jueves, 11 de julio de 2013

CARLOS ENRIQUE GONZÁLEZ FEILBERG Y LAS BIFURCACIONES DE LA VIDA



Chalo Agnelli
 Dice una canción “¡La vida te da sorpresas…!”, lo que se puede completar con un axioma eslavo: “Cuando encuentres en el camino que tomaste una bifurcación, tómala.” Esto podría aplicarse a la vida de Carlos Enrique González Feilberg, que no fue de permanecer, por el contrario lo suyo fue una búsqueda constante y minuciosa en todas las cuestiones de la vida.
Nació en La Plata, el 22 de abril de 1947, hijo de Carlos Enrique y de Dolores Formoso Beiró que murió siendo Carlos Enrique muy pequeño. Vino con su familia a Quilmes a los 14 años. Su padre ocupó varios cargos en la función pública; tuvo larga y fecunda actuación en la Cooperadora Escuela de Enseñanza Secundaria Técnica Nº 4 "General Enrique Mosconi; fue concejal del H.C.D. de Quilmes desde 1958 hasta 1962 y cofundador del Instituto Belgraniano local.
Carlos estudió en “la Mosconi” de donde egresó como Técnico Mecánico Nacional y su padre, que trabajaba en la fábrica Ducilo lo hizo ingresar en la empresa en 1969, iniciando su vida laboral. Se desempeñaba como asistente ingeniero. Allí ocupó diversas funciones, incluso fue enviado en intercambio de tecnologías a Inglaterra y Escocia por 66 días. Permaneció 23 años en la firma Dupont.
Pero su inquietud o impaciencia lo llevaron a otras labores: maestro pastelero, camarero de ferrocarriles, auxiliar de la estación de Hudson, vendedor e instalador de alarmas, electricista…

EN BÚSQUEDA DEL PERSONAJE
En noviembre de 1984, acompañando al fotógrafo Javier Livetti, quien por problemas de salud había recibido del Dr. Carlos Pacula la sugerencia que tomarse clases con el Dr. Florencio Amoroso, Carlos González Feilberg se entusiasmó y resolvió iniciar él también la experiencia. Así comenzó a desandar  las “tablas” y en abril de 1986, actuó en Los de la mesa 10 de Osvaldo Dragún, dirigido por el Dr. Amoroso y puesta en escena en el Auditorio del “Circulo Médico de Quilmes”. Al año siguiente, en noviembre, con el mismo elenco y la misma dirección actuó en “OK. 60”, una recopilación de escenas del teatro argentino de la década del `60, realizando distintos personajes, como “Cacho” de la pieza “A que jugamos” de Carlos Gorostiza. Tras esa experiencia, Amoroso lo ubicó con el mismo papel en esa notable obra de Gorostiza que se puso en setiembre de 1988.
En octubre de 1989, Amoroso realizó una particular experiencia con la obra “Los de la mesa 10”, puesta en escena con seis parejas de distintas edades que representaban a los personajes de José y María, con la intención de mostrar la atemporalidad del amor.
En setiembre y octubre de1991, realizó el papel de “Don Francisco”, en la obra “La Nona”, de Roberto Cossa. Con la que se hicieron 10 funciones en el Auditorio del “Circulo Médico de Quilmes y una en la tradicional sala Cristóforo Colombo de esta localidad, siempre con el elenco estable del “Círculo Médico” y la dirección de Amoroso.
Dos años después, en junio de 1993, actuó con el personaje de“el abuelo” en la obra “Gris de ausencia” de Carlos Gorostiza, con el mismo grupo.
Siguió en 1994, con el rol de “Mario” en “El lugar”, también de Gorostiza y en1995, fue “Esperando a Godot” de Samuel Becket,  con el personaje de “El árbol”, donde alcanzó una actuación de amplio rédito emotivo, según recuerda el mismo Dr. Amoroso. con quien Carlos González Feilberg se inició en la teoría y la técnica teatral y con quien hizo escuela por la calidad de las puestas de las que fue parte durante 10 años.

HACIENDO ESCUELA
Después de una participación frustrada en 1995, en marzo de 1996 su camino tomó otro rumbo con un nuevo director, nada más y nada menos que el dramaturgo Leopoldo Russo, uno de los máximos maestros de actores que tuvo Quilmes, quien había creado el elenco “El Partener” de la Comedia Municipal, fue con la obra “Miembro del Jurado” de Osvaldo Peletieri, que se puso en la sala de la Escuela de Bellas Artes (hoy Casa de la Cultura) Integró en la misma la comparsa y tuvo a su cargo la dirección de la escena “la pelea”. A partir de esta experiencia prosiguió con el elenco con: “El grito del pavo” de J. Anouilh (Titulo original “Ardele” o “La margarita”) en el personaje de León, el General, año 1997; “El bizco”  de Marta de Gracia, como “Esteban”, año 1998, y en “Cuarteto” de Eduardo Rovner interpretó a Friedrich, también en 1998.

PAPA NÖEL
Ese año `98, el proceso de investigación personal que hace el actor para descubrir a un futuro personaje a representar, no ensoberbeció a Carlos y vivió una experiencia que podría considerarse desopilante o abstrusa, pero oportuna en unir la pasión actoral con los indispensables emolumentos parta la vida, obtuvo un contrato en “Correo Argentino” para interpretar por 11 días, durante 8 horas diarias, el personaje de “Papá Nöel”. La composición original de ese trabajo le valió un distinguido reconocimiento de la empresa. El rol lo compuso a partir del “Don Francisco” de “La Nona y la imitación de dichos y actitudes de quien fue su profesor de Tai Chi Chuan, a principios de la década del 90.

EL GALPÓN
En 1999, comenzó la irrepetible experiencia de “El galpón” en la calle Tucumán con el mismo elenco de “El Partener” que dirigía el maestro Russo, y Carlos participó en la obra “El herrero y el diablo”, basada en el famoso cuento de de Ricardo Güiraldes sobre textos de Juan Carlos Gené, Jorge Curi y Mercedes Rein, en una versión del mismo Leopoldo Russo; Carlos hizo el papel de “El Gobernador”. Este mismo año del fin de siglo realizó un seminario de teatro con Manuel Iedvavnik. En mayo del año 2.000,  integró el elenco de la obra: “Querido Tom”. Con esta obra se cerró la sala municipal por refacciones hasta julio 2008.

UNIPERSONALES
Simultáneamente, entre 1998 y el 2002, animó presentaciones de muestras fotográficas de Javier Livetti, interpretando monólogos, fragmentos de textos teatrales y poemas, como: “Reír llorando” de Juan de Dios Pesa; el personaje “Aquiles” de la obra de Florencio Amoroso “Aquiles y Tetis”; fragmentos de “El canto del cisne” de Anton Pablovic Chejov; el monologo final de “Gris de ausencia” de Carlos Gorostiza, etc.

LOZANO DANA Y…
En julio 2003, después de dos años en que se había propuesto dejar la escena “para siempre jamás”,  el dramaturgo Carlos Lozano Dana, abrió en Quilmes, un restaurante-teatro, bautizado con el mismo título de uno de sus mayores éxitos, “Amo y señor”. Fue así que la actriz Viviana Jeanneret convocó a Carlos, quien luego, además de asistente de dicho autor y director teatral en las piezas: “Crimen en el Country” y “El novio de mi marido”, actuó en “Algo huele a podrido en Dinamarca”; todas obras de Dana.
Luego siguieron otros directores: Patricia Fort, Alejandro Casagrande, Sebastián Suárez, Norberto Martín, Gustavo Castignola… otras obras: “La cantina”  y “Estación Quilmes” de Gustavo Castignola, un espectáculo musical teatralizado escrito por el mismo Castignola; “Los compadritos” de Carlos Gorostiza; “Justo en lo mejor de mi vida” de Alicia Muñoz;  ¡Viva el teatro! tres obras cortas, “La marquesa de Larkspur Lotion” de Tennesse Willams, “Justo en lo mejor de mi vida” de Alicia Muñoz, y “La plaza” de Gustavo Castignola, etc.; realizó cursos con Alan Robinson, Luciano Suardi, el chileno Ramón Grifero, Mónica Salerno, Analía Couceiro…

NIEVES DE PRIMAVERA”
Ya en vertiginosos y cotidianos ensayos prepara la obra “Nieves de Primavera”, de la que González Feilberg es autor, pero además es el  régisseur de la puesta y realiza el personaje “Abo”, secundado por los actores: Viviana Jeanneret, Gladys Haydée Corbeto, Rodolfo Cánepa, Oscar Ercolani y Cristian Cremonte, con la asistencia de dirección de su propia hija Celeste González Feilberg. La pieza nació de una vivencia personal de su juventud y es su tercera obra: “El arte de la fuga” y “Cuestión de género”.
Si bien la primera experiencia como director y actor, simultáneamente, fue con la obra “El Cruce de La Pampa” de Rafael Bruza,  haciendo binomio con Jorge Graffigna, presentada en Casa de Arte Doña Rosa en 2010, con la puesta de “Nieves de Primavera” inaugura su trayectoria como dramaturgo. La obra se estrenará el sábado 3 de agosto en Doña Rosa, donde tendrá 6 representaciones de 3 sábados y 3 domingos consecutivos.

CRÍTICA CERTERA
Cuando cerró el telón del libreto, Carlos, inseguro de su valor, se lo envió al maestro Leopoldo Russo, quien hizo una juicio enjundiosa del mismo, destacando la precisión y la complementariedad con que se sostienen los personajes unos con otros. Carlos había pensado en Russo para el papel de “Abo”, pero una semana después de esa crítica telefónica, este destacado maestro de actores y director sufrió un accidente fortuito que a los pocos meses acabó con su vida, privando a Quilmes de una de las figuras de mayor relieve en la historia teatral quilmeña. Así fue que Carlos tomó el riesgo de asumir el papel, destinado a Russo, además de la dirección, con todas las dificultades que implica asegurar la calidad y realización del producto teatral (coordinar la investigación, la tramoya, el vestuario, el “prop”, la iluminación, la actuación, el sonido) y además integrar el staff.

Y MÁS EN LA CULTURAL:
Pero su multiplicidad de actividades no terminan en las tablas del teatro ni en su trabajo como mecánico: fue coreuta, profesor de Hansayoga; escribió 6 libros de autoayuda: ”Por ejemplo” (publicado), “Trama y escape”, “Puer Aeternus”, (tomo I) “Fundamentos Humanos”, (tomo II) “Fundamentos Cosmologicos”, “Vuelo de Paloma” y “El Cristo que no conocía” (publicado); resultó campeón individual de ajedrez en los años 1989 y 1990 de los torneos ínter industriales deportivos de la zona sur, desde Avellaneda hasta La Plata e hizo retiros espirituales en monasterios benedictinos del país.

LA BIFURCACIÓN ACTUAL
Hoy, además de mediador con empresas contratistas de aire acondicionado y calefacción (calderas), se desempeña en la Intendencia de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, del Poder Judicial de la Nación. Tiene 3 hijos: Grisel, Pablo y Celeste, cuatro nietos y una energía inusitada para continuar avanzando por las bifurcaciones de la vida.

















Entrevista Chalo Agnelli
Julio, 2013

domingo, 7 de julio de 2013

ANTIGUAS CARNICERÍAS DE BARRIO (colaboración JUAN C. GRASSI)



CARNICERÍA "LA JUVENTUD"

La carnicería se llamaba “La Juventud” y estaba instalada en la avenida Dardo Rocha N° 576. Propiedad del señor Enrique Vilouta, era una de las más acreditadas del populoso barrio de Bernal Oeste. El señor Vilouta, que se dedicaba a esta profesión desde hacía muchos años y que comenzara modestamente como repartidor de otros establecimientos, consiguió, al cabo de duros años de labor, instalarse por su cuenta en local propio y rodearse de sólido prestigio debido a sus cualidades de seriedad y de esmero en la práctica de su profesión.
La Carnicería “La Juventud”, era uno de los comercios que contaban con mejores instalaciones y que más condiciones higiénicas reunía. Poseía una amplia y lujosa heladera, que era toda una garantía para los productos que expendía.
La confianza que supo despertar el señor Enrique Vilouta en sus clientes, se tradujo en una numerosa y selecta clientela que apreciaba, en todo su valor, la seriedad del propietario y las condiciones inmejorables de la mercadería que vendía.

CARNICERÍAS GUERRA
 
Estos negocios fueron establecidos el 9 de octubre de 1934, en la calle 25 de Mayo esquina Yapeyú, uno, y el otro en la avenida La Plata y Lamadrid, en la “Soledad”, dedicándose al negocio de carnes y subproductos, contando con un seleccionado surtido de verduras de todas clases y de primera calidad.
Su propietario y fundador fue el señor Fernando Guerra, quien desde su adolescencia se había dedicado a esta clase de actividad, lo que resultó una garantía por la competencia que acreditó.
Las Carnicerías Guerra, a pesar del corto tiempo en que figuraban como comercios activos de la localidad, conquistaron un lugar destacado dentro del conjunto de los locales similares del partido, debido a la especial dedicación del señor Guerra, quien contaba como activo colaborador al señor Alfonso Corcoruto, persona de grandes condiciones para la profesión de carnicería.
La excelencia de los productos expendidos, así como la deferente atención de sus encargados en satisfacer de la mejor manera posible a sus numerosos clientes, les conquistó un merecido prestigio que se fue consolidando a medida que pasaba el tiempo.
La esmerada atención en los repartos a domicilio de estas modernas y bien surtidas carnicerías, extendieron el radio de acción a límites extraordinarios, contando con clientes de Quilmes, Wilde y Don Bosco.


Recopilación y fotografías: Juan C. Grassi – Junio 2013
E-mail: jcgrassi1420@hotmail.com
Miembro de ASOCIACIÓN ORÍGENES BERAZATEGUI
Fuente: Anuario Crónica. Quilmes-Bernal. Núm. 619. Año 1935. 


miércoles, 3 de julio de 2013

EL CICLISMO EN QUILMES


Como casi todo, y cuando digo “casi”, digo el 90 % de las actividades humanas, el ciclismo en Quilmes tuvo una holgada historia. Esta es apenas una aproximación muy reducida a esa historia sobre dos ruedas. 
ANTECEDENTES 
En el último cuarto del S. XIX, el velocípedo se había popularizado tanto en Europa y los E.E.U.U. que hasta había escuelas para aprender a andar en esos vehículos, algunos de los cuales eran verdaderamente estrafalarios. 
En 1867, las ruedas de la bicicleta eran metálicas.
En 1875, se introdujo el avance de las ruedas de goma maciza. 
El 7 de enero de 1887, el norteamericano Thomas Stevens realiza el primer viaje en bicicleta alrededor del mundo. Partió de San Francisco y regresó a la misma ciudad luego de pedalear durante más de tres años.
En 1889, John Boyd Dunlop inventó la cámara consistente en un aro tubular de caucho relleno de aire, que aísla la rueda del suelo. El 19 de julio de 1903, el francés  Maurice Garin (un deshollinador de 32 años) ganó el Primer Tour de Francia. La competencia ciclística duró 19 días y estuvo compuesta de seis etapas, con un recorrido total de 2.428 kilómetros.
El ciclismo fue introducido en Argentina en 1898 por la comunidad italiana que se radicó a partir de la gran ola inmigratoria que se extendió entre 1850 y 1950, organizándose en el tradicional Club Italiano de Buenos Aires, llamado inicialmente Club Ciclista Italiano. En la primera década del siglo XX, el ciclismo se convirtió en uno de los deportes más populares del país, construyéndose gran cantidad de velódromos.  

EN QUILMES DÉCADA DEL 20 
En Quilmes la bicicleta fue principalmente el medio de traslación de los trabajadores, sobre todo. Era una escena típica detenerse a observar el arribo, en los cambios de turno de la Cervecería, de una infinidad de obreros con sus bicicletas. El mismo espectáculo se veía en la entrada de la Fabril Financiera, la Textilia y en la Rigolleau.
Las mujeres en los primeros tiempos fueron remisas al pedaleo, principalmente por pudor, pues se les levantaban las polleras, pero cuando se generalizó entre ellas el uso del pantalón se fueron haciendo más habitués, sobre todo paseando por la avenida Cervantes en la Ribera.
El Plata, Quilmes, Julio 11 de 1926. 
CON GRAN ÉXITO SE REALIZÓ EL CAMPEONATO CICLISTA DE LA ZONA SUB-URBANA (sic) Se había realizado en la mañana del domingo anterior a la publicación la noticia en El Plata a lo largo de la calle Mitre. Los ciclistas eran de Quilmes, Bernal y Ramos Mejía. Aunque se había anunciado su presencia no se presentaron competidores de Lanús y Moreno que conjuntamente con los anteriores conforman la Zona Sub-urbana de la Federación Ciclista Argentina. Se sortearon los doce  corredores en tres series que se corrieron con intérvalos de diez minutos con el siguiente resultado:
1ª serie: 1º Francisco Ballante del Club Ciclista Bernal; 2º Andrés Mora del Club Ciclista Quilmes; 3º Ricardo García, del C. C. Quilmes; 4º Alfredo Repetti del C. C. Q.
2ª serie: 1º Fernando C. Alesandri del C.C.Bernal; 2º Horacio Sifredi del C.C.Q.; 3º Luis Soressi del C.C.Q.; 4º Santiago Pavecio del C.C.Q.
3ª serie: 1º Armando Bergamasco del C.C.Q.; 2º José Binelli del C.C.B.; 3º José Álvarez del Sporting Club Ramos Mejía.
Eliminados los clasificados en los puestos 3º y 4º, se corrió en repechaje entre los segundos.
Repechaje: 1º José Binelli y Andrés Mora, 2º José Binelli. Se largó el final con el siguiente resultado: 1º Fernando C. Alessandi de Bernal, 2º Armando Bergamasco de Quilmes; 3º Francisco Ballante de Bernal, 4º Andrés Mora de Quilmes.


El Plata, Quilmes, Octubre 10 de 1926.
CARRERA CICLISTA 
El Club Ciclista Quilmes organiza para el 12 de octubre una carrera para debutantes y perdedores que no posean licencia de la Federación Ciclista Argentina. El recorrido será de 5 vueltas al circuito comprendido entre las calles: Mitre, Brandsen, Centenario (H. Yrigoyen) y Rivadavia; largando de la plaza Carlos Pellegrini (hoy San Martín) y llegada frente al palacio municipal. Se instituyeron valiosos premios para los ganadores. 
Nota periodística de El Plata, Quilmes, Octubre 17 de 1926. LA PRUEBA CICLISTA DEL 12 DE OCTUBRE TUVO SINGULAR ÉXITO.
La carrera organizada por el Club Ciclista Quilmes el pasado 12 de octubre, la que se desarrolló en un ambiente entusiasta acusando por momentos instantes de viva expectativa ya que se tornaba reñida en muchas ocasiones. A las 8 horas se dio la señal de partida. La colocación de los competidores fue la siguiente:
1º Santiago V. Piazzardi del Club Ciclista Bernal, en 25 minutos, 9 segundos con máquina “Alción"
2º A. Ramos, del Club Ciclista Quilmes, a 5 máquinas.
3º E. Braga del Club Ciclista Quilmes a 300 metros.
4º E. Bick de C.C.B. a 500 metros.
En el transcurso de la prueba hubo un accidente, uno de lo competidores fue arrollado por un automóvil que en esos momentos circulaba por la calle Rivadavia, sitio en que se llevaba a cabo el concurso, afortunadamente no hubo secuelas de gravedad. Sería conveniente que las autoridades, en pruebas análogas, tomen medidas suspendiendo el tránsito lo que insumiría una demora de contados minutos. 
El 31 de octubre de 1926, que fue una año muy activo en este deporte, anuncia El Plata: LA CARRERA ORGANIZADA POR EL CLUB CICLISTA QUILMES HA DESPERTADO MUCHA EXPECTATIVA. El progama se desarrollará en los meses de noviembre y diciembre. Ese mismo día 31, se desarrolló una carrera cuyo recorrido será Quilmes – Gutiérrez – Quilmes. La largada fue a las 7 de la mañana desde las puertas del Palacio Municipal (hoy Casa de la Cultura). Intervinieron competidores de 2ª y 3ª categoría de la Federación Ciclista Argentina. El recorrido total fue de 40 kilómetros. En cuanto al programa que se desarrollará en los meses de noviembre y diciembre fue: 14 de noviembre a las 7 hs. Carrera Quilmes - Gerli - Quilmes, para 3ª categoría, 30 km; se recibieron inscripciones hasta el 10 de noviembre a las 19 hs. El 28 de noviembre se realizó una carrera a las 7 hs que tuvo un recorrido Quilmes – Florencio Varela – Quilmes, a la americana de 2ª y 3ª categoría, 25 km. Se recibieron adhesiones hasta el 24 de noviembre a las 19 hs. El 12 de diciembre a las 7 hs. Se hizo el Clásico Circuito Quilmes, 20 vueltas de 2º y 3ª categoría de 50 kilómetros. Se inscribió hasta el 8 de diciembre a las 19 hs. El costo de las inscripciones fueron según las categorías, 2ª, $ 1,50; 3ª, $ 1.-; y a la americana por equipo $3.- 
En diciembre de 1926 se había realizado la prueba Circuito Quilmes de 60 km. El ganador fue Cosme Saavedra. El C.C.Quilmes no se le entregó en tiempo y forma la copa correspondiente, por lo cual varios émulos del ciclista asociados, en junio de 1927, intimaron a la Institución a que cumpliera con su compromiso. 
El 16 de enero de 1927 informa El Plata: CARRERA DE TRES HORAS A LA AMERICANA. Organizada por el Club Ciclista Quilmes y bajo el auspicio de la Federación Ciclista Argentina, se realizará hoy la prueba denominada “Tres horas a la americana“. Tomarán parte equipos de dos corredores: uno de 3ª categoría y uno de 2ª categoría, o bien dos de 3ª. Se realizará en la pista situada en la calle Andrés Baranda y Brandsen (luego Santiago Valerga, hoy San Mauro) 
El 1º de mayo de 1927, El Plata publica que se fusionaron el Club Ciclista Bernal con el Bernal Athletic Club con el nombre de Athletic Cicles Club, con el objeto de promover la práctica no sólo del ciclismo sino de todos los deportes atléticos. La institución contaba con un terreno destinado a campo de deportes en la calle Belgrano y Cerrito donde se proyectaba contruir, a su vez, una pista para ciclismo con curvas elevadas y una para atletismo. La nueva entidad organizó el 1º de mayo, una carrera ciclista en la que se disputó el premio Campeonato Ciclista de la Zona Sud en la que intervinieron corredores de todas las categorías de Quilmes Bernal y Lanús. La competencia comenzó a las 7 hs. y los corredores largarán con intervalos de 5 minutos. 
El 29 de mayo de ese mismo año el señor Emilio Pitzer donó los materiales necesarios para construir una casa en el Campo de Deportes de la Institución. A su vez, el Dr. Sergio Agüero, vecino de Bernal, se ofreció como facultativo de los socios del Club.

Antonio Stedile
Stedile y Alessandri (25/5/1925


El 25 de mayo de 1927 con motivo de los festejos patrios se efectuó en la calle Rivadavia el Campeonato de Velocidad del partido de Quilmes. Tomaron parte en la prueba un buen número de aficionados y las finales fueron bastante reñidas: 1ª categoría: 1º F. C. Alessandri del Athletic Cicles Club Bernal; 2º Antonio Stedile de la misma institución; 3º H. Ramos del Club Ciclista Quilmes; 4º A Rapetti, idem. 2ª categoría: 1º E. Braga del C.C.Q.; 2º A. Castillo, del A.C.C Bernal y 3º N. Fabre de Quilmes (libre.)

Campeonato de Velocidad (Foto Cortés)

UNIÓN CICLISTA QUILMEÑA 
En 1930 se fundó la Unión Ciclista Quilmeña, en la que se fundieron distintas agrupaciones de ese deporte.
Por esos años la bicicleta había adquirido una enorme difusión como medio de traslación entre la clase obrera y amplios sectores de la clase media baja. El uso de este medio popularizó a su vez el ciclismo como manifestación deportiva.
La Unión Ciclista Quilmeña, en pocos años llegó a ser una de las más importantes organizaciones del país en lo que al ciclismo libre se refiere.
En cinco años de existencia, según el periódico La Verdad en su número extaordinario de 1936 (Pág. 128), realizó 33 pruebas, entre las que merecen significativa distinción las Doble Brandsen, realizada 3 veces; Las 4 horas a la americana y el Campeonato de Quilmes.
Su primer presidente fue Luis Pollarolo y los colaboradores que actuaron con relevante dedicación y eficacia fueron: Pablo y Alberto S. Bergamasco – quienes luego tuvieron una de las fábricas de bicicletas más importantes del país – Demetrio Constantino, Huego Martignano, Bernardo Hernández, Elías Scarabotti, Leandro Bozolazes, Pedro Botto, Arturo Palmieri, Marino Giosepetti, Horacio Siffredi y Virgilio Scarabotti.
Los ciclistas que más se desatacaron en las pruebas de esta U.C.Q. fueron: Francisco Feldberg, uno de los mejores entrenadores de la zona; Evaristo y Armando Bergamasco, A. Moras, Horacio Siffredi, E. Ballante, S. Stedile y M. Alessandri.
En 1936, la Comisión Directiva estaba compuesta de la siguiente manera: presidente, Aníbal Derudi; vicepresidente, Carlos Boaro; secretario, Alberto S. Bergamasco; pro, Francisco Feldberg; tesorero, Evaristo Bergamasco; por, Remo Cavallo; vocales: Ricardo García, Armando Bergamasco, Pedro Prieto, Ezequiel Garralde y Juan Aicardi; revisiores de cuentas: Bautista Etchevertz y Ticiano Visintainer. 
CLUB CICLISTA IMPARCIAL 
El 8 de abril de 1934, se produce una secesión en la U.C.Q. y 41 aficionados a este deporte entre los cual 16 eran corredores de conocida actuación en la localidad fundaron el Club Ciclista Imparcial. La primera C. D. Estaba integrada por: Alberto Medina, José Crepaldi, Alfonso, Cosecruto, Manuel Piñeyro, Clemente Agnelli, Manuel Guerrero, etc.
Desde su creación a 1936 esta nueva entidad realizó 9 carreras y 3 excursiones a La Plata, Palermo y Tigre. Entre los corredores que obtuvieron las mejores colocaciones figuran: Clemente Álvarez, Vicente Galzerán, Jorge Braik, Roberto La Palma, Ernesto La Palma, A. César, Francisco Walser, Francisco Feldberg, Salvador Giaconia, Carlos Nielsen, Antonio Falcone, Aurelio Benedetti, Manuel Guerrero, Leonardo Portillo, Carlos Boaro, Eugenio Padín, Emiliano Alonso, Adolfo Poteno y Pedro Gianino.
Ese año la C.D. estaba formada por: presidente, José Crepaldi; vice, Antonio Menéndez; secretario, Manuel Guerrero; por, José Del Campo; tesorero, Luis Piedras; pro, Fernando Guerra, etc.
El 1º de setiembre se realizó la Gran Prueba Ciclista en la rotonda del balneario con una duración de 4 horas. Comenzó a las 8 de la mañana. Participaron equipos de dos corredores cada uno. La secretaría de la Unión de Ciclistas Quilmeña estaba en la calle Andrés Baranda 1080 (vieja numeración) [1]


EL CICLISMO FEMENINO 
En 1938, el Club Alsina de La Colonia realizó el segundo concurso ciclístico femenino el 31 de julio participando las jóvenes: Gemma Penazzo, Norma Cuesta, Clotilde Prieto, Norma Bergamasco, Elena Bergamasco de García, Hermelinda Rivas, Aída Bonavita, etc.; que obtuvieron premios donados por Agustín Magaldi, Casa Laplena, Casa Dentaro y Casa Bergamasco, etc. 
Elena y Norma Bergamasco, siguiendo el entusiasmo de sus hermanos, participaron en varias carreras con resultados sorprendentes. Su práctica fue imitada por muchas jóvenes de Quilmes lo que, por supuesto, favoreció el negocio de su familia. 
EL CICLISMO EN LOS CLUBES DE BARRIO
 Jorge Rodríguez cruzó Los Andes con su bicicleta en 1938, a la edad de 52 años; Quilmes - Santiago de Chile ida y vuelta, llevaba en su pecho las insignias del Club Alsina, su patrocinante.
 Don Jorge Rodríguez y su hijo Alcibíades que además de notable fotógrafo fue exponente del ciclismo local. (circa 1940)

Ángel J. Forcato
El ciclista Jorge Rodríguez - padre del afamado fotógrafo don Alcibíades - conquistó EN 1938, un triunfo para el Club Alsina realizando el raid Quilmes – Mar del Plata – Tandil – Azul – Quilmes; partió el 4 de octubre y retornó a las puertas de la institución el día 12 de ese mes. Este notable atleta merece un capítulo aparte en esta reseña a pedal que emprendimos, su primer cruce de Los Andes en bicicleta.
 Ángel José Forcato ganó numerosa pruebas ciclistas entre 1935 y 1940, murió a temprana edad
 Forcato y Arca (1938)
Familia Forcato-Borgo, Ángel es el pequeño en el centro

El 7 de octubre de 1945 un nutrido grupo de vecinos de La Colonia se agolpó frente a las puertas del Club Social y Deportivo Tucumán en la calle Andrés Baranda, con motivo de la carrera de bicicletas en homenaje al ciclista fallecido Bruno Merk que esa institución había organizado. El número de participantes fue inusual. El señor Luis Ronconi registró la llegada. Fueron ganadores Jorge Rivera y Francisco Córdoba, corredores de 3ª categoría libre que ocuparon en ese orden los dos primeros puestos. [3] 
En 1946 con la notable cantidad de 123 ciclistas se corrió la prueba Doble Brandsen, organizada por el Club Social y Deportivo Juventud de Villa Elsa. Resultó ganador Oscar Muleiro el “pedalista” de 3ª categoría de la localidad de Adrogué.
El Quilmes Atlético Club también tuvo su figura ciclista en el bernalense Oscar Giacché que llegó a colocarse en una posición preponderante entre los ciclistas argentinos de la década del `40. Resultó triunfador en distintas pruebas sobre distintas distancias y participó en el Campeonato Americano disputado en Santiago de Chile donde alcanzó registros notables que lo elevaron a la categoría de uno de los más extraordinarios ciclistas sudamericano. Además a Giacche se le sumaba que era muy buen mozo y con un físico privilegiado, que aún hoy hacen suspirar a alguna abuela cuando se lo recuerda. [4]

Prueba menores Quilmes Florencio Varela ida y vuelta 25/6/39
En 1955 el Club Alsina realizó una prueba ciclística que bautizó Jorge Rodríguez, en homenaje a uno de los mayores propulsores del ciclismo en Quilmes, sus hijos los asociados Carlos y Alcibíades Rodríguez donaron el trofeo correspondiente que fue obtenido por Obdulio Rodríguez a quien siguieron en 2º y 3º puesto, Victorino Legano y Enrique Tornadore. [5]


ANTONIO TORNADORE 
La adrenalina del esfuerzo físico también puede producir placer, y el ciclismo es un generador de adrenalina. Otra de las figuras jóvenes que se destacaron en Quilmes en este deporte es Antonio Tornadore, como coequiper соn su hermano Enrique; ambos bajo la dirección del famoso bernalense Oscar Giacché.
Antonio Tornadore comenzó a correr en 1949. En la cate­goría para menores de 16 años obtuvo 16 primeros puestos y numerosos segundos. En la división siguiente, para menores de 18 años, conquistó veinte triunfos y ya en tercera, ca­tegoría, superó la treintena de éxitos. Actuó en el C. A. Platense en La Federación  Argentina de Ciclismo y la escudería Legnano.
El Club Social y Deportivo Tucumán, cuya divisa de­fendió, se vio prestigiado con los logros de este joven. Este Club dio en la década del `50 singular impulso al ciclismo quilmeño. Impor­tantes pruebas se efectuaron con los auspicios de la institución de la avenida Baranda


ENRIQUE TORNADORE 
De Tornadore se decía que andaba con tanta soltura sobre su bicicleta que parecía que las ruedas eran una prolongación de su persona. Se inició en el ciclismo poco después que su hermano Antonio. Fue representante del Club Tucumán, participó, como su hermano, en las competencias libres y del C. A. Platense en las que patrocina la Federación Argentina. Las primeras 20 carreras, las ganó en la categoría reservada para menores de 16 años. Luego ingresó a la categoría siguiente y los primeros puestos llegaron a sumar 35. En la tercera categoría obtuvo 13 trofeos llegando el año 1955.
Triunfó en todos los circuitos del Gran Buenos Aires, el velódromo del Club Atlético Platense, en el circuito K.D.T. (Kilómetro, Distancia, Tiempo) [6] y en las pistas del Autódromo 17 de Octubre (luego llamado Autódromo Gral. San Martín, en 1983 Autódromo Municipal de Buenos Aires y desde 2005 bautizado Oscar y Juan Gálvez) Antonio y Enrique Tornadore tuvieron en el campeón Oscar Giacche, el hombre que los orientó y les hizo conocer secretos del este deporte, pero también fueron seguidores de Jorge Bátiz, el "Platense Bátiz"; triple campeón argentino de Velocidad Pura, con sus triunfos alcanzados en 1952, 1953 y 1955.


LOS HERMANOS DAZZÁN 
En 1984 eran figuras del ciclismo local los hermanos Benito y Octavio Dazzán. Este último realizó una carrera notable, corriendo en Japón para una firma italiana. Benito tuvo dificultades con la Federación Ciclista Argentina que manejaba el señor Alexandre, quien le negó la licencia, sin motivo alguno, que lo habilitaba a participar de la prueba de los seis día que se realizó en el Luna Park. No fue la única vez que Alexandre puso palos en los rayos de las bicicletas de los hermanos Dazzán.

 Investigación y compilado Chalo Agnelli
abril 1985 - junio 2013
Colaboración Mora Camarero Deprati de Barati, 
Silvia Stedile, Benito Dazzán y Alcibíades Rodríguez

FUENTES 
Periódicos: "El Plata", "Norte", "A.B.C.", "El Sol", "Enfoques", "El Periodista" Memorias Anuales del Club Alsina. 
NOTAS



[1] http://www.educar.org/educacionfisicaydeportiva/historia/ciclismo.asp. 
[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Deporte_en_Argentina. 
[3] Número extraordinario del diario El Sol, de noviembre de 1945. 
[4] El Sol. Número Extraordinario. Noviembre de 1947, Pág. 141. 
[5] De “La Colonia de Valerga – Historia social del segundo barrio de Quilmes” Ed. Tiempo Sur, Quilmes 2011. Cap.6 Sociedades Culturales-Recreativas, de Servicios y Clubes. 
[6] Entre calle Salguero, avenida Costanera Rafael Obligado, avenida General Sarmiento y avenida Leopoldo Lugones.