miércoles, 2 de marzo de 2022

JOSÉ TOMÁS GRIGERA (1753-1829) "MANUAL DE AGRICULTURA"

 Hay figuras de la Historia Argentina que, con su accionar, incidieron significativamente en lo que fue la Reducción de Quilmes y Acalianos (1666), en el pueblo de los Quilmes (1812) y el Partido (1853) y Municipalidad de Quilmes (1856), como lo fue Juan Madera,[1] el primer vacunador del Pago de la Magdalena y José Tomás Grigera, promotor de lo que fue la segunda industria que caracterizó a Quilmes, después de los saladeros, la de la agricultura. Si bien el tema determinante que he desarrollado a lo largo de los 12 años de existencia de este Blog es todo lo referente a lo local, estas personalidades también son referentes de nuestra historia. Chalo Agnelli  

José Tomás Grigera – La chacra en el pago de la Magdalena – Defensor de Saavedra – Grigerada – Tasador público – Manual de Agricultura – Alcalde de quintas – Prócer del trabajo de campo - Adenda "Educación Agrícola en Quilmes"

JOSÉ TOMÁS GRIGERA

Nació en Buenos Aires, en 1753, hijo de Bernardo Grigera, oriundo de Aguilar de Campos (España), y de Clara Romero y Velasco, criolla de vieja estirpe, hija del juez José Romero. Dedicado desde su mocedad a los trabajos agrícolas, llegó a ser el agricultor más completo de su tiempo. El 30 de setiembre de 1777, en la Parroquia de Monserrat, contrajo matrimonio con Beatriz Margarita Casavalle Durán (1761-1823), con la que tuvo doce hijos.

LA CHACRA EN EL PAGO DE LA MAGDALENA

En 1801, se instaló con una gran chacra en la zona de la provincia de Buenos Aires, próxima a la Reducción de los Quilmes, que actualmente corresponde al partido de Lomas de Zamora.

Durante las Invasiones Inglesas se destacó luchando con denuedo contra las tropas británicas. Tenía fama de valiente adquirida en cierta ocasión cuando presenciaba una corrida de toros en la Plaza de Monserrat; como el matador se mostrase vacilante en su actitud, evidenciando carecer de las aptitudes que el caso requería, Grigera no pudo contenerse, saltó a la arena, le quitó al torero la espada y la capa, y ultimó al toro enfurecido en medio de una delirante ovación popular. Pese a este rasgo de su vida, fue un hombre dotado de un espíritu generoso y altruista; ejerció sobre sus vecinos, al decir del historiador López, una especie de patriarcado bondadoso y servicial.

El 13 de agosto de 1807, le fue otorgada una merced de tierras realengas en La Magdalena “paraje nombrado Las Cañuelas” de dos leguas de frente y tres de fondo. Se le llamaba el “alcalde de las quintas”, y era el caudillo de los “quinteros”.

DEFENSOR DE SAAVEDRA

Al producirse en la Primera Junta las conocidas desavenencias entre Saavedra y Moreno, Grigera sin profundizar el análisis de los principios ideológicos en pugna, dejándose llevar por su gran amistad con el primero, se constituyó en su defensor popular.

También se le debe la respuesta histórica a Hipólito Vieytes frente al Cabildo: “el pueblo quiere saber de qué se trata”. Él fue quien organizó la asonada del 5 y 6 de abril de 1811, contra la Sociedad Patriótica, formada por los amigos de Mariano Moreno.

Fue un movimiento del gauchaje hacia la Plaza de la Victoria. En el gauchaje juntaban a peones rurales, y artesanos de más allá de la ciudad. Llegaban desde las orillas de la ciudad y más allá de Retiro, Palermo, Mataderos y del sur campesino, no el de las coquetas quintas de recreación, sino los de las quintas de producción de hortalizas y chacras más lejanas. Allí Grigera conocía bien el terreno y más a su gente.

El movimiento fue de total apoyo a Cornelio Saavedra, aunque desconcertante por la forma y también por su magnitud. Se dijo que atemorizó tanto a Saavedra y sus seguidores como a los morenistas. Moreno había muerto a fin del año anterior pero los contrarios protestaban desde el café de Marco por el rumbo que había tomado la Revolución.

El petitorio con reclamos a las autoridades fue presentado por Grigera y el abogado Joaquín Campana en el Cabildo el 6 de abril de 1811. Exigían la destitución de los miembros de la Junta Rodríguez Peña, Vieytes, Larrea y Azcuénaga; la introducción de tejidos ingleses y la disolución del Regimiento Estrella al mando de French. El movimiento contó con el apoyo del Jefe del Regimiento de Húsares, Martín Rodríguez.

GRIGERADA

Hay “grigerada”, se decía, cuando podía producirse levantamiento de quintas del suburbio. Esta actuación política a favor de Saavedra le costó cara, pues al producirse poco después la caída de éste, fue detenido por el Cabildo y aún amenazado de destierro luego de la revolución del 11 de setiembre del año siguiente.

Fue amigo y colaborador de figuras relevantes como el doctor Joaquín Campana y el general Martín Rodríguez.

Despreocupado de los problemas políticos volvió a sus propiedades, donde se dedicó con mayor entusiasmo a las tareas agrícolas. Interesado en disponer de tierras aptas para sus trabajos, solicitó al Cabildo en 1814, un tercio de manzana en Miserere.

TASADOR PÚBLICO

El 17 de octubre de 1815, la institución capitular le concedió el despacho y título de Tasador Público de Quintas y Chacras.

Los productos de su huerta y montes frutales eran muy apreciados, cotizándose a buenos precios. Tenía tanta afición a la agricultura que llevaba anotaciones prolijas sobre la época de germinación, desarrollo y madurez, como de la conservación de las diversas hortalizas y tubérculos.

Sembró cereales, verduras y frutas. Sus injertos se hicieron célebres, sandías sin semillas, flores de variada originalidad, lo mismo que las rosas, mosquetas, etc. Crió cerdos, gallinas, gusanos de seda, ovejas. En los alrededores de Buenos Aires, fue el primero que importó las mejores flores europeas, que plantó frutales, que formó montes de leña, que inició las primeras sementeras de trigo. Se conoció su famoso durazno ñato que lleva su nombre, que todavía resulta muy apetecido.

Manual de Agricultura de José Tomás Grigera (1819)
MANUAL DE AGRICULTURA

Divulgó los conocimientos adquiridos en agricultura, por medio de un tratado, el primero en su género escrito por un argentino. Se tituló Manual de Agricultura. Contiene un resumen práctico para cada uno de los doce meses del año. Es muy útil para labradores principiantes, siendo impreso por los tórculos de la Imprenta de la Independencia, en 1819. Se encuentra dedicado al Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón. El gobierno respaldó la publicación de esta obra, pagando la edición o comprando no pocos ejemplares.

El Manual de Agricultura está destinado a los labradores y hortelanos y pretende transmitir la rica experiencia de Grigera en la materia. Dice el autor al comienzo de su obra:

No se crea que escribo para enseñar: sé que tengo que escuchar para aprender. Mucho hay escrito en la materia por plumas cortadas con finura, y llevadas por principios que no podré explicar. Comunico solamente a mis conciudadanos, que educados en el mejor tiempo que yo, corren en pos de las ventajas y de la gratitud del cultivo de las tierras, lo que en el constante trabajo de esta madre común de los vivientes he aprendido.

Para que puedan conseguirlo con algún desahogo, es que me he propuesto contribuir con un breve resumen práctico sobre lo que corresponde haga el agricultor en los doce meses del año, y cómo es que se ejecuta entre nosotros, o debe hacerse.

El resumen no es perfecto en su línea; pero podrá servir a algunos formados con mejor disposición que la mía, o con los elementos que yo no tengo, para progresar con prontitud y perfeccionar el precioso ramo de la agricultura con utilidad de la Provincia de Buenos Aires, y de las demás de la nación de Sud América a que pertenece”.

Gregorio Tagle, el 6 de marzo de 1829, escribió a los alcaldes de la Santa Hermandad para que distribuyesen entre los agricultores setenta y dos ejemplares de la obra que les enviaba. Posteriormente, se publicó una segunda edición hecha en esta capital en 1831, otra tercera aumentada con su apéndice sobre árboles frutales, en 1854, y la cuarta editada en Rosario, en 1856, que contribuyeron eficazmente al desarrollo de una importante fuente de riqueza.

El director Pueyrredón en 1817, por intermedio del ministro Tagle le había requerido opinión acerca de los manuscritos del Manual… de Grigera al sabio Bonpland, que estudió la obra y evacuó la consulta por medio de un prolijo informe.

Desde la Magdalena a San Isidro, innumerables huertos daban testimonio de la capacidad de este precursor de la agricultura argentina.

ALCALDE DE QUINTAS

En su carácter de “Alcalde de las quintas” y en representación de los vecinos de las Lomas solicitó al gobernador Martín Rodríguez, en 1821, que se le otorgara escritura de los terrenos que ocupaban, sobre los cuales alegaban tener derechos de posesión. Tal petitorio prosperó y se le otorgó escritura tanto a su favor como a los demás vecinos entre los que se contaban muchos Grigera, Portela y otros. Además de la chacra que le correspondió, tuvo en propiedad dos fracciones de mil varas de frente cada una que gratuitamente le cedieron sus amigos los generales Viamonte y Rondeau. En ese año el gobernador Rodríguez comisionó a Rivadavia que designara una junta que propulsara el adelanto de todos los ramos de la industria, en la que fue nombrado Grigera.


PRÓCER DEL TRABAJO DE CAMPO

Falleció en su quinta de Floresta, el 24 de setiembre de 1829, rodeado de sus numerosos hijos que continuaron su obra. Fue sepultado a la vera de la parroquia de San José de Flores, templo que había ayudado a construir.

Tenía la figura característica de los hombres de las orillas; era alto y delgado, de cabellos y barbas negras, de ojos benignos pero retraídos entre dos cejas bastante pobladas. Su modo de hablar y sus conceptos, siempre graves y sentenciosos, revelaban el hábito que había contraído de resolver las contiendas de sus convecinos con máximas de moral y de buena ley, según él lo entendía”.

Clemente Onelli, naturalista italiano, lo llamó “el prócer del trabajo de campo en las Provincias Unidas del Río de la Plata”, y pidió como recuerdo consagratorio de su generosidad, que se diera su nombre a una de las calles que rodean la Facultad de Agronomía, de la Universidad de Buenos Aires.

www.revisionistas.com. / 2008

ADENDA

Revista de Educación. La Plata Año 1920 N°6-7 Pág. 679 (gentileza Prof. Raquel Gail 3/3/2022)

Manualidades y trabajos agrícolas

Su implementación en Quilmes

El consejo escolar de Quilmes presidido por el señor Crescencio L. Echevarría. ha organizado con la colaboración de la inspectora seccional señora Carmen S. M. de Zapiola y del personal docente la implantación de cursos de trabajo manual y agrícola para todas las escuelas de aquel importante distrito.

Resulta en extremo plausible la forma en que ha sido encarada la iniciativa de la dirección general por la amplitud de propósitos que supone la vasta organización que se ha dado a los cursos y el edificante interés que se deduce de tanto esfuerzo puesto al servicio de la nueva orientación en que se halla empeñada la superioridad escolar. 

Si la mayoría de los distritos de la provincia no hubieran respondido ya francamente en favor de la idea lanzada por la dirección general de escuelas, bastaría consignar, a título de nota auspiciosa y reconfortante, el ejemplo de Quilmes, donde se está prestigiando con simpático entusiasmo.

 FUENTE
Cutolo, Vicente Osvaldo – Nuevo Diccionario Biográfico Argentino, Buenos Aires (1971)
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Grigera, José Tomás – Manual de Agricultura, Imprenta de la Independencia, Buenos Aires (1819)
López, Vicente Fidel – Historia de la República Argentina, Tomo III, Buenos Aires (1913)
Portal www.revisionistas.com.ar
Sirvén, Rafael R. – El Alcalde de las Quintas, Junio (2018)

Se permite la reproducción citando la fuente: www.revisionistas.com. / 2008

NOTAS


[1] Ver en EL QUILMERO del lunes, 28 de septiembre de 2020 Juan Madera - Primera vacunación antivariólica en Quilmes - Prócer de la salud - Héroe Civil.


 

 

LAS CARRERAS DE CABALLOS – "QUILMES FIN DE SIGLO" POR MANUEL ALES

Este es un asunto tratado por José Andrés López[1] en su libro "Quilmes de antaño"[2] (Cap. 41 Pág. 279) de 1934, que tuvo dos nuevas ediciones en 2017 a instancias de Chalo Agnelli por la editorial Buenos Aires Books. 

Carrera de cuadreras por Carlos Morel

Primero las carreras eran por "andarivel"[3] y se realizaban en los negocios llamados "La Atalaya", "La Alianza" y "La Bella Vista''.

El 1 de enero de 1869, el señor Juan Davidson[4] inaugura en su establecimiento "El Mirador", próximo al Arroyo Conchitas (Hudson), un "Circo de Carreras" al estilo inglés. Poco duró el entusiasmo y el “circo" fue pronto olvidado.

Los señores José Agustín Matienzo[5] y Agustín Armesto[6] quisieron renovar en 1872 la idea y obtuvieron de la municipalidad una concesión en el bañado (Villa Luján, más o menos donde está la actual cancha del Club Argentino de Quilmes) e inauguraron el "Circo Quilmes", el 11 de septiembre de 1872. Al igual de su antecesor, pasado el primer entusiasmo, fue en decadencia y una creciente del río, que destruyó sus instalaciones, le puso el punto final.

Desaparecidos los "circos", así como La Atalaya, La Alianza y La Bella Vista, se volvió a las carreras "por andarivel", pero entonces en la pulpería de Cuitiño,[7] y los negocios de Florentino Ledesma Esquivel, Bernardo Larrouget y otros.

Hubo un último intento de hipódromo en la chacra de Durañona,[8] después del francés Alejandro Daul, la cual se extendía de Andrés Baranda al Oeste, entre Alsina (hoy C. Pellegrini) y 12 de Octubre (hasta la actual Urquiza). La tribuna y la "pulpería" (que fue la que funcionó más y mejor), estaban en Alsina y Andrés Baranda. Durante el tiempo que funcionó el hipódromo, se hicieron famosos los "gateados" (pelaje criollo por excelencia) de Balín y de Ledesma; el "Cuervo" (que era blanco); el "Brujo" y el "Chacarero" de Larrouget.

Compilador e investigador Prof. Chalo Agnelli

Director del Blog

 NOTAS


[1] Ver en EL QUILMEROS del lunes, 8 de junio de 2009 José Andrés López - Intendente 1904-1905 - El Quilmes de antaño

[2] Ver en EL QUILMEROS del sábado, 5 de agosto de 2017 “Quilmes de Antaño” – Nueva edición. Cap. 41 Pág. 279

[3] Pista delineada con cuerdas, que debe segui un corredor, también conocidas como carreras cuadreras en el territorio rioplatense fueron, a partir del siglo XIX, una continuación de las carreras de caballos que ya desde la época de la conquista por parte de los españoles, continuaron practicando luego los criollos. A partir del siglo XIX, fueron reglamentadas y comenzadas a llamarse así, porque la distancia a recorrer se medía en cuadras: una, dos, tres, cuatro o más, cuadras, distancia que se establecía de acuerdo a la robustez y resistencia de los “parejeros” que competirían en ellas. www.elarcondelahistoria.com/

[4] EL QUILMEROS del lunes, 13 de marzo de 2017 Juan Y Guillermo Davidson, Pioneros del partido de Florencio Varela

[5] EL QUILMEROS del martes, 6 de diciembre de 2016 José Agustín Matienzo – Primer farmacéutico de Quilmes. 1839 - 1896 (Con apéndice incluido)

[6] Juez de paz y presidente de la municipalidad en 1872, cuando llegó el ferrocarril a Quilmes.

[7] Hijo de Ciriaco Cuitiño, el jefe de los mazorqueros de Rosas, tenía un bodegón sobre el camino al río, actual avenida Augusto Otamendi. A él se refiere también don Manuel Ales.

[8] En 2006, don Emilio Martínez que tenía una propiedad en la calle Andrés Baranda casi Carlos Pellegrini, manda hacer una excavación en el fondo de su casa para hacer una construcción; los trabajadores hallan enterradas una gran cantidad de herraduras mohosas, adheridas entre sí por acción del óxido. Don Emilio, “Cacho”, se acerca a mi casa con la inquietud de conocer la procedencia de esas herraduras y yo, que conocía que allí - donde estuvo la casa del escultor, Reynal O’Connor - hubo a fines del siglo XIX una carrera de caballos, supuse que el origen de las mismas era el antiguo hipódromo de Durañona.