martes, 22 de marzo de 2022

“EL CABALLERO WHEELWRIGHT” POR CRAVIOTTO Y BARRERA NICHOLSON

 Al 150 aniversario del arribo de la primera formación ferroviaria a Quilmes, conducida por el Ing. William Wheelwright, transcribo este trabajo de dos de nuestros insignes investigadores José A. Craviotto y César Barrera Nicholson. Esta semblanza se publicó en el número aniversario del periódico “La Verdad” del 28 de mayo de 1935.  

 Encontramos en él una foto de la placa que se hallaba en el monolito a Wheelwright en la plaza que llevó su nombre (hoy Hipólito Yrigoyen)

Remontarnos a aquel festejo con el que Quilmes recibió el primer convoy ferroviario después tras de una tragicómica travesía,  [1] nos pone frente a la actualidad dónde la electrificación del Roca y el emplazamiento de las estaciones de la línea se dilata de forma turbadora para los usuarios de este nuestro ‘surgranbonaerense’.

“EL CABALLERO WHEELWRIGHT” [2]

Por el Dr. José Alcides Craviotto

don César Barrera Nicholson

Los festejos oficiales que se hicieron en el viejo Quilmes el 18 de abril de 1872, con motivo de la llegada del primer tren conducido por el empresario Guillermo Wheelwright, en el cual viajaban el Gobernador de Bue­nos Aires, don Emilio Castro, [3] sus ministros, el obispo Aneiros [4] y una comitiva de 600 personas, han sido descriptos en parte, por Don José Andrés López, en su “Quilmes de Antaño”.

Nos ocuparemos pues, de algu­nos aspectos que juzgamos desco­nocidos, o poco conocidos hasta la fecha, obtenidos de documenta­ción en gran parte original y en su mayoría inédita. Tienen la ga­rantía que otorga la seriedad de la fuente originaria, pero, en cam­bio, carecen de la frescura del es­tilo, de la condición inigualable, que caracteriza al autor nombra­do, de haber sido espectador de los sucesos narrados en su obra, imprescindible para interiorizar en detalle, de la vida del viejo Quilmes.

 FESTEJOS OFICIALES

Una rígida sucesión de docu­mentos, nos hace saber que los festejos oficiales insumieron los gastos siguientes: $ 890 por alquiler de sillas a Jaime Romagosa (proveedor, además, de cajones fúnebres para los pobres de solemnidad); $ 3495 a Félix Amabile por embanderar la callé Mu­nicipal (Rivadavia) y por globos, cohetes y bombas; $ 9355 por 302 ½ varas de tripe para alfombrar el templo, pagados por Elías Romero; $ 350 a Lorenzo Espino­sa por tocar el piano; y $ 100 a José A. Maidana por afinarlo; Apolinario Dáez limpiar el corralón de la casa municipal, empleando dos días con su carro y cobrando en total $ 120: Domingo Carecher cobró $ 30 por “coser una alfombra” (¿algún concurrente al baile con ‘nazarenas’ arrastradas?); [5] Luis Cohart, alquilador de sillas cobró $ 502; don Juan Ithuralde proveyó artículos varios por valor de $ 916; el patio de la casa municipal fue adornado por Luciano Lira que cobró por ellos $ 700 y finalmente, Antonio Rivolta proveyó dos banderas de $ 575. [6]

RECEPCIÓN

Durante la recepción en la vie­ja casa municipal, que por esos días lucía su flamante revoque exterior, el Gobernador de la Provincia en su discurso dijo: “cuando la compañía del ferrocarril necesitó tierra, la compró o la obtuvo sin auxilio alguno del Estado”, refiriéndose a que, “de las muchas líneas de ferrocarriles que se habían construido en la Provincia de Buenos Aires, era ésta la primera que lo había sido sin subvención u otra clase de ayuda de Gobierno”, continuando: “lo que mostraba el espíritu de progreso que diariamente se desenvolvía y el cual tenía su más grande representante en la persona de su amigo el Sr. Guillermo Wheelwright.”

DIJO WHEELWRIGHT

Agradeció este, haciendo a los presentes una interesante revelación; dijo: “que hacía cuarenta años naufragó en las costas de Quilmes, llegando a ese pueblo desnudo, descalzo y hambriento. Todos los vecinos se disputaron a porfía el favorecerlo. Lo vistieron, cuidaron y alimentaron. Desde ese momento decidió en su interior, recompensar aquella humana recepción. Pasaron los años, pero no olvidó jamás su promesa y cuando la ocasión llegó, le fue grato proyectar y construir el camino de hierro que hoy liga aquel pueblo con la Capital”.[7] Muchos años después, don Juan Ithuralde, precisamente uno de los miembros de la corporación municipal de 1872, y único sobreviviente en la fecha de su recuerdo, narraba a un cronista el mis­mo episodio. [8] Debió haber ocurrido el naufragio, en alguna de las anteriores estadas de Wheelwright en el Río de la Plata, pues consta que: “la conveniencia de centralizar el comercio rioplatense en la Ensenada, con la ayuda de un ferrocarril hasta la Capital, encontró efectividad por obra del gran empresario Guillermo Wheelwright, que conocía el puerto desde la época del ministerio de Rivadavia”, durante el go­bierno de Martín Rodríguez en 1821 - 1824, agregamos. [9]

QUILMES EN EL CORAZÓN

Bien pronto se manifestó otra forma de la exteriorización de los sentimientos de Wheelwright ha­cia el viejo Quilmes. Pocos días después de inaugurado el ferrocarril, el 23 de abril, la corporación municipal se reunió en sesión extraordinaria: “a las 7 de la noche", con la asistencia de su presidente y juez de paz don Agustín Armesto y los municipales: doctor José A. Wilde, don Juan Ithuralde, don Juan López, don Manuel Doroteo Soto y el secretario don Tomás Flores "y se dio lectura a una carta del señor Wheelwright en la que manda veinte y cinco mil pesos m/c con destino a que sean distribuidos por esta corporación entre los pobres menesterosos del Partido”. [10]

LA PLAZA

Inmediatamente, la corporación resolvió dirigirse al donaste expresando su agradecimiento y se convino en formar una plaza frente a la estación que llevaría el nombre de Wheelwright, que en ella "se erigiese una columna donde se inscriba el nombre del señor Wheelwright”. Confiándose al Dr. Wilde la realización de las gestiones de compra del terreno necesario ante el señor Martín Cristoforetti, antiguo preceptor de la escuela de varones [11] y propieta­rio de la chacra situada en el ex­tremo de la calle Municipal (lib. cit. p. 67/68) Omitimos, detalles referentes a las sesiones del 30 de abril, 6 y 14 de mayo, y nos refe­rimos a la que fue celebrada el 27 del mismo mes, en donde se concretó definitivamente, luego de aprobada la escritura de com­pra del terreno, la formación del la plaza y su denominación, tal como se había propuesto en la sesión del 23 de abril.

El 3 de junio, en sesión ordinaria se resolvió cercar el perímetro de la nueva plaza y su adorno con árboles, “debiéndose colocar dos líneas en su circunferencia”. Las constancias de pagos efectuados por trabajos llevados a cabo para la formación de la plaza darán una idea de las mejoras introducidas en el terreno baldío - según lo prueba una fotografía tomada en esos mismos días que alguna vez tuvimos ante nuestra vista.

Son ellas: al agrimensor D. Paulino Silva, se le abonaron $ 300 por la delineación de la plaza; a D. Mariano Otamendi, $ 750 por sesenta medios postes de ñandu­bay reforzados; a D. Juan San Martín, $ 620 por la escrituración del terreno adquirido. Todo ello en el primer semestre del año. Luego, en el segundo, una curio­sa anotación, relacionada indirec­tamente con el ferrocarril: la del $ 50 por pasajes (los primeros de esa naturaleza) para dos presos y dos vigilantes; $ 70.300 a D. Martín Cristoforetti por el terre­no adquirido; nuevamente a D. Mariano Otamendi, $ 16,759, por 132 postes y cuatro vigas para molinetes (aproximadamente un poste por cada cuatro varas) a D. Pedro Iturriaga, $ 320 por tor­near 32 de los dichos postes. [12]

Luego, en el primer semestre de 1873,[13] existe designado un “cuidador de las plazas”, Carlos Merarda, que gana $ 320 mensua­les; se compran 6 quintales de alambre para cercarla, en $ 946 y se abonan $ 2.720 a Juan Chega para alambrar el perímetro con una línea de alambre y una cade­na. Se adquieren 16 molinetes a Juan Churrut, para cuatro plazas. [14]

Son estos los antecedentes cono­cidos sobre la plaza que lleva el nombre de Wheelwright, amigo de los humildes del viejo Quilmes y ligado al progreso de la zona cer­cana a la Ensenada, en particu­lar. A este respecto juzgamos oportuno consignar varios concep­tos: “Al proponer en 1882 el go­bernador Dardo Rocha el en­grandecimiento del histórico puerto de la Ensenada y la funda­ción de la actual capital de la provincia en las barrancas inmediatas, incluyó, con justicia, nombre de Wheelwright en la lista de aquellos que habían gestionado el engrandecimiento de la zona, pues debe considerárse­le como el más tenaz de los de­fensores de la rada”.

Secuencia del proceso de vandalización que sufrió el monolito hasta su total destrucción.

Monolito a William Wheelwright que emplazó la Municipalidad de Quilmes y la Junta de Estudios Históricos local como restitución del que el 22 de mayo de 1943 levantó dicha Junta en la plaza que llevó el nombre del Ing. Wheelwright y que hoy se le reemplazó por Hipólito Yrigoyen, conocida por el pública en general como "la plaza de la estación".
 Alberdi ha destacado en la monografía que escribió con referencia a la vida y trabajos industriales de Wheelwright, la conexión entre los grandes problemas de Rivadavia durante su ministerio y presidencia, y las empresas del con­cesionario del ferrocarril a la En­senada, señalando la coinciden­cia entre las visiones del estadis­ta de 1822, y la realización por Wheelwright, años después, que culminarían finalmente en el fe­rrocarril trasandino previsto y propuesto por dicho empresario en el año 1854. [15]

Los autores cierran en texto con este entre paréntesis: (Tomado de una “Historia de Quilmes” en preparación), refiriéndose, sin duda, al libro “Historia de Quilmes” que el Archivo Histórico de la Provincia publicará al Dr. Craviotto en 1940, y que luego tuvo dos impresiones a cargo de la Municipalidad de Quilmes en agosto de 1966 y en febrero de 1969.

Compilación Prof. Chalo Agnelli

Biblioteca Popular Pedro Goyena

FUENTE

Imágenes del Libro “Historia del Ferrocarril Sud, 1861-1936” de William Rögind COD: 48071 http://infodestinos.com.ar/

ARTÍCULOS REFERENTES

Ver en el Blog EL QUILMERO del lunes, 26 de septiembre de 2011 “El ferrocarril, una larga travesía a Quilmes - Un periplo tragicómico 1857 – 1872”

Ver en EL QUILMERO del viernes, 24 de mayo de 2019 “Llegó el ferrocarril a Quilmes, The Standard” Por Alejandro Gibaut

EL QUILMERO del viernes, 12 de noviembre de 2021 “Origen de la plaza de la estación - Festejos por la llegada del tren” Por J. A. Craviotto Y A. Barrera Nicholson - 18 de abril de 1872

NOTAS


[1] Ver en EL QUILMERO del lunes, 26 de septiembre de 2011 “La larga travesía del ferrocarril a Quilmes un periplo tragicómico” 1857 – 1872 elquilmero.blogspot.com.ar/

[2] Con estas palabras fue de­signado Wheelwright por la Corporación Municipal de Quilmes del año 1872.

[3] Castro fue gobernador de la provincia de Buenos Aires

[4] El obispo Aneiros

[5] Se llamaba ‘nazarenas’ a las espuelas que algunos no se las quitaban y arruinaban las alfombras en las fiestas municipales. Las alfombras se colocaban sobre las tarimas donde se sentaban las señoras.

[6] Exp. 1 - M - 1872. “Mo­vimiento de la Caja Muni­cipal en el 1º y 2º semes­tre”, en el Archivo de la Junta de Estudios Histó­ricos de Quilmes.

[7] William Rögind. “Historia del Ferrocarril Sud” Bs. As. 1935, Pág. 244.

[8] Atanasio A. Lanz. “Berazategui, apuntes históricos”. En el periódico “El Pueblo”, año IVº Nº 357, Quilmes, Ju­nio 4 de 1920.

[9] Guillermina Sors. “El Puerto de la Ensenada de Barragán”. Publicación del Archivo Histórico de la Prov. de Bs. La Plata 1933, Pág. 32.

[10] Libro de actas Nº3 del antiguo Concejo Municipal Pág. 66. A mediados de 1934, el se­ñor Oscar Parody lo encontró; sirviendo tal referencia como pun­to de partida para ampliar las informaciones obtenida por los autores en la cita­da fuente documental.

[11] No fue preceptor o maestro de la escuela de varones, sino que tuvo una escuela agrícola y de adultos.

[12] Expediente l-M-1872, citado.

[13] “Borrador de las cuentas pasadas al Gobierno en 1873” en el Archivo de la Junta de Estudios Históricos.

[14] Ibídem ant.

[15] Guillermina Sors, Ob. Cit. Pág. 36.



lunes, 14 de marzo de 2022

EN HOMENAJE A HUDSON, VIOLETA HABLA DE AVES ... POR VIOLETA Y GRACIELA


PLIEGOS DE CORDEL

En “Palabras con historia” la revista que por poco más de 20 años publicó la periodista e historiadora varelense Graciela Linari desborda de notas, comentarios, anuncios, sobre la vida y la obra del primer escritor y naturalista quilmeño Guillermo Enrique Hudson, de quien este año se cumple el Centésimo Aniversario de su fallecimiento en Inglaterra. Esta es una “Página con Alas” que recogió Graciela de Violeta Shinya, también tesoro viviente de la humanidad, que transcurrió su larga existencia con orgullo y con pasión la causal situación genealógica de ser sobrina nieta, no solo por la sangre, sino mucho más por el espíritu, del Gran Divulgador de Nuestras Pampas. (Chalo Agnelli)

Invitada a brindar una charla en la Asociación Amigos de los Parques Nacionales, en 1975, Violeta Shinya[1] explicó esa convocatoria como una forma de rendir: “el más recatado y ferviente homenaje” al naturalista bonaerense, al llevar a la sala: “un poquito de la belleza natural que brindan sus árboles, sus pájaros con esa su parla que él tan bien estudió, algunas pequeñas florecillas, el poder imaginar el vuelo inesperado de un pájaro o esa danza de los ‘horneros’ en medio del barro ...”.

Dicho esto, acotó que: “bajo el conjuro de su nombre convoca la pampa, con sus silencios que se oyen, sus rumores que se distinguen y desde el borde de una alambrada”, invitó a los presentes a trasponer la tranquera e ingresar, por un camino bellísimo al monte y allí: “elevar la vista hasta la copa de los árboles y detenerla donde se posó un pirincho curioso y por ese camino umbroso llegar hasta donde el sol se filtra entre las ramas y luego, si es verano, extasiamos al admirar la profusión de frutillas salvajes o, si es invierno, ahí mismo aspirar el perfume suave e inolvidable de las ocultas violetas silvestres, todo poblado por el canto de las calandrias, el hacer nervioso del ‘carpintero’ y después, desde un claro, observar al ‘hornero’, tan elegante y de pausado andar... buscando alimento, si ha llovido... entonces es un placer poder seguir el bailoteo que ejecuta en charcos y barro blando, en época de construcción que - Hudson nos enseña - comienza en otoño y, a veces, termina su nido-horno en invierno, otras, en primavera, dependiendo todo del tiempo y de las condiciones de las aves.


Tenemos, entre septiembre y enero
– prosigue -, un hermoso y fiel visitante; el ‘churrinche’; el macho con su color rojo llamativo, salvo el cuello; espalda, alas y cola negras; las plumas sueltas de la coronilla que forman una cresta son especialmente brillantes, como una ascua encendida entre el verde follaje... Se lo llama ‘churrinche’, ‘federal’, ‘fueguero’, ‘brasita de fizego’... y su canto es una continua sucesión de notas argentinas, borboteantes, a veces emitidas en vuelo. En la noche, sin volar, canta, pero sus notas son menos apuradas, más suaves y prolongadas. La hembra, en tanto, de un ceniza claro arriba y abajo blanco, pecho estriado carmesí y vientre más o menos rojo rosado. Es ella la diligente constructora del nido y ahí despliega, más o menos una semana después del arribo, arte e industria, y esto la compensa de las bellezas y prendas del macho. Son los ‘churrinches’ los primeros de nuestros visitantes estivales que nos abandonan. Parten de golpe, pero permanecen los pichones hasta abril. Dice nuestro autor – explica - que sería a causa del frío otoñal”.

Continúa su disertación la docente hablando de: “un sorprendente visitante que desde fines de diciembre y hasta febrero, se albergó en la rama más alta de un tala dos veces centenario, es la ‘bandurria mora’ (foto de arriba), según la clasificación de Hudson. Lo cierto es que la pareja llegó ahí desde el arroyo Conchitas y construyó un nido que fue el asombro de todos y cada uno de nosotros y de nuestros visitantes pues, desde el suelo, parecía una construcción tan precaria y tan zarandeada que no pensé que pudiese resistir un temporal. Sin embargo, los embates de fuertes sudestadas, un fuerte viento que corrió a más kilómetros de lo común desde sudoeste y las lluvias, no hicieron mella y ahí seguía la ‘bandurria’, hamacándose, su nido de mañana y al atardecer, para llegar hasta el arroyo en busca de alimento. Y mientras esto ocurría, parloteaban los picaflores.

Ya sobre el final de su relato sobre las aves habitantes del Museo y parque Evocativo Guillermo Enrique Hudson, Violeta hizo referencia al ‘chimango’ de poca atractiva apariencia, siempre dispuesto a atacar al débil o al enfermo. También la ‘cachirla’, tal su nombre verdadero, un ave sedentaria que vive en pareja todo el año y, para dejar atrás estos personajes – concluyó – la ‘lechuza’, a la que no vi pero escuché muchas veces.

Graciela Linari/2021

Compilación y compaginación Chalo Agnelli

FUENTE 

Palabras con historia Año 20 N°213 – Diciembre 2021. Pág.13

NOTAS


[1] Ver en el Blog EL QUILMERO del viernes, 2 de agosto de 2013 Violeta Gladys Shinya, aniversario del nacimiento de Guillermo E. Hudson por Graciela Linari

 

viernes, 11 de marzo de 2022

HOMENAJE A MUJERES EMPODERADAS POR PARTE DEL ROTARY CLUB DE EZPELETA (8/3/2022)

MUJERES QUE CAMBIAN VIDAS

El concepto de empoderamiento femenino se ha extendido en los últimos años en todos ámbitos, aunque esta idea ha estado presente a lo largo de la historia, representada por todas esas mujeres que se enfrentaron a los cánones establecidos y lucharon por la igualdad efectiva. En el Día Internacional de la Mujer, Rotary Club Ezpeleta, bajo el lema "Servir para cambiar vidas", el martes 8 de marzo ha entregado reconocimientos a mujeres y entidades que se destacan, no solo por su actividad, sino también por Inspirar en otros los valores que guían sus vidas. Mujeres todas que son un ejemplo y un orgullo para la comunidad quilmeña y de la Región toda.

En una jornada por demás cálida y emotiva, en la que  además de las homenajeadas, estuvieron acompañadas por familiares y amigos, fueron galardonadas: el Hogar de Niños Nomadelfia entidad de Bien Público de Berazategui, la Dra. Marla Masseroni, la Lic. Gabriela Capel, la folklorista Florencia Suárez, la Dra. Mabel Cardoni, vicepresidenta del Colegio de Magistrados de la provincia de Buenos Aires, la Prof. Roxana García, Directora General de Jardines Municipales, las integrantes del Cuerpo Femenino de Bomberos de Quilmes; la Jefa de Prefectura Quilmes, prefecta Magalí Prudencio; la comisaria Anabela Saravia, sub jefa de la policía local Quilmes; el equipo femenino de rugby del C.U.Q.; la periodista Valeria Botasso; la artista plástica María Rizzo; la presidenta de la Asociación Sanmartiniana de Quilmes América Trgovcie; las empresarias Mónica Rivitti, María Eugenia Suárez, y Cyntia Migrone; Marisa Pérez presidenta de MACFUT; las titulares de varias ONG´s que realizan un fecundo trabajo: Alejandra Mato, Verónica de Rose, Silvia Riedel, Claudia Di Salvio, Beatriz Rega; las docentes Hilda Cera, Beatriz Damiani, Rosa Aguirre, Gabriela Heredia y Patricia Welisiejko; la naturalista Elizabeth Fogwill directora del Grupo Ecos´S de recreación ambiental y Patricia y Lucía Negri.

Presidente Leonardo Dimeglio - Secretario Juan Manuel Durán


 


 Diploma que recibió la retratista plástica y mujer de la cultura María Rizzo que fue presentada de este modo:

"María Rizzo – Reconocida artista plástica quilmeña, cuyos retratos superan a cada uno de sus personajes. Un nutrido Currículum y gran actividad que no le han hecho olvidar de sus semejantes, y siempre está dispuesta a cambiar la vida de otros. Ofreciendo ropa, juguetes, útiles en cada campaña solidaria que conoce, pero también ofreciendo oportunidades a otros artistas que pueden darse a conocer desde la galería virtual que actualiza cada día. No está presente por temas de salud, pero le llevaremos su diploma".

Además, María Rizzo es 'Ciudadana Ilustre de Quilmes', integrante de la Asociación Historiadores 'Los Quilmeros', responsable de la Pinacoteca 'Maestro Ludovico Pérez' que se halla en el Centro Cultural Hilda Perata sub-sede de la Biblioteca Popular Pedro Goyena de la que también es generosa colaboradora junto a su esposo el Dr. Rodolfo Abiedatti.

 Crónica Chalo Agnelli