sábado, 2 de mayo de 2020

LA COLECTIVIDAD VASCA DE LA PRIMERA INMIGRACIÓN

Muchos son los apellidos vascos del Iparralde que encontramos vinculados a Quilmes a partir de 1800: Dupuy, Duval, Barate, Luto (o Luteau), Lerdou, Lassalle, Bourlot, Amiel, Fleury, Larrullet, Larralde, etc.
En 1810 en el Correo de Comercio, según el Dr. José A. Craviotto, se anuncia que en la Ensenada de Barragán, perteneciente al pago de la Magdalena el Sr. Pedro Duval apoyó económicamente a don Roberto Staples para la instalación de un saladero. Este Pedro Duval tenía vinculaciones con Juan Isidoro Clark. Esta firma comercial Staples & Duval fue multada en noviembre de 1811 por irregularidades en la matanza de ganado. Para efectivizar esta sanción fue enviado a Ensenada un piquete de Dragones de la Patria [1]
Según un escrito de 1841 figuran, entre los empresarios saladeriles de la jurisdicción de Quilmes, los franceses: Juan Barate, propietario, y Julio Luto (o Luteau), con saladero en terreno arrendado [2]
Bernardo Lerdou, en 1852, donó, entre otros vecinos, $ 500 para la instalación de un nuevo cementerio donde hoy se halla el Hospital I. Iriarte. Se llegó a reunir $ 44.037 y las tareas concluyeron en 1855. Era propietario de la chacra que figura en el mapa de catastro de 1898 con N° 18, limitada por las calles República del Líbano, Urquiza, Lamadrid y Andrés Baranda.
La familia Lerdou fueron propietarios de la panadería “La Francesa” - que luego pasó a la sociedad Deprati/Rodiles - ubicada en Rivadavia y Moreno, junto a la casa de la familia con entrada sobre Moreno.
Mariana y Gregoria Lerdou, posiblemente hijas del anterior, en 1886,  integraron la Sociedad de Damas de Caridad de San José con el propósito de atender enfermos indigentes  y proporcionarles el auxilio necesario y no solamente el asilo. Con esta sociedad se encaró la organización de un verdadero hospital [3]
Alejandro Lassalle fue uno de los preocupados colaboradores en pro de la educación de los niños quilmeños; así figura en las fiestas patrias de 1858, en que por primera vez en la provincia se usaron delantales blancos. [4]
En 1875, el juez de paz Pedro Risso encomendó al Dr. Honorio Martel,  Felipe Amoedo y a Alejandro Lassalle gestionaran la creación en Quilmes de un Colegio Secundario. No prosperando la iniciativa por falta de recursos, ya que hubo que alimentar a la Guardia Nacional apostada en Quilmes que participó en la revolución de setiembre de 1874. [5]  En 1877 integró el jury de clasificación de patentes fiscales.
Ese mismo año, la niña Vicenta Lassalle, hija de Alejandro, fue premiada, entre otras,  como mejor alumna de la escuela que dirigían las señoritas Rivero y Echeverría; algunas de las demás eran: Elvira Risso, Soledad Quevedo, Avelina Tobal (luego de Huisi), Ramona Matienzo Dupuy, Ercilia Otamendi, Ana Murialdo, Ercilia Rubio, Juana María Cabrera (*1866; luego la maestra fundadora del la E.G.B. N° 7), Carmen Lanatta, Emilia Murialdo, etc. Todas con una edad que iba de los 10 a los 12 años.
Vicenta con su madre, María A. de Lassalle, integraron con las Lerdou, en 1886, la Sociedad San José mencionada anteriormente.
Bernardo Lassalle fue presidente del H.C.D. en 1893 e intendente municipal entre 1894 y 1895. Fue el que dispuso la plantación de casuarinas en el camino al río, a ambos lados de la avenida Otamendi, plantación renovada por el Dr. José Eduardo López en 1926. [6]
Sobre don Orleáns Larralde, quizá también un vascofrancés venido después de Labourt dice José Andrés López, “Cada comercio valía de acuerdo con la eficacia que del espíritu del mostrador que lo animaba, emanaba. El señor Labourt, por ejemplo, culminaba la curva de sus éxitos cuando lo animaba el espíritu comercialmente amable, culto y atrayente del señor Orleans Larralde, y su decadencia se iniciaba con la desaparición de este.” [7]
Pedro Amiel, en 1892, era propietario de una carpintería en Ezpeleta llamada la Bouvette Francaise.
Pedro Fleury, en San Francisco (Berazategui) tenía un almacén, billar, café y cancha de bochas. [8]
Esteban Bourlot, en 1891,  fue uno de los vocales de la Comisión Directiva que integraban Félix Bernal, Antonio Tasso, Santiago Marengo, Enrique Meincke, Agustín Pedemonte, etc, para la fundación del colegio y templo salesiano de Bernal. [9]
Sintetizando, miembros de esta colectividad que ocuparon cargos políticos locales, algunos ya nombrados, fueron: concejales: Francisco Labourt, entre 1857 y 1858; Alejandro Lassalle en 1865 y consecutivamente entre 1872 hasta 1881; Bernardo Lassalle entre 1893/94; Juan Ihuralde entre 1871 hasta 1875 consecutivamente y entre 1880 y 1881; Julio I., 1893/94 y 1898/99; Juan I. (h), 1909; Horacio I. 1909; Raúl I., 1929/30/32/33; Orleáns Larralde, 1869/70/71. Fue secretario del departamento ejecutivo de la municipalidad don Rodolfo Labourt desde 1902 hasta 1908.
CASA DE LOS VASCOS - EUSKAL ECHEA
“En el pueblo de Quilmes, a los 6 días de Enero de 1901, reunidos en el 'Hotel Universal' calle Alvear esquina Garibaldi, se reúnen los señores Santiago Goñi, [10] Domingo Iparraguirre, Miguel Nazábal, José Larralde,[11] Pedro Etchevertz, [12] José Almirantearena, Jaime Bazterrica, Juan Bazterrica, [13] Joaquín Elortondo, José Jourequi, Fermín Melchor, Tomás Barreneche, Pablo Ibarra, Francisco Candia, Francisco Arrieta, Basilio Amondarain, Julián Meñaca y Agustín Goñi; el señor Iparraguirre expuso el objeto de la reunión y que era de acuerdo a su convocatoria constituir una sociedad entre los vascongados e hijos residentes en el distrito...” Así comienza el acta fundacional de la Casa de los Vascos. Fue inscripta en la municipalidad con el Nº 369. Luego se consiguió establecerse en una sede propia en la esquina de Brown y 25 de Mayo.
Agrega el diario El Sol del martes 7 de octubre de 1980: “La colectividad vasca gozó siempre en el país, de las mayores simpatías. Honesta y laboriosa con gran sentido de la responsabilidad altamente solidaria con nuestros problemas y fácilmente asimilable a nuestras costumbres, ha sabido ganarse un lugar de privilegio en el corazón y en el afecto de los argentinos.
No es de extrañar, entonces, que sus instituciones representativas hayan contado siempre con el apoyo popular. La Euskal-Echea (‘Casa de los Vascos’), por ejemplo, cuyo desarrollo ha abarcado los puntos más importantes del territorio nacional. Quilmes también la tiene, está instalada en 25 de Mayo y Brown, y es precisamente en ella donde se obtuvo en el año 1940 esta nota gráfica, con motivo del viaje a Europa del señor José María Sarriés, caracterizado miembro de la comunidad vascongada.”

En la primera fila, sentados de   izquierda a derecha, aparecen entre otros los señores: Juan Zoroza, Pedro Arán, Martín Artajo, José María Sarriés, el cura párroco Dr. Ángel Banfi, el Dr. Isidoro G. Iriarte, el R. P. Juan Bernardino Lértora, capellán de la Escuela Naval; el R. P. Julio Argentino Gatica y Agustín L. Rocca; en la fila del centro: Cosme Arrastoa, Saturnino Iriarte, Pascacio Iriarte, José M. Goes, Eleodoro Moyano (se le ve sólo la cabeza), el profesor Doroteo Yoldi, Martín Sarriés, Pedro Bazterrica, Domingo Urcola, José Gorostieta, Julián Ochera, Secundino Iribarren, Enrique Martínez, Julián Ithúrbide, Eduardo Arguindegui, Martín Ourracarriet y Marcial Michelena; última fila: Luis Antonio Borro, Daniel Sarriés y Martín Sarriés (h) (Fotografía reproducida por Alcibíades Rodríguez; texto, Víctor Alberto Giordano)

PERIÓDICO EL PLATA DE MAYO DE 1927 – QUILMES
“Lucidos contornos alcanzó la fiesta realizada el sábado 14 del corriente, en el local de la Sociedad Euskal Echea con motivo de con­memorarse el 26 aniversario de la fundación de dicha institución.
A la hora de la cena, tomaron asiento, alrededor de ochenta comen­sales, que hicieron los debidos ho­nores al menú preparado.
 Finalizada esta se dio comienzo al baile familiar, que reunió a nu­merosas familias, prolongándose la danza hasta las 5 de la mañana del domingo, sin que decayera un solo instante, el gran entusiasmo y camaradería que reinaba entre to­dos los concurrentes.
En uno de los intervalos del bai­le, los hermanos Aspitía, componen­tes del dúo nacional Aspitía-Sarry, hicieron oír varios números de su nutrido repertorio, mereciendo los aplausos de todos los oyentes.
La tiranía del espacio, nos impi­de publicar la nómina de las familias asistentes, como es nuestro deseo, pero la nota gráfica que in­tercalaremos en domingo próximo y en la que figuran parte de las señoritas  asistentes, dará una idea al lector de lo  concurrida  que estuvo esta fiesta.”
NOTA AL CONSEJO ASESOR DE COLECTIVIDADES DE QUILMES, 2001
“La Euskal Echea existente en nuestra ciudad, ya cuenta 100 años de existencia. En esa época, los socios con su presencia, con sus historias de vida y su sentido de pertenencia eran quienes mantenían activas la entidad. Pero en los últimos años de debieron incrementar denodadamente los esfuerzos para construir una relación institucional perdurable creando canales fluidos de asistencia, que renovaran la vigencia societaria y mantuvieran despierto el interés de los socios, argentinos en su gran mayoría, sin experiencias inmigratorias, pero con sentido de pertenencia al pueblo de sus ancestros. La Casa de los Vascos existente en Quilmes, por la casi nula actividad de los descendientes euskaros quilmeños en estos últimos años, se fue dispersando y perdiendo figuración en la colectividad vasca local.”

TRES ESCUDOS EN EL FRONTIS DE LA EUSKAL ETCHEA [14]
En el frontis de la ochava de la antigua sede de la Euskal Etchea (Casa Vasca) en la esquina NE de 25 de Mayo y Brown hay tres escudos que labraron allí los fundadores de esta institución difusora de la cultura vascongada. El señor Armando Velasco nos envió la descripción de esos escudos y su simbología heráldica.
El más pequeño, entre medio de los dos de abajo dice: “AÑO 1901 - ENERO 6”. Fecha de fundación este Centro Vasco que es una de los más antiguos de la República Argentina.
Detrás del mismo hay una cinta que corona los dos escudos que tiene inscripto: sobre el escudo de la izquierda: “EUSKAL HERRIA” (País Vasco en euskera, lengua vasca) y sobre el de la derecha: “REPÚBLICA ARGENTINA”.
El escudo de la derecha visto de frente, tiene en el centro una alegoría que representa las actividades principales del pueblo vasco y la fe. EL ÁRBOL DE GERNIKA (Gernikako Arbola) - árbol que simboliza las libertades tradicionales (fueros) de Vizcaya y los vizcaínos, por extensión de todos los vascos -; [15] además contiene un “SOL” que es dios, una “VACA”, un “CABALLO”, una “BALLENA” - este animal recuerda que en tiempos no demasiado lejanos se practicaba la caza de ballenas en toda la costa y varias ciudades tienen en su emblema una lancha con sus remeros persiguiendo esos cetáceos -,  un “ANCLA” recordando los pequeños astilleros donde se construían naves pesqueras. Rodeando todos estos símbolos están los nombres de las siete provincias vascas: “ALABA, GIPUZKOA, NABARRA, BIZKAYA” - dentro del Reino de España – “LAPURDI” (Labourt en francés), “BENABARRA” (Basse-Navarre en francés), “SUBEROA” (Soule en francés) – dentro de la República Francesa - . Abajo del escudo, el lema, “ZAZPIA-AK-BAT” (Las Siete Una)
El escudo de la izquierda  representa la “CASA DE JUNTAS DE GERNIKA”, con el roble tradicional, al pie del cual está “EL LIBRO DE LOS FUEROS”, sobre el cual  los Señores de Bizcaya estaban obligados a jurar para poder ser reconocidos como tales. El árbol está rodeado por los “JUNTEROS” cuidando que las libertades, que amparaban absolutamente a todos los vizcaínos por igual, no fueran transgredidas. Abajo del escudo, el lema, “DENAK-BAT” (TODOS UNO). Los nombres vascos figuran escritos con ortografía vasca.


 
Investigación, compilación y notas Prof. Chalo Agnelli
Director del Blog
[9] Ver. Craviotto, José Alcides. “Quilmes a través de los años”. 1° ed. Agosto de 1966. Quilmes. Pág. 171
[10] Idem. Craviotto, pág. 174
[11] Idem. Craviotto, págs. 249 y 250
[12] Craviotto, José A. y Barrera Nicholson, César. “La conmemoración del aniversario patrio en el pasado de Quilmes”. La Verdad, Quilmes, 23 de mayo de 1939; ídem, “Delantales blancos en las escuelas de Quilmes”, El Sol, 29 de abril de 1955.
[13] Idem. Craviotto, Págs. 237 y 327
[14] Idem. Craviotto, Págs. 257 y 258
[15] López, José Andrés “Quilmes de antaño”. Edición única. 1930. Quilmes (capítulo “Su comercio”; Pág. 251)
[16] Ídem. Craviotto, Pág. 257
[17] Ídem. ant. Pág. 254

jueves, 30 de abril de 2020

JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ENTREVISTA TRANSMIGRATORIA - 1991


“Todos los seres humanos han dejando su impronta en su tránsito por la vida, nadie ha sido indiferente a la creatividad, al trabajo fecundo, a las obras de bien; muy pocos a la destrucción; con obras grandiosas o pequeñísimas ha quedado marcado el derrotero del hombre en su tránsito por el mundo. No de todos se saben sus nombres. El anonimato cubre obras que desafían los  siglo.” Prof. Palmira S. Bollo Cabrios

Caminando por la avenida San Martín en Bernal, vereda este, junto a las vías del ferrocarril, llegando al cruce de Zapiola, pasando el monumento al Gaucho Argentino y el Monumento a los Mártires de Malvinas (tan vandalizados siempre), la entrada y cruce vial peatonal “entrada a la quinta El Tala”, hay un bajo monolito de mármol colocado allí por el Rotary Club de Bernal en homenaje a don José Luis Rodríguez, un ejemplo del Capital Social que tuvo Quilmes. Muchos que pasan por allí y leen ese nombre, seguramente deben ignorar quién fue ese hombre.
Conocí a este señero quilmeño yendo con mi madre a comprar a la tienda “Luis y José” de la calle Rivadavia y luego en el club Quilmes Oeste cuando estaba en la calle Aristóbulo del Valle al 200 entre La Rioja y Catamarca, donde iba a jugar al baloncesto con otros chicos del barrio.
Fue ese pequeño monolito el que me inspiró a hacer a don José Luis Rodríguez una entrevista retrospectiva o analepsis o flashback… y allá voy.[1]
EL PAÍS - LA ÉPOCA
Es septiembre de 1992, año bisiesto. A partir del 1 de enero reemplazan el austral con una nueva moneda que se cotiza igual que el dólar. El gobierno interviene la provincia de Corrientes. El 17 de marzo una tremenda explosión destruye la Embajada de Israel, provoca 30 muertes. En Córdoba por presiones de Estados Unidos, se desmontan las instalaciones para construir el misil Cóndor. Un libro causa conmoción es Robo para la corona, de Horacio Verbitsky. Se inaugura el edificio de la Biblioteca Nacional. [2]
Dejo la contextualización, llego al Club Quilmes Oeste y en la secretaría me encuentro con don José Luis, lo pongo al tanto de mi propósito al que se presta gentil.
ENCUENTRO EN EL TIEMPO
EL QUILMERO – Buenas tardes don José. Lo encuentro en esta casa, que es su casa ¿Verdad?
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ - Efectivamente, mi casa. El club Quilmes Oeste, que un grupo de amigos de La Colonia fundamos en 1937. Entre 1930 y 1945 este barrio vivió la apari­ción de una gran cantidad de clubes. Cada dos o tres cuadras había uno. Después del Alsina el más veterano, fundado en 1927, siguieron: “Amor y Lucha”, “Santa Fe”, en la calle homónima que hoy es Rodolfo López, el “Nuevos Horizontes”, “Velox Club”, el “Saavedra”, el “Once Dia­blos”, algunos de estos ya no están pero sí el “Alberdi”, que cobija a la Biblioteca Popular Pedro Goyena, el “21 de Julio”, el “Tucumán”, estos dos sobre la Av. Andrés Baranda. Estos solo en La Colonia. En otros barrios de Quilmes hubo la misma explosión.
EL. Q. - ¿Qué produjo esa explosión comunitaria de crear clubes?
J. L. R. - El fútbol, principalmente. Había muchas canchas de fút­bol. Era un deporte atra­pante. Todos los fines de se­mana se armaban grandes partidos. Algunos en la placita Aristóbulo del Valle. El fútbol o algún otro deporte llevaba a los jóvenes a producir estos hechos en bien de la comunidad.
EL. Q. - ¿Jugó al fútbol, don José?
J. L. R. - Siempre me apasionó el fútbol, jugué en las inferio­res de Quilmes y luego en River Plate.
EL. Q. - ¿Recuerda cómo era La Colonia en aquel entonces?
J. L. R. - Era una época en que la Colonia tenía calles de tierra y muchos baldíos. El tranvía que pasaba por Vicente López y por Andrés Baranda le había dado gran envergadura al barrio… El tranvía y la inmigración. Mis padres eran españoles de Perdigón, un pueblito de unos mil habitantes, a 30 kilómetros de Salamanca y 40 de Zamora. Eran muy jóvenes cuando vinieron a la Argentina. En aquellos tiempos en España no ha­bía trabajo y mis padres, como tantos inmigrantes, se vinieron a ‘hacer la América’.
EL. Q. – Esta barriada fue su vida, indudablemente ¿Nació en La Colonia?
J. L. R. - Nací en Bernal el 21 de junio de 1918, aunque muy pronto mis padres, Aurelia Hernández y Manuel, se instalaron en La Colonia y aquí me crié. Mi padre tenía un almacén de forrajes en Aristóbulo del Valle y Oliveri, calle esta última que en aquel entonces se llamaba Mendoza. Éramos muchos hermanos y yo era el ma­yor, de modo que tuve que empezar a tra­bajar desde muy chico. Hice la primaria en la Escue­la N°7, tenía que cruzar las vías, pues en la 16 de Bernardo de Irigoyen y Santa Fe (risas), digo Rodolfo López, no había cupo.
EL. Q. – El trabajo en la forrajería fue su primer hito de la relación con el comercio…
J. L. R. - No sólo ayudaba a mis padres si­no que a los 12 años me em­pleé en la tienda ‘La Mina de Oro’, ubicada sobre la ca­lle Rivadavia. Era de los hermanos Dekmak y allí es­tuve 20 años, hasta 1952, en que me independicé. Abrí el negocio ‘Luis y José’ también sobre Ri­vadavia, en el 222 de esa arteria, a pocos metros de la tienda donde había comen­zado como cadete. Rivadavia no era peatonal pero ya denotaba una importante activi­dad comercial. Luego abrimos una sucursal en la calle 9 de Julio N°94 de Bernal. Me acompañaron largos años: Rodolfo, Aurelio, Daniel, Nico, Luis, Juan Carlos, Amado, Oscar, Manuel Marcelo y Luciano. 
 
EL. Q. – De cadete a comerciante
J. L. R. - Creo que en aquella época se hacía más fácil llegar a co­merciante, partiendo como cadete. El hecho de trabajar en la tienda de los Dekmak me abrió muchas puertas, me permitió conocer a empresa­rios textiles muy importantes y ellos me ayudaron mucho. Inclusive se daban créditos y había muchas facilidades; los préstamos se pagaban a pla­zos con intereses módicos y los valores se mantenían es­tables. Eso facilitaba el de­senvolvimiento económico y por supuesto comercial, y así fuimos creciendo. A partir de esa independencia, en poco tiempo abrimos un local nue­vo ‘Al divino botón' y otros en Bernal. Con los años fui uno de los fundadores de la Cámara de Comercio.
EL Q. - ¿Y en el Club Quilmes Oeste…?
 J.L.R. – ¡Ah!, sí. El Quilmes Oeste. He alcanzado el increíble récord de ocupar la presidencia en forma ininterrumpida desde 1942. No fue fácil, por cierto. ¡Fueron 43 años! Esta vocación me nació en aquella época en que se formaba un club cada dos o tres cuadras, como decía; cada uno quería ser un poco mejor que los demás. Crecimos y adquirimos una importante propiedad en la Av. Vicente López 235. Era una venta de la sucesión de la familia Keller. Poco a poco fuimos comprando los terrenos de alrededor. Podría decirse que la familia interpretó el mensaje y por eso me siguen aguantando después de tantos años.
EL Q. – ¿Qué otras instituciones lo tuvieron como protagonista don José?
J.L.R. – ¡Uy! Muchos. No recuerdo todos. Eso lo dejo para que lo responda usted.
AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD
Es largo enumerar los cargos que tuvo José Luis Rodríguez en su trayectoria: presidente del Club Quilmes Oeste desde 1942 a la fecha (desde el 37 al 42 ocupó otros puestos); presidente de la Cá­mara de Comercio de Quilmes desde 1973 a 1989; presidente de la comisión de Vitali­cios del Quilmes A. C. desde 1987; presi­dente de la Comisión Institucional de Recu­peración Patrimonial del Club Sarmiento (1985); presidente de la comisión para Obras de Ayuda Social de la Fundación Quilmes año 1977; titular de la Asociación Amigos de la Calle Rivadavia entre 1970 y 1974; profesor honorario de la Federación Argentina de Ac­tividades Subacuáticas; presidente honora­rio de la Federación de Entidades de Bien Público del Partido de Quilmes desde 1972; de la Asociación Amigos de la Calle Riva­davia desde 1975; de la Cooperadora Poli­cial Comisaría Primera de Quilmes (1985); de las primeras, segundas y terceras jomadas ar­gentinas de actividades subacuáticas años 1985,1987 y 1989; socio honorario del “Fo­to Club Quilmes” y del grupo jubilados y pensionados “Algo por qué Vivir”; vicepresi­dente de Día Internacional del Amigo (1972 al 75); vicepresidente del Rotary Club de Quilmes (1978-79); socio benemérito del núcleo de “Amigos de Quilmes”. Premio Trofeo Indio Kilme en el rubro “compromiso social”, designado y otorgado por la Comuna y Círculo de la Prensa por servicios a la comunidad y acti­vidad comercial (año 1981). Además integró las siguientes comisiones: de la Soc. Hospital de Quilmes; de Obras del Estadio Centenario del Quilmes A. Club; de la Capilla y Jardín de Infantes Santa Teresita; e finanzas par la erección canónica de la nueva Diócesis de Quilmes; de homenaje al diario El Sol en su cincuentenario; de homenajes a Omar Andragnez y a David Tolzes, etc., etc… [3]
EL Q. – ¡Su compromiso social es extraordinario don José! Su período en el Quilmes Oeste no tiene parangón en el país.  
J.L.R. – Sí. Tal vez así sea. Tuve y tengo el apoyo de mi compañera Alejandrina Luciano con la que tuve dos hijos… y esa es mi vida, qué más puedo decirle… ¡Muchas gracias por no olvidar!...
(Se hace un silencio lleno de vida y se me ocurre que el entrevistado más que pensar en lo vivido se remonta a nuevos proyectos y realizaciones)
DESPEDIDA
Apago el grabador, me despido y dejo a Don José Luis Rodríguez haciendo sueños realidad e ignorando cualquier piedra del camino. Rodríguez fue prácticamente una “institución” en el ámbito quilmeño, calificativo con el que se distingue a esos hombres que comprendieron aquello de que “más que las palabras, valen los hechos”. Eterno presidente y hacedor del Club Quilmes Oeste, toda una vida por su querida ciudad de Quilmes. Esta entrevista intenta recorrer sus pasos de aquel cadete de tienda a su presente de grandes realizaciones.
Yo vuelvo a mi hoy turbulento y final.
Investigación, compilación y entrevista Prof. Chalo Agnelli,
director del Blog 2011/2020
FUENTE
Diario El Sol, lunes 21 de octubre de 1991
Archivo de la Biblioteca Popular Pedro Goyena
Archivo del Prof. Juan Carlos Lombán
“Quién es Quién en Quilmes” (1996) Ediciones Mensajes
NOTAS

 [1] Ver similares: sábado, 17 de enero de 2015, “Francisco Soto, entrevista en el pasado – 1936”// viernes, 18 de septiembre de 2015, “Santiago Goñi – Una nueva entrevista transmigratoria (1936/2015)” // domingo, 22 de noviembre de 2015 “Santos Angeletti – Tercera entrevista transmigratoria (1936/2015) // lunes, 13 de enero de 2020 José Camarero y el teatro quilmeño – entrevista transmigratoria – 1939 // jueves, 16 de abril de 2020 Ángel Camarero, futbolista y boxeador
 [2] http://www.todo-argentina.net
 [3] “Quien es Quien en Quilmes” Pág. 222