martes, 22 de marzo de 2016

¿Y NUESTROS ANCESTROS QUERANDÍES?



Por Chalo Agnelli 
“El futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen.” 
Anatole France (1844/1924)
ANTECEDENTES 
El profesor Lombán consideraba que la historia de Quilmes se podía remontar a los orígenes de la nación Kilme allá en los Valles Calchaquíes o en según otras teorías como la de Salvador Canals Frau - que certifica Turbay - en el sudoeste de la provincia de Catamarca, oeste de La Rioja y el norte de San Juan hasta Los Andes. [1] Orígenes que retroceden 8.000 años al saber del arqueólogo y antropólogo quilmeño Eduardo Cigliano. [2] 
Mucho se sabe hoy de los pueblos pulares, calchaquíes y diaguitas y sobre todo de quilmes y acaliano, especialmente entre nosotros, los de estas costas. Costas que antes de 1666 y antes de 1580 y antes de 1536, y antes… estaban pobladas por otro pueblo originario, un tanto olvidado, los querandíes. 
LOS LLAMA­DOS QUERANDÍES 
En su libro “Quilmes a través de los años”, escribió el Dr. Craviotto: “Contemporáneamente con la llegada de los españoles en 1580 se menciona una población de indios, ‘un asien­to’, con
‘sus labores’, es decir sus sembrados en un lugar fijo; se encontraban en el monte de la costa del río a la al­tura de la actual población de Don Bosco; se trata induda­blemente de los que entonces se denominaban guaraníes. De esa época no se tienen noticias de otros indios, habi­tantes de nuestra actual jurisdicción, excepto tal vez aquellos que se alborotaron con motivo de una expedición militar a las costas de Quilmes, en 1599, y que debieron ser castigados por ello; deben tenerse en cuenta los llama­dos querandíes por los cronistas de aquel los años, que efec­tuaban sus correrías por zonas cada vez más alejadas del poblado de Buenos Aires y de sus inmediaciones…” (textual) 
GENTE ENGRASADA 
Estos querandíes gentilicio que, según algunos autores, significa 'hombres o gente con grasa', aparecen en la historia del Río de la Plata junto con Gaboto en 1527, cuando uno de sus tripulantes,
Luis Ramírez, los mencionó por primera vez en una carta que escribe a sus padre: “... aquí habían venido todos los indios de la comarca que son de diversas naciones y lenguas, a ver al Señor Capitán general entre los cuales vino una gente del campo que dizen quirandies. Esta es gente muy ligera, mantienense de la caza que matan, y en matándola qualquiera que sea le beben la sangre porque su principal mantenimiento es á causa de ser, la tierra muy falta de agua.” (textual)
Lo de la grasa es muy probable que se usara para untarse todo el cuerpo, una forma de combatir el frío y los insectos, como hacían scheklan y onas. La sangre más que un medio para combatir la sed teniendo tanto río cerca, haya sido como ritual y recurso nutricional, en España con ella hacían morcilla que pasó a ser entre los argentinos un manjar más de un buen asado criollo.
NÓMADES 'CARENDIES'
Con Gaboto los querandíes no tuvieron ningún encontronazo, no le fue tan bien a Pedro de Mendoza cuando en 1536, fundó por primera vez, en las costa occidental del Río de la Plata, una aldehuela con pretensiones de ciudad. De esto sabemos por el lansquenete (mercenario) alemán que actuó de cronista de dicha expedición Ulrico Schmidel, quien describió a los querandíes en su obra “Viaje al Río de la Plata”, [3]llamándolos carendies: “En esta tierra dimos con un pueblo en que estaba una nación de indios llamados carendies, como de 2.000 hombres con las mujeres e hijos, y su vestir era como el de los zechurg, del ombligo a las rodillas; nos trajeron de comer, carne y pescado. Estos carendies no tienen habitaciones propias, sino que dan vueltas a la tierra, como los gitanos en nuestro país; y cuando viajan en el verano suelen andarse más de 30 millas por tierra enjuta sin hallar una gota de agua que poder beber. Si logran cazar ciervos u otras piezas del campo, entonces se beben la sangre. También hallan a veces una raíz que llaman cardes la que comen por la sed. Se entiende que lo de beberse la sangre sólo se acostumbra cuando les falta el agua o lo que la suple; porque de otra manera tal vez tendrían que morir de sed”.(textual)
Indudablemente, aunque los datos resultan exiguos, eran los mismos quirandies que menciona Ramírez y que recorrían estas costas
desde viviendo de la caza y de la pesca, lo que les mantenía la condición de nomadismo. 
El encuentro con los querandíes fue pacífico en un primer momento. Los nativos proveyeron de alimentos a los famélicos e ineptos colonizadores - incapaces de procurarse por sí mismos las vituallas para subsistir - quienes pasaron al poco tiempo a ser conquistadores exigiendo, con ese tonito impertinente del que se cree superior que caracterizó a los amos de los imperios, siempre que llegaba a un territorio bien provisto para agenciar a sus dominios. Los querandíes perdieron la paciencia y según cuenta Schmidel: “Estos carendies traían a nuestro real y compartían con nosotros sus miserias de pescado y de carne por 14 días sin faltar más que uno en que no vinieron. Entonces nuestro general thonn Pietro Manthossa despachó un alcalde llamado Johann Pabón, y
él y 2 de a caballo se arrimaron a los tales carendies, que se hallaban a 4 millas de nuestro real. Y cuando llegaron adonde estaban los indios, acontecioles que salieron los 3 bien escarmentados, teniéndose que volver en seguida a nuestro real. Pietro Manthossa, nuestro capitán, luego que supo del hecho por boca del alcalde (quien con este objeto había armado cierto alboroto en nuestro real), envió a Diego Manthossa, su propio hermano, con 300 lanskenetes y 30 de a caballo bien pertrechados: yo iba con ellos, y las órdenes eran bien apretadas de tomar presos o matar a todos estos indios carendies y de apoderarnos de su pueblo.  Mas cuando nos
acercamos a ellos había ya unos 4.000 hombres, porque habían reunido a sus amigos. Y cuando les llevamos el asalto se defendieron con tanto brío que nos dieron harto que hacer en aquel día. Mataron también a nuestro capitán thon Diego Manthossa y con él a 6 hidalgos de a pie y de a caballo. De los nuestros cayeron unos 20 y de los de ellos como mil. Así, pues, se batieron tan furiosamente que salimos nosotros bien escarmentados.”(textual)
¡Dice“sus miserias de pescado”! Ingrata apreciación del lansquenete, considerando que los indios no tenían obligación alguna de proveerlos a ellos de alimentos. Y seguramente el tal Juan Pabón y sus dos colegas no deben haber sido muy cordiales en el trato apersonándose en el asiento de los naturales que seguramente les hicieron poner “pies empolvorosos”: “Por este tiempo los indios con fuerza y gran poder nos atacaron a nosotros y a nuestra ciudad de Buenos Aires en número hasta de 23.000 hombres; constaban de cuatro naciones llamadas, carendies, barenis, zechuruas, y zechenais diembus.”(textual) [4] 
Resulta que los querandíes aliados con guaraníes de las islas, timbúes y los carayhet o mbegua, fueron los primeros nativos de estas tierras que se levantaron contra el conquistador español y los sacaron “bien escarmentados”. La primera de una interminable lucha que, aún hoy, en el siglo XXI, sigue gestando batallas, aunque más sutiles. 
SEGUNDA ESCARAMUZA 
En 1580, don Juan de Garay llega a ocupar lo que Mendoza perdió y fundó la Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Nuestra Señora de los Buenos Aires.
El fundador, mejor pertrechado para los enfrentamientos que su predecesor, intentó doblegar a los naturales; necesitaba mano de obra y si era mano de obra esclava mejor, pero este pueblo no estaba dispuesto a trabajar para cualquier paliducho barbudo que se le presentara. La nueva escaramuza fue en las márgenes del Riachuelo, después de un intento de atacar Buenos Aires los querandíes fueron perseguidos hacia el oeste llegando hasta uno de sus asientos donde se produjo un enfrentamiento de tal grado de salvajismo por parte de los españoles no cejaron en asesinar niños, bebés de pecho, ancianos y mujeres; la sangre de este pueblo tiño de rojo el río vecino y con ella se bautizó hasta hoy día ese sitio como la Matanza. [5] El cronista Pbro. Pedro Lozano en su Historia de la conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán cuenta que un subordinado encaró a Garay por lo inoportuna de la matanza: “… señor general, si la matanza es tan grande quien quedará para nuestro servicio […] a lo cual respondió el conquistados - ¡Ea déjame que es esta la primera batalla y si en ella los humillamos tendremos quien con rendimiento acuda a nuestro servicio…!”(textual)
Guillermo Magrassi en su libro póstumo dice que el cacique o líder del grupo que se enfrentó con Garay era Telomica condic, a quien sucedió su hijo Diego (ya cristianizado) Entre el total de los naturales de dicho enfrentamiento un cuarto eran de nación guarní; “La sangre derramada de los “telomines” tiñó el Riachuelo de los Navíos, haciendo que cambiara su nombre por el de río de la Matanza”. [6] Así comenzó el exterminio de esta grupo étnico, a lo que se deben haber sumado las enfermedades transmitidas por los españoles contra las que los querandíes no tenían defensas: gripe, viruela, sífilis… y otras bondades de la civilización.
Pero cuanto das, tanto recibes y años después el 20 de marzo de 1583, don Juan de Garay fue asesinado por los querandíes del cacique Guen o Manuñe, próximos a la laguna de San Pedro. 
ORIGEN
Conjeturamos con el malogrado historiador Alejandro Re sobre esta parcialidad. Coincidíamos en que su origen debe encontrarse en las etnias guaraní según afirman el Dr. Manuel Trelles, Ameghino y
Zeballos. El padre Lozano consideraba que tenían un origen común con los pampas araucanos como Canals Frau que los incluye entre las diversas parcialidades “pampas”; en cambio, Félix Outes les atribuye procedencia guaycurú; coincidiendo con lo que afirma Martínez Sarasola [7] en un trabajo más reciente, donde los ubica en una étnia intermedia entre los tehuelches y los guaycurúes, por coincidir en su organización, cosmovisión y la misma lengua con los primeros y por ciertas características culturales con los segundos, como utilizar los cráneo de los enemigos para beber en ellos y sacrificar a los enemigos cuando moría un jefe o cacique. Sin embargo la palabra ‘querandí’ o ‘carandies’, como los nombra Schmidl, según Magrassi es del habla tupí-guaraní. 
Guillermo E, Magrassi [8] también los incluye dentro de los pueblos patagónicos: Aónik-enk o Tshón, Teunshen o Chewache-kenl, los Günün-a-kën (a), nombres que se pueden traducir como “paisano” o “gente del país”. A todos estos sus vecinos los mapuches los denominadas tehuelches (gente tosca) o puelches que se puede traducir como ‘gente del este’, o sea del Río de la Plata; “…lugar donde parían sus mujeres por ubicar su cosmovisión, en ese sector, las fuerzas positivas”. A todos estos pueblos en transición cultural de la región pampeana, a quienes los conquistadores luego llamaran genéricamente “pampas”, se los bautizó con variados y confusos gentilicios, así para los primeros colonizadores que llegaron con Mendoza fueron carandíes (U. Schmidl) o querandíes, ‘gente que como grasa’ o ‘se engrasa’ en lengua tupí-guaraní. [9] 
Esto de “etnia intermedia” estaría más cerca de este pueblo caminador de nuestra costas rioplatenses, del viejo pago de La Magdalena y del ‘protoquilmes’, el anterior a la Reducción, donde este pueblo de los querandíes ya estaba fundido con otros y extinguido en su originalidad primera. 
TERRITORIO 
Los querandíes ocupaban un vasto territorio que por su nomadismo se extendía desde las estribaciones de las Sierras Centrales de la provincia de Córdoba hasta el complejo de Tandilia en el sur de la  provincia de Buenos Aires, siendo el asentamiento del pago de La Magdalena de tipo estacional. Además convivían con otras culturas como guaraníes establecidos en el Delta del Paraná. También contaban con extensas redes de canje que incluso los llegó a conectar con las culturas del Noroeste Argentino.
Garay  repartió entre sus poco más de 60 soldados – de los cuales sólo 10 eran españoles - que lo acompañaron en la fundación de Buenos Aires, la franja costera que desde el Riachuelo hasta la actual Magdalena, zona que dividió en 30 suertes de “estancias” todos los frentes eran de media legua (2600 m) por una legua y media de largo. El camino del “Fondo de la legua” era el que corría sobre el contrafrente de las estancias. 
LA REDUCCIÓN DE TUBICHAMINI
Escribe el gobernador Diego de Góngora en carta al rey de España: “La otra reducción, que llaman del cacique Tubichamini, se componía de veinticuatro indios cristianos en que entran tres caciques que uno de ellos es el dicho Tubichnmini. También se empadronaron cincuenta y seis indios infieles, en que entran nuevo caciques dellos;  nueve indias cristianas; setenta y cinco indias infieles; ochenta y nueve muchachos y muchachas bautizado y por bautiza, que todos los de esta reducción son
doscientos cuarenta y tres. No tienen iglesia porque comenzaron a hacer unas tapias para ella y están raídas y la madera que trujeron dijeron haberse pudrido. Ave­riguose que no han tenido sacerdote ni le tienen y que un fraile de la orden de San Francisco, nombrado fray Juan, había ido algunas ve­ces a la reducción en sus principios y estado algunos días y luego se iba y que ha mucho que están sin sacerdote. Estos indios de Tubichamini son indios que de las mismas costumbres trazas y trato quo los del cacique don Juan Bagual. Y están emparentados unos con otros y el dicho cacique Tubichamini está casado con hija del dicho cacique don Juan Bagual, andan vestidos de la misma manera y usan de las mismas armas y se sustentan de lo mismo y de algún pescado porque están cerca del río grande. Sus casas son de cuero de caballo como los demás. La reducción de don Juan Bagual ha nueve años que se hizo siendo gobernador Diego Marín Negrón. La reducción del cacique Tubichaminí ha cinco años que se hizo siendo gobernador Don Francés de Viamont y Navarra. [10] 
Continúa Craviotto en su libro: “En ese lapso de 86 años, esta parte norte del pago de la Magdalena tenía ese nombre: ‘pago de la Magdalena’. En ese período no existía en él ninguna población; sola­mente algunas estancias en la actual jurisdicción quilmeña y hacia el oeste, con una población que no pasaba de al­gún centenar de habitantes, diluidos en la campaña inme­diata a Buenos Aires. No puede considerarse población el establecimiento indio del cacique Tubichamini, ni tampoco origen de futura po­blación, con sus escasos 160 aborígenes de nación pampa, situado a 8 leguas de Buenos Aires hacia 1619; desde su asiento primitivo, probablemente cerca de la laguna de San Vicente, fue trasladado después; en 1640, a la Isla de San­tiago, junto al río del mismo nombre. Como reducción in­dia fue un fracaso, mayor que el de los Quilmes; no hablan transcurrido 15 años desde su traslado al nuevo asiento, cuando ya aquellos indios lo abandonaron y estaban en las vecindades del río Saladillo, junto a los que se llamaban ‘serranos’, hostilizando las estancias próximas. Un docu­mentado autor atribuye el fracaso de esta reducción, a las tropelías y abusos cometidos por las autoridades contra los indios que tenían a su cargo.”(textual)
Fue encomendero de la nación Tubichaminí el capitán Francisco Muñoz de la Rosa a cuya muerte el gobernador José Martínez de Salazar [11]entrega a don Juan del Pozo y Silva quien había cedido sus tierras para que se establecer en ellas a los quilmes que él mismo se había encargado de trasladar desde Córdoba. [12] 
JUAN BAGUAL 
Era un cacique del pueblo querandí o mbeguá, llamado también Miniti, habitaba la campaña sur bonaerense. Nacido a mediados del siglo XVI, ya era cacique de su pueblo en 1580 cuando Garay funda Buenos Aire. En 1582 fue encomendado junto a su pueblo a Cristóbal Altamirano, de donde se fugó en 1599. Dio mucha guerra a los conquistadores. Varias veces fue vuelto a reducir, pero volvió a escapar. El gobernador Marín Negrón decía de él, “estos bárbaros desnudos son más fuertes y duros de domar que cuantas naciones hay en el mundo”.  Se lo instala junto a su pueblo en la Reducción de San José del Río Areco, conocida como “del Bagual” en la banda sur de ese río, en el actual partido de Zárate. En 1622 una epidemia de viruela azotó la reducción y provocó una nueva fuga de los indios baguales comandados, probablemente, por el mismo cacique, pero las gestiones del gobernador hicieron que Bagual, su hijo y su pueblo regresen y permanezca en la Reducción. Siguió reducido hasta 1642, año que intentó su último intento de fuga, siendo muerto por las tropas que lo persiguieron. [13] 
QUERANDÍES 
Esta ponencia acerca de determinar el origen de los querandíes y su desaparición, datos tomados de la etnohistoria existente, procurando recoger todas las voces historiográficas y contextos de los aspectos que sirven para el análisis y poder llegar a alguna conclusión. Recogemos conceptos del historiador don Luis E. Otamendi sobre el descubrimiento de restos de cacharrería en la costa quilmeña del Río de La Plata: “Al llegar a estas playas los
quilmes y acalianos, carecían del material lítico para sus trabajos manuales, pero en cambio pron­to encontraron en la costa del río, muchos yacimientos de arci­lla, lo que nosotros llamamos barro blanco, tan común en nues­tro bañado, que adoptaron para la fabricación de su cacharrería doméstica. Nuestro convecino, el investigador e historiador profesor don Mortual Ales, descubrió a orillas del arroyo de las Ca­ñas, casi en su desembocadura en el río de La Plata, hace pocos años, un "paradero" con restos de cacharros, unos lisos y otros con dibujos clásicos de la cultura diaguita, muy similares a los que figuran en el catálogo del Museo "Inca-Huasi", lo que demuestra que los primeros habitantes de la reducción, fabricaron allí su al­farería doméstica. A lo largo de la costa del río, hasta Punta Lara y más allá, se han encontrado varios de estos "paraderos" que los científicos atribulan a indios querandíes, pero el que es­cribe, modestamente, cree que son de origen diaguita, de los indios de esta reducción, de acuerdo al decorado y grabados de las piezas encontradas. Y la explicación de la pluralidad de estos "paraderos" a lo largo del estuario, es que los indios quilmes, en sus incursiones por la costa, a medida que encontraban un ya­cimiento de arcilla, allí armaban el horno y efectuaban el coci­miento de las piezas, ya que también tenían leña en abundancia en los montes de la ribera.”(textual) [14] 
EL P.A.Q. 
Las investigadoras Florencia Vázquez y Verónica Martí, integrantes del equipo del Proyecto Arqueológico Quilmes, hace pocos años
hallaron cerámicas que pudieran tener su origen en este pueblo. Algunas de ellas están en estudio, otras se pueden apreciar en Sala Arqueológica Permanente de la Casa de la Cultura y la Galería del PAQ en el Museo Almirante G. Brown. [15] La tarea de hurgar en nuestro suelo comenzó en el año 1994, por un convenio entre la municipalidad de Quilmes y el Centro de Arqueología Urbana de la Universidad de Buenos Aires, se creó el
Proyecto Arqueológico Quilmes, como iniciativa de un grupo de investigadores de la Universidad de La Plata, dirigidos por la Lic. Zunilda Quatrín. 
Querandíes, con “Q” de Quilmes. Poco y nada se sabe de ellos, su origen… el amplio
suelo de este continente que les pertenecía por derecho propio; sus posesiones todo, pues no concebían el derecho de la propiedad privada; su cultura difería mucho de la europea, pero el ‘blanco’, el conquistador español y todos los demás conquistadores que los llamaban ‘salvajes’ los aventajaban en crueldad pues la tenían incorporada jurídicamente y en doctrina, pero este es un tema que podría llevar 523 años desarrollar.
Los querandíes también fueron base de nuestra identidad pues hollaron estas tierras y fueron sus propietarios originarios, va con ellos nuestra memoria.
 Chalo Agnelli
Director del Blog EL QUILMERO
Pte. de la Sub-comisión de Historia y Cultura
Los Quilmeros de la Bibl. P. Pedro Goyena 
Villa Gesell, 1980 / Quilmes 2015/2016

FUENTES 
(Esta bibliografía puede hallarse en la Bibl. P. Pedro Goyena) 
Archivo de Indias. Correspondencia General de Gobernadores y Virreyes N°4683 - Sevilla. 
Canals Frau, Salvador. “Las poblaciones indígenas de la Argentina” Ed. Hyspamérica. Bibl. Argentina de Historia y Política. Bs. As, 1986.
Conlazo, Daniel. “Los querandíes, un enigma histórico”. Todo es Historia, enero de 1979, Nº 140.
Fernández Díaz, Augusto. “Juan de Garay, su vida y su muerte” (En la celebración del 4º centenario de la fundación de Santa Fe) Ed. de autor. Tomo II Rosario 1973.
Conlazo, Daniel - Lucero, María Marta - Authié, Teresa. “Los querandíes: tras las Huellas de su cultura”. Ed. Galerna, Buenos Aires, 2006.
Lafont Quevedo, Samuel A. "Los indios chamanes y su lengua con apuntes sobre los querandíes, yaroas, boanes, güanoas, minuanes y mapa étnico." Boletín del Instit. Geográfico Argentino. Tomo XVIII Pp. 115 a 154. Magrassi, Guillermo E. “Los aborígenes de la Argentina” (Ensayo histórico cultural) Ed. Galerna Búsqueda Ayllu, Buenos Aires 1989.
Mandrini, Raúl, J. “Los pueblos originarios de la Argentina”. EUDEBA. Buenos Aires, junio de 2005.
Martínez Sarasola, Carlos. “Breve historia de los pueblos originarios en la Argentina”. Ed del Nuevo Extremo. CABA 2013.
Otamendi, Luis Eduardo. “Historia de la Reducción / 1666-1812. Ed. Muncipal. Serie archivos y fuentes de información Nº 2. Quilmes, julio de 1968.
Schmidl, Ulrico. “Viaje al Río de La Plata – 1534 – 1554” Cabaut y Cía. Editores. Buenos Aires, 1993 
Más información en: EL QUILMERO del domingo, 17 de octubre de 2010,

"Las reducciones en la provincia de Buenos Aires y las encomiendas en el territorio Argentino (Síntesis)

NOTAS

[1] Turbay, Alfredo. “Quilmes, poblado ritual incaico. El Machu Pichu del valle Calchaquí” Ed. Distribuidora Castelar, Castelar, 1983. Pp. 31 a 34
[2] Ver en EL QUILMERO del: lunes, 27 de enero de 2014 "Doctor Eduardo Mario Cigliano - Los Orígenes"
[3] Schmidel, Ulrico “Viaje al Río de La Plata” Capítulo VIII La batalla con los indios querandí; Capítulo IX Se fortifica Buenos Aires y se padece hambre; Capítulo X Expedición de Jorge Luján; Capítulo XI El sitio de Buenos Aire. Ver en:
http://www.biblioteca.org.ar/
[4] Schmidel, Ulrico “Viaje al Río de La Plata” Editorial Emecé, Buenos Aires, 1997
[5] Una de las 5 hipótesis que justifican ese nombre para el partido de mayor tamaño y población de la provincia de Buenos Aires. http://www.encuentro.gov.ar/
[6] “Los aborígenes de la Argentina” Pág. 64
[7] Ver Bibliografía “Breve historia de los pueblos originarios en la Argentina” Pp. 47 y 48
[8] Guillermo Emilio Magrassi, nació en Buenos Aires en 1936, fue sociólogo y antropólogo. Realizó estudios de postgrado en las universidades de Seattle y México y completó su formación con Psicología, Museología, y Culturas Aborígenes, temas sobre los que fue asesor y conferencista. En 1971, fue Director del Museo Americanista de Lomas de Zamora, Fue Presidente de la Asociación Iberoamericana de Estudios Antropológicos y Profesor Titular de las cátedras de Sociología y Antropología Social y Cultura en la UBA y en las universidades de Belgrano y El Salvador. Es autor de innumerables artículos y varios ensayos de envergadura histórica y etnográfica. Colaboró con el primer Censo Indígena Nacional (1967), fue Director de Asuntos Aborígenes de Salta y también del Museo Americanista de Lomas de Zamora (1971/75). En la arena política fue candidato a la Intendencia Municipal de Lomas de Zamora en 1973 por el Frente de Izquierda Popular (FIP). Como divulgador científico se destacó en programa televisivo “La aventura del hombre” y el programa radial “Orígenes” que se emitía por Radio Continental. En 1987, recibió el Premio Konex - Diploma al Mérito como uno de los periodistas de divulgación científica de la Argentina. En su memoria el Museo Arqueológico de la Ciudad de Mar del Plata lleva su nombre. Obras: Los Cuna de tu Mamá y sus Bolas (1976), Guatemala y sus tejidos nativos (1977), Arte popular latinoamericano (1977), Conceptos de antropología social (1980), Artesanía indígena argentina (1981), Chiriguano-Chané (1981), Los aborígenes de la Argentina: ensayo socio-histórico-cultural. Buenos Aires: Galerna, 1989, Cultura y Civilización: Desde Sudamérica, donde suda América, La "historia de birra". Falleció en Buenos Aires en 1989 a temprana edad.
[9] “Los aborígenes de la Argentina” Pág. 37 y 38
[10] Condiciones sociales de los indígenas reducidos en Buenos Aires (1620). “Carta del gobernador del Río de la Plata don Diego de Góngora, acompañando tres testimonios de la vista que hizo a tres reducciones de indios de la Jurisdicción de Buenos Aires" (En Correspondencia General de Gobernadores y Virreyes N°4683. Archivo de Indias, Sevilla)
[11] El maestre de campo y caballero de la orden de Santiago, José Martínez de Salazar, fue designado el 23 de noviembre de 1662, gobernador, capitán general y presidente del tribunal del Río de la Plata, sucediendo en los cargos a Alonso de Mercado y Villacorta, que había sido promovido tras el gobierno de Tucumán a la Audiencia, de Panamá, donde falleció en 1681
[12] Ver en EL QUILMERO del domingo, 26 de julio de 2015, Juan del Pozo y Silva, El Trajinante"
[13] Leer más:
[14] “História de la Reducción…” Pp. 15 y 16
[15] Ver más en,





viernes, 18 de marzo de 2016

“HIJOS DEL SUR” – 24 DE MARZO – MEMORIA ES JUSTICIA

"Siempre hay algo de que libertar al hombre.
La liberación es un juicio que jamás se cierra" [1]
Fernando de los Ríos Urruti (1879/1949)
'Memoria es justicia' y en ese rumbo EL QUILMERO adhiere a esta fecha del 24 de marzo, que marca un hito sangriento en nuestra historia. Dos o tres generaciones, que hoy tienen como tope
cronológico, aproximadamente, 45 años, no vivieron, no se los informó o se los informó parcialmente o no se procuraron ahondar en esta parte cruenta de la Historia Agentina del siglo XX. Quienes fuimos testigos, quienes lo vivimos y lo sufrimos y cargaremos con las consecuencias el resto de nuestras vidas debemos ser albaceas y divulgadores activos de aquellos sucesos trágicos, que alcanzó una dimensión de horror como nunca antes en la Historia Nacional.
Así como desde hace más de 70 años se conserva memoria del Holocausto que el nazismo alemán cometió, no habrá olvido ni perdón para los crímenes del autodenominado ‘proceso de organización nacional’, esa dictadura cívico-militar que devastó el país entre 1976 y 1983. 
“Hijos del sur – Testimonios De hijos de detenidos-desaparecidos de Quilmes” es un trabajo justiciero de Noemí Ciollaro editado por la Universidad Nacional de Quilmes en 2014. 
SINOPSIS 
“Hijos del sur reúne las voces de trece jóvenes a quienes la última dictadura cívico-militar les arrancó a su padre, a su madre, o a ambos a través del siniestro método del secuestro y la desaparición. Se trata de testimonios de quienes, en su infancia presenciaron los procedimientos brutales en los que sus padres fueron detenidos y luego desparecidos o directamente asesinados. Criados mayoritariamente en ambientes de pobreza, amenazas y miedos, crecieron entre silencios y evasivas de quienes los rodeaban; no hubo palabras acerca de historia y el destino de sus padres. Hoy, tras décadas de búsqueda personal y de sus familias, jun­to al trabajo de los organismos de derechos humanos y el for­talecimiento de las herramientas democráticas en la Argentina, esos hijos que ya rondan los 40 años saben que sus padres fueron militantes comprometidos con la lucha social, gremial o política, y eso los enorgullece.” 
LA AUTORA
Noemí Ciollaro es periodista. Escribe en la revista Las/12 de Página/12. Fue redactora en los diarios El Día, Diario Popular, La Voz, Tiempo Argentino (1982-1986), El Cronista, y en Editorial Perfil, entre otros medios; y cronista en las radios Argentina, Provincia y Ciudad. Es autora del libro Pájaros sin luz. Testimonios de mujeres de desaparecidos (2000) 
TESTIMONIOS

  1. Nilda Espinoza, hija de Pedro Espinoza, detenido-desaparecido el 26 de enero de 1977.
  2. María Laura Rolón, hija de Enrique Rolón, detenido-desaparecido el 18 de febrero de 1977.
  3. Claudio Rolón, hijo de Enrique Rolón, detenido-desaparecido el 18 de febrero de 1977.
  4. Marcela Vega, hija de Rosario Victoria Ramírez, asesinada por la policía bonaerense el 27 de octubre de 1976, y de José Vicente Vega, detenido-desaparecido el 15 de agosto de 1977.
  5. Carlos Nahuel Baglietto, hijo de Carlos Alberto Baglietto y Estela Maris Edén de Baglietto, asesinados en octubre de 1975.
  6. Ernesto Ceferino Mataboni, hijo de Rubén Ramón Mataboni, detenido-desaparecido el 3 de diciembre de 1976.
  7. Víctor Benjamín Taboada, hijo de Víctor Manuel Taboada, asesinado el 13 de noviembre de 1974 y de Nelfa Rufina Suárez, secuestrada en la misma fecha y sobreviviente del Pozo de Banfield.
  8. María Ramírez, hija de Julio Ramírez, paraguayo, preso político entre 1974 y 1981, y de Vicenta Orrego Meza, paraguaya, fusilada en Rafael Calzada, Almirante Brown, el 14 de marzo 1977.
  9. Pilar María Campiglia Lewinger, hija de Alcira Campiglia, detenida-desaparecida el 8 de jnio de 1977.
  10. Soledad Rappaport, hija de Horacio Luis Rappaport, asesinado el 28 de Nero de 1977 en la Unidad 9 de La Plata.
  11. Adriana Abarzúa, hija de Oscar Rubén Abarzúa, detenido-desaparecido el 14 de diciembre de 1976.
  12. Gustavo Nicolás Rubio, él y su madre vivían con Ricardo Miguel Ángel Morello “Lucho”, asesinado el 17 de marzo de 1977.
  13. Fidel Ernesto Woitschach, hijo de Daniel Woitschach y Pablina Miglio, detenidos-desaparecidos el 17 de septiembre de 1977.
  14. ¿¡Qué no fueron 30.000!? ¿Que fueron 28.000... 18.000... 10.000? ¿¡Qué importa!? ¿Qué número establece el espanto por la desaparición y el asesinato de la vida humana? En México en 2015, asesinaron a 43 estudiantes del magisterio de forma cruenta... ¿El número invalida el horror? Hay que ser muy "perfido" para establecer estos cálculos. Pero eso sólo lo puede hacer alguien que pone en esas dimensiones sus propias miserias sin saber que tarde o temprano las miserias se expanden y, en un primer momento, lo hacen en su propio entorno, el más cercano. Porque el crimen no sólo fue sobre los caídos directos, sino también sobre sus sus hijos, sus familias, parientes, amigos... como vemos en esta libro revelador y honesto. Estas mujeres y hombres, estos 'hijos del sur', no tuvieron un padre o una madre que los levantara a la mañana para ir a la escuela, quienes le dieran una identidad, lo alimentaran en cuerpo y espíritu, que les festejaran sus cumpleaños y les mostraran que hay un mundo posible.
      Prof. Chalo Agnelli
Agrupación de Historiadores Los Quilmeros
FUENTES
NOTA
1) En "El Militante" por Dardo Cúneo, 1943. Ed. de La Vanguadia. Pág. 27

miércoles, 16 de marzo de 2016

CENTENARIO DE LAS PRIMERAS MAESTRAS EGRESADAS DE LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES.



“Mucha gente pequeña, en muchos lugares pequeños, hacen muchas cosas pequeñas que hacen grande el mundo…” Eduardeo Galeano

Por Chalo Agnelli

Este 2016, se nos presenta como un año de aniversarios: el Bicentenario de la Declaración de la Independencia Nacional, los 350 años de la llegada a estas costas del Plata de nuestros pueblos fundadores, quilmes y acalianos; Centenario de la Ley 3627 que estableció la asignación al casco urbano del partido de Quilmes la distinción de Ciudad; el 40º aniversario de la creación del Obispado cuyo primer obispo fue Monseñor Jorge Novak y también cumplen 100 años las primeras egresadas de la Escuela Normal Nacional Mixta de Quilmes.
Atanasio Lanz (padre)
 LANZ EN DOS ANIVERSARIOS
 El 5 de marzo de 1911, el maestro Atanasio Antonio Lanz, en un discurso pronunciado en ocasión de un homenaje que le brindaron en el Club Social vecinos de Quilmes por su designación como Inspector Técnico Seccional de Escuelas, expresó: “La enseñanza de Quilmes necesita para su progreso y perfeccionamiento una Escuela Normal, donde vayan los niños con todas las comodidades y en forma poco onerosa obtengan el título que los acredite como educadores y para que una vez recibidos apliquen su saber principalmente, en las escuelas del distrito. El título libre, es más costoso pecuniariamente para los aspirantes y de difícil adquisición. Sería, en mi concepto, una gran obra que las autoridades locales y el pueblo realizáramos una gran campaña en el sentido de obtener del gobierno nacional la creación de un establecimiento de esa índole […] Iniciada la campaña el éxito estará asegurado y Quilmes, señores, contará con nuevos elementos de progreso intelectual, base de su prosperidad material”.[1] 
 Atanasio Antonio Lanz (h)

Atanasio Antonio Lanz, quien al año siguiente promovió la declaración del casco urbano del partido de Quilmes con la designación de Ciudad, es el mismo Maestro, prohombre quilmeño que promovió la fundación de esta Escuela para Maestros. 


FUERON LAS PRIMERAS EGRESADAS Y UN EGRESADO:

1. Ibáñez, Braulio Antonio
2. Amor y Vedia, Graciana
3. Angeletti, Amelia
4. Bianchi de Zothner, Argentina Italia
5. Borzi, Ana María
6. Burlo, Delia
7. Capellino, Magdalena Ana
8. Cendoya, Julia Dominga
9. Cutella, Ermelinda Estela Victoria
10. Curell, Lilia Vicenta
11. de Madrid, María Teresa 

12. Ferri, Augusta Cecilia
13. Job, María Manuela
14. Lastra, Ángela Victoria
15. Orezzio, María Eulalia
16. Pitto, Dolores Herminia
17. Ponce de León, Ernestina Sofía
18. Sosa, María Esther
19. Thevenon, Margarita Valentina
20. Taramasso, María Jerónima
21. Vaca, Elda María Margarita
22. Velazco Montes, Sara Elena 

SEMBLANZAS 
Braulio Antonio Ibáñez, procedente de otro establecimiento cuando la escuela se convirtió en mixta, tenía domicilio en la ciudad de Buenos Aires (calle Vieytes 1371), había nacido en aquélla el 14 de febrero de 1890. Su padre, de igual nombre (1864-1911), era de origen paraguayo, había sido albañil y agente de policía en la Capital Federal. Su madre se llamaba María González de Ibáñez, era española y tenía otras dos hijas, María Rufina del Pilar (n. 1896) y María Agustina Rosa (n. 1988)
Graciana Natalia Amor y Vedia (luego de Casarero) nació el 28 de diciembre de 1894. En 1920, ingresó como maestra de 6º grado en la escuela Nº 6 de Bernal. 
Amelia Angeletti, de pie, a la derecha, con un ramo de flores en las manos, miembro de una familia que poseía un importante comercio sobre la calle Mitre. 
Argentina Italia Bianchi de Zothner nació el 2 de diciembre de 1899 en Buenos Aires y vivía en la calle Castro Barros, en Bernal. Su padre, José, era empleado. Ana María Borzi nació en Quilmes el 2 de mayo de 1897, vivía en Garibaldi 92. Será directora del Colegio Nacional; Perteneció a varias instituciones quilmeñas como la Federación de Maestros y Profesores Católicos de la que fue presidenta. Era una constante colaboradora del periódico católico La Lectura. Casada luego con el señor Faragot, húngaro quien editaba un periódico para su comunidad de origen. Su familia dio muchos educadores a Quilmes como su hermana la profesora Catalina Borzi.
Delia Burlo nació en Buenos Aires el 15 de diciembre de 1894 y vivía en la calle Provincias Unidas 9194. Sus padres eran Benito Burlo y María Yriberry; Benito era dependiente de comercio [2] (Censo 1895)
Magdalena Ana Capellino nació el 25 de abril de 1897 en Buenos Aires y vivía en la calle Lamadrid Nº 328 de esa ciudad. Su padre, Manuel Capellino, era comerciante. 
Julia Dominga Cendoya nació el 9 de julio de 1897 en Buenos Aires, hija de Magdalena Basigalupi y Álvaro Cendoya – inmigrante español, zapatero de oficio y fue bautizada en Balvanera en diciembre de ese año. Había hecho la educación primaria en la Escuela Complementaria de Quilmes. Se domiciliaba en la calle Tres de Febrero Nº 222 (Alem), de la misma localidad. Sus últimos años los transcurrió en una propiedad de la esquina de 25 de Mayo y Paz. 
Lilia Vicenta Curell nació el 4 de abril de 1897 en Chascomús, era melliza de Dora Vicenta, y vivía en Primera Junta y Mitre. Sus padres fueron Salvador Curell y Magdalena Muriete, que tuvieron una extensa progenie. Procedía de la escuela Complementaria. Su padre, Salvador Curell, era oriundo de España. 
 Carnet de Julia Cendoya como miembro de la Sociedad de Beneficencia del Hospital de Quilmes (hoy Isidoro Iriarte) año 1939 (gentileza Juan Calros Passalent.

Ermelidna Estela Victoria Cutella nació el 19 de noviembre de 1897 en Quilmes. Ingresó el 18 de mayo de 1920, a la Escuela Nº 1, a cargo de 5º grado “C” del curso complementario. Permaneció varios años en esta Institución e integró su cooperadora. Fue directora de la Nº 7 y de la Nº 9 desde el 15 de junio de 1929.
María Teresa A. A. de Madrid era oriunda de Rosario de Santa Fe, donde había nacido el 2 de setiembre de 1895, al igual que su padre, Carlos F. de Madrid, quien era Contador Público. Fue su madre doña Teresa Pezzi. La joven alumna procedía de la Escuela Normal Nº 8, creada en 1910 en el barrio de San Cristóbal de la Capital Federal. La familia vivía en Gral. Paz 2041, en Belgrano.
Augusta Cecilia Ferri nació el 22 de noviembre de 1897 y su domicilio era Coronel Salvadores 1620 en La Boca, hija de Aristodemo Ferri - un marino italiano naturalizado - y Amadea Pretelli, también italiana. Procedía de la escuela Nº 3. En 1929 contrajo matrimonio con José Porras Castillo. 
María Manuela Job (luego de Francis) nació en Saladillo, el 26 de marzo de 1896, en el hogar de Santiago Job y Germana Ramírez, una entre numerosos hermanos. Su domicilio en Quilmes en la época en que era alumna de la Escuela, estaba en la calle San Martín Nº 829. Había hecho los estudios primarios en la escuela complementaria local. Doctora en Ciencias Naturales y Farmacéutica, graduada en La Plata, se desempeñó como Profesora en la Escuela Normal donde se había formado. Fue Jefa de Trabajos Prácticos en la cátedra del profesor Lorenzo Parodi, en dicha Universidad, Inspectora Técnica de Escuelas para Ciencias Biológicas (a partir de abril de 1945) y comisionada para redactar los programas de 5º año y revisar los de 4º año ese mismo año, en el ámbito nacional. Durante la gestión del director Juan Manuel Cotta, en la década de 1930, formó el afamado jardín botánico que rodeaba la casona donde funcionaba la Escuela Normal, donde cada especie plantada tenía un cartel con su nombre científico y su nombre vulgar. Uno de sus cursos plantó en la esquina NE (Lavalle y Conesa) de la actual plaza del Bicentenario, la araucaria que, tras muchas décadas, aún persiste. Falleció en 1971. 
Ángela Victoria Lostra nació el 7 de octubre de 1895. Su apellido era en realidad Lostra aunque a veces ha sido transcripto como Lastra. Fueron sus padres Guillermo Lostra y Basilia Villanueva, partera. Vivía en el barrio de La Boca, calle Garibaldi Nº 1889,  como varias de las alumnas de esa primera promoción, en la Capital Federal. 
María Eulalia Orezzio Arana (luego de Estevarena) nació en Quilmes, 19 de enero de 1897. Ingresó como maestra en la Escuela Nº 19 - donde había hecho la primaria cuando estaba en la antigua casona del Dr. José Antonio Wilde, ubicada en la manzana de 25 de Mayo, Brandsen, Paz y Pringles - luego pasó a la Nº 9 desde el 1º de setiembre de 1926, cuando estaba en la casona de los Cichero, Bransen e Hipólito Yrigoyen, en ese entonces Centenario. Permanecerá en esta institución hasta su jubilación en 1941. Era nieta de don Laurentino Arana un importante terrateniente de la zona de la barranca. EL QUILMERO ha desarrollado una semblanza de esta educadora. [3] 
Dolores Herminia Pitto nació en Avellaneda el 25 de abril de 1894, en el hogar de Feliz Pitto y Dolores Velasco, ambos uruguayos. Tenía domicilio en el barrio de Flores, en la calle Páez Nº 2023. 
Ernestina Sofía Ponce de León nació el 25 de octubre de 1892 en La Plata y vivía en Alberdi 272, en Quilmes. Hizo los estudios primarios en la Escuela Nº 4. Fueron sus padres: Etelvina y Juan A. Ponce de León, empleado. Tuvo varios hermanos. 
María Esther Sosa Soler nació el 17 de mayo de 1894 en Buenos Aires y vivía en la esquina de Primera Junta y Alvear, en Quilmes. Cursó los estudios primarios en la escuela Nº 5. Estaba a cargo de Luisa A. de Sosa. 
María Gerónima T. Taramasso  nació el 25 de junio de 1895, en la Capital Federal, donde vivía en la calle Alvarado Nº 184 del barrio de La Boca. Fue su padre Bartolomé Taramasso, carpintero italiano, su madre era modista. Cursó los estudios primarios en la Escuela Nº 3. 
Margarita Valentina Thevenon nació el 17 de diciembre de 1896, en Barracas al Norte, Buenos Aires, y vivía en la calle Brandsen Nº 443. Su padre, Antonio Thevenon, de nacionalidad francesa, era empleado, su madre, Margarita Rampelbergk, era de origen belga. 
Elda María Margarita Vacca, nacida en Génova, Italia en 1897 se hizo cargo de 4º grado de la Escuela Nº 2 de Berazategui el 1º de marzo de 1918. Siguió sus estudios y obtuvo el título de profesora secundaria en Ciencias Naturales en 1922. Luego se casó con el Ingeniero Toro. Vivían en la calle Vicente López entre Carlos Pellegrini e Islas Malvinas, frente a la plaza Aristóbulo del Valle. Con su esposo fueron activos trabajadores por el progreso del barrio La Colonia: en la creación de la parroquia del Sagrado Corazón y la instalación y parquización de la plaza “Aristóbulo del Valle” frente a su casa, tarea que concretó Francisco Fernández Melo, también vecino de La Colonia. 
Sara Elena Velazco Montes nació el 29 de octubre de 1895, y tenía el mismo domicilio que Dolores H. Pitto, en Flores. Su joven madre también era uruguaya, posiblemente hermana de la de Dolores.

No son muchos los datos que se pudieron obtener, quizá a partir del Centenario se avive el recuerdo de descendientes y memoriosos y se pueda completar la biografía de estos Maestros Fundadores.

INSCRIPCIÓN
 La inscripción había comenzado el 26 de setiembre y terminó el 16 de octubre. El plan de estudios del magisterio era de cuatro años. Se tomó examen de ingreso y la admisión quedó establecida, según consta en la planilla respectiva que se halla en el archivo, el 16 de octubre. Inició las clases con una matrícula de 42 alumnas (sólo dos eran extranjeras) Fue director fundador José Sosa del Valle, vice Olivio Acosta y el Departamento de Aplicación (actual Escuela N° 84), contaba con la regencia de la señora Crescencia López Oliveros de Molina, constaba de 156 alumnos repartidos en siete secciones. 
OTRAS INSCRIPTAS 
Hubo alumnas que figuran en la planilla de admisión que, o no cursaron o no promovieron por distintas causas: Altamira, Sara - Bandin, Carmen - Basso, J. Etelvina - Cámara, Emilia - Cordones, María Blanca -  Lázzaro, María Amelia y Encarnación - López Godoy, Ester - López Oliveros, Mercedes - Lubos, Alcira R - Massa, Emma (egresó en 1918) - Ochoa, María Mercedes - Accinelli, María A. - Pierri, Rosario S - Pierri, Ana (egresó en 1917) - Rodríguez, María E. - Rodríguez, Celia (egresó en 1917) - Sava, Francisca - Santos, Norberta - Segura, Celia - Sosa, María E - Serre, Margarita - Sidler, Olga Elisa - Tonina, Cecilia R. -  Uhalde, Sara. 
Rosario S. Pierri nació en Campana el 18 de julio de 1890. Vivía con su familia en Buenos Aires, en la calle Zuviría Nº 653. Su padre, Teodoro Pierri, era comerciante en la Capital Federal. 
Emma Massa nació el 7 de enero de 1897, en Buenos Aires. Vivía en la calle Tres de Febrero Nº 166 de Quilmes. 
Antigua casona de la familia Clark, luego de la familia Ctibor, a quien se le alquiló para instalar la Escuela Normal

INAUGURACIÓN 
El 22 de enero de 1912 la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados solicita un aumento en la partida para la creación de cuatro Escuelas Normales, en Quilmes, en Lomas de Zamora, en San Fernando y en San Francisco, Córdoba. Por ley de Presupuesto de la Nación del año 1912, anexo E, inciso 11, ítem 34 la Escuela Normal Nacional de Quilmes.
El 23 de abril de 1912, el Consejo Nacional de Educación por expediente 4380, letra “L” designa al personal docente. Por diversas dificultades la Escuela cumplidos todos los requisitos de orden nacional, queda fundada la Escuela Normal de Maestros de Quilmes e inaugurada oficialmente el 23 de octubre de 1912, dependiendo del Consejo Nacional de Educación a cargo del profesor Pastor Lacar. Su primera sede fue la Escuela Nº 1; hasta que el Estado alquiló a la familia Ctibor la  casona con su entorno arbolado de la manzana de las calles Mitre, Conesa, Sarmiento y Colón.
Firmaron la tarjeta de invitación para el acto inaugural: el gobernador José María Ungaro, el intendente Pablo Castro el Tte. Coronel Tristán Villarruel, los doctores: Severo Soria, Juan Ithuralde, Eduardo Sarmiento y Lisandro Salas, los señores: Rodolfo Labourt, Valerio Ponce de León, Francisco J. Tollo, Juan V. Posada y el Inspector y promotor de la fundación don Atanasio Antonio Lanz.
 MAESTROS FUNDADORES 
Cuando hablamos de Maestros fundadores, nos viene a la mente la idea asociada a un patrimonio exclusivo de los tiempos pasados, pero ciertamente en cualquier cultura, ya sea antigua o contemporánea, siempre hay personas dotadas de ciertas virtudes o capacidades para encauzar y conducir a las diferentes sociedades a un mejor modo de vida y (...) si hoy olvidamos los cimientos y si olvidamos a quienes hicieron los cimientos, el futuro nos lo reclamará. Mucho se habrán equivocado nuestros maestros, pero a ellos debemos que nos enseñaran a reconocer a nuestros fundadores. Un pueblo sin identidad, sin sentido de pertenencia es un pueblo sin conciencia ciudadana.
 Primeros docentes
Investigación y compilación Prof. Chalo Agnelli
y Prof. Raquel Gail, cordinadora del Archivo de la Escuela Normal de Quilmes
FUENTES
EXANQUI, “Historia para un centenario 1912-2012” Ed Jarmat. Quilmes, 2012.

Registro de Egresados 1916-1941. Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes. 
(Ver en este blog del viernes, 7 de octubre de 2016, ANA MARIA BORZI, EN EL CENTENARIO DE LA PRIMERA PROMOCIÓN DE LA ESCUELA NORMAL DE QUILMES, http://elquilmero.blogspot.com.ar/2016/10/ana-maria-borzi-en-el-centenario-de-la.html)


NOTAS

[1] De “La Escuela Normal Nacional Mixta de Quilmes, su origen. Vicisitudes en su instalación. Su inauguración”; del Prof. Orlando D. Cella. Ed. propia, 2001. Pp. 2 a 4.
(2) Datos del Censo Nacional de Población del 10 de mayo de 1895.
[3] Ver en EL QUILMERO del miércoles, 19 de diciembre de 2012, MARIA ELENA EULALIA OREZZIO DE ESTEVARENA – EGRESADA DEL NORMAL EN 1916 http://elquilmero.blogspot.com.ar/2012/12/maria-elena-eulalia-orezzio-de.html