionado Municipal

DECRETO N° 0425


 El siguiente día 5 de diciembre de ese mismo año, el elenco infantil dirigido por Dessy se presentó en el Cine-Teatro Colón de la Sociedad Italiana (H. Yrigoyen y Alsina) con la fantasía lírico-poética, "Blanco...Negro...Blanco" de Alfonsina Storni. La mayor parte del público fueron alumnos de la Escuela Normal, el Colegio Nacional y de la misma Carlos Morel. Abrió el acto el profesor Héctor Oscar Ciarlo y una de la jóvenes actrices, Silvia Dina Montanari (1943-2019) de 13 años, recitó el poema "A la muerte de Alfonsina". En la puesta teatral actuaron además de la nombrada: Marta Benavides, Mirta Pisoni, María Montanari, Susana López, Mario Martinuzzo, Haydee Cañavate, Marta Castelanelli, Noemí y Alicia Barrera, Ángela Carretini y Mabel Ramírez. El éxito fue tal que se repitió la semana siguiente.
 En varias oportunidades el elenco infantil "Alfonsina Storni" hizo representaciones itinerantes con un éxito plausible y de elevada jerarquía, en distintos ámbitos: televisión, teatros, cines, geriátricos, escuelas primarias, clubes de barrio, etc. [3
Además, Claudia Dessy tuvo una laudable actuación radial. Fue notable su participación, que comenzó el 1 de abril de 1959, en el programa folklórico que conducía el tradicionalista Carlos de Oro por L.R.A. Radio Nacional, que se repetía todos los miércoles.
El elenco infantil anunciando en el diario El Sol una puesta. A la derecha el redactor profesor José Abel Goldar (setiembre de 1961) 
El siguiente texto sobre esta actriz, declamadora y directora teatral pertenece a la imperecedera Adela García Salaberry [4] para su libro “Por Televisión Argentina”, segundo cuaderno, publicado por Industrias Gráficas Rosso SAICI el 29 de diciembre de1960. [5]

Grupo en el Conservatorio Nacional "Carlos López Buchardo”. Alfonsina Storni, en el centro de la fila inferior; Claudia Dessy la segunda a la izquierda sentada, fila inferior,  (www.taringa.net)
        IMÁGENES PARA EL ESPÍRITU
por Adela García Salaberry
“Tenemos la convicción profunda de que la idea de la fideli­dad en el arte es una gran luz que inunda el alma de los ele­gidos.
 Esa luz en el pensamiento creador de los poetas ha ilumi­nado a Claudia Dessy, que preocupada en lo esencial de su ideal artístico, sabe traducir en la poesía, penetrando en sus sensacio­nes reales, la emoción como ideario literario y espiritual.
Claudia Dessy no es una recitadora más. Se alejó largo tiempo de los escenarios, donde cosechaba aplausos como recompensa a su labor de técnica del bien decir... Se alejó deliberadamente, llena de estimación por su arte, porque en el laberinto consagrado al mismo, comprendió que habíase inundado de mucho egoísmo y el sentimiento sincero de su alma tiene ideas muy claras de la poesía, pero tan hermosas como la fidelidad, símbolo justo de convicción profundamente artística.
Claudia Dessy fue de los primeros núcleos de alumnas de Declamación y Arte Escénico del “Conservatorio Nacional Carlos López Buchardo”, estudiando recitación y dirección poética, musical y dramática, gramática castellana, literatura e historia del teatro; egresando con título nacional de Profesora de Declamación y Arte Escénico. Sufrió una experiencia dolorosa (...) con la inmolación de la poetisa Alfonsina Storni y, recogiendo en su alma las semillas sembradas por su profesora en el Arte, esperó que fructificaran en la madurez.
En la plenitud de su arte, apareció con su mensaje lírico como testimonio creador de belleza mediante el maravilloso ins­trumento del idioma que nos legó Cervantes.
[…] Claudia Dessy sabe identificarse con los poetas en todos los contrastes de los estilos y, en su fuero de conciencia, llevar el canto hacia la belleza inmortal.
En estas horas de espantosa tribulación de los espíritus, renace la aurora poética en el genio de sus creadores, en los que se popularizan en su patria y fuera de sus límites geográficos con el credo del dolor y del amor en las grandes batallas de la vida, en la voz de Claudia Dessy: Gabriela Mistral, Federico García Lorca, Alfonsina Storni, Adela García Salaberry, Yamandú Rodríguez, Irma Lacroix, Rafael de León, Lydia Haydée Palacios, Juana de Ibarbourou… son las “imágenes para el espíritu”, que trató en
recordación reciente por Radio Provincia de Buenos Aires con un juego noble de movimientos de almas.
Claudia Dessy sabe de la concepción del idioma amplia y profunda; sabe de la unidad del Amor, por eso su lenguaje es voz de presente y de futuro, en los matices de intérprete del verbo alado. Sigue su ruta de luz con el milagro de fundirse en el alma de los poetas… y en su verdad nos dice con una fuerza invencible:
“Querida Adela: Sabe amiga que desde ayer, 8 de Julio, está mi arte bajo la advocación de Santa Adela. La Santa Adela, mujer, que desde su refugio y humildad desparrama el bien. Adela García Salaberry, mi madrina artística. Un fuerte abrazo.” Claudia // 9-7-60
 Adela García Salaberry, retrato pastel por Emilia Bertolé
Compilación e investigación Prof. Chalo Agnelli
Colaboración, Raquel Gail, Oscar Rodríguez Carabelli
 Biblioteca Popular Pedro Goyena 
NOTAS


[1] Ver en EL QUILMERO del lunes, 13 de septiembre de 2010 “CLYDWYN AP AERON JONES - SEMANA DEL MAESTRO - 10/9/2010”.
[2] Castellini, Lidia – Salvanescki Julio Daniel. “Apuntes para una historia de la Morel”. Ed Tiempo Sur. Quilmes, 2000. Pp. 39 y 40.
[3] Allí comenzó a dar sus primeros paso la actriz Silvia Montanari, entre otros.
[4] Ver en EL QUILMERO del lunes, 8 de marzo de 2010, “Adela García Salaverry. Esas Bravas Mujeres de Entonces”; del miércoles, 16 de mayo de 2012, “Adela García Salaberry, la Poeta y los Derechos Civiles de la Mujer – 1926”; del lunes, 9 de marzo de 2015, “Adela García Salaberry: La Noble Actitud de una Mujer Transgresora Homenaje (Colaboración)”
Ver en EL QUILMERO EN LA GOYENA del martes, 23 de julio de 2013, “Adela García Salaberry su Bibliografía en la Goyena” y del martes, 10 de marzo de 2015, “Adela García Salaberry, Patricia Díaz Garbarino y la Goyena en el Brown” y del miércoles, 26 de junio de 2013, "Rythme Serein" - Historia de un Poemario con Historia: La Poeta Garcia Salaberry y el Intendente Armando Bucich”
[5] Ver ejemplar en la Biblioteca Popular Pedro Goyena.





jueves, 12 de enero de 2017

CLUB SOCIAL DEPORTIVO ALSINA – 90 AÑOS DE HISTORIA



Por Chalo Agnelli
    El 19 de enero próximo el Club Alsina, pionero de los clubes de La Colonia cumple 90 años de trayectoria social, cultural y deportiva. El 12 de octubre de 1939, se inauguró el nuevo edificio que aún persiste en la calle Entre Ríos 350 a pocos metros de la Av. Vicente López. En 1927, la actual avenida Carlos Pellegrini, aún se llamaba Alsina, como del otro lado de las vías del ferrocarril, hasta que al año siguiente de creado el Club por la Ordenanza N° 391 se estableció la nueva nomenclatura de las calles que corren de NE a SO, tomando como eje divisorio dichas vías del Ferrocarril Sud, en aquel entonces, hoy Roca. Pero el Club conservó su nombre fundacional incluso cuando se mudó a la calle Entre Ríos.

UN POCO DE HISTORIA [1]

La historia de los orígenes del Sportivo Alsina, se remonta a los tiempos en que en la placita de La Colonia, plaza Aristóbulo del Valle y, también hoy, Paseo de las Colectividades, había una pista para bicicletas que, además, era cancha de fútbol donde jugaba el Club Los Andes. 
No podemos decir que corrían los años 1925. porque, en ese entonces, la tranquilidad pueblerina, que conservaba Quilmes a pesar de ser ciudad desde 1916, hacía que todo avanzara en lenta parsimonia; y más aún, “del otro lado de las vías”. 
La muchachada de aquel entonces, además de en los baldíos, tenían su punto de reunión en la plaza y en las esquinas se hacían
vocingleras tertulias. La actual calle Carlos Pellegrini, era un boulevard tenía plazoletas centrales surcados por las vías del tranvía 22 desde Andrés Baranda hasta el cruce del ferrocarril, aún se llamaba Alsina, con el agregado “del otro lado”. Todavía no se engarbullaba a la gente poniendo, sacando, modificando nombres de calles de acuerdo a la intensidad de la luz del ingenio o según desde dónde sople el viento ideológico y a quién empuje. [2]Del tramo desde la avenida 12 de Octubre hasta Tucumán (aún llamada 9 de Julio) surgieron la mayor parte de los hombres que el 19 de enero de 1927, en el comedor de la casa del peluquero del barrio, Pedro Galeani, fundaron el Club Atlético Sportivo Alsina, (sobre esa calle estaba la peluquería) nombre que se impuso, por moción de Dimas Prieto, al de Quilmes Oeste por 37 votos contra 12. Se encontraban en esa reunión fundacional: Luis Barton (periodista, locutor, caricaturista y artista plástico), Arturo y Juan Díaz, Juan Garuffi, Antonio Ghillino, Andrés Giordano, Rolando Lewis, Ángel Mazzone, Enrique Mezzullo (su hijo Enrique fue luego presidente), Edo Nardini, Dimas Prieto, Pedro Baccaro, Eugenio Viola. Una foto perpetúa esa primera comisión fundadora con jóvenes que poseían, poco más poco menos, la edad de siglo.Antes de la reunión definitoria se había pensado en el nombre Casa Nardini en reconocimiento con el inolvidable amigo Edo Nardini, en cuya sastrería, entre cigarrillo y mate, se fue lucubrando la idea de competir en la Liga Quilmeña contra otras instituciones de aquella época como Nacionales, Neutrales, Competidor, Dólar, San Lorenzo, etc. 
EL CLUB CRECE 
El día 5 de junio de 1933, a efectos de incorporar las actividades sociales, además de las deportivas, se trasladan al local sito en la calle Vicente López 618. La CD presidida por Enrique Mezzullo  fue la que encaró la nueva labor social. 
El 29 de diciembre de 1934 el HCD otorgó al Club “... por ordenanza Nº 799 una fracción de tierra en la Ribera a título precario y gratuito lindando en su costado SE con la calle de por medio con el Club Náutico y por el SO con la calle de por medio con el Automóvil Club Argentino por 25 metros en su costado NO con tierras del Club de Pelota Quilmes.”[3] 
En 1936, en su undécimo año de vida,  ya contaban con 258 socios. Se aceptó la moción del socio don Santiago Bottino para modificar el nombre y cambiar la palabra atlético por social. Quedando, “Club Social Sportivo Alsina”. 
El mismo año se realizó una carrera pedestre de 1.500 y 5000 metros resultando airosos los socios Hugo Fresno y Alcibíades Rodríguez de 25 años.
El 6 de setiembre, se aprobaron los nuevos estatutos presentados por la comisión designada para ese fin, que integraban. J. Barton, E. Mezzullo, A. Preneste, y R. Baccaro.
En el Capítulo I° del estatuto bajo el título “Denominación y sede social” dice: Artículo 1° - Bajo la denominación de CLUB SOCIAL DEPORTIVO ALSINA, continuará su existencia el Club Sportivo “Alsina”, fundado en la zona oeste de la ciudad de Quilmes, el día diecinueve de enero de mil novecientos veintisiete.” ¡Vaya a saber que prejuicios oficiales contra los anglicismos obligaron a modificar y  a traducir el nombre de la entidad! Época de casticismo y moral ultramontana que hasta cambió letras de tangos, prohibió el lunfardo y el vos en la
filmografía por incultos e impropios.
Continúa en su Art. 2° - “La institución constituirá su domicilio legal en dicha zona oeste, dentro del radio que limitan las calles Cervecería Argentina (hoy Gran Canaria), Carlos Pellegrini, Andrés Baranda y 12 de Octubre (la chacra de Risso y el extremo oeste de la de Cristoforetti),  ambas aceras, con salones para fiestas, conversación, biblioteca, billares, juegos de ingenio, deportes y servicio de bar, pudiendo establecer delegaciones filiales donde las necesidades o conveniencias lo requieran. 
El Capítulo II, bajo el título “Duración y fines de la Institución”, agrega: “Art. 3° - La Institución durará mientras subsista para los fines que fue creada y mientras cuente con socios activos
dispuestos a sostenerla. Art. 4° - En caso de disolución los últimos socios, previa Asamblea General con los socios existentes, procederán [...] a liquidar cuentas y sobrantes. Si los hubiera serán entregados por partes iguales al Hospital de Quilmes y Bomberos Voluntarios de Quilmes. Art. 5° - sus fines son: 
a) Inculcar y difundir el amor a la Patria y a la libertad, el sentimiento de la nacionalidad, el respeto a las instituciones, el culto del honor y del trabajo, la fraternidad humana, la sobriedad de costumbres, la cultura intelectual y, en general, todo cuanto pueda propender a la
estabilidad y el bienestar social. 
b) Fomentar dentro de la Institución el mejoramiento intelectual de sus asociados y familiares, mediante el patrocinio de conferencias de extensión cultural y profilaxis social. 
c) Fomentar el espíritu de unión de sus asociados con el fin de vulgarizar el principio del desenvolvimiento de las fuerzas físicas, estableciendo y manteniendo locales adecuados para instruir y adiestrar a los jóvenes de ambos sexos en la práctica de todos los deportes útiles para vigorizar el cuerpo sin detrimento del espíritu. 
d) Propender a la formación de una biblioteca para consulta de sus asociados y familiares, mediante la adquisición de libros, ya sea en concepto de venta o donación. No tendrán cabida en ella, bajo ningún concepto, libros, periódicos y revistas nacionales o extranjeras que divulguen ideas contrarias a los preceptos de la Constitución Nacional y leyes en vigencia.” 
En el Capítulo XXVII bajo el título “Disposiciones generales” establece. “Art. 168° - El emblema de las Institución llevará los siguientes colores: blanco, azul y negro. Art. 169° - El escudo social igual al descrito en la figura adjunta tendrá cuatro franjas verticales con los colores azul y negro y una diagonal de color blanco, con las iniciales C.S.D.A. en letras negras.” 
PERSONERÍA JURÍDICA 
Finaliza el documento con el decreto N° 21389 del 7 de marzo de 1947 en el que el Poder Ejecutivo ejercido por el Gobernador Domingo A. Mercante, cumplidas las disposiciones vigentes ante la Superintendencia de Personas Jurídicas se aprueban las reformas introducidas en la Institución entre ellas la denominación del club. Firma el decreto el Gobernador Justo L. Álvarez Rodríguez.
Fue reconocido como Persona Jurídica, por el Superior Gobierno de la provincia de Buenos Aires el día 28 de mayo de 1937, [4] y fueron designados socios fundadores: Juan Alvedro, Pedro Baccaro, César Bassi, Luis J. Barton, Juan y Pedro Borro, Pablo Camicia, Cayetano Canatelli, Miguel Colantone, Emilio Colauti, Vicente y Bernardo Colavita, Carlos A. Costa, Alfredo E. Cristi, Gerardo Chitarulli, Juan B. De Carli, Rufino Devicenzi, Juan, Antonio y Arturo  Díaz, Rodolfo García, Juan Garufi, Antonio E. y Ricardo M. Ghillino, José A. M. Giordano, Juan Lázaro, Ronaldo A. Lewis, Horacio y Juan  Manfré, Francisco A. Martínez, Ángel Mazzone, Enrique F. Mezzullo, Santiago Molinari, Edo Nardini, Salvador Oriolo, Narciso Ortiz, Dimas Prieto, Gabriel y Claudio  Salade, Alberto y Agustín H. Siffredi, Máximo y Manuel C. Torres, Pascual Valdevenítez, Enrique J. Vidal, Eugenio F. Viola y Juan F. Zárate. 
Cuarenta y siete hombres que abrieron en La Colonia una acción social que perdura desde hace 90 años. 5 (Continuará)
Por. Héctor Chalo Agnelli
Colaboración de Beatriz Ana Strauss de Juliano
(alma mater del Club, involucrada al mismo por poco más de 70 años)
FUENTE 
Agnelli, Chalo. “La Colonia de Valerga – Historia social del segundo barrio de Quilmes (1874-1974) Cuaderno de Identidad II. Ed. Tiempo Sur. Quilmes, 2010.
NOTAS

[1] Tomado de La Colonia de Valerga Pp. 100 a 108 
[2] Ver “El nombre de las calles 
[3] Libro de Actas del HCD del 1934, folio 239. 
[4] Tomado de “Estatutos Fundamentales” Empresa Editorial A.B.C. 30 de junio de 1947. Quilmes (propiedad del Club) 
[5] Las actas de los primeros 10 años se extraviaron.